Monday, June 14, 2010

Regalos Llenos de Testosterona

En honor al venidero Día del Padre

Había una vez una señora que se le olvidó por completo el cumpleaños del marido. ¡Por completo! Ella se hizo las manos esa mañana, se peleó con el carnicero, pagó tres cheques, montó a tres chamos en la parte trasera de una camioneta roja y se tomó un café. Bueno, está bien, se tomó siete. Cargando cinco bolsas de supermercado en el ascensor y con la leve sensación que algo malo había hecho, se acordó repentinamente. Había dejado la Vanidades en la parte de atrás del carro. Si no hubiese sido porque una nota decía que Katie Holmes le había celebrado el cumpleaños a Tom Cruise en un restaurant en Los Ángeles, la señora jamás se habría recordado del cumpleaños de su marido propio.

Ya muy tarde para salir, no se le ocurrió mejor cosa que ir a su closet a revisar gavetas. Una a una fue descartando hasta que se resignó a sacar siete pares de medias marrones en condiciones prístinas del closet de su marido y envolverlas en una bolsa plateada. El marido llegó a su casa, contento de ser felicitado y deseoso de irse a dormir. El regalo lo agradeció porque él necesitaba medias y recordó haber comprado unas las semana pasada. La mujer puso su mejor sonrisa pero el marido mordió el anzuelo. Todos contentos y en familia.

A la mañana siguiente la Mujer Maravilla fue al club a contarles el cuento a sus amigas de lo básicos que pueden ser los hombres. Y esa es la leyenda detrás del por qué todos los años los hombres recibimos regalos tan básicos como una pluma, una billetera, una corbata y – ¡oh por Dios como se salieron con ésta! – medias.

Hablemos. Sí somos básicos. Lo de nosotros los hombres es echarnos o desarmar cosas. Incluso, podemos desarmar cosas estando echados. Si un bombillo no prende por los medios convencionales, no salimos de santeros a prender un poco de velas. Si algo aprendimos los hombres en el colegio fue sobre el circuito eléctrico. Somos felices la verdad porque nos creemos nuestro propio mito. Y aún cuando no entendemos para qué es que sirve exactamente el acondicionador de pelo, nos lo echamos en la cabeza porque estaba puesto ahí.

Por eso, por lo básicos, nos perturba que las mujeres se enrollen con el tema de no saber que regalarle a un hombre. Ser básicos no quiere decir que no nos puedan dar un regalo con personalidad. Todo es cuestión de fijarse en los hobbies y en los programas de televisión que vemos. El 99% de las cosas que salen en As Seen on TV, las queremos. Para qué ni idea pero las queremos. No sabemos porque Ustedes no son una de las próximas "Llame Ya".

Comenzando con ideas, el libro que sacó Panini de edición especial que contiene todos los álbumes del Mundial de Futbol desde 1970 es tronco de regalo, hasta para hombres adultos (¿existimos?). Es como que nos regalen el libro del 50 Aniversario de la Revista Playboy. Ese el cenit de los regalos porque es un documento histórico. Entendemos que hay cuaimas que prefieren cosas menos sutiles pero en verdad, ese es EL libro de colección que todo hombre debería tener. Si no hay unos libros que se llaman "Afiches de Películas de los años X". Eso queda de lujo en cualquier hábitat donde resida un hombre aficionado a las películas.

No hay hombre en este mundo que no se haya quedado pegado viendo “El Planeta Azul” en televisión, así sean veinte minutos. El documental está disponible en DVD y es tremenda idea para la biblioteca. Ya todos las tenemos, pero cualquier colección de Bond o Indiana Jones, será completamente bienvenida. En su defecto nos matan con Caddyshack y las amaremos de por vida. Vinos, tabacos y música nos gusta pero hay que documentarse bien antes de salir a comprar cualquiera. Nos va a gustar pero con sólo revisar nuestra marca basta.

Parafernalia para la parrilla funciona, igual con cosas del deporte que practicamos. Así sean pelotas de golf. Un buen set de afeitar (para ser regalado UNA sola vez) es tremendo detallazo (lo de la brocha es bonito pero deja de ser funcional cuando se nos acaba el jabón). Los llaveros déjenlos para torturar a los primo comulgantes. Preferimos una linterna Mag Lite (en tamaño grande y en tamaño de bolsillo). Si se van con la gafedad de bultos y demás, un estuche Victorinox para meter la laptop no es mala idea pero sólo si es porque no tenemos tres (revisen) y aun cuando las adoramos porque tratan que seamos elegantes hasta en el baño, una bata de paño guindará hasta que el moho la destruya. Es mejor que nos regalen comida (una torta, en serio).

Cualquier cosa retro que nos recuerde a nuestra infancia es un plus. No es funcional pero es un plus. En XOCO en la sexta transversal de Los Palos Grandes venden cualquier cantidad de cachivaches que nos harían felices. Ustedes no lo saben pero un modelo de carro retro estilo un Bugatti Atlantic 1936 (ver foto arriba), es tremenda idea para ponerlo en una oficina. Igualito con esos helicópteros chiquiticos a control remoto. En serio, nunca nos ponemos viejos para estas cosas. Tampoco es que van a salir de ilógicas a regalarnos el carrito que tenemos que armar y pintar. No tenemos 14. Si en serio es otra billetera más, métanse en Hot Chocolate Design. Por lo menos éstas son originales.

Unas cornetas para el Ipod de esas chiquitas de viaje no le vienen mal a nadie, lo mismo que cualquier pelota anti estrés. Dice pichirre pero hay algo en no poder desarmar las cosas que nos vuelve locos. Comprándonos licor nadie queda mal. Nosotros se lo regalamos a los otros hombres todo el tiempo. Igual con cosas para el bar. Si en serio va a ser una corbata porque no les da otra cosa que regalarnos, piensen en verdad que el rosado no es para todo el mundo y que ochenta estrellas no se las pone ni Little Twin Stars. Vayánse mejor con alguna cobija chévere para echarse a ver TV. ¡Ah, pilas! No, nada de atención sino pilas como en baterías. Los hombres nunca compramos pilas (esto puede ser el lazo del regalo).

Un buen regalo: funcionalidad, estética y relacionado con el gusto. Ustedes lo saben. ¿No tienen como ochenta mil pares de zapatos distintos? Por ejemplo, el secreto mejor guardado del mundo es el cuchillo para el queso de bola. ¿No se han dado cuenta que cada vez que vamos a Margarita compramos queso de bola? Hay un cuchillo en forma de garfio que es completamente idóneo para cortar este tipo de queso. Es sensacional y completamente funcional. Una vez que lo tengamos, primero se van Ustedes de la casa pero de ese cuchillo no nos divorciamos. Hay que preguntar donde lo venden pero si todo lo demás que fue mencionado arriba falla, este tipo de cuchillo no le queda mal a ningún hombre en su cocina. Es más regálennos el queso también y así lo estrenamos.

Felices compras. Y por Santo Dios no regalen medias.-

4 comments:

Toto said...

Hombres si leen esto y piensan en otras cosas: este es el foro para anotar.

oly said...

Toooto me voy a quedar corta!!!
Como superar el viaje en helicóptero al Banquito que me regaló Ramón para el día de las Madres... (ahi te va el hint)
jajaja HELP!!!

Paty said...

Toto... te amo! jaja lelvo dias pensando en el regalo del dia del padre.

RJR said...

HOLY CRAP.....email this SOON to mari. Cumple el 26 de este mes, y de segurooooo me sale una corbata, o algo mas "lame". Medias no me regala, porque dice que tengo un fetish con las medias, cada vez que puedo compro 15 pares a ver cual sirve...y despues cuando toca remplazar, no recuerdo la marca de las que me gustaron y vuelvo a comprar 15 pares mas.

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