Thursday, April 30, 2009

Live Love Letters

Con la máxima de las penas les muestro como leí mi carta a B en el concurso de cartas de amor. Uno crece toda la vida jurando que tiene una voz distinta. Cuando se ve, casi que se tiene que presentar y dar tarjeta. Yo la gocé leyéndola. Espero que la gocen oyéndola (y a los que me siguen y no me conocen: este es Toto encorbatado, creyéndose galán de paquete).-



Monday, April 27, 2009

Carta a Santiago

Bienvenido al mundo. Hay gente que dice que es horrible pero a mí no me parece tan malo. Claro, estar metido en una pancita caliente, nadando por nueve meses es probablemente un estado de vida ideal. Yo te entiendo pero no te preocupes. En el mundo exterior, tenemos algo parecido aquí también. Lo llamamos jacuzzi. Por la comida, no te preocupes por ahora. Vas a seguir comiendo gratis. Solo que ahora te van a pegar la boca a algo que te ocupará la mente por el resto de tus días. Las odiarás cuando tengas siete, te intrigarán cuando tengas trece, te regañarán si tocas una a los catorce, te parecerán irresistibles a los diecisiete, te sentirás en casa a los veinticinco y las extrañarás cuando tengas sesenta. No te puedo explicar más sobre esto porque me regañan a mí. Con el tiempo sabrás por qué.

¿Qué decirte sobre tu día que te sirva de lección para el futuro? Naciste en un día en donde no solo los médicos que te dijeron “hello” tenían tapabocas. Una gripe horrenda azota al mundo y nos tiene a todos preocupadas. Es como cuando vayas al colegio y te devuelvan a tu casa porque hay un brote de piojos. Nadie sabe quien fue ni nos interesa el culpable (salvo a algunas mamás que ya verás con el tiempo que no son tan chéveres como la tuya). Lo que buscamos es que a las personas que no tienen gripe no les dé y a las que sí tienen darle bastante Vic Vaporub para que se mejoren. Así todo el mundo estará contento y podrán volver al colegio.

Eso pasa en este mundo. A veces nos da gripe. Y nos enfermamos de unas cosas horribles con nombres que tú encontrarás extraños como pobreza, inflación, corrupción, calentamiento global, hambruna. Tú estás muy chiquito para encargarte solito de remediar estas cosas y ponerle una curita. Lo que sí te tienes que ocupar es de abrir tus ojos bien grande e interesarte por los demás que no tienen la suerte que tienes tú y no botar cosas al suelo para que cuando seas grandote puedas ser útil con tu mundo.

En el día que naciste un país le dio a un político importante en Venezuela la oportunidad de decir “tacho” y quedarse con ellos, porque había otros políticos que no estaban de acuerdo con lo que él decía. Esto es importante que lo sepas porque vas a crecer en un mundo en donde todo el mundo tiene ideas en la cabeza. Algunas locas, otras buenísimas y algunas –las más sabias- inteligentes. El problema es que somos tantos que a veces nos es difícil decirle a la otra persona el porqué no estamos de acuerdo con su idea. Y eso está mal.

Si te toca pelear alguna vez con tus amigos, tienes que entender que hay veces en los que ellos no van a querer jugar al escondite como quieres tú. En otras, tú no vas a querer patear la pelota de fútbol como quieren ellos. En vez de ponerte furioso y no dejarlos hablar, tienes que entender que ellos quieren algo que tú también quieres: jugar. La cuestión está en ponerse de acuerdo en qué juegan y como lo juegan. Cuando seas grande entenderás que a “qué juegan” se le llama Estado. A “como lo juegan” se le llaman leyes. Jamás te burles de las reglas ni las irrespetes. Son lo que te van a enseñar todo lo que necesitas saber sobre cómo comportarte con los demás.

Tú dirás “Berro. ¿Me tengo que preocupar por todas estas cosas cuando yo no tengo ni horas de haber venido a este mundo?” Y mi respuesta es sí. Porque cuando yo estaba chiquito la gente grande me decía a mi “no te preocupes mi amor que esto es un problema de gente grande”. Ahora que soy grande, esa misma gente se voltea a preguntarme que qué pueden hacer. Porque nunca encontraron la respuesta. Y la respuesta es sencilla Santiago. Lávate las manos, cepíllate los dientes, come manzanas, reza “Las Cuatro Esquinitas” o en la que más creas, practica un deporte, juega con los demás, lee todo lo que puedas, escribe todo lo que sientas, dale la vuelta a un atlas todo los días de tu vida, canta, pinta, saca cuentas con tus metras.

Sé curioso con todo lo que te rodea pero lo suficientemente sabio para distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo. Da las gracias a quienes te ayudan y aprende, sobre todas las cosas, a pedir perdón si cometes errores. Todas esas cosas te ayudarán en la vida cuando tú seas grande. No puedo pensar en otra lección que pudiera darte para que seas absolutamente feliz en tu vida.-

Toto (alguien de quien tu Mamá piensa podría hablarte a tí de estas cosas).

Nota: Mi gran amiga La Gorda dio a luz a su primer chamo Santiago, hoy en la tarde. Ignoramos cuanto midió, pesó, si fuma, toma, baila pegado o es socialista. Lo único que sabemos es que esto fue un día feliz.

Sunday, April 26, 2009

Utopía

En una merienda con los colegas (a lo que hemos llegado) me puse a ver como jugaban sus respectivos chamos. Sin saberlo, los niños tienen su propio Estado. El columpio, propiedad comunitaria, es la plaza del pueblo donde todos se reúnen en Cabildo. Siempre hay un presidente que manda, una diputada que decide cuánto tiempo puede estar cada quien en el columpio y un fiscal acusador cuando pelean. También hay dos testigos que paran todo lo que están haciendo para ver como alguien llora y un inhabilitado político al que el resto del pueblo le prohíbe una vuelta en el columpio como castigo porque dijo -en palabras textuales- “chulo sin la ‘h’”. Encima de todo, tienen a una Ministra de Alimentación que les trae nuggets con Cheez Whiz para que merienden y una fuerza policial que les dice desde lejos: "Fede cuidado. No tan alto". Eso sí es un socialismo perfecto.-

A Nina y la Perfecta

Saturday, April 25, 2009

Estar así te hace insoportable

No me soporto. Estoy haciendo ejercicio y llevando a mis perros a un parque para que jueguen con otros perros. Me están molestando esos sitios donde el mesonero te ve feo porque te sirves hielo con la mano en vez de la paleta minúscula que ponen. ¡Yo sé que es niche pero es mi hielera y los hielos que ponen parecen granizo! Ahora me como la ensalada que viene en un envase de los sanduchitos del Rey David. Todavía no he logrado conquistar la manzana.

Tengo menos paciencia que antes para los insoportables. No me interesa que juegas polo. En serio. Compré un libro ayer en la feria de Altamira que no necesitaba por la sola razón que la autora/vendedora me pareció exacta a la esposa de San Nicolás. Me dio pena que me regalase un libro de ñapa porque yo le dije algo bonito. También compré uno de Simón Bolívar. Es la primera vez en ocho años que me leo algo de Simón Bolívar y no lo asocio con el chavismo. No entiendo a Jacqueline Faría. Es la única virreina de este país que no pasó por las filas de Osmel Sousa. Eso me confunde un poco.

No voy más a discotecas de moda. La que está ahorita es un cúmulo de gente que uno conoce rumbeando en la puerta y un coñazo de gente desconocida desmadrándose adentro. Mujeres oxigenadas con bocas de cera, dos mapamundi en el pecho y vestidos tan cortos que se les ve el modess. Empinando Veuve Clicquot como si fuese soda. ¿Adónde rumbean las sencillas? No sé porque pero cada vez que veo "Buenas Noches" juro que estoy invitado al matrimonio de Carla Angola. Big dissapointment el día que se case y eso no sea cierto. Hoy voy a almorzar con mis amigos en un restaurant. Yo no almuerzo en sitios públicos. Me molesta la sobremesa. Eso es solamente una excusa para decirte todo lo que no te has dicho en dos horas y hacer peloticas de servilleta. Todavía no puedo creer que yo fui el que organizó el plan.

Recibí otra llamada de esposos que van a ser padres. Esta vez no me molestó. Me gusta porque él va a ser el papá más guerrero del mundo. Ella sí va a tener que medio ir al psicólogo. No tengo paciencia para saludar a la gente en el tráfico. Antes bajaba la ventana. Ahora sencillamente pinto una paloma. No puedo con mis perras. Llego a cualquier hora de la madrugada y voy a ver si están durmiendo bien. Le digo “mis piponcitas”. Soy oficialmente como un papá de esos cursi que les dice a su esposa "tesoro". Es en serio, no me soporto. ¿Dónde están esos días en los que uno simplemente esperaba hasta la noche para comenzar su día?

Thursday, April 23, 2009

El Revuelo de la Castidad Bucal

Ya pasó. La prensa satanizó a Susan Boyle -el descubrimiento sensacional de Britain's Got Talent- y la convirtieron en la nueva Britney. Ahora hay un revuelo porque su alegación que jamás ha sido besada, no es tan cierta como parece, exponiendo a la cheeky Susan como una mentirosa. Los columnistas están en shock que la Boyle haya dicho semejante menitra. El titular de Jackie cuando se casó con Onassis resume todo lo que le está pasando a la Boyle en estos momentos: “How Could You?” No entendemos el revuelo. Ha habido mejores mentiras a lo largo de la historia. “Fumé pero no inhalé” es una mentira generacional. “No tuve sexo con esa mujer” es una mentira genial. “No soy un ladrón” es una falacia histórica. “...La cual aceptó.” Eso ya es un exabrupto.

Ahora, solo porque una mujer se quiere ganar un concurso de talentos y utiliza la virginidad de su boca como arma para diferenciarse de los demás, no debería generar el revuelo que ha causado el descubrimiento de la verdad. Es como creerse que Isabel I fue virgen solamente porque lanzó una propaganda al estilo rojo rojito, mitificando su castidad. Raleigh begs to differ! Dejen ser a Susan Boyle. Por lo menos lo suficiente como para que E! tenga material para un True Hollywood Story decente.-

Mi pensamiento fuera de los corchetes

Nota al Lector: Lo siguiente es todo lo que pasó por mi cabeza mientras leía mi carta en el Concurso de Cartas de Amor (ver post de abajo para la carta). A veces inseguros, muchas veces egocéntricos. Ruego disculpas. Mi signo es Leo.


[“Con ustedes el divertido Juan Aguerrevere”] o algo así. Oh Dios! Rebeca Moreno me llamó divertido. Mi papá se va a burlar de mí hasta el final de mis soles. Salgo. La barra de las barras. Van a decir que compré el premio. Tienes gente por todos lados. Parecen infiltrados. Saludo. ¿Por qué estás saludando con la mano? X bueno se ve medio presidenciable.

Luces. Lo máximo, no ves más nada que la primera fila. Dos tipos sentados ahí. Yo a ese chamo lo he vis..¿ajá qué ahora te vas a poner a jugar Facebook? No mentira, se parece. Respiro. Sonrisa de cagado. [“¿hola que tal?”] Que galán tan chimbo soy. Empiezo. Ve hacia arriba. Mi “B” está muerto. Uno cuando habla de muertos ve para arriba, salvo si estás hablando de Saddam. Con ese vería para aba…Toto concéntrate tienes que leer. Ok estás hablando pero no leyendo. No es un mensaje de celular, quita la voz de “al oír el tono”.

[“B. Llegando.”] Ok, ok solo tienes que llegar a la parte chimbisima que te inventaste de “pienso, pienso, pienso”. Recuerda reírte en el segundo pienso. [“Pienso, pienso. Pienso”] Fuck. Me reí en todos. Shhh. Tienes que aparentar que estás pensando. Agárrate duro de la mesa que ahorita viene la parte cómica. ¿Me meto las manos en los bolsillos? ¿Camino? Un taburete. Genius. Siéntate. Te vas a tomar un palo con el público. La gente se ríe. Si se ríen porque te sentaste, se ríen porque si.

[“¿Sabes qué, B?”] Éxito. Estás en tu casa. [“Maestra Ximena”]. Risas. Ok no inventes cosas, la rumba Polar Ice no va a pasar en la vida real. Sigue leyendo. [“..una whiskizada boliburguesa”] Ok pajuo tú eres el que lees la carta. No te rías tú también.

Ajá el apretón de mano aéreo. Sí, en verdad se vio bolsísima. No cantes “compae un abrazo”. ["Pienso que los first dates deberían empezar con darse un pico"] ¿Quién gritó “quéeee? Es verdad. Ok con esa no vas a salir. No puedo creer que se rieron con lo de las mujeres y la cartera. Ajá la parte rápida. Inspirate. [“Pienso que la gente debería comer más gelatina”] Epale, epale. Lee coño. No inventes. [“Abrazar a su dentista”] Risas. Te lo dije. Eso iba a gustar. Aja Valenta Quintero. Si está en el jurado, perdí. Nada la gente se ríe. Chévere. Vas bien.

[“Como los mariachis o los zanqueros”] No se te entendió nada. La cagaste. Ve el papel ¿Qué te pasa? [“Pienso que todo el mundo debería perderse por un día”…] Aww qué lindo esto. No, no déjate de vainas. Viene el “stick in bulb” ¿vas a explicar que es un bombillito o vas a decir el nombre en inglés? Explícalo no van a entender. Nadie entendió. Lo sabía. Bad joke anyways. Los curas con Facebook. Gracias por salvarme la vida. Siempre fiel a la causa. Sigue. Vas bien. Esto de estar aquí de verdad es lo máximo. ¿Será que yo conozco a más gente aquí?

[“…los que dicen que son apolíticos deberían ser fusilados”] Éxito. Seriedad. Justo lo que querías. Que no se vayan a reír con esto de que el presidente no tiene la culpa de todo por favooor... Buenísimo. Silencio total. Es que es verdad. Me encanta el público. Carolina Herrera. Se cagan de la risa. No te rías tú idiota. ¡Estás pensando! No hagas la voz saltadita cuando dices “que la Carola tiene su merito” como la practicaste. Bien no la estás haciend…uhhhh bueh…

Ajá Maite. ¿Invento ahí y digo Rebeca también? No Toto no seas jalabola. [“Pienso que Maite tiene razón. A veces hay que preguntarle a la gente que como están esas barras”] Está bien pues saluda al público ahí. Awww. Ok tu parte favorita. [...“el desodorante y un diccionario”] Aja pero no se rían ya va que es serio. Achántate un pelo porque no se va a entender. Nadie oyó. X tú lo entendiste.

Ok, ok el final ¿Qué vas a hacer? Párate, párate del taburete ya. ¿Por qué tienes como que media nalga salida? Viene la parte del te quiero. [“…así suene afeminado. Esa no es la palabra que sale en mi carta pero no la digo porque está mi mamá”] Inventor. Mete ahí que esto es un funeral por si a las moscas y la gente no entendió. [“ahí SI PIENSAS”] Epa que pasa no grites. [“Que falta me vas a hacer B. Que falta”]. Pana que mal actúas. Salte de ahí ya. Aplausos. Hey que bien están aplaudiendo full. De que me gano algo, me lo gano. Gut feeling. No, no abraces a Rebeca. Vas a poner la torta. Sigue de largo. ¿De dónde salieron estos bailarines que no me dan paso? [“Pilas ahí pana con el escalón, que está oscuro.”] Ok ya puedes dejar de pensar.

Colapso.-

Wednesday, April 22, 2009

3er. Premio Concurso Cartas de Amor

Toto recibiendo el premio de manos de Dayra Lambis.
Por un momento pensé que ELLA era el premio.

Una de las noches más sabrosas de mi vida. El tercer lugar en el Concurso de Cartas de Amor de Montblanc 2009 para una carta que no hubiese tenido éxito sin barra, sin el compañerismo tras bambalinas, las risas del público y el apoyo de todos esos mensajitos chéveres que me deja la fanaticada que tanto quiero. Estoy sumamente feliz con el puesto por una sola razón: El primer premio era un viaje a Nueva York que se acaba en una semana. El segundo era un reloj que seguro me lo tumbaba un choro. Pero el tercero es de esas cosas que uno guarda para toda la vida. Una pluma edición Marlene Dietrich de Montblanc. ¿Cuando se casen por el civil qué creen que va a poner Totón para la firma (y así evadir el regalo en Iskia)? Además que es utilísima para firmar el divorcio. En verdad, ¡Gracias a todos! Como dice mi carta: los quiero (hasta los que no conzoco).

Aquí la carta en su totalidad.-

B:

Llegando. No sé, estoy confundido. Pero tengo que escribirte. Decirte. Gritarte. Te quiero B. ¡Qué confusión! Tengo la cabeza llena de pensamientos inútiles. Cosas que no vienen al caso. No, mientras no me desamarre la corbata negra. El hecho es que pienso. Pienso. Pienso.

¿Sabes qué B? Pienso que la gente debería hacer más fiestas. Derrocharse todo su dinero en esa rumba Polar Ice que siempre quisiste hacer a los 18 años. Con el Catamarán Rumbero incluido. Criticable. Niche. Pero memorable. Una fiesta temática con alusiones a los Mini Pops o de Carrusel. Con una stripper disfrazada de Maestra Ximena. Bastantes shots de algo con granadina o una “whiskizada” boliburguesa. Para ver que es lo que se siente.

Pienso que la gente debería dar más abrazos. ¿Te acuerdas como nos dábamos la mano a los 15 años? Apretón, sube la palma pegando los pulgares y apretar la mano otra vez. ¡Qué pérdida de tiempo pana! Debería haber una ley que decretase la máxima “compae venga un abrazo” todos los días del año.

Pienso que los “first dates” deberían empezar con darse un pico. Así nos ahorramos una chorrera de tiempo y de enrolles durante la cena. Así como las mujeres serían más felices si no usasen cartera. Pienso que la gente debería comer más gelatina. Prohibir la Coca Cola de dieta, declarar al tequeño patrimonio nacional. Tomar más vitamina C. Leer la mancheta. Abrazar a su dentista. Pienso que hay que decirle a Valentina Quintero que saque una guía de lugares fugaces a donde ir cuando sencillamente te provoca seguir manejando. Pero que ésta sea verdaderamente de bolsillo.

Pienso que la gente más feliz son los mariachis de una esquina en Las Mercedes. Aunque los deteste a muerte cuando se presentan en una fiesta. Como los payasos. O los zanqueros. Pero entiendo que ellos también, deben ganarse la vida. Pienso que todo el mundo debería perderse por un día. Y tener el día más gratificante de su vida. Sin contárselo a nadie. Así haya bajado a Catia La Mar a un orfanato o se haya pasado todo el día en la Joyería Rio. Es su día.

Pienso que todos deberíamos tener una bicicleta o un “Stick-In Bulb”. El que nos haga más feliz. Pienso que las misas deberían ser participativas. Que los curas deberían tener Facebook. Saber que hacen sus feligreses en la semana. Para así preparar un discurso que nos motive. O que nos pegue. No todo tiene que ser un regaño.

Pienso que jamás hay que pedir perdón por un beso. O por decir lo que piensas. Ambos son honestos y la otra persona lo sabe. Pienso que los que dicen que son apolíticos deberían ser fusilados. De una. El ser más irresponsable es aquel que no tiene valores y pensamientos políticos. No importa el país donde viva o la profesión que ejerza.

No pienso que el Señor Presidente tenga la culpa de todo. El idiota que se come la isla en la Cota Mil para ganarse el paso más rápido hacia Guarenas también la tiene. Pienso que los medios deberían dejar de hablar de Carolina Herrera como nuestra máxima venezolana. Ese premio se lo merece el señor taxista de 60 años que te conversa sabrosísimo en un tráfico lluvioso. Así la Carola tenga su mérito.

Pienso que lo único verdaderamente capitalista de este país son las listas de regalos de los matrimonios y que deberían volver los patines de cuatro ruedas. Cuando llegaron los de línea, la gente dejó de patinar. Ahora que los niños andan por los centros comerciales deslizándose con un zapato que tiene una rueda en la suela, pienso que las compañías deberían sacarlos en tallas grandes. Por lo menos yo caminaría más feliz por la vida.

Pienso que Maite tiene toda la razón. A veces hay que preguntarle a la gente que como están esas barras. Que el dar las gracias al parquero es imprescindible. Hasta en la peor de tus noches. Pienso que hay dos cosas necesarias en esta vida: el desodorante y un diccionario. El primero es el requisito fundamental para que te soporten los demás. El segundo es esencial para soportarte a ti mismo.

Pienso que la felicidad se tiene que medir en constantes “te quieros”. Así suene marico.Es que hay días en que ves que bajan a alguien por un hueco y piensas. Ahí SÍ PIENSAS que no te alcanzó a decirlo lo suficiente. Ni siquiera a los que se abrazan ahora conmigo.

Que falta me vas a hacer B. Que falta…

T.-

Tuesday, April 21, 2009

The Big (Lovy-Dubby) Day

Hoy es el concurso de cartas de amor. Cero nervios. Me la he leído tantas veces estos últimos días que me la imagino perfectamente en la cabeza justo antes de acostarme. Obviamente cuando me acuesto soy uno de los cinco nominados al Oscar. Considerando que más nunca en mi vida estaré en el top ten de nada, mi supuesta nominación al Oscar por esta lectura se da por contado. El viernes pasado, perdí. Pero después me dio fastidio perder y me imaginé que ganaba. Hasta hice un discursito de aceptación. Se me olvidó darle las gracias a mi mamá. El sábado me arrestaron en plena lectura por insubordinado (pero eso fue porque la mente se desvió hacia otra carta). El domingo me imaginé que la tenía que leer por video conferencia porque me habían mandado a una misión de paz hacia Vietnam. Gracias a Dios hoy se acaba el suspenso de la imaginación.

Ayer la leí en voz alta por primera vez. Si es como me salió entonces tengo que estar resignado al hecho que soy una mezcla entre Juan Eleazar Figallo (el de Globovisión) leyendo el Acta de Independencia y cualquier actor en una película de Altman, improvisando parlamentos donde no los hay. Ya veremos como me sale. Entre la adrenalina, los nervios y la gozadera todo puede pasar. Lo único que me tiene nervioso es que odio cuando uno tiene que arreglar el micrófono para que esté a una altura acorde a la cara. Siempre pienso que la tuerca no va a ceder o que el micrófono completo se va a desparramar al piso.

Aparte de los accidentes hipocondriacos de utilería, estoy contento con lo que voy a leer porque es exacta a mí: cursi pero de pinga. Espero por todas las vírgenes que el contenido implícito se entienda. Escribí un homenaje a las cosas sencillas cuando ya se es demasiado tarde para vivirlas con una persona. En la carta no está así de claro, cosa que me preocupa un poco, pero en verdad espero que guste y que la gente se la goce. No hubiese querido leer otra cosa que no fuese lo que voy a leer esta noche.-

Break me a leg!

Sunday, April 19, 2009

Lección de Seguridad

Mora y su novio terminan. En plena llamada de lágrimas y sonsacadas para que la lleve a algún bar a ahogar sus penas, un asaltante le trata de arrebatar el teléfono celular.

Lo que se oye de mi lado es un forcejeo, gritos y si una halada de pelo tuviese sonido onomatopéyico, eso hubiese sido la descripción más exacta del ruido. Las únicas palabras que alcanzo a oír son las siguientes: “Maldito mamaguevo. A mí me joden solamente una vez por día.” El asaltante corre despavorido y Mora prosigue con la conversación como si nada: “¿Entonces, te busco?”

Nota a todos los choros de Caracas: no asaltar a mujeres despechadas.-

Saturday, April 18, 2009

Si mi vecina puede

Aparentemente todo va bien en la Cumbre de las Américas. Apretón de manos del criollo y del negro con regalito sobre la explotación latinoamericana incluido. Comienzo que nos abre la oportunidad para ocuparnos de otros fenómenos mediáticos como la nueva Un-Posh Spice: Susan Boyle. Un producto de Gran Bretaña, regalo de You Tube para el mundo, la Boyle -salida de un baúl de recuerdos de final de guerra en 1945- abrió su boca entonando a Los Miserables en un concurso local de talentos y de ahí no ha parado de callar ante millones de curiosos que acceden al video para ver esos raros momentos de la cultura pop en la cual “la pequeña locomotora” se lleva por delante a las más grandes probando –al igual que el cuento infantil de Piper– que “sí pudo”.

El término "underdog", es un concepto principalmente asociado con el sueño americano. Aquel que gana cuando tenía absolutamente todas las condiciones de perder. Jesse Owens. Truman vs. Dewey. El equipo de hockey de los Estados Unidos frente a los soviéticos en 1980. Rocky Balboa, Atticus Finch, Seabiscuit. Por eso es que casos como los de Boyle resuenan en todas las latitudes del globo terráqueo. Nos enseña que sí hay ese otro lado del arcoíris detrás de nuestro mundo en sepia. El mortal común esconde sus sueños tras una cortina de baño con una botella de champú que utiliza como micrófono. Rara vez se atreve a enseñar sus talentos en público. Dickinson no fue conocida sino hasta después de su muerte. Mitchell escondió su manuscrito de Lo Que El Viento se Llevó por diez años hasta que se lo entregó a un agente literario, en un acto impulsivo. Lo normal es que leamos la parábola de los talentos y pensemos en otros. La excepción es que pensemos en nosotros mismos.

Por eso es que el canto de Boyle, como lo fue el Nessum Dorma de Potts hace algunos años, emociona. Son gente ordinaria haciendo cosas extraordinarias. Personas con las que nos podemos relacionar y humanizar porque los vemos todos los días de nuestras vidas. Boyle bien puede ser la dueña de una mercería en la esquina de nuestra casa. Potts nos ha podido vender un celular. El hecho que fueron más allá de la distancia, se pararon frente a un público y tuvieran éxito nos confirma que el ideal tras Slumdog Millionaire, no es tan descabellado. Si el vecino puede, yo también. Así tenga todas las de perder.

En las Olimpiadas de México en 1968, John Stephen Akhwari de Tanzania llegó de último en la competencia del maratón. El ganador había cruzado la meta hace hora y media cuando Akhwari entró al estadio. Con la pierna ensangrentada, producto de una lesión muscular que le impedía correr, el maratonista persistía mostrando dolor en cada uno de sus pasos. Solamente quedaban algunos espectadores en el estadio, los cuales aplaudieron al tanzano efusivamente como si éste hubiese sido el laureado por las hojas de olivo y la medalla de oro. Poco después, un periodista le preguntó sobre su negativa a retirarse de la carrera, teniendo en cuenta que hubiese sido imposible ganar. El corredor pareció confuso con la pregunta, y sencillamente respondió: "Mi país no me envió a Ciudad de México para comenzar una carrera. Me enviaron para terminarla."

Ese es el mismo sentimiento que uno siente cuando Susan Boyle termina de cantar "I Dreamed a Dream" y Simon Cowell aplaude.-

Quote

"La botella de Black Label parecía normal y fuera de lugar, como el único hombre de esmoquin en un baile de disfraces." Greene, Viajes con mi tía (1969)

Brillante.-

Friday, April 17, 2009

Un Retrato de la Chica Bond

La Chica Bond, invitada recurrente en este tea party, está de cumpleaños. Revelar su edad es negar esa fabulosa atemporalidad que la caracteriza. Ok, tiene 30. Años seguramente despavoridos para una mujer, en la que se cumple aquella infame profecía de la que cantaba Shakira en "Pies Descalzos" pero no para la Chica Bond. Es cierto, tiene en su curriculum el haber atraído cual perro de aeropuerto a las más desquiciadas conquistas del Planeta Tierra –uno de los cuales insistía en llamarla “doncella”- pero no se rinde ni agoniza. Su presidencia del “Rotten Eye Club” no ha sido en vano y le ha sido difícil encontrar otra que ocupe el cargo.

Claro, siempre está It’s Good to Be para que se case con ella y vivan una placida vida matrimonial por separado. It’s Good to Be y la Chica Bond son los mejores amigos pero no se soportan. Cuenta la Chica Bond que si ella alguna vez es violada, a la última persona que llamaría es a It’s Good to Be. Ultrajada como estaría, tirada en un callejón sin salida y con la ropa toda raída, es muy probable que It’s Good to Be la viese de arriba para abajo y le dijese: “¿Y tú dejaste que te violasen vestida así como estás?”

Además de ser una mujer sensacional, el apodo de “Chica Bond” le viene porque ella siempre es protagonista –o si no la mejor amiga de la protagonista- de las aventuras con el desenlace más insólito de todos. Cuentos que van rodando de bar en bar por Caracas hasta perder toda noción de nombres y locaciones, convirtiéndose en generalidades. Siempre le digo que es por culpa de su única visita al psicólogo. A los quince o dieciséis años, en pleno acto de rebeldía adolescente se escapó de su casa. Encontrada y forzada a regresar, su mamá estimó que sería bueno enviarla a recibir tratamiento con un profesional. Nadie sabe qué fue lo que la Chica Bond contó desde aquel sofá; ella misma jura no haber dicho nada contundente pero pocos le creen. Lo cierto es que a los pocos días, el psicólogo se suicidó. Misterio que jamás ha sido resuelto.

Es ella a la que le aparece la rata en la poceta, la que se fue a depilar el bigote antes del entierro de su papá, la que concuerda con aquello que "estar deprimido está de moda", a la que disfrazaron auténticamente como las indias para un baile y cuando se dio cuenta a la mitad de la noche, el sari se había desenrollado lo suficiente como para dejarla en pantaletas. A ella le han tirado hielos en su cara ante la falsa creencia que había hablado mal de la Universidad Santa María, le han dicho mesonera por presentarse únicamente por su nombre de pila y la han obligado a bajarse de la mula para pagar las frutas de un camión frutero con el cual se estampó luego que la chocasen a ella por el costado del carro. La que llega a su casa a encontrarse con que la señora de servicio le había clavado un tenedor en la barriga al jardinero. Es ella la que se cae de los ski lifts y queda tirada en el montículo de nieve con los esquís para arriba, como en las comiquitas.

La Chica Bond es de las que se confiesa amante de la literatura inglesa y el arte cinético pero secretamente es Pérez Hilton el que ocupa su principal página de favoritos en Internet. Opina que Sawu es una perrera, detesta halar mecate, el único plato que ha cocinado en su vida ha sido un taco bake que le quedó chimbo y así como Karen Walker no cree que existe el metro, la Chica Bond no cree que exista downtown. En ninguna ciudad. Infla las narices en dos ocasiones: ignorantes que presumen saber de arte y un chisme mal contado sobre sus amigas de la infancia (plus Corolin Corolao). Es allí donde la negritud que ostenta -aceitunada para no perder la visión fancy de la homenajeada- se le sale en forma de defensora guerrillera (hasta hace el golpe de pecho patriótico a lo Patty Hearst cuando robaba bancos).

Organizando la exposición de Armando Reverón en Nueva York, le tocó llamar a un venezolano de esos de pañuelo en pecho para ver si podía prestar uno de sus cuadros para la muestra. El coleccionista snob insistió en hablarle en inglés británico durante toda la conversación a pesar de que ambos sabían que el otro hablaba español como cualquiera. La traducción literal que provocó la inflada de narices de la Chica Bond fue la siguiente: “Cuando yo era un chaval, mi institutriz solía llevarme hacia las playas de Macuto en donde me entretenía en jugarretas con el mono de Reverón.” ¿Ajá y? Luego de soportar un pequeño quiz sobre las muñecas, Juanita, la topografía de Macuto y el uso de la iluminación, el señor decidió que la Chica Bond era digna de saber donde se encontraba el famoso cuadro que él tenía. El colmo, la felicitación por hablar muy bien inglés.

Esa es mi Chica Bond. De Chapellín para el mundo. Happy 30’s.-

Love is not love Which alters when it alteration finds.

Wednesday, April 15, 2009

Amor Renovable

Cumplieron treinta y cinco años de casados el sábado pasado. Rutinaria felicitación, regalito de él para ella, almuerzo, cena con sus hijos, beso, él se acuesta, ella ve televisión. Celebraron sus quince años de casados hace un mes. Dejaron a los chamos con la tía, viaje a Europa, recorte en Hermés por culpa de CADIVI, cena en L’Ambroisie, hacen el amor, él lee a Dan Brown, ella, a de Beauvoir. Cumplieron diez años de casados. Cita en la peluquería. Mensaje en el Blackberry: “Reservé en Aprile 9:00 p.m. Te adoro”. Él llega corriendo de la oficina a vestirse. La sorprende a ella acostada. Con el único peluquero en Caracas que no es pato.

Llegaron por fin a los cinco años de matrimonio. Llamada de la pegada del cortejo que se sigue recordando de los aniversarios. No piensan hacer nada, él tiene una presentación al día siguiente, ella no cabe en ninguna parte con la barriga. 12 meses de infierno. Acordaron no regalarse nada por eso que les subieron la renta y el sueldo no da. Sorpresa para ella que “nada” efectivamente signifique eso. Acaban de salir de la fiesta de matrimonio. Ella se pone la pijamita sencilla pero atrevida que se compró en Miami como parte su trousseau. Sale con pose de felina nerviosa al cuarto. Él yace con la camisa del frac semi abierta y en bóxers. Mandándose un cambur.

Pregunta. ¿Para qué sirve la longevidad en el matrimonio? Los matrimonios, como toda licencia civil, deberían venir con una fecha de expiración. Pensémoslo, las licencias de manejar expiran. Cada diez años uno tiene que volver al Instituto Nacional de Tránsito Terrestre a renovarla. Las tarjetas de crédito se vencen. La cédula de identidad, nadie entiende el por qué, tiene fecha de vencimiento. Como la leche. Ni hablar del pasaporte y ese cuesta volverlo a conseguir. El gestor, como el proxeneta, siempre tiene clientes.

De esta manera, recae en la persona, consumidor o tarjetahabiente decidir si quiere continuar gozando de los beneficios que dicha licencia le trae. Si uno no ve el punto de seguir manejando en una ciudad en la que ya las horas pico son un mito, sencillamente no se renueva la licencia de manejar. Si el problema viene porque uno no entiende que eventualmente tiene que pagar las tarjetas de crédito, entonces se corta la nueva tarjeta que viene en sobre sellado. Ese es el tema. ¿Si en todos nuestros actos civiles tenemos el pleno poder de escindirnos de un contrato por cuestiones de vencimiento entonces por qué no podemos hacer lo mismo con el matrimonio?

No apostamos al pesimismo. Hay parejas que funcionan. La cursi, la sexual, la amistosa y la perfectamente separada. Son aquellos que le pasan los años y aún se siguen agarrando la mano en el cine. Hay los cuentos de amores eternos. Sesenta años de feliz convivencia en la que el divorcio -a diferencia del asesinato- jamás pasa por la cabeza. Eso es una belleza y es lo que toda infanta que se monta una sábana en la cabeza se imagina que le va a pasar. Las niñas no juegan a las divorciadas. Con el hombre sucede tarde en la vida. Para él, el juego se acaba cuando maneja de vuelta hacia su propia casa y no deja de pensar que no puede pasar otra noche más sin estar arropado en la misma cama que ella. Es así. El ser humano tiene la inevitable desgracia de enamorarse perdidamente. Por eso es que es exitoso ante las demás razas.

Pero en un mundo donde un poco menos de la mitad de los matrimonios terminan en divorcio, la connotación religiosa del acto eclesiástico en el que “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”, parece eterno. ¿Qué pasa si por mala leche uno termina casándose con la mujer que entra al Libro Guiness con el record de haber vivido más años? ¿Por qué le achacamos a la muerte la salida de todos nuestros problemas? No lo son. Hay familias peleadas por cuestiones de herencia. Hijos naturales. Hay tumbas con gramas sin cortar. La afección longeva puede que remedie todos los males pero también están los que lloran dentro de un baño porque no soportan como la otra persona respira. Si es así ¿para qué jugar palito mantequillero por el resto de tu vida?

El amor es el sentimiento más sobreestimado de todos. Se da por sentado y se banaliza en conversaciones tras anteojos subidos como cintillos en cafés de moda o en círculos ahumados junto a la parrilla de un domingo de hastío. Salvo los y las que se casaron por el marco de plata y el cotillón, uno apuesta a que la mancomunidad funcione. Una empresa contractual en la que ambos sostienen el mismo número de acciones, con una duración ficticia de unos noventa y nueve años. Pero ahí está la cosa. Pan Am cayó porque los accionistas eran otros. Traducido esto en términos de Maitena: la accionista nueva es Inés Duarte, Secretaria. La amante.

De acuerdo con datos suministrados por el Instituto Nacional de Estadística para el año 2007, en Venezuela se sentenciaron 28.823 divorcios. 79 de ellos duraron menos de un año de casados. 7.390 (la media) aguantaron entre cinco y nueve años de matrimonio mientras que otros 6.595 decidieron cancelar la celebración de sus bodas de porcelana -20 años- y más allá hasta completar la vajilla y el joyero del cual presumen aquellos viejitos que todavía bailan cachete con cachete en el sarao nupcial de uno de sus nietos.

Nos burlamos hoy en día porque los matrimonios jóvenes no duran pero alarma el hecho que los veteranos del sombrero de copa y las de seda brocada tampoco se soporten. ¿Si lo más honesto que se le pueda decir a una persona ante un público es “sí lo tomo”, entonces por qué no se puede tener la conversación más franca con la persona a la que más se quiere en este mundo y preguntarse: “¿le echamos pichón cinco años más?”? Una renovación de licencia cuya vigencia está basada mutua y exclusivamente en el consentimiento de ambos. Decir que sí. Eso es amor. Decir que no. Es más que amor. Eso es ser completamente sincero.-

Round Two

He decidido que fallé en el intento de dejar de fumar. Dejé las pastillas en la entrada de mi casa cuando salí corriendo para la Semana Santa y entre una cosa y la otra jamás fui a Farmatodo porque total, fueron cuatro días sin tomármelas y me di cuenta que no estaba fumando tanto. Pero es mentira pues me acabo de dar cuenta que entre las 3 de la tarde del día de ayer y la 1:31 del día de hoy ya me fumé una caja. Así que es una falacia que estoy fumando menos.

Aprovechando que ando solo y puedo fumar donde me plazca, esto de fumar arriba mientras escribo, con la cajita al lado no me ha ayudado. Lo que me está pasando es que puedo estar sin fumar por largos intervalos de tiempo pero no puedo estar sin pensar que no he fumado. Más aún no puedo estar sin saber que no hay una caja de cigarros tirada por la casa. Es horrible pensar así pero eso es lo que me pasa.

El primer intento fue bueno. De verdad te cambia la vida pero ya vi mi cuestión. Me gusta demasiado el cigarro de la mañana, en las fiestas mis amigos me recriminaban y yo decía que podía seguir fumando. Pero es una semana la que puedes fumar con el tratamiento. No un mes después. Podía y puedo estar en sitios donde la gente no fuma, el aeropuerto fue un hit, pero me monto en el carro y lo primero que hago es fumar. Así no me guste tanto como antes. Eso son todos mis errores. Pienso demasiado en fumar cuando no estoy fumando.

Me inscribí en un grupo de apoyo. “Mi nombre es Toto y soy un fumador”. La primera pregunta fue horrible. Cuantos años, meses y días llevas fumando. Yo sabía que había empezado a fumar en el mes de mayo en la fiesta de Gustavo Blanco por lo que busqué en mi caja de recuerdos la tarjeta (no es mentira que yo guardo todo) y ahí estaba: viernes 13 de mayo de 1994. Oficialmente 14 años, 11 meses y 3 días. Suficiente con decir que en el último año me volé dos millones de bolívares de los viejos en cajas de cigarros. Eso es 1 camara digital, 400 latas de Coca Cola, 80 combos de cuarto de libra, 50 tragos de whisky, 40 entradas al teatro, 28 libros nuevos, 100 entradas al cine, 10 corbatas y 6 pares de zapatos que no tengo.

Escribir en un blog los fallos de uno es un arma de doble filo pero ahí vamos. ¡Animo Amador! Round two here we go.-

Frase de la Década

"Nunca terminamos de ser quienes en verdad éramos por el que dirán."

Beatríz Rodríguez T. - Mi nueva heroína nacional.

La Verdadera Octo-Mom

Mi gran amiga La Gorda semanas antes de lanzarse una de Explosion People y traer un solo retoño al mundo. (Al menos eso es lo que nos han hecho creer aunque sospechamos que allí adentro hay una camada). Ella es la de los pantalones blancos.-

Tuesday, April 14, 2009

Días Cuasi Perfectos

Es completamente egoísta echárselas cuando uno tiene un día cuasi perfecto. Uno queda malísimo porque de repente la gente consideró que esto fue un día sin real o un martes cualquiera. Pero vamos, estar atracado en el tráfico de la autopista justo antes del CCCT con el Sol pegándote de lado con tanta intensidad que no puedes ver sino los colores rosados del cielo, inventando las letras del tema de la “Historia Sin Fín” que suena de fondo en la radio porque uno nada más se sabe el coro, con el codo apoyado a la ventana mientras te sobas la parte de atrás de la cabeza y el pie pegado al freno forrado en zapatos sin medias, es tema de sonrisa.

Más aún cuando volteas a ver las dos carpetas manila llenas de trabajo en el piso del copiloto, dos revistas sin leer en el tablero, cuatro libros nuevos envueltos en papel marrón mirándote desde el asiento de al lado, cinco libros regalados metidos en una bolsa en la parte de atrás, cuatro entradas para el concurso de cartas metidas en la cartera, una caja de chiclets Adams a medio tragar debajo del freno de mano y un mensajito de texto que sólo dice “¿Trotamos?” Una amalgama de cosas que se fueron insertando en el carro a medida que el día pasaba. Helo ahí. El momento perfecto para no pensar en que dirán los demás sobre la sonrisa de gancho de ropa estúpida que no te puedes borrar de la cara. Tan sólo un instante en el que, cegado por el Sol, te das cuenta que hoy fue uno de esos días que valieron la pena.-

Monday, April 13, 2009

Idiosincracias Playeras que No Entiendo

El taxista en la ida del aeropuerto hasta la casa de la playa te conversa sabroso, te habla bien de la isla, regular del gobierno y mal de la inseguridad. Pero igual te clava cien mil Bolívares. ¿Soy yo o escribir una cifra en Bolívares fuertes parece insignificante a lo que uno quiere transmitir? En España siguen hablando de pesetas a pesar que el Euro ya hizo la primera comunión. Los viejos hábitos tardan en morir. Por eso el exabrupto que te cobren cien mil bolos cuando el año pasado eran cuarenta. Sin I.V.A pero con una tremenda sonrisa Colgate a la que le falta un diente. Un augurio para la anorexia que sufrirá tu cartera en la Semana Santa. Sobre todo cuando estás en una cola kilométrica para entrar en el Sambil de Margarita preguntándote a ti mismo "¿Por qué carrizos es que estoy yendo al Sambil?"

Celebro el hecho que los trajes de baño para hombres con la mallita incluida adentro volvieron. Eso de estar todo el día con un calzoncillo mojado debajo de un pedazo de tela que llega hasta la rodilla y con la palabra “Quicksilver” tatuada en el culo era un franco fastidio. El ochenta por ciento de nosotros no es surfista pero igual había que usarlos. Fue el equivalente a la colonia Eternity de los noventa. Lo que no me había percatado es que en menos de una década pasamos de franelas raídas de Banana Republic y cholas cualesquiera a ver a una masificación caminar por las playas en loafers, usar camisas de Polo arremangadas y destacarse con los Vilbrequin, trajes de baños que constituyen la versión playera de las corbatas de animalitos de Hermés. Al mismo precio. Una suerte de Andrea Casiraghi sujeto a dólares de CADIVI. Es cierto eso, el quintorepublicanismo uniforma.

No entiendo la traficación de enfermeras en la playa. Una pobre empleada, sin derecho a traje de baño, a la que sientan en una silla sin paraguas para que vea exactamente lo mismo que la madre de las criaturas que juegan a montar castillos de arenas. La madre no hace nada salvo ponerse cuarenta cremas en los brazos, ajustarse la visera de paja y subirse con ambas manos la parte de arriba del bikini color azul cielo que le cubren sus lolas caídas. A menos que sacar un tupperware para repartir galleticas de soda cargadas de atún a los que rodean el paraguas sea una tarea oficiosa, no vemos la necesidad de traer a alguien para que sirva de madre sustituta como si los hijos de uno fuesen un accesorio más. Una cava adicional que tiene que cargar el papá luego de la palamentazón.

Al buhonerismo en este país le falta una seria dosis de mercadeo. Es culpa de las maricas que se combinan la concha del zarcillo fucsia con el pareo y las cholas. Para ellas, hay un ratio de tres buhoneros por pajua. Y que falta de originalidad porque todos venden lo mismo. Los vende cuadros y los vende esculturas de delfines en madera se medio destacan por su nichismo. Los vendedores de chipi chipis, siete potencia y vuelve a la vida excita a los eróticos. Pero la que se lleva el premio es la vieja margariteña que no vende nada. Ella se queda ahí parada viéndote hasta que le des real. Eso, es ser filántropa. Si yo fuera buhonero mi fuerte sería en la venta del periódico, platanitos, la revista Vanidades, cigarros Belmont y un Sudoko para la enfermera esclavizada. Este último con el lápiz Mongol. Con punta sacada a un módico precio.

El tatuaje. No quiero ser un traidor a mi generación ni a la cábala que da pintarse algo al cuerpo permanentemente. Salvo el pobre pendejo que se tatuó un Mickey Mouse en la espalda rascado en unos carnavales en Río Chico en 1992, el tatuaje constituye una manifestación artística de la personalidad de uno que lleva pensamiento y creatividad. Si esto es así, ¿cuál es el empeño de las mujeres en tanga invisible de tatuarse un racimo de flores entrelazadas en la parte inferior de la espalda? ¿Como una ofrenda floral que sirve de invitación cuando se está en la posición de “en cuatro en cuatro”? Con todo el tema de la gordura en este país uno pensaría que las mujeres serían más sensatas que tatuarse algo a lo ancho de la espalda. Cuando se embatolen como Soledad Bravo y las florecitas se asemejen más a una corona de entierro, hablaremos.

Y finalmente, como en todas las temporadas después de 1986, la tanga masculina sigue siendo inexplicable. Sobre todo cuando te encuentras a tu antiguo profesor de Química usándola.-

Sunday, April 12, 2009

Sardinas en Lata

Para nosotros los venezolanos, salir de viaje es lo mismo que jugar a sardinas en lata. Somos el único país cuya idea de vacaciones es irnos todos al mismo lugar. Nos encontramos en el aeropuerto con la misma gente por la cual compramos el pasaje para escapar de ellos. Solo que ahora no son estorbos. Son compañeros de viaje. Todos llegamos a la misma hora. O cuarenta horas antes o cinco minutos después. Jamás a la hora correcta. Nos hacemos panas de la persona que está delante de nosotros en la cola del chequeo de maletas. Es importante ese punto de referencia porque no nos vamos de viaje sin decirle a un completo extraño “guárdame el puesto que ya yo vengo”. No tenemos paciencia para la cola.

El procedimiento de embarque es precisamente eso, una idea embarcada. “Aserca anuncia la salida de su vuelo” es leitmotiv para la corredera a enfilarse en una cola ficticia. Tenemos el mal augurio que el avión nos va a dejar o que está sobrevendido. La economía procesal de abordar por filas es para nosotros un engaño. Si no estamos en una fila no estamos tranquilos. Si no hay veinte personas recogiendo bolsas del duty free, el vuelo está cancelado. Todos abordamos con un maletín de mano el cual probablemente sería clasificado como una maleta de las de verdad verdad en cualquier aeropuerto en los Estados Unidos. De que cabe, cabe. Siempre hay un bigotudo que se encarga de darle un trancazo a la compuerta para que eso ocurra.

A todos nos tocan los mismos tres personajes en el avión. El papá con camiseta blanca, lipa sobresaliente y cadena de oro, la sifrina con sombrero de paja, anteojos cubre-caras y chispitas moradas en el bolsillo trasero de su blue jean que combinan con el forro de su Blackberry y la señora de las mechas malhechas cargando al infante con corte de totuma que llora a mitad de vuelo porque se le taparon sus oídos. Nadie es capaz de admitir que va sentado en el asiento del medio. Si viene alguien se paran o se hacen los locos pero jamás asumimos que el vuelo va full o que el compartimiento de nuestro asiento va a estar vacío si nos montamos tarde.

Las aeromozas son todas clones Stepford. El moñito circular de Vilma Picapiedra laqueado a la perfección con suficiente aerosol para matar a un enjambre de abejas apenas se mueve mientras son forzadas a encaramar un coche, un almohadón y a la abuela en donde quepan. La explicación de las regulaciones aéreas en una voz en off que siempre parece imitar a Raquel Lares se pierde entre el bullicio de la pasada de hojas del catalogo de Rattan y la pasajera imbécil que siempre se para cuando el avión está despegando para abrir la compuerta a buscar algo que, como siempre, es innecesario. Ya en vuelo, los venezolanos todos persignados y con el cinturón desamarrado, comienza el tráfico. Dos azafatas ingeniándoselas para mover el carrito solamente porque al gordo del asiento 2C se le ocurrió la brillante idea de ir a hacer pupú y no hay forma que se aguante.

El avión no ha aterrizado y ya todos los venezolanos están haciendo la cola. Con el maletín de mano en la mano. Los europeos y los chinos se asustan pensando que se perdieron algo en el altavoz o que el avión está a punto de caerse. Tesis última que confirman cuando las ruedas del avión pisan tierra y la marabunta empieza a aplaudir. No debe existir otra explicación de ese aplauso para un chino en un vuelo a Margarita. El venezolano es sabio. Por cuarenta y cinco minutos, Chávez no es Dios. Dios es el piloto que aterrizó esa verga.

Como somos apurados, sabemos que el mejor puesto para recoger las maletas en el carrusel es en la boca del mismo. Ahí cuando salen las maletas hay trece gorilas de cada familia. Que una maleta de la vuelta completa en el carrusel es de pajuos. Los venezolanos tienen el don de la elasticidad manual. El problema viene con la cava. Equipaje fundamental en todo viaje playero. Todos tenemos la misma. Una cava de anime forrada en tiro y marcada “Familia Gutiérrez” en todos sus costados con marcador. Siempre usamos el mismo color rojo de Markette. Como si en Educación Familiar y Ciudadana nos hubiesen enseñado que cuando se empaca el atuncito y el tosti arepa hay que marcar la cava con rojo. Ponerlo en verde es mal agüero. Aparentemente se pierde la maleta. Inclusive a aquellos que se empeñan en forrarla como virgen con cinturón de castidad.

De ahí pasamos todos a otra cola. La del gafo que revisa un papelito de barras para ver si la maleta, la cava y la abuela que trajimos son efectivamente de nuestra propiedad. Los perros pueden ladrar en Maiquetía, los rayos X denotar sustancias psicotrópicas, el guardia del SENIAT puede pegar gritos y el detector de metales puede cantar la canción de cumpleaños. A nada de eso le paramos. Solamente al flaquito que colecciona los papelitos de barras. Como si le tuviéramos que probar a alguien que no somos ladrones. Sardinas en lata. Saliendo todos de una puerta como toros en Pamplona a marearse con el desconfío de moscas que gritan “taxi a la orden”. Como si eso faltara en un vuelo nacional: orden en la pea.-

Monday, April 6, 2009

Finalista concurso Cartas de Amor de Montblanc

Animado por Nina mi editora, decidí convertir algunos posts de este tea party en formato de cartas escritas a mano para el Concurso Cartas de Amor de Montblanc. Las entregué y me olvidé de ellas porque cuando uno jamás se ha ganado ni un pollito azul en la verbena del San Ignacio, tampoco vamos a creer que este Soltero de Oro pueda ganarse un concurso de enamorados. Error. Me llamaron esta mañana. De 8.500 cartas enviadas, una de las mías está incluida entre las 10 cartas finalistas.

Curiosamente, la carta seleccionada fue una que escribí de ñapa a última hora y la que menos contenido amoroso tiene. De todo lo que he escrito aquí en este tea party una de las cosas que a mí más me ha gustado fue un post que publiqué en octubre llamado “Pensando en Alto”. Un vómito de pensamientos chéveres que se me ocurrieron en la mitad del entierro del papá de una gran amiga mía. Para la carta, hice una introducción como si le estuviese escribiendo a una tal “B” (era “G” pero la cagué y como era a mano, seguí de largo) y de ahí me lancé con lo que había escrito para el post. Eso todo lo anoté en un bloc de esos amarillos que usamos los abogados nadie sabe por qué. Doblada adentro de un sobre de motorizado.

Ahora me pone nervioso el cuentico que me tengo que parar ahí a leer mi carta. La cita si me quieren ir a ver hacer el ridículo (tengo que decir la palabra “Catamaran Rumbero” obviamente es ridículo) es el Martes 21 de Abril en el Teatro Trasnocho a las 7 PM. Me dijeron que las entradas están a la venta a partir del 14 de abril en la taquilla del teatro, que son solamente 300 puestos y que la broma vuela. De todas maneras, escribiré aquí las experiencias a medida que el gran día se acerque.

No guardé una copia exacta de la carta porque, de nuevo, uno no gana estas cosas. A mi con el cuentico que quedé entre los 10 me da para inflarme el orgullo por los próximos seis meses. Así que con eso basta. Este es el link del post "Pensando en Alto":

¿Qué estabas haciendo cuando pasó el temblor?

Toda mi vida me había dado curiosidad por saber que se sentía cuando la tierra temblaba. Viviendo en Los Palos Grandes y teniendo a la más exagerada de las madres quien aún hoy profesa que la pantalla de cine le cayó encima a ella solita en un cine de Caraballeda en 1967, mis preocupaciones tenían fundamento. Desde chiquito me prepararon en el colegio sobre que hacer cuando ocurre un terremoto. Desde 1987 a 1994 me dijeron que me metiese debajo de mi pupitre o cualquier superficie. Después de eso, vinieron los forwards de e-mails con el "ALERTA: ¿qué hacer en un terremoto?” asegurando que un gurú en esto de los tembleteques recomendaba el “triangulo de la vida”.

En You Tube me metí alguna vez para oír una grabación del sonido del terremoto del 67; me he estudiado la escala de Richter de arriba para abajo y siempre he pensado que si debo correr, me gustaría traerme mi cajita de recuerdos conmigo. Pero nada me preparó para lo que yo estaba haciendo en el justo momento cuando empezó a temblar la tierra. En el preciso instante en que el mundo sonaba como rocas vomitando y la casa se movía de lado a lado, Toto se encontraba metido en una página pornográfica.

Llamémoslo aburrimiento dominical. Un pensamiento, un clic y hay dos tetas frente a ti. Eso no se piensa mucho. Pero si Dios quería castigarme por no haber ido a misa en el Domingo de Ramos, lo logró. En medio de la reacción “esto es un terremoto” y la apuradera por salir corriendo hacia el jardín, el instinto de aquel niño quesuo de catorce años que borraba el historial de su Internet en la computadora comunitaria, volvió. Nada más pensar que uno muere haciéndose la paja es finiquito para la eterna burla de los ángeles en la puerta de San Pedro.

Josefa estaba abajo y no sintió nada, salvo que la televisión se movió y Eparquio el loro se cayó de culo desde el palo donde estaba guindado. Llamó la Coqui luego que el temblor había pasado y ella tampoco sintió nada. Solamente quería pasar buscando “Slumdog Millionaire”. Está bien pues, la testosterona me volvió loco. Nadie más lo sintió. Gracias a Dios mi abuela es un megáfono humano de alertas inocuas. “Cooorraaaan que el mundo se acabaaaa” gritaba por el teléfono. Todo a la calma, pensé. Mi abuela sigue de manicomio.

Lo que sigue luego es una tensa calma que da miedo. Los perros ladran y uno se recuerda de algún consejo que seguramente oyó en Tío Simón el cual dice que los perros sienten todo antes que los humanos. Aquí viene otra vez. Después ramas que se caen y uno piensa que el araguaney pajuo (porque es el único en Caracas que NO ha floreado) se terminó de desplomar. Después no queda nada sino poner Globovisión. Porque al venezolano le encanta un estrés. No pasa más nada sino el recuerdo de creer que el mundo se te derrumbaba encima. Y reírte a solas por el hecho que no sabes cómo explicarle a tu mamá que llama despavorida preguntando “¿y qué estabas haciendo tú cuando pasó el temblor?

Saturday, April 4, 2009

Rascarse la cabeza

El 06 de diciembre de 2002, Joao de Gouveia disparó contra cientos de personas en la Plaza Altamira. Allí hirió a veinticinco personas y mató a tres. Confesado, recibe 29 años y 11 meses de prisión.

Ayer, tres comisiarios y cuatro agentes de la policiá son condenados a 30 años de prisión por hechos cometidos el 11 de abril de 2002 que solamente constan en fotografías.

No entiendo.-

Friday, April 3, 2009

Aún No


En junio de 2006, escribí un ensayo analizando politológicamente la Constitución de Venezuela. Yo quería averiguar si dentro del texto constitucional venezolano existían verdaderamente elementos estructurales que promoviesen características propias de un gobierno democrático o si por el contrario presentaba matices de un gobierno totalitario. No tomé en cuenta elementos externos sino que basé mi ensayo en lo que dice la letra de la Carta Magna.

Quizás ya vaya siendo tiempo de mirar esos elementos externos. Hoy con las decisiones de condenas, tiroteos, balaceras, detenciones y un viaje presidencial por países que ni el pueblo mismo imagina existen, solamente me alegro que vivimos en los tiempos en que vivimos. El régimen de terror francés es tremenda lectura para ver lo que pasaba con los que opinaban distinto. Y nosotros opinamos distinto. Hoy se ve en televisión. Sin quererlo, sin tener más real que el vecino, nosotros somos Versalles. ¡Qué decepción!

Yo estoy convencido que la persona que les dijo a los franceses “mira aquí hay una cancha de tenis vacía, vamos a meternos aquí” cuando les negaron la entrada a la sesión de Estados Generales, fue alguien que después tuvo descendencia venezolana. Y si esto fuese Francia yo no me puedo imaginar que Chávez o Rosales quisieren estar en Versalles con Antonieta y sus plumas. ¿Entonces quien es la monarquía?

La única gracia de Dios que nos concede estos tiempos de revolución -que de revolución nada tiene- es que Venezuela fue el primer país del mundo que adoptó la prohibición de la pena de muerte. Algo que agradecerle a la mal llamada Cuarta República. Que no existen fusilamientos oficiales (aunque del hampa no estamos hablando). Si existiese la guillotina, el Aló Ciudadano de hoy hubiese estado candela. Por no decir La Hojilla.

Y uno mira mi ensayo y se pregunta “Bueno ajá, ¿pero entonces si metieron preso a fulanito entonces esto es un gobierno de dictadura?” Not yet. Cuando cierren Globovisión y saqueen El Universal hablamos.-

Extractos del ensayo:

“Según Friedrich y Brzezinski en Las Características Generales de la Dictadura Totalitaria (1965) un sistema totalitario de gobierno es aquel que está “destinado a realizar intenciones totalistas en unas condiciones políticas y técnicas modernas, como un nuevo tipo de autocracia” (Pág. 239). Un sistema que busca transformar a una sociedad, pero sobre todo al hombre individual, a que se rijan por una ideología y forma de pensamiento semejante a la impuesta por el gobierno. El régimen totalitario tiene como objetivo el control total de los ciudadanos, imperando no solamente en lo concerniente a las actividades diarias de los mismos, sino también influyendo en su manera de pensar, sus valores y actitudes.

Para identificar los gobiernos totalitarios, Friedrich y Brzezinski presentan seis características comunes, las cuales vienen dadas en conjunto y no deben observarse separadamente, pues de hacerlo, caeríamos en contradicciones. Las mismas son:

  1. Imposición de una desarrollada ideología “basada en el rechazo radical de la sociedad existente” a la cual se debe adherir la sociedad, buscando como fin ultimo la transformación de esa sociedad en una nueva que vaya en consonancia con los fines propuestos por la doctrina gubernamental.
  2. Un partido de masas único, el cual suele ser liderado por un sólo hombre e integrado por un grupo minoritario de personas afectas a él, con una pasión por la ideología del régimen, dispuestas a trabajar porque dicha doctrina sea aceptada generalmente por la sociedad.
  3. La presentación de un sistema de “terror, físico y psíquico a través del control del partido y de la policía secreta que apoya al partido.”
  4. Un control total de todos los medios de comunicación.
  5. El monopolio y el uso de todas las armas de combate.
  6. Economía controlada y centralizada a través de entidades corporativas que solían ser independientes del control estadal.”

Foto Revista Exceso (marzo 2009)

Fondos Negros

Estoy traduciendo unas notas de bachillerato. El cliente me manda un texto preguntándome si quiere que me mande su título en fondo negro. Amigo, yo traduzco y cobro. No soy Tom Hanks cuando cachó a William Abagnale Jr. forjando cheques de Pan Am. ¿Qué es lo que pasa en este país con el tema del fondo negro? El fondo negro es una mala educación. Es asumir que, porque lo hicieron veinte, todos somos corruptos. Que los gallos no existieron y que todos los títulos fueron comprados en algún tarantín en La Guairita donde uno va a tomar chicha después de un entierro. El fondo negro es la tinta indeleble del proceso de votación electoral. Una mancha necesaria en tiempos de doble cedulación.

No es suficiente con que cada título (y cada billete si vamos por esa línea) tenga más hologramas que la comiquita "Jem", ni que tenga más dispositivos de seguridad que un aeropuerto en Los Ángeles (o eso nos ha dicho el Banco Central). Encima de todo eso hay que entregar una copia en rayos X de algo que supuestamente es legítimo y validado por cuanta autoridad cabe para firmar dentro de un papelito 8x10.

Lo que es inentendible es que quien otorgó el titulo, es el mismo que exige una copia disfrazada de monje en el Oscurantismo. ¿Quién es el del problema entonces? No nosotros que nos calamos cinco años de zapatos Pocholín y loncheras sudadas. El problema es de ustedes que no entregan el título en negativo de una sola vez y ya. Nadie, salvo Jegny Carolina, ha guindado en su cuarto el título que da el Ministerio de Educación (el que es todo computarizado) así que por cuestiones de estética no nos vamos a poner burócratas.

Si uno se va a graduar de una universidad tiene que volver a su colegio a que le estampen el mismo sellito con que estampaban los deméritos, validando la copia de la copia del título en fondo negro. Por eso, el fondo negro es un golpe a la autoestima. El estudiante pasó cinco años universitarios siendo exactamente la persona que quería ser en la vida: alguien con la camisa por fuera. Obligarlo a devolverse a su colegio por culpa de un fondo negro es extirparle toda sensación de personalidad adquirida. Nada como el olor a cantina o a dirección para encogerte los cojones una vez más. Ni hablar cuando sale la directora a decirte: “Sánchez, que bueno verlo por aquí”. Pinga. Todo porque en Venezuela no se confía en que, de verdad, uno sí se fajó en Educación Familiar y Ciudadana.

O es eso o el rumor de los títulos falsos lo empezó alguien que tenía un negocio quebrado de maquinas fotocopiadoras que sacaban fondos negros.

Wednesday, April 1, 2009

Agradecimiento

Al canal TCM. Por fin entendieron que las películas clásicas no pueden verse en gallego. Bogart diciendo “siempre tendremos Paris” suena buenísimo en la cabeza pero no en la pantalla. Lo mismo con Butler diciendo “me importa un bledo”. Si es así, mi amigo Rollito hace doblajes y lo podemos llamar a él para que diga: “Francamente querida, me sabe a m….”. Gracias por traer de vuelta las películas en su idioma original. He gozado esta semana en mi maratón de las 9:30 de la noche viendo “Rebel without a Cause”, “Woman of the Year” y “The Fountainhead” (sobre esta última, me tengo que leer el libro y escribir más porque es fenomenal). Películas que jamás he visto y que por fin tengo el chance de gozármelas.-

Burst Balloons

Soy la persona con menos fuerza de voluntad que conozco. Le echo la culpa a los cien años de El Universal. Me senté esta mañana a leerme los diez cuerpos enteros. Con una edición que va narrando año a año lo que pasó en la historia universal, este era mi día de “chévere”. En 1918 me empezó a provocar algo pero no sabía qué. En 1923, levanté la vista para ver donde estaban mis cigarros pero me recordé que ya no fumaba.

Como el Plan Marshall tenía una infografía de lo más interesante, me detuve un poco en esa página. Cuando me quedo quieto es que me provoca hacer algo más. Fuck it. Prendida de cigarro. No me dio remordimiento de conciencia alguna. Ni siquiera en 1982 cuando prendí otro. Lo prometo por las tres vírgenes: son las 7:32 y solamente fumé cinco veces en el día de hoy. No es excusa. Pero tampoco es que me fui de palo y me fumé el cartón en celebración que hoy era mi día de fumar.

Mañana me amontono de chiclets Adams. Reportaremos mis experiencias.-

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