Dado que se me ocurrió contarle a la editora de la revista de un club de Caracas sobre el origen de las corbatas, desde el 2006 tengo una columna en la que escribo sobre trivialidades. Apropiadamente llamada “¿Sabía Usted?”, ahí vierto toda la información innecesaria que ronda en mi cabeza a las tres de la mañana pero que me da curiosidad investigar el día después. Hechos, dimes y diretes del pasado que alguna vez fueron interesantes pero que hoy son meras coletillas en los almanaques. Algo así estilo la leyenda que Charlie Chaplin se inscribió anónimamente en un concurso buscando a la persona que más se pareciese a él y perdió.
Es la columna con menos feedback del mundo. Por eso me encanta, porque todo lo que sale allí es producto de mis curiosidades y no tengo la presión de empezar a buscar información para complacer. Sólo una vez me llamaron la atención porque se me ocurrió –¡en estos tiempos!- escribir sobre el origen de la famosa foto del Ché Guevara. He tocado casi todos los temas posibles, desde películas, mundiales de fútbol, fotografías famosas, obras monumentales que nunca se materializaron, inventos, venezolanidades, etc.
Desde que empecé la columna, siempre he querido escribir sobre un fun fact que no he podido dar con su veracidad. Una leyenda urbana dice que el cuadro Le Bateau, de Henri Matisse, permaneció guindado al revés en el Museo de Arte Moderno de Nueva York por más de un mes antes que las autoridades se diesen cuenta del error. La Wiki lo establece como cierto pero hay fuentes más serias que opinan que eso es una leyenda urbana.
Me queda solamente por escribir la columna del mes de diciembre que siempre es un fastidio porque ya cubrí absolutamente todo lo que se pueda escribir sobre la Navidad. Desde el origen del pesebre, las tarjetas de Navidad, los regalos más caros del mundo y el hecho que concebimos a San Nicolás como es, gracias a los genios en la Coca Cola. Jamás hablaré mal de los que me mantienen a punta de cafeína día a día. Bárbara Hutton, una heredera americana que se casó con el legendario Porfirio Rubirosa, se volvió tan adicta a la Coca Cola después que un médico se la recetase contra la gripe, que podía distinguir en que planta de los Estados Unidos había sido embotellado el refresco. Un poco temprano para pensar en las Navidades pero si hay algunas ideas por ahí, bienvenidas.
Esta que posteo sobre obras de arte vandalizadas, la escribí hace tiempo pero fue una de las que más me gustó investigar.
Bajo del marLa estatua de la Sirenita ha sido el símbolo por excelencia del reino de Dinamarca desde que fue instalada en 1913 sobre una roca en el muelle de Langelinie. Aunque diminuta en tamaño, la estatua de bronce se ha convertido en el objetivo de grandes actos vandálicos a lo largo de los años. Ha sido cubierta con pintura en cinco ocasiones, decapitada dos veces y vestida con una burka y una túnica alusiva al Ku Klux Klan, respectivamente. Su brazo ha sido amputado y una vez fue arrancada de su pedestal y arrojada al fondo del mar.
Imitando a Duchamp
Catalogada como la obra más influyente del arte moderno, “La Fuente”, es un urinario de porcelana elevado a la categoría de arte por su creador Marcel Duchamp en 1917, al irreverentemente firmarla bajo el alias R. Mutt y exponerla en una exhibición. En 1993, un supuesto artista de 63 años fue arrestado por orinar dentro de la pieza para luego atacarla con un martillo, desconchando levemente la cerámica. Justificó su acción como una expresión artística que habría enorgullecido a los dadaístas. En el 2006, volvió a repetir su hazaña en una exposición del movimiento dadá en el Centro Pompidou de París.
¿Où est Mona Lisa?
El más célebre de los robos en el mundo del arte ocurrió la mañana del 21 de agosto de 1911 cuando el italiano Vincenzo Perugia descolgó la Mona Lisa de su sitial en el Louvre y salió caminando con la obra bajo su abrigo. Curiosamente, no fue sino hasta la tarde del día siguiente cuando las autoridades se percataron del robo. La búsqueda tardó dos años, sospechando inclusive de Pablo Picasso y del poeta Guillaume Apollinaire quién otrora había manifestado que el museo debía ser incendiado por “encarcelar el arte”. El robo desató una curiosidad sensacional por la obra. Incrementaron las visitas al Louvre, se escribieron numerosas canciones jocosas y se vendieron centenares de tarjetas postales que mostraban a la Mona Lisa vacacionando en Niza. En 1913, Perugia fue arrestado en Italia dentro del hotel dónde se alojaba – hoy apropriadamente llamado La Gioconda – al tratar de vender la obra a un anticuario.
Jesucristo Superestrella
El domingo de Pentecostés de 1972, Lazlo Toth, un geólogo desempleado, entró a la Basílica de San Pedro y se montó encima de La Piedad de Miguel Ángel. Gritando fuertemente “¡Yo soy Jesucristo!” procedió a golpear la obra divina quince veces con un martillo antes de ser apresado por la policía. Alegando cumplir ese día la misma edad en la que Cristo murió, esperaba con su hazaña ascender al Paraíso. Seis meses después se fugó de la cárcel, jamás siendo encontrado.
Venus SufragistaColgada en el National Gallery de Londres, “Venus del Espejo”, la única obra conservada de Diego Velásquez en la que aparece una mujer desnuda, fue apuñalada siete veces con una pequeña hacha por la sufragista Mary Richardson en 1914. El hecho fue cometido en protesta por el arresto de Emmeline Pankhurst, la líder del movimiento sufragista británico. Según sus propias palabras: "he tratado de destruir el cuadro de la mujer más hermosa de la historia mitológica como protesta en contra del gobierno que está destruyendo a la señora Pankhurst, quien es el personaje más hermoso de la historia moderna".