Thursday, April 1, 2010

La que no quedó

Esta fue una de las cartas que mandé al concurso y que no quedó. Hay un problema con las cartas ficticias. Cuando no son honestas, sencillamente no son verdaderas.-

Querida – no mentira ‘querida’ un carrizo- Incalculable Isabela,

Te escribo este correo para notificarte que hoy aprendí a usar Excel. Se me ocurrió tabular todas las facturas que he amuñuñado en mi cartera a lo largo de este último mes y medio que nos hemos conocido. Papelitos blancos que ni se me hubiesen ocurrido ver a no ser porque me metí en la computadora para pagar la tarjeta de crédito. Gorda, el monto mínimo era tan brutalmente astronómico que tuve que poner una mano en la pantalla para no tener que ver el monto total, mientras que con la otra hacía una señal de pistola y me la llevaba a la sien. Mi jefe no está muy contento conmigo. Me llevaron a Recursos Humanos porque aparentemente en mi crisis de suicidio mental blasfemé un poquito en el mismo momento que pasaba un socio importante por mi cubículo. Bueno está bien, no blasfemé un poquito. Lo insulté a él, a la secretaria y al motorizado por mala paga.

Ahora estoy en mi casa porque me pidieron que me tomase el día. Y me he dispuesto a sacar esos papelitos uno por uno y ver en donde se me ha ido el sueldo. Pues, lamento decirte que ha sido en ti. La totalización es la siguiente: hemos visto juntos 14 películas en el cine. VIP porque yo me las tiro de galán exclusivista. Con el combo de cotufas, que mira Isabela tú me dirás que comes como un pajarito pero yo te he visto que eso pasó de una cotufa pequeña y una botellita de agua al combo completo de cotufas, tequeños y perros calientes. No te lo critico porque por fin pasamos de esa etapa en donde una mujer se come una ensalada a las ocho y luego se engulla tres Reina Pepeadas a las tres de la mañana con la excusa que uno está rascado y no se da cuenta.

Han sido siete los restaurantes a los que hemos ido en este mes y medio a comer de noche; diez encuentros de marroncitos que nos hemos echado; tres polvos en el hotel a plena hora de almuerzo; dos paseos a Galipán; un concierto de Enrique Iglesias en el que de nuevo te pido perdón por saberme toda la letra de “Dímelo” y el fatídico desayuno ese al que fuimos con la excusa que teníamos que hacer deporte y nos terminamos retando sobre quien podía soportar un día completo comiendo en McDonald’s. Cuatro fueron las discotecas en las que tuve que pagarles el servicio de vodka a tus amigas pavosas que “pobrecitas es que las dejó el novio y no les pasa la tarjeta”. Déjame echarte un cuento. Yo no sé que les enseñaron a Ustedes en ese colegio de monjas al que fueron pero sobre chulearse a un idiota que sale con la amiga, tienen el postgrado.

Eso Isabela, sin contar los 57 tickets de estacionamiento que he tenido que pagar, el medio millón en Bolívares de propinas acumuladas que le he tenido que dar a mesoneros que no se lo merecen para no parecer pichirre, los siete tanques de gasolina que he tenido que echar porque tú vives en la circunscripción electoral donde Dios se registró para votar y la cachucha autografiada de Los Leones que le regalé a tu papá para terminar de caerle bien que ya sé que la regaló porque se la vi puesta al chofer. ¡Yo me vendí para conseguir esa gorra! Los ramos de flores que te han llegado a la oficina no te los cuento. No porque crea que eso no sea tasable sino porque no encuentro las facturas.

Todo esto te lo cuento Isabela porque he aprendido que Excel te deja hacer gráficos. He estado jugando con ellos y haciendo tortas, arañas y barras para ver como te presento mi estado de cuenta de una manera tal que tú también llegues a la conclusión que estoy arruinado. Que me he gastado tanto en ti que el otro día me fui a hacer un examen de sangre y por poquito no pongo tu nombre en la planilla del historial médico. Estar contigo es peor que sentarse a esperar por una clave en CADIVI. Eres un impuesto al lujo tipificado por el SENIAT, mi Don Barriga del Chavo del Ocho, un pase a la cárcel en Monopolio cuando eres la banca. Lo tuyo no es Desayuno en Tiffany’s, chica. Es almuerzo, merienda y cena.

Te digo todo esto porque tú estudiaste Administración, Isabela así que de números sabes. Yo necesito que tú veas este gráfico de Excel que te estoy enviando y que me asesores. Que me expliques como es que un hombre que se ha gastado hasta el bono navideño cuando aún no es ni mayo, que tenga tantos egresos en su saldo que el único ingreso parezca una garza rosada en una jauría de pingüinos, esté tan loca, inexplicable e inhumanamente enamorado de ti.

Así es. Tan enamorado, que ve su gráfico y le parece lo máximo. Porque solamente demuestra que por un mes y medio, ha vivido. Una vida en la que yo he sido esa X y tú has sido la Y de mi tablita autóctona. Un capitalismo de caprichos que se ha sustentado por el precio de una sonrisa. Flechas en ascendencia que indican que mi inflación de amor está por los cielos. En montos que me lanzan un “error no cuantificable” en mis cálculos. De repente ahí está mi respuesta. Es un error cuantificarte. Pues, el amor no conoce números. Y si los conoce, Excel no está programado para calcularlos.

Por eso te digo que te amo y que te doy las gracias por arruinarme y mantenerme en cero. Si he de perder toda mi escasa fortuna que sea simplemente por tener el privilegio de agarrarte tu mano. En una vida sin gráficos donde las sonrisas no son cotizables ni los besos, plusvalía. En un mes y medio que si alguien debe algo soy yo, por todo lo que tú me has querido.-

No, querida no eres Isabela. Al carrizo las queridas. Tú lo que eres es incalculable y te amo porque así como eres, eres mía. Control. Guardar.-

6 comments:

Esencialmente said...

Mi frase favorita: "Una vida en la que yo he sido esa X y tú has sido la Y de mi tablita autóctona"

Esencialmente said...
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Esencialmente said...
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Rol said...

Dude, ayer hablando con mis amigos llegamos a la conclusión de que cuando uno termina el día que va a recoger sus cosas y se hace aquel nefasto acto de la separación de bienes, uno debería de manera mas descarada acercarse a tu ex-suegro y decirle: Sr. esto fue lo q me gasté en esta relación en su hija. le agradezco Cheque no endosabel a mi nombre.

claro siempre y cuando ella fue la q terminó o la causa de dicha decisión.

Ana Cristina Sosa Morasso said...

Juan Aguerrevere: Me quiere usted explicar cómo sabe si quedó o no quedó? La página www.concursocartasdeamor.com no dice nada y ya estoy desesperada por vero quienes son los 10 finalistas!!! te mandaron un email? salió en la prensa? Avise, por favor...

Pd: muy buena carta pero estoy picada que no sé si la mía quedó o fue desechada en el acto. jajaja... y admeás estoy picada porque no sabía que se podía concursar con más de una carta. Creo que tengo como 40 que he podido someter (cry).

Anonymous said...

bella bella bella!

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