Friday, February 4, 2011

La Rumba del Embargo

Caracas está sabrosamente twitteable. El problema es que hacerlo involucra el suicidio social como el que sufrió Truman Capote cuando desenmascaró a toda la sociedad neoyorquina en su novela inconclusa Plegarias Atendidas. Del cólera no nos podemos burlar por la sensibilidad de la enfermedad. Pero deberíamos. La lista de damnificados es la misma que la base de datos de Le Club pero nadie admite cuantas langostas se mandó en el matrimonio. Tener cólera está tan de moda como el Ipad. Cruda realidad para una zoociedad empavada.

Las situaciones bizarras no cesan en esta era de fiestas temáticas como la del amor en tiempos de cólera. Ahora le toca el turno a lo que pasará a los anales de la Historia como «La Rumba del Embargo». Sucedió anoche en un restaurant de La Castellana. Convidados allí a una fiesta, pensada para abrir nuevos espacios en una ciudad ávida de entretenimiento, nos encontramos con una grata novedad en la movida nocturna: parte de los invitados eran miembros de un Tribunal que se encontraban embargando el restaurante.

Muy tarde para cancelar la fiesta, la sorpresa se veía desde la entrada. Mujeres en mini falda se mezclaban con policías en la puerta del local, mientras que por los laterales salían muebles, mesas y máquinas de café para ser montados en sendos camiones. Adentro, no quedaban ni las phalaenopsis. Los mesoneros esperaban atentos con las cajas de licor amontonadas sin abrir, una encima de otra. Un discreto platón de tequeños pasado de mano en mano, consiguió su destino en la caja de los objetos embargados.

Un aire de incertidumbre reinaba por las esquinas. Como si a todos se nos hubiese ocurrido invadir una casa vacía y decidir que íbamos a hacer una rumba allí. Sin chaperón. Mientras se abría el bar y se llenaban los vasos con ron o whisky, la música comenzaba a medio volumen. Todos los invitados parados en un espacio hueco viendo el espectáculo justiciero: una ventana que daba a un cuarto de reuniones donde estaban reunidos la gente del restaurante y el tribunal.

Las caras largas dentro del salón de reuniones contrastaban con las sonrisas de la fiesta afuera. Una anarquía social de la cual nadie se quería ir. Era una película de Fellini protagonizada por Cantinflas, la cual tuvo su momento cúspide cuando la reunión del tribunal concluyó. Los funcionarios se levantaron, agarraron la mesa donde estaban sentados y se la llevaron.

Así no más, cruzaron la fiesta pidiendo permiso a las pelo secado que bailaban al son de los petardos de Katy Perry para poder pasar con la mesa. No se llevaron al DJ cargado pero fue lo único que les faltó. Con su ida, la música se intensificó, los tragos fluyeron y la rumba se prendió hasta pasadas las cuatro de la mañana. El embargo fungió de cotillón para una fiesta donde estar parado era la norma y el estar sobrio fue la excepción. ¿Cien cosas que hacer antes de morir? Ir a una fiesta donde embarguen el local en plena celebración. Check. Así de políticamente incorrecta está una ciudad que se niega a embargar la rumba.-

7 comments:

Raúl Stolk said...

Toto, este post es un clásico.

Juan Carlos Liendo said...

Por qué las cronicas sociales no son así de buenas...uno puede decir aquello de "y el obsequio servido fue exquisito"...está bien, pero yo prefiero que me cuenten ese cuento...que buen descubrimiento tu blog!
Abrazos,
JC Liendo

Anonymous said...

Ojalá pudiésemos regresar a la época donde se hablaba de los "exquisitos obsequios" y no tener que conocer el significado de palabras hoy en día tan comunes en nuestras conversaciones: blindado, allanado, embargado, expropiado, perseguido, secuestrado, etc.

Juan Pablo Sucre said...

Hora 6 pm de la tarde: el dueño del local llama al productor del evento "Fulano, está un tribunal con abogados del arquitecto del local que amenazan con embargar el restaurante y llevarse todos los muebles. ¿Qué hacemos?" -No te preocupes si se llevan todo, sólo consigue vasos, hielo y curda, yo me encargo del resto...
8 pm: En efecto, la medida cautelar se comienza a llevar a cabo, 3 camiones se llevan las mesas, sillas, platos, licores, cubiertos, cornetas y, oh no!, las impresoras fiscales (cómo vamos a facturar?).
9 pm: cuatro camiones de proveedores (muebles, sonido, luces, vasos, hielo y licores) aguardan para dar la orden de entrada.
10 pm (hora de convocatoria a la fiesta): todavía falta un camión en llevarse lo que queda.
10.15 pm: comienzan a llegar los convidados, la puerta se aborrata de "gente linda" y las niñas más bellas de Caracas con sus mejores galas. -"Marica, ¿qué pasa aquí?". Un funcionario con chaqueta de PM (cuyo organismo ya no existe)controla la puerta, nadie ajeno al operativo podía entrar.
10.30 pm: termina el embargo, el juez autoriza a meter equipos del productor de la fiesta. Entran cual operativo SWAT.
10:45 pm: se mezclan los decoradores, con los invitados, éstos ayudan a decorar el lugar.
11:00 pm: comienza a regarse el sitio de caña obsequio de la casa.
4:15 am: sigue la celebración con reggeaton versionado de DJ Leonel entre goce y ebriedad, todos nos reímos y celebramos. Pudimos hacerlo a pesar del embargo! Me cuentan que a algunos funcionarios se les vió bailando "Lo que pasó, pasó"...

Ira Vergani said...

que cuenta tan bueno Tots, habia escuchado algo pero no tenia los detalles y este post fue la mejor manera. Juan Pablo invitame pa la proxima, con o sin embargo!

iLi said...

Y pensar que me perdi esta rumba por una Migraña!! la proxima vez voy!!!

Anonymous said...

Pero por Dios! Nadie se pregunta porque estarian embargando el sitio??? No sera por ser unos santos no?? Ojo! El cuento es graciosisimo y eso habra ayudado a que mas bien la rumba quedase buena por lo original de la situacion, pero vamos a rumbear a otro lado y apoyemos el embargo que es mas que justificado!

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...