Tuesday, June 15, 2010

Cuando no hay nada que decir, ¿se habla?

Hoy estaba escribiendo una historia para UB sobre el encuentro con las ex novias. Sí, aquel temido momento en donde uno se tiene que dar cuenta que Caracas está llena de seres que alguna vez ocuparon las primeras y últimas quince llamadas en nuestro celular y que hoy, son simples recuerdos. Un nombre más en Facebook por decirlo así. En el artículo, que sale en agosto, hablo de un encuentro casual con una ex en la que la ficción y la realidad se entremezclan para sacar, lo que pienso es algo que nos ha pasado a todos los que hemos tenido la desgracia de toparnos en algún momento con alguien con quien terminamos en circunstancias más parecidas a las de Carlos y Diana que a las de Bruce y Demi.

Sin revelar mucho, me pasé todo el día pensando en frases elegantemente insultantes para ese momento acido del encuentro. Mis relaciones son tan cortas que no hay forma ni manera que en verdad sienta algún tipo de desprecio hacia cualquiera de ellas pero tengo amigos que sí les pasa. Hay gente que detesta a su ex. Sea por una incompatibilidad o porque en verdad un acto en específico disparó el odio hacia proporciones épicas, lo cierto es que hay personas que no pueden estar en un mismo cuarto, por no decir alguna misma urbanización, porque les produce alergia el tener que estar ante la presencia del otro.

Cada quien es un mundo, cuyas heridas tardan en sanar. Lo cierto es que hay casos en los que las personas se abstienen de ir a ciertos sitios porque saben que va a estar la otra persona. Hay saludos que no son cordiales, insultadas a la nueva novia de turno que ignora que entre los dos hubo algún tipo de pasado y un rencor que existe en la mente, la cual idealiza situaciones que no han ocurrido. Como si de planificar una venganza se tratase. Estemos claros, uno se pasa la vida imaginándose situaciones en la cabeza. Su discurso de aceptación al Oscar, lo que le diría al Señor Presidente, como le pediría matrimonio a la novia. No es menos cierto entonces, que un encuentro cercano del quinto tipo con una ex no genere algún tipo de escenificación ficticia. La pregunta es ¿cuándo no queda nada que decir, se habla?

Lo que pasa es que el momento nos llega tan desprevenido que toda esa expectativa no comulga necesariamente con los términos de la realidad. Puede ser que el ascensor se abrió a destiempo y ahí estaba ella o que el encuentro fue tan casual que no hay forma ni manera de prepararse ante un saludo inevitable. Si es que lo hay. El hecho es que hay ciertas frases que se dicen entre ex novios, intencionadas plenamente para hacerle saber a la otra persona que o se está herido o que no se le puede detestar más porque el psicólogo no tiene cobertura de ese tipo de seguro emocional. Arranques disparados por la sola rabia de tener que volverla a ver. Sin análisis previo de lo que se dice en realidad.

Sin embargo, hay otros en los que se dijo exactamente lo que se tenía que decir. Una frase como “estoy mejor que antes” puede conllevar al disparo de una emoción atrapada desde hace varios meses en los que se planificó imaginariamente el encuentro. Algo en donde no se diga ni mucho, ni poco sino lo justo y lo necesario. Mi pregunta es ¿decir algo por esos caminos realmente satisface? ¿Es verdaderamente un momento I Will Survive? ¿Decir alguna frase elegantemente hiriente como para que no provoque un connato de violencia ni lagrimas a destiempo tiene algún fin en una vida que está hecha para perdonar y continuar adelante?

De repente es que las puestas en escena dentro de la expectativa tienen más glamour que la escena en la realidad. Al fin y al cabo, a veces provoca una secuela de nuestro End of the Affair. Lo cierto es que nada bueno puede acarrear decir lo que no se quiere cuando ya todo lo que se tenía que decir quedó en el pasado.-

7 comments:

marialerondon said...

Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice, porque tal vez si tengas el tino para decir esa frase hiriente que has ensayado previamente en tu mente, bien por ti. Pero, que pasa si a la otra persona realmente le importa un comino si estas mejor o no ahora? podrias pasar de tener tu momento estelar a hacer un papelon horrible!
Ni hablar de que nisiquiera se acuerden de ti! ouch!
Mi estrategia es siempre pasar desapercibida, no tengo valor para decir nada de lo que ensayo en mi mente, y le tengo pavor a hacer el ridiculo.
Asi que si no tienes nada que decir, ni te asomes!

Or@ said...

"Mis relaciones son tan cortas..." Esta frase pareciera estar escrita para lo que me sucede a mí. No entiendo que está pasando, pero culpar al otro, siempre, no está dando resultado. Quisiera decir tantas cosas. Pero es que en "algo" que duró menos que la expectativa antes de arrancar todas las palabras sobran. Lo que causa molestía es que de repente uno veía potencial y da impotencia que la otra persona no lo vío. ¿Será que damos las señales equivocadas por miedo a fracasar y terminamos fracasando por no expresar lo que debemos en el tiempo correcto? Si no aprovechamos una oportunidad, alguien más lo hará por nosotros. Yo quiere ser ese alguien. La que aprovecha, no la que decide fuera de tiempo, cuando ya no queda nada por hacer.

Matilde Amorell said...

Yo boto por la indiferencia. Y las mujeres siempre le rogamos al cielo que nos encuentren arregladas y por supuesto más flacas. Nada peor que encontrarte a un ex y tu en tus peores fachas.

Matilde Amorell said...

Por Dios! VOTO!!! no boto la indiferencia!!

Valentina said...

Ja! Pareciera que hubieras estado observándome estos últimos meses, de golpe me sentí tan identificada, con la diferencia, de que quiero sentir una arrechera que no termino de sentir, aunque quiero y mucho. Me haría el proceso más fácil. En fin, Carlos se decidió por Camilla y yo quedé mirando pa' San Felipe y con las ganas de descargar un odio que no termina de florecer...

I need to feel the rage!!!

Bibi said...

"Estemos claros, uno se pasa la vida imaginándose situaciones en la cabeza. Su discurso de aceptación al Oscar, lo que le diría al Señor Presidente, como le pediría matrimonio a la novia."

Jajajajajajajajjajajaja.... Yo te soy una total creativa para imaginar situaciones que NUNCA suceden :p

Andrea said...

Ciertamente, una siempre piensa qué decir, pero termina diciendo lo que menos imaginó.
Decirle a tu ex "ahora estoy mejor; soy feliz" es realmente "liberador". Porque una siente que se quita un peso grande de encima.
Y esa sensación se compara con pocas cosas.
Lo importante es decir lo que se siente, y nada más.
Saludos, Toto.

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...