Tuesday, June 2, 2009

Momentos "no, no, no"

Hay un capítulo en Friends donde Chandler se ve obligado a irse a un hotel en Vermont porque no le reembolsan la cancelación. Como Mónica no puede ir, se lleva a Ross. Cuando llegan al hotel, le dicen que su reservación no aparece y que ahora tiene que desembolsillarse para pagar la suite nupcial, el único cuarto disponible. Ross le cuenta que la mejor manera de desquitarse con el hotel es agarrándose todos los amenities [“Alejandroooo, ¿cómo se dice amenities en español?” “Champucitos.” Así se quedó] del hotel. Hay una parte en la que Chandler se intenta robar el salero y Ross le explica la diferencia entre robar y agarrar. Llevarse el salero es robar (“no, no, no”), agarrarse la sal no lo es (“yes, yes, yes”). La visión moral del robo no importa (Ojo: aquí en el tea party, no así en la vida). Lo que me interesa es el palabreo "no, no, no".

Hay demasiados momentos “no, no, no” en nuestra vida cotidiana. Cosas que hacen los demás que nos irritan y nos sacan de quicio. Como pegarse un moco en el ruedo del pantalón. A veces nosotros mismos hacemos estas cosas pero uno es demasiado egocéntrico para admitirse pecador frente a la fanaticada. Echarles la culpa a los demás siempre es exitoso. Así que enhorabuena, otra crítica más a los insoportables que incurren en los “no, no, no” de la vida. ¿Qué haríamos nosotros sin ustedes?

Un "No, No, No" a:
Los que abren una ventanita en Facebook para chatear: A menos que el contacto que quiere chatear contigo sea un ex compañero de bacinillas en Kindergarten que ahora es un profeta musulmán viviendo en Chechenia, NADIE está metido en Facebook para hablar o responder “¿k haces?” Estamos todos ahí para ver quien fue la que se casó y reírnos de las que juran que las que se casaron fueron ellas. Y ahora como está la moda de las novias maricas que te dicen “ayyyy no la montes en Facebook” nos vemos obligados a hacer otras cosas como el quiz que te dice si eres culto o no o esperar que alguien por fin se digne a hacer algo cómico (¡algún día pasará!) y monte un mobile upload. Como verás amigo chattero, nada de esto involucra tener a una persona diciéndote “¿k más?”

Los que toman fotos de la novia entrando a la iglesia: Vamos a estar claros. El momento de ver a una pobre cristiana esconder su falta de virginidad con un vestido blanco y aferrada a su papá es emocionante, por no decir medieval. Antes todo el mundo era feliz porque se sentaban en su banquito a ver a la novia pasar pero con la era digital esto se acabó. Ahora la moda en las misas es que se atolondren todas las que no están en el cortejo en un intento por figurar y comiencen a disparar fotos como si la novia estuviese saliendo de un recinto policial, preparada para declarar a los medios. Lo peor es que la foto SIEMPRE sale movida, sin flash, con la cola de caballo de otra fotógrafa amateur en el medio, con los ojos rojos o ya la novia hace siglos que pasó. Es LO MISMO tomarle una foto a una novia caraqueña entrando a la iglesia que tomarle fotos a Shamu la ballena en Sea World. Son fotos veladas y mal hechas que no sirven. Ni que se pongan en blanco y negro como siempre las montan en Facebook porque "oh Dios, Titi se va a quedar sin ver una sola foto de las 1300 que subí en álbumes sucesivos del sarao de Melu."

Los que piden un chupe en una arepera: Arepa. Léase masa con embutidos. Ergo, “arepera”. Es como ir a El Barquero (“la embajada de los mares” ¡que buen titulo!) y pedir una pasta a la boloñesa. Uno entiende que todo el mundo está sarataco de la rumba, muerto de hambre, pidiendo birras cuando la verdad no hay más nada en el mundo que quisiesen ahorita que un Toddy helado. Y sale el más safrisco a ponerse exquisito ante los mesoneros vestidos de vaca a decirles: “un chupe.” Amigo, esto no es un domingo familiar en casa de la Nonna. No sea antojado.

Los que viven más allá de una Colinas de (….): Esto sé que es mí cruzada personal ante las distancias pero piénsenlo bien. Si viviésemos en épocas de Ivanhoe o de Mel Gibson sin calzoncillos, vivir en Colinas de Tamanaco significaría vivir lejos. Habría que echarle pata para irse a jugar dominó con el cacique Tamanaco. Pero como los rascacielos, hemos desafiado todo tipo de urbanidad geográfica al denominar sitios de vivienda como Cumbres, Lomas, Altos y Montañas. Está bien, Prados lo puedo aceptar, llegar allá es recto. Colinas todavía el carro echa pie. Pero más allá de una colina es una mala educación. Hay un rumor de pasillo que clama sobre la existencia de una urbanización que se llama “Bosques de La Lagunita”. Amiga, usted no tiene derecho a decirle a la gente que “no es tan lejos”. Usted es una esquizofrénica que juega a ser Blanca Nieves.

Los que se agarran el último cigarro de una caja ajena: Prometí que no volvía a escribir sobre el cigarrillo pero esto es un franco robo a mano armada.

Las que le ponen una foto de ellas mismas a su torta de cumpleaños: Siempre he pensado que eso es un mensaje subliminal intencionado para que el papá o el marido se empiece a imaginar la idea de que ella pronto se va a someter a una operación estética con el cuchillo. Encima que comerse una torta de cumpleaños en estos tiempos de gripe porcina da como miedo por eso del soplo de velas, la repartición de la torta es francamente aterradora. Si es así, ¿Qué piensa de verdad, verdad la gente que le toca comerse la ceja en pastillaje de la cumpleañera? ¿El foso nasal izquierdo? ¿Por qué diantres me tengo que comer tu foso nasal? Valiente la que dice "no gracias, estoy a dieta."

Los que crearon los fondos de la foto de graduación: No hay nada más cursi que tomarse una foto de graduación. Todos la tenemos pero seamos francos, no es la mejor foto que nos vamos a tomar en nuestras vidas. Y pareciese que las empresas de togas que ofrecen los servicios de fotografía confabulasen para extender el cursilismo un poco más, al poner a los graduandos a posar frente a unos fondos de una fotografía ampliada de una biblioteca de erudito o el foro romano. Ahora, ofrecernos la opción de ponernos una toga o un traje de gladiador: ¡eso sí es un servicio! Y la única forma en que el fondo haría sentido.

Las catiras (siempre) que gritan "'Pa ROSALIIIIIIIIINDA" cuando ya está llegando El Universal a tu casa: Cuando uno tenía 22 este tipo de plan era plausible. El circuito turístico Pal’s, Le Club, la Frasca de Toledo, la Flor de Altamira y Playa Azul podía hacerse sin ningún problema y con la misma pinta. Pero amiga catira: uno crece mamita. Usted es una mujer hecha y derecha, divorciada, gerente, que se ejercita. Llega un momento en que no es la zoociedad la que le dice “viejo verde” a uno en su cara. Es su propio cuerpo que le dice al día siguiente como esposa arrecha: “te lo dije”. Entienda eso y aprenda a decir "Buenas Noches" (¿o días?)

Los que vuelven a llamar cuando la llamada se trancó después de media hora de conversa: Amigo ¿qué más me vas a decir? ¿Cómo que “qué era lo que te estaba diciendo”? ¡Nada pana! Ponerse educado con eso de “era para despedirme de ti” es de abuela. A menos que la llamada sea porque en menos de diez segundos entre llamada y otra efectivamente se murió la abuela o Jennifer Aniston aterrizó en Venezuela, aprende que si si se cayó la llamada en conversaciones sin importancia, perdiste tu momento.-
¡Llévatelo! Que siempre hay más ocasiones para pensar "no, no, no".-

6 comments:

Valentina R said...

jajaja too much! Que risa lo de las fotos de la graduacion, hace tiempo me di cuenta que las unicas que tengo son las del la casa de las togas que te daban como cinco en una carpeta azul. Terribles!!!

Luis Alejandro said...

Jajajajaja lo mejor es lo de la llamada xDD A veces no es que se cae, sino que uno sutilmente la hace caer para librarse de una muy aburrida echadera de cuentos y viene el pánfilo y te llama nuevamente.-

Cynthia said...

Amenities: Kit de tocador! Dios Mio, la traduccion no es nada elegante, pero bastante divertida!

rerc said...

la frasca de toledo, tenía demasiado tiempo sin escuchar de ella, ya ni siquiera cuando estuve en toledo tomándome una birra en una frasca de verdad la recordé, ¿y lo de las fotos de graduación? esa te quedó mejor, un beso,
rerc

Anne said...

Justificando a la catira (alias: la pera rumbera), no es cuestion de inmadurez....es cuestion de actitud

Ana Cristina Sosa Morasso said...

jajajaja, demasiado cómico. Amo tu gadget. (Y con gadget me refiero al "si te gustó este, lee también", porque me hace llegar a estos posts de cuando no conocía el blog. )

Anyway:
- nunca olvidaré cuando una amiga me invitó a su casa en Bosques de la Lagunita y me dijo "es a cinco minutos del CC. Lomas de la Lagunita". HMM. MORE LIKE 40 MINUTES. And that was already 40 minutes from my house. Descaro, en verdad...

- De las conversaciones que se trancan, pienso exactamente lo mismo y siempre quedo como la antipática que no volvió a agarrar el teléfono después que se había trancado. Me sabe.

- Con el comentario de la catira me hiciste sentir vieja porque yo apenas tengo 23 años y me ladilla llegar más allá de las tres am a mi casa.

- Lágrimas de risa con lo de la torta de cumpleañs c/foto. En mi vida he visto eso pero la sola idea me parece de un egocentrismo insoportable.

- Un chupe es la gloria a cualquier hora, pero luego de una rumba yo prefiero un Pepito mixto de la extinta Texaco de Las Mercedes.

saludos!
Ani

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