Friday, July 8, 2011

La peor canción que puede salir en tu Ipod durante el sexo


Has tenido suerte esta noche con una chama en una discoteca. La convences para regresar contigo a casa «y que» a tomar un último trago antes de terminar la noche. Esa idea claramente se fragua en el ascensor donde la recuestas contra el espejo para darle un beso y confirmar que ella también quiere sexo. Ambos entran al apartamento. Mientras ella se va al baño, tú decides servirle el trago.

Por no dejar, decides prender el Ipod para darle un ambiente musical. Nuestro deseo innato de ser estrellas del porno casero siempre viene con música. ¿Cerati o Sting? No, Barry White. Can’t Get Enough of your Love, Babe es la alfombra roja de todas las tiradas mundiales. Cambias la canción. Barry es como obvio. Ella regresa del baño y se sienta en el sofá. Wicked Game de Chris Isaack para comenzar. Nunca falla.

La ropa cae en el piso a cuentagotas, mientras te revuelcas con ella entre los cojines del sofá. Las canciones pasan y es Angel de Massive Attack la que los conduce a ambos al sexo. Las notas que suenan desde las cornetas intensifican el ritmo. Pero el shuffle del Ipod te juega un coitus interruptus. No puedes creer lo que oyes. Coleado, nadie sabe cómo, suena el tema del Llanero Solitario.

Tratas de hacerte el loco y continúas con tu cometido. Pero nada dice «acaba tan rápido como puedas» como la introducción del cabalgante de Silver. Naturalmente la chica finge un repentino dolor de cabeza y te pide que la lleves a casa. Ni tratas de convencerla para que se quede.

Esta última escena se la oí a un standup cuyo nombre no recuerdo y aun pienso en la vergüenza. No hay nada peor que ser sujeto de críticas durante el sexo, sobre todo si son externas. Letras de canciones como «tu reputación son las primeras tres letras de esa palabras» del fatídico Ricardo Arjona hasta «Mami llegó tu papi con el funkete» de El General pueden constituir un suicidio sexual que no termina acabando en orgasmos. Termina con la frase «Mejor te llamo yo» dicha por ella.

Como no eres DJ pero sí amasador de música de todos los géneros en cantidades preocupantes, tienes que tener muy en claro de que el accidente de una canción inesperada puede ocurrir si te lanzas a la merced del shuffle en tu Ipod. Mi recomendación es que revises tus listas de canciones y que pongas las más problemáticas en un archivo separado.

Comienza por botar temas infantiles. El intro a El Chavo del Ocho fue genial oírlo en esa fiesta donde todos dijeron: «¡Berro! ¿Te acuerdas?». Estar encima de una mujer con esta canción durante el sexo es suficiente para considerar vivir en un barril de vergüenza por el resto de tu soltería. Si sale Supercalifragilistiexpialidocio, retírate del sexo. Las relaciones públicas del derrame petrolero de la British Petroleum se arreglan más fáciles que eso.

Debes tener cuidado también con los himnos. Separa todas las canciones oficiales del Mundial de Fútbol. Tranquilo. Al igual que tú, todos tenemos estipulado en nuestro testamento el deseo de ser enterrados con el himno Un’estate italiana del Mundial Italia ’90 sonando de fondo. Pero que salga durante el sexo te va a hacer pensar en anotar un gol y eso es demasiada presión junta. Con respecto al Himno de Acción Democrática, estemos claros: nada alienta más a una cuerda de espermatozoides que la letra: «¡Adelante a luchar milicianos!». A menos de que estés buscando ser papá o seas Henry Ramos Allup, descartala.-

Continúa tu edición y bota cualquier canción que una novia tuya (o tú mismo, sin pena) te ha convidado a tener en tu Ipod. Macho que se respeta no se va a la cama con Luis Miguel o Alejandro Fernández. Por forfait hay que botar la canción Sin Pensarlo Dos Veces de Guillermo Dávila. Ninguna mujer quiere oír el cuento de cómo se violan a otra mientras tiene sexo contigo. La única excepción para tener a Dávila en el Ipod es que estés con una cougar pegada en los años ochenta. Pero hasta ahí. Si tienes Hacer el Amor con Otro de Alejandra Guzmán, te lo buscaste tú solito.

Elimina la debacle española de Como los Gorilas de Melody y Aserejé de Las Ketchup. Es por tu bien. El Ipod no existía cuando salieron esas canciones. Tenerlas ahora que puedes tener sexo es una patada al gallo niño/adolescente que fuiste en esa época. Con respecto a Pluma Gay de Los Morancos, es más fácil decirle a una mujer: «me fascinan tus zapatos» antes de tener que humillarla desnuda a responder «Marica ah-ha» al «Marica tú, Marica yo» que va a sonar del Ipod.

Archiva en una carpeta cualquier canción con un coro de iglesia en el fondo. Eso da como culillo. Por último, santifícate «en el nombre del Ipod, de Steve Jobs y de Apple, Amen» la próxima vez que vayas a tener sexo con la música prendida. Si has hecho un buen trabajo de edición, jamás sonará Experiencia Religiosa de Enrique Iglesias mientras estás en la cama con ella. Por lo menos el Llanero Solitario era ateo.-

Revista UB - Junio 2011.

6 comments:

Victoria B. said...

Jajajajajaj me encanto este articulo!! ves? por eso es que yo compro la UB.
Bueno, yo soy partidaria de en que en vez de apartar las que humillan, seleccionar las que 'animan'.
Con esto me refiero a que creo que siempre sera mas facil para cualquier ser humano tener una lista de canciones que considere apropiadas para entrar en el mood y ponerlas en una lista separada, la cual sera el soundtrack de dichos momentos.
O ¿por que no tener un artista elegido? que sea una noche tematica, ¿por que no irse con robin thicke y sus tres discos de una?
Queseyo, es que me parece una locura sacar del ipod temas que te traen buenas sonrisas en horas del dia. Sin embargo, no creo que sea nada agradable que gracias a la musica, todo termine en un "A ti no solo te pido que te mantengas calladito -que te ves mas bonito-, sino que tengas el ipod en off. Adios."

Pedro said...

Una vez tuve en el iPod un playlist pensado para estas ocasiones. Empezaban con canciones "set the mood", y seguían las de "let's go". Había desde lo más típico y trillado (Marvin Gaye), hasta otras subestimadas pero muy buenas (Playa Azul, de Amigos Invisibles).

Recomendaría ponerle un nombre inocuo al playlist, por si acaso tu acompañante se pone a revisar el iPod. Como yo estaba viviendo en un país angloparlante, ni me molesté en disfrazarlo y le puse en español "Música para tirar".

Anonymous said...

iPod

Anonymous said...

Definitivamente te faltó la mejor....concierto de aranjuez

AnaCili said...

Como me he reido con este post, a mi una vez me salio el tema de Indiana Jones....not good.

Anonymous said...

Hahaha no. El peor es "Super Guay" de La Casa Azul.

A veces, ser indie te la baja.

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...