Wednesday, December 29, 2010

Toto Aguerrevere y Nina Rancel presentan la I Entrega de los Premios TONI 2010

Digan lo que digan, el año 2010 fue un muy buen año. Pasamos seis meses sin agua y seis meses flotando y aún así no podemos dejar pasar por alto aquellos momentos que nos hicieron reír o engrincharnos de la pena ajena. Conjuntamente con Nina mi editora, hemos decidido entregar los primeros Premios TONI para celebrar estos eventos ("to" de Toto, "ni" de Nina porque no somos tan originales). Ibamos a hacer un red carpet pero nos dimos cuenta de que en este país todo el mundo está pelando así que olimpícamente nos vamos hacia lo bueno. Siéntense y relajen todo menos el dedo que usan para rodar el mouse. Nina, el sobre por favor.-

MOMENTO WTF DEL AÑO


El otorgamiento de la Ley Habilitante por cuarta vez se debería llevar este premio pero tememos que darle a Hugo un premio sería acaparar los minutos que tienen nuestros ganadores para dar su discurso de aceptación. Estos fueron nuestros momentos What the Fuck?
  1. El llamado a inscribirse en el Registro Militar antes del 30 de septiembre: Una cadena morada nos envió a todos en un ciclo de nervios por correr a inscribirnos. Tanto que hasta el propio gobierno tuvo que echar para atrás la medida como si fuera Kico el del Chavo: "Me doy".
  2. El vídeo de Wendy, la Tigresa del Oriente y el Delfín: Hasta Sábado Sensacional sabe que no puede traer a este trío.
  3. La revelación de La Patilla como una página XXX: Mucha expectativa por el próximo proyecto noticioso de Ravell. Cuando La Patilla fue lanzada y nos dimos cuenta que podíamos ver a Larissa Riquelme en poca ropa, respiramos con gusto ante tan buena iniciativa.
  4. El nombramiento de Mark Zuckerberg como Personaje del Año por la revista Time: ¿Facebook no tiene como años de fundado?
  5. El traje típico de Marelisa Gibson: Sólo porque el año que viene nos van a montar a la Miss Venezuela con un rancho en la cabeza y nos van a meter el paro de que es la casita de Las Conchitas de Guacuco, la arepera más famosa de Nueva Esparta.
ESCÁNDALO DEL AÑO

Los estragos de Tiger Woods en el 2009 no opacaron los otros sucesos que nos mantuvieron twitteando durante buena parte del año:
  1. Nuestra Marelisa Gibson fuera de las 15 semifinalistas en el Miss Universo: Estamos seguros de que Osmel sigue recontando votos, pues esa fue una de las noches más Plop! que se vivieron este año. Más aún cuando meses después a Joaquín Riviera lo mandaron a agarrar sus cachachá y llevarse el Miss Venezuela para el Zulia. Dos veces, porque robaron el camión de la escenografía.
  2. La separación de Daniel Sarcos y Chiquinquirá Delgado: Algo pasa con el agua en el Zulia. Primero nos separan a Lila y al Puma y luego este par.
  3. El menage a trois del Minero Chileno: Como este ser escapó ileso a la salida de la mina es digno de novela de Mónica Montañes.
  4. El matrimonio de Kerly Ruiz en Las Vegas: porque el resto de las mujeres aún no se explican como es que siguen solteras cuando ésta lo logró.
  5. La montada de cachos a Sandra Bullock: Engañar a la "vecina de América" es peor que venga el Papa a regañar a Betty White.
CAGADAS GUBERNAMENTALES DEL AÑO



Fueron tantas las metidas de pata del gobierno de Venezuela este año que merecen sus propios premios. Las que más nos irritaron la pelvis fueron las siguientes:
  1. Las metáforas empleadas por Roy Chaderton en la cumbre de la OEA para referirse al conflicto entre Venezuela y Colombia: Toda una vergüenza nacional cuando el embajador de Colombia le dio una paliza en materia de política exterior y compromiso pacífico.
  2. La desmontada de la bola de Pepsi: Como si se clamaran bastiones en contra del capitalismo y se ayudara al desarrollo.
  3. El Día Nacional de la Baranda del CNE: Solamente ese día Tibisay Lucena cambió tres veces de peinado. Descaro absoluto en el juego de la paciencia y la dignidad venezolana.
  4. La salida del aire de Caso Cerrado por Televén: Nuestra única opción de comprobar que no estamos tan mal como los demás latinos se fue de un solo plumazo firmado por Conatel.
  5. Miss Asamblea Nacional y su legión de focas: El hecho de que Dolores Umbridge nos parezca más benévola que Cilia Flores nos asusta.

PERSONAJE MÁS ODIADO DEL AÑO


No odiamos a nadie, pero hay que decir las cosas como son. Cuando alguien es tan insoportable como el comercial de Dol, uno se tiene que quejar. Estos fueron los personajes que más detestamos este año:
  1. La pollina de Justin Bieber: Sin comentarios.
  2. Todas las "sifrinitas" del comercial de zapatos (y todos los comerciales de zapatos en general). Gracias por arruinarnos el Mundial.
  3. El camarógrafo que le hizo las tomas a Viviana Gibelli en el Miss Venezuela: Lo deberían demandar. Nuestra Viviana recién parida y la toman de lado junto a Chiquinquirá Delgado. Eso no se hace.
  4. Las garotas de Venevisión que invadieron Outback en los partidos de Australia: Primero estaban disfrazadas de bartenders alemanas. Segundo, ¿quién le dijo a Venevisión que en Australia había una comunidad brasilera importante?
  5. Toda aquella persona que osó comprar una vuvuzela: No merece nuestro respeto.

DECEPCIÓN DEL AÑO


Todo el mundo mira en retrospectiva y dice que esto fue una "cagada" de año. Nosotros creemos que no fue así. Bueno a Toto lo secuestraron pero igual tuvo sus cosas estelares. Ahora, lo que sí no le perdonamos al 2010, lo que en verdad nos va a hacer mirar a este año como uno de decepciones fueron los siguientes momentos:
  1. La película Alicia en el País de Las Maravillas de Tim Burton: Fue la película más esperada del año. Seguro Johnny Depp no escapa de una nominación pero la película fue una gran decepción. Muy oscura, con una trama imperdonable y un gato de Cheshire que lo han debido botar el primer día. Esperaremos para la Maléfica de Burton.
  2. El hecho de que Lionel Messi se fuera de Sudáfrica sin anotar un gol: La gran promesa del Mundial se fue como llegó. Tristeza.
  3. Que pase otro año más sin que nos llegue nuestra carta de aceptación a Hogwarts: Nina dice que seguro tenemos anotada mal la dirección pero algún día llegará.
  4. Enterarnos de que Where the Hell is Matt? pasó por Venezuela demasiado tarde: Matt baila mal por todo el mundo y este año lo hizo en el Parque del Este. Queríamos ir. En serio. Pero nos dio flojera.
  5. Que Hilaria no invitara a Mónica Lewinsky al matrimonio de Chelsea Clinton: Esto es el acto de mala educación más grande del año. Le hubiera ganado a Hilaria la presidencia 20180.
PERSONAJE REVELACIÓN DEL AÑO

  1. La osamenta de Simón Bolívar: Nada dijo "Halloween" como conocer a Simón Bolívar en persona. La brujería gubernamental quiso que todos fueramos expuestos a ver los restos de El Libertador. Algo insólito en el 2010.
  2. Neil Patrick Harris: Lleva años siendo una revelación pero Cuevana quiso que qusieramos más a NPH. Su lema "Suit up" fue la motivación para salir de nuestras casas y hacerle frente a la inseguridad para tener una vida social.
  3. Sofía Vergara: Toda ella. Punto. La frase: "No one knows this but when Manny was young I used to dress him up as a girl" y "Break the flute" merecen nuestros aplausos.
  4. El peinado Campanita de Emma Watson: Nos hace sentir pederastas pero una oda a the HOTNESS de esta bruja.
  5. Bartolomé Pérez: El candidato indígena estuvo en nuestras mentes toda esa noche en la cual nos hicieron esperar por los resultados.
GUILTY PLEASURES DEL AÑO

  1. La canción "Yo no quiero agua, yo quiero bebida": Fue tanta la lluvia y tanto el chiste gubernamental que al venezolano no le quedó de otra que caerse a palo parejo durante el 2010.
  2. Lady Gaga: Nos congraciamos con Gaga en este año 2010. We get you. Salvo la carne. El disfraz de container podrido nos pegó muy cerca a la casa.
  3. Leer eventos televisivos por Twitter: Ni esperar por los resultados del CNE, ni el Miss Venezuela, ni el Mundial ni cualquier maraña legislativa pudo ser vista sin el Comedy Central en Twitter.
  4. La coreografía de los soldados de Bielorrusia en el Bicentenario: El Bicentenario fue una oda al mal gusto - liderado por el abanico de gaviota de Cristina Kirtchner - salvo cuando llegaron los gay Ice Capades de Bielorrusia y salvaron la patria.
  5. Cuevana: Como en este país asumimos que somos piratas "como tu película", nada dijo Buenas Noches como sentarse a relajarse con una película desde la laptop.
LA CANCIÓN DEL AÑO

Hubo muchas canciones que nos gustaron - Dynamite, Love the Way you Lie y todo lo que sacó Katy Perry pero "Y yo y que quéeee, noooo, que fiiiino" fue lo mejor que nos pasó musicalmente. Así estaremos ávidos de humor.

LA MUERTE MÁS LAMENTADA DEL AÑO


El Cielo se está poniendo bueno, pues se nos fueron los grandes este año. Manuel Caballero, Popy y J.D. Salinger por nombrar algunos. Ahora bien, los Premios Toni lamentan particularmente los siguientes decesos:
  1. Miep: La primera muerte sónora del año. Miep fue la que escondió a Ana Frank. Aunque Toto dice que ella seguro la sapeó, Nina insiste en que Miep fue la mujer del siglo porque se portó como un ángel en todo momento. Larga vida a Miep.
  2. El Pulpo Paul: Sólo porque nos pareció un oportunista del momento hasta que se concretó el triunfo de España cuando pasó a ser nuestro héroe.
  3. La muerte fictica de Simón Díaz en Twitter: Uno de los más grandes errores de esta nueva era. No se hace.
  4. Leslie Nielsen: El otrora Teniente Frank Drebbin nos legó la mejor frase del mundo: "Nice beaver".
  5. Whisky Bar: Sólo porque ahora uno no tiene una barra en donde terminar como se debe, oyendo Journey.
EL FASHION FAUX PAS DEL AÑO


El problema del buen gusto es que uno se pierde de vivir momentos en los cuales sacan a la quinceañera de una ostra. Aún así, la farándula nacional se llevó sus loas de mal gusto. Estos fueron nuestros Fashion Faux Pas favoritos:
  1. El clóset de Hugo y Evo: porque aunque la odien, tienen más parafernalia que la Barbie y se visten de acuerdo al chiste del momento.
  2. Carla Angola en Buenas Noches: en algún momento pondremos un letrero en la tienda de Mayela Camacho que diga: "Centro de Acopio: Ayúdemos a nuestra Carla".
  3. La sortija de la mamá muerta en el dedo de la Middleton: Recordar a Diana de Gales es una cosa. Tenerla en el dedo es de Freaky Friday.
  4. Juanes y su chaqueta de Rubiks Cube en el Mundial: Amigo eres un cantante. No un Post-It.
  5. Romance Especial as performed by Kiara: Una cinta de Betamax en la cabeza y  el cuerpo embadurnado de Colgate Fresh fue todo un desKaro.
EL EVENTO DEL AÑO

Estuvimos tentados en decretar como el vencedor absoluto en la categoría de Evento del Año a aquel que con unos tragos de más twitteó lo siguente: "Bailando con XXX. Neeeeeext." Eso merece un completo aplauso. Sin embargo, otros eventos opacaron el momento. Sin ellos, nuestra vena farandulera hubiera estado un poco más seca.
  1. La Reina Sofía saluda a Puyol en paño en el Mundial de Fútbol: Los Reyes estuvieron presentes en todo momento de esta celebración del fútbol. A tal punto que -como dijo un twittero- Félipe le tuvo que decir a Letizia: "Baja los brazos. No seas niche". Ahora, el mejor momento del Mundial sin duda fue el saludo real en paños menores.
  2. Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte: Solamente la escena donde explican las reliquias compensa por la tortura que tuvimos que vivir el año pasado con Harry Potter y El Misterio del Príncipe.
  3. Edgar Ramírez nominado a un Golden Globe (y a todo lo demás): Porque sin importar si pierde, estar nominado junto a Michael Corleone y el papá de Lindsay Lohan cuando tenía una morocha es como para reservarle un puesto en el Panteón Nacional.
  4. Mick Jagger sentado junto a Bill Clinton en el Mundial: Sólo porque estamos seguros de que la Lewinsky los vio en televisión y pensó "Been there, coulda done them both".
  5. El libro de Toto Aguerrevere: Porque pobló 1000 pocetas de Venezuela. Todo un logro blogger.
PERSONAJE DEL AÑO
En verdad ha debido ser Diego Forlán pero la selección oficial de los Premios Toni para Personaje del Año es nuestro gran descubrimiento @akredmond. Nadie sabe de donde salió esta caja de Pandora pero haberla conocido este año fue lo mejor que nos pasó aquí en la Corporación TONI. Seguirla en Twitter es un must a la hora de mandar un fax pues da en el clavo (o se copia de algún cómico sudanés y no le dice a nadie) de los comentarios más acertados de la comarca. A muestra de un botón: "Cuando compro algo caro, hago un minuto de silencio por los miles de tequeños que pude haber comprado".

Estos fueron los Premios TONI 2010. Sigan gozando. ¡Hasta el año que viene!

Monday, December 27, 2010

Los Amish van a ver Tron en 3D


Hay un chiste donde una muchacha llama a su amiga Marjorie y le dice: «Marjorie, vístete que vamos a un picnic». Ella le responde «Ay marica y ¿qué es eso?». «No sé – le dice la otra – pero lávate esa cuca por si acaso». Así ha sido mi experiencia con un cine en tercera dimensión.

La primera vez que fui, le pregunté a mis anónimos acompañantes (está bien fueron el Junips y Cookie) la razón por la cual no nos habían entregado los lentes para ver la película. «Es que la tecnología ha mejorado y ahora se ve sin lentes» - me aseguró el Junips. Trece minutos de película borrosa hicieron que Cookie se volteara para ver a todos los demás con sus lentes y constatar que el Junips es un inventor de quinto patio.

La práctica de los aviones nos hizo buscar debajo del asiento –como el salvavidas- por los preciados lentes. «Ay nos los robaron» - fue la aseveración. Me encanta como en este país todo es una presunción de robo. Ir a la taquilla a retirarlos – la opción obvia – fue la tercera solución empleada.

Hoy voy con Raúl y Daniella a ver Tron. Los cines se han actualizado y ahora casi cada establecimiento tiene una sala de cine en 3D. Los errores frecuentes del pasado, como el mío, se han subsanado pues ahora en la maquina dispensadora de tickets hay un letrero que dice: «A los huésped [sic.] de este cine: se le recuerda retirar sus lentes 3D por taquilla». Sí, huésped en singular. Según Raúl el cine 3D ahora viene con hotel incluido, cuando retiras los lentes.

Antes de comenzar la película, Daniella lee las advertencias que salen en el empaque de los lentes. «No mirar al Sol directamente». Atrás quedan mis pretensiones de ver un eclipse en 3D. La pantalla muestra imágenes que explican cómo funciona la tecnología 3D y tiene la cortesía de decir: «Por favor póngase los lentes» al comienzo de la película. El castillo de Disney lo puedes agarrar con las manos y cada efecto que sale en Tron es más atómico que el otro.

El problema es a mitad de la película cuando Raúl voltea a vernos a Daniella y a mí. Los dos estamos como unos imberbes viendo la diferencia entre ver la película con lentes o sin lentes. «Sí chico, mira. Se ve súper diferente». El juego se acaba cuando Daniella me ve sin los lentes mordiendo una de las puntas. Ahí decide que el bruto soy yo y se mueve un poco más hacia la derecha para que nadie vaya a decir que vino conmigo.

De nada de esto me entero sino hasta el final de la película cuando vamos a un bar a tomarnos unos tragos. En el camino, Raúl y Daniella mencionan que ir conmigo a un cine 3D es como ir con los Amish. Para burlarme, me pongo los lentes 3D ante un cartelón de neon y les digo: «¡Bestia! Miren como se ve». Los dos idiotas se ponen los suyos y les pego un lepe. Por bobos.  

Lo que sí hacemos en unísono sin temor a que nos critiquen es ponernos los lentes en el bar. En el fondo, retirado como si fuera lo más normal del mundo, hay un coche con un infante de marina metido adentro. Con cocoliso y maraca incluido. Eso amerita ponerse los lentes. La gente no podrá saber lo que es un picnic pero un bebé en un bar, mire eso no lo creen los Amish sino en tercera dimensión.

Sunday, December 26, 2010

El Cambio


No sé si llegó la Navidad. Lo que sí sé es que llegó el Cambio. Vestido de rojo o de gris nube, cualquier color sirve. Lo cierto es que no me dejó. Como un homosexual reprimido que llega a Narnia y lo devuelven diciéndole: “papito es pa’l otro lado del closet que tienes que salir”, la Navidad me dijo: “no te pongas medias que la foto es tipo carnet”.

Empecemos por la decoración de mi casa. Yo me di cuenta que mis papás tenían algo que ver con el Niño Jesús porque veía las fotos de San Nicolás cuando era chiquito y no se veía tan idiotamente feliz como este par de progenitores decorando la casa. Todas las casas ponen un nacimiento. Aquí construían una ciudad.

Siempre digo que la escasez del musgo se originó en la Quinta Buena Vibra. El nacimiento de mi casa era tan grande que podías caminar por dentro de él. Con el Niño Jesús puesto desde un principio porque eso de esperar hasta el 25 era motivo de perder la cajita donde quedaba envuelto los otros once meses del año.

Un año se pasaron con la tecnología y sustituyeron el río hecho de papel lustrillo con un río de verdad. Con una cascada incluida por donde se deslizó mi muñeco de Orko el de He-Man, hasta que me regañaron porque tumbé a uno de los reyes magos y le quebré la cabeza. Ese año aprendí sobre la persecución iconográfica.

Desde hace unos cinco años para acá el nacimiento se ha venido haciendo más pequeño hasta llegar a un punto en el que no existe. Igual con el pino de Navidad. Luego de varios ensayos de pinos caídos (a las dos de la mañana que se caiga un pino no es beneficioso para ser hijo de mi madre), compramos uno artificial.

Como somos exagerados, ocupaba las dos plantas de la casa. Pero después nos pusimos nostálgicos porque no olía a pino y vinieron los pinos “Torres Gemelas”. Las terroristas eran mis perras que ocasionaban que el pino se viniese abajo. Hoy, no hay ni siquiera hay uno dibujado con creyón en la nevera.

Los 150 muñecos de la historia de Dickens que comencé a coleccionar luego de un viaje a Maine están por la casa. Bibi mi amiga les dice los “merry cocksuckers” porque están todos con la boca abierta pero a mí me parecen de lo más navideños. Inexistente, la colección de cascanueces de mi papá. No hubo tiempo o de repente fue la flojera o quizás es que todos estábamos o enfermos, hospitalizados o pariendo pero aquí no provocó que llegara San Nicolás.

Añadido a los estragos del Cambio en la decoración, el Cambio también se llevó a parte de mi familia. Cierto, algunos se fueron a bonchar en la cena navideña del Cielo pero los vivos, se los llevó la inseguridad o la persecución hacia otras tierras. Skype es una bellísima excusa para no sentir el Cambio pero hay que hacer un ejercicio mental para no recordar los abrazos del pasado.

Hay más comida y más caña porque las medidas son difíciles de re-adaptar cuando se viene haciendo la misma fiesta para un arsenal. Pero la pea romantica puede todo y siempre hay una canción que me pone a pensar: “si tan solo Cousin Gus o la Tia Terrorista estuvieran aquí”. Es distinto.

Para más colmo, el Cambio trae la nube pavosa. Aquella que causó estragos en Caracas el 24 de diciembre. Parado en la cola de taxi pues no podía caminar cinco cuadras por culpa de la lluvia, veía como las mujeres se iban montando las bolsas de Auto Mercados Plaza en su cabeza. A nadie se le ocurrió llevar paraguas. ¿Cuándo en la vida ha llovido en Caracas un 24 de diciembre?

Un viejo parado al lado mio veía al Cielo y preguntaba: “¿Pero qué es esta pava tan grande que nos tiene Papa Dios en Caracas? Compartiendo el taxi con tres personas para llegar a mi casa, el sentimiento fue el mismo. La pava, la pava, la pava del Cambio.

La noticia del 25 de diciembre es que Carlos Andrés Pérez muere. Un bastión más de una vieja democracia que jamás fue perfecta pero que no ahogó las tradiciones ni a la familia en este ácido sulfúrico llamado Cambio. Como John Addams y Thomas Jefferson (muertos el mismo 4 de julio), comparte con Rafael Caldera el hito de irse un día de Navidad. Sin funeral de Estado ni condolencias públicas. Aquí los presidentes todos mueren como forajidos. El Cambio se niega a reconocer que hasta lo malo, bien merece un funeral digno.

Lo irónico es que no es depresión ni tristeza lo que siento. Más bien es asombro la sensación que me embarga. Un diciembre que pasa y nadie lo siente no es un buen presagio para los diciembres que están por venir. El Grinch no pudo robarse la Navidad, el Cambio tampoco. Ésta llegó en su mínima expresión y se gozó con lo que hay para celebrarla. Pero asusta. Asusta que esto sea el amanecer de la decadencia y que en un par de años, no quede más nada sino el Cambio hecho Ley.-

Saturday, December 25, 2010

Happy Christmas


"Felices fiestas ho ho ho ho, a todos... los que están cerca, los que están lejos, los que vemos siempre y los que no vemos casi, los recién abuelos, las recién madres y los recién padres, recién tíos y tías y otra vez bisabuelos! Las soon to be moms! Los recién casados, recién comprometidos y lo que se comprometerán en el futuro! Los grandes y los chiquitos, los gordos y los flacos, los jóvenes y los viejos, los famosos, los poetas, y extranjeros, los zapateros, los músicos, pescaderos, diseñadores, estudiantes, graduandos, los que son como familia o más aun, los primos, primas, tíos, tías, cuñados, concuñados, suegros, suegras, padrinos, madrinas, ahijados, ahijadas, y los que son una, todo, o nada de las anteriores... Que el Niño Jesús y la vida los llene de cosas bellas y positivas y a toda la gente que quieren también!"

- La Tía Terrorista

Friday, December 24, 2010

El Tea Party le brinda a la Navidad


Desde este tea party les deseo a mis “Yo te Leo” que el Niño Jesús o San Nicolás o nuestros papás pero shhh nos traigan la sabiduría de darnos cuenta de la rasca en medio de un jolgorio de whisky antes de que el dolor de cabeza del día siguiente nos regañe por mala conducta. Gracias por haberse sentado conmigo en este tea party a vivir todos estos cuentos y aventuras. Han sido el mejor regalo de este año 2010. Manejen con cuidado esta noche y nos vemos mañana para chismear sobre los peores regalos que nos dieron.

Feliz Navidad y Happy Birthday a Jesus Christ Superstar.-

Thursday, December 23, 2010

Stalking: Manola Zarate Style


Cuando estudiábamos en el colegio, La Gorda aprovechó la época de la tesis para anunciar que estaba haciendo un estudio sobre las prácticas laborales en Venevisión. El colegio le daba permiso de irse temprano para manejar hacia Los Caobos, incrédulos de que esta niña se estuviera enfocando tanto en un trabajo cuando hasta en la Dirección sabían que los trabajos se los hacía yo. La Gorda nunca entregó esa tesis. Su misión verdadera era inmiscuirse en los estudios de Sábado Sensacional para lograr abrazar a Servando. Lo logró. Cuatro veces.

Es cierto, ver a Tina Fey en Nueva York amerita quitarse la careta y correr a tomarse la foto. Eso es lo que se espera. It’s Good to Be clama que él fue con La Pastoricta a una fiesta de los Oscar en donde estaba Madonna, Johnny Depp, Penélope Cruz y Tom Cruise. Ninguno de nosotros le cree porque “ah es que nos daba como pena tomarnos fotos”. Amigo, si Usted ve a Penélope Cruz, usted le clava una foto con zoom de telescopio en Polaroid y le pide que la firme “Para Toto con mucho amor, XOXO La Pe”. Punto.

En tierras locales, uno es un poco más recatado. A menos de que sea una Chica Polar, los hombres generalmente somos reservados a la hora de conocer a un celebrity. Es mentira pero no puedo hablar mal de mi equipo. Que te presenten a alguien es una cosa. Uno trata de aparentar que no lo conoce. “Mucho gusto, Daniela Kosán” se responde con “Mucho gusto, Toto Aguerrevere” aún cuando por dentro piense en la cantidad de veces que le grité a la valla que estaba puesta en frente del Hotel Tamanaco donde salía ella: “Valla, ¡cásate conmigo!”

Lo que no contaba era que mi amiga Manuela Zarate es una completa ignorante en el arte de ver celebrities en Venezuela. Ella se va por el stalkeo heavy de los paparazzi. “Juan – ella es la única que no me dice Toto – es que Chávez nos tiene al borde de un ataque de nervios porque es que yo no puedo más con la inseg….ROQUE VALEEEEEROOOOO”.

Roque Valero está caminando justo detrás de nosotros en el bautizo de un libro en el cual nosotros somos las dos personas más desconocidas de todo el sarao. El cantante voltea como cualquier mortal cuando dicen su nombre, sonríe y sigue su camino. Manolita no se da por vencida. Ella lo acosa. Me volteo para seguir hablando con otra gente cuando de repente oigo “No Roque, es que yo tengo una gripe horrenda que no me deja dormir y bueno te podrás imaginar los antibióticos…”. Ok, Defcon-1 saquemos a Manuela de ahí. Rápido. Manuela no está contenta.

En el carro, Manuela me confiesa que Roque Valero está en su lista. Esa lista popularizada por Friends de las cinco celebridades con las cuales uno podría dormir y a tu pareja no le puede dar celos. Yo le digo que hablándole al cantante de la gripe no la va a ayudar en su causa. Manuela me convida a hacer mi lista y me dice que cuando la tenga, mis concepciones sobre el stalkeo directo cambiarán. No le creo pero en su honor aquí está. Mi lista laminada de personas a las que les gritaría “TAKE ME NOW” si las viera en persona. Eran cinco pero no puedo así que son ocho. Es mi tea party.

1. Jennifer Aniston (Es enfermizo mi amor por ella. Sueño que estoy con ella en la versión triple X de Friends).
2. Katy Perry (y si la meten con Zoeey Deschanel mejor)
3. Diane Lane (en una nota de Mrs. Robinson)
4. Natalie Portman (porque cada año se pone mejor)
5. Keira Knightley (si hay diosas, ella es una de ellas)
6. Catherine Zeta Jones (lo mejor que ha hecho Gales)
7. Aishwarya Rai (la India no sabe lo que hizo en mi cuando parieron a esta mujer)
8. Sofía Vergara (no me va a parar nunca pero al menos yo quiero ser amigo de ella).

Cambio de bando: Pierce Brosnan. Lo siento, debe ser algo de los gadgets de Bond pero yo quiero ser él y si eso es lo que hace falta: bring it!

Mi Dream Team

Wednesday, December 22, 2010

Una razón para tener una pareja (más allá de lo convencional)


Amarrarse la yunta de la mano izquierda es un tiro al piso. La de la derecha es un calvario que involucra paciencia, equilibrio mental y suerte. No hay nada más condenado que meter un pedazo de acero inoxidable en un huequito para amarrar una camisa, sólo porque a alguien se le ocurrió la brillante idea de que los botones eran niches. Tener a otra persona que te amarre la yunta es necesario. Sobre todo cuando a las cuatro de la mañana llegas con unos palenques encima y no hay forma de zafarse de la manga. Dormir con la camisa amuñuñada en la muñeca porque fallaste en el intento de quitártela es la manera más contundente de que la vida te diga: BÚSCATE A ALGUIEN. (zurdos: leer esto en su idioma de la gente que hace las cosas al revés para que entiendan).

Tuesday, December 21, 2010

I Love Lucy

Soy el flamante tío de esta críatura. Llegó en un día en el cual mi mamá estaba hospitalazada y yo en consulta, muriéndome de la sinusitis. Aún así, llegó en el momento y en el día perfecto. Mi hermana nunca había estado tan bella como ese día y yo, pues yo no puedo estar más feliz.-

Monday, December 20, 2010

El debate entre Santa o el Niño Jesús


Tuvimos el siguiente debate en una cena el sábado pasado: ¿Quién trae los regalos, San Nicolás o el Niño Jesús? Depende de la cultura y la geografía podremos decir pero la verdad es que el choque de funciones entre ambos entes no es fácil de explicar. Menos a un niño de 31 años que le hace la pregunta a los que ahora son padres. ¿Cómo se le explica a un niño de siete u ocho años que hace la pregunta de verdad, verdad?

Algunos opinan que el Niño Jesús es el que trae los regalos y que San Nicolás es su ayudante. Les refuto la teoría preguntándoles si ellos creen que los niños son bobos. ¿Cómo hace un bebé para cargar todo ese poco de regalos? Más aún, si es cierto eso de que San Nicolás ayuda al Niño Jesús, ¿qué hace sentado todo el día en un centro comercial?

Lo cierto es que el concepto de quien trae los regalos es una preocupación meramente adulta. Todos los niños del mundo tuvimos la imagen en la cabeza de San Nicolás en el trineo. Vestido de rojo escarlata porque así quiso la Coca Cola Company que fuera. El Polo Norte dependía de cuál película veíamos, ya fuera Babar el elefante disfrazado de Papá Noel o –mi favorita personal- la que vistió a Dudley Moore de elfo. Con el Niño Jesús ni nos preocupamos en formarnos una imagen mental más allá de la figurita del pesebre.

Nadie se dio a la tarea de imaginarse como era el vuelo del Niño Jesús. Como Dios, era algo borroso. Omnipresente pero sin acción alguna en cuanto a cómo llegaban los regalos a reposar debajo del pino. « ¿Qué te trajo el Niño Jesús?» se respondía con lo que te había traído San Nicolás o viceversa. Ningún niño se pone a sacar cuentas más allá de cuantas horas falta para que llega el Niño Jesús. Somos los adultos los que nos preocupamos.

Hay una fórmula matemática que rueda por la Internet la cual explica el vuelo de San Nicolás. Toma como premisa que el 28% de la población mundial son niños menores de 15 años. Si tomamos el porcentaje de estos niños que son católicos y por ende celebran la Navidad y el número de niños por hogar, San Nicolás debe visitar 200 millones de casas en una sola noche.

Debido a la rotación de la Tierra, hay una diferencia de tiempo de 24 horas entre los diferentes husos horarios, por lo cual San Nicolás tiene 31 horas para terminar su trabajo (asumiendo que viaje de este a oeste). Visitando 200 millones de casas en 31 horas significaría que San Nicolás debe visitar aproximadamente 1586 casas por segundo.

¿Le importa eso a un chamo? No. Todos creemos que esto es absolutamente posible. Aún cuando no sepamos distinguir si fue el Niño Jesús o San Nicolás quien nos ofreció una visita nocturna.-

Las Guarimberas opinan: “Muy chévere todo lo de Santa pero si no es 24 de diciembre y yo veo a un hombre de rojo entrando por mi chimenea, le caigo a escobazos.”

Sunday, December 19, 2010

Regrets I had but few

Mi papá nunca me dejó montarme en una de estas cosas porque le daba miedo de que el cable se fuera a romper y yo saliera volando por los aires como Amanda Thripp cuando la profesora Tronchatoro la agarra por las coletas en la película Matilda y la hace volar por los aires. He decidido de que en algún momento de mi vida, me voy a montar con mi papá al lado. Si no se desgancha probaré mi punto infantil: no hay nada de que preocuparse cuando se está acompañado.-

Friday, December 17, 2010

La nueva forma de gozar la fiesta


Ahora que no salimos a rumbear por falta de locales o la inseguridad, nos vemos obligados a festejar con nuestros panas así sea montando un discplay en el baño de visitas para sentir que somos un crowd. Chivas Regal entendió este concepto y se anotó un gol la organización de su “Chivas Home Party”. La semana pasada me llamaron de Pernod Ricard para hacerme una fiesta en conmemoración del agotamiento de mi libro. No habían terminado de decir “fiesta” cuando ya había dicho que sí.

El servicio es una buenísima idea para celebrar un cumpleaños o una despedida ahora que todo el mundo se larga de la comarca caraqueña. Chivas se encarga de invitar a la gente que tú le digas y montan el mobiliario, la barra, un DJ, pasapalos sabrosísimos y seis botellas de whisky. Es una gozadera porque no te encargas de absolutamente nada sino de pasarla bien con cuarenta de tus amigos. Si se arma el bonche, pues se baila. Si son chismosos como los míos, pues se conversa toda la noche hasta que la caña aguante.

Un buen concepto para volver a meter la fiesta en la casa, el cual les recomiendo para su próximo bonche.

Su link es http://www.chivaswelcomehome.com/

Thursday, December 16, 2010

El poder de decir "qué chévere"


El equipo de la Universidad Católica Andrés Bello (UCABHNMUN) cumplió quince años asistiendo al Modelo de Naciones Unidas de la Universidad de Harvard. Lanzaron la casa por la ventana y muy a mi pesar, no sacaron a una quinceañera vestida de tul para burlarnos. Yo asistí como delegado en tres ocasiones y como asesor en tres años más. Fue una experiencia inolvidable, en la cual lideré al primer equipo que se ganó la Mejor Delegación del Año, perteneciente a una universidad no americana y luego ayudé a que otros siguieran estos pasos con nuevos premios. Lo más importante es que mis amigos de la universidad los forjé ahí. Mis mejores amigos.

Una de las cosas que más me encantaba era escribirles correos sobre mis impresiones. Éste que copio a continuación es una traducción de uno que les escribí al equipo que se llevó el premio a la Mejor Delegación Internacional en el 2008. De repente es un recuerdo de momentos pasados pero capaz ayuda al miembro de algún equipo que va a Harvard en febrero del 2011 a ganar y saber la diferencia entre el pedazo de papel que te dan y el triunfo verdadero.

"Me encuentro en un descanso de mi examen final de la carrera (4 horas de un examen escrito sobre una sola pregunta y luego un examen oral sobre la misma – éxito!) y no tengo cigarros así que se imaginarán mi humor. Quería escribirles porque me acabo de dar cuenta de que en un mes exacto habremos terminado con Harvard (o como le dice la Berndarkness “ache ene mun”).

Es sorprendente que solamente nos quedan treinta días (a las mujeres les queda una sola regla más) y lo que se sentía tan lejos está a la vuelta de la esquina (y unos veinte millones de Bolívares más). En un mes exacto mi bandeja de entrada no estará inundada de preguntas sobre Transnistria y los sistemas de castas, el separatismo vasco y los ingleses transexuales, los lores rusos, las vacas, la niñita en el FMI, el agua y la franja de Gaza. Lo que es verdaderamente sorprendente es que aún no hemos vivido nada de eso.

Les escribo ahora porque no puedo mañana (el primer día que Toto no escribirá un correo: ¡insólito!) y el viernes asumo que estaré demasiado bravo con Ustedes por la calidad de sus informes (no nos caigamos a coba, yo he estado aquí más tiempo que las cucarachas). Así, que lo que quiero hacer es proponerles un reto de 30 días: de mirarse al espejo todas las mañanas (el momento de cepillarse los dientes es optimo) y decir: ¡Puedo hacerlo! No, no el cepillado de los dientes. Lo que quiero decirles es que pueden enfrentar este reto, llevarse el oro, vivir la experiencia y terminar diciendo: que chévere. Porque pueden.

Los cuatro días de competencia que van a vivir son agitados. Se pasan en un milisegundo. De repente adoran esos días. Quizás los odien. Probablemente llorarán (un poquito). Quizás ganen. De repente pierden. Eso no es importante. Lo que se tienen que ocupar hoy y en los próximos treinta días es de entrar a la competencia con la convicción plena de que pueden hacerlo.

Los siento a todos nerviosos (¿quién lo diría de un grupo tan prepotente). Está bien y esos nervios van a seguir incrementando. Lo esencial es que aprendan a canalizar lo que les inquieta. Echando a un lado el reto de ganar o perder, pregúntense tres cosas: a) ¿Es mi investigación la mejor que puedo hacer? (lo cual es muy diferente a preguntarse si son los expertos en el tema porque no lo son) b) ¿Es mi equipo el mejor equipo que pueda tener?; y c) ¿Confío en mi mismo?

Si respondieron “sí” a todas estas cosas, despreocúpense. Si no, entonces he aquí el reto: Todos Ustedes –individual y colectivamente– tienen treinta días para mirarse al espejo y decir: “Yo puedo hacer esto”. Todos – individual y colectivamente tienen la oportunidad de cambiar lo que no funciona. Todos tienen que convertirse en el EQUIPO QUE ES, el equipo en cual todos los demás se mueren por pertenecer.

La excusa “si, he podido hacerlo” no es válida cuando se acaben esos cuatro días. Todo está en el antes, en el proceso y en la preparación, en las pruebas y en las tribulaciones y en el quererlo más que cualquier otra persona en esa competencia. La suerte nada juega en este tipo de eventos. Lo que separa a los vencedores de los ganadores sorpresa, los reyes de los campesinos, los líderes de los seguidores, es su convicción firme de que tuvieron todo el coraje de dar el todo por el todo y decir: ¡Qué chévere!

Ganen o pierdan, así se alejan de la batalla. Se vieron al espejo, en un curso de liderazgo, en una reunión, en un bar, en el avión, en el autobús, en la biblioteca, en el cuarto del hotel, en la puerta del comité, frente al extraño y en el micrófono. Con todo el conocimiento que poseían y la sincera convicción de que podían, dieron su discurso de apertura y solamente pensaron: que chévere.

Todo eso, en treinta días."-

Wednesday, December 15, 2010

My Life on the D-List

Estoy encerrado dentro de mi anillo de seguridad. Amigos todos, campaneando una copa mientras nos burlamos del tema de turno. Cada quien ríe de algo distinto, se mete con la persona de al lado, en fin, el small talk amistoso que caracteriza a cada uno de los círculos que están en la fiesta.

De reojo la veo. Camina junto a su pareja, buscando un círculo familiar, entre el bullicio de caras desconocidas, para estacionar su cuerpo y embriagarse el alma. Se detiene ante mi círculo, ve que no conoce a nadie y sigue con su camino. Tres pasos más adelante, hace una pausa y se voltea. Me ve. Agarra a su novio y le secretea algo al oído. Ahora él me ve. Jamás los he visto en mi vida pero ellos a mi sí. En un ademán locuaz, ella arrastra a su novio y viene hacia mí. «Permiso» –le dice a mi circulo. Aquí viene.

Preparo mentalmente mi discursito aprendido en este mes de «fama». Algo así como: «No vale, ninguna pena. Sí, soy yo el del libro. Qué bueno que te gustó… para eso está. Que nota que les gustó también. Sí, pronto saco la segunda edición. No vale, tranquila, a mí también me da pena. Un placer».

Es un discurso repetido en varias ocasiones, cuya fórmula sirve. Mis amigos se apartan para que ella entre. En sus ojos, la burla anticipada para cuando ella se vaya. El novio se queda en las afueras como chofer que espera a una doña que se baja «un momentico» en La Praline, mientras la «fan» hace de las suyas. Espero por la clásica formula de entrada -el 87% de las veces es «Oye que pena»- y comienzo a abrir la boca para repetir mi guión. La cierro. ¿Entendí la pregunta? No.

-¿Cómo es la cosa? - Le pregunto.
-¿Qué si tú eras el animador de Ají Picante?

Dis no gud. Kathy Griffin, muévete mamita que llegué yo.-

Tuesday, December 14, 2010

Cosas que (nos) pasan

Hay oportunidades en la vida que suceden de una forma curiosa. La mía –y no miento- se dio porque se me ocurrió escribir en la página 45 de mi libro lo siguiente: «Entre comentarios van y comentarios vienen, el Stripper me pregunta sobre mi carrera de Estudios Liberales en la Universidad Metropolitana. Le cuento que he quedado muy contento a pesar de que todavía no han caído en cuenta que quiero ser parte de su staff de profesores». Hoy llamaron. Se leyeron el libro. Me quieren.

Me da risa. Todas esas cosas que pienso «Oye, me gustaría…» se me dan de alguna u otra manera. Las que no se me dan es porque no lo quise lo suficiente. La llamada con la oferta vino hace unos días y hoy fue la confirmación. En enero comienzo como profesor en una materia relacionada con el Derecho Internacional, tema que me apasiona. Para mí es la oportunidad de oro.

La oferta viene en un momento en el cual mi vida comenzaba a girar para otra parte. Esto de haber escrito algo tan público me da ganas de enseriarme y sentarme a aprender a escribir. Pero la oportunidad es demasiado buena como para no aprovecharla. Creo que no me habían dicho ni el cargo y ya había dicho que sí. Soy de los que daría “Etimología de un Paramecio: Aprendizajes” si me lo pidieran. Todo por pararme frente a un grupo de estudiantes y enseñarlos a gozar lo que estudian. Tan pocos profesores nos legaron eso, gozarnos el estudio.

Me tengo que sentar a estudiar, leer y prepararme cual batallón para este reto. Nada fácil pero aún así no quepo de mi orgullo. Por no decir de mi asombro. ¿Cuál fue la piedra que desencadenó todo este revuelo? Santo Tomás explicó la existencia de Dios en su primera vía, aludiendo a la observación de que hay cosas que se mueven pero alguien tuvo que mover la primera cosa. Ese Alguien fue Dios. ¿Quién o qué fue mi Dios?

Llevo días pensando en la causa y el efecto. La escena de la colisión en la película El Curioso Caso de Benjamin Button lo explica de una manera magistral. Si no hubiera ido al matrimonio de StrazzaVodk, jamás hubiera conversado con el Stripper de la Asamblea. Si no hubiera conversado esa noche con el Stripper, no hubiera querido burlarme de él al mencionarlo en mi blog. Si no lo hubiera mencionado en mi blog, no lo hubiera escogido como historia para el libro.

Si no lo hubiera escogido como historia, no hubiera pasado por seis correcciones. Si no hubiera sido corregido, hubiera estado fuera del libro. Si no estuviera en el libro, nadie hubiese leído esa frase. Si nadie hubiese leído esa frase, yo no estuviera escribiendo estas líneas. Las vueltas que da la vida. Y uno aquí se pellizca de felicidad sin saber si eso, desencadenará otra piedra.-


El final de esta escena es trágico pero prueba un punto: ¿Qué cosa se nos dio hoy sólo por el hecho de que otra persona decidió abrir una ventana?

Sometimes we're on a collision course, and we just don't know it. Whether it's by accident or by design, there's not a thing we can do about it. A woman in Paris was on her way to go shopping, but she had forgotten her coat - went back to get it. When she had gotten her coat, the phone had rung, so she'd stopped to answer it; talked for a couple of minutes. While the woman was on the phone, Daisy was rehearsing for a performance at the Paris Opera House.

And while she was rehearsing, the woman, off the phone now, had gone outside to get a taxi. Now a taxi driver had dropped off a fare earlier and had stopped to get a cup of coffee. And all the while, Daisy was rehearsing. And this cab driver, who dropped off the earlier fare; who'd stopped to get the cup of coffee, had picked up the lady who was going to shopping, and had missed getting an earlier cab. The taxi had to stop for a man crossing the street, who had left for work five minutes later than he normally did, because he forgot to set off his alarm.

While that man, late for work, was crossing the street, Daisy had finished rehearsing, and was taking a shower. And while Daisy was showering, the taxi was waiting outside a boutique for the woman to pick up a package, which hadn't been wrapped yet, because the girl who was supposed to wrap it had broken up with her boyfriend the night before, and forgot.

When the package was wrapped, the woman, who was back in the cab, was blocked by a delivery truck, all the while Daisy was getting dressed. The delivery truck pulled away and the taxi was able to move, while Daisy, the last to be dressed, waited for one of her friends, who had broken a shoelace. While the taxi was stopped, waiting for a traffic light, Daisy and her friend came out the back of the theater.

And if only one thing had happened differently: if that shoelace hadn't broken; or that delivery truck had moved moments earlier; or that package had been wrapped and ready, because the girl hadn't broken up with her boyfriend; or that man had set his alarm and got up five minutes earlier; or that taxi driver hadn't stopped for a cup of coffee; or that woman had remembered her coat, and got into an earlier cab, Daisy and her friend would've crossed the street, and the taxi would've driven by. But life being what it is - a series of intersecting lives and incidents, out of anyone's control - that taxi did not go by, and that driver was momentarily distracted, and that taxi hit Daisy, and her leg was crushed.

The Curious Case of Benjamin Button

Monday, December 13, 2010

La jEVA más valiente de todas

Si hay un libro que debe ser compartido en familia estas Navidades es el de Eva Ekvall. Fuera de Foco (Aguilar) es el relato de su travesía por el cáncer de mama, acompañado de un recuento estelar por medio de fotos tomadas por Roberto Mata. Su lectura no es solamente necesaria para el aprendizaje sobre la enfermedad de la lotería. Es un recordatorio que hay que vivir y hacer de todo antes de que un día sea demasiado tarde.

Me encanta que no sabía nada sobre el libro salvo lo que Eva había contado a través de su Twitter: una experiencia narrativa a través de fotos, acompañado de textos que describían la experiencia. Entré a la librería, lo tomé del estante como quien agarra la revista Exceso y me fui a pagar. En el ínterin me regañó el dueño porque mi libro se agotó y yo era un burro por no haber hecho más. El típico gesto de hojear el libro para no hacer small talk con el cajero, quedó en el olvido. El “regaño” fue lo suficiente largo como para que la cara de Eva en la portada volteara para poder pasar el libro por los rayos laser que señalaban el precio.

En mi casa había un evento de mi mamá lo cual significaba que yo estaba on call para hacer todas esas cosas que los varones debemos saber hacer: cambiar bombillo, traer escalera, mover un carro, cargar caja y responder ilógicamente a la frase: “mi amor ¿tú habrás visto mi cartera?” Para escapar del bullicio hormonal, decidí encerrarme en mi cuarto y comenzar a leer las primeras páginas del libro como preview para la noche. En una hora me lo terminé. No es que lo hojeé, es que me lo devoré completo.

Fuera de Foco es una película con su respectivo soundtrack. No sé si es la combinación de fotos y texto o el hecho de que cada testimonio contado por los seres cercanos de nuestra otrora Miss Venezuela nos ayuda a relacionarnos más con su travesía. Varias veces tuve que poner el libro sobre mis piernas y pensar “ya va, toda esta gente es de verdad.” Ese tipo de libro en el cual ya te sabes el final pero que sólo lo comprendes cuando te sientas a leerlo detenidamente desde un principio.

Comenzar a leer el libro “de mi amiga Eva” se convirtió en seguir leyendo el libro “de mi amiguísima Eva” para continuar con “ya va, es que yo quiero ser más amigo de Eva” para terminar con “a esta mujer hay que irle a dar ochenta abrazos y decirle a su esposo que cobre por cada uno de ellos porque se merecen las villas y castillas de esta vida”.

Lo que me encanta del libro es que ella hace real la experiencia. Fuera de Foco no es de esos libros en donde la protagonista es una súper poderosa, con sonrisa en la cara que echa un cuento de “yo quiero, yo puedo, yo voy” y nos deja al final con los tips de Cosmo. Eva toca tanto a la unión de la familia, la eterna pelea por gustarse a si mismo frente al espejo y la diatriba entre las ganas de lucha y el “hasta aquí llegué” que es imposible no identificarse. Hombre o mujer.

Sin tener su enfermedad, el libro me convida a pensar que los médicos deben pagar una pena en el Cielo por hacernos esperar, que el dolor más grande tiene que ser no poder cargar/abrazar a alguien querido, que Eva tiene toda la razón: la noticia bien merece una peluca y que a la hora de la chiquita el soundtrack de todas nuestras vidas termina siendo de Los Beatles: “All you need is love” y “With a little help from my friends”. Todo eso sentí con la pasada de las páginas de este libro.

La secuencia de las fotos tomadas por Roberto Mata es genial. La más desgarradora, sin duda, es la de su primera operación acostada en la camilla con su gente querida alrededor en el pasillo. Esa foto no tiene ni música. Es un silencio absoluto que me mete en una esquina de la foto y que obliga a gritar: “Go Eva! Go!” Para mi ese fue el momento más fuerte del libro. El que dio la justa balanza entre la ignorancia del cáncer y la lucha por vamos más allá a ver que es todo esto. La foto final donde sale Eva festejando que venció la lucha da para pensar que esto no es una película. Ahora es que falta cinta en la vida de esta mujer antes de que le pongan los créditos.

El libro no quedó mucho tiempo en mis manos. Sin pensarlo dos veces se lo regalé a mi hermana una vez que lo cerré. Por alguna razón durante todo el libro pensé en ella más que otra persona. De repente es porque es enfermera, de repente es porque está en estado, quizás es porque es mujer. Nunca me había comprado un libro, lo había leído todo y regalado en un mismo día. Me encantó habérselo dado como testimonio de que la quiero.

Sin caer en cursilísimos, es que no queda de otra. Leer el libro de Eva es pensar en todas las idioteces por las cuales uno se preocupa diariamente y concluir: “No hay excusas”. De repente no me cambia la vida mañana, pasado o en veinte años pero no hay excusas para nada. Ni siquiera para seguir con las mismas revistas del año 2004 en una sala de espera.

Desde este tea party le doy las gracias a Eva Ekvall. Por compartir esta historia de tu vida con nosotros. Por tener un año en el que probaste ser la jEVA más grande de todas. Es indescriptible como algo tuyo afectó la vida de tantos. Ojalá tu historia de éxito ayude a que la prevención sea el futuro de muchos. Un tremendo regalo de Navidad que estará presente en las bibliotecas de nuestras vidas.-

Sunday, December 12, 2010

SIlly Symphony

- Alejandro, ¿por qué están disfrazados si es diciembre?
- Porque vamos a una fiesta de disfraces navideños.
- Ajá y ¿qué tienen que ver los presos con Navidad?
- Bruto. Vamos de “The Three French Hens” de la canción The Twelve Days of Christmas.

Thursday, December 9, 2010

Esto es lo que pasa cuando no tienes Editorial

El problema de la gripe en diciembre, es que no tienes cupo en la agenda para mejorarte sino hasta enero. Una tragedia si encima tienes que pararte a vender libros y cargar cajas en plena lluvia. El día después de terminar el negocio de los libros, colapsé en mi cama. Tengo una de esas gripes antipáticas que no me puedo quitar porque cada día es un evento o una traducción atrasadísima que no hice por andar vendiendo libros. No me provoca hacer nada sino dormir adentro de una caja de Kleenex hasta que me mejore (la foto es una nebulización, nada grave). Salgo de las traducciones esta semana y me decreto en vacaciones colectivas, así sea por tres días. Por lo menos vacaciones suficientes para poder retomar mis escritos en el tea party.-
Ojo: Editoriales interesadas totoaguerrevere@gmail.com

Wednesday, December 8, 2010

Infinitas Gracias a mis "Yo te Leo"


A las 10 de la mañana del día de hoy, saqué los últimos 25 libros en un bazar que hubo en Los Palos Grandes. A las 10:43 había vendido el último. En la foto sale la vaca pavosa porque mi papá me la puso para que me tardara vendiendo el último libro pero por primera vez en su vida, la vaca se portó bien. Así concluye el mes completo que fue la experiencia de vender mis Cuentos de Sobremesa. Mil libros vendidos a lo largo del todo el país y aunque tengo la felicidad de que todos tuvieron una buena acogida en las librerías, siendo el cuarto libro más vendido en El Buscón, sé que me quedé corto. Imprimir en diciembre no fue una opción porque las imprentas cerraron por vacaciones.

Ya para el 2011, vendré con la segunda edición para todos aquellos que mostraron interés y que no pudieron conseguirlo. Me siento increíblemente afortunado con todo esto y se lo debo a todos mis “Yo te Leo” por hacerme toda la propaganda del mundo.

A los que sí tienen el libro, me encantaría que cuando tengan un tiempito me escriban ya sea en los comentarios del tea party o por mi correo electrónico contándome que les pareció el libro. Cuál historia les gustó, cuál odiaron, qué les pareció el diseño, que le pondrían. Este feedback sería bueno para futuros libros de este estilo y nada mejor que Ustedes para que me cuenten.-

Monday, December 6, 2010

¿En qué se parece un Bazar al CNE?


En mi countdown de los sifrinos menciono que una de las cosas más sifrinas es ir a embarrarse en un bazar de la ciudad. Por la boca muere el pez, pues este año no solo me tocó ir a los bazares caraqueños sino participar en ellos como expositor. Me gusta decir que soy un sobreviviente de los mismos. Estar en un lugar rodeado de ochocientas mujeres a la carga por la adquisición de alguna pieza de bisutería enviaría a cualquier minero chileno a lanzarse de nuevo por la mina donde estuvo preso. De clavado.

Cuando aún los Cuentos de Sobremesa era un producto similar a las galletas metidas en latas rojas, la Zubi y yo llegamos a la conclusión de que ir a los bazares a vender el libro era una buena opción para hacer colchón con la venta en librerías. Desde el principio venta en bazares brindaría no solamente un contacto directo con el público sino una súplica misericordiosa a cualquier señora que nos conociera para que nos comparara el libro.

Nada de esto pasó. El libro arrasó en los bazares sin necesidad de arrastrar a nadie. El problema es que me arrasó a mí también. Estar en un bazar como expositor es como ser miembro de mesa del CNE. Tienes que despertarte al alba, cargar cuarenta cajas y quedarte de pie durante más de doce horas atendiendo a los electores. En este caso, los electores son mujeres, mujeres, mujeres y el pobre marido que lo mandó la mujer, demandando el libro con su correspondiente dedicatoria.

Antes de mi iniciación en los bazares, juraba que podía montar mi mesita estilo tea party, con un pendón que mandamos a imprimir para el debut social y que la gente se podría sentar a echar cuentos. Nadie me preparó para la regla del metro. El metro es lo que mide el stand. Allí caben exactamente tres torres de libros, una engrapadora y con suerte espacio para poner una lata de refresco.

En el Country nos tocó al lado de Maui a quien apodamos “La Invasora”. Ella vendía carteras, sobres y todas esas cosas que le da la mamá de uno para meter el traje de baño mojado pero que nunca usa. Cada hora, su mercancía iba invadiendo mi metro. Sin contar que la socia estaba en estado por lo que había que albergar a la barriga incipiente. Del otro lado las hermanas Azpúrua vendiendo unas esculturas de la Torre Eiffel. Propicio para decirle a todo el mundo que el libro de Toto se encontraba, al lado de la Torre Eiffel.

Los autógrafos del libro los hacía con todo el gusto del mundo. Aún a estas alturas que te pidan firmar algo es demasiado “soy un nominado al Oscar” así que quien lo pedía, se le firmaba. Lo cómico era que mientras el libro se iba poneindo de moda, la gente compraba más libros. Hubo tres señoras que me llegaron con listas de dedicatorias. Una que me compró siete libros por lo cual tuve que sentarme a dedicárselo a “Fernando y Matilde, a Margarita, a Pedro, a la Señora Migdalia” y así. Muy orgullosamente digo que la firma “TOTO” es única. Ya para la número veinte, cualquier garabato con dos “te’s” servía.

En los bazares la venta no es directa. Tienes que llenar una factura y el comprador va a una caja, paga y luego se devuelve para retirar el producto. Eso era horrible, primero porque no sé hacer facturas. Eso nos obligaba a sacar cuentas de cuántos libros habíamos facturado para no pasarnos. Eso también implica que nos teníamos que esperar hasta el final del bazar con bolsas y bolsas de libros para que la gente los retirara. Casi todos se portaron bien. Hay unos enemigos del régimen que facturaron y se largaron sin decirnos que no se iban a llevar el libro. ¿Cómo cuando Tibisay no daba los resultados? Bueno así.

Lo chévere es que conocí a un gentío que vendía sus productos. Nos veíamos siempre en los bazares y me daban paté, galletas y tortas para vencer el hambre. En el del Merici me senté a ver las gaitas. Eso es otro nivel hoy en día pero debo decir que a las Ursulinas las tienen que contratar para la televisión porque eso ya raya en lo profesional. Con lo que si no pude fue con el nuevo fenómeno del bazar, la ropa para muñeca que viene con el uniforme del colegio. Me explicaron que es para una muñeca que da la hora, cuyo nombre no recuerdo ahorita y que “ayy no te burles que es cuchi”. A mí me pareció satánico. Se los dejo a su propia conclusión.

Para cuando se acaba el bazar, no eres gente. Yo terminé en todos enfermo, sudado, muerto de hambre y con la mano rayada de tinta negra. Embalar, cargar el carro y manejar hacia la casa era de soldado herido luego de la batalla. Las voces de señoras gritando “Toto” mil veces eran como para no volver a ver una mujer en tres días. Todo valió la pena y se vende bastante. Sobre todo porque parte del porcentaje de las ventas va para causas que me parecieron lo máximo. Ahora, hay que pensárselo bien a la hora de crear un producto para la venta decembrina. O si no contratar a la Zubi que es una experta en estos menesteres. Sin mi observadora internacional, yo seguiría debajo de una mesa buscando facturas perdidas.-

Sunday, December 5, 2010

Lo que no pensamos cuando apagamos la luz

He llegado a la conclusión de que mi descubrimiento del 2010 se llama Pandora. Se desperdicaron años de humor negro por no haberla conocido antes. Ella se describe a si misma como una ex niña prodigio convertida en una catástrofe abismal. Esa descripción me gusta, así que lógica y naturalmente la he incluido dentro de mi círculo de iconoclastas para adornar el tea party.

Como todos, Pandora también habla de irse o no irse del país y si vale la pena ser el héroe (o el quedado) que apagó la luz. Su frase marca. Anótenlo ahí abuelitas y bórdenlo en almohaditas de crochet. Pandora, a los efectos del tema, opina lo siguiente: “Yo me hundo con este barco. O hasta el 2012. Lo que venga primero”. Clap, clap Pandora.

Todos estamos con ese cuentico del Plan B, de si nos vamos o nos quedamos o como es el merecumbé. Eso de que el Plan B es echarle plomo al Plan A, es de guerreros heroicos pero francamente, este país es tan ilógico que es necesario hasta un Plan C. ¿Para dónde agarro cuando no me dan trabajo afuera y aquí me pegan un tiro por un celular?

No está fácil. Siempre he pensado que nos deberían regalar a la isla de Cubagua. El que no esté de acuerdo con el manejo actual del país que se meta a cubagüés. Aunque estaremos más execrados que madrina en despedida de soltero, por lo menos nos garantiza que no tenemos que pasar por la “oh tan bella experiencia” de ir a solicitar una visa extranjera en las “oh tan simpáticas” embajadas.

En una fiesta en Nueva York, Pandora se enteró de que en el apartamento de al lado vivía Harry Potter. Para mi Harry existe así que ahí está Harry con Ginny y Albus Severus. Pandora decidió irle a tocar la puerta e invitarlo a la fiesta. Harry accedió. Nada más por esa hazaña, Venezuela necesita a Pandora. No podemos dejarla ir.

En su honor, las primeras quince cosas que no pensamos antes de apagar la luz. Todo con el fin de animarla a que se hunda con el barco. Ella y yo somos de la conclusión que la pea de los músicos del Titanic ha tenido que ser histórica. Por eso, si se da el caso, yo me quiero hundir con ella.

15 cosas que no pensamos antes de apagar la luz (lista en expansión)
  1. Afuera nadie habla con los indigentes. Aquí tenemos la decencia de palparnos los pantalones y ponerle cara de “ay, no tengo para darte”.

  2. Los perros calientes extranjeros son estandarizados. Jamás verás un pote de salsa rosada con un papel escrito a mano que dice “Spaicy”.

  3. Un home run se celebra con un dedo de foamy. Aquí meten el dedo de foamy en un vasito lleno de birra y se lo exprimen a la sifrina que gritó “berstia, lo poncharon en tercera”.

  4. Allá, las peluqueras que hacen las manos son todas chinas. Eso es lo mismo que hacerse las manos con la única manicurista sorda de la ciudad.

  5. Afuera nadie te niega el vuelto. En Venezuela te dicen con toda la seriedad del mundo “te quedo debiendo diez” o te entregan un chicle bolibomba sin pensar.

  6. Los japoneses no tienen ni la más remota idea de que uno existe. Aquí vas para un banco y sales con el teléfono de una señora que hace hallacas.

  7. Afuera prenden la luz de la fiesta a la hora indicada en la tarjeta. En Venezuela se le pagó a las nueve al Dj y al mesonero porque ya sabíamos que era una de esas noches en donde “yo no quiero agua, yo quiero bebida”.

  8. En el extranjero cuando algo está agotado ni modo. Aquí te perrean. “Anda papi, ¿seguro que no queda ni un solo librito? Porfis”.

  9. Las familias extranjeras se ven en contadas ocasiones. Aquí hasta la abuela inoportuna te regaña por Twitter.

  10. En Venezuela no hay sol en la tarde porque el Gobierno lo decidió así. Afuera no hay sol por seis meses porque Dios los ubicó malísimo en el bazar de la Tierra.

  11. Aquí todo el mundo tiene un primo que trabaja en una empresa. Afuera el primo es tu competencia.

  12. Allá, la idea de una rumba navideña es el trencito. Aquí no se van hasta que la gorda simpaticona cante boleros rascados después que explotó el CD de Maracaibo 15.

  13. El pasapalo gringo por excelencia es una salchicha Plumorse arropada en un facilistas Kraft. Aquí la comadre se fajó y es como la tía de My Big Fat Greek Wedding: “have another”.

  14. Afuera, la idea de una reunión familiar es un partido de beisbol con un bate de goma espuma para no darle un golpe al bebé. Aquí sacan pelotas de piedras y el carajito hay que llevarlo a la clínica por metido.

  15. Los gringos celebran la limosna con un gallo que toca una campana para que la gente deposite su cambio en una olla del Salvation Army. Aquí el parquero que no amarró su cochinito con alambre es un quedado.

Saturday, December 4, 2010

Se Busca Educadores


(2005). - Tentado por el afán que el Festival de Cine Francés ha despertado en nuestra ciudad y para escapar de los charcos y las tormentas que nos han azotado en estos días, fui al cine a ver Los Coristas de Christophe Barratier. La historia de Clément Mathieu, un músico fracasado de la década de los cuarenta que inicia sus labores como celador en un internado francés donde se encuentra con una centena de niños corruptibles por el abandono, la pobreza y el sistema educativo en donde la fuerza se impone sobre la enseñanza. Con empeño y varias hojas de música en su haber, transforma a sus estudiantes en una coral que traspasa las barreras del colegio creando un impacto en audiencias externas, en los padres, los profesores y sobre todo en la vida, mente y corazón de cada uno de los niños cantores.

Lo impactante de la historia, y ergo la reflexión, es la búsqueda de talento en donde no la hay, la cruzada hacia el éxito en donde no hay esperanza y el empeño por buscar la fama sin por ello querer ser alguien importante. Sobre todas las cosas, la película nos enseña lo que es ser un buen educador.

Un buen profesor es aquel que enseña a sus alumnos el arte de su materia, que transmite su conocimiento a mentes vírgenes en esperanza que al final del día –o quizás el lapso– la lección hay sido aprendida y el conocimiento sea aplicado. Un buen educador, en cambio, reconoce el talento de sus alumnos, pero va más allá, pues también reconoce las limitaciones de cada quien y de esa base parte en enseñanzas particulares para que al final de la vida, cada alumno al que le impartió una lección, sea mejor persona porque estuvo en ese salón de clases, aquella mañana soleada de un día sin importancia.

El ejemplo anterior se ilustra en "Los Coristas" con tres alumnos: Un estudiante problemático con una singular voz, un estudiante delincuente con una voz quebrada y otro muy pequeño para saber cantar. Lejos de obligarlos a todos a cantar, el profesor Mathieu reconoce las capacidades individuales de cada uno de ellos y las explota a su máximo potencial, elevando en solos magistrales al primero, colocando al segundo como el podio que aguanta la partitura y al tercero como ayudante del director.

Quizás parezca confuso y se concluya que mientras el primero se lleva la fama los dos últimos parecen de adorno pero todo lo contrario pues al hacer esto, el profesor Mathieu engrasa una máquina en donde cada parte es importante y en donde cada persona es esencial para lograr que el tren de la música se ponga en marcha.

Así como Mathieu son muchos los educadores en nuestro país que han tenido un impacto en nuestras vidas pero no bastan pues hace falta que todos los involucrados en la educación, entiendan que esta es la fórmula hacia el éxito. Recién estoy en la mitad de mi segunda carrera universitaria y he tenido mi parte de profesores y de educadores. Los primeros son como Rachin, el ineficaz director de la escuela en la película, que se han vanagloriado de sus conocimientos y de sus éxitos, con clases magistrales, gráficos y rótulos terminando la clase sin preguntas ni discusiones pues para ellos la misma ha terminado.

Los segundos son precisamente como Mathieu, que han venido sin menos pretensiones que el aprendizaje en donde entienden que la comunicación es clave y que la sed de la ignorancia se calma con un vaso de virtudes y talentos; que se empeñan más en las preguntas que en sus palabras y que buscan al problemático para oír sus dudas sin dejar de mirar de reojo al alumno estrella preguntándose cómo puede retarlo a saber más de lo que ya sabe. Son aquellos que salen del salón de clases con la corbata a medio lado, feliz porque sus alumnos aprendieron pero dichoso porque también él aprendió de ellos.


Toto Aguerrevere (2005)
El Gusano de Luz.-

Friday, December 3, 2010

Toto on E!

Hay una comiquita de Mafalda en la cual ella recibe una televisión. Por años, la mocosa argentina había querido una y cuando le llega, colapsa. Tanto, que el montacargas le pregunta al papá de Mafalda: “¿Dónde ponemos el televisor?” y luego –cargando a Mafalda desmayada – pregunta: “¿Y a la nena?” Así me pasó esta mañana. Me entrevistaron para E! Entertainment Television.

Mi devoción a E! nace con el advenimiento de la televisión por cable. Suena prehistórico pero antes no había canales que hablaran sobre películas o ceremonias de premiación. Un fanático acérrimo de la temporada de los Oscar, E! representó para mí la posibilidad de ver los tras cámaras de mis películas favoritas. Steve Kmetko y Jules Asner son en mi cabeza, Adán y Eva. Y si Giulania Di Pandi fuera venezolana yo sería su stalker. Hay gente que te tiene que caer mal pero ella es como uno: cuando se es fan de un actor o una actriz, se es fan completo.

Le puse un embargo a E! durante un tiempo con todo el cuento de las Kardashian y la persecución a Brangelina pero los E! True Hollywood Story hacen que vuelva a pasar por los Ángeles del Cable. Esperar que el Biography Channel termine de pasar la biografía de Yasser Arafat para sacar la de Robert De Niro es un calvario. En E! hay historias del viejo Hollywood todos lós días.

E! es mi guilty pleasure, aquel canal que inevitablemente termino viendo. Corea se puede hundir y Wikileaks hacer estragos de las relaciones diplomáticas entre los Estados pero solo E! nos ofreció la noticia más devastadora del mundo: la terminada de la conejita Holly con Hugh Hefner. Fue un mal día para la comunidad.

La semana pasada me llamaron para entrevistarme por mi libro “Cuentos de Sobremesa”. Ni siquiera pregunté por el programa en el que aparecería. A mí me dicen que voy a salir en Dr. 90210 como el hijo que acompaña a la mamá a una consulta con Dr. Rey y voy igual. El programa, me enteré esta mañana, se llama E! VIP Caracas con Caterina Valentino.

Fue una nota, un cafecito en Madame Blac de Mokambo al cual no había ido y me quedé sorprendido. Es un lugar que vende muebles, lámparas, dulces y café. Provoca sacar una chequera y decir: “Esto y esto, fuera. Me llevo el resto.” Las productoras del programa muy simpáticas me ofrecían café mientras los camarógrafos montaban las cámaras. Faux pas que me tomé el café de utilería pero a mí me lo ofrecieron. Luego conocí a Caterina Valentino, la conductora del programa. Flechazo instantáneo de simpatía por lo cual comprendí que el programa era tan light que este tea party: una gozadera absoluta.

Fue una conversa sabrosísima sobre los cuentos de sobremesa y mis opciones para salir en Caracas. Hasta Yesterday’s Boleros del Ayer metí entre las opciones. Es verdad, un local que sea auto lavado de día y piano bar de noche bien merece un aplauso. La entrevista quedó genial. Sale el lunes 6 de diciembre a las 8:30 p.m. Mientras tanto, tacho mi sueño de las 50 Cosas Faranduleras que quiero hacer antes de morirme. Item #34: Be on E!

Wednesday, December 1, 2010

Habemus Lumus

¡Se prendió la Cruz del Ávila! Cerca de 200 chamos refugiados fueron invitados a presenciar el evento. Algo bonito para ver en medio del bombardeo de nubes.-

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