Tuesday, October 4, 2011

Mi Desprecio al Club de Fans del Actor Que Interpreta a Rolf



El domingo fui con la familia a ver La Novicia Rebelde en el Teatro Teresa Carreño. Mi familia es ese tipo de gente que no se abraza sino el 31 de diciembre por lo cual ver juntos esta obra en octubre es nuestra manera tácita de decir “nos queremos”. Volver al TTC siempre es sabroso porque me siento como si nada hubiera pasado y ver una mega producción como la que montó Escena Plus es como para alquilar la butaca por toda una temporada.

Tengo reservado lo que pienso sobre la obra para un artículo en la revista Clímax que sale en noviembre. Lo que escribo aquí tiene que ver con algo que me sacó de mis casillas durante la puesta en escena. Tiene que ver con Rolf, o mejor dicho con dos miembros del Club de Fans del Actor Que Interpreta a Rolf.

Rolf es el mensajero del ejército que se enamora de Liesl la mayor de los hermanos Von Trapp en la obra. Él sale en varias escenas montado en su bicicleta donde canta y baila y le dice a Liesl que él cuidará de ella porque tiene diecisiete y va pa’ dieciocho. Hoy en día Rolf le bailaría el boom del perreo intenso a Liesl para cortejarla pero no podemos cambiar las historias por meros tecnicismos. Si Romeo y Julieta hubieran tenido pin de BlackBerry, Shakespeare habría escrito el piloto de Beverly Hills 90210.

La actuación del actor es impecable pero cada vez que salía al escenario sucedía algo curioso: una doña sentada cuatro filas debajo de la mía sacaba una cámara para filmarlo. No me molestó en el primer número debido a que el escenario estaba lo bastante iluminado como para hacer de “Sixteen Going on Seventeen” el momento Splenda de la obra. Pero la segunda, tercera y cuarta vez que salía el muchachito, el reflejo de la bendita cámara se tornó insoportable. Sobre todo porque la trama se pone más trágica a medida que avanza lo cual se logra con el oscurecimiento del escenario. (Y quien diga que La Novicia Rebelde no es una tragedia piense en esto: Al casarse con el Capitán, María se sacude a las monjas. Llega desfloretada de su luna de miel y ese mismo día tiene que dejar Austria. El Titanic fue peanuts).

Mi punto de ebullición llegó al final de la obra cuando me di cuenta que la fan del Club del Actor Que Interpreta a Rolf contaba con un asistente. Para el momento en el cual el Capitán, escondido entre las tumbas de las abadesas de Navidades pasadas convence a Rolf para que no delate a la familia, eran DOS las cámaras que lo filmaban. Este acto de piratería, fanatismo o paternidad orgullosa (es una cuestión de perspectiva) no sucedía en ningún otro momento de la obra. Pero vamos, Rolf sale burda. Si quieren filmen todo el show.

Al Club de Fans del Actor Que Interpreta a Rolf: me hicieron la noche miserable (no tanto pero hay que denunciarlos igual). La gente que saca el celular en el cine o en el teatro no se da cuenta de la molestia que esto representa para los demás. Grabar algo en el teatro es de acto de graduación de un Kínder (además que está prohibido) y tomarle una foto es de niche a menos que tengas el foco paparazzi que retrató a la princesa Diana con Dodi Al Fayed antes de morir.

Igualmente me molesta que yo estuviera sentado demasiado lejos como para llamarles la atención y que los tres idiotas sentados consecutivamente después de ustedes antes de mí no hacían NADA por enmendar la situación. Tampoco es que podía enviarles un mensaje en cadena tipo “que apaguen la cámara. Pásalo”. Mucho menos gritarles. No tengo la personalidad de ser como aquel miembro del público que fue a ver a Pía Zadora en una obra en la cual interpretó a Ana Frank. Fue tan mala que cuando llegaron los Nazis el señor se levantó desde el público y gritó: “¡ESTÁ EN EL ÁTICO!”. Eso es lo mismo que quisiera hacer con ustedes.

Y a Rolf: tu Club de Fans te grabó tremendo demo, compadre. Les faltó trípode pero vas bien. Tu actuación es muy buena. Si sale en YouTube avisa porque en las cuatro filas más arriba de donde estaba la cámara no te pudimos ver jamás.-

4 comments:

Gaby B said...

La que estaba delante mio no dejo de chatear por el blackberry. Además de indignación, lo que da es tristeza que la gente se pierda la vida real por estar pegado a un aparato. A la final creo que la gente está más pendiente de una foto y publicar su vida, a realmente vivirla.

Anonymous said...

"los tres idiotas sentados consecutivamente después de ustedes antes de mí no hacían NADA por enmendar la situación" es un clasico Toto. Y sabes por que? porque esas personas no percibieron que algo andaba mal y hasta les parecio normal, a fin de cuentas, ellos hubiesen hecho lo mismo de tener a un pariente actor o "miss", da igual, sobre el escenario. Nos corresponde a nosotros, los que si sabemos la diferencia, el reclamo justo y oportuno. De lo contrario la incomodidad y el mal rato se regresan contigo a casa para ser protagonistas de tu cronica. Y uno se queda con las ganas de que nos cuentes de Mariaca.

Y a la familia del tal Rolf que les den por el culo.

Marielisa said...

Yo siempre opto por llamar a los de "protocolo" o seguridad y los acuso tal cual niñita en kinder! Me vale a ñoña que se pongan bravos conmigo, deben tener respeto y CURTUUUUURA!!!!
Besos

-MaR- said...

... Y yo que pensaba que había sido fan de Rolf! Este post fue adorable, Toto.
Besos.
MaR.-

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