Monday, March 8, 2010

Oscars 2010: La Noche del Frizz

No le dimos mucha importancia a que la noche de los Premios Oscar 2010 comenzó en una nota ilógica. Doogie Howser MD, vestido con una chaqueta que le robó a Tom Ford en un acto de apertura que todavía tiene a Joaquín Riviera rascándose la cabeza, nos confundió pero opinábamos que tenía salvación. Nos calmamos cuando salieron Alec Baldwin y Steve Martin a amenizar al público. Sin embargo, ya para después del merecidísimo Oscar a Christoph Waltz por Inglorious Basterds, nos dimos cuenta que esta noche no iba a arreglarse. No mientras Sarah Jessica Parker escondía al planeta Pandora de Avatar en su moño y la actual esposa de James Cameron parecía ser la protagonista del documental nominado sobre la mala calidad de la comida en los Estados Unidos.

Aprovechando la tecnología de Avatar, los productores nos hubiesen podido regalar a todos la posibilidad de darle fast forward a la premiación. Un amplísimo escenario cuya única mención va para la pared de lámparas que bajaban y subían como la fluctuación del dólar, no sirvió ni para que Jennifer López tratase de salvar las primeras dos horas de un show lleno de bostezos, con la presentación de un cuerpo de baile que interpretaría la música de las películas nominadas a Mejor Dirección Musical. Opinamos que el Ballet de Venevisión gringo se lució de alguna manera. Lo que pasa es que se perdieron en tan grande escenario. O de repente habían más bailarines en escena y no se vieron por el destello del vestido de la López, el cual recordaba a la Barbie Cristal de los años ochenta.

Dos cosas nos previnieron de morir antes que lo haga el Capitán Von Trapp, Christopher Plummer, quien estaba nominado: el discurso de aceptación del músico de Up que habló sobre la importancia de decidirse por la creatividad en la vida y el momento ilógico en donde una Kanye West blanca apareció de la nada y le robó todo el protagonismo a un pobre ganador que estaba hablando con el corazón sobre su documental en Zimbabue. El resto fue rellenado con la presencia de actores y actrices jóvenes que ni Hannah Montana los conoce, leyendo algo de un teleprompter que bien ha podido ser la descripción de los vestidos del Miss Venezuela.

Quisieron salvar la noche con el tributo al desaparecido John Hughes pero ni la presencia de Kevin McAllister y Ferris Beuller pudo despertar a la pobre Meryl Streep que cambiaba de piernas cada cinco minutos. Ahí la única verdaderamente despierta era Molly Ringwald, quien estaba tan petrificada que parecía que fuese a protagonizar todas las películas que salieron en el homenaje a los films de terror.

Una mención a alguna fiesta donde por fin le dieron un Oscar a Lauren Bacall hizo pensar que en ese bonche se gozó más que en esta clínica de sueño donde el frizz pudo más con los peinados de las mujeres que lo que Steve Martin y Alec Baldwin pudieron hacer para despertarnos luego de su acto introductorio. La verdad los anfitriones no lo hicieron mal. El problema es que han debido estar en el escenario en todo momento, solamente retirándose cuando Cameron Diaz, Steve Carrell, Tina Fey, Robert Downey Jr. y Ben Stiller salieron en escena a presentar los premios.

Honor al Oscar de Mo’Nique y a la sección de los actores principales cuando por fin tuvieron la decencia de mostrar lo que los espectadores queríamos ver a lo largo de la noche: gente hablando sobre las inspiraciones de otros. Esto hizo que el triunfo de Jeff Bridges y el discurso fenomenal de Sandra Bullock nos despertasen para ver la debacle de Avatar con el triunfo de Kathryn Bigelow como la primera mujer en ganar el Oscar por Mejor Dirección y llevarse la presea como Mejor Película. Trofeo que casi ni nos dimos por enterado, pues Tom Hanks leyó el nombre de “The Hurt Locker” como se leen los pedidos a los cocineros en Mc’Donalds. Así de largo habría corrido el show.

La 82ª edición era un momento para lucirse prometiendo estar a la altura de lo que habían anunciado: “los Oscar como nunca se han visto”. La verdad es que no nos identificamos con nada, salvo con la cara de fastidio con la que salía George Clooney cada vez que lo ponchaban. El chiste de Martin a Christoph Waltz sobre una audiencia llena de judíos para su deleite, el segmento sobre los cortos y como éstos ayudan a sus creadores para darse a conocer y hacer largometrajes exitosos y tener a James Taylor tocando, fueron los únicos otros momentos que salvaron una noche llena de bostezos. Una noche que quedará para la historia como aquella en la que la anunciada “Batalla de los Exes” entre Cameron y Bigelow fue opacada por la falta de inspiración para ofrecer un buen show. Aparentemente el frizz fue un problema que no solamente atacó a las mujeres que acudieron a la ceremonia.-

4 comments:

Abby said...

Toto eres barbaro!! como haces? me rei de todo y estoy de acuerdo con tooodo lo que dijiste. Impresionante como captaste cada detalle...

Manuela Zárate said...

Yo estoy amargada que Meryl no ganó. Y con lo de Penelope el año pasado. Después que le quitaron el Oscar a la del bebé viejo que ahora se me fue el nombre, de la arrechera que cargo. No puede ser. Mo'Nique se peló, si es about The Politcs.
Es como dice Borges del Nobel, el mérito es no tenerlo. Y el año que viene nominarán 50 pelcículas.
Y ahora la contienda a ver quién estaba peor vestida. Jennifer Lopez se estaba bajando del carro, se le quedó el vestido enganchado y el chofer arranco y se le volvió mierda. A Mariah Cary se le encogió. Miley Cirus se disfrazó a ver la ponen en la versión gringa de la Teta espichada. Rachel MCAdams se quedó en un motel y arrancó la cortina y se la puso encima. Y a Dougie Houzer se le anuncia que Liza Minelli quiere su chaqueta de regreso. Y no hablemos de lo que se puso Charlize Theron en las tetas. Todas quieren ser la teta espichada. Pero lo que más me dolió fue el pelo de mi amada Sarah Jessica, qué coño?! Pero el vestido, a mí sí me gustó. Ella se puede poner lo que sea.
Y sigo arrecha. Independientemente de los trapos. Sandra Bullock imitando a Julia Roberts en Erin Brokovich, se gana un Oscar? el coño de su madre. Esa tipa ganó porque es una actriz taquillera y quieren "appeal to a broader audience" razón por la cual nomiron a 10 pelis en vez de 5. Son unos Hijos de la gran puta, porque no ponen una categoría, mejor actriz de mierda que vende que jode pero siempre, siempre pone la misma cara y hace el mismo papel una y otra vez.

NO NO NO NO NO NO. No veo más esa mierda. Que se metan su estatua por el culo.

Qué arrechera.

Viva Meryl. Si tengo otra hija se va a llamar Meryl. Si aquí hay Elinerme, y Yosguar yo a la mía le pongo Meryl.

oly said...

y que me dices que dejaron a Farrah fuera del in memoriam? PELÓN!!!

Nailine said...

Si, esta bien le robaron a Meryl, Pero en realidad no lo necesita, esa tipa sin un Oscar es mejor actriz que cualquiera que tenga 20 Oscares. A Sandra le hace falta para demostrar que es "buena", Meryl solo necesita hacer acto de presencia para demostrar quien es la Mama de los Helados.

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