Thursday, January 29, 2009

La Différence

Adsoftheworld.com

¡Que falta me hacen mis sillas!

Me siento como si me hubiesen mandado al Hogar de Pony. Sé que es un orfanato pero es el único lugar que se me ocurre donde verdaderamente no hay un bar. Ni remotamente cerca. No lo digo porque quiero emborracharme hasta no saber mi nombre ni nada por el estilo sino porque sé que no puedo volver a sentarme en las sillas del tea party sin tener cuentos que echar. Porque el Sombrero es arrecho y si no estás loco, te botan. A mí me han botado como tres veces pero yo no les paro y vuelvo al party a sentarme en sus sillas. Es que a mí me cae bien el Sombrero.

¡Qué falta me hace mi tea party! Cuando, citando a la estupenda Manolita, “éramos eternos e invencibles”. De cuentos aquellos en los que la Chica Bond brillaba. Ya fuera por una inflada de narices o porque su vestido amarillo la hacía inolvidable. De momentos de jolgorio en los que uno se podía burlar de It’s Good to Be porque ridículamente lo pusieron como una de las “barbas más trendy” en El Nacional. Reseñas inútiles del fallido Movie Crowd que no terminó de arrancar y simpatías hacia nuestra heroína de los liceos: Jegny Carolina. Esa sí, como Jim Carrey y Obama, le dijo a la vida “Yes We Can”. Momentos de cuarta, opacados por respeto. Solidaridad con la causa. Dolor en el pecho.

La verdad no me hace falta vivir momentos. Sería muy egoísta de mi parte decir eso ahorita. Lo que me hace falta es poder sentarme a escribir sobre ellos. Es tremendamente difícil para la imaginación pensar en situaciones disimiles cuando se está postrado todo el día en las sillas genéricas que hay en la clínica. No hay nada más feo que una silla de clínica. Un color verde pastoso que estamos seguros ni siquiera fue tomado en cuenta por los creativos que le ponían los nombres a los creyones Berol Prisma Color. “Verde clínica” es lo mismo que decir “Vomito”. Y nadie quiere dibujar una montaña con vomito.

¡Que falta me hacen las sillas del tea party! El chester para los cómodos, la silla estilo “grandfather” para aquellos que vienen de una aventura, el trono para los políticos. La silla de montar para las promiscuas que le dan a todo, la silla eléctrica para los maulas; la plegable para los todo terreno, la de gamuza para los que no rompen un plato. Las “transparentes de Filis Estarsss que ponen en La Esmeralda” como me dijo una Beaujolais y las de Jacobsen para los que saben para quien fueron diseñadas (Coro: ¿tú sabes de arte precolombino?). Las de bebé con huequito en el fondo para los que pusieron la cagada y las de cine para aquellos que solamente están por el chisme de “bestia el niñito Aguerrevere tiene un blog”.

Es que yo he gozado en este tea party con todas esas sillas ¡Hasta con asiento de la parte de atrás de una camioneta de esas en las que te buscaba el transporte escolar para Nina que tiene que cargar con cuatro personalidades! Vaya que me he sentado en todas ellas y me hacen falta. Eso me recuerda a mi mamá. Una vez llegué a mi casa y la vi limpiando frenéticamente los sofás de la terraza. “Mamá ¿Qué es esta manía maníaco compulsiva de limpieza?”, le pregunté. “Coño”, me respondió la elegante señora, “que aquí se ha sentado demasiada gente. Huele a culo.” Las Ursulinas y las Teresianas perdieron su dinero.

Algún día, mañana o más lejos, se prenderán las luces japonesas con toda la fuerza para volverme a sentar en ellas. Eventualmente, como Rómulo: “we will come back” hacia la "normalidad" que tanto pido para mi papá y para los míos. Mientras tanto le agradezco al glorioso pueblo venezolano y expatriado que goza de ese preciado regalo que es el sentido del humor: anticipen la próxima aplicación de adopción de Angelina y róbenle la exclusiva, celebren su aniversario en Las Vegas, inflen narices, hagan algo que no han hecho, vayan a una iglesia donde alguien se esté casando y griten “¡Esa no es virgen!” en la puerta. Hagan un acto heroico, así sea ir al Panteón. Tomen fotos de cosas disimiles. Oigan “Nuestro Insólito Universo” para ver que tan loco está Porfirio y léanse El Principito rascados a ver si es igual de estelar que en su versión sobria. Por los momentos, y mientras vuelva a mi silla, soy yo el que necesita leerlos.-

Wednesday, January 28, 2009

Tiempo al Tiempo

Ya salido de la terapia intensiva y en su cuarto arropado con vista al Ávila. Sueña que está en Madrid o en Buenos Aires pero dice que le gustaría estar en París. Oyendo a Enya en repetido y un poco de sonidos de pájaros que me atormentan. Tirando besos a quien lo visita, pidiendo agua a quien lo oye. Proponiendo planes como si fuese invencible. Queriendo dormir sin que lo dejen. Le hablan y le hablan y lo soban y le hablan un poco más. Le hacen preguntas y lo obligan a subir sus parpados. Poco a poco. Tiempo al tiempo.-

Donde trabaja Jegny Carolina


Tuesday, January 27, 2009

Esa corbata es mía!

Quizás sea prudente escribir estas historias. Capaz alguna vez las querrás leer. Por mi parte es todo lo que puedo hacer, porque no puedo escribir sobre más nada que esto. No sé porque pero no puedo hablarte mientras estás dormido. Los demás te hablan y te hablan pero yo no puedo. Es que me parece que estás roncando tan sabroso que a mi me daría rabia si me despertasen. Pero eso sí, te rezo. Y tú sabes que yo jamás rezo.

El hecho es que te quiero. Y le doy tantas gracias a Dios que nos hayamos visto a la hora del desayuno, pues yo no tenía razón alguna para estar despierto. Quizás fue una ayudita de algún ángel que me despertó para decirme “necesitas esa última sonrisa” que nos dimos antes de que te fueras. Si fue algo del cielo o falta de sueño, en todo caso, lo agradeceré por siempre. La conversación de la noche anterior en donde fallé en levantar los ojos y verte de frente me hubiese carcomido los huesos si no hubiese tenido ese momento mañanero contigo. Tan bueno como ese ángel que tienes tú que nos hizo correr a rescatarte con la rapidez de una gacela. Momentos de angustia en los que solamente pensaba que mi mamá no se merecía estar sin su mejor amigo.

Es que eres el mejor amigo que una persona quisiera tener. ¿Quién prende un cigarro y se da cuenta que a la mitad de consumirse se van quemando unas letras que dicen “ganador un millón de Bolívares”? ¿A quién se le explota la camioneta a mitad de camino hacia una playa un 31 de diciembre y vuelve montado encima de una gandola con su mujer al lado y una botella de champaña abierta? Y así millones de preguntas. Yo no conozco a ningún papá que firme sus cartas con un “Dad” y siempre con una sonrisa sin ojos dibujada debajo de las letras. Así sea un papelito de regaño. Alguien cuya concepción de Margarita no es cargar una cava para arriba y para abajo sino comerse la isla entera y jugársela después en la noche. Porque eso si eres, sortario. Aún cuando siempre te burlas que mi mamá siempre pierde.

Me encanta que con cada uno de nosotros tienes una relación propia. Que sabes perfectamente como somos y, aún así, te provoquemos sonrisas. Y tienes tus momentos únicos y tus chistecitos con cada uno de nosotros, y que chévere eso que no sean genéricos. Como tus regalos de Navidad que siempre son personalizados. El Junip jamás se podrá bajar de un avión sin que ya tú lo estés llamando para “Welcome to … Pooh”, Bibi siempre se arrechará con Wendy y mi mamá siempre podrá ser objeto de tu burla con su “me saaabe a…” mientras baja la mano como si estuviese bajando el cierre de algún vestido.

Yo te atormento porque necesito tiempo. Tú no. Tú siempre estás listo. Pero estamos mandados a hacer el uno para el otro al momento de echarnos un cuento. Y no logras entender que no me gusta que me abraces tarde en la noche pero que no puedo dejar pasar un momento si no me abrazas en el día. Y no logras entender que hay veces en las que no quiero hablar contigo (porque no quiero hablar con nadie) pero que no concibo una mañana sin que me vengas a abrir la cortina a saludarme (o robarme un cigarrito escondido). Y no logras entender que yo ya sí, obvio que saludé a la señora tal y la saludé primero que tú pero que bueno que estás de acuerdo conmigo (cuando la señora se aleja), que ella es una ladilla china.

Te adoro. Porque no he encontrado a otra persona, hombre o mujer, que esté en tan completa admiración de mi como lo estás tú. Y eso a veces me da miedo. Una persona que me haya hecho creer en la magia de las cosas, la sencillez de la vida, el sentido invalorable del humor y el poder absoluto de una sonrisa. Alguien que le fascina ser papá. Y de esos no hay muchos en el mundo. Pero más que todo, que le encante ser mi amigo.

Love ya Dad.-

Sunday, January 25, 2009

Mi papi según OlgaK

Esto fue un relato de esta mañana según una amiga de mi mamá.

"Bibi acaba de salir de visitar a JJ.Este es el cuento Lo vio y JJ abrió los ojos. Bibi le pregunto: ¿sabes quién soy? JJ respondió, Bibi. Hizo silencio y al ratico le dijo: "Bibi, que falta me hacías"

Nuevo silencio. Bibi le habla y le dice: Papi, tienes alguna pregunta. Alguna pregunta medica?.
JJ cierra los ojos. Silencio. Los abre al rato y le dice.
- Sí, tengo una pregunta.
- Dime papi
- Bibi, como hicimos tu mama y yo para tener una hija tan especial como tu???

No les puedo contar lo conmovidos q estamos todos...porque está bien, mueve brazos, piernas y dedos....y sobre todo por lo q le dijo a Bibi. Podríamos soñar acaso una mejor muestra de recuperacion que esa frase??

La solidaridad en estas circunstancias genera comuniones especiales. Que JJ le haya dicho esa frase tan llena de amor y tan significativa de recuperación, es un regalo de compensación..."

Saturday, January 24, 2009

Happy Thougts

No sé mucho de la ciencia pero los cientos de mensajitos describiendo las vírgenes a las que le rezaron me hace pensar que hasta aquellos que me abrazaron o me llamaron a decirme que le estaban rezando a Dios, a Zeus, a Buda y hasta Walt Disney me dice que aquello que llaman la buena vibra terminó de salvar al gran toro (hasta los mensajitos cuyos números desconocía). Exitosamente operado como está, el gran Pedro Picapiedra duerme. Pero estoy seguro que está soñando con aquella fórmula que alguna vez dijo Peter: "Just think Happy Thoughts".-

Thursday, January 22, 2009

Wherever

Wherever you are, in dreams or in darkness, in shadows or in thought: I love you.

Tuesday, January 20, 2009

Una Historia de Dos Ciudades

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, era la edad de la sabiduría, era la edad de la estupidez. era la época de la fe, era la época de la incredulidad, era la era de la Luz, era la era de la Oscuridad, era la primavera de la esperanza, era el inverno de la desesperación, teníamos todo ante nosotros, no teníamos nada, íbamos derechos al Cielo, íbamos justo en sentido contrario... (Dickens, 1859)

El que quizás haya sido el día más peligroso en la vida de los Estados Unidos de América, con un senador escondido en una base militar en caso de ocurrir alguna catástrofe terrorista, un presidente electo al aire libre y una decisión sincronizada de salirse dos veces de un “carro” blindado para saludar a su pueblo, se convirtió en realidad en uno de esos días en donde ni el frio manchó la jornada. Dos senadores colapsados en un almuerzo fue el saldo rojo que dejó la barricada de motorizados, oficiales, guardias, helicópteros y agentes del Servicio Secreto. Pero eso ya no es culpa de ellos. Culpen al chef. Ahí baila el negro con su negra esta noche, ante la presencia de todos sus disidentes. A sabiendas que mañana comienza lo duro.

El que quizás haya sido el día más pacífico en la vida de Venezuela, con una sóla marcha detenida, un complejo cultural atacado, apenas dos alocuciones presidenciales y solamente una cadena nacional de radio y televisión, se convirtió en realidad en uno de esos días en donde el ardor de las bombas lacrimógenas manchó la jornada. Cuatro estudiantes detenidos, una camioneta sembrada de artefactos inflamables, miembros de un partido político atrapados en un recinto y una multitud corriendo fue el saldo rojo que dejó la barricada de ballenas, policías, oficiales y agentes paramilitares. Pero eso ya no es culpa de ellos. De repente la culpa también la tiene el chef. Porque aquí cantó el negro acompañado de un cuatro, ante la ausencia de todos sus disidentes. A sabiendas que lo duro no tiene mañana.

Es cierto eso. Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos

Monday, January 19, 2009

Insomnia

Anoche no pude dormir. Cuestiones de estrés que te despiertan a las dos de la mañana queriendo tomar agua y el angelito de la guarda diciendo “¡No me jodas ya me despertaste!” Desde las dos hasta las cinco y media dando tumbos en la cama probando todo tipo de remedios mentales. Jamás he podido hacer eso de contar ovejas. Una vez traté y en la número 93 se me vinieron como cien encima del corral. Así que me pongo a pensar en si puedo decir los diálogos de una película. A la tercera escena de "Lo Que el Viento se Llevó" me aburro porque la mente se me va a una película de Disney que ya no la sacan por racista en la que la Mammy es la misma Mammy que le amarra el corset a Scarlett O’Hara. De ahí al sombrero del Tío Remo el cual me lleva a pensar en Indiana Jones y de ahí para adelante yo soy Indiana Jones. Siempre me gano el Oscar al final. Hasta practico el discurso.

Cuando nada sirve inevitablemente prendo la luz. No sé porque pero prender la luz me da más sueño. Aunque sé que si la apago me pongo a pensar en ciudades olímpicas o en amores imposibles. Por eso agarro un libro de mi mesa de noche. Ayer me di cuenta que últimamente me he leído puras biografías de personajes de la realeza. Enrique VIII, las esposas de Enrique VIII, María Antonieta, Nicolás y Alexandra, el caso de Anna Anderson y un librito de esos de turista sobre el Palacio de Schönbrunn. Uno amontonado encima de otro en los que agarro cualquiera y me pierdo en Versalles o en Windsor, sin que me importe el orden cronológico en el que me los leo.

Quizás mi fascinación venga porque desearía ver una fotografía de cada uno de los personajes para compararlos con las pinturas. Jamás me he podido imaginar el labio Habsburgo que le atribuyen a la malograda Antonieta. Lo que sí me da miedo terrible son las fotos de Rasputín. Siento que al verlo me ve de vuelta. Otros que me dan miedo que se me aparezcan, Hitler (hice una disertación sobre el "Mein Kampf" hace un par de años y esas noches fueron desastrosas) y Severus Snape. Albus Dumbledore jamás llega.

De ahí a las cinco de la mañana. Concentración respiratoria que siempre se vuelve un ocho porque al cuerpo no le gusta que uno se dé cuenta que está respirando. Cronologías de cabañas campamenteras, presidenciales, de Mejor Película, países representados en Harvard. Conversaciones ilógicas, situaciones imposibles, la enmienda, si yo fuese Presidente, retos de “yo quiero, yo puedo, yo voy”, lucubración sobre nuevos problemas, recordatorios de cumpleaños, posicionamiento de la almohada, estiramiento de pies, levedad en la cabeza, un remake de “10 Negritos” con Vincent Price como el Juez Lawrence Wargrave, y Vera Claythorne sería ….zzzzzzz

Sunday, January 18, 2009

Los Músicos de Bremen

Por todos los cuentos que traen sonrisas. Los cómicos, los trágicos y hasta los de doble sentido. Los que son con sal y pimienta, los que vienen con la verdad en la mano. El cuento corto, el cuento laaargo, el chiste malo. El chiste clásico. Por todas aquellas semblanzas de abuelos, chismes de peluquería y los juicios categóricos. El cuento versionado, el grosero, el mal contado. Hasta aquel que cambia con los años. Por todo secreto que se dice a viva voz y toda verdad que se menciona bajito. La confesión de una virgen y el perdón de un asesino. Por toda canción que se cante desde el pecho y todo himno que se acopla con respeto. Por toda parábola que traiga una moral y todo cuento de niños que ofrezca una lección. Por el bullicio de un tranvía que silba cien cuentos y por la noche vacía que truena el silencio. Por todas aquellas historias que se añejan en el pasado. Pero más importante, por todos aquellos cuentos que aún están por contarse. Gracias a ti por oírlos.-

Saturday, January 17, 2009

We Heart La Jolie

Le perdonamos todo a Angelina Jolie con la película “Changeling” de Clint Eastwood. Sus antipatías hacia Ryan Seacrest en los Golden Globes, su cara de estar aburrida en todas partes y el hecho que no haya venido a Venezuela a adoptarme. En esta película, como en “Girl, Interrupted” nos olvidamos de la fascinación mundial por la Jolie y vemos una actuación magnífica que raya en los excesos de estrés por el cotufaviente.

Así es esta película, uno de esos films en los que ocurren espontáneos aplausos en la mitad del cine, sendas rabias contra las injusticias y una sensación de esperanza que todo va a salir bien al final. Eso sí, recomendable cine de medianoche donde la gente no hable para entender bien la película, bien comidos, con botellita de agua en mano y dispuestos a mezclarla con un whisky después que se acabe. Salvo una escena casi al final, digna de Lara Croft y Mrs. Smith sin la violencia armada, la actuación de la boca que todos queremos besar es sencillamente magistral.-

Friday, January 16, 2009

Consejos de Ahora

Oído de una quinceañera hacia un prospecto de bachiller: "Píntate un bosque y piérdete." Según mi hermana, he ahí a la última soltera de todas sus amigas.-

Posen, posen

Rollito vino a mi casa hoy a hablarme de los jueces de paz. Sí, Rollito es misionero. Cual Herbalife “pregúntame como”, me vendió una buena idea que incluía folleto alusivo al tema. Nada más alucinante que abrir el panfleto y ver con sorpresa que los dos modelitos que usaron para ejemplificar la labor de los jueces de paz eran mi abuelo y mi abuela. Los trapos sucios de una familia tarde o temprano se saben.-


p.d. En defensa de mi abuela a quien le aconsejé cobrase royalties cuando se lo mostré fue decirme que esa foto fue tomada en la primera elección de los jueces de paz pues ellos siempre han cumplido con sus deberes ciudadanos. After school special total!

Semana de Perros


En medio de esta semana de perros, porque la verdad fue bastante mala, sucedieron cosas que alegran la vida. Me confirmaron que voy a ser tío de una sobrina a la que voy a adorar, me enviaron un mensajito deseándome Feliz Día del Maestro (love you for this) y unos grandes amigos expatriados se despidieron de mí dándome las gracias por una gran noche. Pero nada, nada se compara con el sentimiento de papá perro que tengo en el que quiero meter a todos estos cachorros en una bolsa y llevármelos, cual hurto con alevosía a mi casa para que sean solamente míos. Highlight heavy de mi semana el poder haber ido a jugar con los seis cachorros.-

Thursday, January 15, 2009

El Tácito Plus One

Me llegó una tarjeta de invitación para un matrimonio en Colombia. Yo sé que conseguir un puestico en La Esmeralda y en la iglesia de Campo Alegre un sábado es difícil pero cambiarse a otro país ya es el colmo. Este, más en serio, es uno de esos casos de amigo venezolano que se larga a hacer postgrado en tierras imperialistas y se flecha en pleno Study Hall con una colombiana. Ergo, connubio de guayabera y sombrero volteado en tierras hermanas para después traerse a la nueva señora a vivir en Caracas. Muy a lo Esteban Trueba que se lleva a Clara a Tres Marías en la Casa de los Espíritus para aquellos literarios (o muy a lo Genoveva Casanova y el Conde de Salvatierra para aquellos que leen la Hola!)

En la Penúltima Cena (la reunión obligatoria para hacer la repartición de las tarjetas porque en este país a nadie se la ha ocurrido contratar a un courier que las lleve a las oficinas) nos dieron a cada uno nuestras respectivas invitaciones. Asimismo los novios/as también recibieron una tarjeta. De papel de pergamino y nombre en tinta china con Font Vivaldi. Esto no tiene nada de inusual pues lo lógico es que si yo soy amigo tuyo, probablemente mi novia también lo sea y merezca una invitación individual aparte de la mía. Ahora bien, no siempre se da el caso en que ambos seamos amigos de la persona que se casa. Entra ahí el curioso caso del “acompañante” al matrimonio. El “plus 1” que en este país se considera tácito.

La pregunta “tengo un matrimonio este viernes ¿Quieres ir?” es ya de por si rutinaria en los mensajitos de texto de un jueves en la noche o viernes en la mañana. Poco importa quien se casa, siempre hay alguien dispuesto a encorbatarse o a peluquearse a cumplir el papel del tácito "plus one". Técnicamente esa persona no está invitada pero igual uno asume, cuando la invitación no dice específicamente +1, que la puede llevar. Incluso, las tarjetas de matrimonio, la comida y el alcohol se calculan de esa manera: si hay 300 tarjetas impresas, el sarao está planificado para 600 personas.

Si ese cálculo es así, entonces ya cambiamos el paradigma del Manual de Carreño sobre aquello que uno no va adonde no esté invitado. La verdad es que hay fiestas que ameritan llevar a una persona conocida. Ya sea para estar seguro de tener a alguien con quien estar en aquel fatídico caso en que solamente se conozca a los novios y a nadie más. El problema recae en que la frecuencia del pelabolismo romántico en este país, (es decir cuando verdaderamente se está soltero) ha llevado a que la norma sea que jamás vayamos solos a un matrimonio. La excepción, de ir educadamente solo como fuiste invitado, es en muchas ocasiones eso: una excepción.

Roche Bonche mi amiga dice que para una mujer es un problema de transporte. Para mí es un tema de asumir la soltería y conocer a otras personas. No conozco a la primera persona que haya empezado a salir con otra porque fueron presentados en un matrimonio. Y es el recinto ideal para conocer a otros solteros con los que uno pudiese desarrollar una relación. Estás ahí, con gente más o menos conocida, medio elegantazo y bebiendo gratis. Se tiene siempre algo de qué hablar preliminarmente, así sea para preguntar sobre como conoce a alguno de los novios o para echarse una crítica sobre el árbol embrujado que pusieron en la mitad de la Quinta Monteverde. Con eso y varios empujones de la viuda (o del proseco de estos tiempos), ya para el cotillón se están dando un beso y hay una salida garantizada para mañana.

A diferencia de las discotecas, en los matrimonios esto rara vez ocurre y si sucede, alguien tiene que echar esos cuentos. Como los Wedding Crashers. Porque la verdad, es bastante la frecuencia con la que nos escudamos detrás de una amiga o una prima, también soltera, a la que llevamos por eso de no sentirnos solos. Todo por el hecho de asumir erróneamente que es imposible enamorarse en el matrimonio de otra persona.-

Tuesday, January 13, 2009

Say What?

“¿Aprueba usted la ampliación de los derechos políticos de las venezolanas y los venezolanos en los términos contemplados en la enmienda de los artículos 230, 160, 174, 192, 162 tramitada por iniciativa de la Asamblea Nacional, al permitirse la postulación para todos los cargos de elección popular de modo que su elección sea expresión exclusiva del voto del pueblo?"

La verdadera respuesta a esta pregunta es “depende”. Dado que no contempla de ninguna manera la verdadera intención del legislador – el permitir la reelección indefinida para todos los cargos de elección popular – es irrisorio responder que sí a esta pregunta porque ya afirmamos en 1999 que todo cargo de elección popular debe ser una expresión exclusiva del voto del pueblo. Responder que sí no sería otra cosa que una reafirmación de algo que ya damos por contado desde hace diez años: el ejercicio de nuestra soberanía se ejerce, entre otros mecanismos, por nuestro sufragio de aquellos cargos de elección popular.

Responder que no, significaría exactamente lo mismo. No permito que se amplíen mis derechos políticos con el objetivo que se permita la postulación para todos los cargos de elección popular de modo que su elección sea expresión exclusiva de mi voto. Ergo, se dejaría intacto el mecanismo de expresión y participación popular que contemplamos hoy en día. Por eso, si vamos a caer en ridiculeces jurídicas que en nada aportan al desarrollo de la Nación, no estaría mal que el CNE contemplase poner un botoncito entre las opciones del “Sí” y el “No” que dijese “Depende”. Si gana el “depende” entonces por fin la Asamblea Nacional podría lanzar otro proyecto de enmienda que verdaderamente explique cuál era su intención original. Ahí sí se podrían discutir algunas cosas.-

Monday, January 12, 2009

Time Goes By (So Slowly)

“Mira, me da una pena contigo pero yo no he almorzado.” Esa fue la excusa para postergar la entrevista de trabajo que tenían conmigo a las dos de la tarde. Yo espeté el rutinario “tranquilo, yo espero” como a quien no le importa la cosa. Total, el interesado en conseguir el trabajo soy yo y es de mala educación decirle a tu potencial jefe: “ese no es mi problema”. Pero en verdad, sí es mi problema. Por conformista. El grandísimo problema que tenemos todos los venezolanos es que hacemos caso omiso a la puntualidad. Eso de a “más o menos como a las ocho” o a las “nueve y piquito” es inherente a nuestro propio ser. Nos desvivimos por un reloj pero es más por el caché de portarlo que por la utilidad que nos provee.

Con mi “tranquilo, llámame al celular cuando termines” empezó mi hora de calvario. No hay nada peor que le puedan hacer a un entrevistado que esperar. Atrás quedó la media hora en las que uno se atragantó un almuerzo, se cambió la corbata porque le cayó pasta de dientes, se fumó un cigarro en el camino por nervios y se metió un Halls Mentho-Lyptus por decencia. Ahí quedó esa media hora en la que uno hizo la cola de tres colegios porque resulta que la 1:45 es genial para salir de clase, atravesó cinco estacionamientos en los que los parqueros (a mi parecer los que más saben de todo en este país) le dijeron que no había puesto, decidió estacionarse en la calle y echar la carrera a toda metra, poniéndose el saco y metiéndose las mangas de la camisa que son demasiado largas.

En los últimos segundos antes de las dos de la tarde se estrujó la mano derecha contra el pantalón en un vano intento por repeler el sudor que inadvertidamente producen los nervios, (un Wet N’Wild pre-estrechada de mano ajena) y se llegó a la recepción. A la 1:59 con cero segundos, cual clavel. Sin aliento pero con la compostura intacta. 2:00 p.m. y nada pasa, porque entra la fatídica llamada que dice: “qué pena contigo pero yo no he almorzado”. Demonios.

He ahí, lo que uno más se teme: la ansiedad de la espera. Una ansiedad, sin poder fumar porque se acabaron los Halls. Una incertidumbre por revisar la señal del celular cada cinco nano segundos. Un cúmulo de pensamientos variados que surgen mientras se camina por una calle de arriba hacia abajo, como las palomas. Ciclos repetitivos de resignación, arrechera, planes maquiavélicos, calma y nerviosismo. Quebrantables únicamente por la llamada “Sube. Perdón por hacerte esperar” y la siempre respuesta de pajuo que uno ofrece en estos casos: “Tranquilo”. Manos (resignadamente sudadas) a la obra.-

Sunday, January 11, 2009

Ideas Gone Bad

El sábado en una de esas conversas sabrosas, estuvimos hablando que todo momento en la vida tiene su respectiva cita de Friends. No importa donde estés o qué te esté pasando, seguramente es algo que lo puedas relacionar con algún chiste de la serie televisiva. Por ejemplo, ante un plan fastidioso uno siempre dice "no", inventando la excusa más chimba de todas. Yo no me levanto un sábado en la mañana ni para casarme y cuando tengo algo, mi excusa patética – que nadie me la cree – es decir “no puedo porque tengo un bautizo.” Es muy caradura eso de salirse con una de Phoebe cuando dice “I would but I just don’t want to.” Por eso es mejor inventarse un cuento chino sobre “apothecary tables”. (“Well there’s yore. And uh, y’know, yesteryear”).

Balbucear el nombre de alguien famoso a quien te encuentras por el celular es el equivalente al “I’m stuck in an ATM vestibule with Jill Goodacre”. Que te cuenten un chisme sobre alguien que conoces es lo mismo que llamarla a decirle “You were the hermaphrodite cheerleader from Long Island?” y oír los nombres que las niñas de mi generación le están poniendo a sus pobres criaturas, Lucrezia, Melinda o Paloma Prieto, no hubiese pasado si alguien con conciencia estuviese ahí para decirle “Ruth? Are we having an eighty-six year old?” o ““Hi, I'm Rain. I have my own kiln, and my dress is made out of wheat”.

El pasado fin de semana tuve dos momentos inconscientes de Phoebe. El primero fue aquel episodio sobre “there are no selfless good deeds”. Phoebe y Joey entran en una diatriba, dado que éste último argumenta que no hay ni una sola buena obra que sea hecha desinteresadamente. Phoebe lucha contra este argumento bajo la premisa que no puede permitirse criar a sus hijos en un mundo donde Joey tenga la razón. La verdad es que sí la tiene. En una graduación el jueves me enteré que mi amigo Igor cumplía años al día siguiente y tenía una fiesta en su casa.

Dado que estoy solo pues mis pater nostros están en algún rincón del mundo gastándose mi herencia, le ofrecí mi casa para hacer su fiesta bajo la premisa que en la suya, no hay puestos seguros para estacionarse. Igor me ha agradecido enormemente por este gesto de permitirle hacer su soirée en mi casa y tres de las que vinieron me dijeron que “yo sí era bueno”. La verdad, es que no soy nada bueno. Lo hice porque me daba fastidio salir de mi casa. Más que un gesto desinteresado, fue una opción personalista de alguien que no quería manejar esa noche.

El otro episodio de Phoebe sucedió porque Igor me dijo que él traía todos los implementos: caña, comida, gente y actitud. No hay nada peor que le digan a un Leo que se quede tranquilo que los demás se encargan de todo. Craso error. Lejos de encargarme del “cups and ice” que le dieron a Phoebe, con lo que estaba ya listo para salir al mercado de Chacao y llenar mi carro de hielo seco, se me ocurrió llenar la casa con cortinas de bombas (o globos, después del último post no sé como se dice). Mi idea era ponerle mi casa a Igor como un verdadero cumpleaños y nada dice más con una soplada de velas que bombas multicolores. No tanto como tres globitos pegados a la puerta. Eso es tacky e infantil. Mi visión era un verdadero arsenal de bombas. (“I wanted to do something where I could really help people and really make a difference.” “Wow, what do you do then?” “I’m a party planner.”)

Exagerado como soy, compré 250 globitos para inflarlos. Me pareció poco al momento pero eso me pasa por no haberme aprendido las dimensiones del espacio en clases de Física. Tres horas después, quince explosiones, un dedo mallugado como consecuencia de los nudos y una aspiradora en reversa recalentada, estaba hasta las metras en bombas por toda la casa. Sara, mi perra ciega, asustada por las masas de plástico extraño que se encontraba en cada paso en falso, se puso su casco de guerra y se escondió, pues yo nada que encontraba la forma de amarrar hileras de bombas para dar cabida a mi idea original de hacer cortinas. Encima que las bombas anarjandas que escogí se tornaban amarillas al momento de inflarlas, por lo que la conjunción con las blancas, le daba a la fiesta un aspecto de Convención Anual del Opus Dei en el Vaticano. Igor, el cumpleañero, es ateo.

La conclusión fue dejar el alibombombero regado por toda la casa sin dar mayores explicaciones a los invitados que no conocía, los cuales seguramente se fueron de mi casa rascándose la cabeza. Pero a lo hecho pecho y aun cuando no fue una selfless good deed, cuando todo se acabó y quedé solo explotando mi arsenal con un alfiler, pensé quizás que sí valió la pena, por más gallo que hubiese sido mi intento. Pues, no importa que tan grande se vuelva uno en la vida, send in the clowns. the Birthday Boy ALWAYS deserves balloons. Y con eso no hay intereses en juego.-

Wednesday, January 7, 2009

Mileidy ¿orinaste?

Toalla/Paño. Todo paisano tiene esta conversación con sus panas en algún momento de su vida. O por lo menos los que yo conozco. El venezolano tiene un gran problema con el nichismo. Qué es el ser exactamente “niche” nadie sabe porque no hay diccionario que lo incluya. Es como el areté griego, que perdió su significado a través de los tiempos pero cuando se está frente a él, se dice “eso es serlo”. Las aproximaciones de lo niche pueden ser desde aquel que se clava un palillo en medio de un restaurant hasta aquel que le pone salsa rosada hasta la sopa. Los que graffitean sus carros con betún siempre son objeto de críticas y ni hablar de los que le montan el spoiler a un Ford Fiesta blanco.

Mi teoría es que en verdad, todos somos niches. Nadie soporta al hombre encholado ni la mujer con piercing en la uña cristalizada pero váyalo que más de uno sale para la playa y se monta sus cholas de I heart Abercrombie. Ni hablar cuando sacan un forro de Blackberry de cristales rosados; salen todas a pegárselo. Como la Keratina. Cierto, son sifrinismos pavos de una sociedad consumista. Pero es porque en verdad, todos llevamos algo de niche en nuestros cerebelos. Si no, nadie bailaría reggaetón.

El problema es que para diferenciarnos los unos de los otros nos clasificamos en escalafones del nichismo. Como la melatonina. Esto se evidencia manifiestamente en el uso de palabras que empleamos. “Orinar” es la tapa del libro. Hay dates que se han terminado en plena lloriqueada de la película "Australia" porque uno de los dos le dice a la otra persona, “ya vengo mi amor que voy a orinar.” Hombre o mujer, no importa. El date se acaba. Según la Coalición del Sifrinismo (sociedad secreta que seguramente existe), no importa si eres médico y ese es el término correcto para emplearse. Orinar suena a cicutrillo en todas las áreas sociales menos en la de un consultorio.

Con eso muchísimas palabras más en las que uno no sabe si los niches son los otros o si el niche siempre es uno. No pretendo yo ser el juez de lo que es correcto pues en mi casa se le dice “comanda” al control remoto de la televisión (¿o es televisor?) y la “ducha” es un enigma que sucede en otras casas pues aparentemente aquí nos bañamos en regaderas. Hay modismos que son producto de gallegadas como en la familia de Muñeiras o de orígenes vascos como en la mía. Ergo, el calzoncillo en vez del interior en mi casa. El pijama en vez de la pijama en la de Muñeiras (la que le diga el “baby doll” en una connotación no sexual es una enferma). Esas se entienden porque lo que viene de España es difícil de borrar (y vaya que el Señor Presi nos ha tratado de cambiar el continente de donde provenimos).

Mi tesis del nichismo estatal se basa en que no importa que tan correcto sea el empleo de una palabra, aún así nos negamos en utilizarla (yo por ejemplo no digo "utilizar", no sé porque). Ergo, el radio y la radio siempre es un tema de discusión. Tanto como cuando a setiembre le pusieron su "p" en el medio porque no había forma ni manera que no nos gustase el gringuismo. Como Miami (niche aquel, según algunos, que le diga como debería decirse el nombre en español. El venezolano le dice "mayami" porque suena a que todos sabemos inglés). Y después está el otro lado de mi familia, la francesa, para quienes las palabras chaise-longue, chaflán, rodapies y samovar son el término común para cosas tan sencillas como sillón, diagonal, el marquito abajo de la pared y una tetera rusa. ¿Noblesse oblige o sifrinismo niche?

Aquí pongo las que siempre son objeto de discusión en todas las conversaciones de este género. Debe haber ochenta más pero éstas siempre son las más comunes al momento de decidir si uno es compatible con los demás, o si por el contrario “se es niche”. Como el batín acolchado de terciopelo. ¿O eso rayará nada más en lo cursi?

Tumbona – Silla de extensión * Ducha – Regadera * Toalla – Paño * Bolso – Cartera * Sortija – Anillo * Broche – Prendedor * Lentes – Anteojos * Protector Solar – Crema – Bronceador * El calzado * Pluma – Bolígrafo * Moño – Peinado * Sandalias – Cholas * Tomar – Beber * El Pijama – La Pijama * La dormilona * Sombrilla – Paraguas * Duché – Bañé * Arbolito – Pino * Orinar – Hacer pipí * Vellos – Pelo * Sobaco – Axila * Botones del carro – Seguros * Televisor – la televisión * Colorete – Blush-On * Bucles – Rulos – Tirabuzones * Teñir – Pintarse el pelo * Corbatín - Pajarita (¡las odio a las dos!)

Tuesday, January 6, 2009

Adiós. Aunque tarde en irme

Foto de Mónica Trejo (1992).

Han sido setecientos miércoles los que he pasado contigo. Almuerzos, atardeceres, noches ¿Qué importa? Lo que importa es que el calendario ha pasado y tú siempre has estado conmigo. Un amor colosal que me infla el pecho cada vez que estoy contigo. Un derretimiento en la boca que solamente tú has sabido ofrecerme. Si te digo la verdad cuando te vi, no me gustaste. Aunque siempre supe que a la final terminaría junto a ti. Allí estabas tú al principio, llena de misterios, irresistible. Tan inalcanzable. Un arma letal para jugarte entre mis dedos. Un cartel de prohibiciones en una tienda de juguetes. ¿Cómo te conquisté? Ah sí, frente a un espejo. Te mirabas a ti misma con esa cara retadora que siempre tuviste. Un colosal granate rojo en tu garganta mientras yo tras tu espalda, luchaba por aspirar tu cuello.

Me empezaste a matar con ese beso. Yo un chiquillo jugando a ser bohemio mientras tú, en burlas, te carcajeabas con mi inocencia. Pero te di en la madre porque volteaste a verme. Con eso, fuiste mía para siempre. No sé si sentiste lo mismo pero sin ti no hubiese concebido mi vida. Mi pasión por ti fue tal que no podía pensar que no te tenía conmigo. Como me gustaba pasearte por fiestas, llevarte en carro a destinos conocidos. Hablar contigo a solas. El humo de tus ojos era suficiente como para quedarse viéndolos por horas. Sí sobre todo a solas es cuando más me gustabas. Fuiste alguien por la que no se duerme. Una persona que merece despertarse solamente para hablar contigo. Una adicción que me hizo pasar las letanías de mis tardes, sin siquiera darme cuenta del pasaje del tiempo. Así de bella fuiste. Así fue tanto lo que te quise.

Pero fue ese pasaje del tiempo el que me hizo darme cuenta que ya no quiero estar contigo. Un placer envuelto en tus perfecciones que me puso a pensar que quizás, mi adicción por ti no fuese reciproca. Te veo todavía mirándote en ese espejo y no puedo dejar de pensar que, mientras tú te mantienes joven yo me estoy poniendo viejo. Y es mejor dejarte antes que me termines de matar para siempre. Por eso me voy. Mejor dicho, empiezo a dejarte. Sin esperar que me sigas, aún cuando sé que seguro lo intentarás. O quizás seré yo el que regrese a buscarte. Pero sé que adonde quiero ir, no puedes seguirme. Tarde o temprano, terminaré odiándote y cuando eso sea, no quiero recordarme de tí frente a tu espejo.

Quizás pienses que por ti soy un cobarde, dejándote aquí sola sin siquiera despedirme. Sin más explicaciones que los momentos felices que tú misma me has dado. Pero no puedo seguir manteniendo esta adhesión que tengo por ti. Este romance inescrupuloso que no conoce parangones en los límites de tiempo, ni espacios en el que poseerte. Me voy para no cegarme en tu futuro ni martirizarme en un enfermo con las pasiones que me has brindado. Me voy sencillamente, porque llegó la hora a que vuelvas a tu espejo. Aún cuando la verdad de un cenicero vacío, nos deje a los dos entristecidos.

Adiós. Aunque tarde en irme.-

Monday, January 5, 2009

Happy 2009?

Con la llegada de los tres reyes magos se acaba oficialmente la temporada navideña. Pues chao pescao porque eso que te venga un tipo que se llame Melchor a reírse en tu cara porque ahora son solamente 2500 dólares lo que uno tiene para gastar fuera de Macondo, ya es el colmo. Suficiente con que mi bello chequecillo del Niño Jesús rebotó en el banco. ¿Uno puede demandar a sus padres por malos regalos de Niño Jesús? Yo quedé como aquel audio de años atrás que contaba la carta que Nano le escribió a Santa Claus por haberle traído una “puta peonza”: insatisfecho. Pero demandarlos no me dejaría como la persona más ingrata del mundo. El otro día leí que en gringolandia una señora demandó a un amigo que la rescató de un accidente alegando que si la hubiese dejado en el carro en llamas, no hubiese quedado parapléjica. El libelo de la demanda omite que el pana la dejó viva. Así es el samaritanismo: jode al que no está jodido.

Aparte de la llamada del banco que me cantó “rebotando aja, rebotando ha ha” – incidentalmente la misma canción que le cantan los de seguridad a todos en Rosalinda – mis fiestas patronales de fin de año fueron acontecidas. Comenzando porque mi viajecillo de esos de Valentina Quintero por Venezuela murió sin siquiera haberme montado en un carro o hecho mi maletica de Snoopy. Mis papás arrancaron sin mi el 30 de diciembre via la Sabana (no la “gran”, mi familia no es de National Geographic) ante mis suplicas de cansancio corporal y síndrome de ratonus ponche cremus acumulado por la centena de encuentros con los expatriados que decidieron venir cual barco hacia Plymouth a pasar los holidays en las calles de Caracas.

Con la promesa que me iría al día siguiente con el Junip, me quedé durmiendo hasta horas ridículas para un calvo en adultez. Fue ahí cuando prendí el celular y me di cuenta que mis padres jamás habían llegado a su destino. La camioneta recalentada y demás epitafios mecánicos que aburren cuando te los cuentan, obligaron a los dos pater familias a ser devueltos a su casa en Caracas, montados adentro del carro, encima de una grúa. Sin más nada que hacer que empinarse una botella de champaña y abrir el cartoncito de Astor Azul reservada para los días de playa. Así llegaron de nuevo a mi casa. Accidentados pero entonados. Cancelado mi último chance de recuperar alguna marca de traje de baño antes del 2009.

La solución para no quedar como Chevy Chase nos la dio la Plaza Altamira. Yo por costumbre paso mis 31 de diciembre en Caracas porque irme a Margarita en esa época me parece de turista. Llevar a mis papás a sentarse por primera vez en la Plaza Francia y abrazarse con gente extraña pero feliz no tiene precio. Aún cuando se nos olvidaron las copas, las uvas y la silla para Madame Chapeaux, el simple conteo autóctono – a falta de campanario por estos lares – y el estallido de los fuegos artificiales que nada tuvieron que envidiarle a otras ciudades, infla ese pecho y alegra el abrazo de los tuyos, los míos y los nuestros. Porque ahí se abrazó todo el mundo. Hasta los que celebraron el año media hora antes en protesta contra la irrisoria hora legal en la que nos manejamos para “ver más el Sol”.

Y con eso un primero de enero de lentejas. Para la suerte contra lo que nos viene. Porque la vamos a necesitar en este año que ya se nos montó encima. Bueno o malo, ahora es que vamos a saber de qué estamos hechos. Mi único deseo es que el sentido del humor - tan necesario y tan propio de todos los que nos hacemos llamar venezolanos - jamás se enmiende. Por lo menos que quede eso, cuando el viento se lleve todo lo demás.-

Felíz Año 2009

Despedidas de Aeropuertos

"Mi meta es ser tú".-

Gracias por eso.-

No sé

No sé cómo empezar. Un año más para contar historias no vividas. Algo que viene, que está por venir. Un horóscopo que gira contra las estrellas de Saturno ¿o es Mercurio el que siempre está en retrogrado? La confesión es que estoy cansado y quiero dormir. Pero dormir no vale cuando las memorias de diciembre te retumban en la cabeza; como un álbum de fotografías que se negó a tomarse. El presente fue demasiado bueno para encajonarse en una memoria de imágenes. Un martes que quería ser viernes todos los días de mi vida. Hasta hoy. Hoy es lunes y la Navidad ya está guardada en un closet mientras la hielera reposa en el fregadero secándose. Llegó el momento de prender las lámparas japonesas. Llegó el momento de contar historias.-

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