Wednesday, June 29, 2011

Momentos Oh Honey, no!


Hace tiempo he querido actualizar mi lista de los Momentos No, No, No que escribí en 2009. Si se lo perdieron, es un homenaje a Friends cuando Ross Geller le explica a Chandler que robarse la sal de un hotel está bien pero llevarse el salero es algo mal visto. Ergo, «no, no, no». Cambio el nombre del título en tributo a Katherine Chloé Cahoon, la venerada musa de @akredmond y de este tea party quien aparece en la foto de arriba. Todo lo que haga ella en cualquiera de sus videos es como para decirle: «Mi cielo, no».

1. Me lo pones para llevar: Yo sé que los niños se están muriendo en Darfur. Ahora, reto a cualquier persona sin buscar en Wikipedia, y a menos que sea George Clooney, a que me diga las coordenadas exactas de Darfur. No comerte algo en un restaurante y pedir que te lo envuelvan dentro de un papel aluminio en forma de cisne está bien si es domingo. Pero jeva, es un viernes a las nueve y media de la noche y vamos a salir después a rumbear. ¿Me vas a meter una caja entera de costillitas en el carro? Oh honey, no.

2, Despedirte en una conversa de BlackBerry con un emoticón: Cuadrar un plan en los corrientes es fácil. Se abre un chat. A: ¿Cine? B: Sí. A: ¿Te busco a las 9? B: OK. Establecido el plan, se suelta el celular para ir a hacer lo que normalmente hacemos los humanos cuando no hablamos por BlackBerry: nada. Pero hay que devolverse a buscar el celular porque en ese justo momento volvió a sonar el pito del PIN. ¿El mensaje? Una carita feliz de B despidiéndose. ¡SU MADRE! La genialidad de la mensajería es que no se dice chao.

3. Mujeres que regañan en público a los hombres por no bajar la poceta: ¡Amiga, bájala tú! Yo sé que es un acto de cortesía pero ponte a pensar. Un hombre va al baño en promedio nueve veces al día a hacer pipí. Multiplica eso por los años que tiene parado en frente de una poceta. No es educación, es rutina. Se olvida. Ni que tú entraras al baño de espaldas directo a la poceta como para caerte dentro de ella.

4. Intentar estacionarse de retroceso e irse: Tengo los cuatro dedos de frente como para saber en cuales puestos de estacionamiento soy ducho para irme de retroceso y en cuáles no. Hay gente que aprendió a manejar AYER e insisten en practicar ahí mismito en el Sambil, un sábado a las tres de la tarde, ocasionando la cola de las colas. Lo peor es que saben que la/lo estamos viendo y después de tres intentos fallidos, aceleran y se van para otro puesto. Awww, gracias por el puesto pero oh honey, no. ¡Inténtalo! Ya me jodiste el día.

5. Quedarte de último en El León: Tengo tiempo que no voy a caerme a birras con mis panas en este sitio al aire libre pero si algo aprendí es que lo peor del mundo es ser el borracho que se va de último. Inevitablemente terminarás depositando tu salario porque tus amigos se pusieron con la cómica de «Mira, me voy. Te dejo 50 que fue lo que me tomé». Tremendo embarque el darte cuenta que faltan 400 Bolívares más. Cierto, el oh honey no debería ir a tus amigos miserables pero no hay nada más triste que un borracho fiestero se de cuenta que la cuenta no da.

6, Armar un foxtrot en apoyo a la Ley Anti Tabaco y salir a estar con los fumadores porque no te quieres perder del chisme: Esta gente es insolente. Se volvieron anárquicos por Twitter insultando a todos aquellos que fumaban porque «¡por fin ya no voy a llegar con la ropa hediondo/a por tu culpa!». Y nosotros los fumadores se lo respetamos y salimos a echarnos el vicio en una calle inhóspita. El resultado fue que conocimos a un gentío impresionante en las mismas y resolvimos quedarnos afuera. «Ay me vine afuera para estar con ustedes porque estoy como sola allá adentro» Oh honey, no.

7. Lo que ustedes quieran: Hablo por los hombres, todo G.I. Joe siempre fue a la guerra. No puedo hablar por las mujeres pero pregunto: ¿Hubo una Barbie Pajúa? Creo que tengo una amiga que jugó con esa muñeca. No hay otra explicación. Los planes entre solteros para ir a tomar siempre comienzan con un «sí pero ¿a dónde?». Y como estamos unidos en la causa de salir juntos para devolvernos con otras personas menos patéticas que nosotros, proponemos ideas de lugares where the single, mingle. Pero siempre hay una/o cuya idea de plan es magnífico: «No sé lo que ustedes quieran». ¡Al horno la gente indecisa con los planes! (No en el amor).

8. El outfit galipanero: Ya en el countdown de los sifrinos manifesté mi desprecio hacia las camisas Columbia pero debo insistir. Mujeres: ¿En cuál señalización está establecido que Galipán es un bosque rústico al que se va a almorzar vestida como si Snookie fuese una chica exploradora? Blue jeans, botas de gamuza hasta la rodilla y camisa de vaquera con chaleco. Sweater no porque no combina con los lentes de mosca. Hombres: Dejemos al papá de Daniel el Travieso en la oficina, ¿sí? El fin de semana es de franelas e insistimos en ir arremangados con camisas a cuadros como si fuésemos a un domingo familiar. ¡Oh honey no, a los sifrinos y su versión de aventura!

9. Twitteros estrellas que traducen sus tweets de otros twitteros más estrellas que ellos y juran que no nos damos cuenta: Miren, yo me fajo pensando un tweet. Que a los demás les dé flojera retwittear es un golpe al ego pero me fajo. Y sí, me inspiro en tweets gringos que he leído porque tampoco nos vamos a poner Maestra Ximena en un mundo de Cirilos. Pero mantener la fama a punta de plagio, cuando todos los que hacemos lo mismo, seguimos a los mismos twitteros estrellas de Norte América, es para darte un oh honey, no! Y lo peor es que la gente te retwittea. Ahí es un oh, honey no para nosotros y nuestro tweet patético sobre como Eleanor Rigby no hubiese muerto si el equipo de Extreme Makeover la hubiese contactado a tiempo.

10. Hacer referencia a tu hijo cada tres oraciones: Lo entendemos. Son padres. Y los adoramos por ello. Nos dieron una excusa para volver a comer torta con pastillaje. Pero si uno los invita a relajarse del martirio de su día a día con whisky en mano, es para que las conversaciones no sean con referencias subliminales al pediatra cuando estamos hablando de furúnculos presidenciales o al hecho de que mañana es sábado pero no pueden dormir más allá de las diez «por los niñitos». Se hace cada día más abierta la brecha entre los que son padres y los que no. Y si uno es tío porque le gusta y se esmera (yo no, yo los odio a todos salvo a tres), entonces fájense a encontrar temas de conversación que no involucren pezones, pañales y placentas. Salvo el temita de «¿Cuándo te vas a enseriar?» Uno jamás cuestionó su decisión de casarse a los 25. Y no he escuchado a NI UNA SOLA persona que se casó a los 25 que no me haya dicho: «he podido aguantarme perfectamente hasta los 30 y haber hecho más cosas para mí». Oh honey, no!

4 comments:

Oriette D'Angelo said...

Me reí muchísimo con tu post! Está genial! Un beso!

Emiliana said...

Botas hasta la rodilla en Caracas?!!!! Oh honey, NOOOOOO!!!! NO importa si es Galipan, usted vive en el tropico y dentro del mismo las botas estan terminantemente PROHIBIDAS, mas aun si son hasta la rodilla!!!!!

Pedro said...

La número 9... Hace poco le di unfollow a una mujer que plagia tweets y chistes, y tiene mil y tantos followers. Constantemente veo en mi TL gente diciendo "Sigan a @LaMujerQuePlagia! es TAN inteligente y cómica!". Aguanté las ganas de quejarme por twitter porque creo es amiga 1.0 de varios que sigo/me siguen, y de otros blogueros, y no me importa tanto para discutir sobre eso.

AnaCili said...

Buenisimo! y Momentos no,no,no fue el post que hizo que te leyera todo el tiempo!

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