Monday, March 30, 2009

Damn D-Day

El maldito Día de Dejar de Fumar en la Campaña Internacional "Dejemos de Fumar con Toto" (era solamente nacional pero como tengo un fanático de la tierra prometida que me manda mensajes alentadores, me siento medio rock star) es PASADO MAÑANA.

Yo no estoy ni remotamente listo para dejar de fumar.-

Servilletas Sin Tachar

El martes pasado, mientras me tomaba un café conmigo, anoté en una servilleta todo lo que quería ser en la vida. Una especie de mini-biografía de esas que salen en las cubiertas de los libros tipo “Aclamado por la crítica internacional, Stephen King es escritor de libros de suspenso. Vive en Maine”. Me tomó veintinueve años descubrirlo y tres minutos ponerlo en papel pero en cuanto lo vi, me gustó lo que escribí. De las siete cosas que estaban en esa servilleta, la promesa de una se dio mientras me tomaba un whisky en una subasta el jueves pasado; una ya la estoy haciendo y la otra por una llamada que entró justo después de salir de una entrevista la cual detesté.

Consejo: No anoten en servilletas sus objetivos de vida. Las cosas se dan más rápido de lo que uno se imagina y significa, en última instancia, que efectivamente vivimos en un mundo donde Paulo Coehlo tiene razón: “Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño.” Y no hay nada más cursi y que de más rabia en esta vida que Coehlo, Dr. Phil y Maytte -la que escribe para Estampas- tengan razón.-

Sunday, March 29, 2009

Disasters: Maracucho Style

"¡Oh mierda, se cayó el Hindenburg!"
- Manuel Andrés tratando de adivinar la frase:
"¡Oh, la humanidad!" en un juego de Papelitos

Friday, March 27, 2009

Arcoiris Rainbow Brite

Encontrarse un trébol de cuatro hojas en el camino es una casualidad probable. Pedir un deseo con una pestaña es de colegial. Y llevar consigo una estampita es más venezolano que la arepa. Pero que en tu canal de transito te encuentres con esto ya es el colmo. Una garantía que a juro vas a tener que vivir un día de esos de Fresita y al final aprender una moraleja estilo “Crecer con Papá”.

No importa si te quemaste con la tostadora en la mañana, o el ascensor se te cerró en la cara. O vas tarde a alguna parte. Te toca pasar al lado de un arcoíris como si estuvieses en un auto lavado de Los Cariñositos. Y a juro tienes que sonreir porque nadie le puede mentar la madre a un arcoiris. Se ve mal. Y quedas como un malhumorado. Aún cuando el legendario pote de oro que hemos debido ver no esté. Seguramente está retenido en aduana por el SENIAT. O pasó un choro.-

No queda de otra sino sonreir.-

Yo sí tengo Blackberry

Anne me mandó esta foto que le tomó a un compañero de su oficina. Debo admitir que, como fiel detractor de la telefonía Blackberry, este señor es mi héroe. Seguramente cansado de los demás idiotas que lo miraban como un freakazoid porque "berro joooe, brother ¿cómo es eso que tú no tienes Blackberry?" se las ingenió para callarlos a todos. Los dos celulares que usa en la vida diaria, pegados con tirro y un bello "Blackberry" en la parte de atrás. El mismo tamaño. Además de único porque "osea chamoooo nadie lo tieenee".

Esta es la gente que debería gobernar la originalidad en este país. La gente con sentido del humor. No diez mil copionetos a los que el Blackberry les amargó la vida porque ahora no tienen excusas en la oficina, en la casa o con la pareja. El otro día una mamá le dijo a su hija -la cual estaba escapada en una discoteca cuando dijo que estaba estudiando-: "te tomas una foto y me la mandas YA." Sí, esa niña no va a volver a salir en un tiempo. Por culpa del Blackberry es hora de comenzar a ser honestos y admitir que no estás "en la esquina". No haz ni salido del garaje. 1984 de Orwell: it's gonna happen.-

Thursday, March 26, 2009

Ah ok...

Es que la cosa no es que es Superman me idolatra. Es que soy amado por las masas. Fuck it me mudo a Corea del Sur. I'm a freakin' ROCK STAR over there!!!

Superman loves...

Olepsis y Gaby llegaron por fin después de tres días de viaje a instalarse en su nueva vida en Corea (ojo, no Coro. Corea del Sur). Su primera impresión de la cultura coreana es que efectivamente, Toto es Droopy: está en todas partes. La segunda es que mi affair homosexual internacional con el hombre de hierro ha sido descubierto. Esto le pasa a Súperman por ser tan mariquita y promocionar nuestro amor en postales a la venta. ¡Inseguro! A Linterna Verde jamás se le hubiese ocurrido ser tan obvio.

Ahora en serio, lo que me toca averiguar es qué carrizos significa ”Toto” en coreano.-

Tuesday, March 24, 2009

¿Soy yo?

¿O cada vez que dicen "El siguiente programa tiene contenido de elementos de lenguaje, salud, sexo y violencia que puede ser presenciado por niños y adolescentes sin la supervisión de sus padres, representantes o responsables" uno piensa, inevitablemente, en sexo?

Campaña: Día 14

Día 14 con las pastillas Champix en la campaña “Dejemos de Fumar con Toto”. La realidad es que sigo fumando pero impresiona la poca intensidad (el día de hoy: 4 cigarros). Son más las costumbres y los hábitos que el querer prender un cigarrillo de verdad. El otro día llegué de un matrimonio con una caja medio vacía. Para la persona que no fuma, el pensamiento general (mis amigos no fumones tan de pinga que me paran rollos): yo perdí mis reales con el tratamiento. Y probablemente sea así pero yo no me rindo. Fumarse la mitad de una caja en una fiesta era impensable hace tres semanas. Tener una caja de Lucky Strikes en el carro que compré hace dos semanas porque no me quería quedar sin cigarros al día siguiente (hábito) y que queden los mismos cigarros con que la dejé esa noche, es una proeza enorme.

Ya pronto se acerca mi fecha de vencimiento. D-Day. Las indicaciones dicen que uno debe dejar de fumar a la semana de empezar el tratamiento pero yo sabía desde un principio que eso no iba a ser mi caso. Y no lo ha sido. Todavía sigo agradeciendo mi cigarrito mañanero. Si me logro quitar eso, puedo montarme en una ola en Maui, cero rollo. Todos los días trato. La verdad ese es el único que me importa. Los demás que decía eran impelables, me los he pelado varias veces.

Sueños: horribles. Ya se me quitó la cura de insomnio que tenía pero ahora tengo unos sueños interesantísimos. He estado en una avalancha, rescatado a mí hermana de ser arrollada por un tren quemado, me he visto a un espejo y mi nariz es cubista como las de Picasso. Por alguna razón Maléfica tiene un orfanato en mi cuarto y los terroristas invadieron el edificio de al lado y nos están espiando en la guerra que me he creado. Los últimos sueños previos a despertarme, son más chéveres. Ferias o fiestas en las que está todo el mundo que yo conozco. Una oda egocéntrica del subconsciente.

Ya vendrá. Cruzando los dedos por la fuerza de voluntad. Escribir sobre estas cosas can go very wrong si no se cumplen después.-

Oda a 100% Actitud

Orden en la pea aquí en AAMU
Que tenemos un cuento de esos chamuu.
Me lo dijo La Perfecta
Que se ha armado una revuelta
Por el cumple de la Mandis, (yo la aamu!)

Hace 30, mire oiga pa’ que vea
Por un día no nació como Miss Pea.
Maggy llena de sonrisas
Sin nariz como la Isa
Por el nacimiento de la Mandis, (yo la aamu!)

A los cinco la vistieron de colegio.
Con lonchera y delantal de cuadros (regio).
Monedita en los zapatos
En la totuma cuatro lazos
Mandis va para el colegio (yo la aamu!)

Sister Bertha la regañó por altanera
Castigada en el salón con Caro y Bea.
“¡Chama no nos van a dejar
Ir al Domingo Familiar!”
Retenida está la Mandis (yo la aamu!)

En los quince de Lolita, Magda vino
Con vestido de crinolina y de corsé.
Allí bailó con López Méndez
Conoció a Rafael Méndez
Mandis sale en Etiqueta (yo la aamu!)

En los veinte Magda fue para un concierto
Conoció al galanzaso José Alberto.
Hasta luego el surfista,
El alcalde y alpinista
A bailar con Vizcarrondo es que se fue. (yo la aamu!)

Ahora Magda es corredora inmobiliaria
Come en Aprile y usa esencias de Gaultier.
Va pa’ entierros, va pa’ bodas
La actitud está de moda
100% Mandis rules y (yo la aamu!)

El casarse es un tema que le aqueja
Aunque nada de eso viene a relucir.
Cuando alguien como ella
Tan jovial que no es pendeja
Cumple 30 y es capaz de sonreír.-

Por eso y muchas cosas más es que
YO LA AAMU!

El Grupo de Auto Ayuda Manos Unidas (Una Mano Amiga) se complace en felicitar plenamente a la Sta. 100% Actitud por haber arribado a los 30 años. Que estilo el suyo. ¡Enhorabuena!

Monday, March 23, 2009

@$%&

Esto es lo que me molesta de meterme en Twitter. Encuentras cosas que derrumban todas tus teorías sobre la Barbie Melocotón:

"You do know that any time you decide you want to be different you can just start, right?"
- J. Mayer

Examinando a Barbie Melocotón

En mi cadena del Yimeil de hoy, estamos discutiendo sobre la formalidad de un examen. Uno de mis amigos es profesor de los estudiantes de 5to. Año de la Facultad de Derecho de una universidad en Caracas. Revisando los exámenes de sus alumnos, se dio cuenta que uno de ellos estaba escrito en marcador con escarchas. El contenido de las respuestas, es bueno por lo que la estudiante está en todas las posibilidades de sacar una buena nota. El problema es con el arcoíris escarchado que escogió para responderlas.

Hay opiniones distintas que se han manifestado al respecto de qué hacer con la Barbie Jurídica. (Ojo: el profesor no nos pidió su opinión. Lo que pasa es que es lunes, somos metiches y no tenemos nada que hacer). Primero está una opinión ultraderechista del fascismo que opina que hay que ponerle 0 por bolsa. Luego hay una versión de la centro derecha en la que hay que ponerle 10 (así haya sacado 20) para que aprenda de una vez el porqué no la van a tomar en serio en el futuro (como las que se ponen un piercing en la uña del dedo anular tatuado de mariposas y se hacen llamar "serias").

Después está la opinión de los que se parecen a las que daba Bob Saget, el papá de las Tanner en 3x3: ponerle la nota que se merece pero alertándole sobre la posibilidad de perder a algún cliente en el futuro. Esa es el regaño que viene con calcomanía de “You can do better!” Por último, la visión izquierdosa, que alega que se está coartando el derecho a la personalidad y a la creatividad de la estudiante. Al no haber reglas escritas o alertadas sobre qué color de tinta utilizar, todo es válido y posible.

En todo caso, ¿escarchar o no escarchar en los exámenes de la universidad? He ahí la pregunta que jamás se hizo Hamlet. Yo sigo insistiendo que hay que ponerle 10 y explicarle el por qué. Usar tinta negra no representa de ninguna manera un freno hacia la originalidad de una persona. Su originalidad recae en como contestó las respuestas a su examen.

El 10 viene porque el día de mañana de 5 clientes van a haber 3 que no van a seguir haciendo negocios con ella cuando les llegue un e-mail explicándole sobre un inquilinato y que abajo tenga florecitas y mariposas revoleteando en flash animation. Y los otros dos que sí quedan pues, a uno no le importará porque real es real y el otro le parecerá cuchi eso que el nombre de la Abogado echen chispitas virtuales y mil emoticones. Explicarle a ella sobre porque le pusieron 10 la lleva a ver que hay dos opciones: florecitas o no florecitas. Pero por lo menos estuvo avisada en la universidad y no cuando perdió un contrato por culpa de eso solamente (aun cuando el contrato sea de primera). Todo es cuestión de impresión.

Ni siquiera un caso de “es que ella es un mientras me caso” es válido o un "pobrecita es que ella es bruta". Porque entonces con más razón hay que llamarle la atención y olímpicamente pedirles que se retiren. Mi problema es que si alguien (en cualquier carrera) no sabe en 5to año que no se responden los exámenes con lapicitos de escarcha es porque nadie se lo ha dicho en su vida. Eso es lo malo. Entiendo el punto de vista de mi amiga Cri: “¿por qué diantres todos tenemos que usar tinta negra en un examen? ¿Quién puso esa regla? Y no tengo otra respuesta excepto: Porque sí. Hay cosas en la vida que requieren de ciertas formalidades. Responder un examen es una de ellas. Nadie firma su acta de matrimonio, su contrato de arrendamiento o su testamento con caritas felices. Y ninguna de las tres se diferencia mucho a lo que es presentar un examen en quinto año de Derecho.

En todo lo demás, salte de las líneas y afinca el marcador.-

Sunday, March 22, 2009

Down with Droopy D


Pregunta de la noche: “¿Tú estás incluido en el presupuesto de la Agencia Mar? Estás en todas las fiestas.” ¿De cuando acá uno es zanquero?

Saturday, March 21, 2009

Salir es complicado

Hace 9 días: Toto bailando en una discoteca le dicen al oído: “tú si bailas sabroso”. Se le infla el ego. En medio de su pea se acuerda que tiene un matrimonio el fin de semana que viene y ahí en medio de “Tengo un traje de Yves Saint Laurent” (en serio. Gocé una pelota en ese sitio) la invita al sarao. Ella accede.

Hace 5 días: Toto se acuerda que tiene que reconfirmar la invitación al matrimonio. En pasadas ocasiones le han parado rollos por no volver a avisarles con suficiente tiempo lo que ya sabían desde un principio. Escribe un correo electrónico (me pueden decir que mi fallo vino por ahí pero mi relación con ella es 100% por e-mail. Es difícil de explicar): “Como te dije en medio de mi pea: Chuma's wedding! This Saturday 21! You, me & Dupree! Will take no for an answer! Lots of champagne and fun!”

Hace 5 días y una 1 hora menos: Toto recibe respuesta: “Claro Tots y como te dije en la mía: YES!!!”

Hace 5 días y 9 horas menos (para tirármelas del interesante) Toto escribe de vuelta: Éxito. Te aviso later para los detalles.

Hace 4 días Toto recibe por mensajito de texto una pregunta completamente comprensible que le ha debido notificar desde un principio: “¿Cuál es el dress code? cocktail? long dress?” Toto responde: “en corbata”. Suficiente chasco se ha llevado ya con eso de no saber distinguir lo que es un vestido largo y lo que es un vestido de coctél en estos tiempos en donde todo es posible.

Hace 3 días Toto y la niña cenan con unos amigos procediendo a “terminar” nuestra relación con ellos porque se mudaron para Corea del Sur y por cuestiones de hemisferios, husos horarios y meridianos de Greenwich es mentira que vamos a seguir siendo panas. “¿Te busco entonces el sábado? Qué bien que vamos juntos.”

Hace 2 días Toto hace maletas para irse a la playa. Se devuelve en la puerta porque la A.M.E.S.P.A (Asociación de Mujeres Embarcadas Sin Previo Aviso, organización sin fines de lucro pero con fines vengativos) es capaz de enterarse de este faux pas y decretarme como persona non-dateable en el futuro próximo. Por muy pana que seamos la niña y yo. No importa.

Hace 9 horas: Toto se despierta tarde. Se va a desayunar a la Flor de Altamira y se lee el periódico.

Hace 8 horas: Toto goza una bola viendo videos de You Tube los cuales procede a comentar en su tea party.

Hace 7 horas: Toto se caga un poquito con una National Geographic que reseña a unos cuerpos de sacerdotes momificados desde el siglo XIX en Palermo.

Hace 6 horas: Toto se va con su amigo It’s Good to Be para una exposición. Recibe un mensaje de texto: "¿Dónde es el matrimonio?" Piensa “¿Qué carajo importa? Las mujeres sí son enrolladas” y responde “ni idea. Lo veré en la tarjeta cuando salga”

Hace 3 horas: Toto llega a su casa y se mete en Internet. Lee el siguiente correo: “Toto où et vous?”

Hace 3 horas y menos de 27 minutos: Toto, porque es tarado, decide enviar un correo “chistoso” burlándose: "¡Ah no! Si te vas a poner como las patéticas que se cagan en si ir o no a la peluquería porque el tipo no las llamó el día del evento pero sí les avisó toda la semana NO TE VISTAS QUE NO VAS!! jejejeje te estoy fastidiando. No estaba en mi casa. Happy Wedding Day!!" Te busco como a las 9:30 [horario completamente falso que no piensa cumplir].

Hace 1 hora Toto recibe de vuelta una respuesta a su correo “chistoso”: “Pues te diré my dear que yo no soy como las sospechosas habituales con las que sales por lo que esto no tiene que ver con si voy o no a la peluquería (me arreglo yo misma) además que lo del lugar es por curiosidad pues estaba comentándole a una amiga y no supe decirle donde era el matrimonio... Por otro lado yo pregunto porque me gusta cumplir con los tiempos y para eso necesitaba información de tu parte, si no te gusta que te pregunten entonces sal con las sospechosas habituales que dejan que un hombre disponga de su tiempo...Estaré lista exactamente a las 9:30.”

Hace 30 minutos: Toto se fuma un cigarro (sigo en campaña pero esto lo amerita) después de leer esa respuesta. Ve el reloj y se da cuenta que falta una hora y media para estar listo. ¡Pinga! Se baña, se corta afeitándose dos veces y tiene problemas con el nudo de la corbata.

Hace 5 minutos: Toto está absolutamente cagado de salir con esta caraja.

Conclusión: Salir con alguien es complicado.-

p.d. Una apología profusa a mi amigo Víctor Marín por escribir este post en modalidad semi-dios (tercera persona).

Emoción

Descubrir que están convirtiendo a "Where the Wild Things Are" en una película. Para aquellos que fueron chiquitos en la era pre- Monsters, Inc. éste era EL libro de monstruos para leerse. Sí antes leíamos. Y bastante. Max, un chamito que lo mandan a su cuarto sin cenar, se inventa un mundo habitado por monstruos a los cuales conquista jugando al juego de no pestañear. Como todos los cuentos de chamos, regresa a su casa porque quiere y le hace falta su mundo. Aparentemente el tema “there’s no place like home” fue heavy en los autores para niños del siglo XX.

Solamente Barrie se permitió el lujo de dejar que Peter jamás volviese. Incidentalmente, me acabo de leer Peter Pan, cosa que jamás había hecho, recurriendo en la versión de Disney para que me contase mis verdades. Impresionante. Sobre todo la manera de detallar y el enfoque que le dan para que uno (bueno no uno, el niño) se imagine todo, inclusive el aspecto de Peter. Pero te das cuenta que creciste cuando cierras el libro y piensas que Peter se ha debido quedar viviendo con Wendy o en el mundo de los adultos (aún cuando aplaudí en algún momento de la lectura para que Campanita no se muriese).

Pero estoy emocionado. "Where the Wild Things Are" y "The Phantom Tollbooth" hicieron mi niñez.-

One Minute Movies

Películas hechas en un minuto y que tienen absolutamente todo sentido.-


Forrest Gump



Kill Bill, Vol. I & II

Baila con el Hula Hoop

En mi colegio, el talento se reducía a dos que tres patineteros en la plaza de Las Mercedes, una que dibujaba bien y un coro malísimo que solamente se sabía la canción de "Palomita Blanca". ¿Qué pasó que nadie estudió con gente tan de pinga como este chamito? Vean el video hasta el final. Es impresionante.-

Friday, March 20, 2009

Ironías de la Tolerancia

El APÁTRIDAS de Chávez Frías con respecto al abucheo de Magglio Ordoñez está allí arriba con el ASESINOS que le lanzó Toscanini a su orquesta cuando le pareció que no estaban tocando bien en un concierto que él dirigía y el RACISTAS que le lanzó Mafalda a la gente que paseaba a sus perros y se morían de la risa al ver que ella paseaba a Burocracia, su tortuguita, de la misma manera. A veces encuentro en el Señor Presidente un humor que me causa gracia. Ironías de la vida cuando ambos bandos profesamos ser “tolerantes".-

Cuestión de moral

Chábeli me llamó esta tarde a contarme que está de lo más emocionada porque a su hija la aceptaron en el colegio que querían. Todo un acontecimiento en la vida de una pre-maternal que aún no ha sido sometida a la peor crueldad de todas: los piojos de los otros y la lonchera. Lo que me entretiene de mi amiga Cha es que ella es como la típica vecina. Es una hipocondríaca mental y cree que todo rumor es cierto. La Chábeli fue una de las primeras personas en generar el e-mail de spam. Ella solita se encargó de mandar absolutamente todas las cadenas sobre la aparición de la Virgen, el niño con cáncer y el donativo de Microsoft a las siete personas que ordenaba el e-mail. En su vida se ha ganado ni un pollito azul en la verbena del San Ignacio por lo que suerte jamás le trajo el darle a “send” a esos e-mails.

Igual sucede con la política. Cuando a Ana Karina Villalba se le ocurrió comentar que CADIVI iba a eliminar los cupos de Internet, la Chábeli le amargó a todo el mundo su mañana en Facebook con la noticia (por los momentos incierta). En época de elecciones es la primera que llama para alertar sobre la trampa. Mentira la segunda. A la Colomina no le pueden quitar ese reinado. Y si quieren saber que artículos de primera necesidad no van a existir en este país, la Chabe lleva la lista. A veces pienso que ella es la única responsable por el acaparamiento.

Esa es mi amiga Chábeli. Una autentica Yenta pero que cree en Jesús y en el Vaticano y detesta a Barbra Streisand, lo cual la cancela de cualquier Shabat. A mí me llama cada vez que tiene una duda sobre un cuento que le echaron. En verdad es para chismeármelo pero ella lo posa en forma de pregunta estudiantil. Yo he contestado el consabido “¿tú crees?” o el “¿será cierto”? como si fuese Deepak Chopra. Mi verdad es sagrada. Aún cuando sé que inmediatamente después de colgar conmigo está llamando a otro Aristóteles.

Su exaltación porque aceptaron a su hija en un colegio de Caracas vino con las respectivas congratulaciones de mi parte. Aparentemente eso es un big step en el jardín de infantes. Lo que no estaba preparado era para oír sus preocupaciones en el Muro de los Lamentos. Según ella, se había preocupado porque una amiga había retirado la planilla de inscripción de su infanta debido a que la enseñanza de la “moral” en ese colegio era cuestionable en bachillerato.

La moral en bachillerato. Mi experiencia me dice que cuando la gente habla de la moral, generalmente no sabe de lo que está hablando. Yo pasé cinco años en Derecho y cuatro años en Estudios Liberales y aún hoy ni me atrevo a definir a la moralidad más allá del conjunto de normas que regulan la conducta humana en relación a si las mismas son buenas o malas (y mis profesores se revuelcan en sus escritorios).

Para hablar de la moral en bachillerato, apartemos por un nanosegundo el hecho que la neonata que va a entrar en el colegio tiene cuatro años y está a años luz de la camisita azul, los modess y la infatuación con el idiota al que le regalaron la Merú a los catorce. Dejemos por un lado que la nena tiene por delante las crisis que miden el carácter de una persona: lograr que no la manden para el psicólogo porque no tiene idea como recortar con una tijera o porque dibuja a su papá más chiquito que el resto de su familia. Ignoremos por un momento que en cuestión de meses la niña no va a saber si es una niña “Turpial” o una niña “Índigo”, como le repite la mamá a todas sus amigas, porque no tiene tiempo ni de cagar cuando está todo el día montada en una camioneta que la lleva en un solo día a clases de aerobics, tap, ballet, flamenco, natación, ajedrez, kicking ball y filantropía marítima.

Si hay que encargarse de como nosotros mismos no hacemos para "fuck up our own kids" ¿de qué diantres habla la idiota que se preocupa por la "moral" en bachillerato cuando su hija está en plena transición de Barney a Lazy Town? Eso se lo hice saber a Chábeli. La inmoralidad en bachillerato se debe a que no aprendieron NADA sobre quienes eran como personas desde chiquitos. Creo que la dejé un poco turbada pues su respuesta fue “Bueno pero aquí entre nos, yo lo que creo es que ella no tiene real para pagar el colegio y me salió con esa”. Con eso me colgó para, lo que sospecho, jamás volver a llamarme en lo que al tema de la educación se refiere.

La moral en bachillerato. Suficiente con que a las Ursulinas se las violaron toditas o que Jefferson tuvo descendientes negros para que encima le achaquen la inmoralidad de sus hijas.-

Thursday, March 19, 2009

God Save the Queen

A Zubi the First del Reino Unido de La Sabana y Galipán y de sus otros reinos y territorios; reina, jefa de la Mancomunidad, defensora de la Fe en el Buen Gusto y Real Heredera de todos mis títulos, fortunas y bienes a los que, como heredero legal, voluntariamente renuncié en nombre de su marido una vez que dejé de trabajar con él para mi papá. Enhorabuena por su onomástico, pidiéndole la máxima de sus bendiciones en este día de hoy, mi Día de San José y esperando que deje entrar al pueblo a unos cuantos reggaetoneros para que le entretengan en la plaza donde está puesto el Busto Patriarcal.-

Wednesday, March 18, 2009

Alguien pierde cuando Nadie gana

Hoy sale en el periódico una noticia sobre la proposición de Súmate de incluir la opción del “voto nulo consciente” dentro de las opciones que tiene el electorado al momento de elegir algún cargo político o pronunciarse sobre un tema de trascendencia nacional. Ello deviene de la publicación por parte del Consejo Nacional Electoral sobre la cantidad de votos nulos que ocurrieron en las elecciones del 15 de febrero pasado en las que se le calificó a todos los 206.419 sufragios en blanco de “consciente” sin discriminar sobre la intencionalidad o no del elector.

Ello hace que se incluya dentro de la concepción del voto nulo no solamente a las personas que invalidaron intencionalmente su voto por disconformidad con el proceso, los candidatos o la elección. Igualmente se incluye dentro de esta categoría a los que votaron nulo erróneamente por desconocer el funcionamiento del mecanismo de votación y a los que marcaron intencionalmente una opción y les salió otra o no les salió nada en la papeleta. Para muestra de un botón de esta última modalidad, el Gobernador de Anzoátegui sufrió este revés en las elecciones regionales de febrero. Aún cuando a él se le facultó emitir un voto de nuevo, la ley electoral estipula que se debe levantar un acta informando sobre el hecho erróneo pero al elector no se le permitirá votar nuevamente.

El error del CNE está en incluir a esta última modalidad dentro de la concepción de “voto nulo consciente” y esa opinión la compartimos con Súmate. No tiene nada de “consciente” escoger una opción y terminar con otra, cuando el error es propiamente de la maquinaria y no humano. Incluir a este cúmulo de personas (desde el Gobernador de Anzoátegui, si es que lo incluyeron, para abajo) es jugar con la inteligencia de las personas que con todas sus facultades asistieron al acto de votación, conociendo plenamente el mecanismo y la ubicación de su opción pero que salieron con las tablas de la cabeza por un error “no consciente”. En ello, el CNE debería rectificar y emplear una política de discriminación al momento de catalogar los votos nulos.

Sin embargo, la solución no está, como propone Súmate, en incluir la opción del “voto nulo consciente” dentro de las alternativas de votación, porque a la larga, se desvirtuaría su intención. El voto protesta o la abstención presente sirve para decretar que se está inconforme con el proceso o los candidatos, cuya funcionalidad no es más que le de deslegitimar de una elección. Sin embargo, no se llega a nada con él. Porque la opción que gane “Nulo”, si el voto nulo consciente se convierte en mayoría, significaría que “Nadie” nos gobernaría. Como “Alguien” tiene que gobernar, la segunda opción con más votos, sería efectivamente la persona que gobernaría. Aún con su ilegitimidad y la raya de haber sacado menos votos que Nadie.

La opción siempre está en apostar por el candidato con la mejor propuesta. No en votar conscientemente por nulidades. Y esto es difícil de ver en un país donde hemos tenido 15 elecciones desde 1998 y nos vienen 9 elecciones más en los próximos 10 años (sin contar la posibilidad de activación de referendos aprobatorios, consultivos, abrogatorios y 11 posibles casos de referendos revocatorios). La protesta siempre debe ser de ideologías y de calle. De exigirle más a nuestros candidatos. Concentrarnos menos en su oposición férrea a la contraria y concentrarnos más en mejorar lo que proponen. Si no hay disposición de mejorar, entonces es momento de lanzarse uno mismo. Ya para el momento del acto de la votación es demasiado tarde disentir escogiendo a Nadie. Porque aunque Nadie gane, Todos pierden.-

"Esta es una historia sobre cuatro personas que se llamaban Todo el Mundo, Alguien, Cualquiera y Nadie. Había que hacer un importante trabajo y Todo el Mundo estaban seguro que Alguien lo haría. Cualquiera podría haberlo hecho, pero Nadie lo hizo. A Alguien le dio rabia porque era un trabajo de Todo el Mundo. Él a su vez, pensó que Cualquiera podía hacerlo, pero Nadie se dio cuenta de que Alguien no lo haría. Al final, Todo el Mundo culpó a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho".

Escribir por escribir

No me está provocando escribir últimamente. La verdad es que las vueltas a las “normalidades” solamente prueban que el pasado no fue ningún descanso y que todos por aquí podríamos usar unas buenas vacaciones. Ahora, cuando solamente son seis o siete cigarrillos los que ocupan mis días (no así cuando salgo de noche) y cuando nos escondemos tras fachadas de sonrisas. Sentimos la sonrisa (que mi papá haya vuelto a la oficina en tan corto tiempo no puede sino sacarnos sonrisas) pero lo que provoca verdaderamente es estar separados. Así sea por un momento. Cada uno en una isla. No importa si nos tenemos que compartir a la pelota Wilson.

El estrés de recobrar lo que uno era antes, quitarle la pausa a la película de su vida y seguir caminando sin saber qué, cómo ni cuándo, agobia. O de repente es que no he dormido bien en quien sabe cuántas noches. Es duro comportarse como los Flanders cuando la verdad todos (hasta él) necesitamos una buena dosis de vivir como los Simpsons por un momento.

Bottom line: Toto necesita ponerse un traje de baño, romper una fría y cantar algo niche como "Guataneli con sú. Yupi pa' ti, yupi pa' mi" así sea por tres días seguidos. Después con mucho gusto se le da vuelta al "Closed" sign que se ha autoimpuesto mentalmente. That or the number of a good shrink.

Tuesday, March 17, 2009

My state of mind


Hay gente que tiene un soundtrack semanal. Yo soy uno de ellos. Así he estado desde hace días. Sin el erotismo implícito de tener una partida de ajedrez con Faye Dunaway por supuesto.-

"Round, like a circle in a spiral like a wheel within a wheel. Never ending or beginning on an ever-spinning reel. Like a snowball down a mountain or a carnival balloon. Like a carousel that’s turning, running rings around the moon. Like a clock whose hands are sweeping past the minutes on it’s face. And the world is like an apple whirling silently in space. Like the circles that you find in the windmills of your mind.

Like a tunnel that you follow to a tunnel of it’s own. Down a hollow to a cavern where the sun has never shone. Like a door that keeps revolving in a half-forgotten dream. Like the ripples from a pebble someone tosses in a stream. Like a clock whose hands are sweeping past the minutes on it’s face and the world is like an apple whirling silently in space. Like the circles that you find In the windmills of your mind.

Keys that jingle in your pocket, words that jangle in your head. Why did summer go so quickly? Was it something that I said? Lovers walk along a shore and leave their footprints in the sand. Was the sound of distant drumming just the fingers of your hand? Pictures hanging in a hallway or the fragment of a song. Half-remembered names and faces but to whom do they belong? When you knew that it was over were you suddenly aware that the autumn leaves were turning to the colour of her hair?

Like a circle in a spiral. Like a wheel within a wheel. Never ending or beginning on an ever-spinning reel. As the images unwind like the circles that you find in the windmills of your mind."-

Windmills of your Mind
A. Bergman, M. Bergman & M. Legrand
The Thomas Crown Affair (1968)

Monday, March 16, 2009

El Dilema de los Múltiples Cumpleaños

Como el 11 de mayo, el 16 de marzo es un día en el que la Maternidad Concepción Palacios decidió traer al mundo a un chorrero de gente y decretar que TODOS debían ser amigos míos.

El catch es que ninguno de los cumple-habientes se conocerían entre si y le darían a Toto su regalo más preciado por ser amigo de ellos: hacerlo manejar por montañas y cruzar Mystic River para verlos soplar la enésima vela a tiempo. Con cada año que pasaba se aumentaba la rivalidad por saber cual sería el último cumpleaños al que Toto asistiría. Indicación per se que ese era el amigo/amiga más pana de ese año.

Lo cómico es que por primera vez en catorce años (pongamos esa fecha aunque no me recuerdo) Toto no salió de su casa sino que discó el “0” para llamarlos internacionalmente. Todos, a excepción de una que regresó pero hizo fiesta el domingo, se fueron a vivir afuera. Cosas de la vida (pero ahorro en regalos).

Ale, Gorda, Mad, Fer y demás cuates que soplan velas en el día de hoy: Happy Birthday!!!! El 16 es un gran día (yo estoy convencido que a mí me va a pasar algo grande este día en el futuro). Eso si, el hecho que cumplan 30 significa que en pocos meses estaré subiendo a visitarte en el tercer piso. Yikes!

Sunday, March 15, 2009

The Perfect Question

What would you think if I sang out of tune?
If you care then you've got issues.
If I care, then I'm the dumbass.
Ergo, the perfect question for people.-

Saturday, March 14, 2009

Gritemos con Frío

Con el cuentico de que esto es un país tropical, uno se viste como si fuese a una fiesta bananera en La Habana. Cómodo, práctico y listo para resistir “la calol”. No usamos cholas de noche porque al caraqueño le encanta una media pero igualito salimos vestidos como si fuesen las tres de la tarde e hiciesen los mismos veintisiete grados de siempre. Uno se cala su frio en diciembre diciendo mariconamente que “uy que pacheco” mientras se frota los corpúsculos de Krause y escapa de la alergia del capín melao del Cerro Ávila, invadiendo a la isla de Margarita, la cual estoy convencido fue colonizada de la misma manera que advierte Eddie Izzard: “do you have a flag?”

Enero pasa y febrero es medio lluvioso pero la gente no se da cuenta porque está metida todo el día en una cola en Conferry para ver si puede escaparse de nuevo a su isla invadida en Carnavales. Todo eso muy chévere pero yo me pregunto ¿Qué carrizos pasó en marzo que todavía seguimos pidiendo que nos suban la calefacción de ñoña? Si por tradición marzo es (conjuntamente con agosto porque todo el mundo está otra vez de vacaciones en la isla de Lost) un mes de esos sin lluvia, de chemise a rayas (hasta los choros usan chemise a rayas. Fíjense en las fotos cuando los arrestan), y de volverse a enamorar de su ciudad, no entiendo el sentido de tener que cargar de arriba para abajo con un sweater. Como cuando uno va a Disney y lo primero que te empiezan a vender en el aeropuerto de Miami (o hasta en el de Moscú si saben que vas para el Musipán Capitalista) es el maldito poncho amarillo.

No entiendo el frio. Heidi era la que tenía que tener frío en ese ático con cama de paja que le puso el abuelo (child services no llega tan alto así que no importa). Sarah Palin es la que tiene que tener frío. La Bella y la Bestia que aún no logro entender como en una parte de la ciudad era primavera y cuando llegaba al castillo era la tierra de los yaks, son los que deberían tener frío. Por inconsistentes. Nosotros, que de casualidad tenemos una cobija estamos sucumbidos a mariconearnos con el “que pacheco hace este marzo vale” todo porque Al Gore tenía razón y solamente Suiza y los países escandinavos, para variar, le pararon.

El sweater es una incomodidad. Puesto es lo máximo pero cuando hace calor, los hombres no sabemos que hacer con él. Cuando no tenemos bulto o carro que sirva de condominio en la parte de atrás, los hombres estamos resignados a llevar cosas en la mano. Y no hay nada más limitante que llevar algo en la mano para nosotros. Por eso fue que hicieron el invento más grande de toda la humanidad: el bolsillo. El tema de las manos libres se vuelve un desastre cuando nos tenemos que quitar el sweater y no tenemos a la consabida nodriza (la novia) para que nos lo guarde en su cartera carry-on (el mamotreto que arrastran las mujeres hoy en día que llaman “cartera” es el colmo. Parecen todas unas bolivianas con su hijo al pecho).

Si vamos a cualquier centro comercial, nos damos cuenta que la gente no tiene idea que hacer con un sweater una vez que entra en calor. Puesto en el antebrazo es de viejo llevando a su hija al altar o quizás un maître retirado. Encima de los hombros con nudito es de tenista maricón. Amontonado por un solo hombro es de cazador que mató una ardilla; en la cabeza cual maharajá es una excusa para llamar la atención. Llevado en la mano es una falacia. Llevarlo en la mano es un trámite de quince segundos que solamente significa que estás cambiando a la ardilla Chip & Dale muerta de hombro.

Amarrado por la cintura es cuestión de idiosincrasia: por un lado están los que desprecian la técnica del amarre tapa rabo, perfectamente válida en primaria pero despreciable en la adultez porque a un imbécil se le ocurrió burlarse de un gordito diciendo que se estaba escondiendo el rabo como las mujeres con pareo (esto último merece su propio estudio científico en Venezuela). Por otro lado están los que apoyan al gordito y en solidaridad se amarran su sweater por la cintura.

Un completo desastre solamente porque marzo se niega a calentarse y nos obliga a cargar con pedazos de lana que estorban el mojo al caminar. Pobres chamos en los colegios. Amontonados todos unos encima de otro para entrar en calor mientras los obligan a pararse en un patio a cantar: “Gritemos con [frío], muera la opresión”. ¡Muera el frío es lo que es!

Friday, March 13, 2009

Los gatos no pueden contra las acciones solidarias

Obra de Rafael Barrios para Acción Solidaria

Estoy llegando de la inauguración de una exposición de obras de arte que van a ser puestas a la venta a beneficio de una institución llamada Acción Solidaria dedicada a la prevención del VIH/SIDA en la que trabaja mi gran amiga la prógenitora de la Chica Bond. Ella es tan grande en la vida, que perfectamente puede ser "M" en la saga de Bond (yo obviamente soy Bond). Ustedes pueden ser Q si quieren.

Al llegar -tarde como de costumbre- me encuentro con que el edificio está completamente oscuro pero lleno de voces. Me imagino que es algún truco artístico, una obra en siete piezas o un display digno de mercadeo. Pero no. Solamente en esta tierra folklórica un gato se mete en los ductos del aire acondicionado, se destortilla y logra que un edificio completo se quede sin luz.

Con todo y eso, ni los gatos pudieron mermar una noche de lluvias. La gente subió sus escaleras a oscuras como si se tratase del juego del tesorito. Ya adentro, con algunos focos de luces el incidente se olvidó y la noche fue todo dedicado a la creatividad de los artistas. Recomendable 100% la exposición para todos aquellos que les gusta el arte poco convencional. Esto es una exposición llamada “El Cuadrado Perfecto” en donde la institución le entregó un marco a 116 artistas y ellos hicieron con eso lo que les provocó artísticamente. Para aquellos que les gusta comprar obras está mandada a hacer porque la gente se anota en una listica en el “cuadrado” que quiere y luego el mayor postor se lo lleva en la subasta. Para los que son como yo, que les gusta la cosa pero que no tienen ni plata para pagar el marcador con que anotarse en la listica, el concepto y lo que lograron los artistas es fenomenal.

La cosa es en Espacio CAPUY en el Centro Expreso Chacaito donde queda BECO (al lado de la plaza donde la gente gritaba “estudiaaantes”). Las obras están expuestas hasta el 25 de marzo (día de la subasta) y la verdad vale la pena ir así sea porque hoy consideré seriamente meterme a ladrón y salir corriendo con la obra en formato tridimensional que se lanzó Barrios. Completamente gratis la entrada así como gratis a la vista. Si tienen amigos millos, no tan millos, coleccionistas, recién casados, bohemios que colaboran con causas o gente que quiere pasar un rato distinto en Caracas y solamente ver, este es el momento y esta es la causa. Y si ven a "M" por ahí, la saludan pero no le digan que su hija es una Chica Bond. Eso es como decir que Batman es Bruce Wayne.-


Obra de Pancho Quilchi para Acción Solidaria (este me gustó bastante)

Obra de Claudia Bueno para Acción Solidaria (El juego de luz que hace ella es lo máximo)

Thursday, March 12, 2009

Períódicos que no añejan

Manuelita Zarate se despertó esta mañana sin darle más mirada a su espejo que la rutinaria volteada de retrovisor para ponerse el rímel mientras pasaba por el McDonald’s del Rosal en vías a su oficina. Entró a su edificio sin más pensamiento que aquel que solamente tienen las súper heroínas cuando juran que nadie las está viendo: cantar en su cabeza el soundtrack de Los Supersónicos.

Antes solía hacer un bailecito con los pies mientras esperaba el ascensor. Pero ahora, como lleva el chamo en el shuffle de su Ipod corporal, le pesa un poco el camino. No ha perdido el glamour con eso de encholarse solamente porque está en estado. Pero ya ha aprendido las técnicas karatekas, la inflada de bemba y la pose de mujer delicada cuando algún vivo en chaqueta de cuero imitación de camello se le colea justo cuando la lucecita del ascensor lanza la flecha para arriba, en señal que llegó.

Todo iba bien en esta mañana de cielos nublados. La ascensorista a la que Manuela le compra chicles para apoyar el subdesarrollo y combatir el aliento (aunque no necesariamente en ese orden) la saludó más efusivamente que de costumbre. Como toda ascensorista de este país, la inquilina del “Subieeendo” también tiene otras tareas para ocupar su estadía en la caja de acero. Una de ellas es mantener la cartelera del mes; aquel recuadrito dentro del ascensor que nadie lee pero que sirve como herramienta útil para ocuparnos la mirada cuando entra alguien a quien no se quiere saludar.

La señora ascensorista está muy orgullosa de su cartelera. Para alegrar la maraña de papeles informando la morosidad de las empresas inquilinas y la notificación de la demanda que le metieron al Señor Gómez del 6 por haber permitido una filtración que desbordó todo el piso 5 –ocasionando que el pobre Gómez tenga que subir escaleras para evitar el bochorno- a la ascensorista se le ocurrió en una tarde de poco tráfico, pasar por cada oficina con una lista para que la gente anotase los cumpleaños.

Como en el edificio están tratando de implantar una comuna y la gente quiere apoyar para que no los invadan, todos colaboraron con la señora ascensorista. Y ella de lo más nice hizo un calendario con los nombres de los cumpleañeros y la empresa donde trabajan la cual actualiza todos los meses, tachando a los que se van, a los que botan o los que no la saludan. La señora ascensorista es la única que le para a su papelito rosado con escarcha. Pero es que si nos ponemos a pensar, salvo apretar el botón de los bomberos para ver qué pasa, la verdad es que no hay mucho que hacer allí dentro.

Manuela entró al ascensor y se ubicó detrás de la sillita anaranjada que alberga la “oficina” de la señora ascensorista. Como toda madre primeriza, Manuela Zarate está un poco insegura de su figura. Por un lado, no sabe si embatolarse como Soledad Bravo de una buena vez por todas y comerse a Tío Rico (no un helado, sino las reservas completas de Bati Bati que están en la fabrica) de la ansiedad que tiene. Por otro, sabe que en este país no hay excusa para la gordura. Ni siquiera un chamo a bordo. Es todo culpa de la primera anoréxica que decidió tener un bebé. Cuando las demás gordas vieron a “te es esbelta” todas dijeron “yo quiero, yo puedo, yo voy”. Desde ese entonces, mujer embarazada gorda es potencial de presa para crítica y robo de marido. Manolita está entre los dos polos. “No muy flaca” como busca It’s Good to Be a la potencial pequeña gran fortuna latinoamericana con la que espera flechar para poder retirarse.

Por eso, Manolita no le dio más pensamiento al “Bueeeenas mi reina, tan bella usté. Felicitacioooneees” que le dio la señora ascensorista en su vuelo al piso 2, donde labora Manolita. De repente el claustro había afectado a la ascensorista y se había olvidado que Manola estaba encinta. De repente es que no sabía y ya salió Migdalis la recepcionista a echarle el cuento para que estuviese pendiente de no tachar a Manola de la cartelera cuando no la viera en seis meses. No es que la botaron, es cuestión de preaviso. Además a Manola no la pueden botar porque ella es la jefa. O eso me dice ella.

Pero Manola entendió el efusivo cumplido de la ascensorista cuando ésta no se detuvo en el piso 2. Las puertas ni se abrieron, provocando que Manola hiciese ese paso en falso con sonrisa de quinta finalista que da la gente despistada cuando se baja de un ascensor y se da cuenta que se equivocó de piso. “No” –le dijo la ascensorista – “hoy le toca en el piso 3. Porque Usted está cumpliendo 30 años. Baje sus escaleras si quiere trabajar”. Una risita de esas de abuela que lo que provoca es cachetearlas y una cerrada de puertas dejó a Manuela en blanco.

Mierda. A Manola se le había olvidado su cumplida de tri-gliceridos. No lo había evadido. Es más, tenía una fiesta en la noche para celebralos. Pero hay algunas mañanas que vienen sin fechas. Hela ahí, sola y desamparada en un pasillo desconocido parada en un piso al que, hasta el día de ayer, solamente había conocido como techo. “Feliz cumpleaños Manoleta” seguramente se dijo a si misma. “Eres la señora de las tres décadas”. El patetismo de Arjona “Señooora. No le quite años a su vida. Quítele vida a los años”, propio de las cuarentonas pero que en estos predios del valle capitalino se comienza a restar desde la tierna edad de los 22, le sonaba a lo lejos.

No tuvo más remedio que irse a la puerta de emergencia y empezar a bajar escaleras hacia su oficina en el piso 2. El piso 2, hogar de sus veintes. Cuando fue todo aquello que otrora escribiese Joseph Mankiewicz sobre un personaje llamado Eva para el guión de una película de los años cincuenta: "Eva, la mujer dorada, la de las portadas de las revistas, la chica sencilla, la que vino de la luna. El tiempo ha sido bueno con Eva. La vida va donde ella va. La han entrevistado, biografiado, retratado, elogiado. Lo que come, lo que usa, a quien conoce, lo que fue, y cuando y adónde irá. Eva, todos saben quién es Eva. ¿Qué más hay que pueda decirse de Eva?..."

Cada escalón que bajaba Manuela le iba dando una razón por la cual pensar en sus veintes. Independencia, matrimonios, divorcios, tangos en Buenos Aires, vinos en París. Compromisos, empresas, amigos del alma, dedos tatuados de azul, anillos de oro en el anular derecho, protestas, placeres. Cada escalón un recordatorio de todo lo que había vivido y todo lo que le faltó por hacer. Bajó el último escalón y se vio ante la puerta de hierro pero volteó la mirada hacia la puerta de arriba. No es mucha la distancia, pensó. Pero y con todo y eso se siente distinto.

Un fuerte empujón la sorprendió. La puerta de hierro se había abierto violentamente sin dar cuenta que había una persona detrás de ella, sacudiendo a Manuela y todos sus pensamientos a caer al piso. Allí estaba la señora ascensorista y quince secuaces con cara de perros bajando o subiendo escaleras. Mientras Manuela se sobaba el codo, la ascensorista le gritaba por la mitad de la escalera: “Ay mi reina perdón. Se daño el ascensor por la filtración mamita. Párese que ese piso ta’ sucio. Ya le subo una selva negra con una vela pa' su oficina que voy a donde Alfredo a comprar un número”.

Nuevamente sola, Manuela pensó en una sola cosa: Fuck it. La vida es así. Cuando piensas que eres un periódico del ayer, alguna puerta te da un coñazo recordándote que sigues siendo noticia. Manuela sonrió. Se levantó, se limpió el pantalón y con una mano se sacudió el pelo de su hombro derecho. Se puso su cartera, tocó su barriga como para revisar que todo el paquete estuviese bien y abrió la puerta del piso 2.

Manuela Zarate, de treinta años, se fue a trabajar.-

N.R. Como todos mis escritos sobre Manuela, esto es pura ficción. Salvo su cumpleaños el día de hoy, la verdadera Manoleta está seguramente montada encima de un autobús con la camisa levantada, un smiley-face pintado en la barriga preñada y gritando a todo pulmón: "Long live the Dirty Thirties! ¡Fuera el Presi!"

Monday, March 9, 2009

Estrés de Almohadas

A mí nadie me había alertado, informado, prevenido, avisado, notificado, advertido y participado que dejar de fumar causa insomnio. Tengo una semana completa dando vueltas en la cama. Durmiendo de 12 a 2. Pensando en absolutamente todo lo que un ser humano puede pensar sin tenerse que parar a meterse en Wikipedia (lo hice; a las cuatro de la mañana quise saber si los pingüinos tenían rodillas o no. Sí las tienen). Es horrible no poder dormir y decirse a si mismo “trata de no pensar en nada”.

Por lo general aparece el fondito negro; mi concepción endeana de La Nada. Pero tarde o temprano, el cerebro saca unas cotufitas que tiene guardadas por ahí y se pone a proyectar películas de pensamientos. Uno tras de otro. Algunos interesantes, otros depresivos pero ninguno que de sueño. Solamente el fatalista, advirtiendo que solamente quedan veinte minutos para cerrar los ojos. Ya que carrizos. Lunes de terror, bienvenido seas.-

Twitter Post

Odié lo que escribí en el post de abajo porque me di cuenta que yo hago lo mismo pero más largo.-

Not for Twitter Fans

No entiendo la finalidad del Twitter. Mis amigos del Yimeil están volviéndose adictos con la modalidad de escribir sus pensamientos en líneas cortas pero a mí me parece un Post-It pegado en la nevera o uno de esos mensajes que uno le daba a Josefa cuando tenía catorce años: "Dile a mi mamá que estoy en el cine." KX dice que es para decir lo que está haciendo uno y ver que están haciendo los demás. En mi pueblo eso se llamaba teléfono pero hay que darles el beneficio de la duda a todos nosotros en esta era de anonimatos “cyber espeis”.

Cristina me mandó un artículo interesante sobre un americano que logró salir de una cárcel en Egipto donde había sido encarcelado injustamente. El gringo envió desde su celular la palabra “arrestado” a su Twitter. Eso lo leyeron todos sus panas, activaron el agente secreto que todo hombre (y Angelina Jolie) lleva por dentro y lograron ubicar y sacar al encarcelado. Así que Twitter también es una herramienta GPS encriptado. Si me abro uno voy a poner “secuestrado por venusianas.” El Yimeil es tan arrecho que seguro manda a activar la NASA.

Yo me metí en el twitter de Asthon Kutcher y me sentí un paparazzi. Me metí en el de mis amigos y sentí que en algún momento me iba a salir “sentado en el trono leyendo los clasificados”. No me gustó mucho porque sentí que estaba invadiendo el cerebro instantáneo de otra persona. No es lo mismo que un blog (y no estoy defendiendo mi herramienta) porque con un blog uno madura una idea lo suficiente durante el día o por lo menos tiene una idea concisa de lo que quiere lograr (y en muchos casos, pero no en todos, siente que con publicar la idea basta).

En Twitter te quedas solamente con la idea. La publicas pero no la desarrollas. Piensas que las “piñatas promueven la violencia contra animales extravagantes” en una cola de la ONIDIEX (en esa oficina hay que ponerse creativos con el pensamiento) pero no escribes más. Y esa idea puede desarrollarse por todos los costados. Desde que te dio por ser Greenpeace a los tres años cuando ultrajaron a las Tortugas Ninja o, si eres como el resto de los mortales, te enervan las piñatas por culpa del gordo maldito primo tuyo que siempre iba antes que tú para darle y terminaba tumbándola toda. Con Twitter jamás sabemos porque estás pensando en animales. O en que piñata estás para decirte que nos traigas tortas.

Publicar todos tus pensamientos de un solo día, si eres honesto, es como publicar todos tus búsquedas de Google de un mes. Si nos alejamos del mito que el hombre piensa en el sexo cada siete segundos pero nos atenemos a que el 70% de nosotros tiene un pensamiento sexual cada día, estamos listos para algunas sorpresitas (allá quedó una que terminó con el novio y andaba brava porque él se había quedado con todos los juguetes). Y eso es solamente con sexo. Si vamos a ser realistas, cuatro millones de personas hubiesen sido arrestadas el 16 de febrero con el plan de magnicidio que fraguaron en sus mentes antes de acostarse a dormir tras las elecciones en Venezuela.

Felipe el de Mafalda fantaseaba todo el día sobre el Llanero Solitario. En el tráfico de Caracas, fantaseamos con llegar a tiempo. Eso nos lleva a todos a pensar en nuevas autopistas, formas de volar, helicópteros que nos busquen y nuestra absoluta incomprensión del porque Paris Hilton es millonaria y nosotros no. Pero más que un aporte de ideas hacia la solución del tráfico, insistimos en mandar por un celular al twitter o al FB, que estamos “atrapados en una cola yendo al dentista” o felices porque “está noche llega mi Fofi cuchilindi adorado”. ¿?¿?¿?Quien coño se deja llamar Fofi?!?!?!?

Eso sí, we love the name “twitter”.-

Sunday, March 8, 2009

Necesitamos a los Gallos

Esta fue la conclusión a la que llegamos anoche en una conversación: necesitamos a los gallos. Léase para los que no son de Venezuela: un gallo es aquel con el intelecto suficiente para entablar una conversación en la que él pueda explicar el correcto funcionamiento de una fórmula algebraica o explicar las siete razones de la I Guerra Mundial pero ignorar todo lo que se pueda sobre el fútbol y las discotecas. Debe ser alguien que pueda apuntar en el mapa donde queda la franja de Gaza pero se le permite que no sepa donde quede Palau. Ni su capital. A fin de cuentas, la mayoría de las personas en Venezuela no sabían que Bielorrusia o Benín existían hasta que al Señor Presidente se le ocurrió agregarlos en Facebook. Así que, por los momentos, no es necesario que el gallo sepa donde quede Palau.

Nadie se llama a si mismo gallo. Bueno, tampoco es que uno se autoproclame rata o pavo. Esas calificaciones son propias de los panas: “que rata eres” o de las encopetadas modernas: “es que los pavos de hoy en día”. Pero los gallos, salvo unos pocos, esconden su condición de gallismo. Como si fuese malo o denigrante. Cierto, las tuvieron mal en el colegio. Yo siempre digo que se puede medir el valor de una persona por como ésta afrontó su vida en el bachillerato. Si superas esa prueba, puedes enfrentarte a cualquier reto que te propongas en la vida. Hay personas que jamás sobreviven las cicatrices de portar una camisa marrón (o “beige” para las sifrinas).

Insistimos, sin embargo, que los gallos deben identificarse. Saber quiénes son, cual es su conocimiento de excelencia y donde van a estar en los próximos veinte años. A ellos, debemos auparlos a desarrollar su gallismo, fomentar su intelecto y recopilar todo el conocimiento que puedan. Específicamente en los temas de historia, política, educación, economía y valores humanos. Cuando hablen en una conversación podemos oírlos con atención. Si nos fastidiamos de él, no debemos en verdad alejarnos de su compañía diciendo “que huevo con este carajo”. Más bien debemos auparlo a que escriba, que anote o que guarde en su cabeza todo lo que sabe. Decirles que son inteligentísimos, y después alejarnos. Eso le da caché al gallo. Es el equivalente de decirle a la recién entetada que la operación le quedó buenísima. Ambos se sienten superados.

La insistencia en esta preservación de condición social (que para ser gallo no se necesita ser ni oligarca ni burgués) es que tarde o temprano, Venezuela olvidará quien era. Va a llegar un momento en la que Venezuela no mirará para atrás sino que se dirá a si misma y a sus hijos “nosotros toda la vida fuimos así”. Como los nuevos ricos, jamás admitirá que alguna vez no vivió en pisos de mármol. Venezuela leerá libros en los que habrán páginas arrancadas de la Historia y llegará un momento en que ni le va a dar curiosidad saber a dónde volaron las hojas que faltan. Jugará con muñecos impuestos por la revolución sin darse cuenta que la imaginación no puede ser controlada. Venezuela no pensará. Venezuela será una actriz con libreto. Un títere movible, una peona en una tabla de ajedrez que se cree reina. Venezuela olvidará que alguna vez fue Doña Bárbara. Venezuela creerá que toda la vida estuvo casada con el Che. Aún cuando le digan que las fotos del día de su matrimonio se velaron.

Por eso es que necesitamos a los gallos. A los que leen, a los que les gusta analizar, grabar datos, documentar historias, fotografiar momentos. A los coleccionistas de monedas, estampillas, juguetes de cuando uno era chamo. A los que escriben diarios, recortan artículos de periódico. Hasta los que hacen el crucigrama y lo completan. Los que les gusta las películas viejas. Los necesitamos. Menudo trabajo que van a tener cuando haya que buscar la verdad detrás de las mentiras. Cuando salgamos de la caverna pintada “verde patriota” y a alguien, el más rojo de todos, se le ocurra preguntar: “¿Qué hacemos ahora?”

Saturday, March 7, 2009

Pensamiento

El problema de ver Love Actually sin estar enamorado es que terminas de ver la película y te preguntas ¿por qué no lo estoy?

Fallo #1

Discoteca + Whisky + El boom del perreo intenso ≠ dejar de fumar.

Friday, March 6, 2009

Smoking Update

Tercer día de la campaña “Dejemos de Fumar con Toto”. Estas son mis experiencias. Las ganas de fumar me siguen viniendo. No me provoca mucho a veces pero la mente juega conmigo como regañándome. “¿Cómo no vas a atender una llamada sin prender un cigarro?” o “Acabas de prender la televisión. ¿Dónde está el yesquero?” Pero las ganas son una cosa; el acto de fumar es otra. No sé si es por las pastillas o que me tengo que mover a otro sitio para fumar o porque cada vez que prendo uno me pongo a pensar que estoy dejándolo pero a la mitad del cigarro ya no me provoca. Me aburre y me da una sensación desagradable en la boca pero me lo termino fumando completo por arrechera. Me da rabia que no me guste.

Fumo más en la noche que en la mañana. El promedio lo tengo en unos doce cigarros que para mí es un hito histriónico pero son los de la noche los que disfruto más. Cosa que me tiene un poco preocupado con el venidero fin de semana. Pero si me provoca me fumo mi caja. Si no, reportaré mis hallazgos. Lo que si me he venido dado cuenta es que no puedo creer que me haya despertado esta mañana con una caja llena de cigarros del día anterior. Eso no pasaba en mucho tiempo.-

Thursday, March 5, 2009

Un pana autoimpuesto

Carlos Choisone. Ese es el nombre que me aparece todos los días de mi vida desde que Facebook agregó la aplicación “People you may know” (personas que quizá conozcas). No ha habido sesión en la que no entre en la que Carlos no esté ahí para saludarme. Ahí está siempre, con su bufanda anaranjada. Al principio no le paré mucho. Creo que una vez me puse bravo con él y le di a la "x" para que se fuera. Pero Carlos se niega a irse. Facebook insiste en que yo conozco a Carlos Choisone. Que debe ser mi amigo por alguna parte, ya sea que fuimos al colegio, a la universidad, compartimos una novia o compramos en el mismo abasto.

No sé que tipo de "matchmaking" utiliza FB para sugerir quien es amigo de uno y quien no porque yo veo a Carlos y por más que trate, no me es conocida ni su cara ni su nombre. Ni por casualidad somos amigos. Ni siquiera por los dos amigos que tenemos en común. Pero Carlos no se va. Ya es costumbre saludarlo. Mi abuela, mis tías, todas mis ex y gente que estudió conmigo en la universidad a quien no me interesa tener, pueden aparecer en la esquina derecha de FB pero Carlos es como el gobierno: mediáticamente impelable. Me provoca agregarlo. Porque estoy convencido que Carlos Choisone sería un carajo de pinga. Un pana. Porque no entiendo como es posible que todos no seamos amigos de Carlos Choisone. Por lo menos eso es lo que piensa Facebook de él.-

To an Athlete Dying Young

Hoy vi “Out of Africa” por primera vez. Raro pues he citado a la película en mil ocasiones ("I had a farm in Africa" ... "I want to hear you say my name") pero jamás me había sentado a verla completa. Este poema lo lee La Baronesa Blixen (Streep) en el entierro de Denis Finch Hatton (Redford) y me llamó la atención por la crudeza con que el autor pinta la gloria. Etérea y temporal, el honor de la misma se consagra con la muerte joven. Solamente así se perpetúa el recuerdo.-

To an Athlete Dying Young

The time you won your town the race
We chaired you through the market-place;
Man and boy stood cheering by,
And home we brought you shoulder-high.

To-day, the road all runners come,
Shoulder-high we bring you home,
And set you at your threshold down,
Townsman of a stiller town.

Smart lad, to slip betimes away
From fields were glory does not stay
And early though the laurel grows
It withers quicker than the rose.

Eyes the shady night has shut
Cannot see the record cut,
And silence sounds no worse than cheers
After earth has stopped the ears:

Now you will not swell the rout
Of lads that wore their honours out,
Runners whom renown outran
And the name died before the man.

So set, before its echoes fade,
The fleet foot on the sill of shade,
And hold to the low lintel up
The still-defended challenge-cup.

And round that early-laurelled head
Will flock to gaze the strengthless dead,
And find unwithered on its curls
The garland briefer than a girl's.

A. E. Housman (1859-1936).

Wednesday, March 4, 2009

No soy Bogart

Prendí un cigarrillo justo después del desayuno. Otro vino después de leer el periódico. Uno más que le pedí a mi papá cuando lo lleve a pasear por la mañana para acompañarlo. Después del almuerzo vino el de la sobre mesa, dos en la tarde y uno en camino hacia el Rey David a comprar la cena. Ayudé a mi papá a acostarse y me fumé uno. Viendo un documental sobre las fotografías de Annie Leibovitz me fumé tres. El penúltimo (pues estoy seguro viene el de las buenas noches) me lo acabo de fumar en la cocina acompañando a la perra hasta que se quedase dormida. Doce cigarrillos en un día. Trece porque no voy a mentir.

No está mal para alguien que se fumaba diecinueve al día. Pensándolo bien, ni sé cuantos me fumaba. Solamente me acuerdo que cuando tenía diecisiete me fumaba exactamente siete cigarros. De ahí en adelante, cuando prendí el “insólito” cigarrillo a las seis y media de la mañana en rumbo a la Católica, me dejó de importar. Total, podía fumar a mis anchas en el salón de clases, respondiendo exámenes, en cualquier cola de tráfico y hasta encerrado en mi baño. No hay aeropuerto en el mundo donde no sepa exactamente donde queda el saloncito de fumar. Ese con gente que estoy seguro que las contratan para que se pasen el día ahí y te den más asco. Tal es mi desespero por fumar que jamás he podido llegar a una fiesta oliendo a agua de colonia. Al momento de montarme en mi carro, regio con corbata planchada y olor a afeitado inmediatamente, inauguro la noche con un cigarro.

Jamás he querido dejar de fumar. Ni siquiera cuando me cambié de marca. Mi cuento del Astor Azul viene porque quería comprarme la marca que menos me gustaba en el mercado. Barato mojón. La flema del día siguiente que me dejaba el Marlboro Rojo no me dejaba ni respirar. El Astor ganó porque era la marca que podía fumar los domingos de ratón. Aún hoy en día no puedo pasar una cajetilla completa de Marlboro sin que mi cuerpo colapse al día siguiente. Y aún así fumo. Porque los Astor, me engaño, no me hacen nada.

Desde el principio del año me puse como meta dejar el hábito de fumar. Mi meta era que para el 21 de agosto, día de mi cumpleaños, yo no debería estar fumando. Con lo de mi papá la fecha se ha acelerado por varias razones. La primera es porque ha roto el mito de mis costumbres. Yo creía que jamás podría escribir nada sin tener una cajetilla de cigarros al lado. Heme aquí. Dos semanas de blog posts, e-mails, investigaciones, FB sin fumarme siquiera un cigarro en la biblioteca. Una regla auto impuesta (y extendida a todos los miembros de la casa) que no se fuma arriba. Por supuesto, bajo. Me echo mi cacho afuera en el jardín pero ya no son siete los cabos que tengo en una sentada de dos horas al lado mío. Dos cigarritos. Uno después.

La segunda y odio escribir esto, es que me he convertido en el drug dealer de mi papá. En teoría, él no debería fumar; de hecho pasó un mes completo, entre terapia, clínica y recuperación inicial que no fumó. Pero para él, lleno de lagunas mentales y confusiones, ese mes no pasó. Para mi papá el último cigarro se lo fumó hace un día cuando en verdad ha pasado un mes. Y yo entiendo perfectamente lo que es eso. Con la burundanga, estuve clavado a un suero en una clínica por tres días. Iracundo como estaba yo solamente pedía que me dejasen fumar. Era mi único deseo. Sin importar que medicamento decía “te vas a morir si…” o el doctor “Ud. Ya no fuma”. Lo único que recuerdo de todos mis delirios es que yo necesitaba fumarme un cigarro. Mi papá hizo eso por mí. Abrió las cortinas de mi cuarto en la clínica, me dio un cigarro y me dijo “termina de fumártelo de una buena vez”.

No es el acto bondadoso más grande del mundo, ni la razón por la cual me quiero acordar de mi papá cuando sea grande pero entiendo ahora la angustia del momento. Porque lo vivo en carne propia cada vez que le tengo que dar los cinco cigarros “prescritos” para evitar que el señor se pegue un tiro de la ansiedad. Aún cuando suene legendario decir que yo fumé en una habitación de la Clínica el Ávila, viendo la montaña con el culo descubierto por la pijama de hospital y las enfermeras dando tumbos a la puerta. Very rock star moment en mi vida.

Pero el sentimiento de drug dealer no se va “quitándole” su ansiedad con el beneficio de complacerlo. Pasamos de convencerlo que nadie fumaba (de hecho nadie fuma, sino escondidos), a explicarle que él ya no fumaba (cuento que no se creyó ni en la terapia) a ver con horror en un paseo en carro como abrió la guantera y encontró “my precious” y lo prendió (con los siete yesqueros que había recolectado en su camino por la casa) sin que nadie en el carro se percatase hasta que fuese muy tarde (arrancárselo fue peor que el Holocausto completo), a hablar con el médico sobre el problema.

Aún así con las pastillas para dejar de fumar, el habito continúa. Y odio que cuente los cigarros y me diga “me falta uno para completar” y que me pida más y que de las 30 conversaciones diarias, 10 sean sobre el cigarro. Porque detesto verlo fumando. Es verlo tirado en ese carro otra vez. Cada vez que prende uno. Pero yo no soy él. Yo no puedo cambiarlo a él. Y tampoco quiero cambiar por él. Si lo hago es por mí. Hubiese cambiado por él y le hubiese clavado en la tarjeta las pastillas que me compré. Si dejo de fumar es por la arrechera que me da el haber pagado lo que pagué por ellas.

Mañana empiezo el tratamiento. No sé si funcione y no me importa mucho pero es la primera vez que estoy consciente en que estoy tratando de dejar de fumar. Mentira, es la primera vez que estoy dejando de fumar. Supuestamente sigues fumando con las pastillas pero tienes que ponerte una fecha límite próxima para dejar de fumar. Esa la tengo pero me la mantengo para mí mismo. No vaya a ser que salga una fanática antitabaquismo a hacerme una cacería de brujas por no cumplirla. Y lo único que va a lograr es que la asesine y luego me fume un cigarro en celebración ("with a nice Chianti…").

De mis hábitos ordinarios los tengo claros. Para mí, no hay mejor cigarro que el primero en la mañana y el de las buenas noches. Esos quizás son mis impelables. Con los que no puedo vivir. Vaya trifulca mental la mía estar en mi casa de noche sin ningún cigarrillo. El patetismo ciertamente llega a fumarse las colillas. Peor aún es la jugada al tesoro escondido: ir por todos los flux que están guindados en el closet y revisar los bolsillos. Si eso no sirve, desmantelar las carteras de mi mamá. En casos extremos, toque de puerta olímpico a Josefa. Hasta en eso soy maleducado.

Lo que no tengo claro es con las salidas fuera de mi casa. Me asusta heavy la noche. Me da un miedo terrible ir a un sitio y no tener una caja en mi bolsillo. Siento angustia no tener cigarros. Pero bueno es martes. Vamos por partes, piano piano. Si sirve, éxito contaré mis historias. Si no sirve, también. Lo bueno es que por primera vez tengo la motivación, las razones y las ganas.

Da burda de miedo.... What if I fail? No, no ¿qué pasa, Totón, si en verdad ya no fumas? ¿Quién carrizos serías? Heavy shit!

Monday, March 2, 2009

El Souvenir Niche

Soy muy dado a coleccionar cajas de fósforos, soldados de plomo y recuerdos en papel. Pero una de las cosas que más gozo es recibiendo regalos que comúnmente denomino “el souvenir niche”, regalos inútiles que me traen mis amigos cuando regresan de viaje. La idea del souvenir niche surgió una de esas noches en las que me despedí de mi amigo Olek. Por razones de trabajo, Olegario estaba todas las semanas en una ciudad diferente. Suena emocionante pero cuando solamente te dan dos días (cada quince días) para regresar a tu casa y ver a tus panas (y bueno que si a tu papá y a tu mamá), el viaje se vuelve parte de una rutina que se asemeja más a un pasaje en alguna buseta llamada Azucena. Me imagino que estaría rascado o quizás un poco picado que a mí ni siquiera mi abuela me trae un sweater pero la frase “tráeme un souvenir niche” se convirtió en un ritual de tradición que ya se amontona a decenas de artefactos inútiles de alguna ciudad remota.

Al principio fueron llaveros o calcomanías. Baratijas comunes que se compran en cualquier aeropuerto que se respete. Con el tiempo, el nivel de regalo ha “mejorado” en su nichismo. Es decir, mis amigos se han dado a la tarea de encontrar tesoros inservibles que no solamente produzcan risa al momento de reglarlo, sino que sirvan de cuento posterior para comentar “mira lo que me trajo la Fren”. Deleites sencillos que guardo en una parte de mi cuarto a sabiendas que en alguna parte del mundo, alguien se cagó de la risa y se acordó de mí.

Estos son algunos de mis favoritos:

El imán egoísta: La Fren se fue a vivir a Kansas. Porque se largó a Kansas pudiendo trabajar en las torres de Kuala Lumpur, nadie lo sabe pero el mundo es así. Obviamente, hasta las papeleras en Kansas hacen referencia al libro de Baum pero este imán me gustó porque es exactamente lo que habría hecho cualquiera si descubre que un par de zapatos te llevan adonde sea.

La silla playera: Camilo me trajo esto en una de sus visitas de Alemania, país donde vive. Completamente inservible pero a la vez un recordatorio histórico del lugar donde viene. Su idiosincrasia la comprobamos viendo la película "The Reader" en mi casa. En una de las escenas llevada a cabo en la playa, salen un centenar de estas sillitas en vivo y en directo, provocando que mi mamá gritase: "mira tú sillaaa". Por ello, me complace decir que el Camilín me trajo una baratija autóctona y no un ornamento digno de La Pequeña Sirenita de Disney.

El Beefeater londinense: Esto me lo trajo Roche Bonche hace siglos pero en verdad dejó de ser un souvenir niche para pasar a ser la inspiración detrás de una colección de soldados de plomo que tengo actualmente. Desde que viví en París hasta ahora, he amasado una colección de más de noventa soldaditos de distintos regimientos y lo más sabroso es que hay gente (especialmente mi papá) que saben de mi colección y me han traído soldaditos de Moscú, Buenos Aires, Lyon y otros sitios. Un solo muñequito inservible empezó una colección que me ha dado nota cuidar, estudiar y conservar para cuando tenga a mis chamos.

Parte de mi colección. De hecho si ven la película "Miranda" de Diego Rísquez, hay una escena en dónde Luis Fernández, quien encarna a Francisco de Miranda, sale jugando con algunos soldaditos. Esos todos son míos.

El huevo toma tiempo: Esto sí me dio demasiada risa. Me lo trajo Caro desde Nueva York. No sirve para nada, salvo para jugar papelitos.

El yesquero pavoso: Esto sí es lo mejor que me han traído Olek y Gaby. Directo desde Singapur, el yesquero tiene la modalidad, encima de ser horrendo, que al abrirlo toca la canción "My Heart Will Go On" de Celine Dion. No contento con eso, la llama que produce se vuelve verde dragón. Definitivamente uno de los productos más feos jamás producidos por el hombre pero que más risas ha traído (no sirve para nada en dates. Al día siguiente de haberles prendido un cigarrillo, jamás contestan la llamada).


Así que donde quiera que estén, adonde quiera que vayan, estén atentos de esos vendedores a quien nadie les compra nada. Toto quiere algo de ahí. Debe ser algo pequeño, ilógico y completamente risible. Hay tantas cosas en la vida que dan risa y nadie está pendiente de ellas.-

"Shake-a-spear" on Facebook

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Sunday, March 1, 2009

Las cuatro letras de la pena

Cerca de mi casa, hay un kindergarten que dicta cursos en las tardes. Uno de esos lugares educativos que si bien están pensados para la recreación de los niños Índigo, probablemente sean el oasis de la madre trabajadora o la madre que odia ser madre. Jamás me había percatado de él como un sitio de potencial descubrimiento hasta que presencié una escena que me llamó la atención. Caminando hacia mi casa, luego de cortarme el pelo (cambié de barbero y ahora me dejaron un corte actualizado del que otrora usase Simón Bolívar) pasé por en frente del kínder. Ahí había una mamá halando desesperadamente a un niño quien se había abrazado abnegadamente a un poste de luz. El niño lloraba desconsoladamente protestando que no quería entrar hacia el colegio. Su razón: “me da peeeena”.

Seguí mi camino pero la razón del chamo se me quedó pegada en la cabeza. Si a los cuatro años ya te enteraste que conocer a otras personas da pena, estás más o menos jodido en la vida. Si en la edad de la inocencia no pudiste ser quien realmente querías ser porque te daba pena lo que dijeran los demás, ya perdiste. Pero después me puse a pensar que, salvo contadas personas, la mayoría de los mortales somos absolutamente penosos. Tenemos la absoluta inseguridad de creer que todo el mundo nos está viendo cuando en verdad todos los demás están creyendo que todo el mundo los está viendo a ellos (incluido tú).

La teoría dice que en promedio la persona humana conoce a unas 290 personas (Bernard & Killworth). Esta cifra –calculada en 150 por el número de Dunbar– no pretende desmejorar las expectativas de popularidad de aquellos en Facebook que se apremian de sus 850 amigos. Lo que pretende especular es que el promedio de los tú a tú de una sola persona son 290. Eso significa que cada una de esas personas está en conexión con otras 290, lo que abre para el individuo originario un pool de unas 60 mil personas o más que potencialmente podría conocer a través de otras.

Ahora bien, son pocos los que van a un sitio y conocen a la totalidad de las personas (ni siquiera en tu cumpleaños porque siempre alguien trae a un coleado). Concedido los matrimonios en Caracas son una fuente potencial de pena hasta la hora del cotillón pero por lo general todo el mundo se comporta como si los demás estuviesen pendientes de uno. Yo recuerdo a una amiga a la que llevé a un sarao después de un estrepitoso divorcio y en la mitad de la fiesta me dijo: “me siento divorciada”. Le afirmé que eso era lo que decía su sentencia pero ella me dijo que no. Eran los ojos de los demás la que la hacía sentirse de esa manera. Como si toda su personalidad estuviese en tela de juicio porque las demás personas estaban ante la presencia de alguien marcada con la letra escarlata. Y esto viniendo de una persona que no sabe que la gente baila en el piso. No encima de las mesas.

Pena es presentártele a una niña, pedir un aumento de salario, decirle a alguien que no, pedir perdón. Y la verdad ni siquiera (pero hay que admitir que todo lo anterior da cosa). El problema es que fallamos en pensar que esa pena se vive con solamente una de las 290 personas a las que conocemos directamente. Las otras potenciales sesenta mil no pintan nada en tu propia pena personal. Y las demás 6.732.581.679 personas en el mundo no tienen ni la menor idea quienes somos nosotros. Ni les interesa.

Si eso es así, entonces, ¿por qué es que vemos a todo el mundo en los bares siguiendo el ritmo de la canción de moda con los pies, dándole a la mesa como si fuese un tambor particular pero solo a tres parejas pendejas que dan pena ajena bailando en un lugar en el que todos quisieran estar haciendo lo mismo? ¿Por qué nos da pena ser ellos? En algunas circunstancias crecemos. En otras, somos aquel chamo de cuatro pegado a un poste. Negado a entrar. Por una combinación de letras y emociones que deletrean pena.-

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