Tuesday, October 21, 2008

¿Se puede empacar el orgullo?

Estoy seudo aplicando para un trabajo que me ha llamado la atención desde que tengo veintiséis años. Eso es correcto: seudo. Porque de aquí a que verdaderamente mande la aplicación, las cucarachas dirán “bueno ya es como hora de extinguirnos de una buena vez”. El problema, por primera vez, no soy yo sino de la organización. Pasaron años en desacuerdo sobre si lanzaban el programa para el año que viene. Luego, Venezuela no apareció como país representado al año siguiente. Este año, me mandaron a esperar para “después de agosto de 2008”, en letras rojitas. Por fín, a finales de octubre, se dieron cuenta que ya no es agosto y abrieron las candidaturas. ¡Faltaron las señales de humo!

Rellenar la planilla de inscripción es fácil. La dirección es mi casa pero la dirección donde me vas a enviar las comunicaciones es un P.O. Box que compartimos la mitad de mis conocidos y yo porque si me llegas a aceptar y me mandas una carta, verdaderamente no van a existir las cucarachas. Estado civil: viuoltero, porque a pesar de todo, sigo medio enguayabado. Estudios: dame otra hoja por favor; experiencia: desde promotor hasta abogado. Actividades extracurriculares: ver anexo mi estado de la tarjeta de crédito. ¿Cómo puede probar Usted que habla ingles?: teléfono de Miss Salgo, mi first grade teacher (hi Miss S!), todos los book reports de “The Great Gatsby” que le hice a La Gorda sin haberme leído jamás el libro y un diploma que conseguí de Kinder que dice “Juan can count to ten!”

Toda esa parte es facilita. Lo difícil es cuando vienen las preguntas de ensayo. A mí la verdad no me ha sido difícil eso de escribir un ensayo. Pero cuando de la respuesta a la pregunta concreta depende tu futuro, no te la puedes dar como las misses y decir que con ese postgrado piensas ayudar a todos los niños del mundo. La clave está en pensar – y esto es free advice para los próximos que me pidan ayuda en esto – que hay 10,000 imberbes como tú queriendo aplicar para el pupitre 27-8 del salón A-512 de la Escuela de Derecho de Oxford. ¿Qué te diferencia a ti de los demás imberbes? ¿Por qué vale la pena que tú hagas ese postgrado o apliques a ese trabajo? Mucha gente no entiende esto, no he descubierto el por qué, pero por primera vez en la vida tienes que escribirte (y describirte) como si fueses la persona más sexy del mundo. Para mí, sexy es una persona que sabe exactamente lo que quiere y sabe que tiene todo para conseguirlo. No vale ser como alguien dijo alguna vez de alguna prostituta: “she’s fabulous, but forgettable.” Ser olvidable, es perderte del juego en el intento.

Pero la verdad es que contestar la pregunta adecuadamente es difícil. A mí me toca responder: “¿Qué logro personal le ha producido a Usted una sensación de orgullo?” Tengo días pensando en lo que voy a escribir y en lo que verdaderamente quiero escribir. Porque de escribir basta y sobra con describir la sensación que sentí al ver al Maracucho parándose a recibir un premio. Sorry Maracuch, siempre te pintamos como si fueses un retrasado. Pero es que de verdad ese momento resumió absolutamente todo. Eso fue “Meet the Titans” se coje a “The Great Debaters” y termina con una moqueada de “August Rush”.

Eso es lo que debería escribir. Ahora, lo que quisiera escribir - sin que tenga mucho sentido porque escribo sin pensarlo mucho - sería algo como lo siguiente:

"Mire, orgullo, orgullo personal se tiene que achantar unos añitos porque yo me imagino que el día que yo cargue a un chamo que sea producto mío, ahí verdaderamente voy a sentir esa sensación que Usted me pide. Ahora, si no se valen trances a futuro, bueno mire poder hacer una maleta sin que se me arrugue la ropa es algo de lo que yo estoy orgullosísimo. No hay nada más fastidioso que andar por la vida arrugado, por lo que hay que saber meter las cosas que uno va a necesitar en el futuro con precaución.

Porque esa maleta que me he empacado en la vida señor, ese orgullo que yo llevo por dentro, me ha dado un par de traje de baños con el que he podido enseñarle a alguien a lanzarse de cabeza a un rio. Y enseñarle algo a alguien, sobre todo como ubicar la cabeza, es lo máximo. Esos mismos trajes de baños me han llevado a lanzarme en benji, lo cual constituye todo un acto de introspección a la hora de hacerlo. Lanzar piedras encapuchado con blue jeans, no tanto. Es que esconderse detrás de una camiseta sudada no da la misma sensación que protestar públicamente pero ese temita está como trillado en una tierra en donde todos nos juramos héroes, por lo que no creo que mi orgullo personal vaya por ahí. Y tampoco cuenta eso de tener un millón de amigos en Facebook, señor porque eso lo único que prueba es que aquí en Caracas a uno le encanta sacar de su maleta una pijama y sentarse a gozar de la criticadera. ¡Vaya si yo le contara!

Sacar de la maleta un par de zapatos de gomas y subir a Sabas Nieves haciendo el mismo tiempo que cuando tenía quince, da una sensación de orgullo paradisiaca [mojón: son dos minutos más, pero el que se lee el ensayo no sabe eso]. Y ponerse un blazer, sabiendo que lograste que todos tus panas se pusieran de acuerdo para por fin salir a una discoteca sin pensar en los chamos, vale más que darle una planchada de vapor. Más aún si insisten en tomarse unos shots con llamas. Es que nada de la indumentaria formal vale en esta vida señor, si no se saca de la maleta la actitud que uno lleva por dentro. Animar un matrimonio en Caracas uno solo, no está fácil. Tampoco lo es sacarse un pasaporte. Porque cuando uno se desanuda una corbata después de defender una tesis o sale de una cola de tráfico un lunes a las seis de la tarde, no puede sino sentir eso: orgullo de poder volver a meter la corbatica en la maleta. Y si no es orgullo, entonces es un alivio. De esos efervescentes como el Alka Seltzer.

Quizás el gorrito no lo lleve en la maleta porque lo llevo en la cabeza. Señor, Usted no se puede imaginar lo que es aprenderse “We Didn’t Start the Fire” y saber exactamente de qué se trata cada evento que ahí se canta. Tanto como aprender a balancear cuentas en Excel. La mitad de la gente que lo pone en su curriculum no tiene idea, créame. Navegar un barco con las cholas que meto me parece chévere, pero me contento más cuando termino de subir la subida de Los Naranjos y me puedo poner mi sweatercito. Doblarse las piernas como un Buda en yoga y salir corriendo en carrera podría contar como orgullo, pero la verdad es que ya me está doliendo y meter el Ben Gay en el bulto es algo que siempre se me olvida.

Agarrar unos shorts y jartarse una pizza margarita uno solo es algo de lo que me siento orgulloso. Y para mí no es fácil porque yo soy flaquito. Eso de comerme tres arepas en Gran Horizonte a las cinco de la mañana, como los demás (y las demás) no puedo hacerlo pero si Usted me manda un e-mail y me dice que con eso entro, yo le juro que me atraganto y me convierto en paté. Poder echar una conversa honesta con la mamá y el papá de uno en una playa en Margarita, con un paño mojado envuelto en la cintura, es como saber que tienes toda la música que quieres en el Ipod. La sensación es exactamente la misma: placentera porque sabes que vas a estar entretenido de alguna manera.

Y llegar por fin de mochilero con tres mudas a la Gran Sabana o subir el metro y ver Paris con tus reales, ay señor yo sé que otro le diría que comprarse el Bulgari fue lo mejor que hizo con sus dinero pero cuando yo subí esas escaleras y llegué al Boulevard de Víctor Hugo, mire ni Thomas O’Malley fue tan feliz, el saber que por fin había logrado mi sueño. ¡Eso, señor! ¡Ese es mi orgullo personal! Poder hacer una maleta, sin arrugarme los planes y escaparme por ahí a ver y descubrirme. Porque no hay nada que me dé más orgullo que ver por la ventanita del avión cuando uno llega a Maiquetía a su tierra amada y querida. Ves puro rancho, pero da la sensación que estás en casa. Y señor, los chechenos no tienen casa, por lo que se podrá imaginar lo orgulloso que uno se tiene que sentir que sí la tenga. Así me devuelva a la mía con la maleta toda arrugada porque no me caben los recuerdos que traigo adentro".-

8 comments:

Tia Mamá said...

TE AMO: Por la seudo porque no extrañaré el desuso del Bygon. Por desenrrollar a Chacao y por legar a la posteridad UMAmente que sin los casos y las cosas de familia no tiene sabor la vida. Por eso like MoviStar: Estamos bien y vamos a estar mejor. DEFINITIVO: TE ADORO MY BE...

Doña Treme said...

"No hay nada más fastidioso que andar por la vida arrugado" Perdoname my dear, pero tuve que robarme esa frase... es demasiado buena.
Este blog, a su manera es parte de ese orgullo, sabes? Porque tienes un talento impresionante para escribir y tus escritos son realmente simpáticos. Llegar aquí y volverse adicto, es automático.
Besos

Anonymous said...

por este tipo de articulos es que sigues siendo mi lectura necesaria de todos los dias!

Gustvao said...

Esto deacuerdo con Treme... habla del blog...

Andre... said...

And yet again you manage to make me cry and laugh at the same time! (I should say that this is one of the definitions of true happiness for me).... I wish I could be the first one to tell you I LOVE YOU commenting this post. But still this is why you are part of my daily routine!!! Outstanding as always.

Monica said...

dont worry, you are IN!

Igor Zurimendi said...

Brilante post toto. Miss Salgo olía fuertemente a cigarrillo, ¿daba clases en el Campo Alegre también?

Bibi said...

Me encantó, pero de más pes... solo eso!!! Saludos

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