Thursday, January 29, 2009

¡Que falta me hacen mis sillas!

Me siento como si me hubiesen mandado al Hogar de Pony. Sé que es un orfanato pero es el único lugar que se me ocurre donde verdaderamente no hay un bar. Ni remotamente cerca. No lo digo porque quiero emborracharme hasta no saber mi nombre ni nada por el estilo sino porque sé que no puedo volver a sentarme en las sillas del tea party sin tener cuentos que echar. Porque el Sombrero es arrecho y si no estás loco, te botan. A mí me han botado como tres veces pero yo no les paro y vuelvo al party a sentarme en sus sillas. Es que a mí me cae bien el Sombrero.

¡Qué falta me hace mi tea party! Cuando, citando a la estupenda Manolita, “éramos eternos e invencibles”. De cuentos aquellos en los que la Chica Bond brillaba. Ya fuera por una inflada de narices o porque su vestido amarillo la hacía inolvidable. De momentos de jolgorio en los que uno se podía burlar de It’s Good to Be porque ridículamente lo pusieron como una de las “barbas más trendy” en El Nacional. Reseñas inútiles del fallido Movie Crowd que no terminó de arrancar y simpatías hacia nuestra heroína de los liceos: Jegny Carolina. Esa sí, como Jim Carrey y Obama, le dijo a la vida “Yes We Can”. Momentos de cuarta, opacados por respeto. Solidaridad con la causa. Dolor en el pecho.

La verdad no me hace falta vivir momentos. Sería muy egoísta de mi parte decir eso ahorita. Lo que me hace falta es poder sentarme a escribir sobre ellos. Es tremendamente difícil para la imaginación pensar en situaciones disimiles cuando se está postrado todo el día en las sillas genéricas que hay en la clínica. No hay nada más feo que una silla de clínica. Un color verde pastoso que estamos seguros ni siquiera fue tomado en cuenta por los creativos que le ponían los nombres a los creyones Berol Prisma Color. “Verde clínica” es lo mismo que decir “Vomito”. Y nadie quiere dibujar una montaña con vomito.

¡Que falta me hacen las sillas del tea party! El chester para los cómodos, la silla estilo “grandfather” para aquellos que vienen de una aventura, el trono para los políticos. La silla de montar para las promiscuas que le dan a todo, la silla eléctrica para los maulas; la plegable para los todo terreno, la de gamuza para los que no rompen un plato. Las “transparentes de Filis Estarsss que ponen en La Esmeralda” como me dijo una Beaujolais y las de Jacobsen para los que saben para quien fueron diseñadas (Coro: ¿tú sabes de arte precolombino?). Las de bebé con huequito en el fondo para los que pusieron la cagada y las de cine para aquellos que solamente están por el chisme de “bestia el niñito Aguerrevere tiene un blog”.

Es que yo he gozado en este tea party con todas esas sillas ¡Hasta con asiento de la parte de atrás de una camioneta de esas en las que te buscaba el transporte escolar para Nina que tiene que cargar con cuatro personalidades! Vaya que me he sentado en todas ellas y me hacen falta. Eso me recuerda a mi mamá. Una vez llegué a mi casa y la vi limpiando frenéticamente los sofás de la terraza. “Mamá ¿Qué es esta manía maníaco compulsiva de limpieza?”, le pregunté. “Coño”, me respondió la elegante señora, “que aquí se ha sentado demasiada gente. Huele a culo.” Las Ursulinas y las Teresianas perdieron su dinero.

Algún día, mañana o más lejos, se prenderán las luces japonesas con toda la fuerza para volverme a sentar en ellas. Eventualmente, como Rómulo: “we will come back” hacia la "normalidad" que tanto pido para mi papá y para los míos. Mientras tanto le agradezco al glorioso pueblo venezolano y expatriado que goza de ese preciado regalo que es el sentido del humor: anticipen la próxima aplicación de adopción de Angelina y róbenle la exclusiva, celebren su aniversario en Las Vegas, inflen narices, hagan algo que no han hecho, vayan a una iglesia donde alguien se esté casando y griten “¡Esa no es virgen!” en la puerta. Hagan un acto heroico, así sea ir al Panteón. Tomen fotos de cosas disimiles. Oigan “Nuestro Insólito Universo” para ver que tan loco está Porfirio y léanse El Principito rascados a ver si es igual de estelar que en su versión sobria. Por los momentos, y mientras vuelva a mi silla, soy yo el que necesita leerlos.-

4 comments:

Anonymous said...

Lights won't be out just in case!

Kenia ! said...

Pues aqui estaremos para escribirte, mientras encontramos "la bolsa de plastico que vuela contra una esquina como en American Beauty"

Saludos!

PD: Todo va a salir bien. I promise.

MC said...

Solo quiero escribirte para decirte que estoy completamente enamorada de tu blog. Bueno, capaz obsesionada es mejor palabra. Me hace reir, llorar, reflexionar, y mas que todo envidiarte por lo bien que escribes.
Siento que quiero conocerte, estoy segura que me caerias demasiado bien. It probably doesn't count as much coming from a complete stranger, but I hope everthing turns out for the best. In the meantime, I'll be anxiously waiting for your next post. They make my day

Toto said...

Un millón de gracias MC. Stranger or not que a alguien le guste algo que hace uno means que por lo menos en algunos posts la pego!
Espero ponerme en marcha pronto y volver a postear otra vez!
Gracias otra vez.-
Toto

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