Monday, February 9, 2009

Pueden pasar con confianza

Entendemos que hay gente que le gusta la limpieza y el orden. Por Caracas rondan los cuentos de aquellas parejas recién llegados de la luna de miel, en las que una de ellas se despierta para ir al baño tempranito en la mañana y cuando regresa para seguir durmiendo unos minuticos más, se encuentra con que la otra ya ha tendido la cama a la perfección. Con despliegue subatómico de edredón, colcha y cojincitos de lazos en tamaños petite y oversized. Cualquier chancecito de snooze hasta las siete se perdió ante semejante orden.

Entendemos que hay señoras que le tiene fobia al polvo. Que hay ciertas áreas de la casa en las que no se está permitido que el polvo entre. Pensándolo bien, ni el polvo, ni la luz, ni el aire, ni un insecto y menos un animal. Y por animal, se entiende cualquier Mowgli en edades comprendidas de 0 a 75 años. Aún no hay encopetada que se haya atrevido pero seguro más de una soñaría con poner esas cuerdas de terciopelo que ponen los bouncers en las colas de las discotecas. El perfecto intermedio entre delimitar la zona como los perros y el griterío “¿Qué dije yo que no entrasen ahí?”

Me compadezco. Hay amigos míos casados que no tienen permitido entrar a sus propias casas sin supervisión. Un cojín no es tan solo un cojín. Hay una señora por ahí que ha perfeccionado una técnica karateka para lograr que todos los cojines de su casa (incluidos el asiento del sofá) tengan ese hundido que sale en las revistas. Sentarse no es una opción. Pero hay casos peores. Existen algunos conocidos que han sido condenados a hacer lo impensable: sentarse para hacer pipí. Eso si es deprimente y las mujeres que los humillan (“obligan” fue en el año seis del matrimonio) no entienden que no es una cuestión de puntería. Si no, no hubiese en Caracas metidas de pata. Es un inocente error de aerodinámica.

Todo eso lo entendemos. En mi casa se siguen las órdenes estrictas de Madame Pulcritud pero es perfectamente plausible sentarse donde uno quiera o dejar caer un cojín al piso. Todo se vale menos desarreglar las puntas de las alfombras persas que tienen unas cuerditas blancas al final las cuales deben estar siempre perfectamente peinadas. Ese, (creía yo banalmente) era el único fetiche doméstico de mi casa. Hasta esta mañana.

Cuando alguien llega de una clínica es normal que se trate de limpiar la casa a fondo para prevenir bacterias e infecciones. Ya con mi papá instalado en la terraza viendo el Gourmet Channel, me dediqué a esconderme cual quinceañero para fumarme un cigarrito en el lavandero porque de ahora en adelante, hasta que se vuelva a la normalidad, las áreas donde esté él son decretadas “non smoking”. Oh sorpresa cuando llego al lavandero y me encuentro con la siguiente injusticia:


Entendemos que todo es por la sanidad del paciente y de los habitantes de esta morada. Que hay cosas que merecen la limpieza. Pero esta especificidad ya raya en el colmo de la manía compulsiva y en nada se compara con esos comerciales de Mimosín que uno veía cuando era chamo. Esto ya es digno de los Hitlers.-

Toto en solidaridad con las causas ajenas y en franca preocupación por estos nuevos lineamientos. Jamás vi esto venir.-

10 comments:

Andrea said...

Totin!!!!

Today I was blue, but this pic just made my day!!!!

Love you!!

Andrea said...

Ja! a mi me tocapa "peinar la alfombra" jajajajajajaja Great pic ;)

Carito said...

Jajajajaja que risa! Que foto tan divertida...Pronto te pondrán pantuflas en la puerta para que te quites los zapatos y no metas los gérmenes de la calle a la casa

Anonymous said...

Mis osos deben ser sifrinos, porque van a la tintoreria!

La Congs said...

Pero Tontsss y ese teddy a quien pertenece???? No comprender un carrizoo!

Toto said...

Nadie sabe Gorda pero el sufrió todas las consecuencias

Rol said...

Dude are you insane como te guindas de los pelos...
dude they might fall

Bibi said...

Jajajaja!
Morí de la risa con la foto!

Tinker said...

Jajaja que foto tan perfecta!!!

En mi casa tambien peinan la alfombra y si se te ocurre peinrlos con la aspiradora te desheredan!!

Valentina said...

Nuestras madres deben de haber ido a la misma academia de peinado correcto de alfombras persas... I have to hear about it all day long!

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...