Friday, July 31, 2009

Cuentos cortos de familia para Miss Alice (que está aburrida)

  • Es bueno saber que yo no soy el único al que le pintaban la planta del pie en una hoja de papel cuando mis papás se iban de viaje para enseñársela al vendedor de zapatos y así encontrar la talla de mis mocasines.
  • Mi papá se ganó una vez un millón de Bolívares en una promoción de Astor Azul. Sabías que te ganabas el premio si te tocaba un cigarro con filtro azul dentro de la caja. El problema es que mi papá se lo fumó hasta que se dio cuenta que era demasiado tarde.
  • El cuarto de Josefa se llama el Banco de Tequendama porque siempre le robamos plata a ella. El lavandero se llama El Consulado de Colombia.
  • Un socio de mi papá estaba atravesando la Plaza La Castellana cargando una bolsita marrón. Un motorizado pasó volando y se la arrancó. El socio se echó a reír. Adentro de la bolsa estaba su examen de heces.
  • Mi madre desmayó a una señora cuando le estaba contando con lujo de detalles uno de sus tres partos.
  • El colegio de mi hermana era tan ilógico que una vez las castigaron a todas porque alguién se tiró un peo y nadie confesó. Mandaron a llamar a todos los padres y representantes a una reunión para contarles de la mala educación de sus hijas. Los padres reciprocaron formando un semerendo peo.
  • Planificando el viaje de graduación, una levantó la mano y preguntó "¿Dónde queda Alta Mar y porque nos vamos a pasar tantos días allí?
  • Mi papá le pidió a mi mamá en un viaje por carretera de Paris a Mónaco que le contase sobre el año que ella vivió en Suiza. Llegaron a Montecarlo y mi mamá todavía no había salido de Maiquetía.
  • Mi Tía Ana Cé se encontró a un señor en la calle, lo abrazó y le dijo “mi amor tanto tiempo que no nos vemos.” En la noche, viendo la televisión, se encontró con que ese era el abogado de la contraparte en el juicio de mi tío Candy.
  • Mi ilusión de Disney se perdió completamente cuando mi prima se le paró detrás a Pluto y me enseño que tenía Velcro en el cuerpo.
  • La hermana de Mayen insistió que un comensal en un restaurant era Giorgio Armani. Su papá para fastidiarla firmó en el libro de visitantes “Giorgio Armani”. La fanática corrió a la mesa, haló al tipo por la bufanda y empezó a vociferarle al señor que revelase a todo el restaurant que él era Giorgio Armani. Hasta el sol de hoy no las dejan entrar al restaurant.
  • Befea, la que trabajaba en casa de la Gorda, se estaba bañando cuando sonó el teléfono. Como estaba sola en la casa, salió desnuda a atenderlo. En ese preciso momento llegó toda la familia. Befe se tapó sus partes con una maletica de Snoopy.
  • Alejandro mi hermano se compró con la tarjeta de crédito que le dio mi papá un time sharing en el Hotel Tamanaco cuando tenía quince años. A él le pareció genial la idea de poder usar la piscina y el bar en una nota de family fun. Hasta el sol de hoy Alejandro no tiene tarjeta de crédito.
  • En una clase de Derecho Penal, Furla mi amiga respondió a la pregunta “¿A quién pertenece el cuerpo del muerto?” con la siguiente respuesta: “al asesino.”
  • A la Gorda la botaron del colegio por pintarse los ojos con Markette. En un acto de pava se robó el carro (vive tres edificios al lado del colegio) y fue a buscar el libro de Biología que se le había quedado en el carro. Unos choros le tumbaron la camioneta. No salió por un año entero.
  • Teresita se perdió en su primer día de clases yendo a la Universidad Católica. El problema es que se perdió en frente de la Clinica El Avila. Furla mi amiga fue más allá. Se peló el cruce y terminó en La Guaira.-

Llévatelo.-


    Hasta nuevo rico soy patético

    Esta mañana me llama mi abuela para decirme que me tiene un cheque de una suma cuantiosa (pero no tanto como para que me secuestren ni para hacerme cotizable en el mercado romántico) como regalo de cumpleaños. Le recuerdo diligentemente que faltan veintidós días para mi arribo al tercer piso pero le agradezco el gesto inoportuno ya que mis jefes no me pagaron la quincena. Ella me explica que ese cheque se lo ha dado a todos sus nietos cuando se casan o cuando hacen un postgrado. “Y te lo estoy dando ahora mi amor porque eres el único nieto que no se casó [nótese la asunción de resignación en el verbo] ni hizo postgrado.”

    Heredar real porque para tu abuela eres un loser: priceless.-

    Thursday, July 30, 2009

    Tú en una sola palabra

    Decía la autora de un libro que me leí hace tiempo que toda ciudad tiene una sola palabra que la define. París es AMOR. Roma es SEXO. Nueva York es LOGRAR, la palabra del Vaticano es PODER. Dice el libro, “todas las ciudades tienen una sola palabra que las identifica, que define a la mayoría de sus habitantes. Si pudieras leer el pensamiento de la gente con la que te cruzas por la calle, descubrirías que la mayor parte de ellos están pensando lo mismo. Sea cual sea ese pensamiento, ésa es “la palabra” de la ciudad. Y si tu palabra no concuerda con la de la ciudad, entonces no es tu sitio.”

    Si eso es así, ¿Cuál es la palabra que define a Caracas?

    Y si vamos un poco más allá de las ciudades,

    ¿Cuál es la palabra que te define a ti?

    Piénsalo. Es díficil.-

    Wednesday, July 29, 2009

    No, I am your father


    Mi amiga Manolita Zarate por fin trae a su retoño al mundo este lunes. Quisiéramos decir que las tecnologías han avanzado y ahora uno puede escoger el día del nacimiento de sus chamos. Pero es lo mismo que casarse. La fecha del matrimonio en esta ciudad está supeditada a la disponibilidad de la Iglesia de Campo Alegre y –cruzando los dedos- que otra persona haya cancelado porque descubrió que su fiancée no tenía intención alguna de cumplir aquella promesa futura de fidelidad. Con los bebés pasa que se fastidian de estar nadando y deciden sentarse a último minuto en la barriga de la primeriza. Ergo, sacada de chama un día específico para volverla a acostar en una sabana de cuna por seis meses más (y sin poder echarse un palenque).

    Manola está de lo más emocionada que va a tener a su bebé pero aún está un poco temerosa que eso implica que va a ser la madre de alguien. Ha tenido sobrinos pero a todos los ha consentido con helados y enseñado a decir "coño". Ha tenido perros toda su vida, los cuales están todos llenos de pulgas y no obedecen a ninguna orden hitleriana. Con un bebé propio, la cosa es distinta. Ella se ha preparado como una candidata guerrera al Miss Confraternidad Bolivariana, la cual no tiene ninguna intención de conformarse con la banda de Señorita Amistad. Lo de ella va en serio, constatado porque el libro “What to Expect when you’re Expecting” se está desintegrando. No encontró la respuesta de cómo ser madre y no cagarla en el intento.

    Hoy conversé con ella para anunciarle que no la pensaba visitar en la clínica. No es mi culpa que el doctor se le haya ocurrido la brillante idea de traer al mundo a su hija un lunes. Con el colapso del tráfico, el estacionamiento y el ascensor, llegaré a su cuarto cuando la nena esté lista para portar el vestido de la primera comunión, con las manos pegaditas en rezo. No obstante, le deseé todo el éxito del mundo, le aseguré que va a ser una excelente madre y le dije por enésima vez que no va a ser la responsable de mandar a su hija al psicólogo en tiempos por venir.

    ¿O sí? Hablando, se me ocurrió la brillante idea de hacerle la vida más interesante a la primogénita. Ya que vivimos en un país de novela, le sugerí a Manolita que tuviese a su chama pero que le escondiese su verdadera identidad hasta los dieciocho años. Una de esas historias noveleras de Marimar en donde la niña crece marginada porque una familia con una corporación petrolífera con nombre cursi estilo “Empresas Luján” forzó a su madre a vivir como mendiga. O si no al estilo Guerra de las Galaxias en donde tiene que luchar contra las fuerzas del mal. Si no se habían dado cuenta, Star Wars y las novelas venezolanas tienen la misma trama: hijos pobres luchan contra fuerza mayor cuyo principal enemigo -el más poderoso y rico del planeta- resulta ser su padre, con quien se congracian al final de la trama. Detrás de cada novela rosa en Venevisón hay un sci-fi freak que no encontró trabajo en Lucas Entertainment.

    Así, se me ocurre que llevemos a la criatura al jardín de infantes pero le procuramos playdates con nombres como Cirilo, Chewbacca, Topacio, Leia, Charito y Cara Sucia y la obligamos a trabajar como empanadera en el Barrio Los Sueños. Con un Obi-Wan Kenobi que le enseñe una moral detrás de cada lección aprendida en la intermperie. Interpretado andróginamente por Gledys Ibarra.

    Ya una vez que haya comprendido los pormenores de la vida, le revelamos que su verdadero padre es (y de fondo le ponemos la canción de Odisea en Espacio tropicalizada por Colina) alguien con nombre histriónico como Ezequiel Domingo Luján Matamoros (a quien disfrazaremos de una versión pre-histórica de Darth Vader), le revelamos la verdadera identidad de Manolita (vestida con una pamela roja cursísima como Caridad Canelón y el pelo en rollitos de cinammon rolls como la princesa Leia), le damos un cheque por veinte millones de dólares (esto lo conseguimos en un tele-ton animado por Raúl Amundaray y Lupita Ferrer) y le damos las gracias por habernos permitido hacer de ella un espécimen del Truman Show criollo.

    Si sale jodida en la vida no es nuestra culpa porque con eso de que tenía que echar pa’lante a como diese lugar, le enseñamos humildad, valor, templanza y superación. A la Bella Durmiente la mandaron para un rancho en el bosque con tres tías lesbianas y aún así jamás le dio ninguna infección por andar descalza y hablar esquizofrénicamente con las ardillas. Igualito se casó con su príncipe. Luke Skywalker se convirtió en Jedi pero tampoco es que demandó a Darth Vader por arrancarle el brazo y confesarle que era su padre en menos de un minuto. Más bien le ayudó a quitarse la mascara, lo ayudó a morir y oír su ultima confesión. ¡Eso es épico! Con este experimento, es más lo que vamos a hacer por su educación que si apoyamos la tesis de mandar a la neonata al Merici y codearla con gente “bien” que le va a enseñar el poder del wannabismo y de la inseguridad adolescente.

    Todo en broma Manolita. Here’s to the joys of having a baby. Cualquier cosa que falles en la educación de la infanta, te recomiendo a los libros de Teo. Teo hacía de todo, Teo en tren, Teo en avión, Teo en cumpleaños, Teo se disfraza de Yoda. Ese Teo hizo más por mi imaginación que cualquier juego “didáctico” que me hubiesen podido regalar para “estimular” el hecho que jamás aprendí a cortar con tijeras ni reconocer figuras espaciales. Pero considera mi oferta novelera-estarwarsera. Tan descabellada no es.-

    May the Force be with you.-

    Tuesday, July 28, 2009

    Black Jack for Madame Maxime

    “Remember in elementary school you were told that in case of fire you have to line up quietly in a single file from smallest to tallest? What is the logic in that? What, do tall people burn slower?”

    W. Hutcherson.-

    To the freakishly tall but always loyal Miss Alice,

    I was gonna give you some good ol’ fashioned Father Tots advice on your birthday but I figured that if you can survive the swine flu and not lose face in front of the hypochondriacs, you pretty much learned everything you need to know about life in your twenties. However, as a father I must bestow my wisdom, so bear with me in my utter ramblings of nonsense. The more I think of it, the more I realize that my twenties were all about self-discovery. About finding out who I was and if I liked myself enough to have a coffee with Me in the mornings. Don't let anybody fool you, some days are shitty, some years will most definitely be shitty but the overall picture is that you get to a certain point in life where you can actually do the chicken dance because you felt like it and not care enough to think about it the next day. Most people get to be forty and they can’t do the chicken dance. Those, my dear, are called adults. [Warning: this only applies to the chicken dance.]

    I tried to find something that inspired me when I turned 21 so that I could share it with you but, alas, I became of age in an era where Hotmail forced you to delete messages. Yes, there was a time when “your account limit has been reached” was the standard for discriminating between deleting or saving a message. And I look at old photo albums –again there was a stone age where we ‘developed’ something called ‘film’- of myself at the time –dashingly handsome as is my custom- and can only think when I look at the guy with the Head and Shoulders hairdo that stares right back at me, that I had fun. I just had fun. I found out late in life that I no longer belonged in places or that there were certain things that could tire me. Hence, you stating that I'm 200 years old. But in those ages, the world was mine. There wasn’t anything I couldn’t do. The 'trouble' is, I didn’t do anything.

    You know how people make lists? I want to hang glide, and cross the Gobi Desert barefoot and read the entire “A” section of the Encyclopedia Britannica (Aardvark, Adams, Adenoids) or take a soul searching trip through Gucci to find the perfect shoe? I made tens of thousands of those lists. And the fact is -other than having two majors before I was 27 (didn’t even come close, I finished at 29), learn to speak French (bohn jewer), live in another country (I switched rooms; score!)- that I never really did wine on the valleys of the Loire, de-worm orphans with the Peace Corps, watch the entire Best Picture Winners, walked the Way of St. James in Buddhist silence or gave the perfect kiss in Salzburg.

    But that doesn’t mean that my twenties were wasted. In fact, those unreachable goals were the ones that made me appreciate the pleasures of a night of Blue Curacaos’, get to know people whom I really (and still) wanted to hang out with, share an imperfect movie on a perfect night, walk on breezy Boston mornings to public libraries in search of victory while loudly complaining about the cold or give away sloppy kisses on platforms of murky train stations. All the tiny life lessons that I gave Manuel long ago, were the ones that really made young life be a lesson. Vienna and Salzburg can wait. Blue Curacaos’ are meant to be drunk while a 'guitar gently weeps'. And there are so little guitar weepers left. So, make lists. Make dozens of them. Oodles. But don’t measure your life by how many items you cross out. Rather, on the dozens of further items that you pencil in as time goes by.

    Have fun Miss A and don’t worry about everything else (you will but I can’t be blamed for not saying so). Just concentrate on finding the card game that you prefer to play. Everything will change in your twenties. Radically. But nobody ever leaves them without having found the card game that defines who they really are and what are their stakes. Try everything, from Blackjack to Baccarat. Eventually, every roulette stops at the right number.-

    Always,
    Father Tots.-

    Monday, July 27, 2009

    Uno se puede acostumbrar a los fantasmas


    Cenando esta noche con BFF, Sally Mae y Roche Bonche a.k.a the Ghosts of Harvard Past:

    Ghosts: ‘Toto, ¿Cómo van los chamos de Harvard?’
    Toto: ‘Ni idea, yo me salí hace tiempo.’
    Silencio sepulcral. Lentos aplausos. Standing ovation.
    Toto: Cabrones.-

    No sé que me está pasando estas últimas semanas pero siento que están volviendo todos mis fantasmas de épocas en las que tenía pelo y no sabía lo que era pagar una tarjeta de crédito. ¿Qué le pasa a la gente internacional (por no decir de los nacionales fantasmas) que decidieron regresar a mi vida, todas en un fin de semana? Me había acostumbrado tanto a verlos en pixeles y a oírlos a través de emoticones en Messenger que abrazarlos de manera tridimensional raya en lo psicótico. Pero que sabroso es volver a ver gente. El tiempo calendario se detiene y sí, aún cuando es cierto que se deben de hablar de cosas horrendas como la paternidad, el seguro médico y el hipertiroidismo, el mismo chiste, gesto y guiño permanece. Sólo que ahora el twist es que el hombre Q-tip es padre, la que olía a tabaco y Chanel dejó de fumar y la former Lesbian Bitch se muda con el novio. Gajes del oficio que no quitan lo bailado.

    Así me está pasando con todos mis fantasmas. Los que vinieron, los que están y los que vendrán. Pero repito. Uno se puede acostumbrar a esto. No vengan todos a la vez por favor.-

    Sunday, July 26, 2009

    El puente se goza en Caracas

    Un fin de semana de mocos, noches sibaritas, ratones en Galipán, conciertos al aire libre, gente del pasado, confesiones histriónicas y canciones que no pegan en ningún bar.-

    Dandómelas de explorador egocéntrico con la camarita de mi celular on a perfect weekend.

    Una conversación el viernes en la noche sobre mi incipiente arribo a los treinta años de edad en poco menos de un mes fue el detonante para decidir que ya era suficiente mi connato gripal. Sentado con Moisita y Anne en la terraza de mi casa, una botella de whisky y una caja de Kleenex de por medio (por eso de los mocos, no por la depresión) surgió la conversación de cómo celebrar de la mejor manera el hecho histriónico que no hice postgrado, no me casé, no viví un tiempo afuera, no tuve un hijo, no soy gerente de algo y no me mudé de la casa de mis papás. O mejor dicho “celebremos el hecho que claramente perdiste en el juego de ser como todos los demás.” Ahí me deprimí. Pero no por el hecho que no hice absolutamente nada de lo que han hecho todos los demás sino porque me di cuenta que era mi tercera caja de Kleenex en menos de una semana.

    La mejor manera de celebrarle el cumpleaños a Simón José Antonio de la Sexísima Trinidad no era quedándose en casa teniendo una conversación inútil porque yo soy de los que considera que uno no debería organizarse su propia fiesta de cumpleaños, sino que se la deberían hacer los demás. Es verdad. No puede haber nada peor que le digan a uno “pásate esta noche para picar una tortica.” Fue aburrido a los quince y será aburridísimo a los noventa y cinco en el asilo. Que te pasen buscando y que te digan "cállate y toma", eso es lo máximo. Por eso, era mejor salirme de ese foso e irme a pintar la ciudad de rojo (pero no tan roja) a celebrar que Simón Bolívar cumplía una chorrera de años y nadie le había ido para el bonche porque todo el mundo se largó de la ciudad.


    Quedarse en Caracas cuando hay puente es mi recomendación numero uno a la hora de buscar un destino porque se experimenta a la ciudad con toda la intención de metrópoli: sin tráfico, con gente comprensiva porque están todos en la misma nota que tú y con un Ávila esplendido que aparta las nubes para que uno se goce a su ciudad. Con Anne a bordo nos dirigimos a tomarnos un whisky en Lola’s con una pareja de amigos peligrosos. Son peligrosos porque no son el típcio hombre y mujer que tienen seis años de novios y se pintan cursilerías en los muros de Facebook. Nada de eso. Ellos son el tipo de pareja que no concibe que los demás empatados se sienten a ver películas compradas en la entrada de La Guairita un viernes en la noche.

    Lo de ellos es un buen plato en algún restaurant y luego una rumba de fin de año, así sea 24 de julio. Solos o acompañados, los ves sentados en la barra de Le Club. Son ese tipo de gente que viene con serpentina. Tienen la distinción de haber matado a un amigo rumbero. En uno de sus domingos peligrosos rumbearon hasta el amanecer, se tomaron la foto de costumbre para el recuerdo y mandaron al amigo a su casa a dormir. El señor nunca se despertó. Pero aún sigue sonriendo en esa última foto con cotillón.

    "Hoy decreto que es mi cumpleaños. No se dice más."

    Los Peligrosos no conocían la discoteca Rosalinda por lo que nos fuimos para allá. Sentados en uno de los cuarticos –bautizado diligentemente como la Capilla 1- se nos unieron It’s Good to Be y mi gran amiga Coroline, procedente de las alcantarillas de Nueva York. Como siempre cuando se está en buena compañía una gozadera sibarita que no vale detallar más porque mi gozadera no necesariamente interesa o es compatible con las gozaderas de los otros.

    "Noches con Vizcarrondo: el análisis freudiano te sale gratis".

    Debo decir que llama poderosamente la atención las conversaciones que se tienen en una discoteca porque todas me parecen memorables en su momento. El problema es que nunca puedo acordarme de ellas. Nada interesante puede darse cuando uno se sirve un whisky a las seis y media de la mañana y sigue elucubrando de algo político o sexual, mientras que los mensajes de texto al día siguiente son todos ininteligibles, ¡pero Dios como se gozan! Aún cuando nada quita la sensación de haberse portado mal que llegar a tu casa con el periódico bajo el brazo. Un cafecito mañanero, Josefa dando vueltas quejándose de algún lumbago mientras me quedo en la terraza con más nada que mis perros, la mancheta y un zumbido en los oídos que pasaron una buena noche.


    Para pasar el ratón físico, It’s Good to Be, Coroline y yo nos fuimos a poner al sol como las gallinas arriba en Galipán. Mi amiga Coro es cancionera de buena cepa. De esas que te canta a la Pantoja llorando a Paquirri o a María Conchita con la misma respiración. Pero ella jamás había subido a Galipán por lo cual procedió a dar vueltas y vueltas en una versión no estupefaciente de María Von Trapp con el coro completo de los siete hijos hasta que cayó tendida al piso. Un día esplendido en el que nos la pasamos viendo los aviones a la distancia tratando de adivinar de donde venían y hacia donde iban. Todo a punta de Coca Cola porque llega un punto en la vida de un humano donde el hígado te dice “No, No, Nanette”. Así sea fin de semana de puente.

    "Los Refugiados"

    "El día estaba demasiado bonito en la montaña".

    En la noche nos regresamos a mi casa para ver como florecían diecisiete damas de noche. Me intriga demasiado esa mata. Una flor que se da a las siete de la noche y continúa floreciendo, llegando a su máximo apogeo y olor a la una de la madrugada para luego morir a las cuatro. Ver a más de cinco en conjunto y poder olerlas es estar ante una sensación de éxtasis que solo puede ser superada por efectos conversatorios que giraron alrededor de la mata. Una noche que siempre termina cortando la flor para llevársela a alguien mayor que con gracia la pone ante la Virgen y con desgracia la recoge muerta al día siguiente. Por eso me intriga la flor. Es como los momentos perfectos. Se van antes que te des cuenta que lo son.

    17 flores esa noche.

    El domingo nos fuimos con Anne al concierto de Gustavo Dudamel en el Parque Los Caobos. Un eterno privilegio oírlo a él y a la Orquesta pero más privilegio el poderlo oír en su primer concierto en Caracas al aire libre. Oyendo Tchaikovski hasta el Llanero Solitario, estuvimos cinco mil personas, de pie y sentados, extasiados ante tal maravilla de sonido. Atrás quedarían los abucheos a Jacqueline Faría quien se empeñó en usar la palabra “socialista” más de siete veces en un discurso el cual no pudo terminar. Clara lección ante un público que no come cuentos, pues todos gritaban en unísono “Dudamel” mientras ella hablaba. El Alcalde Jorge Rodríguez no fue abucheado pero no fue vitoreado tampoco. La gente vino a oír cultura, no política y eso fue lo que gustó.

    Mi CorA viendo el concierto por una televisión al lado del camión de VTV. ¡Revolución!

    El Mambo, El Arauca Vibrador y finalmente Venezuela nos pusieron los pelos de punta a todos los que estábamos ahí. Debajo de los enormes árbolse sin poder creer que podíamos cantar a viva voz y como nos diese la gana. Un eterno privilegio que inevitablemente termina en la pesadilla de volver a tener que oír por todas partes los dos discursos mientras nos alejábamos “es que si los escuálidos supiesen lo bonito que fue esto”, “es que si los chavistas aprendiesen”. Triste momento ante tan perfecta tarde. Hasta que se pare uno y diga “Coño no joda. Si están hablando de lo mismo. ¡Véanse a las caras!”

    La vista del concierto de Dudamel en Los Caobos

    Por la noche la celebración de los treinta años de Ina! Dani! LORE! Bea! Mi amiga Lore oriunda de los Madris, vino a Caracas para celebrar su cumpleaños antes de zarpar a algún lugar exótico como nos tiene acostumbrados. Conversaciones honestas con Corolin Corolao, chismes inéditos con It’s Good to Be, tiempos aquellos con Lore y comida sabrosa que te llevan directo a tu cama a ver las imágenes guardadas en tu celular y apagar la luz pensando: para ser tu cumpleaños Simon Bolivar, yo no la pasé nada mal este fin.-

    Ina! Dani! Lore! pero no Bea! (ni Carlos Canache)



    Saturday, July 25, 2009

    Life’s short. Gotta go boogie

    Con dos rollitos de papel toilette embutidos en la nariz para contener las cataratas del Niágara y un pedazo de papel pegado en la barbilla porque me corté afeitando, decreto el fin de mi gripe misteriosa. No me mejoré pero se me acabaron los pantalones de pijama. La vida en verdad no es nada interesante cuando se ve para el techo. A menos que descubras que el techo tiene comején. No hay peor tragedia griega moderna que anunciar en tu casa que hay comején. Puedes confesar que eres el principal narcotraficante de tres vecindarios aledaños con afinidad por el juego de croquet en las tardes para captar clientela y eso no es tan trágico.-

    Me largo. El día está tan bonito que raya en lo cursi.-

    Friday, July 24, 2009

    El castigo

    Esta es la prueba fehaciente que en este país, todo el mundo está castigado de alguna u otra forma. ¿No sienten que el carro se portó malísimo? Provoca visitarlo en el retén y llevarle sopa de apio. Está peor que los presos en Guantanamo.-

    Thursday, July 23, 2009

    El nuevo juramento

    Me da la impresión que este es el juramento que hacen todos los venezolanos cuando por fin les dan la residencia en los Estados Unidos. Un neo gringo bona fide que come arepas y hace hallacas en diciembre aunque compra el pavo en el Publix para San Giving. Hace tiempo que pasó de moda el dicho ese de “petróleo, Galarraga y Kassandra.” Ahora tenemos que pegarle con tirro, teipe o saliva (porque no hay real para mandar a imprimir más camisas) “The Hugo Chávez Show” y “Brain Drain” a la lista de exportables. Así, en inglés. Porque ahora el venezolano es gringo. O curazoleño o neerlandés o mexicano o costarricense. Algo más es.

    ¿No les da la impresión que todo el mundo ya se fue? ¿Qué la conversación du jour es hablar sobre el asalto del día, el producto de escasez del día y el lugar adonde nos vamos a ir a refugiar del día? Hasta Josefa que ha venido y ha vuelto y ha venido y ha vuelto tres veces (early retirment. Not good at any age) está hablando de hacer sus cachachá e irse con Eparquio el loro moribundo y el velón de José Gregorio bajo el brazo. Los que nos quedamos nos estamos lentamente pareciendo a Wall-E. Chatarras pero determinados en limpiar la mierda hasta que nos terminemos de oxidar (o nos terminen de botar). ¿Qué nos pasa que no nos vamos? ¿Qué les pasó a los otros que se terminaron de ir?

    No culpamos a los nuevos Yankees. ¡Enhorabuena! ¡Lo lograron! Eso sí, un favorcito. Empiecen a mandarnos papel toilette Bounty que aquí no queda pero ni de lija. Y si alguien puede, que me envíe unos Altoids con alguna tía. Me encantan y aquí jamás los han vendido. Los normales de menta. Gracias.-

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    Addendum:

    Todo nuestro problema se traduce en que no le prestamos atención a nuestras canciones de juegos cuando éramos chamos. El juego consistía en que dos personas se agarraban de las manos y todos los demás pasaban por debajo de ellos, mientras cantaban:

    A la víbora de la mar,
    Por aquí podrán pasar;
    los de adelante
    Corren mucho y los de atrás
    Se quedarán; se quedarán.

    Cuando terminaban de cantar, bajaban las manos sobre la persona que había quedado en frente de ellos. A esa se la llevaban a una esquina y le preguntaban en secreto: - ¿Qué quieres, melón o chicle?

    Hoy en día provoca responder: - Ninguno de los dos pendeja. Lo que quiero es una visa para un sueño.-

    Wednesday, July 22, 2009

    Cuando no queda nadie a quien admirar (un aplauso a Carla Angola)


    Es un hecho que la admiración a figuras del Estado trasciende en ocasiones del ámbito político y se traspasa al nexo familiar. El mercadeo político entiende esto y capitaliza en las relaciones afectivas para vender los atributos de la familia de un gobernante, logrando así que el pueblo se encariñe con ellos y vea en él o en ella, aristas que van más allá del nuevo plan económico de la nación. Mucha gente podrá no saber sobre el férreo plan de campaña anti tabaquismo que ha propuesto el presidente Obama en sus primeros seis meses de gestión pero sí saben todo lo que se pueda saber sobre el nuevo perro que ronda los predios de la Casa Blanca.

    El encariñamiento con la figura pública -que de obsesión boba con Britney o Brangelina no estamos hablando- humaniza a la figura pública y lo pone, en cierta medida, al alcance popular, tanto para el deleite y aprecio de los ciudadanos de su propio país como los del extranjero. No fue casual que en otras latitudes distintas a la Almudena se despertasen para ver el matrimonio entre Felipe y Letizia. Ya en otras eras no tan mediáticas, estaría Ana Frank pegando postales de las princesas Isabel y Margarita en las paredes de su cuarto para matar el aburrimiento de su escondite en Ámsterdam.

    La venta de un modelo de familia ideal es un tema recurrente en políticas de Estado porque juegan un factor en el puntaje de la popularidad de un presidente, primer ministro o rey. Victoria de Suecia pasó largos años suplicando su caso antes que el Parlamento accediese que no existe en estos momentos un príncipe europeo soltero que no sea homosexual o demasiado infante para dejarla casar con su profesor de gimnasia el año que viene. En el escándalo del vestido manchado por espermatozoides, Hillary Clinton tuvo que esconder todas sus ínfulas de Lorena Bobbit y salir todas las tardes con Bill Clinton cabizbajo a saludar en los jardines de la Casa Blanca. Cuando los puntos de popularidad estaban realmente bajos, lanzaban a Chelsea y al gato para que saliesen con ellos. Sarkozy jamás hubiese ganado la elección si se le hubiese ocurrido sacar a la Bruni a la palestra. Ganó esa elección agarrado de la mano de su segunda esposa. Al día siguiente se divorciaron.

    Camilla Parker Bowles es por derecho legítimo Princesa de Gales. Quiéralo el pueblo británico o no, lo es. El problema es que el título está ligado demasiado a la fallecida Diana Spencer, por lo que se ve obligada a usar el menos conocido Duquesa de Cornwall. Es curioso pensar que ni Carlos ni Diana ni Camilla hubiesen generado tanta reacción contraria por parte del pueblo encariñado con un bando u otro si setenta y tres años atrás al Rey Eduardo VIII no hubiese abdicado porque se enamoró de una americana divorciada. Algo que los consejeros del Parlamento, incluido el propio Churchill, consideraron inaceptable por el bienestar de una nación que caería en crisis de confirmarse tal unión dentro de la monarquía. Los tiempos cambian, los consejeros persisten.

    Muchos catalogan el tema en cuestión como propio de los menesteres de la farándula pero es indiscutible que dice mucho sobre un país el hecho que un presidente y su esposa aireen sus trapos al sol en un divorcio mil millonario como está sucediendo en estos momentos entre los esposos Berlusconi. Los dos grandes romances de las presidencias del continente americano, el de los Perón y el de los Kennedy, fueron manejados -por no decir mercadeados- tan sabiamente que hasta el sol de hoy se mencionan como modelos a seguir en cuestión de vida en pareja. Públicas o privadas.

    El Presidente Rómulo Betancourt y esposa en visita de Estado
    a la Casa Blanca con el Presidente Kennedy. Febrero 1963.
    (a mí esta foto siempre me ha dado orgullo).

    Poco importa que lo que unía a los Perón no era el amor sino la ambición mutua (él poder, ella reconocimiento) mientras que a los Kennedy los unía la persistente presencia de las rubias tontas alrededor del presidente. El efecto Jackie se vendió del Norte para el Sur mientras que el sello Evita se vendió del Sur para el Norte. En la transición salieron ganando, en puntaje mediático, sus respectivos esposos. Los Kirchner son un desastre pero entre los cambios de look de Cristinita se compensan. Mónaco y Jordania eran inexistentes hasta que Grace Kelly llegó por barco con el Oscar bajo el brazo y Rania Al-Yassin llegó escapando del régimen de Saddam Hussein. Rainiero II capitalizó en glamour y finanzas. Abdallah en movimientos de paz e igualdad entre géneros. El resto del mundo: fascinación mediática por estas parejas.

    En Venezuela no hemos desarrollado esa apreciación e identificación moderna con la imágen familiar de nuestros gobernantes y los valores que ellos nos ofrecen, prefiriendo concentrarnos únicamente en la imagen propia y personal que ellos nos venden de si mismos. Esto puede tener una explicación en el hecho que en Venezuela no existe propiamente un núcleo familiar ideal de padre, madre y hermanos, sino más bien una constitución matriarcal.

    Ponemos todo nuestro énfasis en el hombre de la familia (ya sea el padre o el hijo mayor) pero la que ostenta el verdadero poder, no reconocido, es la madre. Es a casa de la familia de la madre con la que mejor nos relacionamos, a la que vamos los domingos a almorzar o con la que mejor nos identificamos. Aún así, nos afincamos en el poderío del hombre para justificar nuestros nexos familiares. 1982 fue el año en que se decidió que la patria potestad en este país era compartida. Se dice lejos y hoy en día ni se cuestiona pero por casi más de un siglo era el padre el único responsable por las acciones civiles de sus hijos. Quizás sea por eso que el debate de los divorcios y las amantes de nuestros presidentes no conlleve a pérdidas en níveles de popularidad (que se sepan. Si las hay sería bueno saberlas).

    Aún así hemos tenido familias ejemplares en la presidencia, en estos tiempos modernos, desde los López Contreras y los Betancourt hasta los Leoni y los Caldera. Familias que han sabido vender un modelo de vida con la que se pueden enseñar los valores necesarios para el desarrollo personal en casa con tan solo mirar una fotografía de ellos en los jardines de la Casona. La lástima es que con ellos y después de ellos vendrían los Lusinchi, los Pérez y los Chávez a airear amantes, elevar a secretarias sin rangos de meritocracia o sencillamente escupir por micrófonos públicos que en el Día de San Valentín “se le daría lo suyo” a la esposa. No es exacatamente algo que se pueda vender en un periódico como "Parejas del Año".

    En un inicio el Señor Presidente Chávez entendió la importancia familiar en su venta como imagen. Que lo diga la morrocoya de Rosinés que bastante la sacaron a relucir. Pero esos eran otros tiempos. Cuando entendió que no faltaba más para venderse a él sino él mismo, poco importó venderle a Venezuela el concepto de familia, más allá de guapetear a su madre, ofrecerles cargos a sus hermanos y negar de vez en cuando alguna relación con la otrora Chica Bond, Ruddy Rodríguez. No es su culpa. Así somos. Y también hay que admitir que las Chicas Bond nunca se casan. Por lo menos Bond no se casa con ellas.

    Por eso, y a falta de quien admirar en la alta esfera gubernamental, vaya nuestro saludo y reconocimiento a la periodista Carla Angola. Un aplauso para Usted en su matrimonio. Desde Venezuela, al menos una partecita de ella, le auguramos mucha felicidad y éxito. Enhorabuena que por lo menos queden figuras públicas a quien querer.-

    Foto de sinflash.com

    Tuesday, July 21, 2009

    Puerco Potter en la Isla de los Leprosos

    La Carpa del Aislamiento: (O la Haunted Mansion)

    Esta mañana me desperté con esas fiebres que te tumban y hacen que tu cama se convierta en tu propio campo de batalla. Tanto era el dolor de músculos que no podía ni pedirle a Josefa que me subiese una Coca Cola (mi remedio infalible) porque el teléfono estaba del otro lado de la cama y eso era demasiado movimiento. Como toda enfermedad en las que uno se siente “bbbalisimooo”, lo primero que manifiesta uno es que le traigan a su mamá. Así con cara de chamito en Kinder que decidió a las once de la noche que no le provoca quedarse a dormir en casa del primo. Tendremos siete u ochenta y el sólo hecho de pensar que tenemos que sucumbir al Atamel nos hace pensar que queremos a nuestra mamá. Craso error.

    Mi señora madre decidió que yo tenía gripe porcina. Yo la había descartado porque llamé a mi única estadística conocida para que me contase que estaba sintiendo en su semana de aislamiento (la porcina es como un tráiler: coming soon to a theater near you). Pero como uno confía en toda madre, aún así su postgrado doctoral se remita a la Escuela de Wampole Emulsion Scott, me dejé convencer de vestirme e irme a la clínica a hablar con un primo de nosotros que es médico. La idea era que él me viera y me dijese si me tenía que hacer algún examen. Más nada (y acoto, más nada).

    Subimos al consultorio en el piso 3 y pasamos por una larga fila de gente esperando en sillas raídas a ambos lados del pasillo. Mi mamá entró al consultorio a explicarle a la secretaria quien era yo, mientras yo me quedé viendo a la pared junto a los de la sala de espera. Cuando uno está enfermo se siente feo, triste, y con la autoestima baja. Pero no estaba preparado para lo que iba a pasar a continuación.

    En menos de cinco nanosegundos salió la secretaria gritando “PANDEEEEEMIAAA” y un médico detrás de ella, lanzándome un tapaboca. “Póntelo ya”. El caos y el tumulto entre los que plácidamente leían Últimas Noticias en el pasillo fue de mercado buhonero cuando llega la policía. Ahí estaba yo con la letra escarlata: “P” de Puerco Potter. Los demás corrían por sus vidas. Suficiente con decir que fue el día más humillante de mi vida.

    Con la mirada hacia el suelo como si yo mismo hubiese inventado la gripe porcina (para este momento el tumulto me había convencido que sí la tenía), me dejé llevar por unas escaleras hasta que me sacaron al garaje donde había una carpa aislada. Ahí me metieron. En el recinto, cinco enfermos tosiendo a capella mientras los runrunes de los aires acondicionados hacían todo por matar las bacterias. Yo no entendía que hacía ahí, trataba de explicar mi condición – tengo fiebre pero no estoy tosiendo y no tengo mocos por favor sáquenme – pero solamente me vieron con ínfulas de prófugo por lo que no me hacían caso. A mi señora madre la aislarían en otro lado aún más peligroso de la clínica: la sillita azul al lado de Administración para lidiar con las cosas del seguro.

    Pasé siete largas horas metido en la incubadora de los leprosos. Yo sé que no se debería blasfemar con las enfermedades pero ahí en mi camilla arropado con la sábana azul no podía dejar de pensar en la escena del libro Papillón cuando narran sobre una isla en la que mandaban a todos estos enfermos para que los demás no se contagiaran. Con cada tosida pensaba, “ahí viene la gripe. Si no la tengo obvio microbio que se me pega esta noche”. Siete largas horas en las que los doctores me regañaban porque no entendían que hacía yo ahí si yo no tenía mocos ni tosía. “¡Pero es que no te podemos hacer la prueba!” Queridos profesionales de la medicina, todos mis respetos pero no es que yo voluntariamente vi una carpa blanca y dije “A ver: ¿que hay detrás de la cortina C?”

    Con suero en un brazo y sacada de sangre en el otro me metieron en un bañito para hacerme el examen de orina (el baño es el que se ve en la foto de azul, como en las reservadas). Explíquenme una cosa: ¿Cómo se agarra uno la paloma para meter un chorrito de pipí en un tubo casi que de ensayo si tiene ambos brazos atrapados por sangre y por suero? Uno lo hace con un cigarro y un whisky porque está entrenado pero con dos cateter metidos en ambos brazos, el challenge sube de easy a intermediate. Suficiente con decir que fue todo un momento Wet N' Wild. Dis no gud.

    Resultado: el Puerco Potter no es tan puerco como lo manifesté DESDE UN PRINCIPIO. Toto tiene una leve virosis (léase fiebre como el resto de la comarca) que contrajo Dios sabe como pero no es de esas llamadas porcinas. Tres días de reposo y mucho líquido. Lo que curiosamente estaba haciendo en mi cama esta mañana pero a veces hay que irse de aventura para que te digan lo mismo. Ahora todo lo que necesito es un psiquiatra que me saque de la cabeza los horrores de estar metido en una carpa con tapaboca, bolsas rojas con letras que gritan "desechos tóxicos" y flemas volando por los aires en un porcina fest al que no pedí que me invitasen desde un principio.-

    n.r.: Mom, sé que no lees estas cosas pero igual: thanks. A pesar de todo, I ended up having a great day with you.-

    Monday, July 20, 2009

    If you believe

    If you believe they put a man on the moon,
    then it means that there is a dark side to it.
    And if you believe there is a dark side to it,
    then it means that you believe in Pink Floyd.
    And if you believe in Pink Floyd,
    then it surely means that you believe in Us and Them.
    And if you believe in Us and Them,
    then surely you must value the enemy.
    And if you value the enemy,
    you must have read Sun Tzu.
    And if you read Sun Tzu,
    then you must agree on the use of spies.
    And if you agree on the use of spies,
    then you must believe in Deep Throat.
    And if you believed in Deep Throat,
    then you also take a liking to porn.
    And if you like porn,
    it means you masturbate.
    And if you masturbate,
    it means you imagine.
    And if you imagine,
    you agree with John Lennon.
    And if you agree with John Lennon
    then you may say you’re a dreamer.
    And if you dream a dream
    you surely must have liked Les Misérables.
    And if you liked Les Misérables
    then you must have understood injustice.
    And if you understood injustice
    it must mean that you value freedom.
    And if you value freedom
    then you must agree with George Michael.
    And if you agree with George Michael
    then you believe that you got to have faith.
    And if you believe in faith,
    then you live through religion.
    And if you live through religion,
    then you must have heard about tolerance.
    And if you heard about tolerance,
    then you must believe in politics.
    And if you believe in politics,
    then you must have read John Stuart Mill.
    And if you read Stuart Mill,
    you must agree that your right ends where mine begins.
    And if you agree that your right ends where mine begins
    then it means that we’re equals.
    And if you believe in equality,
    then you must agree with the United Nations.
    And if you agree with the United Nations,
    then you believe in peace.
    And if you believe in peace,
    then you like Bob Dylan.
    And if you like Bob Dylan,
    then you know the answer is blowin’ in the wind.
    And if you know it’s in the wind,
    then you must admire the Wright Brothers.
    And if you admire the Wright Brothers,
    then you must appreciate flying.
    And if you appreciate flying,
    you must have seen the sky.
    And if you have seen the sky,
    then surely you have blinked at the Sun.
    And if you blinked at the Sun,
    then it means you have eyes.
    And if you have eyes,
    then it means that you sleep.
    And if you sleep,
    then surely you must have experienced R.E.M.
    And if you experienced R.E.M.,
    then you must have heard about the Man in the Moon.
    And if you heard about the Man in the Moon
    then you must know that Andy Kauffman didn’t believe.
    And if you know that Andy Kauffman didn’t believe,
    then you must decide whether you agree with him or not.
    And if you must decide whether you agree with him or nor,
    then the question to ask yourself is:

    If you believe they put a man on the moon?

    Unless of course, you’re Andy Kauffman.-

    Sunday, July 19, 2009

    Día de Los Padres que la Cagaron

    Hay una cosa extrañísima en Venezuela llamado el “Día del Niño.” Como si esos mocosos necesitasen MÁS atención de la que ya tienen. ¿Qué es eso? Un niño tiene doce años de vida en la que todo gira alrededor de él y cuyos padres son forzados a no ver más nunca televisión porque Tigger siempre mata a Tiger Woods. Con San Nicolás, los Reyes Magos, el Ratón Pérez, el Día del Árbol y el cumpleaños, sin contar el temita de las vacaciones (período seguramente inventado por algún profesor para decirles a los padres “ahora te encargas tú”) es suficiente para celebrar la existencia de un niño. ¿Dónde están los días de Madres que Perdieron la Paciencia? ¿Padres al Borde de un Ataque de Barney? ¡Eso es lo que deberíamos celebrar!

    En defensa de la infancia, todo niño es estelar. Una bendición de vida y un engendro potencial de talento. Angelicales, pues. Y hay niños chéveres con los que provoca conversar, consentir y alabar porque responden a estímulos de comportamiento ejemplares. Pero vamos, hay algunos que son unos monstruos. Admitámoslo. Todos tuvimos un primito –si no es que fuimos nosotros mismos- que desde enano siempre fue una amenaza para la Humanidad. Ese que se despertó por doce años a las 5:30 de la mañana, incluidos los domingos; que a las siete ya se había comido un libro (y no por intelectual sino por bestia carnívora). Aquel cuyos mordiscos todavía forman cicatrices en los brazos de sus hermanos o compañeros de clase. Que en un viaje por carretera vomitó todo el camino y decidió –por aburrimiento- inflar la ultima bolsita de vomito cual bomba y explotarla. Y luego echar la última vomitada en el asiento de atrás.

    Este fue el niño que medía un metro pero que igual lo ponían de último para darle palo a la piñata. Su rabia confesa hacia las Tortugas Ninja provocaba un desate de furia que terminaba cayéndole a palos hasta al pobre jardinero que lo habían encargado de alzar la piñata. Hoy en día lo llaman Attention Deficit Disorder pero vamos, no nos podemos poner a inventar enfermedades para excusar el comportamiento social de un muérgano que parece sacado de la isla de Strómboli en Pinocho. Alguien cuya misión de vida fue destruir el mundo porque le daba placer. Así su mundo se restringiese al Salón Corocoro de Playa Azul.

    Siempre se culpan a los padres por el comportamiento del hijo. En algunos casos eso es cierto. Hace tiempo vi un video titulado “The Worst Mom in America”. Esos gringos siempre les da por clasificar a la gente pero ésta sí se llevó el premio. En un auto lavado, decidió que no solamente su carro necesitaba una ducha por lo que decido apuntar la manguera –que bastante potente es- y darle un buen baño a su hija. Esto se grabó en las cámaras de seguridad y la mujer apareció en cuanto talk show existió. Obviamente ella no va a ser nuestra poster girl para la Madre del Año. Es como darle trabajo a Rebecca de Mornay la de “La Mano que Mece la Cuna”. Pero eso son los extremos. Hay madres estelares que son el común denominador y su hijo termina siendo un mequetrefe indómito.

    Esos padres no tienen la culpa que no tienen una hija como la pajua que recita “Píntame Angelitos Negros” y cuyos pelos dorados siempre están inmaculados en dos grandes crinejas con lazos rosados. Hay una niña en Caracas que se llama “Coño Denisse”. No porque sus papás fuesen creativos y originales con la invención del nombre –como el resto de nuestros coterráneos con hijos cuyos nombres son Frigidaire. El regaño a Denisse fue tan constante que el “coño” pasó a ser habitual y se quedó tan pegado como aquellas personas que se llaman José Luis.

    Aún así, esos padres hicieron todo lo que hacen los demás. Se despertaron a las seis de la mañana, hicieron una lonchera con olor cuestionable, apilonaron al carajito en un autobús lleno de piojos y se despidieron respirando que por siete horas no iban a saber de él. ¿Qué culpa puede tener esa mamá que la llaman de la Dirección del Kinder Los Coquitos porque su tesoro botó al pececito de la clase por la poceta, adquirió índoles graffiteras en la pared, le dio un tatequieto a algún cuatro ojos por diversión y cantó “Los Hermanos Pingones eran unos maricones” en una sóla mañana?

    Estos padres, en mi opinión, la cagaron. Trataron de ser los mejores papás del mundo. En verdad. Fueron asiduos al acuario del Sambil, a Dinotropolis, a Disney on Ice en todas sus versiones, a Hannah Montana La Película y a cuanto McDonald’s para comprar el nuevo muñequito de la Cajita Feliz. Le leyeron al chamo de noche, lo abrazaron, lo estimularon con clases de piano y le enseñaron a saludar a los mayores con un beso. Pero cuando se ven en la necesidad de perseguir al fugitivo por toda una celebración de primera comunión porque decidió robarse la hostia de la torta y utilizarla como frisbee, no podemos sentir sino comprensión y un poquito de lastima. No, éste no debería ser el Día del Niño. Debería ser el Día de los Padres que apostaron por ser los mejores y a la hora del té, el solo pensar que hoy es el Día del Niño y tienen que ir al Parque del Caballito, no les da ganas ni de tirar en la noche cuando son las diez y todo sereno.

    Vaya, entonces, una hurra de reconocimiento y un aplauso para Ustedes.-

    Cuestión de música

    Furla, cuyo propio primer baile de casada fue el set de Pulp Fiction, observa los acontecimientos en el matrimonio de turno para después gritar a viva voz: "Que pongan "I can't get no satisfaction" de Los Rolling Stones y que los novios se exciten es pronostico de divorcio seguro." Amamos la honestidad. Por lo menos no fue tan grave como aquella leyenda urbana caraqueña en la que alguien pasó por la iglesia de Campo Alegre, se paró en la puerta y gritó: "¡Ella no es viiiirgen!"

    Saturday, July 18, 2009

    El Reencuentro

    La foto con marco de plata que enviaremos el lunes al colegio.

    Lo más sabroso del reencuentro del colegio fue que lo celebramos en el Restaurant Vis-A-Vis en Galerías de Los Naranjos que es de varios de mis panas. Y fue tan chévere ver que uno cocina, el otro tiende el bar, la esposa cobra y el otro anota las reservaciones, que no pude dejar de pensar toda la noche las vueltas que da la vida. Todo el mundo con su negocio o con su panza o con su sortija de próximo matrimonio pero en esencia las mismas risas de aquellos que alguna vez portaron una camisa beige con olor a sudor de recreo.

    Siempre pienso que permanezco estático, cuando todo (o mejor dicho, todos) los demás cambian a mi alrededor. Como si los años no me hubiesen pasado, salvo que añado una vela más a cada torta. Fue el presocrático Heráclito quien dijo: “te podrás bañar en el mismo río, pero nunca te bañarás dos veces en la misma agua." El agua corre. Y yo –inevitablemente- también he cambiado.-

    A veces los proverbios no sirven

    "Regrets are a waste of time - they are the past crippling you in the present" diría una película de esas que le encantan a mis papás. Estoy de acuerdo salvo cuando tengo ratón. Un dolor de cabeza cancela completamente cualquier proverbio cursi que a todo el mundo le gusta pero que nadie cumple.-

    Friday, July 17, 2009

    Recomendable: Stand up Comedy

    Un must el stand up comedy que están organizando todos los jueves en la discoteca One del Centro San Ignacio. Son pocas las noches que se puede hacer algo diferente en Caracas y esto vale la pena definitivamente. Con Camila Canabal de animadora –pero esta vez dice “coño” y ya la quieres agregar en Facebook con Mariela Celis y GeorgeHarris en tarima.

    La estrella de la noche es George Harris, quien hace una parodia buenísima de lo que significa irse de Venezuela. Una comedia inteligente en donde argumenta que a diferencia del resto de los sudamericanos nosotros nos vamos jurando que vamos a triunfar en grande. No tenemos ni idea de lo que vamos a hacer pero aquí nadie se ha ido pensando que va a terminar lavando platos. Inteligentísimo e irreverente con un flashback a varias canciones de telenovelas del pasado, parte en la que procedí a enamorarme de la voz de la cantante del acto. Dijeron que quedan tres jueves más pero les paso el dato porque vale la pena reírse de lo que significa ser venezolano.-

    Jubilosos te cantamos

    To Tinkerbell "Merry Christmas" from Scoob.-

    Cuando estudiaba en el colegio, nos mandaban a hacer un “book report” todos los la[c]sos. A mi no me importaba porque yo escribía, por lo que me tocaba hacerle el de la Gorda que en su vida se ha leído un libro, el de Eduardo que no hablaba inglés, el de Isabel que sí se pudo leer Pride and Prejudice aunque por alguna extraña razón juraba que Darcy era mujer y era una historia de lesbianas. Después apareció un book report de otro colegio sobre “The Great Gatsby” y ese se convirtió en el informe por excelencia todos los años. Cambio de portada y ya tenías el informe hecho. El vandalismo y el plagio se aprende desde temprano. “Como tu película.”

    Hasta el sol de hoy mi promoción se niega que existió en el colegio. Para el colegio, nosotros “no pasamos por ahí”. Yo no lo veo como que nos portamos mal pero de repente si fuimos un desastre. Ninguna promoción de colegio en el mundo entero se puede montar en un crucero como viaje de graduación gracias a nosotros. Y eso que mi señora madre fue la chaperona. Alguien explotó una poceta en el colegio y por supuesto los retenidos fuimos nosotros. Obviamente fuimos nosotros pero vaya que la presunción de inocencia jamás se tomó en cuenta.


    Con el "padrino" de la promoción. (Mis medias blancas: faux pas!)

    Hoy en día lo veo de grande y pienso que a nosotros nos han debido caer a correazo limpio cual academia militar. Éramos los engendros de Linda Blair. Yo no podía entender porque estábamos todos regañados cuando a alguien en el recreo se le había ocurrido colgar los bultos llenos de harina en los ventiladores para “celebrar la Navidad con nieve de mentira”. A mí eso me parecía como un acto de bondad san nicolasera. Las carteleras con mensajes subliminales y los ventiladores con teipes para crear una ilusión óptica así como la figura del muerto en el piso hecha con tirro eran una expresión de pop art. Mapas de Venezuela pintados en la oficina de Le Club de Chacaito porque había que entregarlos al día siguiente, eran vistos como una exploración. Los matrimonios que se celebraban en los salones eran para poder lanzarnos la fiesta posterior con el bajo hecho dándole golpes a los escritorios (lo que dice mucho de nuestra creencia en el acto religioso). A mi todo eso me parecía que era el zenit.

    El problema era que nos fastidiábamos rápidamente. Un buen pensum, de verdad entramos a todas las universidades que queríamos y todo el mundo menos yo y la Gorda se graduaron cum laude. La Gorda y yo éramos los que mejor hablábamos inglés. Pero nos ponían a propósito en talleres conjuntos de Física y sacábamos cero uno. Copiándonos. Ergo, jamás estuvimos en el bendito cuadro de honor. Pero más allá, lo que necesitábamos era estimulación creativa. Eso nunca se dio salvo en Educación Artística donde todos sacábamos veinte porque le halábamos bola a la profesora y siempre la pintábamos a ella o le dedicábamos el cuadro. Con la de dibujo le caíamos descaradamente.

    En una fiesta en Galipán

    Es que antes se hacían las cosas chapadas a la antigua. Uno va para el colegio hoy y hay clases o exposiciones de fotografía, hay gaitas, hay equipos, hay de todo. Si tú estabas más allá de las tres en el colegio en mi época era porque a tu mamá se le había olvidado irte a buscar. Nosotros sugeríamos cosas para hacer extracurricularmente y era muy difícil cuadrarlas. Y a los quince años a nadie le interesa “Alumnos el que esté interesado en clases de ajedrez que levante la mano.” Ajedrez. Really?

    Por eso , doce años después cuando hoy cumplo años de graduado y me convierto oficialmente en un whisky bueno, mis recuerdos no van tanto hacia mis profesores –salvo los de inglés que me estimularon siempre a que yo tenía que sentarme a escribir más – sino hacia ese bond que creamos los que siempre estábamos castigados. Yo era como hoy –gallil pero pana de todos– y lo mío era recoger las anécdotas en fotos y posteriormente en escritos. De ahí surgieron todas mis inspiraciones en este tea party y por eso es que me gusta hablar tanto de la vida en bachillerato (aunque esto me está saliendo medio serio). Ahí conocí todos los arquetipos de personalidad con los que me he encontrado en la vida posterior (salvo la gente imbécil). Ahí aprendí sobre la camaredería. Si de algo bueno sirvió mi promoción fue en eso de la camaradería.

    Celebrando 10 años de graduados con los cuates que quedan.

    Fuimos 54 personas y nos parecía lo máximo que el más gallo de todos se disfrazase del Mago Merlín para las verbenas. Que Ina! Dani! Lore! Bea! Eran nuestras “Plastics” de Mean Girls e igualito te pedían que les contaras un chisme. Que la rara te regalaba las borras que se tumbaba el novio que trabajaba en el salón de materiales del Cumbres, que el pavo con carro pasaba buscando a cien. Esperábamos a los castigados, a los que botaban por meses, acompañábamos a la Gorda a suplicar su causa que siempre tuvo retenida la inscripción. Al ser un colegio mixto, salíamos juntos. Era raro ver a una novia de otro colegio. Sapo era el único socio en Le Club y entrabamos de a veinte. Con la tarjeta de crédito que le tumbaba a mi papá.

    A Ricalvo lo visitamos después de haberle puesto laxantes en las chocochitas. A Karina la reavivamos de sus desmayos. Con Tina nos íbamos a su casa porque ella era doña y no salía. Era un kibutz católico en el que todo era divertido. Donde desarrollamos un humor negro que nos caracteriza y aprendimos a bailar todos de la misma manera. Y no nos vemos ni la cuarta parte de los que nos veíamos antes pero sin falta todos los 17 de julio tenemos nuestro reencuentro, de aquel 17 del 7 de ser la promoción 7 de 1997 cuando teníamos 17. Ni de verga volvemos a esa época. Pero ya calvos, con hijos, con más tetas (o menos, Soulavy) y un dedo de frente más, seguimos siendo lo que fuimos hace doce años: unos perfectos incomprendidos que no buscan más que gozarse la vida.-

    Mi agenda del colegio (la agenda del pueblo) que la conseguí por ahí.
    Un claro indicio de por donde iba mi mente en esos días.

    Thursday, July 16, 2009

    Sobre la nueva película de Harry Potter

    Para no echarle a perder la película a la gente que no la ha visto, mi reseña die hard de Harry Potter & the Half Blood Prince puede ser leída haciendo clic aquí:

    Cosas que he aprendido estando "in"

    Ahora que tengo una semana estando in -según los entendidos- narro a continuación las veinticinco cosas que he aprendido desde que soy dueño de un teléfono celular "de paquete". He encontrado tres cosas positivas: la posibilidad de tomarle fotos a vallas niches, hablar con la Gorda cuando me de la gana y no tener que usar mi voz para hablar con mi madre cuando me pregunta que si me llevé un sweater para el cine (Big Issue desde que fui a ver Fantasía en el Teatro Altamira a los siete años). De resto, todavía me intriga las peripecias zoo-ciales que se suscitan a raíz de mi adquisición. He aquí mis 25 descubrimientos:
    1. Si antes la gente me criticaba por no tener Blackberry ahora me critican porque mi forro azul es niche. ¡Vaya que complacerlos a Ustedes es complicado!
    2. “Bienvenido al Club” es el mensaje más repetido que me ha llegado. Eso dice dos cosas: o mis amigos son todos unos fatuos o es que hay un club por ahí en el aparato que desconozco.
    3. “Por fiiiiiiiiiiiiiiiiiin” es el segundo mensaje más repetido. No sé porque a la gente le da la impresión que con este aparato vamos a ser MÁS amigos de lo que somos o fuimos. Te tengo en Messenger, en Facebook, en Gtalk y en todos los celulares que he tenido desde que salió el ladrillo. ¿Qué hace que esto sea más atractivo para cultivar nuestra amistad? Porque con el Messenger menos te veo.
    4. El tercer comentario que he recibido es que mi teléfono es el tercero más de pinga del mercado, lo que –otra vez- dice mucho de la gente que me rodea. Nota a los choros: si yo pagué con el sudor de mi sueldo, tengan la decencia de robarse el primero más prestigioso. De hecho yo los acompañó a robar para después insultar al dueño. Porque por gente como él es que yo tengo a amigos imbéciles que se ponen a comparar.
    5. Hay gente que no le interesa darme su teléfono sino solamente el bendito pin. - Mira dame tu telef…no no, si tu pin también pero tu telef… pero pa…. Has left the conversation… Ta' bien cabrón. Cuando me gane una jirafa en una verbena y un millón de dólares no te voy a avisar. Ganarse una jirafa merece una llamada. No un pin.
    6. Eso sí. Darte mi pin es un derecho. No un deber. No te lo tomes a mal. No me tuviste por un año y siete meses and I dealt with it, why not you?
    7. El número de contactos ideal es 52. Entre familia, amigos, trabajo y los ocho expatriados que secretamente desearías que vivieran contigo en tu cuarto. Todo lo que viene después de 52 es relleno innecesario.
    8. Hay gente que no se termina de ir de tu vida. Aparecen siempre. ¿Por qué?
    9. El fenómeno “@Aruba” también se extiende a los nombres de los contactos en Blackberry. Estoy convencido que tengo cinco amigos que se llaman "Arrobaruba" y yo jamás me di cuenta.
    10. Por otro lado están los que se promocionan con “Vendo xxxx” lo cual es una clara indicación que en este país somos todos sifrinos pero pelabolas.
    11. Tengo la leve impresión que he chateado con diez personas mientras ellos están sentados en la poceta.
    12. A veces pienso que el teléfono tiene personalidad propia y me detesta porque yo soy su dueño.
    13. Lo siento y esto puede traer cola pero jamás saldría con una mujer que se empeña en ponerle corazones a ambos extremos de su nombre.
    14. Temo por la bolita rotadora. Es como una prostituta cuyo pimp es el pulgar.
    15. Lo más ironico de tener un Blackberry es que inevitablemente todas tus conversaciones son con los mismos quince guevetes con los que hablabas cuando no lo tenías.
    16. Me encanta que todas las “Isa” a las que conozco tienen el ego tan inflado que con solo poner “Isa” les basta. Como si fuesen Madonna. Frens, no sé cual es cual. Si les llega un mensaje mío hablando pestes de ustedes es culpa suya. Pero ya sabrán que yo soy el informante de la otra Isa.
    17. Dar el pin equivale a ser agente de viajes. “Anota ahí: Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco Brasil, Ecuador.”
    18. La herramienta “ping” es una mala educación. No estoy tan pendiente del celular como crees, de verdad y si te la pasas “pingeando” porque me alejé cinco nanosegundos del celular, pobre de tu novio cuando le digas que estás en estado por Messenger y no te conteste.
    19. Vaticino desde ya que perderé a ocho amistades en los próximos ocho meses. Abriré una ventana para echar un chisme o una criticada y soy tan hopeless que seguro se lo mandaré a la persona objeto del chisme por equivocación. El teléfono debería venir con un WARNING o con una confirmación de envío.
    20. La cámara se presta a egocentrismos heavy.
    21. Compadre, quita el emoticon de la mano con el pulgar para abajo que tienes al lado de tu nombre. Hasta yo que no tuve BB por años, sé que esa campaña política was so 2008.
    22. Hay voice notes que demuestran lo ladillado que estás a las siete de la mañana. Amigo, suicídate. No me mandes voice notes.
    23. Al menos tres de cada cinco voice notes contienen la palabra “bolas” o “marico” por lo que no es conveniente oírlos en misa.
    24. La lucecita roja del celular es la indicación de que tan in estás. La mía nunca titila.
    25. Tener Twitter en el Blackberry es la herramienta más fácil para documentar tu vida con situaciones banales que uno considera únicas al momento de postearlo. Yo tengo un blog y tengo Twitter en mi celular. En un mes los vuelvo a leer y me digo a mismo que soy un guevón.-

    Wednesday, July 15, 2009

    Song Mood


    Por lo general, detesto las páginas que tienen fondo musical. O no se carga correctamente, o es una canción que no me gusta o es un rip off de la séptima canción de algún disco de Café del Mar. Pero me encanta cuando me sorprende una canción. Tanto que me paso horas con una sola palabra buscando en Google el autor, la letra o el video. Esta canción estaba sonando en un blog random por el que pasé y me encantó. Me gustan las canciones que tienen una historia de fondo. Una imagen, un sentimiento, una pregunta.-

    Pregunta 31

    En un cuestionario leído en la Web:
    31. ¿En qué crees?: En que todos los perros van al cielo.

    My kind of people.-

    Scary Poppins

    Editing a trailer can go the wrong way


    This one's just too funny.

    [La palabra que más les guste] !!!!!!!!!!

    Harry Potter Day is here!
    It was HELL waiting.-

    Tuesday, July 14, 2009

    Me encanta...

    agarrar un libro viejo y que caiga alguna hoja o fotografía. Algo que a alguien le pareció importante en su momento y que por cosas de la vida dejó allí olvidado.-

    *Pedazo de papel que cayó mientras consultaba la página 56 de un libro cualquiera para ver qué me decía sobre la vida.-

    Si 'Alessandra a tu manera' fuese opusa


    ¿Qué hubieses hecho si fueses Julia?
    Curiosamente en el mismo libro en el que encontré el papelito que publiqué en el post de arriba. Fascinantes los puntos suspensivos al final del cuento como si los niños fueran el engendro maléfico de algún libreto de Hitchcock. Con razón la gente grande jamás quiso hablarnos de sexo. Este taller ha debido ser dantesco.-

    ¿La Basti.. qué?

    La historia absuelve. Ella nunca dijo nada sobre las tortas. Él sí escribió “nada” en su diario ese 14 de julio (aunque no para referirse a las revueltas en París sino a su poca suerte en la caza matutina). Aún así, no podemos dejar de pensar que de haberse producido esta fotografía en la realidad, estos dos torolos no estarían controlando la situación por Skype sino viendo el nuevo video de Beyoncé. La historia absuelve pero hay momentos históricos en los que provoca ir a pegarles un lepe.-

    Llegó la "U" (como la cuerda con que siempre saltas tú)

    Me tomé un café mañanero con dos mujeres, una de las cuales sospechaba que me tenía interés desde hace tiempo. Por supuesto no pude estar más equivocado pues la conclusión del marroncito terminó en una confesión que ambas son amantes de fin de siglo. Ahora las mujeres no son putas sino patas. Una sola vocal que hace toda la diferencia. Chapeaux.-

    Un sombrero de copa a la que mira por la ventana

    ¡Vaya manera de alégrale a uno los 'Martes de Mejoría' después de haber pasado un amargado ‘Lunes de Terror’! No pensé que tendría que escribir sobre momentos seudo rock stars tan seguido y me disculpo con los presentes en sus sillas bohemias si echamos más humo que narguila de gusano y seguimos con el mismo tema de los encuentros casuales. La de la foto que mira hacia la ventana, escribió en su blog Punto de Encuentro su propia versión de un encuentro seudo rockero conmigo y me pareció una nota compartirlo aquí.

    No nos hemos conocido nunca, ella vive fuera de Caracas y yo vivo encajado en una sillita azul con una rueda que no sirve en la que me siento a escribir las historias del tea party, por lo que como ella dice un encuentro face to face no parece probable. Pero eso no le quita en escribir una alegoría onírica de su encuentro conmigo. En los sueños todo es posible y yo le estoy eternamente agradecido que no fue sendo fiasco de sueño sino una siestica sabrosa.

    Y como soñó que yo le regalaba un sombrero de copas, pues se lo regalo de verdad. No vaya ser que mi versión onírica sea un perfect gentleman y yo peque, en formato NTSC, con alta definición y (a veces) con subtítulos, de ser un malagradecido.

    Como te dije en el sueño “Sí vale, es tuyo, gracias por venir” aquí te dejo la única foto en la que salgo con mi sombrero de copa. Fue de mi abuelo cuando era diputado al Congreso en los años cincuenta así que cuídalo. Porque tiene cuentos loquísimos pero memorables adentro.-

    Monday, July 13, 2009

    Seudo Rock Star Moment III

    Nuevamente nos topamos con fans del tea party. Esta vez en el lugar más disímil de todos el cual supera a los demás en cuanto a localidad. Es horrible escribir sobre esto, particularmente porque uno no debería capitalizar sobre las tragedias de otros pero mi momento seudo rock star ocurrió en frente de la Capilla V del Cementerio del Este.

    Cerca de las Morticia Adams que te sirven una limonada aguada y la nefasta marquesina rotativa que avisa como en los cines (y en colores) donde está siendo velado cada quien, un señor, su esposa y su hija se acercaron a contarme que me leen (el tea party ahora es generacional: no jacket required). Una conversa llena de penas de parte y parte porque la verdad, el sitio no era el más idóneo para hablar de medios políticamente incorrectos como el blog pero igualmente el comentario fue apreciado enormemente. Amen.-

    El humor no pasa de moda (así estén calvos)

    Mis tíos cumplieron treinta años de graduados del colegio para lo cual se reunieron con su combo en una misa para conmemorar el hecho que siguen por la vida echando broma. El sacerdote que efectuó la homilía estuvo muy complacido que ellos –católicos, apostólicos y romanos- hubiesen tenido la bondad y la sinceridad cristiana de nombrar a su promoción “La Divina” treinta años atrás. Poco sabía el cura que en este acto la Virgen nada tuvo que ver. Fue nombrada así por haber sido la promoción que se graduó en el año 69. El humor nunca pasa de moda, así estén calvos.-

    Sunday, July 12, 2009

    Apología Obligada

    Yo, Toto Aguerrevere, venezolano (aunque no me dejen serlo), mayor de edad (aunque no parezca), de estado civil soltero (más no solitario), con domicilio en la ciudad de Caracas, Estado Miranda, por medio de la presente concurro ante este espacio para dejar constancia pública que he sucumbido ante todos mis principios, a mi ética y a mis valores, a mi generación, a la patria, al socialismo, y sobre todo a lo que he escrito sobre el tea party, por medio de la compra de un teléfono celular con mensajería instantánea (me niego a admitir su nombre).

    A todos mis enemigos burgueses capitalistas blasfemos que pronosticaron mi capitulación tecnológica, les manifiesto que deben aceptar que di una buena pelea la cual duró un año y siete meses. A su vez yo admito plena y conscientemente –aunque de mala fe- mi derrota ante la presión social. A todos mis seguidores que habían luchado arduamente en la tarea de hacerle frente al fenómeno mediático que embrutece y aísla las conversaciones tridimensionales, continúen en su misiva. Yo ahora soy "un contacto más.”

    Eso sí, en mi vida me había sentido tan de moda.-

    Saturday, July 11, 2009

    Disfrazarse de los Ochenta en Caracas


    Los amigos del Junip están planeando sus disfraces para una fiesta, en la que hay que ir vestido de los años ochenta. Cookie se burla de mi porque yo sugerí disfraces demasiado históricos que se asemejaban al Spud-nick de Ross en Friends (también conocido como “oh look Ross came as doodie”) pero cuando la gente sugiere disfrazarse de Farrah Fawcett en Los Ángeles de Charlie o de Madonna en conos de Gaultier tengo que decirles: that ain’t eighties. Farrah sin hacer nada porque su ex marido el Six Million Dollar Man no la dejaba o Madonna tirada en el piso de los VMA’s vestida de novia herética con correa de Boy Toy: that’s 80’s.

    El problema de las fiestas de disfraces en Caracas es que todo el mundo va más o menos de lo mismo. Los leggings que están de moda nuevamente (y que otra vez alertamos que no le quedan bien a nadie), una media cola y los zarcillos más grandes que se compraron en Playa Parguito. Los hombres van de Converse. Eso no tiene chiste alguno. Lo chévere de disfrazarse es ser precisamente algo que no eres. Algo que jamás en tu vida te pondrías (o no te lo pondrías de nuevo). Pero bueno, también hay que tomar en cuenta que el deseo de “verse bien y mirar a quien” no se esfuma.

    Es una lástima. Ninguna mujer va a hacer el ridículo de vestirse de Alexis Carrington y caerse a cayapas en medio de una piscina con alguien que vino como Linda Evans para recrear lo mejor de Dinastía. Las hombreras no le quedan bien a nadie. Una comparsa de Locomía quedaría genial pero aquí hay que estar demasiado seguro que no te importa lo que digan de ti para pull it off como se debe. He-Man es de narcisos (no así Man-At-Arms), de Alf no hay el material para la pelusa. Ir de Punky Brewster o de Popy es de pajuos y de Michael Jackson (Q.E.P.D.) sólo se puede hacerse si se convence a la novia que vaya de Brooke Shields, vestida de La Laguna Azul. Si no, no tiene sentido alguno llevar a Brooke.

    Hay demasiadas buenas ideas rondando por ahí y nadie las aprovecha. Vestirse de los años ochenta da rango para todo tipo de posibilidades. Desde El Viernes Negro (demasiado bueno), una comparsa completa de Los Goonies (todo el mundo tiene un pana que es exacto al de “Hey youuu guyyys”), hasta Barbarita Palacios con Gilberto Correa diciéndole: “Gracias Muñeca.” Otras ideas que se me ocurren:

    • Disfrazarse del gusano del Parque Bimbolandia: Esa montaña rusa que de montaña no tenía nada. Agarras a cuatro amigos y cada uno es un vagón. El que no se quiera disfrazar lo ponen del secuestrador. Siempre hubo una leyenda urbana que a un chamito lo secuestraron en plena atracción. Eso sería rendirle un homage a la enfermera que inventó ese cuento.
    • La señora pedigüeña de Las Mercedes: esa señora vieja que siempre tenía un vestido blanco y negro y que pedía plata en frente de Weekends (hoy Fridays) y después se iba a Las Mercedes. La leyenda urbana es que la señora era millonaria pero los hijos no podían hacer nada por ella. Y si no fue millonaria se hizo porque todo el mundo sabe quien era y todo el mundo le dio en total más de veinte mil bolívares de los viejos en moneditas. Eso por cuatro millones la ubica en una acaudalada.
    • Laura la Sifrina de Caurimare y Caramelito el del windsurf: Pero sólo si se hace bien. Vestirse como una noventosa no vale. Aquí sería pantalones nevados, botines Reebok, parkas neon y los apuntes de puericultura. Si pueden llegar en un Sierra Fuego mucho mejor.
    • El muñequito de El Museo de los Niños: No sé si tiene nombre pero esto con una peluca y un traje de astronauta te saca de apuros. Igual que vestirse de ticket de metro. Algo que mi profesor de Química en el colegio logró hacer todos los jueves de su vida con un pantalón marrón y una camisa amarillo pollito.
    • El Cometa Halley: Cookie dice que esta es la peor idea de todas pero ser del Cometa Halley tiene todas las ventajas del mundo. Puedes no ir a la fiesta y decir que ya pasaste porque eres el Cometa Halley. Puedes disfrazarte de papel aluminio y eres el Cometa Halley. Puedes no ir vestido de nada porque ¿Quién sabe cómo es un cometa de verdad? Puedes plantarle una lata a alguien que te gusta y si te amenazan con golpes puedes argumentar que ya pasó. Porque tú eres el Cometa Ha…sí muy gallo.
    • El juego “Guess Who”: Imagínense agarrar a un poco de panas e ir del juego donde tenías que adivinar quién era tu personaje (siempre era Anita). Un pedazo de cartón de nevera y 100% actitud.
    • Me Enamoré de un Maniquí: Te pegas una muñeca inflable en la parte de atrás y estás hecho.
    • ET: No hay nada que una sabana y una bicicleta no puedan lograr.
    • Cariñositos Dañados: Hay que aprovechar los antivalores. Cariñosito Boliburgues, Cariñosito Maula, Cariñosito Mete la Pata (barriga incluida). Cariñosito Dealer, Cariñosito Sexualmente Confundido (weren’t they all?), Cariñosito Wannabe, Cariñosito Venéreo. Hay tantos…

    Cualquier cosa un aparato reproductor encima de la cabeza toda la noche cantando “In Your Eyes” de Peter Gabriel. El chiste es no bajarse el aparato de la cabeza y no dejar de tocar la canción. Algo así como un Chavez for Chicks. Llévatelo.-

    Thursday, July 9, 2009

    Cada cosa en su lugar

    Todo en su sitio nuevamente. Me di cuenta que sé escribir pero que soy un completo IGNORANTE en eso de escoger colores y tipos de letras y templates. A cambio de escribir unos textos para una página web, se ofrecieron a ayudarme creando el diseño que yo tengo en la cabeza desde hace meses pero como juro que puedo hacer todo ("porque el muchachito Aguerrevere no espera a nadie"), me lancé a hacerlo solo pero no funcionó.

    Mi idea era cambiar el formato del blog para que uno pudiese ver tres posts distintos sin necesidad de bajar. En muy raras ocasiones escribo sobre cosas en situaciones de cronología por lo que me parecía chévere que alguien pudiese escoger por donde empezar a leer o sencillamente leer el que más le llamase la atención sin necesidad de bajar con el mouse para pasar algún testamento que yo escribí y no le interesó.

    Igualmente quería cambiar el diseño del blog para que sea más como yo. Algo así como cuando uno abre la gaveta de la mesa de noche de otra persona. Ahí está todo lo que una persona es en esencia. Un recorte de periódico, una medallita, un libro raído, tres pepas anti suicidas, un Atamel, un condón, una servilleta con algún mensaje que anotó a las tres de la mañana, una llave que no abre ninguna puerta y una foto que se niega a pasar de moda. No lo quiero personalizar mucho porque de por si mi escritura es egocéntrica pero sí hacer algo que de la sensación de ver esos corchos que uno tenía en bachillerato. Fotos, entradas de concierto, medallas y el recipe médico para el acné pegados por ahí sin ninguna coherencia. Algo que me de risa.

    Ya veremos si esta gente me termina de ayudar o no pero por los momentos me quedo con mi estampita pixelada y mi dibujo de la mesa del tea party cuyas letras ni se ven. Mi hermano que es diseñador me dice que el logo de arriba es el adefesio más grande del mundo – “letras amarillas pollito encima de un fondo azul. ¡Delineadas en negro!” – pero eso le pasa por negarse a ayudarme. He descubierto que no hay nada más difícil que cuadrar una foto en Blogger.

    Los Storytellers que se habían borrado en el día de hoy ya están colgados de nuevo. Si falta alguno me avisan. Y si hay buenas recomendaciones por ahí, bienvenidos también. El Twitter va a ser una continuación de lo que Claude Frollo vaticinó en Notre Dame: "el Libro matará al Edificio" (la imprenta mató la voz de la Iglesia) por lo que hay que seguir escribiendo.-

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