Monday, September 27, 2010

Un Trago por el Peinado de la Reina

Tibisay Lucena me cae bien. Una mujer que con tan poco pelo pueda revolucionar su look en cada elección anual de este país, merece mi completo respeto. Yo soy calvo, por lo que peinarme los cuatro pelos hacia la izquierda ya es todo un logro. No me molesta esperar por ella a la hora de anunciar los resultados. En mi cabeza, la Tibi es como las reinas de belleza. Por un día al año, ella es nuestra reina del carnaval electoral y no puede dejarse ver de alguna otra manera que no sea inmaculada. ¡No se lo perdonaríamos!

Mientras espero por los resultados electorales de la elección parlamentaria para la nueva Asamblea Nacional, sé que la Tibi anda en su acostumbrado baño de Popea. Que si un polvito en la nariz, un retoque en las cejas y un último secado de pelo. Todo para estar regia frente a las cámaras y su público. Las horas pasan y nada que sale mi Tibi. Poco importa que yo – al igual que millones de compatriotas – madrugara para salir a ejercer mi derecho al voto (aunque concedo que dos que tres señoras de mi centro hubieran preferido ejercer su derecho al “Botox”). ¡Esperaría por Tibisay tres días si fuera necesario!

No me importa mirar a un soldado, a una baranda y a un detector de metales enfocados en cámara por ocho horas, mientras la Tibi se acicala. Mucho menos hacerle caso a comentarios ajenos, los cuales predican que la rectora está teniendo un problema con la faja. Yo sólo sé que Tibisay saldrá magnífica, empleará vocablos masculinos y femeninos en su discurso para incluir a toda la población y felicitará al pueblo de Venezuela por una magnifica jornada electoral. ¡Salve Reina!

El traguito que me he impedido por aquello de respetar la Ley Seca impuesta por el CNE puede más que mi respeto por las normas. Pienso que a mi Tibi no le importará si me sirvo uno para aplacar la espera. Uno solito. Sin embargo, uno se convierte en tres y tres se convierten en un trago llamado Impaciencia. ¿Por los moños de Tibisay, dónde está la madrina del pueblo?

Para pasar el tiempo, me pongo a pasar revista de todas las elecciones sucedidas en Venezuela donde Tibisay ha tenido un protagonismo importante. Mi buena memoria –acrecentada por whiskys impacientes que ahora saben a Recuerdos– me lanza imágenes de Tibisay dando lectura a resultados electorales. Que si la reforma, que si la de los alcaldes, los gobernadores, las primarias y los referendos. Un peinado distinto para cada ocasión. Un look pensado para cada resultado. ¿Dios, cuántos cambios de look han sido?

El penúltimo trago cambia de nombre y pasa de llamarse Recuerdos a apodarse Contemplación. Catorce elecciones que han involucrado a nuestra Reina. Catorce cambios de look. Me miro las manos para ver mi dedo tatuado de morado y me pongo a pensar en dónde he estado en estas catorce elecciones. ¿Qué he estado haciendo? ¿Cómo ha sido mi dedo?

Todos mis recuerdos me arrojan la misma tendencia irreversible y no puedo sino tomarme un trago llamado Rabia. Catorce elecciones en las que he permanecido sentado, engarzando el dedo morado dentro de un trago llamado Paciencia. Frente a un televisor, una radio, esperando, esperando, esperando. Haciendo tiempo por una reina que no termina de aparecer sino en el momento autorizado. Una antesala para rendirle pleitesía a alguien que negocia su peinado. Todo le ha cambiado a la Reina – pienso – mientras yo he permanecido estático. Añorando una elección y un discurso en los que no tenga que cambiarle los nombres a mis tragos, ni mucho menos esperar por peinados remozados.-

3 comments:

Ivelise G said...

Que bueno !

Vida said...

Tibi es nuestra Hada Madrina (de Cenicienta) Tropical. Siempre he pensado que Luisa Ortega Díaz es la trend setter de las mujeres del gobierno y seguramente Tibi quiere serrucharle ese puesto.
Ole por tu agudo ojo Toto!

Manuela Zárate said...

Clarissa me borró todo el plan de marketing que te estaba proponiendo para que lancemos: Pelucas Tibi.

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...