Monday, August 25, 2008

No entiendo

Pasada la página del cumpleaños feliz and on with life. Esta noche voy a un focus group en una agencia de publicidad que me llamó porque yo cabía en el perfil para hablar sobre whiskys. Eso no es algo que uno pone en un currículo a menos que seas Alberto Soria, escritor del libro “Mi whisky, tu whisky, el whisky”. Libro por cierto que me regaló Mancel mi amiga por una condición pura de silogismos. A Toto le gusta el whisky. A Toto le gusta leer. Ergo, leerse “Mi whisky, tu whisky el whisky” fue la conclusión lógica.

La llamada de invitación al focus group vino el jueves. Lo interesante fueron las preguntas de cuestionario que te hacen. Primero vienen las de edad, perfil socio-económico, qué haces con tu vida, etc. Luego las interesantonas. Entre ellas esta conversación:
- ¿Con que frecuencia sale Usted a sitios nocturnos: tres veces al mes, cada quince días o una vez al mes?
- No entiendo.
- ¿Qué si usted sale a sit….?
- Si, si señorita le entendí pero ¿esas son las opciones?
- No entiendo.
- Bueno que yo salgo dos, tres veces a la semana.
- Ah…
Silencio…. (pensar en Phoebe en el capitulo del toner)
- Bueno señorita defina sitios a ver si estamos pensando en lo mismo
- Restaurantes, discotecas, bares y teat…
- Si señorita, dos, tres veces a la semana.
- Ah....
Silencio
- No me juzgue señorita, Usted fue la que preguntó.
- No, no para nada uno tiene que ser honesto consigo mismo. ¿Qué le parece si pasamos a la siguiente pregunta?
- Excelente. Dígame.

Yo entiendo que los cuestionarios con opciones sirven para arreglar estadísticamente en una hojita de Excel todos los datos y que la señorita está haciendo su trabajo. Pero a veces sirve más echar el cuento rapidito, que ella te entienda como una psicóloga y después marque tu información en las casillas correspondientes. Perdemos tanto tiempo en mensajes de cuestionarios y jingles publicitarios esquematizados que cuando uno dice que no a algo, es como pedirle a un McDonald’s en Kentucky que le quiten el pepinillo. El clasico ejemplo es Domino’s Pizza.

- Buenas noches gracias por llamar a Domino's Pizza. Tenemos un clásico ofertón de paquete de dos por uno en modalidad masa clásica para la pizza brasileña que viene acompañada con unos ricos cinammon sticks y una botella de refresco de dos litros del sabor de su preferencia a ser llevados en treinta minutos o menos pero no garantizamos porque hay lluvia.
- No, gracias. Una pizza margarita por favor.
Silencio
- Aló…..
- Si gracias por llamar a Dom…
- No, no señor por favor me muero de hambre y por eso sucumbo a esta tragedia de oir sus promociones cada quince dias. UNA PIZZA MARGARITA por favor.
- Ah bueno. Espere en línea un momento.

El tiempo de espera debería empezar a correr apenas uno marque el teléfono porque nada más con la conversación te tardas quince minutos. La promoción la deberían decir después que tu les cuentes porque los estás llamando. No al revés. Lo otro son las tarjetas de crédito.

- Si buenas Señor Ague…agui…agurra….aguadveredoe, buenas Señor Branger.
- Aguerrevere, señorita
- Si eso. Lo estamos llamando porque un cliente muy importante lo recomendó a Usted para que pase a formar parte de nuestra importante red de clientes Premium de la tarjeta dorada de nuestro banco.
- Señorita yo soy un profesor sin oficio. Créame que ninguno de mis amigos me recomendaría ni siquiera como referencia bancaria en un kinder de niños ciegos.
- Si Señor Branger pero aquí dic..
- Aguerrevere, señorita.
- Si pero es que no lo sé decir.
- Entonces no soy tan importante.
Silencio
- Bueno Señor, yo lo estoy llamando para hacerle entrega de la tarjeta..
- Muchas gracias, señorita pero no estoy interesado.
- No entiendo.
- Yo soy de otro banco, no tengo dinero. Créame que lo último que ustedes quieren es tenerme a mí como tarjetahabiente.
- Pero esto no acarrea ningún costo Señor Branger es la tarjeta negra Premium de todos los tiem…
- Señorita no hay una casilla que diga ahí “no estoy interesado”
- Sí.
- Buenas tardes.

Los entiendo. Es su trabajo pero tienen que saber lidiar con las preguntas de la persona que están llamando. En ponerse creativos para ver como se soluciona un problema que ustedes mismos están creando. A menos que les atienda Alejandro mi hermano. Una vez cuando tenía diecisiete años lo llamaron del Hotel Hilton y le vendieron el paquete completo de time sharing con acceso ilimitado a la piscina y el bar en los happy hour. A él eso le pareció lo máximo y dio su número de tarjeta de crédito. El bello paquete llegó a las oficinas de mi papá quien lo devolvió sin abrir.

- Señor Aguerrevere estamos recibiendo de vuelta el paquete con sus brazaletes y carnets para el acceso y no entendemos el por qué. ¿Hay algún error?
- Sí. El error es dejar que mi hijo tenga una extensión de mi tarjeta de crédito. Buenos días.

Hasta el sol de hoy el Junip jamás ha tenido tarjetas de crédito de nuevo. Hasta el sol de hoy jamás nos dejaron ir a aprovechar de los beneficios del Hotel Hilton, aún cuando habían sido pagados.-

3 comments:

Doña Treme said...

LOL
Yo he vivido esa experiencia "demasiadas" veces... pero creo que las encuestadoras no van a cambiar.

Manuel Andrés Casas said...

Igual me parece excesivamente vil e injusto la manera en la que guían tu respuesta con la manera en la que te hacen la pregunta, muchas veces no te dan las opciones enteras...

Carito said...

Voy a defender a las encuestadoras, considerando que por algún tiempo fue mi trabajo, claro, eso no salva que tal vez has sido víctima de pésimas encuestas o focus porque también los hay.
Un encuestador es una persona que gana una miseria. En ocasiones, a duras penas lee, cosa que está mal porque deberían leer con buena entonación para no aburrir al encuestado. Y ni de vaina piensan mucho ni tienen criterio.
Confiar en su iniciativa, poder de interpretación y creatividad es un riesgo demasiado alto que ningún investigador quiere tomar!

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