Monday, February 28, 2011

Lo que quisiste comentar sobre los Oscar (y no tuviste con quien)


Mel es una amiga mía por correo. No la conozco, jamás la he visto en mi vida. Pero digamos que en mi cabeza es Edna Moda. Todos los años se sienta a ver los Premios Oscar con lápiz y papel y anota todas aquellas cosas que pensamos pero que jamás decimos. Tiene doce años enviando sus reportajes a sus amigos más cercanos por correo electrónico. Este año la convencí para que me dejara compartirlo con el tea party. Un guilty pleasure como este no puede dejar pasarse por debajo del celuloide. Mel escribe sus textos en inglés y yo me he tomado la libertad de traducirlo para el mundo de habla hispana (“Pasa en las películas, pasa en TNT”) así que si les suena gallego en algún momento culpan a Toto. No a Mel.

Los Comentarios Anuales Post Oscar de Mel.

Bienvenidos a un nuevo año (¡el doceavo!) de Los Comentarios Anuales Post Oscar de Mel. Nuevos, bienvenidos (favor referirse a las normas estándares establecidas abajo). Veteranos, Ustedes conocen como se bate el cobre. Lean y envíen sus pensamientos (maléficos) también.

Reglas:

  1. No hay tal cosa como los comentarios políticamente incorrectos o insensibles en el Mundo de Mel. Creo que para este momento ya se ha establecido de que tengo un bello alojamiento en el Infierno esperando pacientemente por mí, así que ¿para qué detenerme ahora?

Parte 1: El Red Carpet:

OK, amigos. Este fue justo el momento en el cual comencé a bostezar pero intentaré darle mi mejor esfuerzo. Nuevos, esto ni se acerca a mi mejor trabajo pero es simplemente proporcional al material que me fue dado durante el show así que por favor téngame paciencia.

  • Justin Timberlake: dedícate solamente al canto por favor. Y cómprale un sostén a tu mamá mientras estás en eso.
  • Hablando de JT, predicción de resuelve a futuro: Mila Kunis y JT. Jessica Biel, cuidate las espaldas.
  • Hablando de Mila, amé su vestido. Puedo incluso perdonarla por caminar como un militar a través de la alfombra roja, mascando chicle.
  • Michelle Williams se veía visiblemente incomoda/aburrida borderline en la alfombra roja. La amo y estaba apoyándola a ella para Mejor Actriz pero mamita, ¡sonríe! Heath quisiera que lo hicieras, te lo prometo. Oh, y toda esa agarradera de manos con Busy Phillips (quien estoy segurísima que no estaría ni remotamente CERCA a una alfombra roja por si sola) se está poniendo medio sospechoso. Lindo vestido y corte de pelo, eso sí. Ella nunca decepciona.
  • Jennifer “Más Nunca Estaré Cerca de una Alfombra Roja En Mi Vida” Lawrence. Oh Jennifer. Sí chica, tienes un cuerpo estupendo y sí tu Vestido Baywatch se hubiera visto hermoso…TAN SOLO SI HUBIERAS SALIDO A UN BAR. Estos no son los Teen Choice Awards, querida.

  • La Chamita de True Grit: OK, lo entendemos, tienes nueve. Pero en verdad, ¿tenías que ponerte un cintillo para resaltar tu edad? Comience a depilarse las cejas señorita. ¿Qué estás esperando?
  • Melissa Leo: posiblemente todavía en personaje, tenía puesto una blonda dorada.
  • Helen Mirren es LA Reina. Siempre se ve impecable… Todavía no entiendo el porqué Hollywood insiste en emparejarla con ese FREAK de Russell Brand (quien por cierto estaba vestido de azul marino). Más sobre él luego.
  • Si tengo que ver UN COMERCIAL MÁS DE J-LO pimpeando a sus hijos…
  • ¿Nadie más se dio cuenta de que Reese Witherspoon tenía un moño Miss Alabama? Por cierto, estoy casi segura de que todos los peluqueros se decretaron ayer en huelga.
  • Scarlett Johanssen: Scar-Jo ¿por qué estabas usando lingerie barato y por qué te ves como si hubieses recién salido de una residencia universitaria?
  • J-Hud: ¡Mujer! Weight Watchers está FUN-CIO-NAN-DO. ¡Exito! Ahora, haznos a todos un favor e invierte en un terapista de lenguaje y auto bronceador para las chichis ¿sí?
  • Mandy Moore: todavía no tengo idea de que hacías en los Oscars pero te veías bien mujer.
  • Halle Berry: Por favor explícanos como es que tú te ves exacta desde 1992. Esta mujer es demasiado bella y me molesta.
  • Nicole Kidman: La Peor Vestida por muuuuuucho (Helena Bonham Carter está en su propia categoría/universo paralelo). Estoy comenzando a creer tu comentario estúpido en el programa Extra! del otro día cuando dijo que Sunday Rose había escogido tu vestido. Es la única explicación plausible para esto.
  • ¿Amy Addams dejó que su recién nacido le peinara el pelo y le escogiera su vestido también? De nuevo, la única explicación posible.
  • Helena Bonham Carter: Nunca decepciona. ¿Edward Manos de Tijera te hizo el vestido personalmente? ¿Y te cortó el pelo gratis?
  • Penélope Cruz: Sí te ves regia para alguien que acaba de sacarse un hijo pero ¿qué pasó con el control picón?
  • Gwynnie: AMÉ, AMÉ, AMÉ tu vestido.
Parte Deux: Los Premios


  • Francoway: Como muchos de mis seguidores en FB sabrán, he estado petrificada sobre esta dupla desde El Mismo Momento en que fue anunciada. “¿Joven y moderno?” Gente, los Oscars no deben ser jóvenes y modernos. Son (¿fueron?) un símbolo de prestigio y mérito. Esto fue una desgracia, un verdadero sacrilegio. Una idea, miembros de la Academia: ¡BILLY CRYSTAL! Hubo un audible suspiro de alivio cuando él salió. Desde mi estado de delirio-se-convierte-en-pleno-aburrimiento, estuve segura de que pude oír a los ángeles cantar en el fondo, cuando él apareció. Con arpa y todo.
  • Anne, ohAnne: Al principio te doy puntos de chica exploradora por tu entusiasmo pero al cuarto “Woo-Hoo!” (de nuevo gente, los Teen Choice Awards) al momento de presentar a los actores, terminé de sentir lástima por ti y me cambié hacia la plena vergüenza. Luego pensé: Anne han debido declinar educadamente cuando le ofrecieron ser la anfitriona. Está bien decir que no cuando se te presenta un reto inalcanzable. Se llama preservar tu dignidad.
  • James Franco: Dios mío ¿por dónde comienzo? ¿Drogado para animar los Oscar? Y con Quaaludes, para más colmo. ¿No tienes un agente (o, me atrevo a decirlo, un sponsor de sobriedad) que te aconseje? No te veas como si quisieras estar viendo tus propios episodios repetidos de General Hospital que animar este evento. Estoy casi segura de que Anne Hathaway lo detesta oficialmente luego de esta noche.
  • Kirk Douglas: Sí, eres una Leyenda pero tu salida en escena dio grima y fue francamente dolorosa de ver. Alguna gente pertenece en un hogar, no en el escenario. Estuve esperando que se muriera en pleno escenario.
  • Chirstian Bale y su discurso Barba-Bella: DEMASIADO merecido. Te he amado desde que fuiste el Pequeño Jamie en el Imperio del Sol. Hollywood ¿por qué tardaron tanto? Un gran discurso, por cierto, una parte de mi (ok el 80% de mi) esperaba que hicieras una de las tuyas así que fue medio decepcionante pero el hecho de que te enchufaras en el website de Dickie? No tiene precio.
  • La gente con acentos cockney no deberían presentar en los Oscar o ser permitidos de estar remotamente cerca al Kodak Theater. Russell Brand, es contigo.
  • Pana del Afro que ganó por Mejor Corto: “Creo que me he debido cortar el pelo, he-heh”. SÍ, HAZ DEBIDO HACERLO.
  • Un grito ahí a Trent Reznor por el triunfo de su banda sonora en The Social Network. Se compuso luego de sus días en Nine Inch Nails. Una pena, la verdad. Hubiera sido una explosión de cafeína si se hubiera presentado usando cadenas y esposas.
  • Justo cuando nada se puede poner peor, sacan a Celine Dion. Usando un collar parecido al de Titanic y viéndose toda My-Heart-Will-Go-On. Celine, dejalo ir. Fue hace 12 años. Por favor vete. Para siempre.
  • Natalie Portman: Bostezo. Para el momento en que se paró a aceptar el Premio Más Predecible de la Noche, estaba rezando porque hiciera el ridículo a-la Golden Globes con un discurso meloso tipo Sally Field para ponerle picante a la cosa. En cambio sale a darle las gracias hasta a su peluquero ¡Maldita seas Natalie!
  • “¡No puedo creer que esté respirando el mismo aire que Oprah!” Gente, asúmanse.
  • Gwyneth, te amo. En serio te amo. Y sí, puedes cantar tan bien como puedes actuar/vestirte/casarte/cocinar (y probablemente tengas la cura del cáncer en el bolsillo trasero de tu pantalón ya que claramente lo puedes hacer todo). Pero en serio. Estás cayendo en territorio Betty White. Cantaste en Glee, en Saturday Night Live, esa Película Country Que Nadie Vio, los Grammys y ahora ¿los Oscar?
  • Sandra Bullock (quien se veía como desteñida… lo sé has tenido un año difícil pero estoy segura de que puedes pagarle un millón de nanas al Bebé Louie) tuviste el mejor ritmo de comedia cuando presentabas al Mejor Actor. Anne Hathaway: mira y aprende.
  • Oh, Colin. Sé que mi diatriba ha estado enfocada en lo (principalmente) negativo pero ¿cómo no te puedo dar un grito? Tu Oscar y el triunfo de The King Speech como mejor película hizo que todo esto… No voy a decir “valiera la pena” pero digamos que si NO hubiera ganado tu película me hubiera puesto toda Virginia Tech/Columbine con la Academia, óyeme bien.
Eso fue el 2011 para todos ustedes mis queridos Oscarófilos. Sin momentos resaltantes, Momentos Kanye, Montajes Que Dieron Tanta Grima Que No Voy A Perder Mi Tiempo Criticando, y Peores Anfitriones De La Historia. Ahora, enfoquémonos en temas más relevantes… ¿Qué les parece ese Charlie Sheen?



Sunday, February 27, 2011

Premios Oscar 2011: un Franco bostezo


Los problemas se vieron venir desde la alfombra roja. De repente fue que Sharon Stone desguazó al cisne negro para usarlo como vestido. Quizás, Halle Berry fue al baño y se enredó el trapo con la puerta, haciendo que saliera con un tul engrapado en la falda. Probablemente fue el brote de acné que tenía Cate Blanchett como vestido. Lo cierto es que desde un comienzo, los Premios Oscar 2011 no funcionaron.

Una noche que había sido anunciada como un evento para promocionar la nueva tendencia de la Academia de atraer a audiencias más jóvenes, probó ser un bostezo prolongado de cuatro horas. Quizás hasta un momento de preocupación cuando salió Kirk Doulgas a presentar el premio a Mejor Actriz de Reparto. Sobreviviente de un infarto, las palabras de Douglas provocaron tal angustia que fue toda una sorpresa no volverlo a ver en el segmento del In Memoriam.

El show comenzó bien. Un montaje de la película El Origen donde los anfitriones Anne Hathaway y James Franco hicieron un recorrido por todos los films nominados a Mejor Película fue el abreboca de una dupla altamente anticipada para servir como anfitriones. El problema es que cuando salieron al escenario, nos dimos cuenta de que se iban a quedar toda la noche. De ahí en adelante, comenzando por un tributo ilógico dado por Tom Hanks a Lo Que El Viento se Llevó -película que ganó hace 71años-, fue un accidente de tráfico que no estuvo precisamente liderado por Miss Daisy.

Los mejores chistes de los anfitriones se dieron al comienzo, entre los nervios. La abuela de Franco comentando que estaba sentada junto a Marky Mark probó ser uno de los mejores. Después de ahí el acartonamiento y la falta de espontaneidad reinaron entre los cinco cambios de vestuario de Hathaway. Franco, tan relajado que parecía inmerso en estupefacientes, pasó desapercibido. Ni su homenaje en vestido a Marilyn Monroe lo salvó de ser el peor anfitrión de la historia.

Animar el premio Oscar es un tema de comicidad y de espontaneidad inmediata con la audiencia. No haber capitalizado en el desastre de discurso de Melissa Leo –quien se promocionó para el premio más que Sarah Palin en cualquiera de sus apariciones- fue un error. Sólo los ganadores de los premios aburridos hicieron referencia al hecho de que por primera vez en la historia de los Oscar, alguien estuvo tan emocionado que utilizó la palabra "fucking" (incidentalmente censurada en la transmisión estadounidense).

Hathaway y Franco, en cambio optaron por seguir con su libreto de monotonía ultraterrestre. Ni siquiera una parodia al inminente parto de Natalie Portman -un chiste obvio- estuvo en el repertorio. Para el momento en que salió Billy Crystal a hacerle un homenaje a Bob Hope, varios televidentes rogaban porque se quedara y enviara a Hathaway y Franco a la fila E, puestos 7 y 8 donde verdaderamente pertenecen.

En una noche de triunfos predecibles para Leo, Christian Bale, Natalie Portman y Colin Firth, se necesitaba de una profusión de chistes que no fueron vistos en ninguna de las presentaciones. Mucho menos en los discursos. La canción en solitario de Hathaway parodiando a Hugh Jackman estaba pensada para ser el lomito de la transmisión. Pasó sin pena ni gloria entre los excesivos comerciales. Momentos estelares como un merecido homenaje a Francis Ford Coppola se dieron fuera de pantalla y los asistentes al evento rara vez fueron ponchados en cámara.

Sólo la combinación de Jude Law con Robert Downey Jr. como presentadores, el remix musical de Harry Potter y otras películas adolescentes, Gwyneth Paltrow en su faceta de cantante, Sandra Bullock y el impecable discurso de Colin Firth luego de ganar el premio al Mejor Actor por El Discurso del Rey –eventual ganadora de Mejor Película– salvaron una noche de la cual no quedará nada memorable para el recuerdo. Prueba de que la Academia necesita menos libreto y más Ricky Gervais.-

Thursday, February 24, 2011

Toto conversa con Carla Angola

Estuve hablando con Carla Angola por Exitos hablando sobre las generaciones X,Y, Z y la B de bolichildren. Aquí el audio de la entrevista.-

Wednesday, February 23, 2011

Eres de Autógrafo


Eres la portada del mes, el autógrafo prometido. Un viernes por la tarde, un domingo en la mañana. Eres la indispensable, la notoria, la infame. La artífice de sueños de los cuales aún no despiertas. Eres un frasco de Miss Dior, un par de patines viejos, un sándwich de queso emmenthal derretido. Eres la entrada de un cine partida en dos, la señalización que dice «Abierto», el diente de oro escondido en la oscuridad de una boca. Eres la respuesta perfecta, la carrera soñada, la canoa de la paz en medio de los buques de guerra. Eres el último piso del Empire State, la pasta de dientes, la cerveza más fría. La que le caería a golpes al duende con tal de mirar el final del arcoíris. Eres la feliz. Eres la divina.

Eres un mantel repujado, la canasta del picnic, un jugo de arándanos. Eres la garza de plástico en el patio de una pareja de viejos felices. Un modelo de Balenciaga. La nota más alta de una canción incantable. Eres el fuego. Eres la hormiga que camina y no pica. La hermosa libélula que se pasea por un pantano. Eres el prisma que ondea sobre las cortinas, el tubo recién abierto del azul turquesa. Eres las banderas, las Naciones Unidas. Eres la perfecta imperfecta en un pueblo perdido. La lengua de un cachorro, la compañera de vida.

Eres la balalaika. La alfombra roja, el balcón del pueblo. Eres lo rosado en los atardeceres, la lluvia que cae pero no moja, la sonrisa en la tristeza, la curita en el pie. Eres la pluma que funciona, la farmacia abierta, el cajero que sirve. Eres la pasada de la tarjeta. Eres el techo del Louvre, lo que uno fotografiaría debajo de un sauce llorón. La excusa perfecta, la risa insostenible. Eres Grenoble. El café de la media mañana. Eres la que despediría a Mary Poppins, el timbre escolar, un carrito de helados. Eres el maratón completo. El sirope que cae en el helado de los que olvidan mencionar que están a dieta.

Eres una manzana verde, un zafiro perdido. Eres la familia venida a menos pero con la moral intacta. Eres el hogar de Pony, la carabela de Garfio encausada hacia Londres. Eres Tara. Eres un «te amo» a destiempo. Un mensaje de texto, un susurro al oído. Eres un baile. Eres un show. Eres el micrófono abierto en un bar de enamorados. Eres Ibiza, eres el boogie. Eres la rueda de la fortuna. La lentejuela rosada en un tacón de diamantes. Por quien se esperan cien años para ver si volteas. Por quien se aguantan mil más, si olvidas voltear.-

Tuesday, February 22, 2011

Detrás del anillo de seguridad


Al Yimeil: por todo el correo de este fin de semana.-

Hay amigos que son como hijos de uno. El hecho de no haberlos concebido no tiene nada que ver en el teorema de la panadería (“pana” – “panadería”). Eso no importa, uno se ha tomado la tarea de educarlos cuando se portan mal, de agarrarlos por el brazo cuando se tambalean y de quitarles las llaves del carro cuando se tambalean demasiado. Ellos supuestamente hacen lo mismo por nosotros pero no nos hemos dado cuenta. Pónganse a ver y piensen en sus cuatro mejores amigos. ¿No sienten que han ido a todos los actos de fin de curso de esas personas?

Si vamos más allá de los eventos compartidos por todos como la graduación del colegio, de la universidad, el matrimonio y el bautizo del chamo, lo cierto es que si nuestro pequeño artista decide montar una galería de arte o una banda de rock, estamos “condenados” – por gusto y por obligación– a estar en primera fila. Con cámara en mano. No importa si el pana no sabe ni pintar con ‘Pinta Dedos’ o tiene una concepción del rock como aquel que involucra flautas de viento y pelirrojas con guirnaldas de margaritas en la cabeza. Uno lo aplaude y lo siente como si fuese suyo. Eso sí, sólo toma 6 fotos del acto porque tampoco “es que uno lo parió”.

Yo quiero a mis amigos porque me dan risa. Más nada. La gente me echa el cuento de que los amigos están en las buenas y en las malas pero yo no lo veo tan claro. Hay conocidos míos que llegan más rápido que cualquiera de mis amigos a los accidentes que he tenido en la vida. Los conocidos llaman y están pendientes y van a misa y traen sopa de apio como para alimentar a Namibia. Mis amigos hacen una llamada. La primera pregunta es “¿gravedad del caso?”. La segunda, “¿Cuántas tías con cara de tragedia apoteósica tienes a tu alrededor?” Por eso los quiero. Porque saben decir exactamente lo que necesito oír y comprenden que ellos son necesarios para el after party de mi tragedia.

Por eso soy patria o muerte con la extensión de la familia. Hace un par de años uno de mis amigos tenía una nueva novia a la que ninguno de mis panas soportaba. Por lo general, uno no se mete con los attachés de sus amigos. Por lo general. Pero esto fue demasiada bombita. Ésta trepaba más por las paredes que la bruja que secuestró a Rapunzel. A todos nos odiaba. O era penosa, no recuerdo. El hecho es que si «Mufasa» hubiese sido humana, ella sería la primera en llenar el casting.

Llegamos a una cuestión de la familia de él y allí estaba ella. Con cara de tarjeta de matrimonio, saludando a los tíos con reverencia magistral. Digamos que no le faltaba caminar con el dedo anular alzado porque se le veía en la cara que esa lo que estaba buscando era marido y mandarnos al resto a un internado en Suiza. Enter Toto.

Aprovechando que ella estaba en el bar pidiendo un consabido vinito blanco, me senté al lado de ella a pedir mi whisky con agua. Uno de esos intercambios “Ay hooola” que son fastidiosísimos pero necesarios con este tipo de gente. “Yatta, yatta, yatta sí, si que frío ha hecho en Caracas, el tráfico es un fastidio, el trabajo nos están explotando, disculpa amiga, ¿Qué crees que estás haciendo?” Ella trató de poner cara de Bambi perdido en la Francisco Fajardo pero le interrumpí la dramatización. “Vamos, tú y yo sabemos que andas buscando anillo. Se te ve.”

Ella trató de pararse, me ha debido pegar la verdad pero yo seguí con mi cuento. “Yo quiero que tú sepas que él tiene toda la intención de pasar por cinco más como tú. Luego se va a ir a hacer un postgrado, y después cuando haya pasado por cinco más como para despedirse de la fiesta, es que verá si se casa o no. Así que tómate tu vinito, goza pero bájale dos al dedo arqueado que ahí anillo, no vas a encontrar en este sarao”.

Hoy en día la actual esposa de mi amigo se muere de la risa con este cuento. Patria o muerte. No me jodan la junta de condominio. Mucho menos a mi anillo de seguridad-

Monday, February 21, 2011

Toto en Corriente Alterna


Muy agradecido a la gente de Corriente Alterna por entrevistarme para su página Web la cual les recomiendo. Material de lectura, tendencias y vanguardia para esos días monótonos en la oficina. El link de mi entrevista aquí.

Sunday, February 20, 2011

Domenico Dolce


En medio de los whisky sours, alguien preguntó sin querer: "¿Cuál ha sido el día favorito de tu vida?". Yo simplemente pensé: éste.-

Saturday, February 19, 2011

El sexo no es como lo hacen en Cinemax


Antes de la Internet, de la sección de adultos en la tienda de alquiler de películas y de las mujeres de carne y hueso, los adolescentes de mi generación teníamos que esperar hasta la medianoche para ver a una hembra desnuda moviéndose en la cama. Con la casa a oscuras, prendíamos el televisor y poníamos el volumen en bajito para que nadie se fuera a despertar. Canal: Cinemax. Anuncio del locutor: “A continuación, Noches de Clímax.” En ese espacio, el canal pasaba películas soft porn y cuyos títulos – Noches de Lujuria, Mentiras Desnudas o Sexo y Satén – ya daban indicio de lo mala que sería la trama.

Las protagonistas de estas películas eran todas unas mamis interpretando a ejecutivas fogosas. Un vestidito ajustado y un dialogo ridículo, las llevaba de cama en cama, en su supuesta lucha por el puesto de la presidencia de una corporación. Los hombres les desabrochaban el sostén con un dedo, les quitaban las pantaletas con la lengua y las penetraban en posiciones disimiles. Ellas, daban gemidos gatunos de placer, llegando a un orgasmo veinticinco minutos después.

Ya grandes para vivir nuestras propias historias de sexo, nos vamos dando cuenta de que la realidad no ha sido como una escena de estas películas. Apartando el sueño adolescente de hacerlo con una estrella porno, ninguno de nosotros tiene el beneficio de una segunda toma, de la iluminación correcta o de una buena dirección que nos guié los pasos en la cama. En las Noches de Clímax que nos ofrece Cinemax, jamás saldrá un hombre montando una labia para que una mujer se acueste con él. En las Noches de Tuve Suerte que nos ofrece la vida, sí. Contamos con una sola toma para lograr una experiencia sexual que merezca una secuela y vamos con todo al momento de decir “acción”.

En nuestra película, la oportunidad de sexo no viene porque una ejecutiva nos pide que le revisemos su balance. Nuestra oportunidad se concreta en el momento “¿y ahora qué?” Ese, son los cinco segundos que balancean si nos vamos a quedar sentados juntos en el sofá viendo la televisión o si ella va a estar sentada encima de nosotros haciendo el helicóptero. Un chiste nervioso fuera del guión o un beso forzado que la deje asqueada, es la manera más segura de que nos pregunte si queremos más cotufas y no si queremos pasar la acción al cuarto.

Si logramos coronar el momento “¿y ahora qué?” el momento del desnudo es fácil, siempre y cuando nuestra chica tenga uno de esos vestiditos de lycra que las estrellas del porno se quitan facilito. Como no es así, nos vemos obligados a desabrochar una camisa estándar. Romperle los botones–como lo hacen en Cinemax- es sexy pero también cabe la posibilidad de que ella ponga cara de costurera traumatizada. Lo mismo con el sweater. Un movimiento brusco al arrancárselo, puede hacer que su cabeza se quede atracada en una maraña de algodón y lo que saldrá será una mal peinada viéndonos con cara de – “¿Por qué demonios me quieres ahogar?” – No es fácil.

En las películas, no importa si el hombre es un jardinero, siempre está empintado. Nosotros estamos vestidos de nosotros: hombres que se despertaron pensando que ni en sueños tendrían sexo esa noche y que ahora piensan que los bóxers con caritas de Pedro Picapiedra fue una malísima idea. Igual con las medias. Por alguna razón, creemos que ella va a perder interés en nosotros si nos tomamos dos nanosegundos para desnudarnos al completo. -“¿Y no te vas a quitar las medias?” – jamás debe ser un tema de conversación durante el foreplay. Mucho menos responder –“es que me da frío” – como anunció famosamente un pana mío. El cuento se regó y hoy es el soltero menos cotizado de la comarca.

En las películas de Cinemax no hay atracciones secundarias: nadie deja el televisor prendido en la mitad de un juego Caracas-Magallanes que pueda desviar la atención. En Cinemax, el condón se pone facilito, las posiciones varían, el sexo es inacabable y nadie le ruega en calladito al Dios de los Espermatozoides que la eyaculación precoz sea cosa de una mala noche el martes pasado. Nuestra película es todo lo contrario, pero con la diferencia de que vamos con todo. Nerviosos o no, ya estamos metidos en la cama y si algo hemos aprendido en la vida, es que no hay manera de arruinar una escena haciendo la posición del misionero. Todo lo demás ya es cuestión de movimiento y si nos sale bien, nuestra protagonista querrá retroceder la película y volverle a dar a play.-

Friday, February 18, 2011

To all the Princes of Maine, Kings of New England


Encontré esto en mi caja de recurdos. Lo escribí en el 2005 a mis chamos del campamento. Fitting to share thinking of the HNMUN crew up there in freezing Boston. Best of luck.

May you forever treasure this summer in your minds; may you always remember the colors of the sunset off Main Dock and the morning mist on your way through the field. May you relish the thrill of making it to first base in a Twilight League game, the excitement of getting up on water-skis or just the pure innocent fun of running around.

I hope you look back this winter and remember the Magic card casino playing during free time, silly songs around our cookouts and yes, even attempting to raid the Falcons. I hope you remember your cabin skit an all the pre-stage jitters you had, followed by your triumphant bow for a job well done. I pray that you smile excitedly when you are told the story of General Zaroff and Rainsford being able to yelp aloud: “Hey I’ve heard this before!” I also hope that when you see a pirate’s flag you remember Charlie and when you twist the globe around in your classroom and find a land named Venezuela, you remember me.

Most of all, I hope you take with you forever the simple lessons we all conveyed to you this summer. Be respectful of yourself and others. Be fair, even when the four-square ball game says otherwise. Clean up after yourselves. Remember that tight beds are often the nicest ones to lie down in for an afternoon. Always have a song to sing no matter how silly or inappropriate the moment (singing relaxes your mind and is a pointer the “chicas” later on in life) and never, ever, lose the opportunity to make a friend. Remember always to LISTEN. To your elders, your friends and your surroundings. In time, you’ll see that life evolves much easier if you listen to what others have to say. Take the time to listen to silence. That is the moment when you are hearing yourself.

Above all, never forget what it was to be twelve.-

Thursday, February 17, 2011

Las oportunidades pintadas en la pared

Es impresionante como una sola pared puede brindar tanto a la imaginación. La pared del consultorio del terapeuta del Rey Jorge VI en la película El Discurso del Rey es una de tales paredes. La plétora de colores difuminados plasmados a ella, la hacen ver como un pasticho de recortes. Lo extraordinario es el gran número de escenas que en ese cuarto se desarrollan y lo poco monótono que parece. No es cuestión de darle pausa a la película, sino más bien una sensación de que –al igual que el progreso terapéutico- siempre va a haber algo nuevo que encontrar.

La película también me puso a pensar en las oportunidades que se nos presentan. Poco sabía yo del rey Jorge VI, más allá de que murió de cáncer y que vio a Isabel por última vez cuando ésta abordó un avión para irse a Kenia, sólo para volver vestida de negra y untada simbólicamente como reina. Yo soy más del team Eduardo y Wallis. Personajes odiados por la historia británica pero que me producen una fascinación. Abandonar un trono por una mujer. ¿Puede el amor ser más fuerte que la obligación? Aparentemente y según lo demuestran las prendas que éstos dos se intercambiaron a lo largo de su vida, sí.

Pero para Jorge VI también representó una oportunidad. Una obligación malquerida. Tener que pararse frente al montículo a pichar por una nación que siempre lo tomó como uno más de la bancada. La guerra y su esposa jugaron a su favor en el levamiento de un espíritu altruista de unificación nacional. Sus hijas formaron parte del romanticismo de la época, su fotografía inmortalizada en la pared del escondite holandés de otra niña menos afortunada.

Pero vaya que renunciar hubiese sido más fácil que permanecer incólume ante las adversidades. Huir era la solución más acertada pero aquel afiche jamás usado «Mantén la calma y sigue adelante» probó ser el estandarte a seguir. Team Eduardo y Wallis tienen su encanto pero la película me enseñó que Team Jorge e Isabel demostraron aplomo para no desmoronarse. Poco fácil en esta era de «quítate tú pa’ ponerme yo» sentir el gran peso detrás de una corona no deseada. Me pone a pensar en todas aquellas obligaciones que he adquirido recientemente. No, I’m not fit to rule. But damn, I’ll try to govern. A fin de cuentas, es cuestión de mirar dos veces a la pared.-

Wednesday, February 16, 2011

Cuentista por Casualidad

Esta entrevista fue una nota hacerla. Me la hicieron el último día de promoción por la radio para mi libro y estaba agotado y desesperado por echarme un camarón. Fue la mejor hamburguesa que me comí mientras echaba mi cuento. Aquí el link para leerla.

Tuesday, February 15, 2011

Ch-ch-changes...

Hace seis meses salimos a almorzar a casa de mi abuela. Por insistencia de mis progenitores yo me fui en el carro con mi mamá y Bibi se fue en el carro con mi papá. Nada, divorcio pues. Manejando en silencio comencé a repartir mentalmente los bienes del hogar. Imposible. Mis papás son de esos que tienen dos lavamanos pero todo lo demás es a medias. Hasta la caja de cigarros. Mi mamá le bajó el volumen a la canción «Aire» de Mecano. Siempre que se van a dar noticias fatalistas, está Mecano como testigo. Comenzó a abrir la boca cuando a mí se me salió lo que no quería decir: «Mamá ¡no me parece! Tú estás muy vieja para divorciarte».

Mi madre me pegó en el hombro, reclamando mis fatalismos históricos (salí de ti, Margarita Gautier) y me hizo una pregunta que me cambió la vida: «Toto, ¿a ti te importaría si nos vamos a vivir a Paris?». No oí mucho más. La imaginación cobró vida y me vi caminando por la Victor Hugo, comprando baguettes de salmón. Una decadencia placentera en la Bois de Bologne. Pinturas y el mal humor de los franceses. Mis papás, mis hermanos, Josefa, las piponas, Eparquio el loro… Wait. Frenazo. «Mamá, ¿a quién te refieres con ‘nos’?»

Llegamos al estacionamiento de mi abuela y di la puerta de un solo trancazo. Mi hermana, en el carro con mi papá, dio su trancazo respectivo. Previendo la situación, nos habían dado la noticia por separado. Nos vimos las caras y nos abrazamos. Algo inusual en dos hermanos que no se abrazan sino el 31 de diciembre y sólo por aquello del «¿qué dirán?». Mis papás corrieron hacia nosotros, quizás pensando que la noticia del divorcio era mejor que esta perla. ¡Mis papás se van a vivir a Paris a volarse toda nuestra pobreza y nos dejan por fuera!

Seis meses más tarde y comprobado que las maletas ya han sido sacadas, me he resignado a la idea de que me dejan aquí como la versión masculina -pero no menos pajúa- de Ferula, la de La Casa de los Espíritus para que les cuide la casa. Un capataz pues. Seis meses de terapia interna me han llevado a la conclusión de que esto es lo mejor que les ha pasado en la vida. Trabajar como unos negros para comer «negro en camisa» todos los días de un año –la promesa es que se van un año- es la confirmación que ser adulto es chévere si se puede llegar a vivir como ellos dos.

El cambio va a ser divertido. Alejandro se encarga de los canapés y yo me encargo del bar. Esa es la versión oficial para hacerles creer a mis progenitores que quizás no sea una buena idea dejarme la chequera. La verdad es que en tres días me he pegado un intensivo de «éste es el plomero, y él el electricista, el repartidor del periódico, el que riega las orquídeas, el que riega los bonsái, el que riega a Josefa». Ahora no solamente soy escritor sino wachiman de casa. Sin uniforme porque mi mamá me dijo «ridiculo» cuando se lo sugerí.

Faltan pocos días para que zarpen. Ya yo estoy mentalizado. Los que están de capa caída son ellos. Un cambio drástico en su vida, en la de todos en realidad. Pero todo un placer saber que están seis horas más adelante que mi vida. Nadie puede regañar a alguien por un incendio o una cuenta vencida que no ha pasado. Y como no les pienso enseñar a usar Skype, se perderán el tour de su casa para ver si el cojín está puesto con el respectivo bump karateka que le da mi mamá cada vez que pasa por un sofá para que esté en la correcta posición.

¡Bon Voyage a Margarita Gautier y al Señor Magoo! Ferulo les cuida la casa (eso espero). Mientras tanto en mi Ipod solamente suena David Bowie. Ch-ch-changes (time may strain me). Until then  à tout à l'heure!" ¡Alejandro saca el hielo que se abrió el baaaar!

Monday, February 14, 2011

Amor con fecha de renovacion


Cumplieron treinta y cinco años de casados el sábado pasado. Rutinaria felicitación, regalito de él para ella, cena con los hijos, beso, él se acuesta y ella ve televisión. Celebraron sus quince años de nupcias hace un mes. Dejaron a los chamos con la tía, viaje a Europa, tarjeta de CADIVI rechazada en Galerías Lafayette, cena, hacen el amor, él lee a Dan Brown, ella a García Márquez. Cumplieron diez años de entendible convivencia. Cita en la peluquería, mensaje en el celular: “Reservé en Aprile. 9:00 p.m. TQM.” Él llega corriendo de la oficina a vestirse. La sorprende a ella acostada. Con él único peluquero en la ciudad que no es pato.

Llegaron por fin a los cinco años de matrimonio. No piensan hacer nada. Él tiene una presentación al día siguiente, ella no cabe en el asiento del copiloto por culpa de la barriga. Doce meses de aprendizaje sobre la posición idónea de la tapa de la poceta. Acordaron no regalarse nada porque andan atrasados en el pago del alquiler de la excusa de apartamento donde viven. Acaban de salir de la fiesta de su matrimonio. Ella se pone una pijamita sencilla pero atrevida que se compró como parte de su trousseau. Sale con pose de felina nerviosa al cuarto. Él yace con la camisa del frac entre abierta y en bóxers. Mandándose un cambur que vino en la cesta de frutas de regalo.

Pregunta. ¿Para qué sirve la longevidad del matrimonio? Los matrimonios, como toda licencia civil, deberían venir con una fecha de vencimiento y renovación. Pensémoslo, las licencias de conducir expiran. Cada diez años uno tiene que volver al Instituto Nacional de Tránsito Terrestre a renovarla. La cédula de identidad – nadie entiende por qué- tiene fecha de vencimiento. Como la leche. Ni hablar del pasaporte, que bastante cuesta volverlo al conseguir. El gestor de pasaportes, como los proxenetas, siempre tiene clientes.

En todo acto civil, recae en la persona decidir si quiere continuar gozando o no de los beneficios que dicha licencia le trae. Si uno no ve el punto de seguir manejando en una ciudad en la que ya las horas pico son un mito, sencillamente no renueva su licencia de conducir. Si uno decide no viajar más al exterior, por imposibilidad económica o porque está decidido que Valentina Quintero debería ser beatificada en vida, pues no se renueva el pasaporte. Ese es el meollo del asunto. Si en todos nuestros actos civiles tenemos el pleno poder de escindirnos de un contrato por cuestiones de vencimiento, entonces ¿por qué no podemos hacer lo mismo con el matrimonio?

No apostamos al pesimismo. Hay parejas que funcionan. La perfecta, la cursi, la sexual, la amistosa y la felizmente separada. Son aquellos que le pasan los años y aún se siguen agarrando la mano al salir del cine. Existen los cuentos de amores eternos. Sesenta años de feliz convivencia en la que el divorcio (a diferencia del asesinato) jamás pasa por la cabeza. Eso es una belleza y es lo que toda infanta que se monta una sábana en la cabeza se imagina que le va a pasar en un futuro. Las niñas no juegan a las divorciadas. El hombre se tarda en darse cuenta de los beneficios de la vida en pareja. O su propia madre le pide el divorcio y lo bota de la casa o se da cuenta manejando después de dejar a la novia que no puede pasar una noche más sin estar arropado en la misma cama que ella.

El ser humano tiene la virtud de enamorarse perdidamente. Por eso es que es exitoso ante las demás razas. Pero, en un mundo donde un poco menos de la mitad de los matrimonios terminan en divorcio, la connotación religiosa del acto eclesiástico en el que “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre” parece eterno. ¿Qué pasa si por mala leche uno termina casándose con una mujer insufrible que entra al Libro Guinness con el record de haber vivido más años? La afección longeva puede que remedie todos los males cotidianos pero también están los que lloran dentro de un baño porque no soportan ni como la otra persona respira. Si es así ¿para qué jugar ‘Sardinas en Lata’ por el resto de la vida?

El amor es el sentimiento más sobreestimado de todos. Se da por sentado y se banaliza en conversaciones tras anteojos subidos como cintillos en cafés de moda o en círculos ahumados junto a la parrilla de un domingo de hastío. Salvo los que se casaron por el marco de plata y el cotillón, uno apuesta a que la mancomunidad funcione. Una empresa contractual en la que ambos sostienen el mismo número de acciones, con una duración ficticia de unos noventa y nueve años. Pero ahí está la cosa. Pan Am cayó porque los accionistas eran otros. Traducido esto en términos de Maitena: la accionista nueva es Inés Duarte, Secretaria. La amante.

De acuerdo con los últimos datos suministrados por el Instituto Nacional de Estadística, para el año 2008 se sentenciaron en Venezuela unos 29.044 divorcios. 54 de ellos duraron menos de un año de casados. 7.527 (la media) aguantaron entre cinco y nueve años de matrimonio, mientras que otros 7.062 decidieron cancelar la celebración de sus bodas de porcelana -20 años- y más allá hasta completar la vajilla de la cual presumen aquellos viejitos que todavía bailan el pasodoble en el sarao nupcial del mayor de sus nietos.

Nos burlamos hoy en día porque los matrimonios jóvenes no duran pero alarma el hecho que los veteranos tampoco se soporten. Si lo más honesto que se le pueda decir a una persona en frente de un público es “si lo tomo”, entonces ¿por qué no se puede tener la conversación más franca con la persona a la que más se quiere en este mundo y preguntarse: “¿Le echamos pichón cinco años más?”? Una renovación de licencia, cuya vigencia está basada mutua y exclusivamente en el consentimiento de ambos. Decir que sí a la renovación, eso es amor. Decir que no, es más que amor. Es ser completamente sincero.-

Wednesday, February 9, 2011

Apellidos que empiezan por "A": ¿Los nuevos pendejos?


Acaba de salir un estudio de mercadeo realizado por la Universidad de Georgetown el cual establece que el poder de compra es más rápido en las personas cuyo apellido comienza con una letra cercana al final del alfabeto. Los Rodríguez y los Travieso –por no meternos con las Zubillaga que seguro agotan CADIVI el 3 de enero- reaccionan más rápidamente ante una oferta que digamos, por ejemplo y muy certeramente, yo.

La razón detrás del estudio es una cuestión de infancia. Desde pequeños nos organizan en filas o listas por apellidos. El que es Abreu o Bernárdez siempre vendrá de primero, haciendo que los Valdés o las Zambrano se sientan en desventaja. Eso hace que tomarán cualquier oportunidad que se les presente en la cual el apellido no sea una variable, para ponerse «de primeros en la fila». En una cuestión de hábito y costumbre, alguien como yo –acostumbrado por la fuerza a ser el primero- me tomaré mi tiempo en decidir.

Repaso la graduación de mi colegio en la mente y pruebo la teoría. Mientras La Gorda y yo –Armas y Aguerrevere- entramos emparejados y a punta de silbidos (bueno la verdad es que «te somos» gente simpática), alguien como Joan Zurilla tiene que entrar con la música terminada y con los dos últimos hombres de lado y lado para paliar la disparidad entre los hombres y mujeres de mi salón. Mientras el aplauso es más grande por la medalla de alguien como Abreu, la de Simmons es menor porque ya los papás han aplaudido 40 medallas y una más no varía la emoción de la rutina.

Pero ser miembro de la primera letra del alfabeto también tiene sus desventajas. En la universidad, yo fui el conejillo de indias en todos los exámenes orales. Mientras a los de la letra «Q» les preguntaban horas después «¿Cómo saliste?», a mi me tocaba «¿Qué te preguntaron». Los de mi lado constituíamos el último repaso, el balance para saber si los demás estaban estudiados o si tenían que prender un Belmont y sentarse a caletrearse el cuaderno a como diera lugar. Mi 12 era el potencial 14 de los Gutiérrez, el 16 de los Rísquez y el 19 de las Viso.

Ahora, en cuanto a compra se refiere, concuerdo plenamente con el estudio. Mientras más lo pienso, mi sequito de «A’s» éramos las personas que inventaban planes de Carnavales o Semana Santa a último minuto. Éramos los que sentaban en la parte de atrás del carro para entretener, mientras el Layrisse manejaba hacia el plan ideado meses atrás por la Sánchez. La pizza 2x1 no la adquiero por la oferta. La compro por el nivel de hambre… Ahora entiendo el turquismo de mi amigo It’s Good to Be, de apellido «R» quien no compra pizzas a menos de que haya una promoción y administra cupones como si fueren lingotes de oro. Para mí un cupón es de gente pobre. Debe ser por eso que SOY pobre.

En materia de entradas para conciertos, jamás me he comprado una en tarifa reducida mientras que alguien como Vallenilla –quien acampó en TicketMaster tres días antes de la venta- es el encargado de decirme que si no la compro hoy, no voy al concierto de esta noche. Con toda seguridad me hubiera comido el Golden Ticket de Willy Wonka. Mi papá –perteneciente a la «A»- se fumó el cigarro marcado como ganador de una promoción de Astor Azul. No puedo pretender lo contrario.

Quizás eso explique mi impaciencia para las colas, mi poca receptividad a los infomerciales o quizás, solamente confirme que soy un quedado.-

Tuesday, February 8, 2011

Noticias: Cuentos de Sobremesa

La segunda edición de mis Cuentos de Sobremesa entró a imprenta oficialmente hoy. En un par de semanas debería estar en la calle nuevamente para el deleite del público ávido de material de lectura en el trono. ¡Les aviso!

Monday, February 7, 2011

Personajes que me amargaron la existencia cuando era chamo

Soy de esa gente que creyó cuando chamo que los personajes podían perfectamente existir en un mundo colindante con el nuestro. Ver a los villanos que me amargaron la existencia fue difícil de superar. Creo que nunca lo he superado del todo. De adulto, correría a un sanatorio antes de tener que toparme frente a frente con el Pan del Laberinto del Fauno. Peor aún, con Saruman, uno de los antagonistas del Señor de los Anillos. Christopher Lee –actor que personificó al mago en la trilogía de Peter Jackson- no tiene ni idea el miedo que me causó, vestido con su túnica blanca y pelo blanco hasta la cintura. Prefiero encontrarme con los Malditos Bastardos antes que verlo a él en persona.

Estos son algunos de los personajes/momentos del cine que me amargaron la existencia cuando era chamo:


El papá de Bambi: A mí no me afectó la muerte de la mamá de Bambi. Horrible, sí pero tampoco es que dibujaron la escena como para tener que visitar a un terapista infantil. El miedo mío era con el papá de Bambi. Una figura completamente autoritaria, apática y desprovista de sentimiento alguno. “Tú madre no volverá a estar contigo, vente hijo mío”. Perro. Yo me hubiese ido directo con la señora Coneja o con el mapurite maricón a decirles: “Adóptenme” antes de tener que vivir con el Ministro de Defensa del bosque.



Glinda la Bruja del Este: Soy fan de la Bruja Malvada del Oeste en El Mago de Oz. Siempre he dicho que la quiero representar en un caso penal. A fin de cuentas, una imberbe estacionó su casa encima de su hermana, la aplastó y se llevó la herencia en los ñames. Dorothy lo único que quería era regresar a su casa. Cosa ilógica porque no hace menos de cinco minutos andaba con un fox trot sobre asilarse al otro lado del arcoíris. Así que por homicidio culposo la meto en la cárcel. Pero mi rollo no es con ella. Es con Glinda.

Esta loca desquiciada, vestida de algodón de azúcar y peinada como Museito, sale de una burbuja a decirle a Dorothy que hay que celebrar porque asesinó a la bruja más malvada del mundo. Cual profesional guarimbera, despierta a un poco de niños soldados con un fashion sense cuestionable, para que se unan a ella en júbilo. Luego envía a Dorothy por un sendero luminoso a casa de un mago para que éste le dé la respuesta sobre como volver a Kansas. Es sólo al final –cuando Dorothy ahoga a la Bruja del Oeste sin querer- que Glinda le revela que ella ha tenido el poder de volver siempre a casa, haciendo uso de las zapatillas de rubí. ¡Su madre! Glinda, la Bruja del Este es más malvada que David Carradine en Kill Bill. Alquila asesinos por encargo, ganándoselos con una sonrisa de Fruti Lupis. 


El Conde Rugen en The Princess Bride: Yo no sabía lo que era la deformidad corporal hasta que vi esta película. Un hombre con seis dedos y encima malvado. Con una cara más siniestra que la de John Malkovich, es obvio que no podría dormir después. Iñigo Montoya habla de matar al hombre de los seis dedos -el Conde Rugen- durante toda la película. Cuando el conde le mutila la cara con dos espadazos, el asesino infantil que hay en uno le ruega a la pantalla que Iñigo diga la frase: “My name is Iñigo Monotya, you killed my father. Prepare to die” y lo mate de una buena vez por todas. Cada vez que alguien dice que Ana Bolena tenía seis dedos pienso: con razón la decapitaron. El Conde Rugen me arruinó la experiencia de ser amigo de alguien con más dedos que los necesarios.


El Caballero del Santo Grial en Indiana Jones: Los Nazis son una belleza en esta película en comparación con Munra el inmortal, caballero con el cual se topa Indiana Jones al final de esta película. ¿Tú me estás diciendo que este anciano tiene 500 años sentado en un banco custodiando la copa de la vida? Como si alguien hubiese abierto el sarcófago de Tutankamón y que el faraón saliese diciendo “Por fin. Panita un Belmont ahí, vaya.” Este caballero me hizo pensar en la inmortalidad detrás de una causa. Si es buena, trascenderá tu propia existencia. Termina de morirte viejo que no das ni lastima. Lo que das es miedo.


Nicodemus el de Las Ratas de NIMH: Esta película da miedo de principio a fin. No importa que la Señora Brisby sea más buena que un pan de hallaquita, que el cuervo tenga un fetiche con el pabilo o que todo el rollo se centre en que el pequeñín tiene neumonía. Enfrentarte al búho endemoniado o ver la sangre que corre por las venas de la Señora Brisby cuando se corta con el alambre del pan Holsum que cierra la jaula de pájaros donde la metió un mocoso, es como para que durmamos con nuestra mamá de por vida. Lo peor es Nicodemus, la rata sabia que le revela a la Señora Brisby los poderes de NIMH. Si algo he aprendido en esta vida es que las manos encalladas, con uñas que no han conocido tijera, sosteniendo un collar con una piedra roja incandescente, no conllevan a pensar en la bondad. Yo me encuentro con Nicodemus en esta vida y lo único que voy a pensar es lo que le dicen a la bailarina esquizofrénica de Black Swan: “Attack it! Attack it!”


Los nómadas prófugos en Fantasía: Tardé años en darme cuenta de que esta escena en realidad es la mejor de la obra de Walt Disney. Un pueblo completo camina, con velas en sus manos, hacia el amanecer. De fondo suena un glorioso Ave María que pone a sudar hasta a Celine Dijón. Pero todo el error de esta escena se basa en su timing. Estos feligreses vienen justo después de una de las experiencias infantiles más aterradoras de todos los tiempos: una noche en el Monte Calvo junto a Chernobog, el monstruo mitológico. Emperchado encima de una colina, este demonio eslavo levanta a todos los fantasmas y muertos para una orgía del mal. Claramente, los dibujantes no tuvieron infancia.

Ahora, ¿qué juraba yo? Que con la llegada de la mañana -cuando Chernobog se cubre como si la luz le opacase el protanismo- los nómadas prófugos lloraban su muerte. ¡Éstos eran los dolientes! Podía ser la música más bella del mundo pero esto era como los que apoyan a un dictador y le van a besar la tumba en cada aniversario de su muerte. Ya de grande, aburrido en una misa de matrimonio, tocaron el Ave María y me puse a pensare en estas imágenes. Ah, ahí entendí. Pero igual, esta escena no ha debido salir en ese momento. Lo que ha debido salir es Mickey, Donald, Blanca Nieves y hasta mi mamá, brincando en un castillito inflable con una pancarta que dijera: “¡Tranquilos! El Monstruo se acostó a dormir”. No estos sin tierra con un severo corte de luz. Amargue total.-

Friday, February 4, 2011

La Rumba del Embargo

Caracas está sabrosamente twitteable. El problema es que hacerlo involucra el suicidio social como el que sufrió Truman Capote cuando desenmascaró a toda la sociedad neoyorquina en su novela inconclusa Plegarias Atendidas. Del cólera no nos podemos burlar por la sensibilidad de la enfermedad. Pero deberíamos. La lista de damnificados es la misma que la base de datos de Le Club pero nadie admite cuantas langostas se mandó en el matrimonio. Tener cólera está tan de moda como el Ipad. Cruda realidad para una zoociedad empavada.

Las situaciones bizarras no cesan en esta era de fiestas temáticas como la del amor en tiempos de cólera. Ahora le toca el turno a lo que pasará a los anales de la Historia como «La Rumba del Embargo». Sucedió anoche en un restaurant de La Castellana. Convidados allí a una fiesta, pensada para abrir nuevos espacios en una ciudad ávida de entretenimiento, nos encontramos con una grata novedad en la movida nocturna: parte de los invitados eran miembros de un Tribunal que se encontraban embargando el restaurante.

Muy tarde para cancelar la fiesta, la sorpresa se veía desde la entrada. Mujeres en mini falda se mezclaban con policías en la puerta del local, mientras que por los laterales salían muebles, mesas y máquinas de café para ser montados en sendos camiones. Adentro, no quedaban ni las phalaenopsis. Los mesoneros esperaban atentos con las cajas de licor amontonadas sin abrir, una encima de otra. Un discreto platón de tequeños pasado de mano en mano, consiguió su destino en la caja de los objetos embargados.

Un aire de incertidumbre reinaba por las esquinas. Como si a todos se nos hubiese ocurrido invadir una casa vacía y decidir que íbamos a hacer una rumba allí. Sin chaperón. Mientras se abría el bar y se llenaban los vasos con ron o whisky, la música comenzaba a medio volumen. Todos los invitados parados en un espacio hueco viendo el espectáculo justiciero: una ventana que daba a un cuarto de reuniones donde estaban reunidos la gente del restaurante y el tribunal.

Las caras largas dentro del salón de reuniones contrastaban con las sonrisas de la fiesta afuera. Una anarquía social de la cual nadie se quería ir. Era una película de Fellini protagonizada por Cantinflas, la cual tuvo su momento cúspide cuando la reunión del tribunal concluyó. Los funcionarios se levantaron, agarraron la mesa donde estaban sentados y se la llevaron.

Así no más, cruzaron la fiesta pidiendo permiso a las pelo secado que bailaban al son de los petardos de Katy Perry para poder pasar con la mesa. No se llevaron al DJ cargado pero fue lo único que les faltó. Con su ida, la música se intensificó, los tragos fluyeron y la rumba se prendió hasta pasadas las cuatro de la mañana. El embargo fungió de cotillón para una fiesta donde estar parado era la norma y el estar sobrio fue la excepción. ¿Cien cosas que hacer antes de morir? Ir a una fiesta donde embarguen el local en plena celebración. Check. Así de políticamente incorrecta está una ciudad que se niega a embargar la rumba.-

Thursday, February 3, 2011

Se busca diseñador que sueñe con la Paz


Mis amigas Bibi Nuñez y Eglantina Zingg son unas locas sueltas. Sueñan en grande y creen que todo en la vida es posible, inclusive la paz. Yo las apoyo en esa locura.  Proyecto Paz Latinoamérica es su nuevo reto: una organización no gubernamental creada por ellas, dedicada a promover la conciencia de paz en comunidades azotadas por la violencia en la región. A través de alianzas con varias organizaciones, el proyecto busca ponernos a pensar a todos con la idea asintótica de la paz y activar los motores para acercarnos lo más posible hacia ella. Su participación en actividades relacionadas con el Día Internacional de la Paz y apoyo a la iniciativa Peace One Day, están entre los objetivos de esta iniciativa que nos beneficia a todos.

Proyecto Paz Latinoamérica está en la búsqueda de un logo que represente a la organización. Para ello han abierto un concurso llamando a todos los diseñadores (o creativos locos con ideas pacíficas) para que envíen sus propuestas tanto en inglés bajo el nombre “Project Peace Latin America” como en español “Proyecto Paz Latinoamérica”. Pueden enviar cuantas propuestas quieran. La convocatoria comenzó el 1ero de febrero de 2011 y culmina el 1ero de marzo. El veredicto será emitido el lunes 7 de marzo.

El logo que quiere Proyecto Paz Latinoamérica debe reflejar el concepto de trabajo en equipo, que sea fácil de identificar y reproducible en varios formatos. Una simbología moderna pero no informal; joven pero con credibilidad. “Si le escribimos una carta a Kofi Annan, queremos impresionarlo con nuestro logo, si le enviamos una camisa, queremos que se la ponga” – dicen las bases del Concurso.

Las bases del concurso están en la página Web de Proyecto Paz Latinoamérica:

Para más información su correo es: concursos@proyectopazla.org

¡Suerte a todos los locos que piensan que la paz es posible! Necesitamos gente así.-

Wednesday, February 2, 2011

Oh she's back Honey!

Una de las cosas que más me gusta de mi Personaje del Año 2010, @akredmond es que tiene el mismo sentido del humor que yo. Ella me introdujo a nuestro guilty pleasure en la Web que creo jamás he compartido en este tea party. ¿Su nombre? Katherine Chloe Cahoon. Experta –según su página Web- en conseguir hombres europeos. @akredmond me dice que es imperativo que vayamos a conocerla para entrevistarla en el tea party. Una persona con ese nivel de autoestima es digna de «fírmame aquí mamita».

Amamos a Katherine Chloe. Es una gurú de hacer videos kitsch en donde usa ropa que The Nanny botó a la basura y le ofrece consejos a mujeres desesperadas para conseguir «the one» en algún lugar romántico de Europa. Que jamás la hayamos visto con una pareja es preocupante para su línea de ventas pero eso no nos quita el sueño. El hecho de que Katherine Chloe exista en el mundo es suficiente para darnos cuenta de que no estamos tan mal –ni tan solos– como pensamos.

Hoy, @akredmond me ha enviado con un e-mail titulado «Oh she's back, Honey!» el último video de nuestra Musa de la Pena Ajena. Comparto con Katherine Chloe el hecho de que estamos en el negocio de libros que son entretenidos pero innecesarios. Yo con mis Cuentos de Sobremesa y ella con su guía de solteras para conocer hombres europeos. Ambos hemos ido a firmar libros y eso puede resultar fastidioso porque es hacer y decir lo mismo durante todo el día. La GRAN diferencia es lo que sale en el video. Con Ustedes, nuestra ídolo Katherine Chloe. Luego visiten su página de videos (impelable el de como conocer a un tipo en un club). Toda una experiencia (de grima).-

Tuesday, February 1, 2011

La Banda del Club de los Corazones Solitarios presenta: Concurso Cartas de Amor 2011

Siempre he dicho que todos tenemos una historia de amor guardada en un mensajito del celular. Un e-mail, un Post-It, una servilleta o –porque nunca se puede ser demasiado niche– un mensajito en Griffin estampado en el vidrio trasero del carro. Sea porque estamos enamorados, enguayabados o solos pero no solitarios, siempre hay un momento del día en el cual algo nos recuerda a alguien o a algo y no podemos parar de reírnos (o llorar) como unos gafos.

Eso es amor. Inconveniente, inoportuno, descarrilado y tragicómico. Una sensación que nos saca de nuestras casillas. Un musical mental en el cual nosotros somos los protagonistas cuando no hace mucho éramos uno más del público, aplaudiéndole las felicidades a otros. Nada nos ha debido acercar al escenario más allá que la fila F, centro. Nada, excepto las ganas de contar nuestra propia historia. Esto es Odiseo y Penélope, Mickey y Minnie, Wallis y Eduardo, Liz y Dick. Esto es regalarle sentido común a Snooki. Amor, en tiempos de cólera, pero amor al fin.

Montblanc acaba de abrir la convocatoria su Concurso Cartas de Amor. No hay nada más emocionante que sentarse a escribir estas sensaciones y someterlas a concurso. Más aún, la expectativa por ver si clasifica entre las diez finalistas. He participado dos veces y es un concurso que adoro porque nos pone en contacto con sensaciones compartidas desde diversas aristas: amor al cuerpo, al perro, a la madre biológica de un hijo adoptado, al amor que se fue, al que está y al que no termina de llegar. Una experiencia que le recomiendo a todo aquel que se atreva a teclear las palabras: «Querid@ Tú».

El concurso ha cambiado un poco de formato este año. Ahora sólo se puede participar con una carta pero la novedad es que todas se van a montar en la página Web del concurso y disponible para que el público se siente a leerlas y gozarlas. Diez de ellas pasarán a la gran final el 3 de mayo del 2011.

¡Lo mejor es que volvieron los viajes como premios! El primer premio es un viaje para dos personas a Buenos Aires; el segundo una pluma estilográfica edición limitada de Mark Twain y el tercero una bolígrafo edición limitada de Thomas Mann. También hay un premio del público para la carta que más guste en la Web: un bolígrafo edición especial de John Lennon (mi favorito personal).

Todas las bases del concurso están en la página Web de Montblanc. El plazo para montar las cartas es hasta el 28 de febrero. Es una experiencia única y la publicito porque el año pasado lo comenté en este tea party. Ira Vergani a quien no conocía, me leyó, se animó, escribió una carta sensacional y quedó entre las diez finalistas llevándose el segundo premio. Hoy es tremenda amiga mía. ¡Si esto no es un cuento digno de Reader’s Digest para que mis «yo te leo» plasmen sus musicales mentales en formato de carta, necesitamos traer a la Millionaire Matchmaker a Sábado Sensacional con urgencia!

Suerte y gaceta hípica.-

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