Lo cierto es que el cambio climático nos afectará en algún momento a todos. Si es que ya no nos afecta. ¿No se han dado cuenta que cada vez más estamos más enfermos? ¿Tenemos más calor? Es como si el ventilador del Mundo tuviese un desperfecto y a nosotros nos agarró desprevenidos porque el electricista no contesta. Lo que fallamos en comprender es que el electricista somos todos y sí podemos hacer algo al respecto. Pues, hicimos y estamos haciendo, todo lo posible para que ese ventilador falle. A tal punto, que en un futuro, nos estaremos peleando por quien es el dueño del ventilador.
Hoy es Blog Action Day, una iniciativa que busca que miles de blogs alrededor del mundo escriban sobre la amenaza latente que representa el cambio climático para la Humanidad. Con eso, se espera llegar a un importante número de lectores para que juntos, tomemos conciencia de un problema que no ha logrado una solución sustentable. Por intereses políticos, económicos, sociales y culturales pero más importantemente por el egoísmo de nuestra propia apatía al soltar el celofán de una cajetilla de chiclets por la ventana, sin pensar que con ello estamos contribuyendo al mal de nuestro planeta.
¿Qué podemos hacer sin que sonemos como un cliché? Pues, ser el cliché mismo. “Reducir, Reutilizar y Reciclar” no debería venir como meras palabras de un inteligente slogan sino más bien como una misiva de la que tenemos que ser parte o morir en el intento. No necesitamos tener el chorro prendido cuando nos estamos cepillando los dientes. Es sabrosísimo el sonido y conveniente porque a uno le da flojera volver a prender las cosas. Pero ¿qué pasaría si cada vez más, menos de nosotros nos cepillásemos o afeitásemos de esa manera? Salvando importantes galones de agua que van y vienen sin que cumplan el objetivo de lavar algo.
Uno piensa que con eso no se salva el mundo. La verdad es que sí. Porque si lo haces tú y lo hago yo, y el vecino y la comadre y el barrendero y el Señor Presidente y el preso y la enfermera, ya tenemos a ocho personas haciéndolo. Y si cada uno aporta ocho ideas para conservar energía y ahorrar agua, ya serían sesenta y cuatro nuevas ideas que pudiésemos poner en práctica. Y si de cada una de esas sesenta y cuatro nuevas ideas, se pudiesen derivar tres acciones concretas serían ciento noventa y dos cosas que estaríamos haciendo por el planeta. No hay nada más que le guste al mundo que ocho pendejos con iniciativa. Empecemos pues. Apaga la luz que el Sol ya brilla bastante.-
2 comments:
Que bueno tu participación!
Apaga la luz que el Sol ya brilla bastante.. :)
Eso de los 8 x 8 a la "n" le dio su toque argumentativo, jajaja.
Bloggers Unite!
Post a Comment