Friday, January 22, 2010

Un abrazo al que come éclairs

Hoy hace un año mi papá se levantó como todos los días. Le echó broma a Josefa en el desayuno, se leyó el periódico y se fue a su oficina. Se tomó un café, fastidió a las secretarias, jugó Solitario en la computadora, firmó unos papeles, chismeó con una amiga del trabajo y se fue a almorzar. A una cuadra de mi casa, se bajó a comprar dos éclairs de chocolate para el postre – un pecadillo del típico barrigón que almorzando ya piensa en la cena – saludó a los mesoneros y se montó en su carro. Jamás arrancó. Dos meses después se recuperaba completamente de una amnesia provocada por una aneurisma cerebral que nos derrumbó el mundo como lo conocíamos.

El tiempo todo lo cura. Las lluvias, como los soles van y vienen. Y yo soy de la gente con suerte. De esos cuyo papá es tan arrecho que le dijo a su ángel de la guarda que él ni de casualidad se iba de aquí sin comerse esos dos eclairs de chocolate. De repente no ese día pero en otro más adelante. Cuestión de gordos mentales pero si así funciona el Cielo, entonces chapeaux a ese angelito permisivo que le permitió operarse con éxito y aprender de nuevo a caminar, comer, pensar, manejar, trabajar, viajar y volver ser mi papá.

Hoy, mi papá sigue saliendo de la oficina a comprar éclairs para comérselos en el postre. Ajeno al hecho que esos segundos en los que se bajó a hacer una compra tan sencilla, marcaron toda la diferencia un día para rescatarlo con vida. No somos muy de rezos en este tea party ni de gracias cantadas con togas presbiterianas en iglesias de Alabama. Pero a los que tengan la suerte de tener a su papá por estos lares, un apurruño de esos que significan “te quiero” no vendría nada mal en un día como hoy. Hay papás a los que, si se abrazan constantemente, el destino les regala éclairs.-

7 comments:

Tropical Blonde said...

Toto!
entiendo exactamente el sentimiento por el que pasas... este anho mi papa cumple 4 anhos de una operaciona corazon abierto y la verdad que cada vez que pienso en eso o le veo la cicatriz me dan unos ataques de llorar y reirme a la vez... que susto el que pasamos pero que felicidad tan increible que esos angelitos (como los llamas tu) me hayan prorrogado el prestamo de mi papa por aca.
te mando besos y otro mas especial al que come eclairs
M

Maiskell said...

Vivan los papás que comen eclairs!
Besos a ambos
M.

Camilo Daza Tapia said...

Un gran abrazo Toto y un gran abrazo a tu viejo.

Sabri said...

Toto, no te imaginas lo que en estos momentos este post me ha hecho sentir, no me lo podré sacar el resto del día...se me aguaron los ojos y todo. Yo tampoco soy de rezos, pero dios bendiga a tu papi y le de muchos más almuerzos con éclairs como postres. Un abrazo Tot's!

Fundación De Todo Corazón. Richard Gibson said...

I love you, que ganas que los Eclairs me los comi yo una semana después para celebrar. Thanks infinitas a aquel angel de la guarda que lo devolvió. No words, chapeux for life, for VITA. Bibi

DINOBAT said...

La vida y sus tretas, el camino que hay que seguir o simplemente ver desde la vereda...

Bibi said...

Tengo mucho mucho tiempo que no comento nada por acá... Pero cuando lee cosas así, se le agua el corazón y le dan ganas de comentar... :)
Dios bendiga a tu flia...

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