Friday, December 2, 2011

La Noche en la que (No) Murió Lila Morillo


Sucedió mientras me vestía para una fiesta. Decidí revisar el Twitter para ver si valía la pena ir cuando vi un Retweet de la cuenta de Lilibeth Morillo: “Tengo la dura tarea de informarles el triste fallecimiento de mi Madre La Gran Lila Morillo, tengo un dolor muy profundo”. Olvidada mi fiesta. Nuestra gran Lila Morillo, la del cocotero, el moñongo y la pollina cuadriculada, había ascendido a esa parte del Cielo donde no admiten a nadie sin lentejuelas y uñas quita y pon.

No me sé el nombre de más de cinco canciones de Lila pero siempre le he tenido respeto. Una mujer que haya estado casada con mi ídolo El Puma merece mi total admiración. Su entorno familiar, nuestra versión autóctona de las Kardashian, es tan nuestro como las panelitas de San Joaquin. A tal punto que cuando se anuncia una lluvia de estrellas en Caracas, siempre me imagino a Lila, Liliana y Lilibeth lanzándose en parapente desde la Mansión Morillo (esa gente no le dice “casa” a su casa ni de cajón) .

Ahora, ¿cómo que se murió? ¿Qué hace uno, como dice @ledvarela, cuando se muere Lila? ¿A quién le llora? A nadie pues porque tampoco es que el fanatismo es de sentarse debajo de un cocotero a lanzar piedras en su memoria. Pero es una gran pérdida sin duda. Lila, allá arriba con Amador Bendayán, esperando por las Mirlas que actúan en el show “Véanlas Antes de Que Se Mueran”. ¿Qué hice yo? Pues decírselo a la única persona que verdaderamente le pegaría el notición que prometía opacar la noticia de la inauguración del Salón Kirchner en Miraflores: a la Comae Josefa.

Bajé a la cocina y me encontré a mi hermano en la escalera. “Se murió Lila Morillo”, le dije. Me respondió: “¿Cómo se lo vamos a decir a Josefa?” Exacto. Una señora que lloró a Celia y que todavía no se repone del divorcio entre Chiqui y Sarcos no se toma estas noticias para bien. Se lo dije de la mejor manera posible: “Comae, se ha ido al Cielo nuestra gran Lila Morillo”.

Josefa se llevó las manos a la cabeza. “Ay no Don Totín, ¿cómo puede ser eso?” Se puso a colar café –ella hace eso cuando está nerviosa- y le sobé la espalda. “¿Y de qué se habrá muerto la señora Lila, Don Totín?” Buena pregunta, esa no la tenía. Salí a la terraza a revisar el Twitter y escribir mis condolencias. Dado que siempre he pensado que Lila merece ir al Panteón Nacional, o en su defecto su pollina a un museo, puse eso. Me atacaron por insensibe cuando en realidad esa pollina es tan patrimonio como lo es el parche de Walter Martínez (quien considero no debe ir al Panteón sino a Optica Berl).

Como no se decía nada sobre la causa de su muerte, comenzaron los rumores de que nuestra Lila no se había ido. Globovisión desmintió la noticia finalmente: “Hermana de Lila Morillo dice que está viva, en Miami con sus hijas y nietas”. Un hacker, otro de muchos, había entrado a la cuenta de Lilibeth y puso el mensaje que llevó a la reina de las polémicas al primer lugar en el Trending Topic de Venezuela. Lila estaba vivita y coleando. Me la imaginé jugando Wii.

Fui a la cocina donde vi a Josefa sentada con su café: “¡LILA VIVE!” le grité. “Ay mire Don Totín que yo ando muy chacarera pa' que usted juegue así conmigo de esa manera”. Me senté con ella para explicarle todo el tema de los hackers, lo cual dio pie para un momento 'Josefa aprende sobre el mundo del Twitter'. Luego de la lección me dijo:  “Don Totín, no me vaya a abrir ese Twitter a mi porque los dejo. Ahora, prométame que la señora Lila está bien de verdad, verdad”. Se lo prometí.

Tarde en la noche me puse a pensar sobre las muertes falsas. Al Tío Simón lo matan cada año, mientras que ayer les tocó a Teodoro y hoy a Lila. Y si bien son de mal gusto, de pésimo pues nunca son los que verdaderamente queremos mandar a jalarle mecate a San Pedro, también son una gran prueba de que este país quiere a su gente. Ningún hacker puede meterse con ese sentimiento. Y eso, es un gran alivio.

Cuando nuestra Lila Morillo se vaya de veras, será una solemne conmoción. Mientras tanto, hay jaulas de oro para rato. Salve Lila y su pollina. La única lección de todo esto es para su hija Lilibeth: reina, tu contraseña NO puede ser “cocotero1”. Se cansa uno de explicar.-

6 comments:

marlonmujica said...

El TT en Twitter me da a entender que necesitamos una diva en Venezuela, así no te guste Lila (a mi no) pero si me sorprendió la noticia porque se lo que ella representa.
PD: ¿La sra Josefa de verdad te dice "Don Totin" o son cosas tuyas?

Toto said...

Me ha dicho Don Totin de toda la vida para burlarse de mi jeje

Ora said...

'Josefa aprende sobre el mundo del Twitter' quiero un post completo sobre este tema. Sólo los "yo te leo" entendieron el mensaje de que tenías que ir a contarle a Josefa, yo me preocupe.

Luis Carlos Moreno said...

Esto está genial. Reí mucho. Excelente.

MdlA.- said...

"...nuestra versión autóctona de las Kardashian"
TOO MUCH! jajaja.
Cuando me enteré, a la única persona que tenía enfrente era Sam (mi novio gringo) que, por supuesto, no sabía quién es Lila.
En mi necesidad de desahogo, le conté ¡y hasta le expliqué quién era! (La explicación en inglés es más divertida que en español)
Las referencias a Lila en vida casi siempre son por alguna burla...por el momento en que estuvo muerta, hasta valió la pena explicar quién era.
Sí, los venezolanos queremos a nuestra gente...cuando Diosa Canales muera, tendrá eso a su favor.

Ivelise said...

Jajajaj, y el juego de wii es "tumbame ese coco" ?
Genial Toto, saludos a Josefa

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...