Thursday, July 29, 2010

Instructivo para La Lewinsky en la Boda Clinton

El escándalo provocado por Mónica Lewinsky en sus épocas de pasante en la Casa Blanca desató un frenesí mundial que contribuyó a la definición de unos no muy aburridos años noventa. Lo titilante es que nos enteramos de todo: la pasante (Mónica), el presidente (Bill), la esposa herida (Hilaria), el vestido (azul, de Gap), la locación (debajo del escritorio), el momento (hablando con el primer ministro de Israel), la mancha (nos reservamos los detalles).

¿Qué importa si Lindsay Lohan está presa e histérica en una celda? Eso es cosa de niños. Momentos como los protagonizados por los Clin-sky no se pueden inventar. Hasta el abogado acusador tenía un nombre de película: Kenneth Starr. Seguramente padre de Brenda Starr, la reportera estrella de aquella película mala de la siempre bella Brooke Shields. Momento para ponderar sobre lo bella que es Brooke Shields. Aaaand we’re done. Ya va, ya va. Ok, si we’re done.

Nosotros no fuimos una generación que tuvo a los hijos Kennedy como estandarte de comparación infantil y ahora somos demasiado mayores como para que nos importen las niñitas Obama. Las morochas Bush fueron como cualquier niña insoportable que tenemos en Facebook fotografiada en una despedida de soltera saliéndose de un discobús marcado con Griffin diciendo: “¡Paul y Osamenta Belinda tiran!” así que en realidad nuestra referencia casablanquense (además de Rick e Ilsa) es Chelsea Clinton. La niña del gato Socks.


Chelsea. Jamás fue bonita. Por más que Donatella Versace la haya agarrado con un “Venga aquí mamita, vamos a secarte ese pelo de Slinky que tienes”. Pero es esa gente estilo Katie Holmes en la película donde ella es la hija del Presidente Michael Keaton (algo completamente creíble. Batman obviamente puede ser el presidente). Es gente - ¿lo decimos? – como buena. Es verdad. Chelsea hubiese sido amiga de nosotros. No así tipo “beeerro me metí un rumbón con Chelsea” (ayuda si le dicen Chelsea como Chel -“o sea”) ni mucho menos “me di los besos con Chelsea” (ven que cuando lo pronuncian “o sea” se vuelve más pana). Pero hubiese sido alguien chévere. Esa típica gente que uno dice “she’s so nice”.

No ha debido ser fácil para la nena crecer en un mundo donde su papá es el monta chachos más grande del Planeta Tierra. Bueno mentira, si vemos fotos de Hilaria en 1994 entendemos perfectamente todo. Pero ¿Quién está en la cárcel hoy? Lindsay, la morocha perfecta (quien por cierto ha debido adoptar la conducta de vida de la otra morocha porque con la californiana, puso la torta). ¿Dónde está la Chelsea cuyos frenillos fueron una tragedia para la nación ahora? Rich, bitch, wealthy and getting married. Entonces, algo hicieron bien los Clinton. Mónica unió a esa familia y no los convirtió en unos Lohan. Eso es tremenda hazaña.

Por eso, yo soy de la opinión que Hillary Clinton merece invitar a Mónica Lewinsky al matrimonio de Chelsea este fin de semana. La saga de los Clin-sky merece una continuación en el Siglo XXI. Por lo menos para ver el capítulo en Cuevana sobre “La humillación de Mónica” a lo Alexis Carrington. Siempre pensé que Hilaria se merecía ir al programa Jerry Springer a ventilar sus rollos con el marido descarriado. No lo hizo porque sabía que tenía una carrera a cuestas como futura presidenta pero de haberlo hecho, el voto negro era de ella fo’ sure! Ya que perdió, nada le cuesta invitar a Mónica al matrimonio de su hija. A fin de cuentas, no hay nada más señorial que humillar a alguien vestido con cotillón.-

Instructivo para la Lewinsky en la Boda Clinton,
según Hillary Clinton
(hacer clic para verla más grande).

Wednesday, July 28, 2010

Renuencia Automotriz

Toto, circa. 1863.

Me asusta un poco la idea pero debe ser cierta si la gente me lo dice con sorpresa. Sospecho que estoy demasiado encuevado. Yo tenía mis teorías sobre cruzar Mystic River y las sigo aplicando. Pero de acá a que vengan siete personas a decirme en dos noches distintas “¿Tú? ¿Del otro lado del río? ¿Manejando?” no puede significar otra cosa que estoy excesivamente encuevado. Toto has gone ghetto, en el sentido literal de la palabra.

Tiene que ser un rollo psicológico. No hay otra explicación. Todos mis sueños son con carros (salvo el bizarro donde me caso con Phoebe Buffay pero en verdad es Elle McPherson). Dependiendo de cómo va mi vida en algún momento dado, los carros en mis sueños chocan, manejan rápido, van por autopistas dignas de Lucy in the Sky with Diamonds, echan humos, tienen una bola de disco en el retrovisor, son Herbie o no frenan. A veces manejo yo, a veces otra persona pero esta parte ya es abrir toda una conceptualización freudiana como para echarse un camarón en el sofá del psiquiatra.

Por eso montarme en un carro a manejar es una tragedia. No porque me da miedo sino porque, en verdad, me he pasado las últimas doce horas manejando por las autopistas de mi subconsciente. Hay gente que de noche es travesti. Bueno, yo de noche soy un conductor de gandolas con licencia de quinto grado. Por supuesto de día no valgo ni medio en la calle. Johnnie Walker por mi aldea. ¿Que vaya a la tuya? Ni lo sueñes.

Para más colmo soy el peor copiloto del mundo. Soy ese tipo de gente que pone el pie en freno en la alfombra cuando siento que la gente no detiene el carro a tiempo, que se agarra de la manilla (le rompí una a un pana el otro día) y que va como los viejitos diciendo “cuidado”. No he llegado a hacer el soccer mom save todavía pero estoy a punto. Soy la única persona en el mundo que en verdad cree que los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen.

Mi papá dice que yo he sido así desde chamo. Una vez me llevó a una pista de go-karts por primera vez. Él se sentó a comerse un helado mientras yo me daba en la pista con los demás chipilines. De repente comenzó a notar que había visto a los mismos mocosos dar ochenta vueltas y yo no había aparecido. A la media hora dice que me vio, cual Driving Miss Daisy, como si estuviese llevando a un perro enfermo al veterinario. Mi héroe fue Meteoro pero claramente no entendí aquello de la emoción en la velocidad.

La Auto Escuela Rossini no ayudó. Sí a mi me metieron en la Auto Escuela Rossini. Levanten la mano, colegas. Yeah! Ok, eso no es lo peor. Yo fui a Rossini dos veces. DOS. El sincrónico no me dio en la cabeza la primera vez. No me acuerdo si raspé el curso pero estoy segurísimo que sí. Yo lo culpo en mi profesor de manejo. A los quince años uno no se da cuenta como se bate el cobre en el mundo adulto pero ese tipo me vio cara de pánfilo y aprovechaba mis horas al volante para que yo lo llevara  a hacer sus diligencias.

Con él fui a una ferretería, a comprar un billetico de lotería, tomarnos una birra (15 años, uno hace lo que sea) e inclusive a estacionarme frente a su casa a esperarlo porque él y que tenía diarrea. Todo una perla de teacher. Cuando me fui para atrás en la subida del Centro Comercial Chacaito, dándole un toque técnico al carro con una columna se acabaron mis clases. Yo “te soy” un Batman automático desde ese entonces. No había elección. El Instituto Nacional de Tránsito me lo agradece.

La verdad no soy chocón. Vamos que tampoco es que soy una vieja que dijo que iba a pa' misa y piró cual Fittipaldi al bingo. Que mi carro esté herido de guerra de un lado no es mi culpa. El estacionamiento de mi casa es estrecho y mi señora madre golpea mi carro con la puerta de su camioneta cada vez que se baja. Hoy, toda la puerta del copiloto está llena de agujeros tipo bala. Del lado izquierdo mi carro es un sedan nuevecito de paquete. Del derecho, es Chechenia. Por el faro no respondo. Simplemente un día le dio fastidio prender a toda mecha y no hay mecánico en este país que sepa dar la respuesta de semejante flojera eléctrica.

Me imagino que mi aversión al mundo automovilístico se cura con shock therapy. Me tengo que quitar mi renuencia a cruzar el Mystic River, efectivamente cruzándolo al volante y resignarme al hecho que, como todos, me tengo que calar mi tráfico si quiero seguir siendo amigo de gente.  Por ello, se aceptan invitaciones a mis panas que viven en el infinito y más allá. Aproximadamente en tres días luego de su invitación, llegaré a sus hogares. Si no llego, llamen a mi mamá a decirle que estoy perdido.-

Tuesday, July 27, 2010

Fail

Sabes que tu viaje comienza mal cuando te montas en un tren en Europa y te das cuenta que no pensaste bien tu maleta.  Lo peor es que es mi prima hermana.-

Monday, July 26, 2010

Tenemos que hablar

¿Será que dejamos esto hasta aquí? La verdad, no me harías falta. Para nada. Bueno, está bien deja la rabia. Sí pues, un poquito. ¿Cómo que por qué? Porque no te quiero más. Ok, eso es mentira. Jamás te diría eso. Es que no tengo tiempo para ti. No, no vale óyeme un pelín pues. Ah bueno si te vas a poner así me vas diciendo y dejamos las cosas hasta aquí. De pinga pues. Vete a la mierda.

Hola. ¿Tienes un chance? Hey, sí perdón por lo de esta tarde, en verdad yo no me quería poner así pero es que tú. Está bien, si. Tienes razón fue mi culpa. Ajá si, toda mi culpa. ¿Me dejas hablar un pelo a mí? Gracias. ¿Qué me ibas a decir? No, no empieza tú primero. Bueno, está bien voy yo. Pásame un yesquero. Gracias.

Te voy a ser sincero. No tengo tiempo para ti. En serio. No pongas esa cara, sabes que es verdad. Es como esas películas que detestas donde el tipo usa corbata de rayas vino tinto y siempre llega a casa con un maletín ilógico queriéndose echar a ver televisión y la esposa lo que quiere es sentarse a conversar. Así estoy yo, ahorita. No me provoca conversar contigo.

No, no óyeme. ¿Pero por qué te vas? ¡Óyeme, coño! Gracias. No es que no me provoca. Pienso en ti todo el día pero me cuesta. Me cuesta llegar a casa a hablar contigo. Bueno pero eso es distinto. No, no ambos acordamos que la hora de “How I Met Your Mother” no puede ser negociada. Me lo prometiste. Está bien pues porque tú me paras tanto ahí. Ah pues.

Es que no puedes saber lo que me cuesta. Un cerro de trabajo en la oficina y te lo juro, estoy trabajando por ti. Para ti. Para nosotros. Sí, tal cual yo sé, eso no es excusa. No cuando lo principal eres tú. Pero estoy cansado y a veces siento que no puedo más contigo. ¿Tú crees que es eso? Yo no sé si nos acostumbramos. No, claro que... Bueno es que si no, no estaría aquí. Jejejeje. Sí ese momento fue chévere. Jajajaajaj ¿te acuerdas? Ese día fue lo máximo. Tú no querías y yo te obligué. Ah pues. Ah sí, ponte difícil pues. ¡Si inventas vainas! Está bien no te obligué. Ok. Está bien pues, perdón.

No, no quiero terminar. Sólo te digo que necesito tiempo. Bueno no sé cuánto tiempo pero tiempo. ¡Coño, quince días! ¡Cincuenta y dos! Pues los que me provoque, ¡Que difícil vale! ¿Cómo que de repente no estás? Bueh… no pero eso es distin… otra vez con el cuentico. No, no hay otra persona. ¿Y si hay qué? Que no hay más nadie. Ella es una amiga. No voy a pelear contigo, ella es amiga mía y punto. ¿Cuándo te dejé sol…? Que mentira. ¡Eso no pasó! Yo estaba manejando y tú me dijiste que l…ahhh, es verdad. Bueno pero yo no me recuerdo bien de ese momento. No pero si vienes a decirm…el hecho es que ese no es el punto. Vete pues. Vete. Si, seguro hablamos después. Idiota.

Epale. No, no estoy dormido. Nada, pensando. No, bravo no estoy si no molesto pero ya se me está pasando. No vale, para nada. No es tu culpa. Soy yo. Jejejej. Nada, estoy cansado. ¿Lo dejamos mejor para mañana? Dale. Tranqui. Tú también. Sip, seguro. Yo también.

Alguien le ha tenido que terminar a su blog. O a la masturbación. Alguien.-

Sunday, July 25, 2010

Jegny, la Pequeña Señorita Resplandor

Estas épocas son chéveres porque todo el mundo se agarra algún viajecito de algún tipo. La pesadez del trabajo no concuerda con las brisas de julio y las gavetas donde están los trajes de baños retumban, desesperados por que los saquemos a pasear. Es que es hora. Yo perdía la marca del traje de baño en el cuerpo hace dos meses y ahora no me diferencio en nada de algún cuadro de Velásquez. Soy ACE blancura total.

Hablando de viajes, he estado sumamente entretenido últimamente con mi amiga Jegny Carolina, quien ha re-aparecido en la palestra de mis historias. Sobre todo, porque los cuentos vacacionales de Jegny son para coger palco. Su familia es Chevy Chase montada en la furgoneta de la Pequeña Señorita Resplandor.

Dato curioso sobre mi amiga Jegny. Al principio de la película Selena (todo un clásico generacional) hay una escena de un concierto en el Astrodome en Texas, donde sale la verdadera cantante Selena (no J-Lo) echando sus notas de “Biri biri bom bom”. ¿Quiénes estaban en la audiencia de ese concierto? Por supuesto Jegny y su familia. Ellos son así. No hay Beatles Week donde no estén metidos ni tumba de Elvis que no hayan visitado. No tienen motor home porque lo de ellos es rapídez pero ganas no les faltan.

El papá de Jegny es fanático dark de la serie Baywatch. Dark. Una vez planificaron en familia un recorrido en furgoneta por California solamente para visitar las playas donde filmaban la serie. En una de esas pasaron por un hotel en Malibú donde se filmaron unas escenas. El papá ni corto ni perezoso decidió que tenía que lanzarse un chapuzón Nestea en las playas. Allá se fue corriendo por la arena en una sensacional imitación a lo Mitch Buchanan para zambullirse entre las olas.

El problema es que una ola revolcó al papá de Jegny. A tal magnitud que perdió sus lentes en el proceso. Siendo el patriarca de la familia y obligado a manejar, no podía hacerlo sin sus lentes por lo que tuvo que ponerse una máscara con lentes de corrección que tenía en la parte de atrás de la furgoneta. Así se fueron Jegny y la familia. Con el papá respirando por un tubito en el manejo.

Y uno juraba que tenía cuentos vacacionales.-

Wednesday, July 14, 2010

Toto va al dentista (en el último día de clases)

Hoy me di cuenta de lo mucho que me gusta ser adulto. Bueno, obviamente me di cuenta de eso hace once años pero, digamos que hoy lo confirmé. Hace tres meses tuve la “buena” idea de cuadrar una cita con el dentista para la tarde. Lo que jamás imaginé fue que la estaba cuadrando para el último día de clases escolares en Venezuela. ¿Quién habría pensado que todo acto de fin de curso termina con una visita al dentista? Llegué al edificio donde queda el consultorio y cuando se abrieron las puertas del ascensor me di cuenta que no es lo mismo visitar un odontólogo en la mañana que en la tarde.

Allí, atiborradas frente a la puerta había una decena de madres en monos Juicy Couture, acompañadas por lo que se puede describir como el mágico mundo de la Barbie. Humanos en miniatura disfrazados de cuanta profesión deportiva puede existir: tenistas, futbolistas, bailarinas, karatecas y un gordito con botas de montar a caballo. Amiguito jinete: yo monté caballo igual que tú y me las eché por todas partes con esas botas. Créeme: no se ve bien más que en la cancha. Sólo digamos que si Dorothy se hubiese encontrado con esto en el reino de los Munchkins, le hubiese pedido un reembolso a su agente de viajes.

Me acerqué hacia la recepcionista para anunciar que había llegado, tapando con mi ombligo un aviso que reza “Mami espera afuera” el cual siempre me ha entretenido. Así serán las madres de fastidiosas que obligaron a que alguien se tomara la molestia de imprimir tal cartelón. Me avisaron que tenía que esperar por lo que traté de buscar, sin éxito, algún rincón no habitado. Me postré al lado de un pre-adolescente que había venido sin supervisión adulta. Lo odié desde un principio. Nadie menor de trece años puede tener los zapatos de gamuza que yo siempre he querido. Menos si de un bolsillo se saca no solamente un celular común sino un Blackberry que le dice “loser” al mío. Si así es la vida, a mí claramente me tocaron los papás equivocados.

Anunciaron mi turno, dándome chance de pasar a saludar a mi dentista de cuando yo era chiquito. Hay dos cosas tristemente inolvidables en la vida post-infantil: el día que te enteras que San Nicolás no existe y el día que tu dentista te dice que ya estás muy grande para verte con ella. Todavía insisto que yo quepo en la silla pero en realidad, llega un momento en que abrir la boca encima de un móvil de jirafas, con cuatro enanos llorando en las otras sillas no es respetable. Menos cuando el que grita más duro sigo siendo yo.

Terminada la cita con la dentista que ve a la gente grande, incidentalmente una mamá con la que terminé hablando entre gárgaras de campamentos, colegios, matrículas y fútbol, salí a pagar. Más niños se habían unido a la sala de espera, todos con un juego electrónico indescifrable entre sus manos. Así estaré de viejo que yo me quedé en la era del Game Boy. Sólo podía pensar, ¿realmente fuimos todos así? ¿Unas personas de 1.40 con frenillos ilógicos? ¿Gente de lazos pegados a la cabeza y zapatos de tenis con medias azules?

“Disculpa, Juan pero la tarjeta no pasa.” La administradora me interrumpió mi letargo de odia niños. “¿Cómo?” – le pregunté. Tres intentos más devolvieron el papelito con las temidas palabras adultas “transacción fallida”. No teniendo otra tarjeta porque se me venció e imposibilitado de sacar real del banco porque cambié la clave y de bruto la bloqueé al ingresar mi clave vieja, sólo me quedaba una opción plausible. Saqué mi celular y busqué en la libreta de direcciones. Allí estaba. Bajo la letra “M”. Send. Tono.

- “Alóoooooo”.
- “¡Mamáàáááá! ¿Me puedes venir a buscar el dentista? No tengo como pagar.”

Hoy me di cuenta de lo mucho que me gusta ser adulto. No he aprendido nada desde que me gradué de ser niño.-

Tuesday, July 13, 2010

No hay Regresos Fallidos

A tí si te lo estás pensando

Nunca he vivido fuera de mi país. A lo sumo mis ocho semanas requisitorias haciendo pipí en los arboles de un bosque en un campamento y unos meses en París en el que hablé más español que en el ascensor de la Embajada de España en Caracas. No sé qué es eso de vivir solo, fuera, angustiado como están los míos cada vez que se acerca una elección y sienten que por culpa de ellos se perdió un voto (cosa que es mentira, lean Freakonomics Vol I). Tampoco sé lo que es rendirle cuentas a mi mismo en países en donde la palanca, el “mi reina” y el “tú tranquilo, yo me encargo” poco importan en un día monótono. No sé ser “un nadie” como dicen sentirse los venezolanos afuera cuando llegan a otro país.

Lo que sí sé es que he aplaudido todas las decisiones de los que se han ido afuera. Cada año voy perdiendo más amigos, un drenaje de talentos que se larga con una visa para un sueño pero que en verdad buscan una escapatoria de un mundo ficticio asfixiado de políticas mediáticas, de dimes y diretes y de pistolas que frenan el paso hacia el éxito. Por no decir la vida en paz.

Pero así como aplaudo la ida, también aplaudo el regreso. Porque la visa para ese sueño significó solamente un año de postgrado, porque no se consiguió trabajo, porque se tuvo éxito e igual se apostó por el país o porque en verdad no encontró lugar donde preparasen un pabellón tan bueno como el de la abuela de Concha. Todas son razones validas para devolverse. Absolutamente todas.

Lo que me impresiona es que no todos los que viven aquí conmigo en mi ciudad piensan de la misma manera. Me da una sensación terrible ver como la reacción ante un regreso anunciado es “¿pero para qué se va a regresar?” Como si todos aquí estuviésemos contagiados de lepra y la única persona sana que logró escapar, voluntariamente decidió venirse a vivir nuevamente entre los enfermos. Regresarse es sinónimo que falló ante los ojos de los que "todavía" esperamos por una plaza académica o una oferta de trabajo en el exterior. Perdió el postgrado, perdió la oportunidad. Fracasó en el intento de ser feliz.

Yo creo que hay que vivirlo. Nadie puede juzgar el fracaso o el éxito de nadie que se regresa al país sino la persona que ya lo vivió. Me da risa cada vez que oigo a alguien preguntar “¿pero para qué se va a regresar?” porque instantáneamente pienso “¿de qué hablas tú si tú nunca has salido?” Porque el que no se ha llevado el chasco de un invierno, de una cuenta no pagada o una entrevista que no se dio, no puede creerse el crítico de las oportunidades no tomadas. El que subió la cadena corporativa hablando otro idioma, tuvo a sus chamos con pasaporte extranjero y aún así decidió volar hacia su país no puede ser el blanco de críticas desfavorables a sus decisiones de vida.

Cada quien hace su venezolanidad y su bandera donde le plazca y por el tiempo que le parezca. En el momento oportuno, en el momento de regresar, volverán muchos, o todos, o nadie. Ninguna persona tiene el derecho de ser el agente de viajes de otra y decidir la ruta moral de sus aviones a casa. Nadie puede decirle a otra persona que su casa ya no es Venezuela. Pues, donde queda "la casa" de uno es decisión de cada quien.-

Monday, July 12, 2010

78 Momentos de Mi Mundial



  1. Juanes en el Kickoff Concert: Tenía una camisa negra pero ahora goza siendo un Rubbiks Cube
  2. Como es el merecumbé en Sudáfrica con el frio? La gente anda vestida como de Colonia Tovar.
  3. Todas las viejitas con la cadera rota ven a Shakira y piensan #sumadre
  4. El papelillo emociona y nadie sabe por qué.
  5. Da como rabia ver puesto vacio.
  6. Es irónico que los venezolanos que somos más escandalosos que nadie nos parezcan insoportables las vuvuzelas.
  7. No me parece feo ver a Maradona comiéndose una manzana en rueda de prensa. Se ha podido estar comiendo a Cristina, no?
  8. Me acabo de imaginar a Bridget, Kendra y Holly con tres banderitas gritando: "Go Team USA!"
  9. Quiero un face-off entre los tipos del comercial de JVG y las idiotas de Sifrinas.
  10. Me da risa que Venezuela decidió invadir Outback para irle a Alemania. #paisilogico
  11. Este es un partido de gente decente. Aquí se grita. #vuvuzelasalhorno
  12. Where is Waldo? En las medias de Paraguay
  13. "Mosca eh, miráte" el tagline maracucho de Fly Emirates.
  14. La letra de Dol es la siguiente: Dol, doldoldol, doldoldol, doldol dol. Dododool, dododol, dodododoooool. #brutal
  15. "Mi papá hace la grama del Mundial". Ese echón existe por ahí en este mundo.
  16. Las garotas: "bueno me emplumo o no?"
  17. Quiero llamarme como Carlos de Inglaterra pero es una lástima que Toto de Venezuela suene más a marca de silla plástica anaranjada.
  18. Bridget, Kendra y Holly: "Slovenia?"
  19. Rooney con una vuvuzela debe ser Adolfo Hitler con un mapa de Europa.
  20. En Corea del Norte ese 7-0 jamás pasó.
  21. La toreada de Villa: priceless!
  22. En este juego Piqué es demasiado "Oh my God we killed Kenny"
  23. Honduras era mi esperanza africana.
  24. Santa Diana de Gales que salvada!
  25. Cada vez que dicen "Bradley el hijo del técnico" pienso en Tori Spelling en 90210

Seguir leyendo los momentos aquí

Viendo el Mundial en Outback con la Jegny Carolina Seijas

Sunday, July 11, 2010

Un Mundial de Orgullo Dorado


Hay maneras de gozarse el Mundial. Para los comentarios especializados sobre las técnicas y las jugadas nada mejor que referirlos a los que sí saben de fútbol como lo son mis amigos que escriben en Más Allá del Dream Team la Quinta del Buitre y en los Runrun.es. Lo mío, aunque ciertamente me gocé cada una de las jugadas que me pegué desde que Sudáfrica arrancó en la primera jugada contra México se tradujo en un cúmulo de emociones que me llevaron a concluir que un deporte como el fútbol puede pasar de lo sublime a lo banal.

Vaya, que estar pendientes de las predicciones del Pulpo Paul para saber los resultados por anticipado, no dista mucho de nuestros ancestros los mayas. El “Pulpus Vuh” con un record perfecto de predicciones acertadas, pasará a la historia de las anécdotas como lo más entretenido que le brindó Alemania al Mundial en Sudáfrica. Conjuntamente con la goleada que le echaron a Corea del Norte en la primera ronda y las imágenes de Angela Merkel levantándose de su silla, aplaudiendo más emocionada que zapatero con vuvuzela.

Las imágenes quedan. Sobre todo para una España primeriza que le brindó a este Mundial un aire de frescura poco visto en ediciones anteriores. Con ella se prueba que ser favorito no sirve de nada si no se trabaja como equipo. Mientras toda la expectativa recaía en el Niño Torres, fueron en verdad las jugadas en conjunto lo que hicieron este Mundial. El comercial de Nike que le ordenó a los consumidores a “escribir el futuro” dejó a luminarias como Kaká, Messi, Rooney y Cristiano Ronaldo saliendo de Sudáfrica como un antes, no como un después.

Las casas de apuestas vieron el sueño de Inglaterra y Brasil agotarse tempranamente, dando paso a que equipos como Estados Unidos, Japón y Ghana pudiesen dar finales de photo finish que tanto buscamos en un mundo acostumbrado a ver ganar a los súper favoritos. El final “Seabiscuit” de un Landon Donovan, la salida triunfal de un Japón reverencial y un penalti fallido a favor a Ghana por servida de volley de manos del uruguayo David Suárez, demuestran que aquella frase cursi de “partidos de infarto” sí se vivió en un Mundial que estaba destinado a ser una muestra de repeticiones como ya se temía con la fotocopia XEROX del tema del Waka Waka.

Lo de España fue una crecida en potencia. Mientras equipos como Holanda y Alemania iban en franca crecida – a pesar de la ilógica pérdida de éste último contra Serbia– lo cierto es que el brillo inicial español, con los goles del torero Villa y las paradas del Dios Casillas, consiguieron su máximo resplandor en las últimas fases de la final.

Una final sentimentalmente reservada para ser jugada contra el equipo de Uruguay el cual le regaló nuevamente al mundo una figura como Diego Forlán, quién se erigió como todo un estandarte de jugador ofensivo. Si bien, el último sueño de Sudamérica se apagó con un cobro fallido, el jugador que sale de Sudáfrica con la mención del “Balón de Oro” demuestra que de haberse dado el sueño de jugar la final contra España, en vez de la potencia holandesa, el triunfo hubiese sido doble. Por no decir un partido con más oro y menos tarjetas amarillas como sucedió en realidad.

Fue un Mundial de orgullo. Desde lamentar la ausencia de Nelson Mandela en la inauguración, clamar que “Wave your Flag” fue tremenda canción para auspiciar los nacionalismos y ver que Bill Clinton y Mick Jagger pueden sentarse juntos en una contienda y saber que el 50% de la población femenina tuvo algo con uno de ellos, o con los dos. Imágenes estratégicas fuera de cancha de la bella sudafricana Charlize Therón desde las gradas, los escuetos príncipes de Asturias y a Guillermo de Holanda, cada vez más parecido a Donald Trump, se mezclaron con pases a figuras más desconocidas pero no menos bellas como la más fanática de todo el equipo de Paraguay y a la bellísima presentadora Sara Carbonero, responsable de sellar la Final con la estampada de beso que le dio su emocionado novio Casillas.

Sin embargo, para el aplauso de la Historia anecdótica quedará a Pujol recibiendo a la Reina Sofía en paño en los vestidores. Imposible escoger un mejor momento, sobre todo ante un Mundial que se vio amenazado por el potencial desnudo de Diego Armando Maradona, de haber conquistado la selección argentina la presea de oro.

La levantada de la Copa en manos de Iker Casillas para España dice mucho de lo que fue el Mundial de Sudáfrica. Un país por el que nadie hubiese apostado diez años atrás probó, ante lluvias torrenciales y asientos vacíos, brindar un mes de fútbol sin mayores contratiempos y aún así regalarle al mundo un país campeón por primera vez. En los anales quedarán las malacrianzas de las negativas de reconocer la derrota de Domenech, forzado a salir del país cabizbajo con la selección de Francia a pocos minutos de haber perdido, arbitrajes cuestionables y presidentes inmiscuidos como el de Nigeria que impuso una sanción – recién levantada – a su equipo por jugadas poco exitosas.

De eso no se trata el fútbol. Si es que de alguna manera el fútbol se trata de algo. Un deporte que une a 32 selecciones del Mundo y que le ofrece a los países restantes la oportunidad de ondear una bandera ajena, sufrir con cada penalti, aplaudir cada gol, reclamar cada mala jugada y aplaudir momentos sencillos en el que un jugador ayuda a su contrincante a levantarse del suelo, no es una mera casualidad.

El Mundial de Fútbol es una escapatoria, una ventilación en un mundo hiperinflado de inseguridades económicas, políticas y religiosas cuyos aires de ninguna manera compusieron la masa del balón Jabulani que rodó por 64 partidos en las gramas de Sudáfrica. Fue sencillamente un sueño que comenzó hace mucho tiempo y que hoy le prueba al mundo que todo es posible. África es posible. España es posible. Diego Forlán y Andrés Iniesta son posibles. Todo es posible, cuando se reza por un arbitraje ecuánime que pite un partido en el que dos selecciones y el mundo, anoten un gol.-

Friday, July 9, 2010

Mi prima se graduó de bionalista y encima, se casó



Hoy vamos a hacer un pase en vivo desde el tea party hacia la gente de Saca tu Lado más Acido quien me pidió una colaboración para su blog así que por allá les dejo mi escrito del día sobre lo que la gente raya en los vidrios de sus carros (Más fiiino...al horno). ¡Háganme barra con sus tweets!

Thursday, July 8, 2010

De excusas, de celos y ñazas

Esta semana y la pasada han estado flojísimas para el tea party. No por falta de personas que se quieran venir a sentar en las sillas disimiles como Esencialmente que se queja a diario, sino porque me da fastidio escribir. Una pita para Toto: [buuuuuuuu]. Gracias. Ando traduciendo bastante lo cual le da a mi cuenta corriente suficiente material como para echárselas en frente de mi cuenta de ahorro que no tiene pero ni un incentivo. Con el cuento del libro del blog, también ha sido medio desastroso porque eso implica imprimir todo el blog y seleccionar los cuentos. 855 páginas en tamaño carta. Una tesis de pura paja. Más nada.

Tengo una semana queriendo escribir algo sobre los celos. No porque me haya pasado algo significante con respecto a la materia (mentira, descubrí un blog venezolano que es el mismo tea party pero con más tazas y no sé quien se copió de quien) sino porque encontré la foto perfecta para escribir sobre el tema. Las ideas para escribir por aquí me vienen o por fotos o en forma de algún comentario irreverente como el que oí ayer: “todo el rollo en la vida de la malcriada esa tiene que ver con que sus “zapaticos me aprietan y las medias me dan calor”.


Descubrí esta foto en una revista en la parte de atrás del carro de mi abuelo. Anjelica Huston en los años setenta modelando un collar de Alexander Calder (el mismo de las nubes del Aula Magna en la UCV) hecho en los años cuarenta. Un objeto inusable pero aquí viene la genialidad del asunto y la razón por la que me gustó la foto. El collar se llama “El Esposo Celoso”. ¿No es genial? Una joya de castidad traducida en un “míra a mi mujer pero no la toques”. Sería perfecta para escribir una entrada sobre los celos y me da rabia que por primera vez en mucho tiempo, no tengo un buen cuento ajeno de celos. Mis amigos se dejaron de agarrar a golpes hace tiempo. Lo que hacen las lipas de casados.

Atrás quedaron los días de los golpes de verdad. Una de las mejores “ñazas” que posiblemente vio mi generación (aparte de las que se dieron en Semana Santa)  fue en los quince años de mi amiga Alesia. Fue en casa de sus abuelos que viven a lo alto de una colina enorme. Piensen la casita del abuelo en Heidi. Para llegar a la casa hay que dárselas que uno sube a Sabas Nieves todos los días. Y eso que teníamos quince años. Pues ahí estábamos, en los noventa. Cada quien con su mota de pelo, la corbata prestada del papá, las mujeres con un bombacho de peluquería cuyas fotos hoy esconden y las canciones de “The Real McCoy” sonando en repeat. Cada quien en su grupito echándoselas de vaya a ver de qué hablan los sifrinos a los quince años cuando de repente comenzaron a estallar vasos por todas partes.

Uno de esos “me miró feo” provocó que como siete hombres – incluyendo el tío de la fiesta – se comenzaran a agarrar a golpes y rodar por esa colina para abajo. Era como en cámara lenta, gente rodando y rodando como si Dios nos regalase un “shake it shake it” de temblor para darle más emoción al asunto. Y en la mitad de la colina, se paraban y se seguían dando golpes haciendo que volviesen a comenzar a rodar. Al final terminaron todos chocados frente a un matorral, con el tío tupamaro que se había abalanzado con un esguince en el pie y los demás aplaudiendo como si hubiese sido coreografeado. Tiempos gafos pero chéveres. De pistolas, sacadas de ojos y batazos, ya eso es otra generación.-

Pensamientos en Twitter Vol. I

  • ¿Qué será de la vida de la esposa de Mario Postino?
  • Extraditar a Carlos Baute sería un buen comienzo para lograr la reconciliación.
  • No entiendo nuestro empeño de vivir en Caracas cuando en Margarita podríamos vivir una vida de promotores sensacional.
  • En estos tiempos es inconcebible que Dios no tenga e-mail.
  • Small talk vacacional: "Hasta cuando te quedas?"
  • Hay gente que es exacta al font Comic Sans: un idiota disfrazado de gente chévere.
  • Sería un tripeo casarse en Sábado Sensacional
  • Los papas de Lady Gaga deben ser como los del tipo en My Big Fat Greek Wedding. "It's a bunt." "A whata?" "A BUNTTTTT!!!"
  • 4 arquetipos en una conversación: el que pregunta, el que opina, el que disiente y el que está pensando en por qué los conos son anaranjados.
  • Yo jamás hubiese adoptado a Anita la huerfanita. ¿Que esa vaina de una pelirroja emocionada todo el día?
  • Es un sacrilegio decirlo a viva voz y me excuso de antemano con los estadounidenses pero el nombre "Oprah" no tiene sentido alguno.
  • No hay nada mas cómico que una aeromoza emocionada traduciendo un mensaje al ingles. Traduce hasta los escupitajos en el micrófono.
  • Sin broma: El himno del venezolano es: “Louuuisss su nombre artístico es Louuiis”. No hay mas nada que hacer en una cola sino soñar en grande.
  • Me encanta que Josefa es mi propia página web de ESPN.
  • "It was in love I was created..." Toto: I wanna know how many people were created out of boredom or under the warning "its just sex"
  • Una prima es como un hermano pero con la poceta bajada.
  • Is anybody keeping count on Jafar's "Ten thousand years in the cave of wonders ought to chill him out" sentence?
  • Yendo a un bautizo en la UCAB. En mi pueblo eso se llama "overachieving parents".
  • ¿No les parece que la frase "ya me contaron" es código para decir "estoy picadísimo que no me invitaste"? Hay que quitarse el caretón.
  • Antídoto para el aburrimiento de hoy: canten la canción "Please don't go" de los noventa diciendo "Bisolbón".
  • La vida no es un tour de Protocolo.
  • Pasé por un blog q se llama "no te pongas medias que la foto es tipo carnet". Me molesta cuando ciertas cosas no se me ocurren a mi.
  • Decirle a una madre primeriza que está acabada es la forma más honesta de evitar que te inviten a un bautizo al que no quieres ir.
  • Plan "Papi Paga" fue un desastre. Plan "Independencia" una peladera. Mi deseo para la nueva década: Plan "Cazafortunas".
  • He debido patentar la frase "Antes de que los celulares colapsen".
  • El Ángel Gabriel fue un ginecólogo estrella
  • Es demasiado egocéntrico poner "Prócer" bajo “ocupación” en la tarjeta de inmigración?
  • Todo nuestro problema de país se centra en que le creímos a la primera miss que prometió lograr la paz mundial.
  • Estaba soñando con alguien a quien no veo nunca y le dije "pero si tu vives en Facebook".
  • Tarzilandia, Juguetelandia, Motolandia: "landia" te garantiza longevidad en el negocio. Como nos gusta una conquista.
  • “Let us never forget that Jesus was a Capricorn.” Eso hay que imprimirlo en una franela.
  • La mejor frase de un matrimonio siempre es: "el vestido es una tragedia".
  • Me entretiene que Josefa le da a los acontecimientos del día un aire dramático: "'ta servioooo, 'ta serenaaaaaando, 'ta encadenaoooo".
  • Los vendedores que te dicen que no tienen algo y te mandan para casa del competidor: Big No No en la escuela de Almacén Don Manolo.
  • Hay gente cara e'tabla que merecen un standing ovation de lo descarados que son.
  • Ahora de grande me doy cuenta q he podido argumentar jurídicamente todos esos exámenes que empezaban con "Dos trenes en direcciones opuestas…" 
  • Tequeño de hojaldre en un matrimonio: divorcio seguro.

Tuesday, July 6, 2010

R.I.P. Birkenstocks

Uno no le para mucho a las pantuflas. Son unos arrastra pies que andan tirados por el cuarto y que tienen una utilidad mínima en horario de obrero con lagañas. Pero de aquí a que venga una de las trogloditas de mis perras a dárselas de recolectora de la basura como la que tenían Los Picapiedras debajo del fregadero, es el colmo. Esto no es que decidieron morder un canapé. Las perras de ñoña decidieron irse a comer unos Baby Back Ribs en Tony Roma´s. ¡Las odio!

Monday, July 5, 2010

El Mundial que te mereces (y los idiotas que te lo arruinan)

Esta fue la columna que publiqué en Urbe Bikini el mes pasado. Un regalito post edición a los que no la leyeron por ahí para la última semana del Mundial que se nos va.*-

Te desfalcaste comprando la caja completa de las barajitas del álbum del Mundial y aún así te pasaste por el kiosco de la esquina. Sin importar que te comentaran que a tu edad, se veía medio pedófilo. Sabías que esos colegiales camisa sudada vendían la maldita barajita de Casillas que te faltaba para completar tu fetiche infantil.

Cuadraste tu quiniela a principios de mes, dando a España como ganadora de la Copa en la final en Johannesburgo. Tu jefa y el departamento de Recursos Humanos ya están advertidos que tu rendimiento laboral decrecerá notablemente entre 9:30 y 11 de la mañana y de 2:30 a 4 de la tarde. En los diez partidos que se jugarán a las siete de la mañana, meterás el paro que el Metro se inundó. En cuartos de final, misteriosamente te dará lechina. En la semifinal, se murió tu abuela. Otra vez.

Por estadística sabes que el único partido de fútbol interrumpido por una cadena nacional fue en el año 2000, en el juego para las eliminatorias del Mundial Corea/Japón entre Argentina y Venezuela. Así que por ahí estás tranquilo. El Observatorio Cajigal te jura que se espera solamente una leve precipitación de lluvia en la última semana de junio y primera de julio. No vaya a ser que caiga un aguacero torrencial y las operadoras de cable se queden sin señal como es costumbre. Pensaste incluso en hacerle un techito improvisado a la antena satelital pero después te acordaste que te daba flojera.

Tú eres el verdadero fanático del Mundial. Una Wikipedia viviente que puede decir con precisión que el gol número dos mil en la historia de los Mundiales lo anotó el delantero Marcus Allback en el minuto 51 del partido Suecia-Inglaterra en Alemania 2006. No te sabes el himno de Camerún (completo) pero que te pongan al equipo en frente para que vean como dices las posiciones de todos. El único adulto que fue solo al Tour del Trofeo de la Copa Mundial en Caracas, sin compañía de algún neonato adolescente como excusa, fuiste tú. Es tu foto de perfil en Facebook. Esperaste impacientemente por el pitazo inicial del partido inaugural entre México y Sudáfrica y tu novia ya sabe que no le pararás durante un mes. No hay nada entre ti y el estado de perfección de treinta días exactos de futbol. Nada, excepto los demás.

En época del Mundial es que uno se da cuenta de quienes son sus panas en realidad. Como tú, tus amigos saben quién es Ángel Di María y que posición juega. Que Holanda juega como nunca y pierde como siempre y que están dispuestos a dormir contigo afuera del Centro Portugués para poder entrar al día siguiente a ver un juego de Portugal como se merece. Son fanáticos del deporte, gozan viéndolo juntos y secretamente aprecian que el otro sea del equipo contrario. Así se tiene a alguien a quien sacarle en cara el gol de Messi o insultarlo por el penalti que le regalaron a Rooney. Al igual que tú, detestan a algunos comentaristas por parcializados y se vuelven socialistas acérrimos con cada banner de publicidad capitalista que ‘milagrosamente’ aparece en pantalla en el mejor momento del partido.

El problema no son ellos. Son los demás. Los que se empeñan en arruinarte la experiencia. Esos, que montan en su carro a cuarenta mamis con la camisa de futbol anudada al torso y empiezan a pegar corneta antes que el partido haya comenzado. Provocando que se forme una tranca tal en la ciudad que tengas que sucumbir a oír el partido Holanda-Dinamarca por radio y no en tu pantalla plana. Esos, que son invitados a tu casa por el idiota de tu primo Jaime que se empeñan en traer una botella de ron cuando todo el mundo sabe que en los partidos se toma cerveza. Nadie va a la nevera a buscar limones en época de Mundial. Son esos, los que te dicen que en este canal se ve mejor, cuando tú has comprobado científicamente que eso no es verdad. Aquellos, que llegan preguntando “¿Quién está jugando?” y los que tienen una cuaima quejona por mujer que insulta el deporte con su frase: “Ay, ¿y también van a ver este juego? ¡Si ya vieron el de la mañana!”

Son esos y más. Los que comentan todo el partido gritadito como si fueran Lázaro ‘Papaíto’ Candal y no se dan cuenta que ya Zidane ni juega futbol. Esos, que hablan de beisbol o de hockey o de básquet o de cualquier otro evento deportivo que no tiene nada que ver con el rodaje de pelotas sobre grama. Esos, que traen a mujeres -que buenas están- las cuales se pasan todo el partido comentando que Ronaldo está rico. Aquellos comentaristas que narran el partido como si fuese poesía diciendo “en lontananza el esférico es acariciado por la extremidad del atleta de piel de ébano”. Pana, dilo como es: el negrito de Costa de Marfil se escapó con la maldita pelota y metió gol. Ya está. Esos –y los peores- que llaman a mitad de partido, para confirmar tu cita con el dentista. ¿Amigo, en que planeta vives tú que no estás viendo el juego?

Estemos claros, el venezolano jamás ha acudido al sarao del Mundial pero se colea como si Venezuela fuese una mancomunidad del Brasil. La verdad, es una gozadera porque todo el mundo anda en la nota mundialística, el trabajo se vuelve en teoría más flexible y te sirve como excusa para dejar la televisión en la oficina por cuatro años más. Lo importante, y eso lo sabes tú más que nadie, es que tienes que discriminar entre amistades para verdaderamente tripearte la temporada como uno se la merece.

Aquí todo el mundo se las tira que es experto en la materia y el que más habla siempre es el idiota que sale a mitad de partido pidiendo que le expliquen otra vez lo que es un offside. Aquí todo el mundo se cambia la nacionalidad en cada partido, pegando la banderita de la semana en la antena del carro porque les encanta vacilarse que tiene carro de embajador. Aquí todo el mundo jura que pegó la quiniela completa. Todos pitan, vitorean, mentan madre y toman. Pero nadie entiende que para el que sí sabe de futbol como tú, esto no es una fiesta. Este es, sencillamente, el momento de tu vida. En el nombre de Pelé, del Niño Torres y la Mano de Dios, amen.-

*Foto tomada del blog: http://cinismoilustrado.blogspot.com/

Sunday, July 4, 2010

Rumores para aplacar la lejanía del tiempo

Hoy cumplo dos años exactos que no veo a mi amiga La Gorda en un formato tridimensional. Son esas fechas de aniversario que no se celebran pero por ser el “fours- os- yulay” (cuatro de julio), uno termina acordándose de nimiedades como esa. La verdad, es que el tiempo ha pasado demasiado rápido. Por ejemplo, desde que me explotó el calentador de gas del baño en la cara y casi quedo desfigurado como El Paciente Inglés, me ha dado culillo ir por la vida prendiendo hornillas de gas. Mi reacción ante el sonidito “tac-tac-tac” de la hornilla antes de agarrar candela es de You Tube. Y me tengo que recordar que soy un bolsa. Ese accidente fue hace DOS años y todavía ando peleado con el fuego. Lo que me parece increíble es que haya pasado todo este tiempo sin que me haya dado cuenta. ¿A dónde se fueron los años? ¿Qué le ha pasado al mes de abril?

La Gorda está igual que yo. Preguntándose que ha sido de su vida en estos últimos dos años en los que la vida le cambió cuando se fue a exilar a Miami con su marido y tener un bebé. Hablando con ella el otro día, me contó que se había sorprendido en un matrimonio de unos venezolanos al que fue allá porque la gente la miraba con cara de leyenda urbana. Una de esas personas que vivió la vida loca y se retiró muy temprano en la fiesta. Vanilla Ice, pues. La gente la paraba y le preguntaba “¿tú?” como si hubiesen visto el comeback de Los Fantasmas del Caribe. La Gorda concede en que se ha hecho ermitaña con esto de la maternidad “Pero, Toto era increíble juraban que estaba muerta.” Ahí le tuve que confesar: “Gorda, lo que pasa es que yo circulé un rumor por ahí. Gorda, perdón pero es que yo te maté.”

Verán, cuando mi mejor amiga la Gorda se fue a vivir con su esposo, mi parte del divorcio fue la de fungir como su relacionista público tácito en la sucursal de sus oficinas caraqueñas. No había ninguna salida mía en la que alguien no me preguntase sobre la Gorda. “¿Y cómo le va con el esposo?” “¿Y qué has sabido de ella?” “¿Has hablado con la Gorda?” “¿Eso es verdad que la Gorda vio a Posh Spice en Aventura Mall?” Preguntas típicas pues. El problema fue que al tiempo de haberse ido, comencé a aburrirme de responder siempre con un “bien” y me dio por inventar cosillas para mi deleite. Cosas como “bueno tú sabes que la están deportando” o “está en Disney porque la contrataron para ser la Reina de Corazones” o mi favorita “imagínate que se ha metido a pianista de una iglesia evangélica y ahora no cree en nadie que no diga Aleluya con sabor”. Esta última me regaló cinco variaciones de “’Sa Golda ‘ta friiiiita”. Amo a la gente ilusa.

La gente me decía exagerado pero ya con el tiempo se fueron creyendo alguno que otro cuento. Como la Gorda no responde mensajes en Messenger sino tres meses después, cualquier pista de sospecha sería borrada. Con el tiempo y para mi fortuna, la Gorda dejó de poner fotos de su chamo en Facebook – actividad que denota si una madre está viva en estos tiempos 2.0. Cosa que me sirvió para ir contestando preguntas sobre su vida de una manera más depresiva. “Tú sabes que se están mudando para Iowa porque la Gorda – te acuerdas que te había dicho que era pianista en la iglesia – bueno la contrataron allá en un pueblito para liderar un grupo de autoayuda espiritual.” Nadie me creía por supuesto. La Gorda de Amish es Patrick Swayze de mujer llamándose Noxema. Pero como la Gorda estaba exilada en su casa, sin ver a nadie porque si agarrar la Francisco Fajardo le parecía un fastidio cuando vivía en Caracas, cruzar la calle en Miami le parecería lejísimo, yo podía hacer lo que quisiera con su biografía ficticia.

Por eso su sorpresa cuando por fin -luego de dos años de vivir a punta de mono y cholas rosadas- llegó a una fiesta formal donde la gente la miraba como si su foto saliese en la portada de The National Enquirer al lado de Elvis entre la audiencia de “Bailando con las Estrellas” y el alien que tuvo el bebé de Marilyn. Exclamaciones como “¡Siiiiglos!” “¡Estás perdida!” le llovían en cada paso de su ida al bar. Y ella jamás entendió porque la gente le preguntaba con cabeza ligeramente doblada hacia la derecha que como le iba con sus lecciones de piano. Ella jamás comprendió porque, cuando pusieron el set de la música tecno noventosa, la gente le gritaba - “¡Marica, tu canción!”- cuando pusieron “Sing Hallelujah, sing it! Sing Ha-llelujah!” de Dr. Alban.

“Toto me sentí tan pasada de moda. No entiendo ¿qué me pasó?”- me pregunta, riéndose de que esparcí una que otra “Legends of the Fall” sobre su vida pero insultada que no esparcí el rumor que estaba flaca y que iba para America’s Next Top Model. No esperé para decirle que yo espero con ansias su reinvención. Uno que no sea sobre lecciones de pianos ficticios ni gente en togas alabando al Señor en su barca con aplausos. Porque la vida nos va escondiendo entre el anonimato de la normalidad sin que nos demos cuenta. Y yo un día me despierto temiendo prender hornillas sin saber explicar por qué no inventé que la Gorda trabajaba como soldadora en una fábrica y bailaba What a Feeling en sus horas de descanso.-

Friday, July 2, 2010

78 Momentos de mi Mundial (cont.)

Continuado de aquí (los números se resetearon).
  1. Diez minutos sin sangre de Piqué demuestra un cambio de estrategia.
  2. El orgasmo de las infantas!!!! Bravoooooooo el torero Villa!
  3. Comercial de motos Bera crea falsas expectativas sobre los choros y los que se ponen bolsas en los zapatos cuando llueve.
  4. Let's get ready to ruuuuumble! Vamos Landon "Lance Michaeal Shaquille Meryl Seabiscuit" Donovan!
  5. Bridget, Kendra y Holly: "Gee-hana? Gooyana? Gayna?"
  6. Bill Clinton y Mick Jagger sentados juntos. Mónica Lewinsky una grada más abajo confundida.
  7. Fair Play significa que los televidentes tengamos el placer de ver una buena ronda de empujones argentinos. A "I Love New York" JAMÁS la mandarían a comerciales. Por qué a un empujón de Maradona sí?
  8. Con el tercer gol de Argentina hasta la Virgen de Guadalupe gritó "Golaaaaazo!"
  9. El único día que no tiembla en Chile y vienen a perder en el Mundial.
  10. Ahora una tranca en las calles a celebrar el "ordem e progresso" que no tenemos.
  11. C. Ronaldo le reza al Cielo: "Santo Armani que estás en Milano"
  12. Las únicas caravanas que se deben hacer en este país son las de las recién divorciadas con un cartelón que diga "Disponible"
  13. "Ese niñito no puede jugar más después de ese soponcio" - mi abuela tiene la capacidad de mariquear el fútbol como sea.
  14. Ok cómo va a dormir tranquilo Carlos Angustia si en menos de un mes de Mundial preñó a la esposa? #cambiodeseñas
  15. A mi me mandan a la prórroga y les escribo un cheque.
  16. No entiendo, Leonardo di Caprio no estaba en el fondo del mar?
  17. Acabo de saludar con la mano a Charlize Theron por la televisión
  18. Esto se acabó. La que se va a desnudar es Ángela Merkel.Lo de ella ya es de vuvuzela.
  19. Lionel Messi sin goles en el Mundial fue como si Michael Phelps hubiese nadado con alitas.
  20. Me niego a discutir un pulpo. Only Richard el de la candela predijo que la Merkel se iba a dar los besos con Mick Jagger.
  21. Iker Casillas es Dios y vive en Uruguay.
  22. El árbitro es Dolores Umbridge #sumadre
  23. El pulpo Paul se metió en la cajita de España pero dejó un tentáculo afuera. La explicación lógica? "El Niño Torres"
  24. El Pulpo Paul al mejor estilo maya nos regala el "Pulpus Vuh" del Siglo XXI.
  25. Make Every Day a Mandela Day!
  26. Momento Coca Cola (yo me patrocino mis propios juegos)
  27. Y el pulpo del carrizo no anunció en que minuto iban a meter el gol? #qstidio
  28. Las desgracias de Alemania: Hitler, el Pulpo y David Hasselhoff.
  29. It's time for Africa pero podríamos darle par de snoozes ahí para ver más partidos.
  30. El halo religioso de la Modernidad es la liga que usa Forlán en la cabeza.
  31. "Lo metió Roberto Cavalli? No mamita.
  32. Frase depresiva de la noche: "Diego Forlán tiene nuestra edad.
  33. "Marjorie vístete que vamos a caravaneá" - saben que ese mensajito se ha mandado hoy.
  34. Cosas que me hicieron el Mundial pues (más y el pote de Off que no se acabó): Dol, Ángela Merkel, Garotas ilógicas de VV, el vecino que mataron por soplar vuvuzela y los pases a la gorda de Traki en la Plaza Miranda.
  35. Great Celebrity moments: Charlize Theron haciéndose la interesante, Clinton y Jagger sentados juntos y Pujol recibiendo a la Reina Sofía en paño.
  36. Peores celebrities en el Mundial El flux de Maradona, la princesa Máxima negando su argentinidad y el Pulpo Paul.
  37. Preguntas que todavía me hago: 1) Qué sabemos del equipo de Norcorea? 2) Cuanta sangre perdió Piqué? 3) Cómo es Del Bosque en Navidad?
  38. Partidos: Uruguay-Ghana fue el que más me gustó. Jugador: Forlán. Algo que me hubiese gustado ver: Ángela Merkel con una vulvazela.
  39. Ahora sí: "Las finales no se juegan. Se ganan".
  40. Holanda está a punto que le saquen tarjeta hasta al Príncipe.
  41. El soundtrack de Holanda en los camerinos aparentemente fue "Everybody was Kung Fu Fighting"
  42. España tiene que ir en medio tiempo ponerse el uniforme rojo y salir gritando Guernicaaa. Así se gana este juego.
  43. RT @ISB84: La reina Sofía guarda los fonditos de las birras pa' lanzarlas si hay gol! Al estilo Ccs Magallanes!
  44. En este juego unos se irán con oro y otros con amarillas.
  45. Dios está viendo el Gourmet Channel y no la final. No hay otra explicación
  46. RT @italobalbi: Letizia y Felipe acaban de salir en la pantalla: Letizia toda emocionada y Felipe y que "no te emociones no seas niche"
  47. Yo estuve el día que España ganó la Copa del Mundo. Grande!
  48. Grande! Sudáfrica - España - Diego Forlán. Los tres merecidos.
  49. Madres venezolanas que paren hoy: No es Hiqkuer ni Chabih ni Jyniesttra. Tampoco le vayan a poner Balondoro. Gracias.
  50. No me acuerdo sobre que twitteaba yo antes del Mundial.
  51. Explicación que se oirá en los autolavados del país esta semana: "Señora tenía que rayar el vidrio con betún, no con spray".
  52. A mi televisión le canto: "siento un vacío entre tú y yo
  53. Tan acostumbrado estoy al medio tiempo que sé que en 15 minutos mi cerebro me ordenará a ir al baño, repotenciar la Coca Cola y echarme Off. Me tengo que acostumbrar que el Mundial se acabó.-
 

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