Monday, May 20, 2013

El Maravilloso Mundo de RAM


Uno de mis pequeños placeres ocultos es la revista Vanity Fair. Incomprable aquí en Venezuela pero de vez en cuando me meto en su portal web. La gente entendida en moda la lee precisamente por aquello de las últimas tendencias. Como mi idea de última tendencia es una camisa Polo pues obviamente me gusta por otras razones. Me gusta porque tiene artículos inteligentes sobre cómo se hizo Rebelde Sin CausaTaxi Driver o Todo Sobre Eva, pelis que me gustan a mí. También me encanta por las fotografías de Annie Leibovitz. Me enamoré de sus fotos desde que vi por primera vez la edición de Hollywood que sacan cada año para la temporada de los Oscar y desde ese entonces soy su fan.
A mí me gustan las fotos recargadas, barrocas, las que muestran al personaje rodeado de objetos que no tienen que estar pero que su mera presencia lo hace divertido. Así sea un enchufe mal puesto, un conejo o una Tina Fey minimizada, las fotos de Leibovitz en Vanity Fair son para mirarlas una y otra vez sin cansarse.
Un estilo similar lo he encontrado en Caracas con Ram Martínez, un fotógrafo cuya técnica me encanta porque invita a imaginar como se ve en la foto de arriba. Hace un tiempo fui a su primera exposición fotográfica llamada Fairy Tales y me fascinó lo que vi. Me parece que cada imagen que saca Ram tiene algo de elegancia, irreverencia y misticismo pero sobre todo una atención por los detalles que me impresiona.
Sus fotos son una narrativa de sitios imposibles en donde recrea hasta el más mínimo detalle a mano, desde construir una tijera de dos metros, sacar a una mujer cual fantasma de un cuadro en una galería, hasta guindar tazas de té por los árboles mientras una Alicia-Lolita espera como desafiando a un inexsitente sombrerero.



Naturalmente esa foto fue la que más me atrapó durante la exposición. La pared del fondo es como yo siempre me he imaginado mi blog y que por limitaciones en el diseño y la imaginación no he podido interpretar. Un árbol donde las tazas vuelan con las conversaciones más bizarras es algo extraordinario.
Ram me dice que ahí no hay efectos recreados con digitalización y que toda la magia que se ve en la imagen lo construye a punta de pega, escalera, trabajo, luces y ángulos. Yo le creo y algún día me meteré en una de sus sesiones como pasante no pagado porque me intriga demasiado el proceso creativo detrás de cada imagen. Lo que más me encanta es que la imagen interpreta perfectamente en papel las ideas locas que uno puede tener en la cabeza. Eso es tener visión.
Ram está metido en una competencia fotográfica llamada EXPOSURE. Aquí pueden ver el trabajo que hizo para su expo Fairy Tales y votar para que se gane el premio:

http://rammartinez.see.me/exposure2013#.UYPej6QNQIY.facebook Bien merecido si se lo gana, sus fotos tienen que exhibirse afuera.-

Thursday, May 16, 2013

Diez (Bueno Nueve) Maneras de Contar el Amor


“Yo sé que de vos no me olvido más, y sé que si me voy no va a parar la lluvia. Además, qué es eso de irse porque las cosas no funcionan. Qué es eso de escaparnos. ¿Sabés qué? Yo me quedo. Sí, lo decidí, me quedo. Y no me quedo por vos, me quedo por nosotros. Me quedo por lo que todavía nos falta. Me quedo porque nunca nadie dijo algo tan lindo sobre la lluvia. Me quedo porque dormir abrazados vale la pena aunque haya calor. Porque podemos tener una casita afuera. Porque te quiero a vos. Me quedo porque el olvido no existe, porque hay rutinas divinas, porque el conformismo es para mediocres y porque lo normal es para amores normales.”
Este es un fragmento de la carta La Lluvia, El Olvido y Los Perros del uruguayo Ángel Cal, segundo finalista del Concurso Cartas de Amor de Montblanc 2013 y mi favorita. El evento se llevó a cabo el martes en el Teatro Chacao y lo que más me encantó fue que el concurso se hizo universal. Entre los diez finalistas, tres no eran venezolanos. Un uruguayo, una argentina y uno que no llegó.
Si bien, el venezolano José Márquez resultó vencedor con una sensacional carta titulada Querido Niño Jesús, dedicada al Barrio Niño Jesús de Catia, la norma la dictó la simpatía del uruguayo y la inteligencia de las letras leídas por la argentina. El Concurso Cartas de Amor logró convertir a Caracas en la capital del amor. Y creo que así será en los años venideros.
Yo soy fanático de este concurso porque le regala a Caracas una noche diferente. Una empresa apuesta por hacer mercadeo de una manera donde el mercadeo es lo de menos. En el Concurso de Cartas de Amor lo que está presente son diez misivas, diez corazones abiertos o rotos, enamorados o desencantados. En frente un público que aplaude, llora, ríe o se fastidia. En cuestiones de amor todo el mundo es juez. Y como todo en el amor, la que es más sencilla y sobre todo honesta es la que gana.
Un finalista extranjero perdió su vuelo por lo cual la carta Amormio abrió el concurso. No tuvimos que esperar a ver qué significa Amormio pues apenas salió la finalista Karla Mendia, ya su esposo gritaba desde el público “Amormio te amo” por lo cual concluimos que así se llaman de cariño. Le siguió Para Cuando Olvides y Ya No Recuerdes, una que no solo está brillantemente escrita para una Corina cuyo Alzheimer le hará olvidar que le ganó la batalla a su pelo el día que se dio cuenta que no lo podía domar. Corina es el alter ego de su autora Maura Sulbarán, una chica de 21 años que tiene un futuro brillante como escritora. Sin duda una de las más aplaudidas y gran merecedora del tercer premio.
A continuación vino la carta de Cal el uruguayo, sin duda mi favorita. Pero quizás fue la inocencia de José Márquez, el ganador, lo que le hizo llevarse el premio.  Es una carta de odio al barrio donde nació, de odio rotundo. Pero también lo es de un amor y añoranza por algo que ya no tiene. Sinceras fueron sus palabras luego de leer la carta donde espera volver un día a un barrio que lo reciba sin balas. Tanto así que el moderador César Miguel Rondón en un momento de sinceridad le dijo: “bueno, vamos a echarle bolas pues”.
Colores Muertos de Brian Dix fue un misterio inteligente. El público entendió que estaba dedicado a un él pero en la entrevista César Miguel insistía era para una ella. Detesté la carta Tato Elías, Por Favor. Es una carta que comienza con un regaño hasta que te das cuenta que su autora regaña a un perro por no querer a su novio. Intuí, correctamente, que era un poodle. La de Carolina Jaimes Branger, Para Tatá, María, Cheché y Adilia, ganó el premio online a la mejor carta pero me pareció que he leído mejores cosas de ella. Una carta bonita pero no tan impresionante como la que habría leído si su carta al padre de un niño especial hubiera sido la escogida.
Te Convoco de la argentina Fer Bigotti, es una cosa inteligentísima. De cuarenta palabras, solo me sabía el signficiado de veinte. Tenía ritmo, tenía de todo y por un momento pensé la cantaría. Sin duda la habría mencionado con: “no te podemos dar un premio porque no quedan más pero considérate premiada”. Y la última, Mientras Todos Duermen de Anamar González, eso fue una cosa divina. Eso es como abrir el diario de tu abuela (con el perdón a la Sra. González porque está muy joven para ser abuela) y darte cuenta que es un diario erótico. Me encantó, echar su cuento erótico frente a un público debe ser una delicia.
Diez maneras de contar el amor pero solo una forma de aplaudirla: con gusto. Por eso soy fanático de este concurso y espero con ansias que surjan más iniciativas que le regalen a la ciudad noches originales como la que se vive todos los años en el Concurso Cartas de Amor de Montblanc.
Todas las cartas están disponibles en el portal www.concursocartasdeamor.com

Monday, May 13, 2013

La cosa va mal


Tienes un problema cuando la foto más clásica del pillo Humphrey Bogart:

 
La recreas tú en la vida real sin darte cuenta:

Thursday, May 9, 2013

El Hombre Supersónico


Las alumnas de la Academia Merici me invitaron a ser el orador en el acto de apertura de su Modelo de Naciones Unidas. Pasé una tarde fenomenal allá, hablando con los distintos colegios que acudieron al evento. El reto de este Modelo es que las organizadoras le pidieron a los participantes que se imaginaran que estaban en el año 2030, algo difícil considerando que vivimos en tiempos interesantes, aunque genial porque permitía abrir paso a la creatividad. Este es el discurso que les di a los muchachos:

Imaginarme cómo será el mundo en el 2030 es difícil porque no quiero decepcionarme otra vez en esto de tratar de adivinar el futuro. Verán, cuando yo cumplí once años, mi abuela me regaló un libro llamado La Adolescencia. Este era un manual que tenía todo lo que un varón debe saber como por ejemplo a no estresarse sobre el acné, cosa que no ocurrió y a cómo afeitarse sin degollarse el cuello en el intento.
La página del libro que a mí más me gustó fue una que te ayudaba a calcular cuánto medirías a los 18 años. Era una formulita en la que ponías tu estatura actual, tu peso y el de tus padres y eso te daba un cálculo. A mí la cuenta me dio que a los 18 años mediría 1.89 de estatura. Hoy tengo 33 y mido 1.70 en puntillas. Se podrán imaginar mi absoluto miedo de predecir lo que será el mundo en el 2030.
La anécdota de la formulita suena ridícula pero en verdad no lo es. La verdad es que haber sacado mal la cuenta me ayudó en la vida. Como igualito iba a ser tan alto como Michael Jordan me concentré en otros talentos que no venían con fórmula. Abrir el periódico todas las mañanas, interesarme en saber quién era mi concejal y mi alcalde, aprenderme todas las capitales del mundo, perfeccionar el inglés, descubrir qué demonios era eso de la Internet y leer biografías de hombres con sueños imposibles. Todo eso me sirvió de nutrición.
Las biografías fueron las que más me ayudaron a comprender sobre cómo se mide un hombre. En todas las que me leí, encontré a hombres y mujeres que no fueron reconocidas precisamente por su altura sino por la grandeza de su visión. Helen Keller nació ciega y sorda y se graduó de la universidad, a Walt Disney lo botaron como caricaturista de un periódico. El archifamoso bailarín Fred Astaire conservó una nota toda su vida sobre su primera audición en la Metro Goldwyn Mayer que decía: “no sabe cantar, no sabe actuar, no sabe bailar” y los hermanos Wright, a la misma edad que tienen ustedes en este 2030 sencillamente dijeron: “vámonos a volar un avión, chico”.
Para cuando llegué a los 18 años y me di cuenta que no iba a crecer más allá de 1.70 hice dos cosas: boté el libro “La Adolescencia” y me dediqué a ser grande. La peor tragedia es la indiferencia de aquellos que piensan que no son lo suficientemente grandes como para lograr que las cosas se hagan.
Verán, el mundo no se detiene porque la gente dice que uno es muy pequeño. Al contrario, como dice Saint-Exupéry, el mundo se aparta cuando ve a un hombre que sabe exactamente hacia dónde va. Hannah y Barbera nos regalaron a todos un mundo de cómo sería el año 2000 con Los Supersónicos. Según la comiquita, para el nuevo milenio ya todos tendríamos que estar viviendo en una casa de vidrio, manejando un carro en el aire y teniendo a Robotina viendo Sábado Sensacional en la cocina a todo volumen. Ninguno de estos tres elementos se ha cumplido pero pónganse a pensar: ¿el mundo no va para allá de todas maneras? Eso se llama tener visión.
Eso vienen ustedes a hacer en este modelo de Naciones Unidas durante este fin de semana, a tener visión. El mundo en el 2030 como se los pinta su guía de estudio ha cambiado pero todavía existen las mismas visiones que la Carta de las Naciones Unidas mantiene como propósitos: mantener la paz y la seguridad internacional, fomentar relaciones de amistad entre las naciones y realizar la cooperación internacional en problemas de carácter social, cultural, humanitario y económico. 
Esto no se ha logrado completamente desde que las Naciones Unidas fue fundada en 1945. Como yo, las Naciones Unidas aún no mide 1.89. Pero eso no la ha detenido en ser el centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos comunes. Eso no impide que ustedes se hagan una gran pregunta antes de entrar a comité: “¿qué tan alto es mi sueño de ver que el conflicto que voy a discutir se resuelva?”
Si alguna vez visitan la sede de la ONU en Nueva York, les ruego que entren a ver el techo del salón de sesiones del Consejo Económico y Social. No encontrarán ahí un fresco de Chagall como en el Teatro de la Opera en Paris ni tampoco un Jackson Pollock. Lo que verán es un techo inacabado, con tuberías aún descubiertas. Está hecho a propósito, mientras no se logre la paz mundial, la labor de las Naciones Unidas está inconclusa.
Quizás las soluciones que pasen en sus resoluciones este domingo no lleguen a medir 1.89 pero si ustedes son hombres y mujeres del año 2030 que tienen un sueño sabrán que la estatura es lo de menos. Si trabajaron de manera conjunta, sin atacar a la persona sino siempre al problema, y proponen soluciones novedosas a los problemas de siempre, sabrán que han contribuido a disminuir los grandes conflictos que nos aquejan. Si algo quiero que tengan claros en este 2030 es que el hombre  supersónico no es grande porque es alto, es grande porque enalteció a todo aquel que lo rodea con sus ideas.-

Tuesday, May 7, 2013

Confesiones de un Apátrida


 
 
Me gustaría que nos volviéramos a llamar República de Venezuela. No estoy en contra de los ideales bolivarianos pero me parece que es más fácil simplificarnos la existencia. Escribir “Ministerio del Poder Popular para los Asuntos Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela” cuando simplemente se puede decir “Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Venezuela” es cónsono con la modernidad de una era Twitter que solamente nos permite 140 caracteres. La solemnidad no implica progreso.
Para calmar la lucha entre los llamados “siete-estrellistas” y los “ocho-estrellistas”, yo le cosería 23 estrellas a nuestra bandera. Somos una nación retrasada y debemos adaptarnos finalmente a la idea de que somos un cúmulo de estados federales y no provincias rodilla en tierra. La única bandera por la cual los venezolanos debemos estar en desacuerdo es la cubana que ondea sin razón en el Panteón Nacional junto a las otras de aquellas naciones que liberó Simón Bolívar.
Me encantaría que el Estado venezolano le diere un reconocimiento a la suspicacia infantil de Rosinés Chávez. Solo una niña puede dar cuenta que los caballos no corren con la cabeza hacia atrás. Pero en todo caso, los que tienen que tener la cabeza hacia adelante somos nosotros los ciudadanos, y no un caballo blanco. Ahí radicó el error del Presidente Chávez. Cambió el pasado para que le sirviera a su presente. La imagen del nuevo Bolívar es irreconocible. El Gobierno lo sabe, el buhonero lo sabe, Bolívar lo sabe.
Cambiaría el horario. A nadie en Venezuela le benefició tener un reloj que apuntara sus flechas hacia las 5:30 de la tarde cuando el cielo estaba más oscuro que la ficha policial de un pran. Me sinceraría con el Bolívar y admitiría que jamás fue fuerte. Casi diez años de CADIVI para terminar en un SICADiato así lo comprueban. No tiene nada de malo admitir los errores del pasado. Por eso dejaría la consigna “no volverán”. Lo que no tiene que volver son errores que fueron malos desde un principio. No volverá el hacer mercado en siete sitios solo porque no se consigue harina. No volverá el conformismo.
Le daría las gracias a Jacqueline Farías por llevar su corona en un cargo caprichoso y dejaría que Antonio Ledezma tomara las riendas de la capital. Caracas necesita con urgencia un plan serio de seguridad y tránsito. Jacqueline Farías no lo logró. Me encantaría que le dieran la oportunidad –y los reales- a la persona que fue elegida por los votos del pueblo para hacerlo. Eliminaría también todo tipo de cadenas. Es mentira que si no se encadena el pueblo no se entera. El Presidente Obama anunció la muerte de Osama Bin Laden sin encadenarse y hasta el primo de Bin Laden escondido debajo de una piedra se enteró. Cuando es relevante, los medios siempre cubrirán la noticia.
En vez de un par de tetas nuevas o un celular, le regalaría un buen libro de Educación Familiar y Ciudadana a cada uno de mis compatriotas. Llegamos a un punto en que no nos podemos echar que estamos orgullosos del Metro de Caracas. La pregunta de si es más fácil pedir permiso o pedir perdón es incontestable hoy en día porque nos acostumbramos a empujar y a oír cosas como “te vas a tener que calar tu cola”. Si acaso nos tenemos que calar algo es el respeto. Es completamente rescatable, por cierto. Solo es cuestión de no tolerar que alguien nos diga “chico” o “papi” o “mi rey”.
Son éstas las confesiones de un apátrida. Alguien que piensa que lo peor que se le puede hacer a un colectivo es quitarle su identidad, su horario y sus valores y que aún no es muy tarde para su enmienda. Me hará menos venezolano el admitirlo pero quien no señala los errores sencillamente no progresa.-

Monday, May 6, 2013

Caracas, Capital del Amor


Caracas se convierte en la capital del amor en América Latina con la Gala Final del Concurso Cartas de Amor 2013.

 

 
El lugar de encuentro para la lectura de las cartas será el Teatro Chacao este próximo martes 14 de mayo. Esa noche el amor será gritado a viva voz por sus propios protagonistas. En un evento, conducido por César Miguel Rondón, abierto al público y que puede ser disfrutado con tan solo adquirir una entrada, a un costo de 170 Bs (a través de www.ticketmundo.com o en las taquillas del teatro).

Montblanc donará la recaudación de la taquilla a Unicef, organización dedicada a la infancia, con el fin de garantizar que niñas, niños y adolescentes cuenten con las oportunidades que hacen posible su desarrollo pleno y el logro de la equidad social, de género y étnica.

Los autores finalistas se darán cita el próximo 14 de mayo, en las instalaciones del Teatro Chacao para leer cada una de sus cartas frente a un jurado calificador, presidido por Leonardo Padrón. De allí serán elegidos tres ganadores por el jurado  y habrá un cuarto ganador, que será elegido por los lectores a través de la votación en el sitio Web www.concursocartasdeamor.com

Esta es la lista de los autores finalistas y los títulos que le dieron a sus epístolas:

1.     Tato Elias, por favor de Kryssia Kipp

2.     Mientras todos duermen de Anamar González Avendaño

3.     Querido Niño Jesús de José G. Márquez

4.     Te convoco de Fer Bigotti

5.     A mi cuña de Daniel Hernandez

6.     Para cuando olvides y ya no recuerdes de Maura Sulbarán Rivadeiro

7.     Colores muertos de Brian Dix

8.     Para Tatá, María, Cheché y Adilia de Carolina Jaimes Branger

9.     La lluvia, el olvido y los perros de Angel Cal

10. Amormio de Karla Mendía

Thursday, May 2, 2013

Seis Cosas Imposibles Antes del Desayuno


A veces pienso que la Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas hubiera gozado una bola viviendo en Venezuela. Esa señora estaba clara en la vida. Tenía un fetiche por todo lo rojo, no toleraba las críticas y si alguien le molestaba sencillamente mandaba a que le degollaran la cabeza. ¿Me pintaste las rosas blancas de carmín? ¡Degollado! ¿No quieres jugar cróquet? ¡Cortadle la cabeza! ¿Juicio? Bueeh… ‘ta bien, pero después ¡que le corten la cabeza!
Así estamos en Venezuela. Dicen que la Justicia existe pero yo no la veo vendada sino con lentes Gucci. Hay un cineasta estadounidense acusado por el Ministro de Interior y Justicia de ser el artífice de una supuesta guerra civil pero el Canciller de la República asegura que hay plena estabilidad en el país. El Presidente de la Asamblea Nacional les niega el derecho de palabra a diputados que fueron electos con los mismos derechos y condiciones que él. El Ministro de Petróleo y Minas es uno de los 500 hombres más poderosos del mundo. El Ministro de Vivienda y Hábitat no le interesan los derechos laborales al momento de amenazar quien no esté con la Revolución y el llamado Presidente de la República… bueno él ve pajaritos.
¿Estamos seguros de que no estamos en el País de las Maravillas?
La reciente golpiza en la Asamblea Nacional sirve para recordar otro pasaje del viaje psicodélico de Alicia por el país de las locuras. En un encuentro con la Reina Blanca, se entera de que su real majestad podía imaginar hasta seis cosas imposibles antes del desayuno. Gran vaina. Basta abrir el periódico en cualquier día de la semana para darse cuenta que aquí como mínimo pasan 34 cosas imposibles al día.
Este es un país donde Jorge Rodríguez en el 2013 es el mayor opositor de Jorge Rodríguez en el 2012 cuando niega una entrevista en la que asegura que los cuadernos electorales son indispensables para una auditoria. Este es un país donde por sacar una vuvuzela, un pito y una pancarta te mandan derechito a operarte la nariz fracturada y a explicarle a tus hijos que ese ojo morado que tienes implica censura. Donde una cadena nacional que pretende imponer una verdad goebbeliana causa tanta gracia que los ciudadanos aseguran que el Chiguire Bipolar está detrás de ella. Un país donde Mario Silva le declara la guerra a muerte al imperio norteamericano pero chilla porque no le certifican su cuenta en Twitter.
Lewis Carroll no tenía ni idea de lo que implica vivir con una Ministra de Sistemas Penitenciarios que no puede dar fe sobre la identidad de los matones que han aniquilado a 29 policías en lo que va de año pero que no escatima al decir que “la bancada de la oposición en el Parlamento se merecía unos buenos coñazos”. Mucho menos que un pran tenga una discoteca en la cárcel, que un espontáneo se le abalance a un Presidente (o lo que sea él) en su investidura y que la falta de luz... bueno, chico, eso es saboteo.
Lo bueno es que Alicia despertó de su sueño. Un poco enratonada me imagino porque pegarse ese viaje con el Sombrerero Loco y una reina desquiciada no ha debido ser fácil. Venezuela sigue en el suyo. Un sueño de un pueblo que se cansó de mentiras porque no es verdad que en los anaqueles haya azúcar, ni mucho menos té. Un sueño de más del 70% de los venezolanos que no quieren saber de fascismo, que de eso aquí nadie sabe, sino si es verdad que El Ilegitimo sacó más votos que El Flaco en las mesas… incluso si sacó más que el Eterno Invencible.
La verdad ahora recae ante el Tribunal Supremo de Justicia donde bajo la batuta de Luisa Estella Morales se decidirá si la impugnación de las elecciones propuesta por el Comando Simón Bolívar rompe las cadenas que a diario se le impone al ciudadano desde el Alto Gobierno. Aquella Luisa quien no dudó en ponerse un brazalete que la identifica con una reconocida parcialidad política la cual, ciertamente, no corta cabezas, pero vaya como lo intenta.
¿Seis cosas imposibles antes del desayuno? Vente pa’cá Lewis Carroll. Vente pa’cá que yo te echo un cuento.-

Friday, April 26, 2013

Reglas Para Una Pelea Tipo Snooki en Facebook


Entrar a Facebook es como preguntarle a tu mamá si tu papá fue el novio que más quiso, la cosa es a tu propio riesgo. A veces pienso que antes de que se carguen todas las fotos, Facebook debería sacar un cartelón bien grande que dijera: “Keep Calm y No Te Amargues Que Tu Vida No Es Tan De Pinga”. Porque eso es lo que pasa con Facebook, y ahora Instagram: la vida se te va dándole Like a lo que hacen los demás.
Vamos a estar claros, lo normal es que uno esté en Facebook porque está aburrido en la oficina. Sin Facebook, los viernes no tendrían sentido. Lo incomprensible para mí es lo siguiente: si en Venezuela venimos de dos meses de no trabajar corrido sino que un día se muere alguien y al otro día hay un feriado y al otro día no se puede trabajar porque hay que ver el video de un cabeza de caja, ¿qué hace tanta gente feliz y campante en la playa?
Yo he tenido una relación amor/odio con Facebook. Primero eran las fotos de los ecos de bebés que me parecía una intromisión porque aquí las mujeres no se dejan ver las lolas (completas); pero cuando de unos rayos X de las entrañas se trata, ¡arriba el centerfold! Luego fue la intensidad con la comida donde cada quien subía lo que había almorzado ese día. Gente, a menos que seas Sumito Estévez la verdad es que no nos interesa lo que comiste por dos razones: uno, has debido invitarnos y dos, eso da pie para imaginarte en la poceta.
Con la política la cosa se puso intensa pero ahí todo el mundo es intenso. Y cuando se está en transición de política a fotos de wedding season pasa algo curioso: a la gente le da por ser ambientalista, pacifista, feminista, anti toros, anti tabaco, anti crueldad a las garzas. Yo tengo una pregunta: ¿cuándo tú montas una foto de un ser mutilado por participar en las elecciones no solo en Venezuela sino en Nueva Guinea montado sobre un gato siamés de una sola pata que necesita de vendas fabricadas por ciento veinte niños en Indonesia… qué quieres lograr? La gente intensa en Facebook es el equivalente al “FWD: FWD: FWD: RE: FWD: ALERTA ¿Qué hacer ante un tsunami?” de tu abuela.
Ahora la nueva moda en Facebook es pelearse públicamente en el muro. Cosa que, vamos a estar claros, me parece absolutamente deliciosa. Si algo nos han enseñado los reality shows es que las peleas ajenas son lo máximo. Ver a dos amigos en común o a un amigo fajarse contra un poco de desconocidos para dar su punto de vista en una interminable cadena que siempre comienza con “Me vas a disculpar Eucaris Coromoto de la Milagrosa pero…” es como para ir a la cocina a meter un paquete de cotufas en el microondas porque ahí uno sabe que la cosa va pa’ largo.
Mi pelea favorita de este mes fue sobre una niña a quien no conozco que se graduó de un colegio bien sifrino como el mío y ahora es la BFF de una de las Madame Royale de la Revolución. Lo que comenzó como un simple comentario de “me impresiona como la gente se enchufa” se magnificó a una tángana de dimes y diretes sobre coherencia entre la postura política y el estilo de vida. Ahí se metió toda una promoción, incluso hasta una a la que le tuvieron que hacer como la gordita en Mean Girls que confesó desear un mundo lleno de arcoíris y marshmallows: “disculpa, do you even go here?”
La conclusión de esa discusión es harta conocida, todas las peleas políticas siempre terminan tipo Miss: “lo que queremos es un país donde quepamos todos”. Y eso es una belleza pero es una ofensa para los metiches que no quieren ver morir las peleas en Facebook (porque estamos aburridos en la oficina y francamente que hueso con las fotos del plato de pasta). Y como esas hay miles. En el pasado quedaron las peleas de los expatriados que no vinieron a votar, de la que le tumbó el marido a la otra, del que se pelea con el hermano porque monta fotos donde el Vaticano dice que los condones son una miseria, de la incomprendida que pelea ella sola… y se da “Like” a ella sola. Ahora que lo pienso, Facebook es medio trágico.
Pero eso tiene su remedio. El problema es que no hay reglas claras con las peleas. Así que he decidido crear la normativa para pelearse en Facebook porque o es eso o ver afiches de “Dile NO a las corridas de toros”. Y qué fastidio con los toros.

REGLAS PARA UNA PELEA TIPO SNOOKI EN FACEBOOK

  1. El peleador se compromete a nombrar a la persona con nombre y apellido. Nada de “es impresionante como la gente dice que quiere a este país y no viene a votar”. Si usted está arrecho porque Bruno Díaz se fue a correr el Maratón de Boston y no se mojó el meñique el 14-A, hacéle mention.
  2. La persona objeto de la pelea se compromete a responder a la conversación. Nada de poner un mensaje todo místico en otra parte tipo: “Con la conciencia bien clara de quien soy como ser humano y de las personas que me quieren”. Primero porque los metiches no te tenemos en Facebook. Segundo porque esa afirmación es más galla que leerse un libro de Paulo Coehlo en la sala de espera de un psicólogo.
  3. No comience con, “Amiga, me vas a disculpar pero tú estás meando fuera del perol”. No se disculpe, vaya directo al grano. Aquí la educación la perdimos el día en que usted no se dio cuenta que se podía pelear desde la comodidad del Inbox.
  4. Se espera mínimo cinco mensajes de cada peleador. Eso de “ay equis amiga déjalo así que yo te quiero igual” es para gente que se confiesa una arrechera en un bar a las cinco de la mañana. No queremos sangre (porque tenemos a los fulanos toros) pero por lo menos nos deben tres tardes de ping pong.
  5. Sea inteligente. Si se le acaban argumentos saque una rencilla del pasado. Sabemos que la conclusión final va a ser que nadie se borra del Facebook porque somos así de inseguros, pero saque todas las garras que tenga. Ejemplos:
    1. ¿Esta rabia tuya es porque yo fui más flaca que tú en el colegio? Uuuuuhhhh
    2.  Ay sí el que se las tira de santurrón porque es de oposición cuando todos sabemos que tú te caes a champagne showers igual que yo. Uuuuhhhh
    3. Y encima me di los besos con tu novio pa’ que sepáis. Uuuuuhhh
  6. Si no tiene rencillas del pasado, invente. Hágase el misterioso. “No me hagas que hable aquí del viaje de graduación” es magnifico. Nadie se acuerda de lo que hizo en su viaje de graduación y eso deja cabezón a cualquiera.
  7. Si algún pacificador se mete en la pelea a destiempo MANDE A CALLAR A ESE GANDHI. Esta pelea no tiene por qué ser de dos personas y siempre es bueno meter a un pendejo para agregarle sazón a la causa antes de que se agote por sus propios medios. Nota: A menos que sea el espíritu de Gandhi quien le escribe. Ahí cáguese.
  8. Sea consciente que usted está en la palestra. Piense bien su pelea. Si usted responde con: “k-t-psa?” Usted perdió. No porque los metiches evaluemos ortografía y gramática sino porque la gente que escribe así pierde respeto automáticamente.
  9. Esté atento al Season Finale de su pelea. Todas las discusiones mueren, piense bien como quiere que la suya termine. Afuera tiene fanáticos metiches emocionados en la antesala de la batalla final. Se espera que su último mensaje sea épicamente incorrecto pero que dé la impresión que igual se van a saludar si se ven en persona. A fin de cuentas somos una generación que vio a Steven Seagal matar a ochocientas personas e igualito terminó todas sus películas dándose un beso con una actriz de los ochenta que ahora usa su fama para vender bienes y raíces en Boca Ratón. Absténgase de frases cliché como: “te respeto tu punto de vista, respétame el mío”. Ya han pasado veintidós mensajes. No sea descarado.
  10.  Una vez concluida su pelea, prepárese para ser nuevamente un metiche como el resto. Monte una foto de “Dile No a la Caza de las Ballenas”. Es la mejor manera de pasar de moda en Facebook. Es el equivalente a cuando Snooki le dio por salir en estado.
¿Tiene sentido ver a nuestra Snooki así? Claramente... no.
 

Wednesday, April 17, 2013

Los El Pajarito Awards de la Campaña Presidencial


Se supone que un país que constitucionalmente se confiese democrático vaya a unas elecciones, se escoja a un Presidente, se proclame y al día siguiente todo el mundo vaya a trabajar con la esperanza de que las cosas que no gustaron del gobierno anterior mejoren.
Éste no es ese país.
Con las pasadas elecciones del 14 de abril a los venezolanos nos sentaron en la mesa de té del Sombrerero Loco a decirnos que ESTO que vivimos en los corrientes es lo normal. Tras conocer los resultados, los dos candidatos se muestran proclives al reconteo de los votos para saber con exactitud quién ganó las elecciones. Hasta ese momento todo fue "bello". #ilusos
Menos de 15 horas después, uno de los candidatos es proclamado Presidente de la República y es sometido a un cacerolazo nacional que solo lo vio Carlos Andrés Pérez en 1992. El Presidente de la Asamblea Nacional les niega la palabra a aquellos diputados que no reconozcan al Presidente proclamado. La Presidenta del Consejo Nacional Electoral se ampara en los Estados Unidos para decir que el anti-imperialismo no tolerará un cambio en la decisión y la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia no sabemos qué es lo que dice pero suena a “lo que diga la oposición, ni de vaina”.
¿Es esto un país normal? Evidentemente no.
Como aquí nos sentaron en esa mesa de locos, y no podemos hacer nada porque no somos Nicolás ni Diosdado ni Tibisay ni Luisa Estella, hemos decidido hacer lo único que tenemos poder para hacer: entregar premios. Sabemos que seguramente nos dirán que de eso se encarga el Consejo de Premios del Poder Popular para Algo Que Es Popular y que seguramente hay que hacer una carpeta. Pero no nos interesa. Si nos sentaron en esta mesa como los monos sordos, ciegos y mudos, pues damos premios en reconocimiento a cómo se maneja este país.
Lo hemos denominado los Premios “El Pajarito”. Pensamos que los premios RECONOCEME están más de moda pero en verdad hay que darle mérito al pajarito ficticio que hizo de esta campaña presidencial una de las cosas más ilógicas que Venezuela haya vivido desde que Venezuela vio a Irene Esser surfear la ola llamada Any Leys.
LOS EL PAJARITO AWARDS
Premio Los Crespos Hechos: a Cilia Flores. Si ganaba, Nicolás Maduro le prometió senda rumba de matrimonio para el lunes 15 de abril y hasta el momento de escribir esta nota no hay ni una sola cuña para la transmisión de la boda del año por Sábado Sensacional.
Premio El Frígido: a Alejandro Fleming por inspirar con su prohibición de dejar actuar a Norkys Batista el mejor comentario de la campaña presidencial: “en todos los hoteles del mundo hay orgasmos menos en el hotel Venetur”.
Premio Boliburgués Incógnito: Al dueño del yate Miss Piggy Play Peña. Tanto ataque entre bando y bando y todavía seguimos sin saber quién es el tanga rosada.
Premio Culpemos al Fascista: Al rabipelado que causó la falla de luz en la concentración de Nicolás Maduro con el Sindicato de Actores Revolucionarios en Maracay.
Premio WTF: A Layla Succar porque todavía nadie entiende qué hace Layla Succar.
Premio Dora la Exploradora: al modista que le aconsejó a Diosdado, Tarek y Nicolás a usar pañuelitos de guía explorador en el cuello.
Premio Oops I Did It Again: Al escritor de los cintillos en VTV. No suficiente con el impasse de escribir “época de sembrina”, aprovecha la única época en la que VTV tiene rating para invertir los resultados que dan como ganador a Henrique Capríles.
Premio Les Dedicamos el Tema Deskarado by Kiara: A los artistas que llamaron a una rueda de prensa para informar la creación de un sindicato para el respeto y protección de todos los talentos nacionales. En el Valle Arriba Athletic Center.
Premios No Sean Cuchis: A los artistas que no se vendieron. Y a Willie Colón por querer ser más venezolano que Tío Simón.
Premio Es Hora de Cambiar de Ramo: a las encuestadoras en Venezuela. Por su culpa, la frase: “le voy a meter quince puntos al majunche ese, cuidadito y no veinte” todavía retumba en los oídos de los venezolanos que siguen sacando cuentas con el 1%.
Premio Macho que Se Respeta No Dice Caprichito: al que dijo Caprichito.
Premio Blanca Nieves Te Va A Demandar Por Plagio: A Nicolás Maduro por ver pajaritos y creer que sin una explicación lógica los venezolanos no íbamos a hacer de eso un Trending Topic.
Premio Los Ilusos: A los venezolanos. Por creer que nos iban a dar unos resultados justos y limpios. En segundo lugar a los tuiteros venezolanos. Por creer que a los Estados Unidos les importamos tanto como para ir a prender el Empire State Building con la bandera de Venezuela.
Premio ¿Qué Hiciste Papaíto?: A Nicolás Maduro. Por perderle al PSUV 615.626 votos y hacer de la MUD el partido político con más militantes en el país.
Premio ¿Y Ajá Y El Salario Que Nos Prometiste? A los venezolanos que siguen esperando el aumento de salario que Nicolás Maduro les prometió para el lunes 15 de abril.
Premio Eh… Nicolás… ¿y tú crees que esto es diciembre?: A Nicolás Maduro. Por ordenar un cohetazo rotundo que callara el cacerolazo “burgués” sin darse cuenta que para que la gente lance cohetes tiene que tener cohetes.
Premio Mujer Arrecha: A Gledys Ibarra. Porque el venezolano va donde esté Gledys y eso no se discute. (Nota: Entendemos que Norkis Batista impugnará este premio y estamos felices de decirle que aquí sí abrimos las cajas si así lo solicita).
Premio Percudido: A la que le pareció que las toallas sanitarias socialistas era la mejor idea para un mundo en el que la mujer de hoy lo que menos necesita es lavar más cosas.
Premio Caterina Valentino Deja De Retuitear Que No se va a Empatar Contigo: A Caterina Valentino quien lo aceptará en buena lid porque sí le créemos que son "solo amigos"... créemos.
Premio ¿Es Media Hora Antes o Media Hora Después?: A Henrique Capriles quien nunca en toda la duración de la campaña electoral tuvo un reloj por lo cual se le vio obligado a repetir la famosa frase: “Fíjense... ¿alguien sabe qué hora es?”
Premio JJ Rendón es un Asco…. ¿Por qué demonios yo no soy JJ Rendón?: A Jorge Rodríguez por razones obvias.
Premio a la Consecuencia: Empate entre la Baranda del CNE y María Bolívar a quien solo le falta lanzarse como Reina del Festival Internacional del Café para llenar las barajitas.
Premio Se Los Dije Pero Tarde: A Reinaldo Dos Santos, el Profeta de América por decir lo que ya sabíamos iba a pasar... solo que lo subió a YouTube el día después.
Premio al Mejor Socialista: A Winston Vallenilla. O sus honorarios, todavía no nos hemos puesto de acuerdo.
Premio Soy el Primero Que Lo Dijo… Hasta La Mañana Siguiente Cuando Soy el Que Nunca Dijo Eso: A Nicolás Maduro. Por haber aceptado el reconteo del 100% de los votos hasta que  usó su comodín "lo tengo que consultar" y le dijeron que eso era una pésima idea.
Premio Poker Face: A Tibisay Lucena por mantener a todo el pueblo en vilo para luego decir sin tapujos que la tendencia irreversible arroja que el candidato o la candidata que ha debido o debida ganar las elecciones ni de vaina será Presidente o Presidenta de la República.
Premio "Ay Marica, Yo No Vine Con Ese Carajo": A las cuatro rectoras del CNE cuando se levantaron cual colegialas de la sala de prensa y dejaron a Vicente Díaz a solas para que informara al país que la división mínima ameritaba un reconteo de los votos.  
Premio ¿Tú no Eras un Águila?: A Hugo Chávez. Catorce años de oposición para que todos sintiéramos lástima por él al ser comparado con un pichón.
Premio Denuncia El Ventajismo: A Nicolás Maduro. Por decir que solo apareció una vez en diez días en la portada de El Universal mientras era transmitido en simultáneo por VTV y Telesur y ViVe Tv y TVes y ANTV y Ávila Tv y….
Premio ¿Cómo Lo Hiciste?: A Henrique Capríles. Diez días en campaña con un Presidente fallecido como legado y toda la maquinaria de Estado en su contra y mírenlo pues…
Premio a la Excelencia: A los venezolanos que saben que 1% de diferencia en los votos no se tapa ni con cadenas ni con atropellos sino con la verdad. A todos los que saben que el reconteo de los votos a las que AMBAS partes accedieron es el único camino que nos conducirá hacia la paz y la inclusión.
Premio Esto También Pasará: A Venezuela. Como alguien dijo en estos días sobre otra tragedia: “Los buenos los sobrepasamos y siempre seremos más.”

Monday, April 15, 2013

Si yo hubiera sido tú, Tibisay


Las probabilidades de que tú leas estas letras son tan escasas como conseguir dos pastas dentales de la misma marca en un supermercado en Caracas pero yo te las escribo igual. De repente un día de estos te da por tipear “Tibisay Lucena” en Google para ver qué es lo que dicen de ti y caes aquí. Tranquila, eso de googlearse a si mismo lo hacemos toooodos. Excepto que si Jack Nicholson y me imagino Lila Morillo.
Te echo un cuento, a mi me han sorprendido dos cosas en mi vida. Bueno, tres si cuento cuando me enteré lo de San Nicolás, pero eso no viene al caso. Políticamente hablando, mis momentos de shock han venido con el Consejo Nacional Electoral en Venezuela.
El primero fue una mañana que me desperté y vi que el titular en El Universal decía: “Jorge Rodríguez nuevo Vicepresidente de Venezuela.” Jorge, como sabrás, había sido lo que ahora eres tú. Que el Presidente del CNE, quien supuestamente debe ser una persona imparcial, llegara a ocupar la vicepresidencia de un país en el mismo gobierno en el cual fue rector me parecía inconcebible. Que hoy en día sea el mejor egresado de la Escuela de Psiquiatría Hannibal Lecter como jefe de campaña política es una cosa.  Pero que lo hayan nombrado vicepresidente taaaan rápido me sonó como a premio.
El segundo momento en que me sorprendí me lo regalaste tú. Y me lo demostraste ayer con tu parcialidad hacia los resultados de la votación en las presidenciales del 14 de abril y me lo muestras hoy con la proclamación Auto Mac que le diste a Nicolás Maduro.
Por años te he seguido la pista como quien sabe que tiene una tía lejana. Esas mujeres a las que tienes que pedirle la bendición pero en verdad no te provoca mucho. No sé si me entiendes y ojo, esto no es un insulto porque eso es lo que aprecio del cargo que tú ocupas. Yo no necesito querer al árbitro sino saber que su distancia es clave para la imparcialidad. Te pasas un poco con eso de los venezolanos y las venezolanas y las urnas y los urnos pero me imagino que eso viene con la no discriminación del cargo. Eso y el chaleco Dora la Votadora.
Por lo general, cuando das los resultados te tardas. Un poco diría yo pero eso es porque soy impaciente. Mentira, te tardas demasiado porque la verdad es que aquí el CNE se las echa que es automatizado y el sistema más perfecto del mundo y en México que es manual dan los resultados dos horas antes. Pero el pueblo espera por ti. Y los medios tienen la decencia de no decir nada aunque yo creo que eso está mal porque debería ser como en los demás países que dan proyecciones libremente hasta que el árbitro se pronuncie de manera oficial.
Y chévere, tú das los resultados en cadena nacional y yo siempre pierdo. Cuando te digo siempre es porque  he participado en dieciocho elecciones nacionales y he ganado una. Eso es ser un perdedor. Yo sé que tú me dirás que eso es la democracia pero, ¡ay Tiby! Vamos a estar claros eso es como caerle a dieciocho tipas en una fiesta y que solo te pare la gorda que es casi prima. Cero uno.
Pero a pesar de ello, siempre das los resultados en cadena. Y lees todos los resultados, incluyendo a María Bolívar que solo le falta lanzarse al Reinado Internacional del Café. Al final llamas a la paz y a la concordia pidiendo que las celebraciones sean en buena lid para todas las partes involucradas.

Eso lo hacías antes. Ya ni tratas.
¿Sabes qué fue patético? Que tú y las demás rectoras se levantaran de esa sala de prensa y dejaran a Vicente Díaz a solas para explicar lo que todo el país, y recalco TODO EL PAÍS, necesitaba oír. Esa actitud no se veía desde que Lindsay Lohan se unió a las Mean Girls. Ahí no fuiste árbitro Tibisay, y esto te lo digo como ciudadano. Ahí te has podido poner el brazalete de luto que portaste en las exequias del Presidente Chávez. No porque diste los resultados incorrectos, sino porque cuando ambos candidatos dan cuenta que la elección fue demasiado cerrada como para decretar un triunfador, tú decidiste cantarle alabanzas a un pajarito inexistente. 
No contenta con ello hiciste caso omiso a las exigencias de Nicolás Maduro: “abramos las cajas si quieren” y a las de Henrique Capríles. Proclamaste en cadena nacional (¿por qué aquí sí hiciste cadena y anoche no?) al vencedor cuestionado cuando ni siquiera con Hugo Chávez (quien ahora sabemos estaba apurado) te apresuraste tanto. ¿Qué pasó con todas esas palabras de “el CNE es transparente e imparcial”, el “CNE está al servicio de TODOS sus electores y electoras”? ¿Por qué fue más fácil decirle a la OEA que su apoyo al conteo de las actas fue una injerencia a la soberanía cuando afuera hay catorce millones de personas (de ambos bandos) que se hubieran sumado a la auditoría para lograr la paz que TANTO anhelamos?
Yo creo que tú un día vas a ir presa. Me imagino me meterán preso a mí en algún momento por hacer esta aseveración pero delito electoral es delito electoral. Hoy mientras escribo estas notas, las cajas que contienen las papeletas de las votaciones DEL PUEBLO están siendo ultrajadas como se evidenció en Barinas. ¿Por qué Teresa Albanes pagó multa mil millonaria por negarse a cumplir la orden de quemar cuadernos electorales en las Primarias y tú sobre este caso que nos compete ni te pronuncias? ¿Por qué aceptas la proclamación de un candidato cuando ESE mismo candidato hizo un llamado para la apertura del 100% de las cajas? ¿Por qué no das cuenta de NI UNA sola de las más de tres mil denuncias consignadas por el que tú consideras perdió?
Si eso es ser árbitro imparcial, creo que llegó el momento de ajustar la balanza.
Yo juego mucho a “Si yo fuera…” La verdad no soy la persona más correcta del mundo pero cuando me pongo en los zapatos de otro trato de serlo. Yo no hubiera dado los resultados. Hubiera salido cada hora a anunciar que estaban tan ajustados que era imposible decretar una clara tendencia. Hubiera llamado a los dos comandos a la Sala de Totalizaciones para enseñarles los números. Les hubiera pedido que calmaran a sus grupos. La transparencia calma la ansiedad. Hubiera sido árbitro.
De eso no hubo nada anoche.
De haber dado los resultados como los diste tú hubiera ordenado inmediatamente a un nuevo conteo de los votos. Tú mejor legado es que las elecciones más importantes –ni siquiera las de Chávez- te quedaran de maravilla. Si no por la continuidad democrática en Venezuela, por lo menos para restregarle eso en la cara a Andrés Pastrana que se negó a venir por la falta de parcialidad en el proceso. ¡Calma! ¡Calma! ¡Calma! Hubiera sido mi llamado. No injerencia, no disminución a la mitad del electorado. Tú hoy serías la heroína de la democracia de haber eso ocurrido. La garante de la paz en el más importante de los procesos.
Pero eso no lo hiciste y aquí andamos, un país dividido exactamente por la mitad y en ruinas porque tú te negaste a salir cuando todos te llamamos.  Un Presidente ilegitimo proclamado y otro pidiendo conteo. Cacerolas suenan por los aires de la noche y tú ¿dónde estás Tibisay? ¿En qué país has estado?
Que la historia recuerde tus esfuerzos y que las leyes te juzguen tus omisiones.
Un simple elector más que tiene los mismos derechos que tú.
Caricatura del Facebook page de Edo ilustrado.
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