Monday, January 16, 2012

Mi Experiencia con los Haters

Lo que me gusta del Twitter es que yo puedo jugar a ser periodista. El nicho que me he cavado es contar una noticia desde la perspectiva del humor con la esperanza de aligerarme un día que no se perfila fácil. La cuento como a mí me gustaría que me la contaran. No soy quién para decir si la forma en la cual yo twitteo gusta o no, sea relevante o no. Siempre he dicho que la genialidad del Twitter es que cualquiera que se sienta atraído puede seguir a otro sin tener que presentarse. De no gustar, el unfollow es una opción maravillosa.

Interactúo con mi gente todos los días, bien sea por el libro, un tweet o porque alguna fanática quiere entradas para Chino y Nacho y jura que porque yo tengo unos cuantos seguidores tengo ese poder. Es muy poco el feedback negativo que recibo y, de llegar, casi siempre viene con otro punto de vista argumentado el cual siempre se agradece porque me parece sensacional que todo el mundo se forme una opinión razonada. Eso que cuenta la gente famosa sobre personas que les escriben insultándoles sin razón alguna no me pasa. O por lo menos no me pasaba hasta que decidí twittear lo siguiente:



Eso me valió 573 Retweets. Cuando me retwittean dos o tres veces, me alegro porque la pegué del techo (nada más triste que un tweet incomprendido) y pronto lo olvido. Cuando me retwittean 500 veces, me paso todo el día eliminando e-mails de “Guarimbera1 is now following you on Twitter”. Es una seudo fama momentánea. Lo que no había experimentado es que con ese tweet también llegaron hacia mí lo que jamás había vivido: los Haters.

Los Haters en este caso en particular son las personas que imagino simpatizan con la posición del Señor Presidente, luego otros cinco sin distinción política que les pareció medio tonto el tweet y finalmente mi mamá que no lo entendió. Todas son validas porque si yo tengo el tupé de criticar a la opción oficialista, no puedo pretender que no haya otra gente que no concuerda con lo mío haciendo lo mismo. Pero mientras me decían tonto, imberbe, mediocre, oligarca chupa Obama, novio de María Corina, etc. me ponía a pensar: ¿Chávez no hizo todo lo que yo dije en ese tweet? Se enfermó, es verdad. Gastó bastante real, ¿cuál Presidente no?, reorganizó el Gabinete que da gusto y fue besado por Miss Mundo. Todo eso está en fotos, gráficas, y primeras planas de cualquier periódico. Entonces, ¿cuál es la arrechera?

La arrechera es esta: Venezuela necesita a juro descargarse. A juro. Estamos mal… mentira, hasta Adriana Azzi se fue del país, estamos jodidos. Pero salvo en la sobremesa familiar no hay un ente oficial donde uno pueda ir a decir “yo estoy arrecho”. No existe una Oficina de Venga y Reclame Su Arrechera. Eso nos ha llevado a saciar nuestra rabia en Twitter. De decir que estamos hartos de la cola, del secuestro, de Mario Silva y de que estemos en una iglesia y que no haya aceite para prender el velero (se han visto casos). Y no contentos con eso buscamos al twittero que tiene la opinión completamente contraria a la nuestra para hacerle sentir y saber que él es un bolsa. Yo lo hago todos los días de mi vida. En algún momento la cuenta @PresidencialVen me va a responder y decirme “si pana, lo entendemos no te cae bien Chávez. Supéralo”.

Pero ¿qué se gana con eso? ¿Qué se gana con escribirle a alguien cuya influencia política es del 0,000000000001% y eso porque convenció a la que plancha a que se inscribiera en el REP que merece morir por retrasado? ¿Qué gano yo con responderles de vuelta? Se me ocurre el alivio. Por lo menos hicimos sentir nuestra voz y descargamos la arrechera. Pero ese “alguien” rara vez es la persona o el ente indicado para canalizar la ofensa. Las propagandas oficiales siempre dicen que ahora el pueblo sí es escuchado porque tiene voz propia. Me parece irónico, pues de haberla no imagino que nadie gastaría su valioso tiempo haciéndole frente a un tweet tan tonto –pero tan certero- como el mío. Entonces, no hay voz. Solo hay retweets. Y Haters.-

3 comments:

Anonymous said...

El detalle está que la intolerancia manda a cada minuto y tal cual: no hay taquilla de por medio para quejarse de un lado o del otro, y mientras no entendamos que el asunto son ellos y no ese "nosotros" que se queja de los de arriba pero que cada día se comporta más como animal que como hombre. BTW gracias por arrancar a escribir again.

Maiskell said...

Totón,
No leí tu tweet cuando lo escribiste, pero en caso de que quieran reconstruir el paso del presidente por el país, con tu tweet queda clarísimo!
Besos

marlonmujica said...

Yo diría que son personas que buscan excusas para arrecharse, leemos titulares más serios en TODOS los periódicos para molestarnos por simples tweets, ahora es que lo leo y me pareció genial por cierto

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