Sunday, November 30, 2008

The Ultimate Weekend



Reelección en Tiempos de Hallacas

El último regalo del año, la ñapa por decirlo así, es el anuncio presidencial autorizando la iniciativa popular de recabar firmas con el objetivo de enmendar el Artículo 230 de la Constitución Nacional para consagrar la reelección indefinida. Técnicamente es viable. Según el Artículo 341, las enmiendas pueden surgir por iniciativa del Presidente en Consejo de Ministros, del 30% de los diputados de la Asamblea Nacional o del 15% de los electores inscritos en el Consejo Nacional Electoral. A los treinta días de la recepción formal de la propuesta de enmienda, el Poder Electoral debe celebrar un referéndum para que los venezolanos decidan sobre el destino de la misma.

Con casi 17 millones de venezolanos inscritos en el Registro Electoral Permanente, los partidarios de la propuesta estarían en la obligación de recoger unas dos millones quinientas cincuenta mil firmas para que la misma prospere. Eso probablemente será una tarea fácil, si damos por contado que los más de cinco millones de militantes del PSUV se avocarán – por convicción o por obligación – al llamado del Presidente Chávez. Por ello, lo más probable es que en los primeros tres meses del año entrante los venezolanos nos estemos debatiendo una vez más el “Sí” y el “No” en las urnas electorales.

La movida, a solamente una semana de las elecciones regionales y a pocos días de la amenaza del cierre de Globovisión, parece riesgosa. La pérdida de ciertas gobernaciones claves que albergan una cuantiosa suma de electores se pone de manifiesto con otro factor fundamental: el cansancio del elector. El empeño por recalentar una calle que recién ha comenzado a enfriarse en vísperas de las vacaciones decembrinas no caerá bien en la masa del electorado.

El venezolano sabe lo que es votar en diciembre, como lo prueban las elecciones que hemos tenido en esa fecha en los últimos tres años. La inmediatez con la que se quiere canalizar la propuesta de la reelección indefinida, traerá nuevamente al electorado al debate político, en medio de la cocción de las hallacas. Y, como el cucharón de acero que pone piche al caldo, la misma no le sabrá bien al comensal.

El grandísimo error que se cometerá en los próximos meses será en girar ambas campañas – la oficialista y la opositora – en torno a la figura del Presidente Chávez. Sin duda el mensaje oficial estará dirigido a buscar simpatizantes alertando que los que se niegan a apoyarlo, estarán en desacuerdo con su revolución y por ende, con él. La campaña opositora estará destinada a vilipendiarlo como un dictador que por el abuso de las vías democráticas se perpetuará en el poder. Los colores nuevamente serán un tema de discusión. Si Chávez quiere lograrlo, deberá bajar el pantone carmesí y teñirse un poco de azul. La vociferación y la altanería, particularmente con la pérdida del llamado corredor electoral, no pueden servirle en una decisión que ya probó ser rechazada en el pasado.

Hay otra forma de girar la campaña contra el rechazo de la propuesta. Generar conciencia sobre el costo democrático de permitir la aceptación de tal enmienda. El peligro no es Chávez. El verdadero riesgo es cualquier hombre que se perpetúe en el poder. No solamente es un costo histórico para Venezuela, sino también un freno en el desarrollo de nuevas generaciones que son necesarias para el tránsito político, económico y social de cualquier Estado.

Como la democracia, el socialismo puede subsistir, si es ese el deseo de la voluntad popular, siempre y cuando su esencia – y no su líder – sea sustentable en el tiempo. De no serlo, en cinco años o en cien, se derrumbará con la misma facilidad con la que fue erigida. Ningún hombre puede tener la razón todo el tiempo, diría alguna vez Abraham Lincoln. Pobre del hombre que tenga que irse a lamer sus heridas junto a Bonaparte en Santa Helena, por no haber escuchado la verdadera voz de su pueblo.-

Friday, November 28, 2008

Signed, Sealed, Delivered

Hoy entregué la aplicación para el Programa de Jóvenes Profesionales de la UNESCO. Que quede es otra cosa porque según tengo entendido son doce preclasificados por país y luego en la organización escogen a solamente diez personas a nivel mundial. Por supuesto cuando uno se imagina que la competencia seguro es un neonato astrofísico que ayudó a los diecisiete años a salvar a una población entera del hambre con la implantación de algo como la yuca, la cosa asusta. Particularmente cuando uno se ve a esa edad pegando brincos gritando "¿Qué lo que quiere esa nena? Fuego, fuego llamen a los bomberos." Pero esta era una puerta que quería tocar desde que tengo veintiséis años. Si se me da, seré el primer sorprendido. Así que a cruzar dedos.-

Aquí parte de uno de los ensayos que entregué, basado en lo que escribí en un post titulado ¿Se puede empacar el Orgullo?:

Knowing how to pack a suitcase constitutes the most significant learning experience I have acquired in Life. More often than not, we pack the wrong things on our life journeys and end up regretting the things we did not do because of lack of proper attire. Or, if you are my mother, wrinkles. What gives me pride does not rely on the fact that I can fold clothes but rather on what use those clothes have given me on my journeys.

My life’s suitcase has afforded me with a pair of swimming trunks in which I have shown a boy how to dive headfirst into a river. To teach something to someone, especially how to use his head, can be the most gratifying experience on any given afternoon and that boy has forever reminded me that I was the one who taught him that very special lesson.

Comfortable shoes have led me to lose myself through the streets of Montmartre in my eternal quest for literary wisdom, climb the Adirondacks in complete contemplation of Nature and its surroundings and march peacefully through the valley of Caracas when I, along with my compatriots, feel that the Government has been trampling on our inalienable rights. The soles of those shoes may be a bit tarnished, yet they have given me an unequivocal balance of body, mind and spirit through all the adventures I have put them up to.

That suitcase has also allowed me a woolen sweatshirt which has protected me from cold nights in Maine where I tucked my campers into bed after an evening of imaginative stories, walked in companionship through Bostonian or Parisian bridges conversing about world affairs with other internationals and embraced a loved one in a memorable concert in Oslo, thinking to myself that it can never be warmer.

Those are the experiences I value most. To embark upon a journey with a suitcase filled with proper clothes and return to my country with a trunk full of memories. However tarnished my suitcase is and however wrinkled my clothes are, nothing can compare to the wrinkle of satisfaction that forms in my mind when I unpack and see where those clothes led me to.-

Thursday, November 27, 2008

Happy Sangiving

A todas estas personas: y a los miles que están detrás
o en frente de todas mis fotos. Thanks!

Esta fiesta más gringa no puede ser. Qué demonios hace un venezolano celebrando el día de acción de gracias es completamente cuestionable. “Imperialista mesmo” según diría el Manual de Costumbres del Poder Popular para la Misión Boli-Carreño. Lo mismo con Halloween, San Nicolás y el Conejito de Pascua. El pobre conejo no tiene la culpa pero como Hallmark lo agringó en rosado pastel, pues también es yankee el coño e madre ese. Eso todo se tiene presente en Venezuela, tierra en la que nos han metido entre ceja y ceja que todos somos afro descendientes de pura cepa porque lo europeo – quinientos años después – aparentemente no pasó por aquí sino a joder.

Los gringos son más románticos con aquello de las resistencias indígenas. La fabula pone a un poco de hombres entaconados comiendo plácidamente con Pocahontas como un domingo cualquiera en Lee Hamilton. Diez años más con nuestro día de la Resistencia Indigena y nos van a mandar a saquear comercios de inmigrantes. Para enseñarle al europeo que es lo que se siente cuando tres carabelas alienígenas nos invaden por altamar (sin ánimos de coincidir con las nuevas flotas rusas que llegaron ayer). ¡Aquí se nos respeta!

En mi casa se es imperialista. Compramos nuestro pavo muerto y lo metemos en el horno un día entero para después llenarle las entrañas con la versión autóctona del stuffing ofrecida por Armando Scannone. No sé si la tradición se originó para dar las gracias o porque hace diez años nos dio un antojo enorme de pavo en noviembre. Lo cierto es, que ya con la casa a medio meter con el bululú navideño (y yo que juraba que jamás tendría la oportunidad de usar esa palabra) todos los noviembres tenemos nuestra cenilla. Y damos las gracias porque el pavo no se quemó.

Ya un poco más en serio, tengo desde ayer pensando en si la gente en verdad da las gracias con esta cena. Yo no me abrazo ni me beso con mis hermanos salvo la requerida conchupancia el 31 de diciembre porque la champaña siempre puede más que el ser arisco, por lo que hoy tampoco es que nos vamos a sentarnos a confesarnos “lo de pinga” que somos (which we are pero eso es un dado en todas las familias, hasta aquellas que tienen a una prosti por tía). Pero si algo amerita el día, y por ende el ejercicio, es en dar las gracias por todas aquellas cosas que me han pasado en este año. Más que cosas, yo diría a personas específicas que por sus maniobras han hecho que este 2008 sea un poco más memorable que digamos el 2004 (nada interesante pasó en el 2004. Hagan la prueba).

Así que mis gracias a 31 personas, señaladas por su inicial porque las “good deeds” señaladas con nombre y apellido suenan a chisme de Pepito Grillo. Si no se sienten identificadas and you feel you should, sentémonos a echar una conversa. We clearly have issues.-

Happy Sangiving a:
  • A: Because you are the sunshine to the Darkness. My very own Ying and Yang’s.
  • AAMU: Porque sin ustedes, deprimirse no es lo mismo.
  • B: Porque cuando nos vemos, nuestro affair es de autógrafo. Enhorabuena por tu preñéz!
  • C: Porque Manolita Zarate ha sido tu mejor alter ego desde que a mi se me ocurrió presentarme a un date como Fernando Lizárraga. Algún día escribiermos la novela por MSN.
  • C: Because you’re like the Scarecrow. Of all, I always miss you the most.
  • C: Porque el hecho que me cantes “you don’t bring me flowers” solamente produce que yo te cante “hey, if you happen to see the most beautiful girl in the world”. MSN Karaoke! ¡Que vivan las alcantarillas de Nueva York!
  • Ch: Because all other Bond girls were terribly miscast except for you.
  • D: For maneuvering your way out of a seven car crash so that we could still make it to one of the best spring break vacations we’ve had in a long time.
  • E: Because there is no such thing as overachieving when everybody wants to be just like you.
  • F: Because despite the fact that we never talk, you still gave me the best photographic moment of my life.
  • G: Porque a pesar de la distancia entre las bahías te pienso todos los días.
  • HNMUN: Because you people are my legends. Always.
  • H: Porque antes de irte a la India eras un simple concañero. Ahora, después de ese consejo, eres Mike Myers vestido de Buda.
  • I: Porque mis tardes son mucho más aburridas en la Quinta Buena Vibra cuando ya no estás para gritar “hay peanuts”.
  • I: Because you make interesting conversation and let me know what the hell was the context in Lawrence.
  • J: Because there can never be a situation in our lives that does not deserve a text message with a Friends quote. Today’s: “Gauuuuze! More Gauuuuze!” Love you Junips!
  • L: Por ser mi confidante en everything Gorda.
  • M: For listening to my stories and not ever failing to yell blasphemy at the terrorisms of social conformity.
  • M: For being my wingwoman. Always.
  • M: Because we need to talk. Eventually.
  • N: For terrorizing me until I opened this blog and teaching me to concentrate on known criticisms rather than anonymous praises.
  • Ñ: For laughing at the same crap that I do and always managing to have an inevitable, confusing, intense and groundbreaking drunk conversation with me of which we never remember how to end it.
  • O: Porque Singapur siempre queda a la vuelta de la esquina de mi casa donde vives tú.
  • P: Because the lowering of the disco ball with you on top of it has made more than one drunken night seem like forever.
  • P: Cause every Cabimera in Minnesota deserves to be given some shuga! (and rattle the headboard like a sailor on leave!).
  • R: Because thank God, I can thank you and call you up to say so. Those non-talking months were hell.
  • RJR: Because of all people you will always deserve three initials.
  • S: Porque en algún momento cuando te de la gana, sabes que puedes irte a salvar los delfines.
  • T: For never listening. Yet always caring enough to call me up when something good comes along in your life. I appreciate those calls more than the listening.
  • T: Because you always make me believe in the powers of Walt. Thanks Tink!
  • V: Yeah right que te voy a dar las gracias!
  • Y: Porque que bolas que you are my best friend y jamás te lo digo. Thanks por todo.
  • Y: Porque poder abrir una cadena todas las mañanas y hablar de los chinazos de la Fren o del colombiano de Guille o de que Cri se VOLVIÓ a caer, makes every yesterday a dream of happiness and every tomorrow a vision of hope.
  • Z: porque el que hayas sido la Barbie Llanera y que yo te lo dijera cementó nuestra amistad de por vida. Al Pueblo or die!

Y bueno a mi papá y a mi mamá. El sentido del humor, como la calvicie, se hereda.-


AAMU: The Empire Strikes Back


Wednesday, November 26, 2008

Cuestiones de Agenda

Jamás he tenido una agenda. Soy lo suficientemente cumplido para saber cuándo cumple la gente a la que quiero, el aniversario de mi papá y mi mamá, la fecha de mis graduaciones, el día de la burun y el día de mi primera comunión (éste último porque en esa fecha, trece años después gané en Harvard y se murió mi abuelo en el mismo día). Hay datos que me vienen a la memoria como eso que la ONU le dio a Saddam Hussein hasta el 15 de enero de 1991 para retirar sus tropas de Kuwait, punto que le recuerdo a mi amigo Franco todos los años pues también cumple en esa fecha. Si tengo una entrevista, cita con el médico, el dentista o un matrimonio siempre me acuerdo con tal que sepa del mismo una semana antes. No me acuerdo de los números de los cuartos de hotel en los que he estado, aún cuando me puede venir algo a la memoria si llego a un piso específico. Todo eso sin necesidad de anotar nada en una agenda.

Reconozco que para un hombre esto es una ventaja porque nosotros andamos con lo mínimo necesario en nuestros cuerpos. Me estoy sentando a escribir esto y me he sacado de mis bolsillos el celular, las llaves, la cartera, la caja a medio fumar, dos yesqueros (uno me lo robé flagrantemente), un bolígrafo, tres papelitos de aluminio arrugados de unos Kisses que me regaló Coro y una cuerdita con la que estaba jugando esta mañana. No llevo más nada encima. Ni anteojos porque Ray-Ban jamás se ha dado a la tarea de estudiar a aquellos casos de hombres con narices kilométricas. Así de básico.

Pero hoy, hubiese deseado tener una agendita. Tengo toda la semana emocionado porque iba a ir a una charla de una señora sobreviviente de Auschwitz. Es un tema que me apasiona por cuestiones de historia y de relaciones humanas pero por cuestiones de la vida, jamás he conocido a nadie que pasó por esos horrores. Me pasé toda la mañana pensando en eso, leyendo sobre el tema y pensando en una posible pregunta que me gustaría hacerle a la señora. Todo el día esperando para las 3:30 cuando iba a ser la charla.

Coro, recién llegada de Nueva York, me llamó a pedirme la cola para “rasurarse la cepa de vellos”. Como tenía quince minutos de sobra, la fui a buscar pero solamente le di un abrazo porque quería conseguir un buen puesto. Llegué a la Universidad (donde era la charla) y caminé hasta al auditorio. Ahí ví una manada de gente saliendo y pensé que seguramente había otro acto previo a éste. Para mi desgracia no fue así. Resultó ser que la charla era a las 2:30 de la tarde y ya se había acabado.

Mi decepción de ultratumba ni siquiera se mermó con oír a la señora hablar de manera informal (esos momentos cuando los oyentes abordan a los foristas luego de que culmina una charla). Yo quería rebobinar el tiempo. Todo por una cuestión de no leer bien la hora, de emocionarme, de planificar mi día en torno a ello para no ver más que a una señora a la que me provocaba invitarla a un café para que me contase todo a mí solamente. Nina mi editora que se encontraba en la audiencia no ayudó con nada al acercarse hacia a mí con los ojos aguados y decirme: “Toto, todos mis amargues se acabaron con esta charla.” ¡Encima de histórica fue inspiradora! Decepción total.

Así que mi post no va dedicado a algo en el que tenía altas expectativas por escribir. A Nina le dejo la primicia de hacerlo y que todos los que nos leen en la “parlanta del mas jater” y “arroba ninas” puedan conocer de cerca las experiencias de esta señora. A mi solamente me queda salir a la Tecniciencia en búsqueda de una Agenda Astro lunar para el 2009. Ahora sí que me niego a perderme en el mundo. Ni siquiera en el astrológico.-

p.d. A los que le interese el tema del Holocausto: el libro “Night” de Elie Wiesel. Altamente recomendable.-

Tuesday, November 25, 2008

La Verdadera Operación Morrocoy

Mi sueño la noche anterior es que ya me había calado la cola infernal, ya había votado y había perdido. Sueños oníricos que apuntan hacia el pesimismo pero en este país uno nunca sabe. Que lo diga mi papá que votó por un candidato y le salió el rojo rojito. No hay Eufitosis que le pueda sacar de su arrechera pesimista que votó por el proceso revolucionario. El sonido de la diana, los cuales este año se fueron un poco más folklórico, con fosforitos y petardos, se confundió en mi sueño con alguna cadena nacional celebrando algo pero que no sabía qué. Así tendremos los nervios en este país que el Señor Presi encontró la manera de meterse en nuestro ciclo nocturno.

Me desperté como aquellos que no duermen bien, desayunando rápido porque uno cree que le van a cerrar la cola o que va a perder su chance. No me acuerdo si me bañé pero lo que si estoy seguro es que salí como el más iluso de los venezolanos. Tenía que trabajar con el movimiento estudiantil y llamé a mi jefe supremo a decirle que en veinte minutos votaba y me iba para allá. Cinco horas y media después, seguía en la cola y el jefe ya no sonaba en el teléfono tan simpático como a las primeras horas de la mañana. Yo me levantaba la camisa y veía que el Sol inclemente al que le había rezado como los egipcios para que brillase, me había regalado senda quemada de portu. Eso me pasa por no hacerle caso a mi madre que sale como Barbara Blade a hacerme pasar pena con “Tooootooo ponte Coppertone en la calvaa”.

Como todos en la espera, me hice panas de mi escuadrón. Léase aquellos en la cola de las cédulas que terminan con 2 como la mía. Votar en Los Palos Grandes es cheverisimo porque no importa el resultado, todo el mundo siempre está arrecho. Por el sol, la cola, Tibi, o porque el heladero se le acabó el Bati Bati. Nuestro enemigo número uno en el centro es un negrito que sale todos los años a arreglar las colas. Siempre está ahí; tanto que creemos que viene metido en una de las cajas de cotillón del CNE porque no se pela estar ahí arreglando las colas en una elección. Así sea de madrina de concejal. Su buen humor asusta pero la impaciencia de nosotros siempre pudo más.

Por supuesto mi cola se movía tres centímetros cada media hora. Esto contado por una aficionada a la metrología de la que me hice pana en la fila de al lado y a la cual le perdí todo el respeto cuando ella terminó avanzando seis centímetros más que yo en un momento dado. ¿Y quién pagó la rabia de mi cola? El negrito faramellero que nos contaba. Pero en buena lid, nos mantuvo ordenados.

Ya por fin metido en el centro pasé por la capta huella. Josefa sempre dice que por culpa de la huella, la van a deportar porque ahí debe salir que es terrorista. Pues le salió el tiro por la culata porque sí la deportaron. A otro centro. La mandaron para Petare por un supuesto cambio que ella hizo, la cual ella niega y eso provocó angustia en el centro pues la pajarraca se dignó a vociferar que la habían ultrajado y se me acercó para que le diese otra chuleta porque la habían cambiado de votar por el Compae Grate al Compae Ocariz y eso cambiaba el chuletón. Ahí la vi salir del centro, mientras me indicaban mi mesa. La número 9.

La número 9 resultó ser peor que Saddam Hussein esperando porque San Pedro le abra las puertas. Descubrí, porque todos los años se me olvida, que mi centro electoral es el centro con mayor afluencia de personas de la tercera edad en Chacao. Ergo, el geriátrico, las negadas a ser de la tercera edad, los yuppies y yo. Es muy sabroso ver a los viejitos todos con sus bastones y su pelo morado entrar a votar. A algunos se aplauden porque es un milagro que estén ahí. Por supuesto uno es decente, como en el metro y le da el puesto para que ellos voten primero. El problema está cuando viene la manada de viejitos como si estuvieran en las Olimpiadas de la Risa y pasan y pasan y pasan y pasan. Tantos pasan, que uno se tiene que sacar su cedula a ver cuando fue que nació a ver si ya constituye alguien de la tercera edad (Harvard People: NO I’m not that old).

Es una cosa dejar pasar al viejo pero es otra que el acompañante se ponga en el momento que el viejito va a votar a explicarle cuales son los candidatos. Eso me tenía a mí y a mi escuadrón vociferando cuando me pusieron a otro viejo en frente mío y yo dije “bueno pero éste y ya”. El pobre señor se volteó a decirle a la organizadora de las filas: “Pero yo no quiero causarle disgusto a nadie. Si el señor está molesto de verdad yo espero pero es que el dolor de la operación no lo aguanto.” Eso acongoja a cualquiera por lo que le pedí perdón al señor, y lo mandé a sentar prometiéndole que me ocuparía de él. Eso me pasa por hablón. Ahora que lo pienso, no me acuerdo del señor…

¡POR FIN! Entré a votar. Ya listo haciendo una de esas firmitas nerviosas porque mi firma egocéntrica de John Hancock no cabe en el cuaderno, me dijeron que tenía que ayudar a un viejito a votar. Joder! Yo quiero votar. Pues me callaron la boca otra vez, ya que resultó ser un señor italiano de esos que juras son San Nicolás, de lo amables que son. Y uno se siente como una plasta por no querer contribuir. Tras el biombo me sacó su chuletica. “Por Ramón Muchacho, caballero le pido encarecidamente.” Ahí le indiqué todo lo que iba a hacer yo, donde iba a marcar y todo. Me imagino que el señor pensó que le iba a robar su voto pero de verdad eso fue como un momento Kodak de Feliz Navidad entre el señor y yo. ¿Ves lo que hace la tercera edad? Le agua el guarapo hasta al votante que más se ha quejado en la cola.

Yo voté luego en menos de treinta y cinco segundos. Con firma de que ayudé a otra persona y todo. La gente de las colas me veía como un extraterrestre con mi dedo morado y yo los veía a ellos con cara de VIP. No importa que tan iguales seamos el día de la elección. El que ya votó siempre es superior. Que lo diga yo que quería cortarle el dedo morado a todos lo que me acompañaron en la cola y salieron una hora antes que yo por no estar en la Mesa 9. Me suena el celular y está mi papá en la otra línea (que tiene 58 años): “¡Que arrechera. Una neonata me acaba de preguntar que si soy de la tercera edad! ¿Tú has visto que insulto?” Yo le respondí: “Papá como están las colas, agarra un bastón y asume tu barranco. La verdadera Operación Morrocoy, no es la falta de maquinas, ni el cuaderno, ni las capta huellas. Son los viejitos de la tercera edad. Si no puedes contra ellos, úneteles.” Hasta que el CNE no discrimine y haga cuadernos para los viejitos, para allá es que vamos todos.-

P.D. Al señor italiano al que ayudé a votar. Jamás leerá esto pero le doy las gracias porque en verdad me encantó ayudarlo. ¡Fue totalmente un Momento Kodak!-

Cubriendo Necesidades

Un Preso Político Menos

Los pronósticos, incluidos el mío, se pelaron en una sola cosa este 23 de noviembre: la abstención. Poco importa que un alto funcionario haya dicho en televisión que se le ganó el juego “a la abstinencia”. Se entiende que la confusión de palabreo podría proceder de las emociones del momento. Lo cierto es que si de algo nos tenemos que enorgullecer todos en Venezuela, es que la gente salió en masa a votar. A decidir por un cambio que coloca estratégicamente un par de pesadillas dentro del mapa político las cuales irrumpen el letargo narcoléptico con los que nos ha abobado el llamado sueño revolucionario.

El gobierno bolivariano continúa en su ejercicio, de eso no cabe la menor duda pero las victorias de la ahora mal llamada oposición, específicamente en Miranda y en el Distrito Capital interrumpen el trazado a futuro de aquellos delfines quienes otrora soñaban con ser los sucesores del rey. Irónicamente, aún cuando no estuvo planteado en la contienda, se frena momentáneamente el sueño indefinido del militar auto-coronado que veía a estas elecciones como el punto de partida para lograr imponer lo único que no pudo meter a golpe limpio dentro de las leyes habilitantes: su reelección indefinida.

Lo que queda ahora es trabajo. Si los dirigentes electos que no comulgan con la revolución bolivariana saben manejar bien sus cartas, apostarán por la inclusión y el saneamiento de la calidad de vida del venezolano. Poner en marcha planes de ciudadanía activa que velen por los tres mayores problemas que aquejan a los venezolanos en estos tiempos de crisis nacional: la inseguridad, la salud ambiental y el desempleo.

Sobre todo en Caracas, el tema del hampa, la basura y el colapso vial es crítico para las nuevas gestiones que llegan al poder. La imposición de medidas a corto plazo que solucionen estas tres variables será necesaria para lograr una aprobación gubernamental que permita llevar esas soluciones a planes y proyectos sustentables en el tiempo. El reto para los nuevos dirigentes es gobernar con el ejemplo y no caer en trampas ni criticas revolucionarias que atenten contra el saneamiento de los verdaderos problemas que impiden el desarrollo de una gran nación.

El pleno entendimiento de la jerarquía de las necesidades propuestas por Abraham Maslow podría ofrecer un trazado estratégico en el empleo de proyectos para la población. El ofrecimiento de planes que permitan las garantías básicas para que el ciudadano tenga una salud idónea, que bien pueden implementarse con proyectos para el saneamiento del agua, la reducción del tráfico, el velar por horarios de trabajo que permitan el descanso necesario y la garantía de alimentos y productos necesarios para la sostenibilidad diaria.

La compensación de esta necesidad traería el esfuerzo necesario para respetar aquellos proyectos implementados que nos ofrezcan la seguridad y protección que tanto necesitamos. Una protección a nuestro propio ser y a nuestras propiedades privadas, algo que hoy en día no tenemos garantizado plenamente. Un esquema de empleos dignos que desranchifiquen nuestras mentes y permitan preocuparnos por el ahorro a futuro en vez del despilfarro injustificado en una sola visita al abasto.

Y así para arriba, cubriendo necesidades recreativas, de afiliación y de reconocimiento meritorio que enaltezcan la autoestima del venezolano por sí mismo, y del venezolano para con su parroquia, municipio y estado. Esa es la única vía para lograr que en el 2013, el venezolano pulse el ovalo que es. Ya sabrá entonces quien es, de donde viene y para donde va, sin necesidad que lo disfracen con una camisa de color o que le vendan un sueño irrealizable por la Historia.

A los nuevos gobernantes: trabajemos. Todos. El venezolano no quiere saber si vive en la cuarta, en la quinta o si vamos para la sexta. Lo que quiere es vivir, y no morir en el intento. Vamos pues.-

Saturday, November 22, 2008

A los Singapurenses

Polek y Babs: ¡Me encanta que en mi mapa mundi sobre quienes visitan el Tea Party siempre aparece una flechita que dice Singapur! Gracias por ese emilio sobre sus vidas, porque la verdad hacen más falta que cuando sacaron del aire al programa de Vicky la Robot. En conmemoración de ello, les posteo esta fotillo de aquellos buenos tiempos para que vean que en Venezuela se les sigue queriendo, se apuren en graduarse, montarse en un avión so we can pop out the bubbly y comenzar a celebrar su estadía decembrina! No olvidarse de traerme un souvenir niche como siempre!

Friday, November 21, 2008

La Caja de las Arrecheras

La imagen de la discordia

La Clonquis, mi prima, se presentó hace una semana en mi casa con un regalo para el Junip. “De Sangiving, Navidad, cumpleaños y posiblemente de matrimonio porque me costó una bola” le dijo a mi hermano. El regalo era un rompecabezas de una escena nocturna de la ciudad de Las Vegas. Pensado para ser el antídoto perfecto para un fin de semana de ley seca en donde la única tarea en esta casa es votar, sentarse como los Simpsons a ver televisión noticiosa y recibir los quince mil mensajes de texto de gente que sabe “de primera mano” que ganó tal candidato cuando casi ni siquiera han abierto las urnas electorales.

Eso desploma hacia tarde en la noche cuando salen varios candidatos con eso de “nosotros tenemos los resultados, así que mucho cuidado” lo que representa el típico mensaje de amenaza, porque el CNE aún no ha entendido que emitir resultados a las dos de la mañana es peor que ni los diera. La botellita para calmar los nervios que se compró el viernes antes de las dos de la tarde se acabó a las nueve y media. Los cigarros se esconden porque el cartón desapareció el primer día que llegó a la casa. Ergo, el rompecabezas.

El problema del regalito de la Clonquis es que el rompecabezas tiene seis mil piezas. Es decir, estamos hablando de una monstruosidad que mide 1.65 x 1.14 centímetros. Más que una solución para matar la expectativa electoral, el rompecabezas se ha convertido en un nido de arrecheras en mi casa porque de verdad no hay lugar donde armarlo sin que cause conflictos. Mucho menos porque en el comedor, espacio lógico para hacerlo, no hay el espacio suficiente. Hacerlo en el piso como los carajitos podría ser la solución más eficaz pero en mi casa con la Comandante Robotina al mando, cualquier cosa en el piso, incluida la perra ciega, es motivo para ser aspirado en cinco nanosegundos. Mi papá dice que lo que le arrecha a mi mamá no es la armada del rompecabezas, sino que el pasatiempo mide en altura más que ella by far.

Todo esto ha llevado a una mesa de negociación y acuerdos en como y donde y cuando se puede armar el rompecabezas sin que cause mayores inconvenientes para los que vivimos en mi casa. La primera solución fue una negación completa por lo que el rompecabezas fue transportado a casa de la Clonquis a ver si el regalo podía ser armado allí. Mi abuela los botó más rápido que inmediatamente por lo que en menos de tres horas la caja estaba de vuelta en mi casa. Mi papá llegó del trabajo, vio la caja y dijo “ni de…”, mi mamá fue más explicita “Coño Alejandro que no”. El Junip, altanero como es, dijo que le estaban coartando su derecho a la creatividad dominguera por lo que, es en serio, tuvimos que sentarnos teniéndome a mi como arbitro de conciliación a ver nuevamente si el rompecabezas se podía armar.

Tenemos tres días en discusiones. El comedor vuelve a relucir como la opción pero es descartada por razones que no vienen al caso como “hay un bazar en enero en esta casa y necesitamos el comedor” Soluciones como hacerlo en mi cuarto (el mío es más grande y aquí dicen que yo soy tan pajuo que no me importaría), montar una mesa en el lavandero que se cayó porque la que plancha viene el lunes, hacerlo en el garaje pero no sirve porque hay que meter los carros, no prosperaron. Una de las partes se levantó repentinamente porque no llegábamos a una solución y nos imaginábamos que se había puesto renuente a todo. Pero solamente volvió con un refill del whisky.

Otra solución fue destruir el rompecabezas para no tener que hablar de nada, y hasta armar solamente una parte. Pero eso de solo una parte, es como la mamá de Nani que vive en Chuao y excitadísima le dijo a su otra hija menor “mi amor Shakira va a cantar en La Carlota” y la neonata toda emocionada “mami me compraste una entrada??!? Te adoro” a lo que la mamá pichirre respondió “No mi gorda. Solamente que la vas a poder ver de lejitos con unos binoculares desde la terraza, ¿no te parece una nota?"

Total es que estamos como los candidatos de Chacao. Sin acuerdos unitarios de solución. El rompecabezas permanece con su forrito típico de la Tecniciencia, adormecido en una esquina. “La caja de las arrecheras” como se le ha denominado. De repente la culpa no es de él, sino de un gringo que en plena nota “super size me” decidió agrandar el tamaño de los rompecabezas para que familias como la mía se peleasen por semejante pajuatada. O quizás sea la tensión pre-electoral que no nos deja pensar en claro. ¡Se cansa uno!

- "Yo nunca tuve un cuarto de juegos".
El argumento poco fructífero del Junip.

Caos en Caracas

Foto B. Uzcategui

Thursday, November 20, 2008

El Show Debe Continuar

Lo impresionante de vivir en este país es que el show siempre debe continuar. Poco importa que la gente esté tapiada, que haya zonas sin luz, casas y puentes derrumbándose y una maraña de carros atrapados en un estacionamiento de luces rojas mientras los conductores se asoman vertiginosamente a un río bravo que se niega a hacer las paces. El único meteorólogo presente en las noticias es Leopoldo Castillo, quien incidentalmente es el que está gobernando y dando órdenes de facto pues en los canales del Estado se transmite con júbilo el cierre de campaña en el Estado Zulia, donde por obra y milagro de la Chinita en poncho, no está lloviendo. La tormenta no cesa y las alcantarillas vuelan como discos alienígenas por los torrentes de agua que no encuentran su cauce. Una transmisión en cadena nacional de radio y televisión se asoma sin anuncio. De repente un suspiro porque se va a anunciar alguna medida de contingencia o posibles informes sobre el estado de la situación.

Por fin, la noticia es para hablar de la lluvia. Pero es a Vietnam a quien le llueven. Una lluvia de joyas colocada en los hombros del Presidente de Vietnam, a quien lo condecoran con el Gran Collar de la Orden de Libertador. “Me informan que no se puede hacer un pase para Falcón porque está lloviendo” anuncia el Presidente Chávez en la mitad de la cadena. Sí amigo y en el resto del país. Y la gente en la calle frenéticamente cambiando las estaciones de radio para saber si hoy volverán a sus casas se tienen que comer el cuentico que lo que está diciendo el presidente vietnamita en su idioma natal no es para hablar de acuerdos energéticos ni de bombillitos que se trajo Fidel.

Esa gente se imagina que el señor capaz está dando sendas órdenes de decretar zonas de alerta, establecer la evacuación en ciertas regiones y poner a disposición ayuda médica y asistencia sanitaria y hospitalaria en lugares donde la cloaca se apodera de las camas de aquellos que esta noche no podrán dormir. Porque no nos queda de otra. El show debe continuar. Vestidos de emperadores y escondiendo lo feo porque hay visita y ¿Qué dirán de nosotros si por una vez en la vida suspendemos una visita oficial –por más meritoria que sea- porque hay que atender a nuestras propias necesidades. Eso nos queda grande.

Menos mal que por lo menos el Presidente Chávez le dedica algunos minutos de la cadena inoportuna a la situación, llamando a la calma y asegurando que las instituciones competentes se están encargando de los acontecimientos. Van cinco fallecidos y numerosas familias tapiadas pero ¡Gracias Señor Presi! El Pueblo de Vietnam se lo agradece tanto que de verdad hay que felicitar lo hábil que es Usted. La próxima vez también podemos invitar a Julio Iglesias para que cante en la cadena "llueve y está mojada la carretera". Eso le da caché al hecho que nuestros canales de desague no funcionan.

Con Vargas llovió a esta intensidad tres días seguidos y poco le paramos hasta que fue demasiado tarde. Ni siquiera la insistencia de suspender las elecciones pudo más que las órdenes del Presidente Chávez, vestido de uniforme, clamando porque la gente saliera en masa a votar. Salieron Señor Presidente. Claro que salieron. Flotando. Porque su show, inoportuno como es, siempre debe continuar. Aún cuando tras bambalinas nos estemos ahogando en la miseria.-

The Last Brownie


Estoy en un estado de buen humor tan ridículo que borda en lo cursi. Despertarse de buen humor es fatídico para la tarde porque siempre cae una lluvia de pesimismos. Aún así, en esta mañana de jueves sin novedades, mi cabeza ha estado tarareando el tema de los Piratas del Caribe como si me estuviese embarcando hacia una aventura en el más allá de los confines de la tierra. ¿Ven que el buen humor es cursi? No sé si es porque anoche tuve una de esas corridas de confesiones sabrosas, en donde la cuenta se paga tres veces porque nadie se quiere ir.

De mis colegas casi nunca hablo en este blog, y la conversa de anoche se centró en ese rechazo mío hacia ellos. La verdad es que ha sido difícil para mí relacionarme con ellos a medida que pasa el tiempo porque el sendero que yo escogí me llevó a vivir una vida distinta. Todos con hijos, negocios o potenciales cuentas de retiro y yo –gustosamente- empezando a vivir profesionalmente. Y mi inseguridad siempre ha sido esa, ¿qué aporto yo en un mundo de adultos cuando hacer dos carreras en este país te regresa a tener 23? ¿Qué puedo contar yo cuando todos son presidentes de algo y a mí me botan de una entrevista por sobrecalificado (tres veces), precisamente por no tener 23?

Eso comenzó una ronda de “the last brownie”. Siempre lo hacemos. Copiado de Notting Hill, los colegas siempre comparamos historias y nos echamos nuestros cuentos más patéticos sobre nuestras patéticas vidas. Lo cómico es que yo jamás gano (¿o pierdo?). Estoy siempre en el average de todos los bateadores. (Bootylicious suena en mi Itunes jajaja). Es curioso esto de la admiración y la envidia sana. Todos nos terminamos confesando el porque nos envidiamos el uno al otro. Ya sea porque uno zarpa el sábado para la India en el trabajo de todos nuestros sueños, o porque otro está montando el negocio del cual habló desde que tenía diecisiete o porque la otra es mamá, pero no se contenta con ser simplemente eso y por eso es la abogada más arrecha de todas. Pero lo mejor es la confirmación que ninguno de nosotros sabe con absoluta certeza, lo que está haciendo en la vida, en donde todo lo nuevo da miedo porque no se conoce. A fin de cuentas nadie se entrenó para ejerecer la política, o el arte del servicio…o la maternidad.

Son noches que se acaban muy rápido cuando las confesiones embotelladas afloran pero son buenas para el alma. El futuro no se ve tan oscuro cuando lo ves desde la óptica del "last brownie". Honestidades poco banales que salen a flote sin prejuicios. Confesiones con curas que no se esconden tras una cortina. Que te miran a la cara y te sacan lo peor de ti, porque tú les has sacado lo peor de ellos. Ese brownie vale más que la terapia desconocida. Ocho personas sentadas alrededor de una mesa conversando sobre cosas que no dirían en una pista de baile. Una confirmación de tu propia realidad y tu propia existencia hacia un futuro incierto que se vive como si tuvieses veintitrés pero se piensa y se actúa como debe ser. De veintinueve.

El pasado no se niega. El presente se controla. Y lo que viene, sabiendo que puedes ser quien quieras, da miedo. Pero se sonríe. Con sonrisas de gancho ante lo oscuro. Porque no eres el único que no lleva la linterna. Pero siempre, como te lo recuerdan, tienes el yesquero. Y saber eso, well that’s just fuckn’ fantastic.-

Confessions (not) on a dance floor

What a Wonderful World

I see trees of green, red roses too
I see them bloom for me and you
And I think to myself, what a wonderful world

I see skies of blue and clouds of white
The bright blessed day, the dark sacred night
And I think to myself, what a wonderful world

The colours of the rainbow, so pretty in the sky
Are also on the faces of people going by
I see friends shakin' hands, sayin' "How do you do?"
They're really saying "I love you"

I hear babies cryin', I watch them grow
They'll learn much more than I'll ever know
And I think to myself, what a wonderful world
Yes, I think to myself, what a wonderful world.-

Wednesday, November 19, 2008

Status Updates


A Nina de quien me copié este post.-

Soy de los que pone cualquier cosa en sus status update de Facebook. Acontecimientos normales, frases célebres o la desesperación del momento. Claro, no como aquellos potenciables secuestrables que dictan su día cada 33 minutos como si la herramienta del FB fuese su calendario personal. Un filofax virtual por si acaso se pierden. Esos son aquellos que van por el camino de “desayunándome con la Fofis…voy de shopping….estoy en Dinotropolis con el chamo…@ work….al gym….yendo al cine…con mi Fofis bella en mi cama.” Y eso son los más decentones.

De repente es una alerta a los demás para que huyamos de todos esos lugares porque capaz la Fofi es una ladilla de persona pero por lo general, a los demás no nos interesa que uno esté “@ work”. Lo que sí nos interesa, y por eso nos fijamos en los status updates de los demás, es cuando alguien se vuelve un potencial suicida o arranca con algún pensamiento volátil. Como si Facebook fuese una línea caliente para el psicoanálisis. Ahí sí nos damos cuenta que no somos los únicos que se están "pegando un tiro en la oficina". Por eso comentamos. Porque nos relacionamos con la miseria.

A mí me entretiene lo cómico. Hace algún tiempo Miss Alice puso uno que me dejó pensando por el resto de la semana. Decía algo como: “Miss Alice is…thinking that piñatas promote violence against flamboyant animals” ¡Vaya pensamiento amiga! Eso provocó encapucharse e ir a todas las piñaterías de Caracas para salvar a los inocentes flamencos y hasta al maldito de Barney. Ahora bien, no todo puede ser una oda al humor porque hay días en que sencillamente somos normales. Hay días en que simplemente somos nosotros mismos. Fun Bobby en Friends luego de tratarse por el alcoholismo.

Por eso comparto, me congracio y a veces comento sobre aquellos desesperados que tienen meses metidos en una cola para comprarse la entrada al concierto de Aerosmith o que están fastidiados en el trabajo decidiendo que le van a poner este año a las cestas de Navidad. Y como el resto de los humanos, felicito a los que anuncian que se comprometieron o se graduaron o están de cumpleaños. Vaya una gran felicitación para la autopropaganda de tus méritos. ¡Más fiiino!

La cotidianidad nos previene de insertar un texto original con algo como “Me retiro. Me gané el Loto completo”, "Me botaron de Mamma Mía por jurar que era Karaoke Movie", “Seré el primer venezolano en el espacio” o “Nominada al Oscar” (Nina here’s hoping!) pero bueno, nos contentamos con que todo el mundo está “pensando en alguien, o extrañando a alguien u odiando la cola o llamando a votar”. Así somos. Pensando que vamos a salir de nuestra propia ordinariez al destacarnos por encima de los demás porque estamos “antojados por una pizza”.

Eso es lo normal. O por lo menos lo decente. Ahora, todos tenemos esos amigos de amigos. Aquellos que se dignan en poner unas cosas que uno dice “este pana o no tiene amigos en la oficina (pensar el tipo al que Phoebe le trató de vender toner) o es que yo nunca me di cuenta de lo cursi que es.” Son aquellos que si en Facebook se pudiese escribir con colores, escribirían con toda la gama del arociris y que si –horror- traería emoticones, serían los primeros en ponerlos en su status. Algo así como “Carita Feliz – Bravo mi Bubis! Felicidades por tu dieta! Carita Feliz –" No le das a “delete friend” porque trabajas al lado de él o ella. Pero vaya amigo, que Usted se peló el mejor de los trabajos en Herbalife con sus chapitas de “pregúnteme como”.

Eso me lleva a pensar en aquellos status updates que jamás pondría. Es mentira y seguramente algún día pondré algo similar porque uno tampoco es que es la mata de las originalidades. Pero da risa pensar que hay momentos normales y momentos cursis en cada uno de nuestros días. Y como aquel imbécil que se digna a llenarte de escarcha y foamy en un cotillón de quinceañera de liceo porque él jura que se la está comiendo, a veces a nosotros nos da por demostrarle al mundo lo idiotas que somos con nuestros pensamientos (ergo, mi blog).-

Así que tentado por la originalidad del post de Nina sobre sus status updates que jamás pondría, y a quien le debo la inspiración y la copiada poco original de este post, aquí van los míos:

Toto is
…. Enguayabado (porque es obligar a otros a congraciarse con la miseria ajena)
…. Aburrido (porque es obvio. Si no, no estaría en FB).
…. EST-UUU-DIAAAN-TEES (porque me quedé en la nota de mayo. Ahora es con la chuleta)
…. Te amo mi Tuquis (porque me terminaría a mi mismo si le digo a una novia “Tuquis”)
…. ¡Amigos! Súper tómbola mañana con rocola y deesplais (porque ¿Qué es eso?)
…. Compre en Almacén Don Manolo’s (porque me enerva que me vendan algo por FB)
…. @Whistler!!! (porque sería un oligarca)
… Odio la cola (porque ya llegué)
…. ¡¡¡Encontré a Jimmy Hoffa!!! (porque llegaría el F.B.I directo a callarme la jeta)
…. Gracias Diosito por los amigos que tengo (porque yo no tengo a Dios como Facebook friend)
…. Carla metió la pata con el ex novio (porque eso es para el Inbox)
…. Métanse en el álbum “Mis Bombones” para que vean lo feo que son los hijos de Betza (porque aunque sean feos, no se merecen que su mamá sea una niche que le ponga así al álbum de fotos)
…. Mamado del futbol (porque ni en el cielo pasará)
…. Pin Number (porque eso me parece una prostitución)
…. Viendo videos pornos en Internet (porque tengo a mi abuela en FB)
…. Cocinando (porque no sé ni abrir el microondas)
…. Acongojado (porque es de pato)
….Preocupado por Darfur (porque sería antinacionalista de mi parte con todo lo que hay que preocuparse en este país)
…. Enratonado (porque sería admitir mi derrota rumbera)
…. Dejando de fumar (porque estaría con un cigarro en el cenicero mientras lo escribo)
…. ¡Quien no vote está votando por Chávez! (porque es de ignorante)
…. Speechless (porque es para poner algo por poner)
…. ¡Y sigo siendo el Rey! (porque ahí sí me perdieron pues)
…. Surfeando el ciber (porque vaya loser que sabe adaptar palabras)
…. Is... (porque bueno ajá ¿y ahora hasta en Internet eres mudo?)
…. ¡Gracias a todos por sus felicitaciones! (porque uno se tomó el trabajo de escribirte porque está felíz por tú hazaña y te sales con una de generalización…tremendo esfuerzo!)

Se cansa uno.-

Tot's writing application forms

Así me estoy sintiendo con cada palabra que pongo en la planilla de aplicación para el programa al que quiero entrar.-

Tuesday, November 18, 2008

La X marca el Lugar

La "X marca el lugar" es el nombre que le he dado al tarjetón electoral venezolano. Tengo dos preocupaciones con las elecciones regionales del 23 de noviembre. La primera es la falta de información sobre los mecanismos de votación y la segunda es la abstención. Sobre la segunda, escribiré más adelante en la semana del porque pienso así por lo que me quiero concentrar en la primera. La verdad, el CNE ha proporcionado muchísima información sobre el mecanismo de votación. Basta con ingresar a la página Web y ahí está todo lo que uno debe saber. Ayer los periódicos sacaron sendos ejemplares que seguramente servirán para que los venezolanos hagamos nuestras chuletas para el próximo domingo. Sin embargo, es preocupante que aún con chuleta en mano, todavía tengamos dudas sobre como va a ser ese domingo frente a la maquinita electoral.

Hay tres cosas que apremian: una, los seis minutos reglamentarios. Por lo general el acto de votar en este país trae consigo un nerviosismo. Desacostumbrados como estamos a confiar en las máquinas (¿Cuántos no les dan a “cancelar” a los cajeros automáticos cada vez que terminan de sacar real como si eso hiciese algo?), nos da un miedo horrible a que nos equivoquemos; que no encontremos al candidato o que la maquina deje de funcionar o salga un desperfecto. El problema es que aunque somos unos duchos votando y poniendo el dedito en la maquina captahuella, tenemos tiempo sin escoger a varias personas. Por lo general las últimas elecciones han sido todas con un “sí o un no”, “Rosales o Chávez”. La última vez que votamos por varias personas, nadie fue. Craso error pero ya no es momento para lamerse la heridas.

La segunda cosa que preocupa es el voto por aquellos candidatos a legisladores del Consejo Legislativo y el Voto Lista. La gente está clara en los cargos de Gobernador, Alcalde Metropolitano Alcalde Municipal, y – porque no queda de otra – Concejal Metropolitano. De repente no hay consenso en ciertos municipios como en Chacao sobre el Alcalde Municipal pero eso se termina de definir el sábado en la noche, en el llamado “voto de conciencia” de aquellos que están indecisos. Ahora, lo que confunde es por los demás votos. Y confunde es por la ignorancia que tenemos todos en cuanto a las funciones del Consejo Legislativo. El voto lista no hay quien de la cara sino el partido porque eso se asigna después pero con respecto a los legisladores uninominales, ahí la cosa es una cuestión de confianza. Nada de votos carismáticos o por creencia en ideales políticos. Uno asume que si vota por Capríles o Cabello, los demás que están en el ovalo comulgan por él. Otro craso error a mi parecer porque estamos votando a ciegas. De ambos bandos.

La tercera cosa es la necesaria divulgación de las llamadas chuletas. En otro tipo de elección yo estaría denunciando esto a vox populi. Uno, porque vaya que se criticó al presidente con las llamadas “morochas” en su momento, aduciendo que esto era una manipulación político partidista. Eso tampoco es que es una invención puramente chavista porque vaya que el “arriba y a la izquierda” de famosos partidos políticos que lideraban el tarjetón también lo hacían. Ahora sin embargo, con la proliferación de candidatos, el cuantioso número de partidos políticos que los apoyan y el número de cargos a elegir, la cosa se hace difícil. Por eso es necesario que él que imprima su chuletica, imprima varias. Para que las reparta si es necesario.

El proceso será largo y tedioso y no será precisamente por la masiva afluencia– que es mi tesis sobre la abstención – sino por la falta de ubicación de los candidatos en el tarjetón. Los seis minutos pueden pasar volando para el nervioso que no encuentra el partido por el Voto Lista. Pero si usted llegó de número 96 en la cola y le tocó 95 nerviosos que se tardan esos seis minutos, prepárese para unas nueve horas de espera. La cola le parecerá larga pero no será por la masiva afluencia sino por la falta de información de la persona que está votando. Solución: Enseñe en la cola a como votar. Y si eso no sirve, preste la chuleta que todos sacamos 20.

Conclusión: ¿Se debe dejar de votar por estas tres razones? No. Al contrario, se debe acudir en masa y con optimismo. Lo que sirven estas quejas - enmendables a futuro - son para ofrecer tres recomendaciones:
  • Dejemos el nerviosismo y sepamos como es que funciona la maquinita y el tarjetón (busque el periódico del domingo o en la página del CNE);
  • Informémonos por quienes son los candidatos para votar con conciencia (punto más importante que saber apretar con un dedo o quejarse por la tinta indeleble); y
  • Votemos con conciencia de arqueólogo: “la X marca el lugar.” El que se ha informado sabe exactamente donde está su candidato. En menos de cincuenta segundos ya ejerció su más sagrado derecho y puede irse a su casa a esperar por los resultados.

Y si alguien necesita que le explique un cargo, o como votar o una chuleta, que lo haga saber. De cualquier bando. Hay un millón de personas afuera (literalmente) que podemos ayudarle en lo que sea. Por Venezuela, todo.-

Monday, November 17, 2008

Día Internacional de Jennifer Aniston

Decretado por mi persona en este mediodía de un lunes de dolor de muela, hastío laboral y lluvia pareja con la finalidad de animarme un poco en una semana que promete será intensa en Venezuela. Hay tanta información electoral que se debe saber, hablar con gente, hacer chuletas, ver como carrizos es que funciona la maquinita y decidirse por fin si en Chacao se vota por quien se debe o por quien se quiere (primera vez en mi vida que soy un ni-ni y yo siempre los he buscado a ellos para caerle a cayapas) que me niego a que mi semana comience mal. Ergo, el Día Internacional de este monumento artístico. No puede haber un mejor lunes que hablar al lado del bebedero sobre política y como votar para después pasar a decir "¿Sabes que hoy es el Día Internacional de Jennifer Aniston?" Eso le alegra la semana a cualquiera. Vote por quien vote.-

Sunday, November 16, 2008

Silence

"I need not shout my faith. Thrice eloquent
Are quiet trees and the green listening sod;
Hushed are the stars, whose power is never spent;
The hills are mute: yet how they speak of God!"

- C.H. Towne (1902)

My question is: Where can I find a Church that speaks of such things?

Una Doña llamada Campanita

Tinkerbell mi amiga es uno de esos casos de éxito que lees en el Reader’s Digest. No porque escaló una montaña ni le dio por inventar los Post-It’s o porque ganó un reality show. Tampoco tuvo uno de esos accidentes que leemos sobre casos de supervivencia. A menos que contemos la vez que inexplicablemente se le cayó la punta del dedo del pie, mientras una lancha la paseaba a toda velocidad y ella tenía los pies metidos en el mar. Sí, es inexplicable e inentendible y ella me va a odiar por contar esto, pero el que le falte una mínima fracción del dedo chiquito es uno de esos misterios no revelados que tienen al Discovery Channel todavía lanzando hipótesis de la hazaña. Lo de la Tink va más allá. Tiene que ver con esos anhelos que tenemos todos de cruzar la frontera como el Lejano Oeste y buscar fortuna. Pero para ello es mejor comenzar por el principio.

La verdad no me acuerdo como conocí a la Tinkerbell pero de repente es porque me brindó una Coca Cola o algo así y nos hicimos panas. Ella estaba en la otra sección en donde estaba la gente chévere. Por gente chévere léase la gente que se portaba mal. Mientras en mi salón estudiábamos la Gorda y yo con todos unos futuros Premios Nobel, en el otro se movían las distintas mafias (monetarias y humorísticas), las socialités (Ina! Dani! Lore! Bea!), las atléticas y uno que otro que jamás volvimos a saber de él. Eran más inteligentes que nadie pero tenían el don de la conversación mundana y de la decoración. La cartelera con mensajes subliminales en una oda al cannabis, un muerto bosquejado en tirro en el piso para recrear la escena de un crimen y teipes psicodélicos en los ventiladores que cuando los prendían hacían círculos con efectos giratorios. Absolutamente todos, menos dos, tenían la inscripción retenida. Entre esos estaba la Tinkerbell.

Ella era medio tira la piedra esconde la mano. Lo que pasa es que se las tiraba de “doña” y las autoridades no sabían que hacer con ella. Ojo, en ese salón celebraban un matrimonio a diario porque descubrieron cómo hacer para que uno de los “cubby” (palabara intraducible que nada más existe en mi colegio sifrino) hicera eco como la changa Technotronic. Así que casaban a alguien y después venía la rumba con la música y todo. A la Tink siempre la casaban. La Gorda decía que ella era medio puts pero eso es porque le tenía celos que todos sus “men” quiseran estar más con la Tinkerbell que con ella. En verdad tenía razón. La Tink era lo máximo. Sacarla de su casa era toda una proeza porque con lo doñil que era no salía ni para la esquina pero la verdad que esos sofases de su casa eran tan cómodos que poco importaba. Pero cuando salía, salía. Ella solita popularizó la esquina del delito en el club en Chacaito. Ella se sentaba cual psicóloga con su Tequila Sunrise y ahí desfilaba cuanto hombre había en su vida para echar un parling de ansiedad/chisme/conversa. Y ella hablaba y hablaba pero siempre con un ojo pendiente del resto de nosotros. Hasta cuando la Gorda rodó por las escaleras porque oyó desde el baño que estaban poniendo “Ring My Bell” y se emocionó un poco. Ambulancias Tink al rescate.

A los diecinueve años se fastidió de la vida mundana en Caracas y de su nueva carrera de Administración de Empresas. En una tarde de hastío se metió en una cosa novísima para la época llamado “chat”. Allí conoció a un tipo que le comentó que estaba estudiando animación por computadora, que era también para ese entonces el next big step en lo que estaba haciendo Disney y la recién creada Pixar. Insólitamente cuando ninguno de nosotros – salvo los que tenían iniciativa – se nos hubiese ocurrido dejar el país porque la rumba pre-Chávez estaba demasiado buena, la Tink agarró sus maletones y se fue a estudiar animación. Todo porque una vez habló con un perfecto anónimo en una sala de chat. Yo siempre le echo broma que ese chateo fue más cybersex que cualquier otra cosa, porque la Tina no solamente se fue a vivir a Orlando y se graduó en su carrera de animación. Conoció semanas después al anónimo del chat, se enamoraron y hoy en día son los más felices de los esposos viviendo una vida de Hollywood campestre. Eso de encontrar en la vida algo que te mueres por hacer y que encima te paguen por eso es completamente cierto. Tinkerbell mi amiga, y no la que vuela sobre el castillo de Disney todas las noches, encontró algo así en su vida.

Me cuesta demasiado creer que ya son unos seis o siete años que no nos vemos. Lo cómico es que parecen diez días porque de todos esos superstars que me han acompañado en mis Olímpiadas de la Risa de la vida, el carro de la Tink se ha negado a desviarse. De repente eso es lo que me gusta de ella; su lealtad en todo momento para tenerme siempre cerca, sin necesidad de verme más que la misma fotico de Monsters Inc. que he tenido en Messenger o esas conversas por teléfono cuando necesitamos hablar sobre las cosas serias (la caída del Dow Jones, la extinción de la Leche Carabobo en el mercado, la clonación de la oveja Dolly, Lilibeth Morillo etc.) Parece extraño porque hay gente con la que uno comparte actualmente que juramos ser la mugre de la uña. Pero pasan cinco meses y después no se tiene de nada que hablar sino del clima (político o del de verdad verdad).En cambio hay gente que por separaciones de océanos o de montañas no ves y hasta sabes lo que va a cocinar para Sangiving. Porque tú les diste la receta. Es cierto eso mi Tinkerbell, “ain’t no mountain high ain’t no valley low”. Por eso te quiero.

Happy Birthday. Aún cuando una vez más no pueda estar contigo y un sombrerito de cartón para soplar tus cien velas. Tú sabes que cada carretilla que salga en Monopolio siempre seré yo.

Forever,
The Scoob.-

Para el 2060: Asylum Seekers for sure!

Anxiously Awaiting

Wednesday, November 12, 2008

A los que se les encaja una uña

Estoy llegando a mi casa en medio de un palo de lluvia en el que los vidrios se empañan y la radio se empeña en repetir lo que ya sabemos: hay lluvia y hay cola. Arrancando de primero en un semáforo cargado, pude ver como una camionetota de esas todas pavas, con calcomanía en la ventana de "Toyota + curda = follada en el asiento de atrás", me pasó volando, como si hoy fuese el día más soleado en un domingo de Carnavales cualquiera. En un momento dado, pisó un charco cerca de la acera, logrando que las aguas saliesen disparadas como la fuente en el Hotel Bellagio de Las Vegas .

La lástima es que junto a ese charco se encontraba caminando una de esas señoras emparaguadas y precavidas. De esas que caminan despacito, aún con el apremio de la tormenta, para no mojarse los tacones. Pero más pudo el charco que aquel paragua raído y la señora salió empapada en aguas negras. Impresionada por el efecto wet n' wild, permanecía inmóvil en el mismo sitio viéndose los pantalones manchados con la misma cara que la que pone una mamá que descubre a su hija primocomulgante embarrada de pies a cabeza, porque se le ocurrió jugar a ser jardinera, minutos antes de salir para la Iglesia.

La camioneta culpable por supuesto ni se paró a ver lo que había ocasionado, dejando a la señora con más nada que hacer que usar su mano libre para medio limpiarse el pantalón y seguir caminando resignada hacia su casa. Me imagino que estaría pensando cosas feas en su cabeza pero no hizo más nada que seguir su camino. Esta vez un poco más alejada de la acera porque el ensayo y el error apremian. Sentí un poco de lastima por ella porque – intencionales o no - son cosas que pasan y no hay mucho que pueda hacer un tercero anónimo que la observa. Ofrecerle la cola o quizás pagarle la tintorería. Pero en esta ciudad de rabias electorales y alcantarillas flotantes, hasta las más viejitas caen a paraguazao limpio a quien no tiene la culpa. Por metiches.

No es época de Navidad. Aún cuando el Centro San Ignacio nos insista en que sí es y ya esté montado el pino, la corona y la foto del neonato con el San Nicolás que bosteza. Pero igual, hay gente que, y sobre todo con las elecciones que vienen, les hace falta aquella canción que decía “We need a Little Christmas, right this very minute”. Aún cuando falte un mes para el ponche crema. Así que un brindis para aquellos. Los que no tienen la culpa. Los que van a fotocopiar algo en la oficina y el último no repuso la tinta. A aquellos que entran corriendo al baño y se dan cuenta que no hay papel toilette. A los que se les espicha un caucho, las que no tienen paraguas y a los que se les quedan pegados los dedos con Krazy Glue porque falta la tapa. A los que no logran adelgazar, aún cuando tienen tres semanas en una dieta de piña. A las que se divorcian y les duele. A los que jamás encuentran la tijera de uñas, los que le clonan las tarjetas de crédito. Los que pisan un pupú de perro.

Vaya un brindis para aquellos que están en el tráfico. A las que le cierran la tintorería antes de tiempo. O el banco. A las que se le quema el arroz. A los ascensoristas. A las pajuas. Los que les pica una abeja y a los que se les mete un mosquito en el refresco. A los que los interrumpen en una conversa. A los que no llegan al metro a tiempo. A los que se tienen que calar una cadena a juro. A las que se les quedan las llaves adentro del carro. Con el bebé abordo. A los que se le va la tinta de la pluma. A todos aquellos que les da hipo. A los que atienden una llamada de una empresa de telemarketing que quiere venderles algo. Los que no recibieron propina cuando se lo merecían. A los que no le devuelven el “te amo”. A los que se le cae el Internet. A todos aquellos que los dejan en llamada en espera. Las menopáusicas. Los que están sin luz. A las que esperan por algo. O alguien. A los que no duermen. A los que no les sonó el despertador. A los que cobran y el cheque no tiene fondos. A las que se le rompe la media panty. A los que se cortan afeitándose. Pero sobre todo, a la señora del paraguas amarillo con los pantalones mojados. A todos ellos: Felíz Navidad anticipada. Ya vendrán esos días en que los charcos se evaporan.-

Tuesday, November 11, 2008

Not So Strangers in the Night

Octubre. O agosto la verdad el mes no importa. Lo que interesa es que no era diciembre. Una noche más de pelazones (aunque no tanto de veranos crueles). Me buscas, te busco. Es irrelevante. Como la cuenta. Un carro. Dos ventanas. Echando humo. Cantando canciones incoherentes para el momento. ¿Adónde iríamos? La verdad, ya ni importa. Entrada triunfal. Mirada olímpica hacia el horizonte. Nada. Escabullimiento hacia la barra. Un saludo. Dos tragos. Siempre los clásicos. Un ron y un whisky. Ambos con servilletas porque nos gusta hacerlas trizas. Volteada de reconocimiento. Nada.

Encendimiento de cigarrillos. Robo magistral de tu yesquero. Y del que te comprarás en media hora. Una que otra fotografía para revisarte el estado del tiempo. “Perfecto”, dices. Tienes el pelo intacto. Música. Nada buena. Apertura de consultorio. Discusión: la vida. Palabreo intermitente. Dos que tres tragos más. Conclusión: ¡Viva la Vida! Interrupción. Prospecto 1 se acerca. Prospecta 2 al horizonte. “Buena suerte”. “Buena suerte para ti”. La tenemos. O quizás no. Hay veces que sí. Tres horas después. Reencuentro. “Es un pánfilo”. “Llegó el novio”. Nos vamos. Manejo lento. Silencio. La noche se esfuma. “Chao”. “Chao”.

Llamada del día siguiente:
- Nina la pasamos de pinga anoche ¿no?
- Ni idea. Mi momento favorito fue cuando estacionamos el carro cantando a todo pulmón “Santa Claus llegó a la ciudad.”

Gotta love Nina my Editor. Nuestra sincronización para saber cuál fue el mejor momento de la noche es admirable. N: Tienes toda la razón en afirmarme cada vez que me ves que no entiendes como no éramos amigos desde siempre. We could have had years!!! Gracias por todas esas noches de partnership para conocer a nuestros "Strangers in the Night". The eternal wingwoman to my batly needs. Un abrazo enorme y un beso gigante desde todos los que nos sentamos en este Tea Party a leer sobre tus idiosincrasias, deseándote el MÁS FELÍZ DE LOS CUMPLEAÑOS (y de los “no” cumpleaños también), brindando siempre por cómo eres, por tu indomable sentido de escribir las cosas como son y por siempre animar a este Mad Hatter a seguir cantándole un himno a la alegría. Así sea que la alegría se traduzca en noches de Santa Claus manejando por la ciudad.-

¿Estamos Ego-bloggeando?

Estoy un poco frustrado con lo que he venido escribiendo. No de cómo lo escribo, sino de lo que estoy contando. A veces provoca guindar un afiche que diga “Gone Fishing” hasta que te venga algo que vale la pena pero no dejo de intentar por la única razón que no encuentro una foto decente en Internet que diga exactamente eso: “Gone Fishing.” Las hay, pero no hay una que me guste como para poder cerrar la tienda momentáneamente con estilo. Más seriamente, la frustración viene un poco con un artículo que me leí ayer en la revista Estampas llamado “La Vida Personal ya no es Secreta” escrito por Néstor Luis Llabanero en el que se habla sobre la invasión de la privacidad mediante herramientas sociales en Internet, sobre todo con la proliferación de los blogs.

Dice el escrito que el uso del blog puede considerarse como una herramienta útil que se traduce en un “acto de salud personal”, mediante la escritura de ciertos temas particulares como la música o la política, cotidianidades o cuentos fabulados que reflejen la personalidad o los gustos del autor. Esto es una difusión sana de nuestra vida privada. Sin embargo existe otra rama, más invasiva de la personalidad en la que el escritor de un blog escribe – consciente o inconscientemente – para sentirse incluido y aceptado por un círculo o sociedad.

El vacío en su vida personal lleva al bloggero a drenar sus penas en un muro de lamentos virtuales o afirmaciones que rayan en lo frívolo para así sentirse aceptado afectivamente, mediante la recepción de visitas y comentarios anónimos o conocidos. El artículo incluye la opinión de Nieves Montero quién asemeja a este tipo de blogs a un estilo de propaganda egocéntrica en el que se vislumbra “un alto contenido exhibicionista a la hora de escribir un diario o un blog saturado de intimidades”. Una forma de arte adolescente en el que se arrojan los trapos del presente solamente, según la autora citada, “comprensible[s] en ese momento” sin ningún otro propósito que lograr sentirse como importante.

La siguiente cita del psicólogo César Landaeta fue la que más me llamó la atención:
"Si ves cada una de esas manifestaciones, te darás cuenta del empeño que ponen sus creadores en parecer que no existe nadie como ellos en el mundo, mientras utilizan el mismo medio y el mismo estilo de comunicación que comparte una gran cantidad de otra gente. Eso no tiene nada de original. Lo original, en este caso, sería no querer mostrar sus vidas privadas o hacerlo recurriendo a sofisticadas señales de humo o al teléfono particular, como se hacía en la antigüedad".

Yo confieso ante Dios Todopoderoso que he pecado. Si lo dicen así, entonces mi blog cae en la rama del egocentrismo múltiple mezclado con el vacío por una relación emocional sólida. Creo que fue Tere mi amiga la que dijo hace tiempo: “no hay nada más egocéntrico que un blog.” Y en cierta medida tiene razón. Sin embargo, difiero en algunos puntos. No creo (por lo menos no desde que comencé a escribir en junio pasado) que mi escritura virtual sea por una necesidad de quererme un poco más o de ganar más adeptos hacia mi persona por escribir. No soy la persona más autosuficiente ni tengo el autoestima del personaje de “Gracias por Fumar” pero me gusta escribir sobre lo anecdótico, porque es lo que domino. Aún cuando Ñaño mi amigo me eche broma al decir que no ha conocido a nadie más egocéntrico que yo.

Escribir para mí es un acto de relajación, por más que el ochenta por ciento del contenido de mi blog sean anécdotas personales o de terceros conocidos. Lo terapéutico cae en el sentarme a escribir sobre cosas que sé o que me pasan, o que le pasan a los demás, tratando de enmascarar a mis personajes de una manera tal que su plena verdad solamente sea conocida por un cúmulo mínimo de gente previa, de esas tridimensionales, que los conocen personalmente. Escribo porque no concibo hacer algo mejor en mis momentos privados (que todo el mundo los tiene, salvo que ellos saben jugar tenis) que sentarme con el lienzo en blanco y dejarme llevar por lo que me dicen las teclas.

A veces se habla de que se escribe un blog porque no se sale a la calle a conocer gente o no se tiene ese gen social que cada día más se interioriza pues todas las herramientas –electrónicas, bancarias, comunicativas y de entretenimiento – están metidas en el bolsillo trasero de nuestros pantalones o en el pulso de un mouse. Si, como dicen los psicólogos, la escritura de un blog nace para llenar ese vacío, lo cierto es que también se necesita vivir para poder contar esas experiencias por escrito. Salir para poder mirar, observar, oler, experimentar pero sobre todas las cosas, conversar para poder escribir. Ergo, el título de este blog es conversacional. Con los locos que uno se encuentra en la calle a las cinco de la tarde. O en un bar endemoniado a las diez de la noche.

Mi idea de escribir va por buscar esa comicidad dentro del patetismo de la normalidad con la que convivimos. Porque si bien todos caemos dentro de los cánones de la normalidad – hijo de padre y madre, universitario, pensante, votante y democrático – es en las relaciones afectivas, amistosas y deportivas que nos tumban, nos enaltecen, nos vuelven locos, nos vuelven sabios, dónde verdaderamente sacamos a flote quiénes somos y que valoramos. Por lo menos por eso yo escribo sobre esas cotidianidades anecdóticas. No creo que sea por la falta de amigos o de familia (sobre una relación romántica sí lo admito y eso que no escribo sobre esto tanto como debería) ni en ser más original que los demás. Vaya que los economistas y políticos del mundo más famosos del mundo fueron más calvos que yo. Oscar de León es más calvo que yo. Gino mi amigo es más calvo que yo. Y ninguno de ellos tuvo un blog. Así que por ahí no va la cosa.

Quizás el egocentrismo al que aduce el artículo, por lo menos para mí, va por eso que hablamos Nina mi editora y yo sobre si se escribe para uno o se escribe para los demás. El círculo de blogs en el que yo estoy no recibe tantos comentarios como se merecen pues la gente prefiere comentar sobre la nueva hazaña de algún actor bloggero o de alguna fabulosa DJ que anuncia sus gigs virtualmente. Mientras ellos reciben 150 comentarios al día, nosotros a lo sumo alcanzamos unos diez. Y si bien alguien que no recuerdo dijo en su blog que no hay nada más patético que un post sin comentario, yo no necesariamente estoy de acuerdo con esa aseveración. Hay posts con los que la gente se relaciona, otros que solamente unos pocos se sienten identificados y hay otros que son tan personales como son inentendibles. Y también hay otros que, porque no decirlo, son fastidiosísimos.

Por eso la respuesta a si se escribe para uno o para los demás, es variopinta. Hay veces que sí y hay veces que no. Para mí lo importante es si lo que escribo me queda bien y si me parece interesante como para poder volver a leérmelo en un mes y de ahí extraer ideas o de darme cuenta de lo tonto que uno puede ser a veces. Leerme un post de alguien va por si me entretiene su idea o me interesa su anécdota (mala o buena) o su forma de escribir.

Ahora bien, esperar que todo lo que escribimos merece un comentario, una hurra o una compasión porque uno se jura el Pasternack literario, el Bowie fiestero o la Medea de su generación, borda en lo inseguro. Ahí sí estoy de acuerdo con el artículo de la revista Estampas. Por más que escribas, también deberías considerar ir llamando al Dr. Chapatín para una sesión psicológica si eso es lo que esperas de sentarte a escribir un blog. Ciertamente, el "egobloggeo" existe pero nada es más importante que saber que le puedas dar al botón "publicar entrada" y que hay gente tridimensional afuera con quien puedas echar los mismos cuentos que escribes.-

Gorda Update: Mistaken Eco's

La Gorda me llamó hoy para comentarme que su retoño va a ser un varón y se va a llamar Santiago. Yo le dije que Santiago era un nombre muy largo para ir con Aguerrevere pero después me tuvo que recordar que el hijo no era mío y que ella no se había casado conmigo sino con otro. Eso llevó a una discusión en donde yo le dije que ella y yo habíamos tenido una promesa de matrimonio (she was my “backup”) y que ella rompió el contrato por lo que la iba a demandar por treinta millones de dólares en daños y perjuicios. Ella no entendió lo que era perjuicio por lo que tuvimos que parar la conversa. Me mandó por e-mail esta foto del eco de mi nuevo sobrino putativo pero yo creo que ella se equivocó.-

Monday, November 10, 2008

Pata Pata Forever

Murió Miriam Makeba. Makeba es para nosotros los latinos lo que Los del Río fueron para los gringos cuando pegaron con la Macarena: un one hit wonder. El "Pata Pata" es como sabrosón. Nadie lo tiene en su Ipod ni tampoco es que nos van a poner a bailarlo en un tributo a la Makeba pero igual es como chévere. Ahora que lo pienso, jamás he visto una foto de la señora pero bueno amiga, "pata patee" in Heaven que desde este Tea Party la queremos.-

Ship of Sails

Hoy por fin encontré una quote que pega perfecto con mi cuadro favorito de Norman Rockwell “Outward Bound”. Antoine de Saint-Exupéry dijo alguna vez: “If you want to build a ship, don’t drum up the men to gather wood, divide the work and give orders. Instead, teach them to yearn for the vast and endless sea.”-

Being the Might Have Been

"It's never too late to be who you might have been."
- George Eliot

When I heard this quote in a movie I watched last night, I immediately remembered this photograph taken by some friends of mine on a road trip through Venezuela. An unknown, just being who he wants to be at the moment. True, not all of us were meant to wear Viking hats, and I don't think that many of us want to. Yet, the originality of this man lies not in the use of his striking helmet but rather in the sheer pleasure that he's racing time and having a blast with who he is. It's just never too late to be who you were meant to be.

I often think in the same manner about tattoos. A tattoo is a lifelong decision, based firmly on your own acknowledgement of affixing a stamp unto your body. A personal art that defines you at a precise moment which will ultimately break the commonness of your nudity and offer an unspoken glimpse of your soul. My intrigue about this form of art is not really about its significance in the present but if it will stand the tests of time and continue to be meaningful in its decaying legacy. Perhaps that’s where we go wrong (or maybe it's just me).

We worry if the seventy-year-old grandfather will caress his grandson’s hair and either regret the fact that a pale anchor imprinted decades ago still stains his forearm or that he never really got around to getting it in the first place. What we should really be thinking is that maybe he’ll smile when he sees the anchor, or the lack of it, and keep on caressing the boy’s hair. Without questions, regrets or worries, that man, is exactly what he might have been. There’s the hitch.-

Sunday, November 9, 2008

Dis No Gud (III)

Esto es lo que pasa cuando uno va a fiestas más allá de Mystic River. O eso o el hecho que en la fiesta llegamos a un acuerdo que el peor villano de la historia del cine no era Hannibal Lecter sino Yolanda Saldivar la de la película Selena y los Dinos. Nos empavó big time!

Saturday, November 8, 2008

Notes from the Buddha

Por Internet está circulando un cuestionario cuya autoría me atribuyen, lo cual es un hecho que niego categóricamente salvo haber aportado la siguiente frase originaria del gran Carlos Raúl Villanueva, quien en mi opinión debería ser canonizado por emitir tan profundo pensamiento: “Para el viaje de quince años de mi hija, yo la voy a mandar con una botella de ron y un cartón de Belmont a Camurí porque es lo mismo que va a aprender en el tour.” Chapeaux.-

Friday, November 7, 2008

Toto & Manolita on a Friday Afternoon

T: ¿Hay alguien que se haya conocido en un bazar como decía la canción?
MZ: Depende del bazar.-

Hoy es viernes ¿verdad?

¿Qué pasa hoy que anda todo el mundo de mal humor y a mí no me llegó el memo? En Messenger hay gente suicida; en la cola, los conductores andan peor que los terroristas sin causa; por e-mail se languidecen como si el jefe los hubiese mandado a trabajar mañana y en los blogs, las Candy Candy’s lloran por sus Anthony’s (Terry fue la semana pasada). Solamente hay una en Messenger que está oyendo en estos momentos “Provócame” de Chayanne y con esa no nos hablamos. Esa sí nos perturba heavy (debe ser la gorda de Hairspray).

Hoy es viernes. ¿O será que no lo es? En todo caso: ¡Ánimo Amador! Porque si bien es cierto que estar deprimido está de moda, también es verdad que el que matripea pierde. Los viernes siempre se apuestan al ganador porque eso de ser un solitario en la fila de los Chicos Migrañas es como chimbo. Por lo menos no estamos tan graves como el señor de la foto en su pose de Dude, where's my car? Ese sí perdió en el 5 y 6. El lunes sí nos lanzamos un free for all tranquilazo de "aún paso por tu casa y las luces apagadas de tu cuarto me recuerdan que lo nuestro terminó." Pero hoy no. Hoy, somos insanos Björk's en el vídeo "It's Oh So Quiet". Now, that's a Friday!

Thursday, November 6, 2008

Bubonic Bliss

En medio del pestón bubónico que tengo, dos cosas pasaron en Los Palos Grandes que me tienen feliz. Abrieron el Farmatodo que me queda a walking distance y clausuraron el Zambal. No tengo nada en contra del restaurante pero por lo menos las colas para llegar a mi casa se minimizan considerablemente. Y juro haber oído a dos encopetadas encarteradas llegar al sitio, ver la calcomanía anaranjada de “clausaurado” pegada a la puerta y preguntarle a un policía cerca: “Pero señoooor, ¿Y ahora dónde podré comerme mi tuna tataki?" El sifrinismo en esta ciudad apesta a sushi.-

Wednesday, November 5, 2008

Sueños Negros y Pijamas Bolivarianas

Simón Bolívar en Central Park, Manhattan

Hay eventos en el mundo que se recuerdan de por vida. Sabes exactamente dónde estabas, como ibas vestido y con quien estabas en el momento que el mundo giró para derrumbar un paradigma. Anoche mientras veía el discurso de Barack Obama como ganador de las contiendas electorales estadounidenses, me di cuenta de una cosa: todos mis momentos paradigmáticos los he vivido en pijamas. Era muy chamo para entender el significado de la caída del muro de Berlín por lo que mis eventos se circunscriben a la última década del siglo XX y los comienzos de éste.

Para mí, los momentos cruciales que me cambiaron el mundo como lo había concebido fueron los madrugonazos acaecidos como consecuencia de los atentados golpistas del 4 de febrero y el 27 de noviembre, la caída del World Trade Center y la renuncia del presidente Chávez y su posterior devuelta al poder. Lo curioso es que todos estos eventos han ocurrido tarde en la noche o temprano en la mañana, agarrándome a mí tomándome un café o preparándome para dormir. Hasta la muerte de la princesa Diana – que de por si no constituye un cambio paradigmático, salvo en que derrumbó el mito que nuestros líderes eran netamente políticos – me agarró en bóxers.

Anoche no fue distinto. Me había pasado todo el día pendiente de la contienda electoral a sabiendas que el triunfo de Obama era lo más probable. Me reí de las quejas americanas sobre las largas colas de dos horas cuando en mi país, siete horas fue lo mínimo en una contienda revocatoria que no dio frutos. Me maravillé que no fue visto ni un solo militar por ninguna parte, dado que la protección y garantía del voto está en manos de millones de civiles y comprendí aquello de que algunas maquinitas arcaicas no servían. En Venezuela, a pesar de nuestra tecnología de avanzada, también pasa.

Los noticieros estadounidenses, parcializados con el candidato demócrata, daban sus proyecciones y opiniones, sin la prevención y calumnia de un poder electoral de por medio que se los previniese. Tanto es así que mientras la CBS le otorgaba estados a Obama o a McCaín, CNN se cuidaba de emitir resultados hasta tanto los centros electorales no hubiesen terminado de votar. Sabemos que el sistema electoral americano no es perfecto; evidencia de ello lo tenemos en los casos de personas registradas más de dos veces (hubo en caso de un hombre que se registró más de setenta veces), personas que no aparecen en los libros y el uso del voto provisional. Pero no pude evitar de pensar que más democracia se evidenció ayer en los Estados Unidos que en mi país en donde no se pueden emitir encuestas, proyecciones u opiniones sobre la contienda electoral el día de la elección, hasta tanto el Consejo Nacional Electoral no se pronuncie.

Ya tarde en la noche y empijamado, y luego de haber jugado al jueguito de asignar estados rojos y azules, presencié la proclamación de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos. No eran las dos de la mañana, ni treinta días después como en el año 2000. Pero la diferencia con esto y mi país es que no había ex militares amenazando con emitir los resultados verdaderos o políticos cayéndose a piñas antes que a la presidenta del Consejo Nacional Electoral estimase que ya no se podría aguantar más la verdad a los venezolanos.

El cambio producido con la elección de Obama es ciertamente histórico. Independientemente del resultado final en cuatro u ocho años, el momento y la circunstancia de la elección – dos guerras y el peor desastre económico en lo que va de siglo – ofreció una visión esperanzadora en la televisión. De emancipación, de cambio pero sobre todo de regocijo en el saber que América está muy lejos de ser solamente un hombre en tweed gris con una rejita blanca en su patio y una esposa en crinolina con un pavo al horno. América constituye hoy en día una tierra de corbatas, de turbantes, dreadlocks y hasta banderas de arcoíris, en donde todo es posible. Por más imposible que sea. Obama no ganó por los negros; ganó porque es distinto. Como el resto de los estadounidenses.

Y mientras él pronunciaba su discurso de aceptación no pude sino sentirme celoso. En discursos anteriores, mi presidente ha parafraseado las mismas palabras que ofreció Obama anoche: todos somos uno y no puede ser que haya un Wall Street pudiente cuando hay un Main Street que se derrumba. Venezuela y Estados Unidos comparten la misma tesis que la pobreza no puede ser desmedida. La diferencia radical es que el presidente Obama se ofreció a gobernar para todos, porque también oye sus voces. Hasta los de McCain que salió de la palestra con la misma caballerosidad con la que entró, aún cuando no estuve de acuerdo con él en ningún momento.

El presidente Chávez, no oye ni toma en cuenta a todos los ciudadanos venezolanos, pues los que disentimos, somos catalogados como "enemigos" del pueblo. ¿Entonces qué es pueblo? Ignora el presidente venezolano que lo que nos diferencia de los Estados Unidos no son los valores en los que creemos (que por cierto, son los mismos). Sino que allá el indio no se mezcló con el blanco (y en muchos casos continua siendo así) mientras que aquí construimos nuestra sociedad sobre burdeles nativos. Por lo tanto no es la preocupación del racismo los que no agobia, sino la consternación de no ser tomados en cuenta por el mismo hecho de ser mezclados; de ser venezolanos. Aún cuando opinemos distinto que la administración central.

Mientras me acostaba, feliz por los estadounidenses y preocupado porque ideales como esos no han corrido con suerte en sociedades libres – Kennedy, Luther King, los Gandhi, y por mucho tiempo, Mandela – solamente me acordaba del mensajito ese que reza “Venezuela ahora es de todos”. Hay una inmensa parte del país que no se identifica con ese mensaje porque sabe que no es verdad. La implicación directa que el gobierno nacional no apoyará a ciertas alcaldías y gobernaciones luego de las elecciones del venidero 23 de noviembre es prueba de ello. Obama lo logró en un solo discurso. Sin franelas rojas, ni amenazas tajantes a su propia población ni vallas que unifican al pueblo americano con mensajes bolivarianos. Solamente con el cántico gospel que en democracia y en libertad de pensamiento, todo se puede.

El discurso de Obama fue una retórica sumamente calmada en la cual no se vanaglorió a si mismo, ni humilló a su contrincante ni a sus adversarios sino que se lo dedicó a quienes son los verdaderos detentores de la democracia: los más de trescientos millones de estadounidenses. Mi lástima antes de cerrar mis ojos es que afuera, una buena parte de veintinueve millones de venezolanos empijamados cerraban los suyos y no pensaban en el “por ahora”. Solamente en “ojala…”-

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