Tuesday, August 17, 2010

Improperios Victorianos

Oí el mejor cuento de gente grande y es no apto para moralistas así que Abuela abstente de seguir leyendo porque me vas a llamar a decirme que este cuento “es un horror” pero a mí me da demasiada risa. Resulta que una señora, ya avanzada en sus cincuenta pero con mentalidad de treinta y actitud de dancing queen – como debe serlo – va a tomarse un café en casa de su tía y sus primas. La conversación, como siempre, gira en torno al gobierno y el hampa y todos esos cuentos de fantasmas del siglo XXI que nos encantan.

En una de esas, la señora en cuestión se excusa para ir al baño, sin percatarse que las paredes están hechas de dry wall por lo que se puede oír si uno habla por celular o echa un chisme en frente del espejo. La sorpresa es que las demás señoras comienzan a oír: “¿Dios mío que es esto? Ay no, no coño no puede ser” por supuesto imaginándose lo peor y dando gracias que están todas en familia y en confianza.

La señora sale del baño con una cara de tragedia y ni corta ni perezosa comenta: “Es que me pasó algo horrible. Comencé a halar un hilo blanco jurando que se había desprendido de la pantaleta y resulta que terminó siendo una cana. Su madre que me ha salido mi primera cana en la totona.”

El cuento es dantesco y yo no puedo parar de reírme.-

1 comment:

Laura said...

Can you say OVERSHARING?

¡Que fuerte esto, vale! Una belleza de cuento, sin duda.

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...