Wednesday, March 31, 2010

La Trinidad de las Conversas

Franco mi amigo solía repetir una frase célebre sobre la relación entre la gente y el tipo de conversaciones que mantenían. “La gente grande habla sobre las ideas; la gente promedio habla sobre las cosas; y la gente pequeña habla sobre otra gente.” Siempre me he complacido pertenecer al grupo de la gente pequeña. No tengo complejos; inclusive he pensado mandarme a hacer un certificado PHD en Conversación Idiota para guindarlo en mi pared.

Tengo la buena fortuna de pertenecer a un grupo de amigos que cree en solamente en una cosa: oírse hablar a si mismo es el cenit de la masturbación mental. Es un estado cerebral que no se logra fácilmente y del cual se requiere practica. Practica y conocimiento básico de las tres conversaciones fundamentales que nos ocupan la mente a la gente pequeña hoy en día: nuestra relación con el reguetón, el tipo que sigue siendo un idiota y por último, los cuentos de la violencia y los secuestros en la ciudad –algo que mi amigo Rollito cataloga como las nuevas historias de fantasmas del Siglo XXI.

Uno pone a cinco amigos alrededor de una mesa y es una apuesta de 20:1 que esos tres temas van a salir a relucir a lo largo de la noche. De repente no en ese orden pero se ha dado el caso que se puede contar en un mismo cuento que a un tipo que es un imbécil lo encañonaron mientras bailaba reguetón con la novia de otro. Todo lo demás, son variaciones de cuentos que parten con una misma premisa. A menos que haya mujeres presentes, en lo que es necesario tirar también el ingrediente adicional que habla sobre algún fatídico vestido de cortejo.

Todo eso, más sus variaciones da para tres horas cuarenta y siete minutos de conversación, contadas por reloj. Lo que equivale a siete viajes a la cocina a buscar más hielo para los vasos (la gente pequeña no cree en hieleras) y una afirmación matemática no explicita que faltan once tragos más para que se acabe la botella de whisky y haya que ponerse creativo con la de Blue Curaçao que reposa allí desde el 2008. Y uno creía que la vida se le iba hablando sobre el Sr. Presidente.-

Tuesday, March 30, 2010

Nuevamente finalista en el Concurso Cartas de Amor

Un orgullo contar que nuevamente estoy entre los 10 finalistas del Concurso de Cartas de Amor de Mont Blanc. Este año, con una carta bella que escribí en el blog hace tiempo y que espero guste lo suficiente. Yo por mi parte emocionadísimo de poder volver a leer mis escritos en público. Tengo entendido que hay una votación online este año, así que espero a que cuelguen mi carta en su página Web para que me lean por ahí. Extremadamente emocionado y ya contaré en este próximo mes sobre los acontecimientos.-

Monday, March 29, 2010

La Agenda Apretada de JC Superestrella


Monica: Who did we fight in World War I?
Rachel: Mexico?
Phoebe: Yes! ...
La versión atea: ¿Qué hizo Jesús el martes de la Semana Santa?


No hay nada más Semana Santero que la miniserie de Franco Zefirelli sobre la vida de Jesús Cristo. Eso es un must en el Cine Millonario. Tanto, que la visión que yo tengo de Jesús en mi cabeza es la de Robert Powell, el actor principal de la miniserie. Así de simple. Inclusive, habla igualito en mi cabeza. La verdad es que es tremendo peliculón. Vaya que hacer un E! True Hollywood Story de la vida de JC no es nada fácil, y esto –para los que no fuimos a colegio católico- te da una visión completa. Además de estar repletos de buenos actores. ¿Qué mejor casting que Mrs. Robinson para María Magdalena, por Dios?

Además, si nos ponemos a ver, la Semana Santa es medio maratónica. En una semana Jesús tuvo una agenda complicadísima. Solamente el viernes, la cosa estaba más cronometrada que la bienvenida de nuestra Stefanía a los estudios de Venevisión. La noche anterior tampoco es que JC pudo dormir mucho ¿no? Termina de comer en El Alazán de Los Picapiedras, donde pone a rodar la bola que lo van a allanar en el Monte de los Olivos. Nadie se quiere quedar despierto con Él a ver que dicen en Buenas Noches, salvo Judas que le da por lanzarle un besito nada enclosetado. Con eso, logra que el CICPC romano lo intervenga y se lo lleve al Helicoide. En medio del interrogatorio, el Comisario Caifás se rompe la chaqueta.

A la mañana siguiente, sin desayuno de Choco Krispies, se lo llevan ante Herodes quien le pregunta si es verdad lo que habían dicho de Ricky Martin. Después lo transfieren ante Poncio Pilato quien se lanza una untada de Purell digna de comercial de mamá de futbol. Por la tarde sufre una versión de American Idol agarrado de la mano de Barrabás, pero no gana porque las líneas de AT&T lo mandan al horno. Luego, la humillación plena, coronación de espina, arrastrada por la ciudad, crucifixión y muerte.

Nada fácil. Uno no sabe si es cuestión de mala suerte o si JC tenía que morir ese día pero si pudiésemos conjeturar el horóscopo semanal de Adriana Azzi para los Capricornio (nunca hemos de olvidar que Jesús fue Capricornio), la broma iría más o menos como: “Comida entre amigos. Alguien muy cercano te traicionará. No entrar a Jerusalén bajo ningún respecto.” Lástima que Jesús se leyó Estampas y no Todo en Domingo ese día.

Encima de eso, tiene el tupé de ni siquiera esperar tres días hábiles para su Resurrección. Ese se vino en días continuos. Si algo le hemos debido dar a JC es el Nobel de la constancia porque en verdad, Él estaba interesadísimo en hacernos saber que murió por nosotros. Nada de esperar que inventasen You Tube para ver documentales sobre el Poltergeist y los fantasmas. Jesús vino, anunció y se fue, aconsejándonos que nos amasemos los unos a los otros.

Serían necesarios veinte siglos más para lograr que esa frase se pudiese imprimir en calcomanías para ponerlas en la parte de atrás de las camionetas pero el mensaje caló. No le paramos mucho a veces, y ahí andamos cayéndonos a golpes de vez en cuando, pero a la hora de la chiquita, un abrazo tiene más impacto que cien balas por los aires. Si por ese mensaje veneramos a Jesús y para eso sirve la Semana Santa, pues bienvenida sea. Con una agenda apretada como esa y que lo sigamos recordando, solamente hay que decirle a Oprah que se chupe esa mandarina.-

Friday, March 26, 2010

This is It

A Coro.-

Anoche hablé con mi angelito de la guarda. Generalmente, la odio. Sí, de cajón que es mujer. Un ente invisible que esté sentado en el orificio de tu oreja las 24 horas del día como obrero que no le han pagado la quincena, no tiene más remedio que ser mujer. Ningún hombre en su sano juicio tiene la paciencia como para quedarse ahí diciendo ‘pana, la cagaste’. Lo mío es una señora gorda llamada Yolanda, vestida con una tragedia de mumu de flores rosadas. Sentada en un sofá cubierto de plástico, comiendo Pepitos mientras me regaña.

La Señora Yolanda está contenta con lo que ando haciendo. De eso no tiene quejas, salvo que me recuerda que por alguna razón ilógica –dada mi flacura- me está saliendo barriga. Me dice que entre eso y la postura de hombros encogidos, estoy a dos pasos de disfrazarme del Grinch para el Día de Brujas. ‘Todo –me dice la Señora Yolanda- todo, en la vida es cuestión de postura.’ Yo juraba que era la actitud, pero Yolanda ha visto más programas de Cristina Saralegui que yo, así que ella debe saber.

En mi visita, me arrimé en su sofá, criticándola que eso del plástico es dantesco pero ella me dijo que lo tuvo que hacer porque la penúltima vez que la vine a visitar, le derramé Coca Cola encima y que yo no le pago lo suficiente como para que ella pueda contratar a la Fuller. Así que con las piernas pegadas al plástico por el sudor, me senté a echarle mis cuentos. Empecé contándole que yo creía que había una fecha de caducidad para las metidas de patas. Que llega una cierta edad en la que un embarazo no planificado no deja de ser la tragedia que es cuando se tiene diecisiete o el error de tenerlo a los veintiuno.

Acto seguido, la Señora Yolanda me cayó a almohadazos gritándome ‘irresponsable’ e increpándome sobre la pobre criatura a la que le había montado una barriga. Resguardado en un rincón de su salón y con buena parte del plástico todavía pegado a mis piernas (producto del sobresalto) le tuve que explicar que había comenzado con una metáfora. ‘¡Yo no he metido la pata!’ Le tuve que servir un whisky con Coca Cola para calmarla y asegurarle por las siete vírgenes que eso no había pasado. Me regañó, diciéndome que uno no empezaba sus cuentos con metáforas y me pidió que fuese al grano.

Ok. Está bien. Yo lo decía porque siempre me ha intrigado la gente que tiene un bebé inesperado porque me pongo a pensar en sus sueños. ¿A dónde quedan todas esas metas que uno tenía antes de saber que iba a estar cargando pañaleras? Se lo comentaba, porque cuando uno es más chamo eso debe ser medio trágico pero ya cuando uno tiene postgrado, carrera y quizás hasta pareja en mano, la cosa no es tan grave. Por eso mi tesis de la fecha de caducidad. Llega un momento en la vida en la que uno no puede culpárselo a una noche de borrachera o a un condón que se rompió. El bebé vino de un acuerdo tácito. A estas alturas decir que fue un error, es como decir que uno nunca se puso unos blue jeans nevados en los ochenta.

La Señora Yolanda todavía no entiende y es mejor agarrarla sobria porque esa con tres traguitos se entona. Lo que yo le trato de decir es que, como los próximos padres inesperados, a todos los que no lo somos, también nos llega un momento cúspide en el que nos vemos obligados a decirnos a la cara: “pana, this is it”. Lo que estamos haciendo en este momento, esto es. No es de resignación, ni de “bueno a lo hecho, pecho”. Más bien es de expectativa. Una sensación en la que se piensa “que bien que vas por este camino”. Es como ser papá, pero ser el papá de tu vida. Por fin, estás en control. Por fin, ya sabes por dónde es que va la cosa.

La Señora Yolanda me mira y me dice que soy un bobo. Que yo he sabido siempre para donde va la cosa. Pero, la verdad, no. Yo por mucho tiempo pensé que los demás tenían la vida que yo quería vivir. No es una envidia cochina pero sí era una sensación de inseguridad. Me ocupé de esconder mi vida de tal manera que nadie me preguntase que estaba haciendo porque sentía que decirlo –estoy estudiando otra vez, o asesoro a chamos, o doy clases, escribo, hago traducciones- no era compatible con su –soy Gerente, soy esposo, soy papá, juego golf. Toda la vida me sentí que me faltaba algo para ser completamente feliz. Que mi momento “This is it” no había llegado.

Pero mi momento “This is it” llegó. Y llegó hace rato. No tengo todo lo que quiero tener en mi vida y aún así, estoy contento con quien resulté ser. Porque supe distinguir que mis sueños de quien quise ser no me importan tanto hoy en día como los sueños de lo que quiero ser ahora en adelante. En una fiesta esta semana, alguien me preguntó que hacía y le respondí “bueno esto, esto, esto y esto” y me volvió a preguntar “¿Ajá pero y qué más?” Me tomé el último sorbo de mi trago, lo puse en la mesa y, comiéndome el último de los hielitos, respondí: “Absofuckn más nada.” Cuando se tiene everything but the girl, uno no tiene por qué estar rindiendo declaraciones a la prensa. Tengo una amiga que se fue esta mañana a Sudán a buscar la paz mundial. No la va a conseguir pero no por eso dejó de irse.

“No queda de otra, sino de intentar de ser feliz.” – me dice la Señora Yolanda, jurando que se la está comiendo. Pero la corrijo. Cuando uno llega a su momento “This is it”, no queda de otra sino SER feliz.-

Thursday, March 25, 2010

Mi visión sobre el Pecado Original et al


He estado pensando sobre el Pecado Original, específicamente en la relación de pareja entre Adán y Eva. Eso, debo decir, es el “match made in Heaven” por excelencia ¿no? Si los hizo Dios, es porque han debido hacer la pareja perfecta. Pero si yo no me creo el cuentico que Noé no cometió un acto de corrupción y metió a tres ratoncitos en vez de la parejita, ¿no cabría la posibilidad de que a Adán no le gustase Eva? ¿Que hubiesen decretado un friend zone ahí de lo más nulo? Eso fue un riesgo enorme, la verdad. Yo no sé pero si a mí me dicen que me sacaron una costilla para hacer una mujer, yo demando. ¿Qué pasa si la costilla que me sacaron era importante? ¿Si me hace falta? Si Dios hubiese sido gringo, júralo que lo hubiesen demandado ante Judge Judy.

Estoy convencido que a Eva le gustaban los chicos malos. Si se hubiese contentado con el bueno de Adán, no se hubiese ido ni por error a hablar con la serpiente. Esa Eva seguro usó a la serpiente de vibrador. Seguro. Si no, no tiene chiste alguno porque vamos, ¿tú te irías a coger una manzana así por así? Yo me lo creo de Blanca Nieves que es la mujer más idiota que ha poblado sobre la faz de la Tierra pero Evita sabía que ella tenía que hacer algo para ser importante una trillonada de años después. Esa frase de “Good Girls Go to Heaven. Bad Girls Go Everywhere” está mandada a hacer para Eva ¿Quién es la esposa de Noé? Exacto.

Lo mismo me pasa con Sansón y Dalila. ¿Qué es todo ese cuento de una adivinanza? El gran secreto de Sansón ha tenido que ser su libido. No el pelo. No puede ser que ochocientos hombres persigan a un tipo queriéndolo poner preso a no ser porque ese es el que se acuesta más rico con todas las esposas de la comarca. Ni que fueran peluqueros (bueno dos que tres pero no todos). Helena de Troya es otra que no se escapa. Melenao no hubiese peleado diez años para recuperar a Helena si no es porque le dio rabia que la Helenita se subió a la moto de París. Esto quiere decir que ellos dos tuvieron un preview de la ‘belleza’ de Helena en el Montaña Suites. Conclusión, toda batalla heroica y religiosa en esta Tierra se ha peleado por el sexo de una persona. Mentira, todas menos las de Juana de Arco. Juana es nuestra Rosie O’Donell histórica. Simpática y guerrera pero sabes que esa marimacha ni de broma está interesada en ti.

Tengo sentimientos encontrados en estos momentos con la figura de Robin Hood. Disney me cagó de por vida mi visión objetiva de este bandido. Primero porque es un zorro chévere y vamos a estar claros, Lady Marian en esa película está buena (y Lady Cluck y Little John son un vacilón). Segundo porque suena demasiado tentativo el cuento de robarles a los ricos para dárselo a los pobres. Pero aja ¿si tú ves que el Rey Juan es un flacuchento idiota, no lo tumbas? Eso sí es un pecado. No puede ser que se pasaron toda una película en una pobreza histórica y el que los gobernaba era un silfido. Es difícil ser pueblo. Pero cuando llega el Rey Ricardo al final, coye ESO es un Rey. Ese es el Martin Luther King de los reyes. Así si vale la pena esperar ¡Que viva el Rey Ricardo!¡Que muera el Rey pelele!

En eso pienso. En eso, y en que ninguna cocina pintada de amarillo ocre se ve bien.-

Wednesday, March 24, 2010

Quiero ser un Vivo Sin Extrés

"Controlemos el Extrés. La Vida es Bella".

Descubrí mi gran problema con el mundo: yo simplemente no me gozo el tercermundismo que me rodea. De esto me di cuenta hoy, mientras estaba atrapado en una cola ilógica en la Cota Mil. A mi izquierda, un cerro quemándose como si fuese el Monte Vesubio. A mi derecha, unas nubes de calima que en otros países recibirían un epíteto chic, como smog o neblina pero aquí no. Esto lo que es, es sudor mezclado con adrenalina de impaciencia y ganas de lluvia. Y encima de mí, debajo, por el medio, arriba, al centro y adentro, una maraña de carros de todos tipos y tamaños, estancados en un mismo estacionamiento y con un sólo objetivo en común: pasarme a como dé lugar.

El Ávila se está quemando. Por ahí pasa un helicóptero a toda hora con una regadera de jardín. Y hay tres camiones cisternas orillados en el hombrillo, haciendo su trabajo. Bien por todos ellos. Lo entiendo y espero pacientemente en mi carro. Lo ilógico es que mientras me fumo mi cigarrito con media ventana arriba, por eso del ecologismo y los asaltos y mi gran cenicero abierto porque eso de tirar la colilla no es pro-Ávila en estos momentos, la fauna crepuscular hace su agosto a mi alrededor.

Allí está: un mini país completo frente a mis ojos, coleándose por el hombrillo, comprándole Cocosettes a un buhonero, pidiendo plata y subiéndole más a la planta del reggateon porque vamos, la vieja del Camaro beige treinta carros más atrás se tripea burda la canción. Mi reunión puntual quedó en el olvido. Estos son minutos en overtime en el que la única fórmula física que me aprendí en el colegio ‘distancia es igual a velocidad por tiempo’ la invierto para calcular cuánto tiempo me falta si necesito llegar a un lugar que está a 490 metros, si estoy manejando a 2km/h.

Ya en la última islita donde hago mi cola para pasar hacia Guarenas, catorce camionetas bien guapas todas ellas se me van abalanzando una a una para meterse porque es que ellos son más machos que nadie. Y como ahora uno no se las puede dar de Indiana Jones porque te caen a tiros si no les das paso, te quedas ahí en tu carcacha sin aire. Mi carro es como yo, una potencialidad histórica que viene en paquete recalentado. Ya ni toco corneta. Lo que si me pongo a pensar es que o me reconcilio con el tercermundismo o no salgo de mi casa más nunca.

En algún momento sacaré mis dados y los pondré en el retrovisor. Un felpudo futttzia en el tablero para poner mis siete virgencitas protectoras y una muñequita hawaiana que se mueve. Un spoiler, mi sillita con bolitas para gozarme la nota y bastante Griffin en la ventana de atrás que diga: “Ya me atracaron. No insista”. En algún momento le montaré sendas cornetas que pongan a Wisin y Yandel a taparse los oídos. Yo quiero ser uno de esos que le empieza a dar palmadas a la puerta a manera de igualar el ritmo que suena en el reproductor. Que vea para adentro a los otros carros, a ver si puedo entablar conversa con la vecina. Y esperar a que sobrevuele Alejandro Cañizalez para pintarle una paloma. Yo seré el que diga que Cañizalez es el culpable de todo el tráfico.

Mi carro psicópata no tendrá una cavita de anime en el asiento de atrás. Eso es de amateurs. Yo le pienso montar un mini bar completo con más cervezas y Cocosettes que el buhonero. Que cuando vea a alguien fastidiado en la cola, me baje y le abra mi bar. Así por lo menos hago negocio. El hombrillo será mi hogar. Donde me vean siempre. Los canales, he comprobado, son para la gente imbécil. Los vivos manejan por el hombrillo y la gente se tiene que sincerar. Cuando haya bastante cola, pues nada. Cierro mi carrito y me pongo a vender camisas que digan “Yo sí soy vivo, chico ¿Y qué?” (El chico es importante. Denota altanería). De calcomanías te tengo la “Vivos Somos Todos”, “Toca Corneta si tas ladillao” y “Herbalife. Pregúntame como.”

A los motorizados que me vuelvan a tocar la cornetica ilógica que tocan ellos cuando pasan a toda mecha, les juro que les abro la puerta antes de que pasen para que salgan rodando. Salvo a los que manejan con el casco puesto estratégicamente en el brazo. A esos les rindo aplausos. Pero en verdad, yo lo que quiero es que alguien me pite. Yo quiero que alguien me cornetee de aquí a Petare porque piensa que soy un vivo. Ese será el día de mi graduación Cuando me colee por las esquinas, me cambie de canal cada dos nanosegundos sin ver por el retrovisor (¿o el golpe no avisa?) y le toque la corneta a cualquier mami que pase en moto con el tatuaje allá más abajo descubierto y la pantaleta rosada más visible que el top, yo quiero que un pajuo me diga “abusador mama$&%$”. Ese, será mi postgrado. Sin eso no puedo ser un autentico tercermundista.

Porque lo que soy ahora no raya ni si quiera en el tercermundismo. En este momento, haciendo mi colita en el tráfico, oyendo música melancólica y poniéndole un teipe negro al reloj del tablero para no ver la hora, lo que soy es un pobre guevón.-

Tuesday, March 23, 2010

Descargue Histriónico

He estado anclado a esta computadora por 144 horas interrumpidas solamente por necesidades de sueño y pausas de Facebook para no perder la sanidad mental en aras de poder cumplir con la fecha de entrega. Estoy haciendo una traducción de un libro que tiene más pies de páginas que todas las relaciones malas en mi vida y me ando volviendo loco. No hay nada que me dé más rabia que un pie de página. Eso es un segundo tomo que da para otro libro, el cual se escribirá en otra ocasión pero noooo, autor de porra (bueno "Señor Autor" porque te respeto burda) tienes que venir a salir a hacer un comentario sobre todo lo que se te antoje.

Ya que el texto principal es lo suficientemente explicativo (NOT), tú te las das de chévere alentando al lector a que baje su mirada para que se deleite con todas las demás sentencias que se tiene que leer para llegar a ser tan famoso como tú. Pero hasta aquí llegamos. Hoy te odio. Te tuve respeto en algún momento de mi existencia, pero hoy a 27 pies de páginas de terminar de traducirte te detesto de tal manera, que si pudiese ir a una de tus charlas en los años sesenta, júralo que te hubiese lanzado el zapato con el que le trataron de desmamonar la jeta a Bush en una conferencia. Así de grande es mi desesperación en un momento en el que mi propia perfección no deja que algún libro que citas no se vaya a escaparse sin merecerse su noble condición de estar resaltado en itálicos. ¡Quiero mi vida de vuelta y no tener que pensar en ti más nunca por el resto de mis días!

Listo. De nuevo a mi traducción. No escribiré mucho esta semana en el tea party por culpa del cabrón que hace pies de páginas hasta para describir qué quiso decir con ‘infalible’. ¡AL HORNO!

Besos a todos.

Toto.-

Sunday, March 21, 2010

El Infierno de Dante

Esta lamentable foto es el Cerro Ávila quemándose en uno de los incendios más grandes que se hayan visto. Lo lamentable es que hace una brisa sensacional que en nada ayuda a aplacar las llamas. :(

Apreciación Musical

Oído anoche. Un infante de dos años le dice orgullosísimo a su abuela que él se sabe la canción del lobo. La abuela derretida por el chamo, comienza a cantarle y bailarle: “¿Quién le teme al lobo feroz? ¿el lobo feroz?” El niño no muestra señales de emoción. Confundido ante el arranque de la vieja, sólo se limita a informarle que la canción que él tiene en mente es: “Sigidddosa al pasar. Siggiddosa al pasar. Esa loba es especial. Mírala, caminar caminar”. Es fuerte darse cuenta que el género infantil nos lleva una morena.-

Thursday, March 18, 2010

Una Encuestadora llama a Los Flanders

Hoy me llamó una encuestadora para hacerme unas preguntas políticas. Confieso que siempre he deseado que me toque una de esas encuestas porque siempre leo en el periódico que el 87,6% de los venezolanos tiene las bolas hinchadas con la inseguridad y yo no me siento incluido porque a mi no me preguntaron. Sé que estas cosas funcionan con la media pero igualito, ahora sí me siento que puedo borrar “encuestado políticamente” de las cosas que quiero hacer antes de que cumpla 31.

La pobre señorita no sabe a quien llamó. 12 años de re(in)volución no son para uno decir “Muy de acuerdo” o “Muy en desacuerdo”. Es para decir, “Amiga agárrate ahí que yo te voy a echar un cuento.” Lo mejor es que somos tan autóctonos que ella con mis respuestas se sorprendía. Eso de la parcialidad quedó para los gringos de la Nielsen. Mi respuesta negativa ante “¿Está Usted de acuerdo con las primarias en su municipio?” era seguida por un “(gasp)” de su parte. Yo no me iba a disculpar por lo que decía mi Pepito Grillo. Votaré en las primarias pero nunca me ha parecido ni me parecerá en años posteriores que esa es la solución a nuestros males.

Luego vino la pregunta sobre si los presos políticos deberían lanzarse a diputados o no. Yo no puedo estar ni muy de acuerdo ni muy en desacuerdo con esta pregunta por lo que le respondí a la señorita que me oyera. Si esto fuesen los noventa y la pregunta fuese la misma, yo tampoco estaría en desacuerdo o de acuerdo que el ahora Señor Presidente, entonces preso, se lanzase a presidente. Es una cuestión de moral que si bien podría conseguirle la libertad a los presos, no hace mucho por el bienestar parlamentario del país. Y esto yo se lo quería explicar a la señorita que si la oportunidad se presentaba y yo tenía que votar por esos señores lo hacía con convicción pero que me tenía que entender que no es fácil, y menos para los otros candidatos muy buenos con agenda parlamentaria. Silencio sepulcral de la señorita, seguido por un “ajá y ¿qué opción marco?”

Así fueron, cada pregunta comentada y concordada. Me despedí de ella diciéndole que me sonaba muy engripada y que esperaba que se mejorase pronto. Hasta luego. Buenos días.

Suena la otra línea de teléfono de mi casa. En otro cuarto, atiende mi mamá. “Si buenas… mhhhmm….ajá….¿una encuesta de qué?…Ah sí como noooayyy mi amor ¡pero tú tienes una gripe horrenda! Mira, tú te tienes que ir YA a la farmacia a comprarte un Clariflu….no, no 'tranquila señora' nada. Tú dile a tu jefe que no puedes hacer encuestas en esas condiciones. Vete a la farmacia y yo te espero aquí sentada y tú me vuelves a llamar mi amor porque tú así no puedes trabajar……”

Esa pobre señorita se acostó hoy en su cama con una maraña de Kleenex y una caja de Clariflú recién comprada en su mesa de noche. Ignorando el hecho que hoy habló con dos versiones de la oposición en Venezuela que cohabitan en una misma casa. La primera, es la versión reprimida que no encuentra canal donde terminar de vaciar todo lo que tiene trancado en el pecho. La segunda, es Nitu Pérez Osuna.-

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Addendum: “A mi me contrataron para ser encuestador con un pana en las elecciones del ’68 cuando Caldera. A la quinta encuesta nos fastidiamos y rellenamos todas las demás.” – Mi papá en el almuerzo.

Foto: http://powsley.blogspot.com/

Wednesday, March 17, 2010

Se Busca: Plan para Semana Santa

Toto busca: Persona (sexo indiferente pero si trae mujeres es un plus) con alto sentido de la planificación, imaginación y disponibilidad que ya tenga en marcha un plan para Semana Santa 2010 en el que pueda insertar a Toto como parte de su clan porque éste todavía ignora cuando es que cae la semana santa (y no la pienso buscar ni en Wikipedia ni en los calendarios que entrega la Sociedad de Ciegos a principios de año).

Especificaciones:

  • Toto está descalificado de manejar (no se discute).
  • Toto puede cargar una cava con gusto pero si hay un amigo gordo en escena, le encasquetará las tareas de la cava a él.
  • Toto no cocina pero puede meter a Josefa en la maleta (en su defecto sus brownies).
  • Toto no se tripea un plan en el que hay que clavarle un cuchillo a una lata de atún para abrirla y decretar que eso es cena. Eso se hizo a los dieciséis y aún a esa edad era un error.
  • Toto se encarga del Happy Hour. No se hace responsable por el Post Happy Hour.
  • Toto no va de lámpara. Si es un plan de dos pa’ dos y a Toto se lo llevan como entretenimiento, entonces sepa la persona que su debida factura será emitida por concepto de honorarios y cobros profesionales para entretener a un poco de tirones.
  • Toto no tiene que dormir en una cama pero tampoco es que la maleta del carro es una opción. Hay un cuento de un chamo que se metió en la maleta del carro para pasar a Playa Grande y los amigos se olvidaron de él ahí por media hora. Todavía le sigo contando a mi psicólogo - si tuviese uno- ese cuento y yo ni estuve ahí.
  • Toto no quiere un plan cultural. Si la misión es ir a conocer turpiales en casonas antiguas, entonces es hora de aprender a fumar marihuana como se debe.
  • Toto puede hacer un plan de aventura. Pero no pueden ponerse todo ecológicos cuando decida que a las seis de la tarde es un momento propicio para echarse un único Astor Azul. Es MI momento. Si no se permite fumar a horas designadas, vamos a tener un Viernes no muy Santo.
  • Toto insiste que ya no se juega Twister. Suficiente. Todo lo demás, bienvenido.
  • Toto puede lavar platos con todo gusto pero si hay una perfeccionista, no se le quitará el placer. Pasar coleto, no lleva la técnica.
  • Toto puede hacer un plan de traje de baños pero sin el golden retriever. Traer a un perro a la playa es señal inequívoca que el regreso a Caracas es más pronto de lo que se piensa.
  • Toto se podría quedar en Caracas pero esta vez, es bajo mis órdenes y estipulaciones (léase se vienen todos desde el jueves a vivir conmigo).
  • Si la consigna el viernes es ir a comerse un brontosaurio, Toto no se queja. Pero no le pueden decir a Josefa porque si no me manda al Infierno por no haber cumplido la cuaresma del pescado que nos tiene a monte.
  • Toto canta a deshoras. Se amarga en la mañana, se pone a pensar a las dos y habla demasiado de seis en adelante. Ergo, la importancia de tener hielo en el Happy Hour.
  • Toto le dará las gracias por su viaje con fotos. Y comentarios soeces a los demás por e-mail sobre Usted porque vamos, algo malo tienes que tener.-

Gracias. Referencias disponibles previa petición.-

A Luisa Lane

A mi nueva comentarista Luisa Lane: Si lo escribí es porque cuando una vez le dije que la dirección al País de Nunca Jamás era Second Star to the right and straight until Morning, ella me preguntó que si la calle se llamaba Morning. Cuando alguien te produce una hemorragia de risas de esa manera, no queda de otra sino encontrar la manera de decirle que la quiere. Pero gracias por defenderla si se sintió aludida. Dile que yo ando por ahí, cazando estrellas. (Y si te intereso, yo soy el que no es flaquito en la foto).-

Tuesday, March 16, 2010

Hay gente que trabaja en Crayola


Ayer tuve una larga conversa de risas transatlánticas con la Catira Tropical. Una de esas conversaciones que te deja con la oreja caliente por la presión del teléfono y buscando al jabón de panela azul para metértelo completico en la boca. Hora y media de mandar gente al horno es divertido. Lo que pasa es que tanto Movistar como el angelito de la guarda te pasan la factura. Estuvimos hablando un largo rato sobre como va nuestras vidas, si estamos contentos y si es lo suficiente como para hacernos sentir famosos. La verdad es que en este momento, sí. No sabemos como será la semana que viene. Lo irónico es que los dos estamos haciendo cosas que ni nos imaginamos hace diez años que así sería. Esto, debo decir, no es un factor extraordinario entre mi grupo de conocidos. Más bien, son pocos los que en verdad estudiaron Ingeniería y siguen por ahí construyendo puentes. Ahora, los ingenieros corren casas de bolsas y tienen restaurantes.

El domingo estuve cenando con cuatro personas que estudiaron conmigo Estudios Liberales. Un jinete, una modista, una banquera y, porque Caracas nunca deja de sorprendernos, alguien que vende ambulancias. Los títulos quedaron como un bonito recuerdo de algún sueño de crear estudios escritos sobre política o economía. Los trabajos tipo “think tank” no existen en Venezuela. Adiós a un bello "lo que ha podido ser". Bienvenido a la era de trabajar en la empresa familiar. Es impresionante el gentío que está en eso. Ya sea de archivista, de negociante, manejando una finca o llevando el portafolio en el exterior. Terminamos siendo la persona que menos soñábamos ser. Y dentro de todo, muchos son felices.

Esto se lo comenté a la Catira Tropical y ambos llegamos a la conclusión que nos tardamos en ser felices porque escogemos mal. No muchos se atrevieron a seguir el consejo de papá “sé bailarín de Venevisión si quieres, pero sé el mejor”. Bueno sólo uno que se fue para Roma desde un principio a darles clases de salsa a todas las viejas italianas. Todos los demás estudiamos carreras para cargos que sonaban poderosísimas en la tarjeta de presentación pero que te presentaban la vida en letra Courier New. Jamás en letra Rockwell Extra Bold, tamaño 17. La presión por ser el "mejor lo que sea" que nos recomendaron nuestros papás, cedió por ser la persona que más se "goza" su trabajo. Y eso, hizo toda la diferencia.

Yo no sé como hacen los chamos hoy en día para escoger una carrera pero no entiendo porque a nadie se le ocurre que quiere ser la persona encargada de crear nuevos sabores de helados en Tío Rico. Pasarse todo el día en alguna oficina, lamiendo paletas de distintos sabores a ver cual podría potencialmente calar en el mercado. Lo mismo que alguien cuyo sueño sea trabajar en Crayola. Todos nos sabemos de memoria los colores porque la Berol Prismacolor se encargó que todos tuviésemos debajo del pino de Navidad una caja enooooooorme de colores rojo carmesí, azul petróleo y verde grama. Cuando la gente dice “color carne” inmediatamente se retrotrae cual Anton Ego en Ratatouille a su infancia y se ve a si mismo sacándole punta a su color. ¿Quién es la gente que hizo eso? ¿Quiénes hacen video juegos? ¿Corren maratones a ver si los zapatos sirven? ¿Quién es el encargado de promocionar conciertos? ¿Escoger nuevas aromas de té? ¿Quién diseña la ropa de la Barbie?

Sara mi amiga pasó de trabajar en Procter & Gamble a ser nanny en Nueva York. Y hoy es más feliz que nunca. La verdad es que no muchos se lanzaron a ser alguien como Mary Poppins en esta vida y vaya que hace falta. Vamos a estar claros, hay papás que no sirven. Ellos trataron pero hay algunos a los que hay que decirle “Amigo, prueba no superada”. Contar con una señora tan bonita como Julie Andrews (ojo no está buena porque eso es como decir que tu mamá está buena) para que venga a recoger la cagada del pato macho que pusieron hubiese sido un trabajo excelente. Esto es una señora que llega volando por el aire con paraguas de loro mutilado, lleva a los chamos a un parque donde les mete una sobredosis de Red Bull para que se crean que están en un sueño de comiquitas, los lleva a casa de un tío borracho y encima logra que el papá renuncie a un puesto famoso y se lleva a sus chamos al Parque del Este a volar papagayos. ¿En qué Escuela de Nanny estudió esta señora?

Un trabajo chévere debe ser asesor cultural para las telenovelas de Venevisión. No debe haber pero no es posible que a estas alturas de decadencia, todavía sigamos presentando historias de señoras de servicio en sendas casas, atendiendo el teléfono diciendo: “Mansión Larrazábal, buenas tardes”. Por eso es que nos odiamos todos. Ponemos a la Señora Larrazábal, SIEMPRE interpretada por Caridad Canelón a andar por su casa en batola de marabú rosado, regañando a la pobre Inocencia que la mandan a embutirse en un micro vestido con cofia. ¿Qué es eso? Encima se las secuestran y las mantienen en una jaula por ciento veinte capítulos con el pelo secado. Hay tanto personaje chévere en este país que no hace falta sino ver hacia la calle como se comporta la gente de verdad, verdad. Alguien que se encargue de asesorar el decorado de las casas, vestuario y parlamentos para que sean cónsonos con lo que ocurre en realidad, hace falta. La fantasía es bonita pero ya no estamos en tiempos de Cristal. Hay que actualizar la idiosincrasia. Y no precisamente para el culto a la silicona. Nadie, hace ese trabajo.

He ahí la cuestión. Pensarse bien si uno se goza algo lo suficiente como para estar clavado a un escritorio de 9 a 5. Aunque bueno, siempre está la esperanza que Pixar invada a un país, se declare independiente y comience a ofrecer modalidades de inmigración a cambio de trabajo. Él que no se agarre de ese cambur es porque no le gusta ser frutero.-

Monday, March 15, 2010

Como terminarle a tu no-novia

No entiendo. A uno en el momento le parece terriblemente importante decirle a una persona que está enamorado de ella o que estaba tan bella que uno prefiere no bailar con más nadie sino con ella. Eso no puede esperar hasta el día siguiente. Tiene que ser ya. Y como uno es cobarde pero anda entonado de whisky, pues saca su celular, lo escribe y lo manda. Absolutamente convencido que ese mensaje le revolverá el piso a la persona y a la mañana siguiente lo esperará vestida de blanco en la puerta de su casa para salir corriendo a casarse y vivir una vida bohemia en algún apartamento que tiene una filtración y un gato huérfano llamado Max.

Eso lo hemos hecho todos. Escribir cosas por el celular cuando estamos más allá que de acá, de las cuales nos auto flagelamos al día siguiente como el monje opuso en El Código Da Vinci. El problema es que el hampa tiene mi celular. Ahora, yo hago este tipo de cosas en vivo y en directo. En frente de la persona. Absolutamente convencido que es ahora o nunca. Que llegó el momento de salirme del fatídico friend zone y decirle que mi vida no tiene sentido alguno.

Ahórrense la experiencia. Es el error más garrafal que uno puede cometer en su vida.

Analicemos la situación. Esta es una mujer de esas que por las circunstancias de la vida termina siendo una “no novia”. Una no novia es una jeva que anda pelando bolas igual que uno pero que es lo suficientemente chévere como para invitarla al cine y lo suficientemente bonita como para llevártela a rumbear a un matrimonio. Es desenrollada en todo lo que no tenga que ver con hombres, siempre dispuesta a un plan ilógico de los martes y no le importa que le roben los yesqueros. Está tan cómoda en tu casa que le puede florear las pijamas a tu mamá. Y mamá que se respete jamás se deja ver en pijama. Es la mejor no novia del mundo y casi que uno termina celebrando meses de haber estado juntos. Porque no anda tras la búsqueda de más nadie sino que está feliz con esta situación.

Pero llega un momento en la vida de todo hombre en que a uno le provoca que esa no novia pase a ser algo más. Y uno está plenamente convencido que ella en el fondo siente lo mismo por uno, porque encontrarse a una caraja que se tripee a uno en sus malos humores es motivo de rapto y encierre en una torre. El problema es que uno se enrolla porque no sabe como decírselo. Si se lo dice de frente, puede ocasionar que la no novia te mande para la mierda y se termine todo lo chévere que ella representa en la vida de uno. Si no se lo dice, entonces está sucumbido a ser el padrino en su matrimonio con el imbécil que le cayó porque uno no se puso las pilas a tiempo.

Entonces, se escoge el momento más idóneo para decírselo. Uno jura que se la está comiendo y se la lleva para una esquina a decirle todo lo que siente, tratando de agarrarla para darle un beso. ¿Qué responden las no novias? “Mi Gordo, tú sabes que tú y yo nos vamos a casar”. Plop! Uno no entiende mucho la respuesta, hasta que ve como ella se aleja y se pone a bailar con alguien que siempre ha sido nombrado pero que uno no hace la suma sino hasta ahora. Ahhhh, es que a ella le gusta el imbécil ese. Yo soy sólo un ideal. Una comodidad ante el pelabolismo mutuo.

Y mientras ella se pirueta en la pista, la nube gris de Winnie the Pooh se asienta sobre la calva de uno. En plena esquina de un bar, uno se da cuenta de lo rascado que está, de lo loser que es y de lo tonto que fue al pensar que las “no novias” sienten lo mismo por uno que uno secretamente siente por ellas. Y la gente se acerca porque vio el showcito que uno montó y le dicen “pana pero ella jamás en la vida ha hablado de ti. ¿Qué te pasó?” Momentos “trágame tierra” que no se vieron venir. Hasta luego. De la rasca, no puedo ni siquiera acercarme a la pista a intentar un saboteo y terminar de hundirme con el Titanic.

A la mañana siguiente uno se despierta y se acuerda de la noche anterior. “Uyyy”. Pero a lo hecho, pecho. Si uno fue lo suficientemente cobarde como para no poner los puntos claros desde el principio, tampoco es que va a ser un arrepentido que le dice a una niña que la quiere. No es mi problema que no me quiera de vuelta. Eso sí, terminado con mi “no novia” de por vida. O es novia o es nada. Aprendida la lección que para tener a una de esas, es mejor estar solo. Porque es inexplicable que no quiera estar conmigo.-

Sunday, March 14, 2010

Toto as the Mad Hatter

"Why is a raven like a writing desk?"

Estoy como trillado con el cuentico del Mad Hatter, lo sé pero es que todo vino como junto. La revista, la película y ahora la sesión de fotos que me tomó mi querida amiga Manuela Zarate para su curso de fotografía con Roberto Mata. Esta es mi versión intervenida de la foto, aunque debo decir que estoy contentísimo con las originales que se tomaron usando solamenteun fondo verde. Esperaré a que ella la publique en su blog pues no ha ido ni siquiera a que le corrijan la foto y ya yo estoy aquí ejerciendo presión y desvariando su magna obra.

Ese día fue genial. Manola, que no puja más porque no está en estado, me había rogado que me sentase para ella a tomarme fotos como el Sombrerero Loco. Ya llegué a un punto en mi vida en que si alguien me pide que me tome una foto para el pasaporte en su nombre, pues me la tomo. Esto era en estudio, ya que su grupo anda aprendiendo sobre iluminaciones y demás. El disfraz lo decidimos entre ella y yo la noche antes, buscando entre cajas y gavetas, cosas que podríamos usar.

La idea de un sombrero encima de otro vino a último minuto porque ella quería un sombrero de copa que fuese más grande. Si algo no le faltaría al sombrerero serían tapa cabezas por lo que decidimos apilar uno encima de otro. Eso, una capa y unos pantalones de corazones cursísimos que me regalaron hace mil años los chamos de Harvard, fueron los implementos para la foto. Mi renuencia al maquillaje fue digna de filmarlo para un video blog pero debo decir que el efecto con el mismo es mejor que si me hubiese decidido por ir al natural. En lo que no escatimé fue en pintarme una sola uña de morado. Eso, porque en plena sesión de fotos la usé para pintarle una paloma a Manuela por hacerme hacer estas cosas en público.

Honestamente, la verdad es que pena, pena no me dio. Salir así embadurnado en la cara y vestido como un loco en frente de gente que se quedó viendo todo el proceso creativo de la sesión, fue chévere. A final de cuentas, yo soy medio así en mi cabeza. Sólo era cuestión de tener a una amiga loca como Manuela que también se goza estas cosas. La idea a futuro es ir sacando más personajes de libros entre ella y yo y tratando de ponerlo en escena. Ella a través de sus fotos naturales como tienen que ser y yo a través de mi imaginación con las intervenciones. Esta queda para la colección permanente del tea party. Si pudiese volver a escribir mi primer post, de seguro ésta sería mi foto de presentación.

Thanx Manuelita por mañanas chéveres.-

Saturday, March 13, 2010

On the cover of a magazine


Agradecidísimo con la Revista Entre Socios por haber publicado mi artículo sobre las fotos que se tomaron con motivo del Reto al Salto en agosto y muerto de la risa que, cual Vanity Fair, pusieron mi foto en la portada. Como no voy a ser portada más nunca pero ni de la Revista Ronda pues en Playgirl rechazaron mis fotos al natural, esto viene como una grata sorpresa para mi cajita de recuerdos.

Eso sí, a la pobre Reina de Corazones la trasquilaron de la foto por lo que me imagino que les llegará una carta de una enfurecida monarca que seguramente dirá: "¡Córtenle la cabeza!" je je je. Ojalá se hubiesen podido publicar más fotos de gente saltando porque la verdad es que había demasiadas momentos geniales. Aún así, estoy contentísimo que lograron darle la exposición que yo quería y ligándola para que los que la lean se metan en el tea party a ver las demás. ¡Una vez más, un millón de gracias a todos los que saltaron! Aquí el artículo para los expatriados.-

Friday, March 12, 2010

Oficialmente Viejo

Una niñita de unos ocho o nueve años estuvo conmigo esta mañana posando para un photoshoot de un curso de fotografía en el que me pidieron hacer un revival de mi disfraz del Sombrerero (Estoy seriamente considerando alquilarme a mí mismo para fiestas). Mientras la gente grande cambiaba luces y hablaba sobre el diafragma como si fuese la nueva píldora, la niñita que estaba tan aburrida como yo, decidió que lo único interesante que podía hacer era enseñarme a hacer divisiones matemáticas con los dedos.

Al poco tiempo descubrió que yo sería el perfecto candidato para perder en el programa de televisión “Are you smarter than a Fifth Grader?” por lo que nos pusimos aún más cavernícolas en nuestros juegos. Ella comenzó a pegarme teipe en el pelo y arrancármelo mientras yo me hacía el que me dolía. Cada halada del poco pelo que me queda le provocaba risas. Esto, hasta la quinta valida cuando arrancó el teipe y se quedó en silencio. Volteándome a ver qué pasaba, la noté curioseando el teipe. De la nada arrancó uno de mis pelos y me lo enseñó diciendo: “Uyyy miiiira ¡Una cana!” Ya no soy amigo de la niñita.

¡Maldita seas vejez! Me traen al mundo con un ADN sin pollina y ahora, así sin aviso, me encasquetan las canas. No es por nada Evolución, eres muy buena en todo pero avisando sequías corporales, apestas.-

Thursday, March 11, 2010

Toto ahora viene en impreso


Buenas noticias para los que se sientan en el tea party, l@s amantes de fotos de mujeres bellas y en especial a todos mis amigos dominados cuyas esposas y/o novias le botaron, en un arranque de celos, su colección de Playboy cuidadosa y cronológicamente preservada desde que Anna Nicole Smith estaba buena y era la Playmate of the Year en 1993. Me ofrecieron la oportunidad de publicar una columna en la revista Urbe Bikini (UB). ¡Conversations Overheard at the Mad Hatter’s Tea Party ahora viene en papel impreso!

Ahora, tienen la excusa perfecta para poder tener una revista de mujeres bellas en su mesa de noche aludiendo a que su amigo Toto, tan chévere que es él vale, escribe ahí y les interesa leer lo que tengo que decir. Yeah right! La revista es una nota y de verdad que trabajar para ellos es interesantísimo porque todo lo que piden es buen humor. Mi columna es sobre todos los problemas que le pasan a los solteros, así que cualquier cuento divertido que tengan los miembros la Banda del Club de los Corazones Solitarios, bienvenido sea que el Sargento Pimienta se los vacila y los toma en cuenta.

La sección se llama “El Mío con Soda” y quiero públicamente arrodillarme para que todos vean la calva de la vergüenza por haber descaradamente aceptado a escribir con el mismo nombre del blog de mi amigo del alma y tercer brigadista en mi cortejo (o si no, tercer cargador de mi urna), Raúl. Sobre todo porque el mío en verdad es con agua pero me gusta vivir la vida con soda. Le he comentado que tiene todo el derecho de rayarme públicamente y que cualquier correo del pueblo que quiera hacer en mi contra, será publicado en este tea party en Font Broadway letra 14 para que no pase desapercibido.

Espero que se la gocen, además que la de este mes viene con una Roxana Díaz interactiva. Disponible en su kiosco más cercano (¡ven porque vivir en Los Bosques de La Lagunita es chimbo. No hay kiosco cercano donde comprarla!)

Nota: Mi papá: “¿Toto por qué ahora estás escribiendo sobre bikinis?” La inocencia Flanders es de autógrafo.


My kind of Fashion Police


Mi nuevo descubrimiento es mi nueva pen pal, Mel de Nueva York. No la conozco ni ella me conoce a mi pero ambos vamos por la vida diciendo que nos adoramos. Nuestra única comunicación ha sido a través de un solo e-mail que se ha mandado diligentemente por dos años consecutivos a la mañana siguiente después de la transmisión de los Premios Oscar. Ella con una lengua soez de la que no se salvan ni los que se paran con celular en mano detrás de las estrellas cuando los están entrevistando por E! Entertainment para saludar vaya Usted a saber quien. Yo con mis respuestas a todo lo que a ella se le ocurrió primero.

Tengo que hacer una nota mental de pedirle los derechos de retransmisión el año que viene para publicarlos en el tea party. Algo así como la compra de los derechos del Mundial de Fútbol por parte de Meridiano porque esto es puro entretenimiento. Todavía no me puedo reponer de esta joya de crítica que le lanzó Mel al vestido de Jennifer López: “Why are you wearing a dress that has a child? Kind of like those motorcycles with a sidecar attached to them.” ¡Otro personaje para el tea party!

Wednesday, March 10, 2010

Divagaciones entre el calor y el desespero

Como en este país todo ocurre a la inversa, creo que les deberíamos cantar a los dioses del calor para que nos traigan más calima. Hacer un acto de vudú con un chamán amenazando que si trae lluvia, le vamos a lanzar a las encopetadas con escopetas a una marcha hacia la Fiscalía General de la República. He llegado a un punto en que le culpo todo al viejito de la película Up. Ese anciano, el invasor más inteligente del planeta vamos a estar claros, dejó su casa encima del caudal del río que crea el Salto Ángel y ahora hasta esa maravilla la tenemos apagada.

No puedo dejar de pensar que el Jabberwocky criollo es el Alibombo sobre el cual cantaban Enrique y Ana. El Alibombo o es el monstruo de Alicia o es como el efecto “El Niño”. No en balde, le cantan que en “algún lugar del mapa de la América Latina, ha llegado de muy lejos puede ser que de la China”. Sí, definitivamente el Alibombo es el culpable de todos nuestros males. Nadie con un nombre tan gafo, exceptuando a las paraulatas que se llevan el premio, puede traer el bien a nuestro país.

Los abuelitos Quintero son la versión humana de Faivol Ratonovich el de “Un Cuento Americano”. Mis abuelos no se ven tan cuchis como esos dos en la foto de El Universal de esta mañana. Lo lamentable es que ya la gente dejó de aparecer en los Sociales para comenzar a aparecer en las páginas de Sucesos. Nos echamos a perder, completamente. Estamos como cuando Clara del Valle y Esteban Trueba deciden regresar a Tres Marías luego de un periodo largo de ausencia y encuentran la casa llena de sabanas toda polvorienta. Aquí no nos hemos ido y ya estamos hasta el tuétano en polvo. Miss Havisham se quedó vestida de novia porque el marido la dejó plantada en la Iglesia. Nosotros, nos quedamos vestidos de protesta porque el progreso nos dejó plantados en las malas decisiones electorales.

Mi familia comienza a hablar sobre largarse del país. Por mi familia no sólo hablo de la que vive conmigo sino la otra que comparte mi segundo apellido. Eso son dos casas que han estado más acentuados en esta patria que Doña Caraotica y que no le ven al queso a la tostada, primordialmente porque el queso se agotó en los súper mercados. He tratado de no escribir sobre el tema porque me agobia un poco. La verdad es que es un tremendo cambio porque uno tiene que reprogramarse completamente. A mí me dicen que yo voy en góndola porque puedo escribir donde sea y eso es verdad. Lo que da miedo es que yo escribo en caraqueño. Ese Font no lo venden en otra parte. Mejor dejo esto hasta aquí. No estoy preparado para escribir sobre este tema como creía.

Se me ocurrió un tema para una novela anoche mientras me estaba quedando dormido. Encerrar a Caurimare completo en una cúpula geodésica. No sé porque escogí Caurimare pero me gustó porque ellos son lo suficientemente prepotentes como para haber guindado una señalización estilo la valla de Hollywood. La misión es fomentarlos a crear una sola comunidad que vivan en socialismo pleno. Tan mal no están. Tienen clínica, colegio, farmacia, ferretería y un quiosco.

Un quiosco es pieza fundamental para el desarrollo de una comunidad. No entiendo como hace la gente de El Hatillo para ser feliz a sabiendas que la compra de la revista Hola! y el Kino está a quince minutos de su casa en carro. Eso es lo mismo que me tardaba yo en manejar a la Universidad Católica Andrés Bello un sábado para una clase ilógica. Me imagino que serán felices por un día. Pero inevitablemente todo el desenlace de mi historia se circunscribe a que el capitulo 14 comienza con la frase “La tarde olía a asesinato”.

Divagaciones que van y vienen en una tarde de calor en donde lo único que se niega a echarse a perder es la calima que azota a la montaña. Pero es en serio lo del rezo a los Dioses del Calentamiento. Nos hace falta lluvia y no precisamente de la que solamente cura a la ecología.-

Seis Cosas Imposibles

Hay muchísima gente entrando en el tea party buscando las seis cosas imposibles que pensó Alicia en la película antes de la batalla final. Para ellos.

  1. Hay una poción que te puede hacer encoger.
  2. Hay una torta que te puede hacer crecer.
  3. Los animales pueden hablar.
  4. Los gatos pueden desaparecer.
  5. Hay un lugar llamado País de las Maravillas.
  6. Yo puedo vencer al Jabberwocky.

¿Cuáles son las tuyas?

"Alicia se rió:" No sirve de nada intentar ", dijo," no se puede creer en cosas imposibles. "
"Me atrevería a afirmar que no has tenido mucha práctica", dijo la Reina. "Cuando yo tenía tu edad, siempre lo hacía durante media hora al día. En ocasiones llegué a creer hasta seis cosas imposibles antes del desayuno."
- L. Carroll.

Tuesday, March 9, 2010

Lección de Arte para Maryori Huejputa

Otto Dix A la Belleza, 1922.

Maryori Huejputa debe tener mi antiguo celular en estos momentos. Seguramente un regalo de su novio porque cumplieron meses, fue buena cama o hay que consentirla con un premio robado. La verdad, que chévere. Yo también estoy de acuerdo que Maryori necesita un celular fino. No sé si le guste la música que yo tenía allí o si le parezca que el matrimonio de turno donde tomé dos que tres fotos fue "bien bonito". Ahora, si oye mis voice notes, tiene que concluir que eso sí es un vacilón completo. Desde el “¿sabemos quién está de cumpleaños hoy?” en la voz de nuestro Señor Presidente que yo solía mandar a mis amigos cumpleañeros para arruinarles su día hasta el repertorio completo de Vicente Fernández y María Conchita que me mandaba Corolin Corolao todos los domingos cuando no hay nada que hacer sino cantar rancheras y baladas ochentosas por voice notes.

Lo que más me duele de haber perdido el celular es que hoy me di cuenta que allí tenía mi agenda de “cosas en las que pienso que me gustaría recordar a futuro”. Un mini diario electrónico. Eso me lo enseñó la misma Coro cuando estábamos en Nueva York. Ella me decía que cuando uno iba a un restaurante y probaba un vino, era bueno anotarlo para así recordarse a la hora de volverlo a comprar. Como jamás he sido de vinos, anoté absolutamente todo lo demás. Era tan práctico. Por ejemplo, yo solía mandarme mensajes de texto a mi mismo cuando oía una canción que me gustaba y que sabía que no iba a recordar a la mañana siguiente. Con esto, uno abría una nueva página en su agenda y anotaba las cuatro palabras del coro para después buscar el nombre de la canción a la mañana siguiente.

Todo tipo de direcciones estaban anotadas ahí. Lo que aprendí de Italia que nunca terminé de vaciar y anotarlo en el blog. Entradas mismas para el blog que se me iban ocurriendo. Por casualidades de la vida, me acordé de todo esto leyendo el blog de La Cagada. Ahora, él anda en una nota en la que pone cuadros que le gustan como acompañante fotográfico a sus entradas. Eso me recordó que yo tenía anotado todos los cuadros que había visto en Nueva York, París e Italia que me habían gustado lo suficiente como para querer hablar de ellos después. Jamás lo hice y esa lista se perdió. Una exposición completa de cuadros de Hopper (que me encanta) en las manos de Maryori Huejputa.

No pretendía con eso ser la Monja Wendy que tiene un programa de televisión en Vale TV. Esa monja es un vacilón que va de museo en museo, hablándote de las condiciones pictóricas de cada cuadro. Lo que sí quería era sentarme a escribir sobre porque a mí me parecían fascinantes. El cuadro cursi de El Beso de Francisco Hayez en la Pinacoteca de Brera, en la que una pareja de amantes se besa apasionadamente mientras la sombra de un hombre a la izquierda denota que éste no es un beso que se prolongará en el tiempo sino que será un “hasta pronto”. Madame X de Sergeant que provocó un escándalo pictórico con el solo derrame de una de las tiras de su vestido. El tributo de Otto Dix a la belleza, en la que no hay belleza alguna. La lista continuaba.

Lo bueno es que ahora tengo una especie de borrón y cuenta nueva. A empezar a coleccionar nuevos cuadros y afiches y hablar, en su momento del porque me gustan. No hay que dejar nada para después. No vale con ligar que Maryori Huejputa se le ocurra meterse en mi blog para que me escriba un comentario sobre todas las cosas que tenía anotadas en mi lista para así poder continuarla. (El celular es tuyo amiga. Con regalo de novio, yo no me meto). Cuando las casas se queman, solamente queda comenzar a arrimar los ladrillos nuevamente.-

El mundo no es retornable

La semana pasada, el papá de It’s Good to Be (un personaje en si mismo que merece su propio copyright) vino a mi casa. Había un arsenal de gente pero su labor, como siempre, fue lanzar críticas soeces con el tema de turno. Lo bueno es que él siempre tiene algo insólito que decir. Una seudo novia que alguna vez compartimos It’s Good to Be y yo (no al mismo tiempo pero sí en sucesivo) era inteligentísima y toda perfecta. Algo indescifrable en este mundo que para acercártele había que leerse todo el tomo de la letra “G” de la Enciclopedia Británica.

Cuando It’s Good to Be comenzó a salir con ella, le dieron ínfulas de libertad (yo creo que él la volvió medio loca) y comenzó a fumar, tomar como una chechena y a decir groserías que hubiesen puesto a un camionero a buscar a su mamá. Ahí fue cuando comenzaron las negociaciones para que saliera conmigo. Eso obligó al papá de It’s Good to Be a exclamar: “Antes XX era un semidios. Ahora es un simple humano en pubertad”. Así es su lengua.

El hombre que clama que compró su casa porque tiene una puerta lo suficientemente grande como para que puedan sacar la urna, permanecía callado esa noche mientras un poco de señoras sentadas alrededor de nosotros elucubraban sobre lo podrido que el mundo. Alguien le preguntó su opinión y él dijo que la culpa de todos los males del mundo tenía razones históricas y todas apuntaban a que el culpable había sido Moisés.

Dios le había ofrecido a él una tierra prometida llena de leche y miel donde todos los hombres vivirían en paz. Moisés, según él, claramente no entendió el concepto de la satisfacción del consumidor. Cuando llegó y vio que la tierra que le habían prometido era una soberana mierda, se ha debido quejar. Como no protestó, toda la Humanidad se vio forzada a vivir las consecuencias. Todo el problema de este mundo es que el producto no es retornable.-

Monday, March 8, 2010

Holden Intervenido

El mes pasado Manolita Zarate me hizo una sesión de fotos para su curso de fotografía, en la que posé como Holden Caulfield en El Guardian entre el Centeno. En su momento comenté que las fotos me parecieron un desastre por el pequeño detalle de mis incipientes entradas capilares. Recientemente me envió las fotos y como ahora ando en nota de Photoshop, pues la intervine a mi gusto. Pienso que así capta perfectamente lo que se quería lograr del momento. Por lo menos la calvita no se ve. Este viernes me tiene preparada otra sesión, porque es su cumpleaños y le dije que le regalaba eso (hay regalos tan egocéntricamente económicos que asusta). Vamos a ver de que me disfraza esta vez.-

photo by MZarate.

El tamaño sí importa

El último en la colección de souvenirs niches. Un yesquero común y corriente. Nada que opinar al respecto (…)


(…) salvo por el hecho que es enorme. Para aquellas personas que pierden todos los yesqueros que tienen en su posesión y se roban los de los demás (ergo, yo). Un producto completamente inexplicable y sin razón de ser. Más aún si notamos que la calcomanía que lo acompaña (no sale en la foto) hace alusión a la Copa del Mundo. Prueba de que todo producto es mercadeable así su uso no tenga relación alguna con el evento.-

WTF?

Oscars 2010: La Noche del Frizz

No le dimos mucha importancia a que la noche de los Premios Oscar 2010 comenzó en una nota ilógica. Doogie Howser MD, vestido con una chaqueta que le robó a Tom Ford en un acto de apertura que todavía tiene a Joaquín Riviera rascándose la cabeza, nos confundió pero opinábamos que tenía salvación. Nos calmamos cuando salieron Alec Baldwin y Steve Martin a amenizar al público. Sin embargo, ya para después del merecidísimo Oscar a Christoph Waltz por Inglorious Basterds, nos dimos cuenta que esta noche no iba a arreglarse. No mientras Sarah Jessica Parker escondía al planeta Pandora de Avatar en su moño y la actual esposa de James Cameron parecía ser la protagonista del documental nominado sobre la mala calidad de la comida en los Estados Unidos.

Aprovechando la tecnología de Avatar, los productores nos hubiesen podido regalar a todos la posibilidad de darle fast forward a la premiación. Un amplísimo escenario cuya única mención va para la pared de lámparas que bajaban y subían como la fluctuación del dólar, no sirvió ni para que Jennifer López tratase de salvar las primeras dos horas de un show lleno de bostezos, con la presentación de un cuerpo de baile que interpretaría la música de las películas nominadas a Mejor Dirección Musical. Opinamos que el Ballet de Venevisión gringo se lució de alguna manera. Lo que pasa es que se perdieron en tan grande escenario. O de repente habían más bailarines en escena y no se vieron por el destello del vestido de la López, el cual recordaba a la Barbie Cristal de los años ochenta.

Dos cosas nos previnieron de morir antes que lo haga el Capitán Von Trapp, Christopher Plummer, quien estaba nominado: el discurso de aceptación del músico de Up que habló sobre la importancia de decidirse por la creatividad en la vida y el momento ilógico en donde una Kanye West blanca apareció de la nada y le robó todo el protagonismo a un pobre ganador que estaba hablando con el corazón sobre su documental en Zimbabue. El resto fue rellenado con la presencia de actores y actrices jóvenes que ni Hannah Montana los conoce, leyendo algo de un teleprompter que bien ha podido ser la descripción de los vestidos del Miss Venezuela.

Quisieron salvar la noche con el tributo al desaparecido John Hughes pero ni la presencia de Kevin McAllister y Ferris Beuller pudo despertar a la pobre Meryl Streep que cambiaba de piernas cada cinco minutos. Ahí la única verdaderamente despierta era Molly Ringwald, quien estaba tan petrificada que parecía que fuese a protagonizar todas las películas que salieron en el homenaje a los films de terror.

Una mención a alguna fiesta donde por fin le dieron un Oscar a Lauren Bacall hizo pensar que en ese bonche se gozó más que en esta clínica de sueño donde el frizz pudo más con los peinados de las mujeres que lo que Steve Martin y Alec Baldwin pudieron hacer para despertarnos luego de su acto introductorio. La verdad los anfitriones no lo hicieron mal. El problema es que han debido estar en el escenario en todo momento, solamente retirándose cuando Cameron Diaz, Steve Carrell, Tina Fey, Robert Downey Jr. y Ben Stiller salieron en escena a presentar los premios.

Honor al Oscar de Mo’Nique y a la sección de los actores principales cuando por fin tuvieron la decencia de mostrar lo que los espectadores queríamos ver a lo largo de la noche: gente hablando sobre las inspiraciones de otros. Esto hizo que el triunfo de Jeff Bridges y el discurso fenomenal de Sandra Bullock nos despertasen para ver la debacle de Avatar con el triunfo de Kathryn Bigelow como la primera mujer en ganar el Oscar por Mejor Dirección y llevarse la presea como Mejor Película. Trofeo que casi ni nos dimos por enterado, pues Tom Hanks leyó el nombre de “The Hurt Locker” como se leen los pedidos a los cocineros en Mc’Donalds. Así de largo habría corrido el show.

La 82ª edición era un momento para lucirse prometiendo estar a la altura de lo que habían anunciado: “los Oscar como nunca se han visto”. La verdad es que no nos identificamos con nada, salvo con la cara de fastidio con la que salía George Clooney cada vez que lo ponchaban. El chiste de Martin a Christoph Waltz sobre una audiencia llena de judíos para su deleite, el segmento sobre los cortos y como éstos ayudan a sus creadores para darse a conocer y hacer largometrajes exitosos y tener a James Taylor tocando, fueron los únicos otros momentos que salvaron una noche llena de bostezos. Una noche que quedará para la historia como aquella en la que la anunciada “Batalla de los Exes” entre Cameron y Bigelow fue opacada por la falta de inspiración para ofrecer un buen show. Aparentemente el frizz fue un problema que no solamente atacó a las mujeres que acudieron a la ceremonia.-

Sunday, March 7, 2010

Mi quiniela al Oscar 2010

El productor Buddy Adler ganó el Oscar a la Mejor Película en 1955 por “From Here to Eternity” (esa en donde Deborah Kerr acostada en la playa se besa con Burt Lancaster mientras las olas les pasan por encima). Después de la ceremonia salió a celebrar a un restaurante. Aquí quedó su Oscar.

Esto es lo que creemos va a pasar esta noche:

Mejor Dirección de Arte: “Avatar”
Mejor Cinematografía: “The Hurt Locker”
Mejor Vestuario: “Coco Before Chanel”
Mejor Maquillaje: “Star Trek”
Mejor Edición: “The Hurt Locker”
Mejor Dirección Musical: “Up”
Mejor Canción: “The Weary Kind” de “Crazy Heart”
Mejor Edición de Sonido: “Avatar”
Mejor Mezcla de Sonidos: “Avatar”
Mejores Efectos Especiales: “Avatar”
Mejor Guión Adaptado: “Up in the Air”
Mejor Guión Original: “Inglorious Basterds”
Mejor Actor: Jeff Bridges en "Crazy Heart"
Mejor Actor Secundario: Christoph Waltz en "Inglourious Basterds"
Mejor Actriz: Meryl Streep in "Julie & Julia" (Insisto en Meryl).
Mejor Actriz Secundaria: Mo'Nique in "Precious: Based on the Novel 'Push' by Sapphire"
Mejor Película Animada: “Up”
Mejor Director: Kathryn Bigelow “The Hurt Locker”
Mejor Película: “The Hurt Locker”

Entiendo que mi pelea contra Sandra Bullock es inútil y que ella va a ganar. Digamos que si Sandra Bullock fuese venezolana sería mi esposa. Así de pana y bella me parece. Pero insisto, por más que nos gustó su actuación en "The Blind Side", este es el año de Streep (y debería en verdad ser para Carey Mulligan en "An Education" pero bueno).

Pongo "The Hurt Locker" como Mejor Película porque si no, no hay razón alguna para quedarse hasta la 1:30 de la mañana. Saber que "Avatar "va a ganar da lo mismo que no ver la transmisión. De todas las que están es una lastima que no esté "Invictus". Esa fue para mi, la verdadera película de este año, seguida de "Inglorious Basterds" (¡ojalá Quentin Tarantino se gane su Oscar!) A "Avatar" se le premia por su innovación en el cine pero en verdad, la película que trascendería el tiempo como lo han logrado otras Mejores Películas sería "Invictus".-

Saturday, March 6, 2010

Vacilando con Photoshop

La Conquista de Napoleón

Una de mis “yo te leo” me escribió hoy preguntándome por las fotos que pongo en el tea party. Quería saber qué tipo de efectos usaba para intervenirlas. Esto es buen tema para hablar del por qué pongo fotos. Varios de mis amigos bloggeros hemos hablado sobre el tema del anonimato en los blogs. La Perfecta y el de La Cagada no ponen fotos, creando así un misterio. Tanto, que conocerlos en persona es una completa sorpresa. A mí lo que pasa es que –y siempre volviendo al tema de Alicia – me fastidian los libros sin dibujos.

Cuando estoy escribiendo, siempre me imagino la imagen visual de lo escrito y dentro de la medida trato de buscar una foto que vaya con el texto. Si no existe, pues la invento. Jamás he tomado un curso de fotografía, por más que mi amiga Manolita Zarate me haya halado mecate para meterme en uno. Pero me encanta todo el proceso de intervenir fotos. De poner cosas donde no pertenecen. Un mundo imaginario dentro de una realidad que no pasó exactamente así. Un poco como el tea party la verdad.

A raíz del secuestro, hubo un comentario que dijo que era hora de borrar todas mis fotos y sucumbir al anonimato. Le agradezco al amigo/a anónimo que puso eso, pues como mencioné, es un tema recurrente dentro de esta pequeña comunidad. Yo jamás lo había visto por el punto de vista de la inseguridad sino más bien por el lado de la censura. El hecho de haber decidido titular la dirección de este blog con mi nombre y empezar a poner fotos, implicó mi renuncia completa a ser un fantasma, a ser un anónimo tras las letras.

A veces -no en muchas, la verdad- se vuelve tedioso porque a uno lo que le provoca es discutir sobre sus inseguridades suicidas, mencionar una conversación que no puede ser contada a viva voz o escribir sobre una anécdota que todo el mundo sabe no pasó así (hay gente que no cree en el efecto sal y pimienta a los cuentos). Sin embargo, ese es el precio que pagué por vender no solamente mis letras, sino vender a mi persona como alguien que cuenta las conversaciones propias y de los otros. Y estoy contento con eso.

Ahora bien, quitar mis fotos por un tema de seguridad me parece una traición al tea party. Tampoco es que yo pongo fotos de una flota de carros y mansiones porque no las tengo. Tonto aquel que las ponga la verdad porque no sería un blog que yo quisiese leerme. Son solamente fotos de momentos chéveres o tristes que dependen en gran parte de lo que escriba. Y me gusta. Porque si a mí me parece que algo que escribí es aburrido, pues ni lo termino. Mucho menos lo pongo en el blog. Igual sucede con las fotografías. Quitarlas por lo que me pasó, sería quitar los cuadros de las paredes de un sitio que, honestamente, es mío y me hace demasiado feliz. No hay nada peor que un cuarto sin cuadros. No hay nada peor que escribir limitado. Por eso no las quito.-

Nota: Si a alguien le interesa, la mayoría de las fotos que salen en el blog las he tomado yo. De edición uso photoshop que es en lo que me estoy concentrando ahorita aprendiendo con unos tutorials online y otro unos efectos que están en una página web que se llama www.befunky.com La página solía ser buena porque tenía todos los efectos del mundo a la disposición. El problema es que se dieron cuenta de lo buenos que eran y ahora se pusieron con la gafedad de ponerles un marca de agua a las fotos o no permitirte usar ciertos efectos hasta tanto no te suscribas. La otra que usaba era http://www.rollip.com/ para crear fotos setentosas pero también se pusieron gafos y ahora para bajarlas en formato grande tienes que pagar.

Esta foto que acompaña el texto es mi primer intento de intervenir una fotografía sin ayuda de efectos que lo hagan todo por mí. Todo fue manual en photoshop. Me salió un poco creepy pero ese era el efecto que yo quería aprender a usar. Sugerencias bienvenidas.

Friday, March 5, 2010

Seis cosas imposibles antes del desayuno

1. Hay una poción que te puede hacer encoger.
2. Hay una torta que te puede hacer crecer.
3. Los animales pueden hablar.
4. Los gatos pueden desaparecer.
5. Hay un lugar llamado País de las Maravillas.
6. Yo puedo vencer al Jabberwocky.
¿Cuáles son las tuyas?

Me gustó bastante pero no me encantó. No sé si es porque tengo un año y medio esperando la película o porque la cola de cotufas era tan larga que tuve que sucumbir a verla con el estomago vacío. Lo cierto es que la Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton hubiese sido una película sensacional si no hubiese sido producida por los estudios Disney. No porque se presente una historia de una loca en un mundo completamente bizarro. Eso es la Alicia de Carroll (y habría podido ser la de Burton). El problema es que Disney no permite que las locas se escapen de los mundos fantásticos sin una guerra y sin una lección de sabiduría para afrontar el mundo real, primero.

Visualmente la película es estelar. Un poco demasiado digitalizada lo que nos pone a pensar en cómo hacían las películas de los años cincuenta para ofrecer un realismo que fuese creíble. El país de las Maravillas está ahí con todos los arquetipos y personajes que uno se acuerda, ya sea porque vio la película animada de Disney de 1951 o porque fue más allá y se leyó los libros (si en algo ayuda, léanse el poema de Carroll The Jabberwocky antes de ir al cine). Alicia se cae por un hueco lleno de lámparas, libros y mesas, llega a un cuarto de muchas puertas y se tiene que tomar una poción para reducirse de tamaño y entrar por una de ellas. Todo permanece intacto. Es Hook, en donde Peter Pan vuelve de nuevo a la Tierra de Nunca Jamás.

El problema empieza allí. Como Peter Banning en Hook, Alicia no recuerda haber estado en el País de las Maravillas. Se pasa todo el film pensando que esto es solamente un sueño, lo cual puede parecer una ofensa tanto a los personajes como a los cotufahabientes que no pueden creer que la tonta niña –ahora crecida- no sepa que ella es LA Alicia. En la saga de Harry Potter, nos comimos la falsa modestia porque Harry ignoró toda su vida que él era el Elegido. Alicia no. Sueño o no, ella fue al País de las Maravillas y la trama se tarda demasiado en llegar al punto en que se da cuenta que su entrada al hueco cuando era niña no era un mal sueño. Era una memoria. Cuando eso se concreta, ya uno se puede sentar cómodamente en su silla sabiendo por dónde es que va la cosa.

Lo que pasa es que “la cosa” no se inmiscuye tanto en la profundización de los personajes sino que apuesta por la historia segura a la que nos tienen acostumbrados los estudios que producen películas para niños. La inocencia tonta se antepone a un mundo en llamas que clama porque ella los salve del mal en una grandiosa batalla al final que restaura el reino y devuelve a su líder al mundo al que pertenece. Ahora menos inocente y más sabia. Eso, perdónenme es Narnia, Percy Jackson y La Historia Sin Fin.

De no haber sido Disney el estudio (o si el target no fuese infantil), quizás se hubiese profundizado más en la pesadilla que es vivir en un mundo que no es tan maravilloso y menos en la batalla final que ya es costumbre en todas las películas. No es mala. De hecho, la guerra es de las cosas más entretenidas de la película pero ya ese cuento y como termina, nos lo sabemos de memoria. Hubiese sido interesante ver un final de Burton sin estar muy amarrado a las exigencias del estudio. A ver hasta donde hubiese llegado. Con la imaginación visual llegó hasta Nunca Jamás (el castillo de la Reina de Corazones es impresionante). Quien sabe hacia donde hubiese llegado con la historia si hubiese tenido rienda suelta.

Las actuaciones son magistrales. Helena Bonham Carter como la Reina de Corazones se las lleva pero la verdad es que es Mia Wasikowska en el papel de Alicia, la reina suprema de la película. Si tenemos que irnos por el efecto Disney entonces ella hace el papel a la perfección. Una niña ingenua, que se vuelve insegura, se transforma en aventurera, valiente, luchadora y finalmente determinada. En cada uno de ellos es creíble. Tanto que al principio de la película la odias un poco de lo tonta que parece y al final es una loca más. Sólo que el mundo exterior la llama “sabia”. El Gusano digitalizado con la voz de Severus Snape se presenta antipático como debería ser (aunque se echa de menos la voz de Richard Haydn de la versión animada en la parte de “¿Quién eres tú?). El Gato no es gran cosa. Uno se lo imagina más loco. Hay cosas digitalizadas que no calan todavía en la mente del espectador.

Anne Hathaway como la Reina Blanca, en una caricatura bien (no genial) hecha de todas las brujas que son buenas (piensen Glinda la del Mago de Oz en fast forward) y Johnny Depp como el primo de Willy Wonka, es sensacional. Es impresionante que uno ni se da cuenta que el actor está debajo de toda la parafernalia que usa el Sombrero Loco. Su transformación durante la película nos lleva a pensar que el menos loco de todos, podría perfectamente ser el Sombrerero.

De eso se trata el País de las Maravillas, me haya encantado la película o no. Las seis cosas imposibles que uno se imagina antes del desayuno, podrían perfectamente ser verdad. La parte donde Alicia se da cuenta que no es un sueño sino una memoria, funciona porque cierra la brecha entre los mundos. De haber Disney entendido esto, quizás Burton nos hubiese volado a un mundo extraordinario de cosas perfectamente imposibles para hacernos ver que nada de las seis cosas que uno se imagina en nuestro mundo tiene porque ser vivido solamente dentro de la imaginación. A fin de cuentas, sólo es cuestión de querer sentarse a tomar el té con un sombrerero que está loco. Y comenzar a conversar.-


"Alicia se rió:" No sirve de nada intentar ", dijo," no se puede creer en cosas imposibles. "
"Me atrevería a afirmar que no has tenido mucha práctica", dijo la Reina. "Cuando yo tenía tu edad, siempre lo hacía durante media hora al día. En ocasiones llegué a creer hasta seis cosas imposibles antes del desayuno." - L. Carroll.

Thursday, March 4, 2010

Denle un Óscar a Meryl, ¡por Dios!

Es inútil hacer campaña y rezarle a Errol Flynn. Pedirle a Bette Davis y a Lawrence Olivier a que intercedan por ella ante los Dioses del Olimpo cinematográfico. Meryl no va a ganar un Óscar este año. Otra vez. No es posible. Y no cuenta el cuentico ese que es un honor ser la mujer más nominada de todos los tiempos. Eso es irse por la tangente en una especie de fábula que pretende inspirarnos a todos a seguir luchando. Luchar un carrizo. Meryl debería demandar a la Academia. Es más, Meryl se debería cambiar su nombre a Óscar y punto. Y pedir royalties cada vez que alguien dice: "es un honor estar en la misma categoría que Meryl Streep".

Hace bastante tiempo superamos que la Academia no nominase a Wilson como Mejor Actor de Reparto por su papel en Cast Away junto a Tom Hanks. Esa pelota trajo más Kleenex que el final de “El Niño con la Pijama de Rayas”. Entendemos, no es humano y no hizo nada sino quedarse allí quietecito mientras Tom Hanks adelgazaba como las anoréxicas. Pero cuando Gywneth decidió ser hombre en Shakespeare in Love todo el mundo sabía que era Gywneth. A nadie le engañó el bigotico. Wilson ni siquiera tuvo que ponerse un bigote y aún así nos puso a todos a llorar. ¿Quién puede hacer eso en la vida real? Nadie. Nadie, excepto Meryl.

Entendemos que este es el año de Sandra Bullock. La aplaudimos que no va a quedar para los anales de la historia como una Doris Day o una Lucille Ball que hicieron todo por reír a la gente y no se ganaron premios. Pero nos hubiese encantado ver a Bullock, como a Jim Carrey y Robin Williams, ganar por los que lo hace estrellas en Hollywood: la comedia. La Academia premia a las prostitutas, a las drogadictas y a las mujeres que actúan como hombres. Sandra Bullock tuvo que disfrazarse de Erin Brockovich para poder ganarse un Óscar. Meryl interpretó a Julia Child. Si hubiese sido Julia Child va a la Guerra del Golfo a cocinar para las tropas en un hospital, de repente tuviese un chance más alto de ganarle a Bullock. Eso no va a pasar, así Meryl haya sido mejor Julia que la propia Julia Child. La Academia le frunce el ceño a las mujeres que saben preparar bœuf bourguignon.

Si Meryl no gana el domingo, la Academia debería regalarle la butaca donde siempre la sientan. Fijense. A Meryl siempre la sientan a la izquierda en primera fila. Esa butaca se debería llamar “El Repositorio de Meryl Streep”. Sería como una de esas sillas de número estilo la Academia de Ciencias o la de Historia. Nadie podría sentarse allí, a no ser que fuese Meryl Streep. Es que hay que compensarla con algo. Son veintiocho años sin ganar. Tenemos amigos que jamás han visto a Meryl ganarse un Óscar porque no habían nacido. ¡Hay hijos de Meryl que no la han visto ganarse un Óscar!

Bravo por Bullock. Un aplauso porque ella es cómica y no va a ser un discurso de chillones estilo Halle Berry que perdónenos pero Berry no es negra así que todo eso que se abrieron las puertas para las mujeres de color, que se venga para estas tierras para que vea lo que es ser morena. A la Bullock la aplaudimos pero si no empata con Meryl o no gana Meryl, nos declaramos en protesta con la Academia. En protesta por la negación a una mujer que no halla que disfraz montarse encima para que la reconozcan con un premio Óscar. Sólo le falta ser astronauta. Porque su papel de oso invernadero ya se lo ha ganado en todas esas dieciséis veces que ha sido nominada y en la que solamente en dos oportunidades se le ha permitido levantarse. Así sea para ir al baño.-

Sobre el Mejor Actor, que gane quien sea. Ya nos reconciliamos con la Academia cuando se lo dieron a Sean Penn por Mystic River.-

Wednesday, March 3, 2010

What Would Scooby Do?

Esta pregunta me la hago todos los días de mi vida.
Gracias Tinkerbell por la foto.

Fuera del área de cobertura

Hace un tiempo escribí lo siguiente: “En una fiesta a la que fui, un grupo estaba jugando a Isabel La Católica y Fernando de Aragón en la Inquisición con una pobre a la que le robaron el Blackberry. Le decían “¡qué peligro!” eso de andar sin celular y que debía reponerlo de inmediato. Mi nueva poster girl les respondió: “Yo estoy más feliz que nunca. Si me van a violar, me violan tenga o no tenga el celular. Tampoco es que en plena cogida puedo llamar a un amigo. Si me quedo accidentada siempre va a haber un metiche que me va a preguntar en la calle “¿le pasó algo?” y si voy al cine, pues voy al cine. No es tan difícil encontrarme.””

En su momento eso me pareció el cenit de la actitud. Es como cuando a Cocodrilo Dundee le decían que lo iban a buscar de un safari un miércoles y el asentía, se iba y de repente se volteaba y preguntaba “Ya va. ¿Qué día es hoy?”. Que rico la verdad, estar sin preocupaciones sobre si el celular se pierde o se cae en la poceta y sufre un infarto eléctrico. Que divino es poder ir por la vida despreocupado si tal o cual no llamó o no tener que arrepentirse por mandar mensajes de texto cuando la sobriedad se tiñó de amarillo cerveza. Me imagino que los que son así son los ilustrados; los gurús que encuentran su señal Wi-Fi en su propia luz interna. O de repente, los inseguros enmascarados que dicen eso para compensar el hecho que no los llama nadie. Yo no soy ninguna de esas personas.

No tener celular para mí estos últimos días ha significado una vuelta al Oscurantismo. O lo que es lo mismo, 1991. Todo lo que humanamente puedo hacer con mi vida, se ha visto mermado por el hecho que no puedo agarrar un aparato sentado en el trono (vamos que tú también lo haces) y twittear, enviar, postear, jugar, leer, escribir y tomar fotos (esto último lo haces tú, no yo pero lo pongo en aras de identificarte con la idea.) Ahora, estoy encadenado a ese artefacto arcaico que la Arqueología considera una reliquia de los dioses nubios: el teléfono de pared con cable de espiral.

Debo tener más de diez años sin atender el teléfono de mi casa. Es cuestión de practicidad pues la llamada jamás es para mi. Todos los que llaman solamente se dedican a preguntar por una compañía llamada “Empresas Josefa”. Para Josefa, el teléfono de la cocina ha sido su centro de operaciones desde donde compra acciones (manda a comprar el Kino), emite opiniones sobre las relaciones consulares (comenta que el barranquillero Álvaro se divorció de su prima Raquel en Cartagena) y fomenta la deuda externa (le dice a algún familiar en Colombia que le va a mandar real el fin de semana). Que una llamada en el teléfono de mi casa sea para mí, significa que Colombia entera está viendo la novela.

Ahora la cosa ha cambiado. Mi participación en el mercado del teléfono con cable de espiral ha incrementado. Incomunicado como estoy porque eso de tener una “agenda telefónica” era todo el objetivo de un celular en primer lugar, estoy supeditado al “Buenas por favor con Toto” de mis amigos que se andan desvirgando en esto de llamar a mi casa. El “Te llama Andreína” me retrotrae a una era en la que la gente decía y no escribía eso de “¿quieres ir al cine?” Hoy probé mi teoría que la gente camina en círculos cuando habla por el celular. Tardé un minuto en desenrollarme del cable luego de una conversación por el teléfono.

Lo otro es la sensación de que algo me falta. Dicen que cuando uno pierde una extremidad, a veces siente que la tiene. Así estoy cuando me doy cuenta que no tengo mi celular en el bolsillo. Me he revisado el cuerpo como lo hacen los bouncers tocones de las discotecas más veces en los últimos días que en mi época de adolescente precoz que se iniciaba en la masturbación. Estoy como las viudas que sin pensarlo ponen en una bandejita las pastillas y el vaso de agua para subírselas a su marido y en la mitad del camino se acuerdan que el señor ya está sentado en el bar del infierno. Me hace falta porque me desbalancea la postura. El bolsillo de atrás se siente expropiado.

Algo que merece su momento Kodak es olvidado. Ya no hay camarita que permita burlarse posteriormente de algo que pasó. Igual con Twitter que no es lo mismo sin un celular. Lo siento por aquellos que se fajan con sus 140 caracteres vía web pero lo mío era por celular. Actualizado, al momento y con la posibilidad de poder decir que “en la sala de espera donde estoy hicieron una encuesta. 9 de los 11 que estamos aquí, pensamos que el doctor está metido en Facebook ahorita.” No tiene ninguna gracia esperar hasta llegar a tu casa para decir eso. Uno no se guarda sus tweets. Los dice. Siempre he sentido que yo y la gente que sigo, dormimos juntos. ¿Ahora hay que pararse hacia una computadora para saber que están diciendo en la conversación post coito?

Descubro que sería el peor candidato para quedarme solo en una isla. Mi problema no es la soledad, sino el miedo a que Wilson me deje en ella por ladilla. Yo necesito hablar con Wilson. Todo el día. A toda hora y en todo momento. El problema es que hoy, no tengo el pin de Wilson. Y eso, hasta que no me compre un celular, me tiene mal. ¿Hakuna Matata con eso de no tener Blackberry? Que lo diga el que lo tiene y tiene el poder de apagarlo. Ninguno de esos estaba en mi lista de contactos. Ser básico no significa hablar por CANTV. No en una era que olvidó todo lo que significó vivir en el Oscurantismo. O lo que es lo mismo, 1991.-

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