Thursday, August 19, 2010

Miss Reflejo Nacional

La muy bella Miss Venezuela, Marelisa Gibson vestida con su traje típico en el Miss Universo. Yo apuesto todo lo que tengo que Miss Nicaragua la agarró a último minuto y le dijo: "Marica, dame un chance ahí para pintarme la boca."

La competencia de trajes típicos del concurso Miss Universo es como la inauguración de las sesiones de la Asamblea General de la ONU pero con lentejuelas. Cada delegada debe montarse un trapo que defina los valores y las tradiciones de su país, en un ambiente de tolerancia, hermandad y silencio ante el poco de avestruces y gallinas que perdieron sus plumas para engalanar las testas de las candidatas. Todo un fume digno de It’s a Small World pero con silicona.

Este año la representante de Venezuela, quien no la tiene fácil desde que Osmel se copió de las tácticas del Señor Presidente y decidió perpetuarse en el poder consiguiendo dos coronas consecutivas, se vistió como la escultura “Abra Solar” de Alejandro Otero que está en Plaza Venezuela. Tremendo aplauso al que pasó por ahí y dijo “oye esto sería un tronco de disfraz” porque sacar un concepto así no está nada fácil. A menos que se haya ido a trotar a la plaza las seis de la mañana con “Alejandro” de Lady Gaga retumbando en el Ipod. Ahí todo concuerda.

He decidido que una de mis metas para el año que viene es postularme como diseñador conceptual del traje típico de la próxima Miss Venezuela en la contienda universal. No sé si uno le tiene que pedir permiso a Osmel o como es el merecumbé pero yo creo que tengo ideas concisas sobre el reflejo nacional en estos momentos. Ya que se alejaron de vestir a las misses con un liqui liqui sacado del closet de Bruno, creo que es el momento de aportar ideas sensacionales para destacar a la criolla pero que también esté en consonancia con los acontecimientos nacionales. Estos son los que tengo en mente.

Miss Residuos Cadivi: En consonancia con la tendencia green, deberíamos aprovechar la cantidad de carpetas, hojas y etiquetas fallidas que hemos perdido como consecuencia de no saber interpretar las instrucciones detalladas (léase complicadísimas) que las autoridades gubernamentales nos han impuesto desde el 2004. Una miss vestida con una falda de flamenco hecha de carpetas, y ruedas y ruedas de clips entrelazados desde el cuello hasta los pies con los brazos forrados de etiquetas. En la cabeza no le hace falta nada, salvo la cara de angustia.

Miss Osamenta: Ir a la Brujita Fiestera a pedir el disfraz del esqueleto que nos ponían cuando estábamos chiquitos. Luego ir a cualquier McDonald’s, pedir una Cajita Feliz revolucionaria a ver si por suerte nos toca la Espada de Bolivar como juguete. Está lista. Es Simón Bolívar.

Miss Cita Pasaporte: Enviar a la miss en pijama, con una mancha de café en la lola, un cartón abierto de Belmont Suave, ojeras de mapurite y un tic nervioso en el dedo índice de tanto darle clic al mouse.

Miss Hampa: Todas las misses tienen que hacer servicio social para que no lleguen al concurso como unas insensatas. Como aquí el servicio social es robar, sería genial ver a Miss Venezuela llegar en moto al concurso de trajes típicos. Vestida con un jump suit hecho de forros de Blackberry, una capa aérea fabricada con residuos del capot de una Merú, un abanico de carey hecho con todos los lentes Louis Vuitton que le han arrancado a las sifrinas y a las boliburguesas en el trafico y pulseras y collares hechas con papel de moneda.

Miss Container: Tampoco vamos a mandar a la Miss a oler mal. Sencillamente, la enviamos desnuda y que le responda a todo el mundo que ella está podrida de buena.

Miss “Ay Miamor”: Ir vestida en blue jean y sostén con tiritas transparentes. Cuando se le pregunte el por qué no trajo un disfraz digno de Yolandita Moreno, que responda: “Ay Miamooooor, la masa no ‘ta pa’ bollo”.

Miss Suecia: Es lógico, dado que en VTV nos dicen todos los días que Venezuela es el país más avanzado del mundo, que podamos salirnos con eso de robarnos el traje nacional de una nación de economía socialista de avanzada y declararlo como el nuestro.

Miss Afiche: Ya que a Osmel le gusta la fantasía, es lógico que Miss Venezuela vaya vestida impecablemente de blanco, con el pelo secado a la perfección, sonrisa de ganadora y dos perlas Mikimoto del tamaño de la Bola de Soto en la Autopista Francisco Fajardo, pegadas a las orejas. Si a María Corina Machado le funcionó, no nos vamos a pelar ese bonche.

Miss Expropiación: Sencillamente no hay competencia de trajes típicos. Se declara a Miss Venezuela ganadora y punto.

Miss Oposición Guarimbera: No sé si hay cupos en dólares para importar las plumas pero sería genial disfrazar a Miss Venezuela de pájaro Twitter, con una banda que dijese "Con mis lolas no te metas".

Miss Amistad: Esta propuesta requiere de un trabajo en equipo pero sería tremenda idea encadenar a Miss Venezuela en lazos de fieltro rojo con  Miss Libia, Miss Irán, Miss Sudán y Miss Bielorrusia. Todas bañadas en petróleo, con aspas de helicópteros Sukhoi en la espalda y coronas hechas con las cajas que usaron para enviarnos las armas Kalashnikov.

Miss Censura: Como el cuento de “Los Trajes del Emperador”, los venezolanos diremos que el traje de Venezuela es una epopeya pero que no se lo podemos enseñar a nadie por medida cautelar para proteger la virtud de los niños, niñas, adolescentes y adolescentas.

Miss Guerrilla Colombiana: El día de la competencia de trajes típicos, encerramos a Miss Venezuela en un cuarto y enviamos un comunicado diciendo "Aquí no hay nada de eso".

Miss Inflación: A Osmel no le va a gustar esto, pero una idea sensacional es atragantar a la Miss Venezuela con reinas pepeadas como se le da de comer a un ganso para hacer foie gras, rayarle una tabla de Excel en la barriga y lanzarnos una flecha vectorial en rojo hacia arriba.

Miss Revolución: Vestimos a Miss Venezuela en mono rojo de Juicy Couture, le ponemos unos lentes de avispa de Prada, le pintamos el pelo de amarillo absurdo como la Fiscal General de la Republica y le montamos senda cartera blanca de Gucci que combine con los tacones de stripper. Como complemento, una pancarta con la foto del Che Guevara a la izquierda que diga: “¡Miss USA: No volverás!”

9 comments:

Paula said...

que buenos tus posts, como no los descubrí antes!!!!

Elena Sánchez Vilela said...

chapeu.
qué bueno fue esto. cuidado y te abren una averiguación de cómo es que tu sacas esas ideas y peor aún: de dónde.

--
bonus
Miss cicp
pantalones de gabardina ajustados a la cintura, una chemise gef, ovejita o de algodón algo apretada (del color de su preferencia) y un identificativo gigante que cuelgue de su cuello. con ese vestido ella no se resistirá a pasar de habitación en habitación haciendo averiguaciones "necesarias" a las otras competidoras sobre la legitimidad de su estadía.

Elena Sánchez Vilela said...

UN pantalón de gabardina*

Anonymous said...

JA JA JA! Te faltó Miss Asalto; y mandas a toda VEnezuela para el concurso. Seguro ganamos por TERCERA VEZ

La Taradita said...

aaaajajajajaajaj no pude evitar imaginarme a la miss Nicaragua pintandose la boca......

Me encantan tus posts (ya me los leí todos :O)....

Anonymous said...

Brillante Toto...

Julieta Buitrago said...

Demasiado cómico este post!!!... Dicen por ahí que Lady Ga Ga quiere el traje de la Miss Venezuela…

Andrea said...

¡Que gane Miss Revolución!
Mi favorita.

Carolina said...

Jaja que show! yo tambien quiero que gane Miss Revolucion
es identica a la chica que me atendio hoy en el servicio técnico sector, IDENTICA.. sera ella? jaja
muuuuuuuuuuuuuuuy bueno tu post

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