Saturday, June 26, 2010

La Chica Bond, el Titanic y un buzo

En estos días conversé con la Chica Bond a quien debo tener uno seis meses que no veo. Ya despidiéndose me comentó incidentalmente que me había defendido ante no sé quien que me criticó porque yo escribí no sé que sobre alguien que se enrolló. Lo bueno es que la Chica Bond sabe que yo no le paro a eso porque las cosas que yo escribo son como fumar en el plató de Plaza Sésamo. A deshoras cuando no se está filmando uno se puede echar un cacho pero igualito hay que recordarse que se está en la tierra de Abelardo. Lo que pasa es que la Chica Bond es histórica. Ella es de puño en pecho, rodilla en tierra con la gente que quiere y le pareció necesario decirme que me había defendido a capa y espada. Eso provocó el comentario: “Como el Titanic amigo querido. Yo me hundo con Usted oyendo el Nearer My God to Thee que tocaron los músicos”.

Eso me dio risa porque en verdad, la Chica Bond está tan palanqueada en la vida que seguro consigue puesto pa’ cuatro en el primer bote salvavidas. Esa no se hunde conmigo un carrizo. A mí me lleva para Tierra Firme porque alguien tiene que escribir el cuento y mandarlo por e-mail. Al que sí terminamos hundiendo con el barco es a It's Good to Be. Lo que pasa es que no ahorita. Él se salva en el momento del hundimiento pero a bordo del Carpathia, el barco que nos rescata, se va a enterar por chisme que la mensa de Rose todavía tiene el collar en el abrigo. Eso va a provocar que se dedique a perseguir por décadas a la pelirroja como quien trata de buscar a Carmen San Diego en un libro de Waldo. Años después, la encontrará montada en el barco echando el cuento cursísimo de su romance con el buhonero.

Así que por fin cuando esa vieja de 107 años y mala pedicura se monte en la baranda para lanzar el collar, It´s Good to Be llegará con las chapaletas y el traje de buzo puesto y se lanzará en un clavado olímpico mojándole la pijama a la vieja, para recuperar la piedra preciosa. Estemos claros. It’s Good to Be es más turco que CADIVI en Colombia. Ese se entera que una doña senil lanza 27 millones de dólares al mar por haberse enamorado de una causa perdida y le dice “permiso que aquí voy yo”. Seguro llega de nuevo a la superficie con el collar, el reloj del bisabuelo y diciendo “chico, me encontré allá abajo al cadáver de la matriarca Montemayor. Está igualita”.-

1 comment:

Ana Zubillaga said...

Menos mal que estás claritooooo! Por eso yo los amo a los 3!!!! Y me quedaría con La Chica Bond en el bote salvavidas!!!
Y me encanta que escribas los que te de la gana y no te dejes regular por nada ni nadie! Eso es libertad de expresión! (por la que el 99% de tus lectores dice ser defensores!)
Love you 3!

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