Friday, September 11, 2009

Me hubiese gustado ser Rodolfo Valentino

Me hubiese gustado ser el marinero dando el beso en Times Square. El que aparcó su Beetle blanco en pleno Abbey Road sin sospechar que sería inmortalizado por la caminata furtiva de otros Beatles. El primo de los Hermanos Wright gritando “dale, dale, dale” cuando esos dos fritos se fueron al aire por doce segundos. Me hubiese encantado ser el capitán del Lusitania. Bracque viendo a Picasso pintar Las Señoritas de Avignon. Morirme de la envidia que no se me ocurrió primero.

Quisiera haber acompañado a Lindbergh en su viaje por el Atlántico. Sin decirle a nadie. Porque la hazaña es que lo hizo solo. Quisiera ser Ralph Metcalfe en las Olimpiadas de Berlín. Y sonreír sabiendo que el único que me ganó en una Alemania hitleriana fue otro negrito fullero. Quisiera haber podido ser el que le dijo a Chaplin que usase un bastón, el pícaro moralista que le dio a Baker un racimo de cambures antes del show porque así tan desnuda no podía salir en París. Ser Rodolfo Valentino por unos instantes. Sólo para saber lo que se siente ser sexy.

Quisiera haber sido el egipcio que descubrió el primer escaloncito en la tumba de Tutankhamon. Aún cuando Carter se llevó todas las loas. Me hubiese gustado ser el Señor Bloch-Bauer y comisionar a Klimt para que pintase el retrato más bello de mi esposa. Ser Walt Disney y sentarme en un cine. Comiendo cotufas. Oyéndome silbar en Steamboat Willie. Me encantaría que Agatha Christie me confesase a donde se fue esos tres días que se perdió misteriosamente. Ser Selznick en Atlanta viendo la premiere de Lo Que El Viento se Llevó.

Quisiera haber sido el delegado de Venezuela en la Conferencia de San Francisco. El que tomó la foto de los tres grandes en Yalta. El reportero de Life que cubrió la historia de Pollock y su dripping. Un whisky con Pollock ha tenido que ser toda una experiencia. Me hubiese encantado ser Dior y decirle a las mujeres “a la mierda la austeridad.” Ser un extra en la escena de la carrera de las carrozas de Ben-Hur. Mejor aún, ser Charlton Heston. No todas las personas son Moisés y Ben Hur en una carroza en esta vida.

Me hubiese gustado ser parte del público en el show de Ed Sullivan cuando se presentaron los Beatles en América. Darle un beso a Elizabeth Taylor, entregar un Oscar, ver a Brando actuando. Hubiera dado todo por haber sido mesonero en la Casa Blanca cuando tocó Cassals. Oír en vivo y en directo el discurso de Martin Luther King. Drogarme en Woodstock. Mejor aún, haber concebido un hijo en Woodstock. Sería un cuento de tortura para ese chamo de por vida. Pero a la larga comprendería que eso fue lo mejor que le pasó.

Quisiera ser uno de los 24 humanos que ha llegado a la Luna. Pero por alguna razón no quisiese ser Michael Collins. Llegar a la Luna y no poder bajarte es como llegar a Disneylandia y que Mickey Mouse se niegue a saludarte. Ratón, soy yo. Tampoco es que es Mao. Si llegase a la Luna, me hubiese encantado asomarme en la cámara. Así fuese por tres segundos. Para saludar a mi mamá.

Quisiera haber sido un extra en Fiebre del Sábado por la Noche. Ver a Mark Spitz nadando. El 10 de la Comanecci, el juego de hockey entre los gringos y los soviets. Ser Amador Bendayán. Estar en la junta cuando se decidió que un CD debería ser del tamaño que es porque eso es lo que dura la grabación más larga en existencia de la novena sinfonía de Beethoven. Me hubiese gustado ser amigo personal del Papa Juan Pablo II. Hacer que Madonna me firmase un contrato justo cuando se terminó de parar del escenario vestida de novia. Ser el valiente desconocido en la Plaza de Tian'anmen.

Quisiera haber estado montado en frente de la Puerta de Brandenburgo. Escribir el artículo de portada de la revista Time cuando Gorbachov anunció la perestroika. Ser alguien como Walter Cronkite y reírme en la cara de Bill cuando dijo “no inhalé.” Y volverme a reír cuando dijo “no tuve sexo con esa mujer”. Es más no quisiera ser Cronkite. Ser Walter Cronkite es de eruditos alquimistas. Yo sólo quisiera ser alguien en la sala cuando se dijo eso.

Yo quisiera haber sido. Yo quisiera ser. Yo quiero ser. Yo soy. En todo. En nada. En lo posible. En lo impósible. Historia.

Así no sea nunca como Rodolfo Valentino.-

6 comments:

Beatriz Portinari said...

Increíble Tots, increíble...ojalá pudieras ser todos esos al menos en sueños y aún así seguir siendo el Tots que eres, que de por sí es tan maravilloso como cada uno de los personajes que describiste.

Sencillamente amazing!!!

Éste pasa a estar en mi top 3 de posts de Toto ever!

Miss Alice said...

Un favorito automático, este post. Lo imprimí para mi corcho de la oficina.

Sophie said...

Excelente, no sé cómo haces para infundarle a uno las ganas de comerse el mundo!

Saludos.

Sophie said...
This comment has been removed by the author.
Sophie said...

Sorry, quise decir infundir...my bad!

Anonymous said...

Ay TTco, pero qué bueno que solamente eres tú, en tu sostenido empeño en hacernos ver (a 80886 personas hasta ahorita) la ciudad de la furia como si fuera diverxity. Créeme, tendrás tu lugar en la historia.

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