Saturday, October 31, 2009

Tots you've been Bibnapped

Tengo un solo problema con Nueva York. Yo juraba que todos los venezolanos expatriados estaban escondidos en Weston. Sin embargo, descubrí que la mayoría están abrazando las alcantarillas y mirando hacia los rascacielos de la isla de Manhattan (y dos que tres haciendo el maratónico trote sobre el puente de Brooklyn). Eso representa una sola palabra cuando no estás allá: FUN. Pero cuando llegas te das cuenta que no es tan maravilloso como crees.

Por una parte, todos están regados por doquier y en una ciudad de cuatro millones de personas es difícil encontrarte a todos en un mismo lugar. Por otro, esa visión que tienes en la mente que todos se conocen y hornean panecillos juntos los domingos después de jugar al tenis, es una falacia. Hay gente que se conoce y ni se habla. Ya sea por cuestiones de distancia o porque adoptaron el lema de Corky: la vida continua. Para mí eso representó un reto porque verlos a todos se convirtió más en una cita con el dentista, el plomero y el profesor de Tai Chi que una ida relax a una ciudad que no ofrece nada para relajarse salvo una cajetilla de Altoids para quitar el mal aliento.

Mi amiga Bibi entendió algo de mi hace muchísimo tiempo. Yo le digo que sí a todo y cuando llega el momento de hacerlo o ya estoy pensando en otra cosa o me da flojera el plan. Aún cuando es amiga de la gente con la que me estaba quedando, su idea de Nueva York es el Upper West y su calculo de vida es en cuantos mercados podría comprar si sucumbe a la tentación de tomarse esos Cosmopolitan en el rooftop del Hotel Empire.

En una promesa de cita que se cumplió porque yo necesitaba ver otro tipo de Nueva York, la Bibi me recibió con una sencilla frase: “Tots you’ve been Bibnapped”. Ahí en frente del Lincoln Center, me secuestró por un día completo en el que me enseñó los mercaditos en los que compra y los bares donde es mejor amiga de los dueños. Unos hombres que seguramente vieron mejores vidas en los setenta pero que ahora están completamente satisfechos manejando un bar que ofrece happy hours y hummus para deleitar a sus clientes regulares (y nuevos como yo).

En su apartamentito al que apodé el mejor Bed & Breakfast de Nueva York, planificamos nuestra escapada a la noche de Halloween. Ella iría como Josie and the Pussycats. Yo, al no tener disfraz pero sí unos blue jeans oscuros y una chaqueta de taxista beige iría, con la ayuda de un sombrero de vaquero y un bigote pegado con goma elefante, como Ennis del Mar el de Brokeback Mountain. La risa de explicar el disfraz fue mejor que el disfraz mismo.

Eso empezaría una noche de farra en Brooklyn que terminaría acurrucados los dos en la mejor cama de Nueva York como en los viejos tiempos en donde Titi y Bobo, Patty y Selma, Father Tots y Sergeant Bibs pasarían al olvido para ser sencillamente Toto y Bibi, talking about what dreams may come. Thanks Bibs I needed that journey.-

1 comment:

Grace Souky said...

Muy bueno Toto. Tranquilo, yo que vivo en Nueva York (Brooklyn para ser exactos) he sido "bibnapped" en mas de una ocasion!
Comiquisimo tu blog.... Espero que la hayas pasado bien en NY!

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