Monday, April 5, 2010

La tragedia de no recibir un care package

Coro mi amiga vino de visita relámpago a Caracas para una sesión extraoficial del Grupo de Autoayuda Una Mano Unida. Me encanta Coro porque ella es de esas personas que decidió que todo lo que sucedió en el jardín de infantes fue el punto de partida para la tragedia de nuestras vidas futuras. Como ejemplo, el hecho que ella jamás ha recibido un care package como los que les mandaban las abuelas a mocosos llamados Joshua o Gail en los campamentos de verano en Gringo Landia. Paquetes envueltos en papel marrón y con bastantes estampillas que contenían comiquitas, Mad Libs, algún juego inhóspito y una caja de chicles escondida como droga en unas medias blanco ACE.

Coro me cuenta que cuando ella iba al Camp Wakeela for Boys and Girls (insisto, ojalá el blog permitiese voice notes para que la oyeran pronunciando Camp Wakeela for Boys and Girls) su tragedia era la soledad ante la falta de cariño paterna. Como todos los extranjeros, ella también tenía que sucumbir al hecho que mientras todas las americanas del Tent 7 recibían siete cartas al día y dos paquetes llenos de brownies a la semana, ella y de broma recibía un fax mal impreso de parte de sus papás. Yo le explico a Coro que el correo antes no era tan efectivo y por eso no nos llegaban las cartas. Ella me ve con ojos de águila y me dice “¿Quién carrizos habla de cartas? ¡Yo quería mis brownies!”

De verdad que sobrevivir ocho semanas en un campamento a punta de sanduches de mantequilla de maní y una excusa de agua con colorante conocida como glick, es una proeza. No comer algo dulce, ya es de cárcel. Ver como Charles Jarvers, el gordito con frenillos que duerme en la cama de al lado, se engulle diecisiete galletas de chocolate chip en una sola sentada, mientras te pide que le leas la carta de la abuela porque él no sabe leer, es esclavitud. Encima de tener que lidiar ante la afirmación "I'm from Venezuela" con preguntas estilo: “Oooh, do you know Lourdes from El Salvador?” Joder.

Coro dice que ella le rezó todas las noches a su Dios de la infancia para que su mamá tuviese la creatividad de mandarle un care package. O que existiese una tía desconocida en Nueva Inglaterra que le pudiese hacer el favor. Pero jamás llegaron. Su descontento acrecentó cuando a la semana siete descubrió que su hermanito se las había arreglado para convertirse en el rey de la mafia de los caramelos, traficando brownies, sin siquiera advertirle que él sabía donde conseguirlos.

Yo le digo que a mí me fue peor. Cuando a mi me deportaron al campamento a los siete años, mi papá me entregó unos sobres con una dirección impresa para que le mandase mis cartas. Cuando llegó el momento de escribirlas me di cuenta que por ninguna parte decía Caracas, Venezuela. Solamente algo sobre un P.O. Box y Miami, Florida. Yo no vivía allí. Fue un duro golpe darme cuenta a los siete años que mis papás se habían divorciado de mí y abandonado en un bosque de Maine con un solo baño para 117.

Yo no quería brownies. Yo lo que necesitaba era una fe de vida que mis padres no me habían abandonado. Aprendí sobre P.O. Boxes a temprana edad. Siempre suelo decir que ese P.O. Box fue mi primera señal que uno siempre tiene que saber dónde queda su Kansas. Coro dice que yo no habría sobrevivido en Camp Wakeela for Boys and Girls. Allí nadie escribía cartas. Todo lo que querían era brownies.

Ya de grande a uno no le llegan tantos care packages como quisiera. Pero siguen siendo importantes. El más chévere para mi es cuando mi amiga Coro llega. Ella es todo un care package envuelto en papel marrón y cuerda. La lástima es que siempre, tiene dirección de retorno.-

Bon voyage Oh Captain! My Captain! Bonne chance dans cette nouvelle étape.

8 comments:

Esencialmente said...

ay carajo justo llega este post cuando mi enano de 7 me dice que quiere ir de camping pero a quedarse a dormir porque segun el esta muy "grande" para seguir yendo a Shangrila y esta mama gallina se debate entre motivarle su independencia y ayudarlo a crecer y todas esas cosas que aprenden en los campings y mi necesidad de tenerlo en el cuarto de al lado todas las noches...claro que es un camp en la mismisima Republica Bolivariana y en Aragua porsia las moscas...sera que debo ceder a mis impulsos de mama gallina? que me dicen ustedes que se han ido a estos campings de dormir? me siento viejisima escribiendo este comentario pero es horrible ver que tus enanos van creciendo y ya creen no necesitarte como tu los necesitas a ellos...buahhhh

Toto said...

Esencialmente: yo creo que la mejor decisión que hizo mi mamá y mi papá fue dejarme a mi en un campamento. Me enseñó todo lo que tengo que saber de la vida. Ojo: tú hablas con ellos hoy y te dicen que ese fue el acto más cruel que han hecho (mi mamá dice que cuando me dejaron, se tuvieron que ir a un bar a meterse unos tragos de más porque sentían que me habían abandonado). Dejalo ir!

Anonymous said...

Opino igual.... es una experiencia increible, que recordara toda la vida...tanto lo bueno, como lo malo. No le infundas tu preocupacion, por que seguro va a gozar

yo ame mi experiencia, con todo y que echaba mis lloraditas cuando me llegaban cartas o me llamaban por telefono. pero luego se te olvida y sigues jod....

coro said...
This comment has been removed by the author.
coro said...

Mi tonta!!!! “I get a kick out of you”....ojala hubiesemos ido juntos a el camp Wekeela 'for boys and girls 7-16 years old'...recapitulo, we did go together cuz I close my eyes y me imagino que tu estas en el bunk 7 y yo en el bunk 8 - estabamos juntos en arts & crafts, painting y theater, en donde hicimos nuestro show the GLEE con canciones Venezolanas. No haciamos mucho sports porque preferiamnos cheer por heracles que ganaba every single medal, honey.

En Walden (new ideas--old traditions) con MD, como no venian nuestros papas en el so called 'parents weekend' nos hicimos panas de un counselor (Patrick) que nos daba la colita (en su super caminoneta a lo Beverly Hillbillies) a shopiar a el mall mas cercano, en donde haciamos nuestro propio care package...oh dear, the love for fashion en las hermanitas Atencio from an early age.

Gracias totales mi tota, adore mis camps...es de los recuerdos mas bellos que tengo con MD y Heracles.

Camps are where friends become family. Sniff, tear

Esencialmente said...

A ver Toto, a qué edad fuiste la primera vez? este enano tiene 7 apenas. Les confieso que mi miedo no es por él sino por mi, recién estuve tres días de viaje por trabajo y lo extrañé horriblemente, hoy cuando pude por fin abrazarlo empecé a llorar pero de verdad verdad, cual protagonista de novela cuando la deja el marido!

Toto said...

A mi me mandaron a los 7, ocho semanas a un bosque en Maine (donde si habian dos venezolanos más era mucho). A él se le explica que va a gozar un mundo con otros chamos de tu edad. A ti, se te da un whisky, un Nervocalm y un calendario para que marques los días.
MANDALO QUE ES LO MAXIMO!!!!

Anonymous said...

Esencialmente, Yo tuve tres y el día que lleve a mi hijo de 10 a su segundo campamento, el hermanito de 6 se quiso quedar y la directora del camp me dijo, déjalo si no se acostumbra lo vienes a buscar, pues pasaron las semanas y el chiquito no lloraba, ni me llamaron para nada, al terminar las 3 semanas corriendo salieron los papas a buscar a los niños y que te puedo contar casi me cobran doble por el de 6, pues se comía los restos de comida de las bandejas antes de regresar a la cocina,o sea lo de el y lo de los demás....se divirtió como un loquito y ni se recordó que existíamos así que.Esencialmente MANDALO, es una maravillosa experiencia y si es varón mas,los varones deben aprender a salir de las faldas maternas.Y para ti te sentiras mal 3 dias después liberada....de hacer planes vacacionales .

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