Encontrarse un trébol de cuatro hojas en el camino es una casualidad probable. Pedir un deseo con una pestaña es de colegial. Y llevar consigo una estampita es más venezolano que la arepa. Pero que en tu canal de transito te encuentres con esto ya es el colmo. Una garantía que a juro vas a tener que vivir un día de esos de Fresita y al final aprender una moraleja estilo “Crecer con Papá”. No importa si te quemaste con la tostadora en la mañana, o el ascensor se te cerró en la cara. O vas tarde a alguna parte. Te toca pasar al lado de un arcoíris como si estuvieses en un auto lavado de Los Cariñositos. Y a juro tienes que sonreir porque nadie le puede mentar la madre a un arcoiris. Se ve mal. Y quedas como un malhumorado. Aún cuando el legendario pote de oro que hemos debido ver no esté. Seguramente está retenido en aduana por el SENIAT. O pasó un choro.-
No queda de otra sino sonreir.-
4 comments:
Aclaratoria. Foto no es mía. La envió mi amigo KX pero no logro encontrar de donde la sacó para darle su crédito.
... Yo todavía pido deseos con pestañas. Este post me hizo sonreir (como un arcoiris)
Yo aún sonrio con este tipo de fotagrafías..Disfrutalas... que esas son capaces de sacarte no una, sino como 12 sonrisas!!!
Saludos!!
www.youtube.com/watch?v=ggdoi0rgSjI
I'm one of those who still doesn't get the rainbow connection?
Post a Comment