Tuesday, January 6, 2009

Adiós. Aunque tarde en irme

Foto de Mónica Trejo (1992).

Han sido setecientos miércoles los que he pasado contigo. Almuerzos, atardeceres, noches ¿Qué importa? Lo que importa es que el calendario ha pasado y tú siempre has estado conmigo. Un amor colosal que me infla el pecho cada vez que estoy contigo. Un derretimiento en la boca que solamente tú has sabido ofrecerme. Si te digo la verdad cuando te vi, no me gustaste. Aunque siempre supe que a la final terminaría junto a ti. Allí estabas tú al principio, llena de misterios, irresistible. Tan inalcanzable. Un arma letal para jugarte entre mis dedos. Un cartel de prohibiciones en una tienda de juguetes. ¿Cómo te conquisté? Ah sí, frente a un espejo. Te mirabas a ti misma con esa cara retadora que siempre tuviste. Un colosal granate rojo en tu garganta mientras yo tras tu espalda, luchaba por aspirar tu cuello.

Me empezaste a matar con ese beso. Yo un chiquillo jugando a ser bohemio mientras tú, en burlas, te carcajeabas con mi inocencia. Pero te di en la madre porque volteaste a verme. Con eso, fuiste mía para siempre. No sé si sentiste lo mismo pero sin ti no hubiese concebido mi vida. Mi pasión por ti fue tal que no podía pensar que no te tenía conmigo. Como me gustaba pasearte por fiestas, llevarte en carro a destinos conocidos. Hablar contigo a solas. El humo de tus ojos era suficiente como para quedarse viéndolos por horas. Sí sobre todo a solas es cuando más me gustabas. Fuiste alguien por la que no se duerme. Una persona que merece despertarse solamente para hablar contigo. Una adicción que me hizo pasar las letanías de mis tardes, sin siquiera darme cuenta del pasaje del tiempo. Así de bella fuiste. Así fue tanto lo que te quise.

Pero fue ese pasaje del tiempo el que me hizo darme cuenta que ya no quiero estar contigo. Un placer envuelto en tus perfecciones que me puso a pensar que quizás, mi adicción por ti no fuese reciproca. Te veo todavía mirándote en ese espejo y no puedo dejar de pensar que, mientras tú te mantienes joven yo me estoy poniendo viejo. Y es mejor dejarte antes que me termines de matar para siempre. Por eso me voy. Mejor dicho, empiezo a dejarte. Sin esperar que me sigas, aún cuando sé que seguro lo intentarás. O quizás seré yo el que regrese a buscarte. Pero sé que adonde quiero ir, no puedes seguirme. Tarde o temprano, terminaré odiándote y cuando eso sea, no quiero recordarme de tí frente a tu espejo.

Quizás pienses que por ti soy un cobarde, dejándote aquí sola sin siquiera despedirme. Sin más explicaciones que los momentos felices que tú misma me has dado. Pero no puedo seguir manteniendo esta adhesión que tengo por ti. Este romance inescrupuloso que no conoce parangones en los límites de tiempo, ni espacios en el que poseerte. Me voy para no cegarme en tu futuro ni martirizarme en un enfermo con las pasiones que me has brindado. Me voy sencillamente, porque llegó la hora a que vuelvas a tu espejo. Aún cuando la verdad de un cenicero vacío, nos deje a los dos entristecidos.

Adiós. Aunque tarde en irme.-

6 comments:

Vane said...

vas a dejar de fumar?????? te envidio y te felicito!
suerte con eso! when you do it please tell me the secret.
love ya

victor_marin said...

Muy bien, Toto!

iLi said...

Bienvenido a los Ex-Fumadores en Recuperación... .. Tengo casi 2 años que dejé de fumar y todavía. .. . lo admito.. hay momentos en los que me encantaría intoxicarme de ese humo venenoso... la ventaja es que vas a ganar unos kilitos..
Es un camino largo y es una batalla con uno mismo.. suerte.. y recuerda un día a la vez.. (te prometo que cada día que pasa es más fácil)

Carito said...

Quisieran todos los cigarros que han sido abandonados en el mundo haber recibido al menos algunas de las líneas aquí escritas!
Suerte con la despedida...

Anonymous said...

Gracias Toto! Como tu futura novia te lo agradezco.

Emilia said...

Gracias Toto! Como tu futura novia te lo agradezco.

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