Monday, September 5, 2011

Mi País, Tu País (y los humoristas que lo cuentan)


Afuera de la sala Teatrex en Paseo El Hatillo cuelga un pendón con una foto de Estelita del Llano. No tiene nada que ver con la obra a la cual he asistido y aún así tiene todo que ver. Al entrar a la sala y comprobar que el escenario no tiene más que cuatro micrófonos puestos en el piso y una pantalla blanca en el fondo, se me ocurre que Estelita se vería regia en la esquina lateral derecha. Si voy a ver una obra llamada Mi País Tu País, me parece apropiado que la foto de Estelita, con una boca más estirada que la panty Miranda de Berenice Gómez, le sonría a la audiencia sin explicaciones. Está ahí y punto, porque así es mi país, tu país. Es ilógico.

Mi País Tu País es la nueva oferta de standup comedy presentada por cuatro tipos en flux. Uno pensaría que son funcionarios del INDEPABIS, listos para poner la cómica de cerrar el show porque los gorditos no caben en las sillas del teatro, pero este no es el caso. Detrás de la impecabilidad de los trajes, hay cuatro mentes brillantes que en cuestión de dos horas pasan revista de manera humorística a todo lo que nos caracteriza como venezolanos, incluyendo la fascinación por la lycra fosforescente.

Led Varela, José Rafael Guzmán y el profesor José Rafael Briceño, comienzan el show en un contrapunteo de pensamientos que demuestran la joda de vivir en un país como Venezuela. Un país donde uno se quema las pestañas estudiando Biomedicina y termina vendiendo pastichos de berenjena; un país donde la ley es el motorizado y el orden es el buhonero que juega a ser parquero en frente de una iglesia. Un país donde uno de los miembros de este cuarteto, George Harris, se le dio su plan B en plenos ensayos, y ahora vive en Miami donde hace el show via Skype.

Led Varela es el primero en salir a escena. Apenas comienza a hablar uno quiere ser pana de Led porque está nervioso y él sabe que la audiencia sabe que está nervioso. Pero como el furúnculo presidencial, eso es un engaño a las masas. En tres segundos Led se mete con el representante indígena en la Asamblea Nacional, el culto a los Pedros Penzini y la homosexualidad de la vestimenta de los niños. Si hay que lanzar alguna “esta es una transmisión en cadena nacional” en esta obra es cuando se presenta Led. Es políticamente incorrecto y gusta, porque en este país, tu país son pocos los que se atreven a hacer este tipo de rutinas.

Los aparatos en los dientes de José Rafael Guzmán son el único indicio de que de día ejerce la odontología. De noche, es un historiador sobre la repartición del legado a los próceres de Venezuela. Bolívar, Páez y Mariño no se salvan de un humor que si bien a veces se tarda para llegar al punch line, es necesario para comprender lo extraordinario que es el chiste. Memorable es su imitación de la voz de Simón Bolívar, el cual de ninguna manera es un irrespeto al Libertador sino toda una sinceridad al tomar en cuenta que las botas del gato seguramente le quedaban grandes al Padre de la Patria.

El último en salir es el Profesor José Rafael Briceño quien se presenta como la persona con el trabajo más jodido en Venezuela: asesor de oratoria de la organización Miss Venezuela. Su humor es impecable, aunque a regañadientes, pero no podemos culparlo. Asesorar a veintisiete mujeres muertas de hambre tiene que causar impotencia mental. De los tres, Briceño es el que tiene más dominio de la escena, moviéndose de un lado a otro lo cual se agradece. Más aún cuando le rinde tributo a la gorda de la lycra con la cual nos topamos en el Metro, donde se come el escenario. Su rendición del piercing que tiene la mujer es de filmarlo y ponerlo en YouTube.

Entre acto y acto, George Harris sirve como el enlace entre los otros tres comediantes quienes afortunadamente no tienen visa para irse a perseguir fama como mesoneros en un Pizza Hut de Arkansas porque necesitamos inteligencia en el país para entender el caos. George narra la perspectiva de un venezolano viviendo en Miami con anécdotas sobre sacarse la visa, la aduana y el hecho de que todo criollo que se pone las cholas de I Love Miami termina echándoselas de que consiguió una chamba con los Estefan. Cuesta un poco la transición entre su rutina y la de los otros tres, dado a que George aparece por Skype y arranca de una sin un “aplauuuusos para el Profesor” como lo haría Maite Delgado. Es lo único que le falta para darle coherencia a los otros actos pero vamos, es mi país, tu país. En Liechtenstein matarían porque no existiese la coherencia.

Mi País tu País termina con otro contrapunteo sobre razones para estar orgullosos de vivir en Venezuela, o hundirnos con este barco si resulta que las primarias terminan siendo un ring de boxeo. De todo el show, me parece que este es el momento donde los cuatro comediantes pudieran brillar más. Las razones son buenas pero no todas sensacionales, sobre todo las de las comiquitas (algo que incidentalmente ya han tocado en varios puntos del show).

Hacen falta dos o tres razones brillantes que hagan que la audiencia salga absolutamente convencida que de este país, mi país “yo ni de vaina me voy pa’fuera”. O quizás sea cuestión de traer el pendón de Estelita del Llano y decir “yo no me voy porque tengo que ver a Estelita antes de que se muera”. Es lo único que le falta a un excelente show que da la talla y prueba de que risa y talento es lo que sobra en este país, tu país llamado Venezuela.-

Datos:
Mi País Tu País
Teatrex, Paseo El Hatillo
Todo el mes de septiembre hasta el 30 de octubre
Viernes y Sábados: 8:00 p.m.
Domingos: 6 p.m.
Valor de la entrada: Bs. 140 (compra online y en taquilla).

3 comments:

Carlos said...

DEMASIADO bueno este standup. fui el domingo y tremendo. El George Harris se la come.

Anonymous said...

EXCELENTE SHOW!

Anonymous said...

Que lastima que no estoy en CCS para verlo-suena como una alternativa excelente y pasar un rato super...
Greetings from a small island in Europe ;)

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