Thursday, October 6, 2011

Apple: Nunca Olvides a tu Ratón

La temprana muerte de Steve Jobs ciertamente deja un vacío en Apple. Quizás hasta la visión sobre el futuro esté en tela de juicio, lo cual dudo. Igual, es bueno recordar la experiencia Disney el cual es un caso similar con un jefe carismático, omnipresente en todas las decisiones sobre la visión y misión del sueño. Walt Disney muere de cáncer en plena producción de El Libro de la Selva, una historia que apostaba por el musical como formato de entretenimiento al contar con el inimitable Louis Prima como una de las voces de los personajes. La compañía quedó devastada al no saber exactamente hacia donde ir con las historias.

Las películas siguientes, Los Aristogatos, Robin Hood, Bernardo y Bianca, y Peter y el Dragón, si bien buenas, carecían completamente de la magia impresa por la fórmula Disney que otrora había gozado La Cenicienta luego del bajo de la compañía en films animados como producto de la II Guerra Mundial. Hasta la manera de dibujar los personajes cambió (líneas más marcadas lo cual también venía de la introducción de las máquinas XEROX para no tener que dibujar 101 dálmatas).

Eran películas felices pero no inspiraban felicidad. Penny rescata el diamante en el fondo de la caverna, Madame Medusa es risible y no hay mejor personaje que Little John. Pero el “feel good” de Timoteo el ratón, la belleza estética de una Bella Durmiente (fracaso para Disney en su estreno debido a los altos costos aun cuando fue la más taquillera de 1959) y la música de Blanca Nieves sencillamente no estaban.

Costaría un cerro de sueños rescatar a una empresa en un mundo listo para competir con quien siempre lideró la carrera en la animación. Todos Los Perros Van al Cielo y Los Cariñositos de otros estudios fueron más influyentes en los niños de los ochenta que la apuesta Disney a los varones con El Caldero Mágico (quizás la más oscura de sus películas) y a un público más adolescente con el musical Oliver and Company. Disney como se conocía ya no era.

Bastó una sirena para rescatar la aventura, una bestia para elevar la canción y un genio para producir risa. Una frase de Walt: “Yo sólo espero que no perdamos de vista una cosa, que todo empezó por un ratón”, desempolvada por algún intrépido inconforme, le devolvió a Disney lo que nunca había perdido: el poder hacer buenas películas para todas sus audiencias aplicando la esencia del sueño en grande. Se tardaron bastante, lo cual sospecho no será el caso de Apple, pero comprendieron que la formula está ahí aun cuando el líder se vaya. Los grandes líderes tienen eso, la capacidad de enseñar a soñar para cuando ya sólo estén en los sueños.-

Foto PreludeVTEC01

3 comments:

Emiliana said...

brilliant!

oly said...

"Bastó una sirena para rescatar la aventura, una bestia para elevar la canción y un genio para producir risa."

KUDOS!

Victoria B. said...

¡Me encanto este post! Como comparas dos historias tan diferentes pero tan parecidas.
"Los grandes líderes tienen eso, la capacidad de enseñar a soñar para cuando ya sólo estén en los sueños."
g r a n d e .

¡Saludos!

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