Friday, July 11, 2008

Traffic Center

Odio manejar. Soy de esas personas que, de tener real, publicaría inmediatamente un aviso en El Universal para contratar a un chofer. Solamente pido tres requisitos: que sea ubicado (yo no lo soy), que lea el periódico (porque me lo leo de punta a punta) y que sea de mi edad. El requisito más indispensable de todos es el último. Porque quiero que crezcamos juntos, que sea mi Smithers, y que se muera después que yo. No hay nada más patético que tener sesenta años y tenerse que buscar a otra persona. Es como mi dentista y mi médico. Los escogí porque tienen mi edad.

Mientras tanto y sucumbido a la pobreza monetaria, manejo. El tráfico en Caracas es un chiste automotor y mientras el de al lado se saca un moco, me vuelvo chavista. Hugo tiene toda la razón: hay demasiados carros. Quiero ser Mao e implementar la revolución de las bicicletas porque no me cabe en la cabeza que alguien salga de su oficina en el Centro Plaza para ir a almorzar a las Cúpulas en Los Palos Grandes. Las noches deberían ser como las de Ibiza. Cada esquina tiene su disco bus que se encarga de llevarte a los bares y discotecas. Toma lo que quieras. El chofer no está rascado. Tú sí.

Aprendí en el colegio solamente tres cosas: las normas del buen hablante y del buen oyente (mi amiga Zubi faltó el día que dieron las normas del oyente); la revolución luterana (amé al que escribió el libro amarillo de Historia Universal tanto como odié a Serafín Mazparrote) y la formula física que distancia es igual a tiempo por velocidad. Esta formula me ha servido porque me la paso despejando distancias para saber en cuanto tiempo voy a llegar. Sirve en la Cota Mil a las tres de la tarde. No sirve a las seis. Ahí lo que me imagino es una tortuga de mierda cogiéndose a un morrocoy. ¿Por qué carrizos todos los morrocoyes de este país se llaman Panchita?

Canto. Me vuelvo psicópata homicida. Me imagino que pasaría si Alejandro Cañizalez manejara. Quiero chocar a todos los imbéciles que se comen la islita mientras uno que es más imbécil hace su cola (mi relación con los que manejan camionetas siempre ha sido “dis no gud”….porque se creen la verga de Triana. A menos que sea Rodrigo de Triana. Ese sí no tiene que creerse nada). Pienso en Jack Ruby. ¿Qué iba a decir Lee Harvey Oswald? Nos dejó a todos con el suspenso. Me río pensando en Annie Wilkes la de Misery. “He didn’t get out of the cockadoodie caaar!!.

Canto un poco más. Tengo una habilidad de rócola para aprenderme el Top 40 como el mejor de los pubertos con acné. Panic at the Disco se mezcló con Please don’t stop the Music. El mejor comeback de Michael Jackson fue que nos pusieran a cantar otra vez "Mama-se, mama-sa, mama-coo-sa". Siempre he pensado que yo he debido ser el próximo Latin American Idol. Descubierto en una cola en Las Mercedes. Cloonquis: Go on, leave me breathless. Me lamento que no sea Miércoles de Marquesas. Las que venden en Farmatodo. Eso fue el mejor invento empresarial después de los pies de las Vaamonde (me provocó de repente).

Pedro Penzini Fleury me enerva. Porque habla de todo lo que yo debería estar haciendo y no hago. Concuerdo con él en dos cosas solamente. Su arrechera con el béisbol americano y su forma de hablar inglés. A veces pienso en el capín melao, de cómo eso le da alergia a todo el mundo y de cómo se les ocurrió un nombre tan bueno. Fumo, y fumo otra vez. Como chicle. Paso estaciones. Pienso en Carlota de Mónaco y me pregunto porque ella no nació en Caracas. Canto la canción que tiene el carro de al lado. Esto tiene que ser electricidaaaaad. Good times. Saco la cuenta del dólar a ver que tan pobre soy y a veces me las doy de Marty McFly. Soy Marat. Siempre me mata Carlota. Y eso que yo le voy a la Corday. Llegué. Por fín. Nada de esto me recuerdo.

4 comments:

eusucre said...

Odio manejar también!

Y más que un chofer lo que quisiera es que en ccs se pudiese caminar ...

Zubi said...

Y pensar que tu no haces cola!!!!!
No tienes que estar a las 8 en punto AM marcando tarjeta, salir a las 5 PM botado, corriendo como alma que lleva al diablo, porq esos cinco minutos son la gran diferencia en la cola saliendo del edificio de tu oficina.... Y los 45 minutos, con mucha suerte, de cola en la autopista....
Y todo eso, lo hacemos 5 dias a la semana! Para pasar los fines de semana haciendo la cola del mercado, porque ese es el día que va el 80% de la población caraqueña!
My dear, aprenda a "hacer cola", que esa lección no la aprendiste en el colegio, pero yo si!!!!! (Esos son los beneficios de ir de Altamira a Cerro Verde, y salir a las 5 PM después de la Gimnasia!)
No abre aprendido a oir, pero si a ser paciente en la cola!!!!!
Unico consejo; Busca trabajo a menos de 4 cuadras de tu casa!!!!!!!

Toto said...

jajajaja Zubs te lo juro que si puedo encontrarme un trabajo en el Centro Plaza asi sea en fotomaton voy!!!

Gaby Otamendi said...

Mis Morrocoyes no se llamaban Panchita, se llamaban Asusena, Lucrecia y Sofia! jajajaja =P

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