Sunday, December 5, 2010

Lo que no pensamos cuando apagamos la luz

He llegado a la conclusión de que mi descubrimiento del 2010 se llama Pandora. Se desperdicaron años de humor negro por no haberla conocido antes. Ella se describe a si misma como una ex niña prodigio convertida en una catástrofe abismal. Esa descripción me gusta, así que lógica y naturalmente la he incluido dentro de mi círculo de iconoclastas para adornar el tea party.

Como todos, Pandora también habla de irse o no irse del país y si vale la pena ser el héroe (o el quedado) que apagó la luz. Su frase marca. Anótenlo ahí abuelitas y bórdenlo en almohaditas de crochet. Pandora, a los efectos del tema, opina lo siguiente: “Yo me hundo con este barco. O hasta el 2012. Lo que venga primero”. Clap, clap Pandora.

Todos estamos con ese cuentico del Plan B, de si nos vamos o nos quedamos o como es el merecumbé. Eso de que el Plan B es echarle plomo al Plan A, es de guerreros heroicos pero francamente, este país es tan ilógico que es necesario hasta un Plan C. ¿Para dónde agarro cuando no me dan trabajo afuera y aquí me pegan un tiro por un celular?

No está fácil. Siempre he pensado que nos deberían regalar a la isla de Cubagua. El que no esté de acuerdo con el manejo actual del país que se meta a cubagüés. Aunque estaremos más execrados que madrina en despedida de soltero, por lo menos nos garantiza que no tenemos que pasar por la “oh tan bella experiencia” de ir a solicitar una visa extranjera en las “oh tan simpáticas” embajadas.

En una fiesta en Nueva York, Pandora se enteró de que en el apartamento de al lado vivía Harry Potter. Para mi Harry existe así que ahí está Harry con Ginny y Albus Severus. Pandora decidió irle a tocar la puerta e invitarlo a la fiesta. Harry accedió. Nada más por esa hazaña, Venezuela necesita a Pandora. No podemos dejarla ir.

En su honor, las primeras quince cosas que no pensamos antes de apagar la luz. Todo con el fin de animarla a que se hunda con el barco. Ella y yo somos de la conclusión que la pea de los músicos del Titanic ha tenido que ser histórica. Por eso, si se da el caso, yo me quiero hundir con ella.

15 cosas que no pensamos antes de apagar la luz (lista en expansión)
  1. Afuera nadie habla con los indigentes. Aquí tenemos la decencia de palparnos los pantalones y ponerle cara de “ay, no tengo para darte”.

  2. Los perros calientes extranjeros son estandarizados. Jamás verás un pote de salsa rosada con un papel escrito a mano que dice “Spaicy”.

  3. Un home run se celebra con un dedo de foamy. Aquí meten el dedo de foamy en un vasito lleno de birra y se lo exprimen a la sifrina que gritó “berstia, lo poncharon en tercera”.

  4. Allá, las peluqueras que hacen las manos son todas chinas. Eso es lo mismo que hacerse las manos con la única manicurista sorda de la ciudad.

  5. Afuera nadie te niega el vuelto. En Venezuela te dicen con toda la seriedad del mundo “te quedo debiendo diez” o te entregan un chicle bolibomba sin pensar.

  6. Los japoneses no tienen ni la más remota idea de que uno existe. Aquí vas para un banco y sales con el teléfono de una señora que hace hallacas.

  7. Afuera prenden la luz de la fiesta a la hora indicada en la tarjeta. En Venezuela se le pagó a las nueve al Dj y al mesonero porque ya sabíamos que era una de esas noches en donde “yo no quiero agua, yo quiero bebida”.

  8. En el extranjero cuando algo está agotado ni modo. Aquí te perrean. “Anda papi, ¿seguro que no queda ni un solo librito? Porfis”.

  9. Las familias extranjeras se ven en contadas ocasiones. Aquí hasta la abuela inoportuna te regaña por Twitter.

  10. En Venezuela no hay sol en la tarde porque el Gobierno lo decidió así. Afuera no hay sol por seis meses porque Dios los ubicó malísimo en el bazar de la Tierra.

  11. Aquí todo el mundo tiene un primo que trabaja en una empresa. Afuera el primo es tu competencia.

  12. Allá, la idea de una rumba navideña es el trencito. Aquí no se van hasta que la gorda simpaticona cante boleros rascados después que explotó el CD de Maracaibo 15.

  13. El pasapalo gringo por excelencia es una salchicha Plumorse arropada en un facilistas Kraft. Aquí la comadre se fajó y es como la tía de My Big Fat Greek Wedding: “have another”.

  14. Afuera, la idea de una reunión familiar es un partido de beisbol con un bate de goma espuma para no darle un golpe al bebé. Aquí sacan pelotas de piedras y el carajito hay que llevarlo a la clínica por metido.

  15. Los gringos celebran la limosna con un gallo que toca una campana para que la gente deposite su cambio en una olla del Salvation Army. Aquí el parquero que no amarró su cochinito con alambre es un quedado.

3 comments:

Mariana said...

Jajajaja! haces demasiado difícil esto de seguir con mi plan, pero como digo yo cuando tomas ese plan B te compras un pasaje a la nostalgia.

Tus post son increiblemente asertivos.

Mari

Ivoneta said...

verga Toto eres increiblemente excepcional......
Solo leerte, saca una sonrisa de mi boca que dura todo el dia....porque aunque lo que dices es the ugly truth, lo expresas asi como para que funcione el dicho que dice "reir para no llorar"

SHAMI said...

16. Afuera no tienes un parquero voluntario que te reciba con “venga mamita venga…. Bien cuidao…bello tu bello el carro…” Afuera tienes un parquímetro que si no le pones monedas te llevan el carro.

17. Afuera no te atreves a manejar ni con una cerveza encima. Aquí no te atreves a manejar si no has tomado.

18. Este es un país de alcohólicos, allá tratan a los alcohólicos.

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