Friday, December 5, 2008

Estimado y apreciado amigo secreto

Le escribo para darle las gracias por ser mi amigo. Que sea un secreto es el colmo porque yo la verdad soy pana pero bueno así son las reglas del juego. No las inventé yo. El juego del amigo secreto se originó en China en el siglo antes de Confucio cuando una pobre chinita insoportable sabía que a ella nadie le iba a regalar un carrizo. Por eso le propuso a las más ratas de su salón que hicieran un juego comunista. Así nadie salía herido. La versión navideña del Día de los Enamorados cuando la gente regala corazones. Eso lo inventó un pajuo maricón que quería mandarle un corazoncito de escarcha anónimo al macho vernáculo de quinto año. Cosas absurdas e inentendibles. Como la torta negra o el muñeco de Bob el Constructor en la salida de la autopista hacia la Plaza Altamira.

Regalar es complicado. Si eres mujer obviamente no tienes idea alguna de regalarle a un hombre. Me estudias y me analizas y seguramente le dirás a tres personas que me vayan a preguntar sobre lo que quiero que me regales. Como somos cinco personas en el juego, ya sabré que eres tú cuando la tercera chismosa me venga a preguntar sobre si me gustan las corbatas de rayas o de animalitos.

A ella le responderé que yo toda la vida he querido tener un mamut de mascota o la semilla de un baobab. El primero te llevará a Don Perro a ver si por casualidad... El segundo te llevará a todos los viveros de Caracas, a preguntar si tal semilla existe, hasta que se acerque la hora del intercambio y sucumbas a lo que una mujer le regala a un hombre todos los años: un bolígrafo, una cartera o uno de esos clips inútiles para guardar el dinero. Mi tesis es que en todos los colegios de monjas les enseñaron a Ustedes, en clases de Cívica, que todos los hombres post-veintiún años éramos ricos herederos de una fortuna bancaria. Por ende, todos nos merecíamos el bendito clipcito. Prefiero que me regales una caja llena de ligas de goma. En mi casa se acabaron. Y si puedes mete en la cajita una tinta Epson negra. Esa también se está acabando.

Si eres hombre, compadre por lo básico. Nada de ponerse de inventaderas que tanto tú como yo conocemos. Ergo, forrar en papel aluminio alguna agendita corporativa que te tumbaste de la oficina porque se te olvidó que el intercambio era hoy; comprar el CD del Conde del Guácharo en la autopista del CCCT o un cheque por el monto acordado para el regalo (me pasó: me regalaron cesta tickets). Los gustos de uno son iguales que los de Usted: de paladar. Así que desembolsíllese y meta en una bolsita de esas marrones que tiene su mamá guardada por ahí, una caja de whisky adentro. Yo no me voy a poner bravo, no lo voy a criticar por su falta de originalidad y lo más probable es que cuando se acabe el intercambio, la abramos Usted y yo y celebremos el arte de ser amigos de la manera más honesta y humana que puede existir entre dos varones: cayéndose a palos.

Espero, de esta manera y por esta vía, haberle resuelto mi querido amigo secreto, sus dudas sobre que regalarme. Mi opinión al respecto: esmérese con gusto que lo que cuenta no es el regalo… no mentira, lo único que cuenta en una fiesta de amigo secreto, es el regalo. Eso sí, no le dé por regalarme medias. No hay nada más aburrido que regalarle medias a otra persona.

Feliz Navidad. Ho Ho Ho.

Atentamente,
Toto.-

5 comments:

Tinker said...

Jajaja too much Scooby! La próxima vez te recomiendo que usen el White Elephant Game (no se como lo llaman en español) es mas divertido y el comprar regalos es menos complicado ya que es un regalo unisex y la gente se pelea por todos los regalos al mismo tiempo. Búscalo en Google... el original es de comprar regalos insólitos, bueno mejor dicho "tacky" pero no es la idea, mejor es un buen regalo que de verdad sirva de algo.

Por otro lado, tu eres una persona tan fácil de regalar, leyendo el post se me ocurrieron unos 20 regalos... A tu amigo secreto le sugiero que me escriba un email si necesita opciones y si no quiere sugerencias que aparte del whisky te compre una caja de astor y una caja de torontos!!!!

Luego me cuentas como te fue en el intercambio.

kisses!

La Perfecta said...

El post está buenísimo, como casi siempre (no nos caigamos a cuentos q a veces no te identificas con lo que yo escribo y viceversa, nadie es monedita de oro).

Peeeeero lo MEJOR es la referencia al monumento a lo absurdo que descansa a la salida de Altamira. A
quien se le ocurre?? por el amor del altísimo!! un jardinero/constructor?? tú me estás jodiendo, Leopoldo? y por dos años consecutivos???
NO TIENE PERDON DE ALÁ

Andre said...

Yo te regalo un paquete de sharpies de todos los colores

Doña Treme said...

A la navidad, pero odio los intercambios, por eso jamas juego ni los fomento

Beatriz E Moreno said...

En verdad yo te regalaria un libro! O mejor aun, te regalaria un pasaje para que te vengas para aca a tomarte la botella de iski conmigo!

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