Esta mañana estuve en el programa Libreros con Roger Michelena y la sensacional Manuelita Zarate conversando sobre la transición de mi blog a un libro. Fue una tertulia interesante debido a que no he hablado mucho de eso en otras entrevistas. De hecho, creo que ni lo he conversado en este tea party. Más allá de querer publicar o no ¿cómo se escribe un blog?
Escribe sobre lo que sabes
Lo sabroso de los blogs es que cualquiera puede tener uno. Hay tanta gente como yo que no se considera un escritor formal pero que quisiera encontrar un nicho donde ventilar sus pasiones. Porque el blog es eso: un espacio para dilucidar sobre lo que más nos apasiona. Sea el deporte, la gastronomía, la moda, el día a día, o un guayabo, para mantener un blog en el tiempo es importante recordar la máxima: «escribe sobre lo que sabes». Hay blogs interesantísimos que son hechos solamente a base de fotos. Me encantan. Sin tener una sola palabra muestran las imágenes que inspiran a una persona a ser como es.
No te auto limites por el «¿qué dirán?»
La pregunta a hacerse antes de abrir un blog no es si la otra gente consideraría interesante lo que uno tiene que decir. La gran pregunta es si a uno le parece interesante. Sin pensárselo mucho. No podemos pretender abrir un blog y tener 80 comentarios por cada entrada que publicamos. Este blog tiene tres años de haberse comenzado a escribir y la gente no comenta. Leen pero no comentan. Me dicen que se lo leyeron cuando me ven en persona pero no comentan. Preocuparse por los demás es la manera más sencilla de caer en la temida página en blanco: «¿qué puedo decir que guste?». Alguien twitteó ayer: «Debe ser agotador ser políticamente correcto». No auto limitarse por lo que dirán los demás es una porción del éxito en los blogs.
Tú vida no es tan interesante como crees pero échale pichón a probar lo contrario
Ahora bien. No podemos negar que nos leen. Sea porque son asiduos Yo Te Leo (los quiero) o porque tipearon en Google «la pollina de Lila Morillo» y cayeron en el blog. Yo encuentro que las historias del blog que más gustan son las que todos se pueden relacionar. Una historia divertida sobre Josefa se disfruta más porque todo el mundo tiene, ha tenido o tendrá una Josefa. Una historia divertidísima sobre una borrachera que me metí en Le Club no tiene sentido sino para mí. La puedo publicar pero bajo la advertencia mental de que nadie se goza las peas de otro. Salvo que yo amanezca en el lecho nupcial de unos novios, historia que todavía no me he atrevido a contar. El reto es a publicar contenido que sea interesante y creativo. No todos los días se logra pero a veces, es lo suficientemente bueno como para querer volverlo a leer.
El felpudo que dice «Guercom» es más memorable que uno escrito como se debe. Por niche.
El nombre del blog. Yo cometí el error y lo reconozco ahora de ponerle Conversations Overheard at the Mad Hatter’s Tea Party. Es sensacional y todavía me gusta pero fue un error. Hubiese sido más lógico, más fácil y más pronunciable llamarlo El Blog de Toto Aguerrevere. Siéntanse originales pero no hagan lo que hice yo. Sí, si tengo las tetas grandes es el blog de Maiskell y es genial. International Man of Misery es el de Nixon Vega y es de aplauso. Una Gordita en un País de Misses es como para leerla todos los días. Lo primero que va a llamar la atención es el nombre. Tener que explicarlo «es como los cuentos que me chismearon de la mesa de té del sombrerero loco» es un franco fastidio.
¿Reality Star o Cómodamente Anónimo?
Lo otro que hay que pensarse es sobre el anonimato en el blog. Yo fui muy franco –o muy fetichista- al querer exponer mi vida en esta bitácora como si fuese un reject de Protagonistas de Novela. Fotos de mi familia, mi nombre, lo que hago y a donde y con quien salgo está reseñado aquí a tal punto que gente que no conozco se refiere a un tipo de verde como «verde Eparquio». Yo estoy contento con ello porque soy así pero tiene toda una cantidad de limitaciones. Una y la peor es no poder hablar de ciertos temas que me inquietan. Al ser conocido por ejemplo, no puedo hablar de sexo porque recibo una llamada al día siguiente de «mira, mijo». Aquí ya no es qué dirán. Es más bien tener que recibir una llamada de tu mamá preguntando porque las tías dicen que uno estuvo en el Dallas en horario de oficina.
La otra cara de la moneda es un blog como La Cagada. Pedro su autor es una persona completamente anónima. Ni sus amigos saben que tiene un blog. No hay fotos, no hay nada. Y es uno de los mejores blogs de los que yo leo. Pedro puede ser anárquico cuando le plazca, cursi si quiere, aniquilador siempre. Es la prueba de que los dos blogs –el conocido y el anónimo- funcionan. Con el blanco y negro de que a mí me paran en la calle y a Pedro no. Y ambas opciones son buenas y malas.
Constancia, Constancia, Constanza Ginner.
Lo más importante de abrirse un blog es estar claro en una cosa: eres solamente tan bueno como tu última publicación. Insisto siempre en que el éxito de un blog es la constancia. La plena y pura constancia de que si vas a escribir, es porque vas a hacer tiempo para actualizarlo. Hasta que te aburras o decidas que tu historia ya está contada y te despidas. La cantidad de blogs abandonados abunda en la red. Una lástima puesto que varios solían ser buenos. Para su autor, el reto está en ponerse metas. Escribir una entrada semanal, dos o todos los días. Eso depende de la pasión y el tiempo de cada quien. Lo importante es saber que para leerse a si mismo y para ser leído por los demás hay que tener contenido actualizado.
¿Viste lo que escribió el niñito Aguerrevere?
Con los comentarios dejados por los demás, se toman con soda. Yo no comento sobre los comentarios que me dejan aquí porque siento que cuando publico una entrada en la cual trabajé, ya no es mía sino de los demás que quieran leerla. Para mí cumplió su cometido. El espacio de comentarios es el mini blog de los demás. Si hay una duda o posición interesante –y las mejores: la diferente- pues se toma el tiempo de responder. A veces los comentarios duelen. A veces no. Pero es la prueba de que no tenemos a Dios agarrado por la chiva solamente porque nosotros tenemos un blog y el otro no.
Yo salí con Bridget Jones
Promocionar el blog es difícil. Sobre todo al comienzo. Nadie te lee. En serio, nadie. Por eso es que la mayoría de los blogs son abandonados en el primer mes de apertura. Mi recomendación es comenzar a leer otros blogs. Hacer comentarios interesantes, escribir sobre posiciones antagónicas o similares a lo expuesto. Con el tiempo esos bloggeros comenzarán a leerlo a uno. Lo importante es la constancia y la pasión. Sin desanimarse. Es el perfecto espacio para relajarse. Si es bueno, como todo en la vida, la gente vendrá. De 35 visitas diarias en junio de 2008 a 800 en el 2011 se gasta este tea party. No me vanaglorio porque cuesta pero es un privilegio escribir. Porque primero y antes que nadie, me lo gozo yo.
¡Al horno Twitter! No seamos flojos
Twitter es otra herramienta para promocionar pero hay que tenerle cautela. En mi caso, Twitter me roba del 80% de las historias que hubiera contado de no tenerlo. En 140 caracteres dije el mejor chiste o conté la mejor historia. ¡Qué fastidio desarrollarla! Pero si se puede probar con un mini cuento cómico y después expandirlo en una historia en el blog, funciona de maravilla. La cuestión es batallar la flojera de hacerlo.
El Evangelio según San Yo
Para todo lo demás: creatividad y gozadera. Hay días que amarán su blog. Habrá momentos en los cuales desearán cerrarlo y borrar toda su existencia de la Internet. Le echarán la culpa sobre su miseria o estarán agradecidos de haberlo abierto. A mi me cambió la vida. Y hay días en que no lo soporto. Pero con la constancia, creatividad, un buen nombre, cautela con la privacidad, y ganas de contar un buen –o mal- cuento, se puede crear una gran bitácora. ¿Lo mejor? Llegar a un día en particular y poder leer lo que estabas haciendo exactamente hace un año. ¿Cómo te sentías? ¿Quién eras? ¿Qué te parecía importante en ese momento? Lo sabroso, es que eso es la prueba de que no hay mejor día como el que vas a leer hoy.-
Cualquier pregunta a la orden. En este tea party no se cobra comisión. Mientras más blogs, mejor.-