Wednesday, February 25, 2009

Miss Alice circa MCMLXXIII

Hay sitios en Caracas que uno adora pero que no los comparte públicamente. El mío es el Centro Plaza. Ir para allá es retroceder al año 1973. No estaba vivo en 1973 pero me imagino que así ha debido ser en esa época. Lo adoro porque encuentro todo lo que necesito. Sin importar el olor compactado a basura ahí está la copia del libro que estaba buscando, la papelería, el centro de reciclaje de cartuchos, la tinta y las fotos tipo carnet. Comprar tinta de impresora en este país es un caos porque nunca hay.

Vas para Compumall o cualquier otra tienda especializada en la venta de cartuchos y te ven con cara de idiota. Como si fuese un exabrupto el hecho que tú ni te des por enterado que hay escasez de productos o que la mercancía está parada en la aduana. En el Centro Plaza ronda la escasez pero consigues tinta. Porque hay siete tiendas dedicadas a lo mismo (salvo dos que tres que son tiendas de tinta/bombonería).

Hoy me vino a buscar Miss Alice a tomarnos un café y hablar sobre la vida. A Miss A le gusta hablar de la vida. A mí me gusta el café. Comentándome que estaba buscando libros en inglés, la dirigí hacia el Centro Plaza donde conozco a una buena librería americana. Ahí salimos los dos con el mismo libro, compramos la tinta que yo necesitaba y nos sentamos a tomarnos el cafecito para revisar el estatus holístico de Miss Alice. Todo bien. Tiene los glóbulos blancos normales y la conciencia tranquila.

No quise desaprovechar la primera oportunidad de Miss Alice en el Centro Plaza. Son pocos los momentos que tenemos de revivir (o vivir por primera vez) el año 1973. Por eso, le di un paseo por uno de los sitios más ilógicos del centro comercial: la Villa Mediterránea. Un bosquejo de villa, llena de pasadizos secretos y comercios estéticos, sexuales y bohemios. Y una tienda de mascotas que solamente vende peces. Es un laberinto de pasadizos que no ofrecen dirección alguna. Solamente un deseo frenético de encontrar la salida. O de llamar a tu mamá a decirle que estás perdido. Y para contarle que por fin encontraste una tienda en donde reproducen todo tipo de llaves. Esas son difíciles de encontrar.

Miss Alice me agarró la mano en una parte del trayecto. No es fácil la mezcla de tiendas de cocina con tiendas para adultos. Por lo menos no en la imaginación de Miss A. Por fin encontramos una salida. Yo he ido millares de veces y jamás he podido salir por la misma puerta en la que entré. Ya entrando a la claridad y a la luz del mundo desconocido, Miss Alice descubrió la última de las tiendas en el pasadizo secreto: una tienda de disfraces. Abrió la puerta de la tienda y asomó su cabeza, como quien pregunta pero que teme entrar:

- Buenas tades. Si mire estoy buscando una máscara de Chávez.
- Booooooooooooooooo. Manera de joder el comienzo de la semana. ¡¡¡Váyase!!!

Miss Alice cerró la puerta de la tienda y con eso se ahogaron los malos pesares de las vendedoras.

- Miss Alice ¿Qué acabas de hacer?
- Acabo de comprobar que no viajamos en el tiempo hacia 1973.
- Touché.

Y así Miss Alice y Toto se agarraron de las manos y caminaron hacia el ocaso, un miércoles cualquiera en el año de los corrientes.-

3 comments:

idream2 said...

ROFLOL!!! Vivi en la Floresta y terminaba en el Centro Plaza a cada rato...asi que entiendo perfectamente ese viaje en el tiempo!

Carito said...

jajajajaja, que risa este post! yo estudié muy cerca del centro plaza y tal vez por eso no me lleva tan lejos como a 1973, pero si directo a mi adolescencia! recuerdo cuando pusieron el Mc Donalds ahí! fue todo un acontecimiento escolar!

victor_marin said...

Excelente Toto!! El centro plaza también es uno de mis sitios favoritos de esta ciudad. Estoy de acuerdo contigo con lo de la villa mediterranea pero bueno... eso como que le termina dando más magia al lugar

un abrazo

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