Wednesday, November 2, 2011

La Vida en un Día


El 24 de julio de 2010 fui al Putibar de @akredmond a tomarme unos tragos con Rollito y Jegny Carolina. Recuerdo hasta como estaba vestido. Ese día estaba emocionado porque había visto un video en YouTube. Los directores ganadores del Oscar, Ridley Scott y Kevin Macdonald estaban llamando a todos aquellos que quisieran contribuir con un proyecto cinematográfico: la filmación de lo que habíamos hecho los humanos ese día. Destinada a crear una película con la compilación de los videos colgados, la solicitud decía que el usuario podía filmarse haciendo lo que quisiera. Si lo deseaba, podía responder a tres preguntas específicas: ¿qué amas?; ¿a qué le temes?; y ¿qué tienes en el bolsillo?

Cerca de la medianoche y ya con varios tragos encima, mis amigos y yo decidimos prender la cámara. No se nos ocurrió mejor cosa que hacer un tributo bailable a la canción Don’t Stop Believing. Lo sé, una raya pero en su momento nos pareció divertido. La lástima es que, por lo general, mis ideas más brillantes terminan en el olvido.

Jamás mandé el video. De hecho nunca lo he visto (y Jegny Carolina, dueña de la cámara tiene órdenes estrictas de no divulgarlo). Creo que la razón por la cual no insistí es porque desperté al día siguiente y sentí que mi momento, especial para mí, no lo sería para los demás.

Ese fue mi error.

Quiero de corazón que se tomen una de estas noches para ver la película Life in a Day, la cual es el resultado de las más de 800.000 personas que sí tuvieron las agallas de pensar que valía la pena compartir su momento ese día. Quiero que se encierren en su cuarto con un cafecito en mano y sencillamente le den play. Tiene subtítulos pero ni hacen falta. No pregunten, no cuestionen, apaguen su celular y solo miren.

Quiero que se vean en esa película. Que vean lo extraordinario que es cada día en el cual vivimos. 24 horas de un día cualquiera en el cual nada pasó y a la vez pasó todo. Sobre todas las cosas, quiero que se queden hasta el final de la película. Cerca de la medianoche, cuando yo grababa un video de Don’t Stop Believing una muchacha manejaba bajo la lluvia. A pocos minutos de terminar el día, prendió su cámara y contó sobre lo decepcionada que se sentía al no haber hecho nada remotamente extraordinario. Les dejo su reflexión sobre lo que es extraordinario mientras yo me lamento de no haber compartido mi día.-

El link para ver la película es este: Life in a Day

1 comment:

laura said...

yo vi la pelicula hace tiempo y la verdad el trailer me parecio mas prometedor de lo que en verdad fue la pelicula, pero still a nice experiment

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