Friday, May 7, 2010

Kodachromes

Foto by Manuela Zarate

Últimamente para quitarme el estrés, he estado haciendo álbumes de fotos de mi vida en estos últimos años. El problema de la era digital es que comienzas a almacenar demasiadas fotos en tu computadora y rara vez, las ves en físico. Antes un evento se definía por 24 fotos y si te las tirabas de paparazzi documentalista, de 36. Un revelado, ligándola porque salieran todas las fotos y presto, ahí estaban listas para ser insertadas en un álbum o guardadas en una cajita de Calzados Lucchi de tu mamá. Con la computadora son centenares de fotos almacenadas, que al momento parecen importantísimas pero que al pasar del tiempo no sabes ni porque las sigues guardando. Ni hablar de perderlas. Con el secuestro de mi laptop, perdí seis meses de mi vida, fotográficamente hablando. Como yo lo veo, los ladrones no roban momentos felices. Ergo, mi intención de continuar mi hobby adolescente de hacer álbumes.

Confieso que soy la persona más impráctica del mundo. No me gustan los álbumes de Kodak Gallery. Más bien soy de ese tipo de gente que se va a un Farmatodo, imprime sus fotos y se sienta con una barra de pega Pritt a pegar sus fotos en páginas blancas. Me encanta la verdad, porque me quita todo el tiempo del mundo y aún así, producir algo “homemade”, todo choreto porque no tengo la visión espacial para pegar las fotos perfectamente cuadriculadas, me da una paz impresionante. Además que estoy encantado porque por fin encontré unos álbumes con personalidad.

Una niña en Caracas, hace unos cuadernos sensacionales hechos con caratulas de discos de vinil. Lo vi en una tienda una vez y me lo compré, decidiendo usarlo como álbum de foto en vez de cuaderno (y son enormes así que me encantan). Lo cómico es que tienes que ir tras la búsqueda de uno en especifico porque no los produce en masa. El del soundtrack de Saturday Night Fever me lo arrancaron de las manos asì que tuve que contentarme con “Tito Puente does Jazz”. En mi vida he oído a Tito Puente pero igual me gozo que él guardará mis recuerdos del 2009.

Con eso he estado gozando poniendo todos los momentos chéveres de mi vida. Me da una sensación de continuidad, de espacio, de ver como poco a poco voy perdiendo el pelo (pero no la actitud). Me encanta reírme de momentos pasados, de gente que vive a través de una foto, de gente que ya no es mi amiga, de gente que está presente en cada página del álbum. Es cómico, pero se puede ver los estados de moda de los amigos. Una persona que sale en la página tres de relleno en la foto de un cumpleaños, va mudándose lentamente de posición en la foto hasta ser la persona que sale abrazada contigo en una playa en la página diecisiete.

También me he dado cuenta que mi álbum es todo un monumento migratorio. En el del 2009, todos los que salen en la página diez, ya no viven en el país en la página ciento doce. Me impresiona. Los postgrados afuera han atentado contra mis lazos amistosos, haciendo que tenga que salir a tomarle foto a otra gente, que hoy en día considero mis nuevos panas.

El álbum también me ha servido para darme cuenta que hay gente a la que adoro y no salen retratadas. ¿No les pasa? Hay momentos que son tan chéveres que a nadie se le ocurrió sacar una cámara (Maiskell mi amiga fotógrafa diría en estos momentos “eso es porque yo no estuve ahí”). Me pasa con Manuela Zarate. Hablamos todos los días, ella me sonsaca para que yo haga cuanto curso, filantropía, plato o escrito se le ocurra y yo siempre la embarco porque su intensidad me es incompatible. Pero es mi amiga y yo la quiero lo suficiente como para agradecer que tenga una hija que la agota físicamente a las 7 de la noche.

En la última sesión que me hizo mi paparazzi personal para su curso de fotografía, se le ocurrió posar conmigo para esta foto. Lo insólito, es que es la única foto que yo tengo con ella, a solas. Esto de una persona que se le ocurrió jugar conmigo a ser “y que novios” a los once o doce años (por tres semanas. Le terminé por intensa). Por eso me encanta tenerla como recuerdo para mi álbum. Un momento de brazos cruzados que demuestran que hay amistades que no se negocian. Por eso, es que uno se toma la molestia de pegar esas confirmaciones en un álbum de fotos. Happy times. Happy days.-

7 comments:

Maiskell said...

Ya vi de dónde salió la foto del perfil que me gustó, tu y Manuela Rocks!

Ana Cristina Sosa Morasso said...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, el proceso de hacer un álbum a mano con peguita Pritt es relajante y para mí, hasta terapéutico. Le gana a los albumes del iphoto o de Kodak Gallery que son muy bonitos y prácticos pero let´s face it: no tienen alma.

Mi problema está en cuando me siento a seleccionar las fotos del album del año tal. Voy por 700 del año pasado, y eso que perdí 4 meses de fotos...

Anyway. Eres un tramposo. Ayer no habías escrito desde el jueves y hoy me encuentro con una entrada por día. Ya decía yo.. "imposible que este carajo publique todos los santos días de su vida"... jajaj, pero no te preocupes. You're still my blog heroe. (Y yo hago lo mismo)

Besos,
Ani

Manuela Zárate said...

Chamo. Amo esa foto. Aunque aquí se ve un poco más clara de lo que se ve en la mac. Deja que la imprima. En grande, porque la voy a imprimir, en plotter y en grande. Porque no es porque la haya tomado yo. Ni porque salga yo, ni porque salgas tú. Ni porque te adoro. Es hermosa.
Como me dijo el profe...son dos personas viéndose.
Te quiero mucho, y no engordes que ahora es que vienen sesiones. jajaja.
Love to love ya baby...aaauuuu!

rgv333 said...

¡qué bolas esta foto! good job M

marianne said...

Amé este post. Nada más eso. Lo amé.
Ahora me voy a farmatodo a imprimir fotos y comprar pega pritt. Stickers, quizás.
- Leo siempre, aunque no comente. :) -

Or@ said...

Bellos. En serio.

Anonymous said...

bellisima/buenisima foto!

HG

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