Friday, June 15, 2012

Hilly Holbrook anda suelta en Caracas


Las cosas de las que uno habla en público sin saber que hay alguien oyéndote. Aprovechando un relajo en el trabajo, me fui con Bibi mi hermana y Lucía mi sobrina a la 4-D para comernos un helado. Lucía está en esa edad en la que solo dice una palabra: “Toto”. Y por supuesto el pequeño gran egocéntrico que hay en mí no puede sino estar derretido por la chama.

Con mi MP3 de autoestima al hombro, entramos a la heladería a pedir nuestros helados. A la derecha de la entrada había un grupo de cinco mujeres de no más de 30 años disfrutando de lo que me imagino debe ser  una tarde de “girls who do nothing”. Junto a ellas había un coche el cual Lucía señaló con emoción. Esa cualidad de Lucy es chévere, jura que todo el mundo de su tamaño es pana. Para muestra de un botón, el otro día abrazó a Tibisay la escultura ultrajada:

Volviendo al cuento. Generalmente cuando Lucía se emociona con otro bebé, la mamá de turno voltea y sonríe. Hay un mini jueguito de flirteo infantil y listo. Entre la mamá y yo claramente. Lucía no sé que es lo que hace. Lo que me extrañó fue que esta vez la mamá me vio con cara de bolsa. Yo tengo cara de bolsa pero esto fue bolsa con odio. Y ahí sí que no te lo tengo.

Bibi y yo compramos los helados y nos sentamos en una mesa contigua a las cinco mujeres. La verdad es que era una tarde importante pues Bibi me iba a contar que fue a hacerse el primer eco de su segundo bebé y el médico le dijo “no sé qué es pero si no es niña, es varón”. Aparentemente la medicina es peor que las encuestas presidenciales.

El problema es que el cuento pasó a segundo plano, pues las vecinas tenían un cuento mejor. Uno puede decir que oír conversaciones ajenas es lo más mal educado del mundo pero yo los reto a que se sienten al lado de Hillary Clinton y no paren la oreja y le monten una antena de DirecTV para ver qué dice. (No sé porque dije Hillary Clinton. ¿Quién demonios se sienta al lado de Hillary?)

Era imposible no oírlas la verdad. El tono agudo de la líder del grupo –"catira por supuesto", dijo Bibi- se oía por toda la heladería. Le contaba a sus amigas de cómo iba a despedir a su muchacha de servicio. Está bien, hay gente que no funciona. Pero si eres la versión criolla de Hilly Holbrook la de The Help no funciona ni con enchufe.

Estas son algunas de las perlas dichas por ella en la conversación:

“Es que imagínate yo la voy a despedir porque no sabe hacer maletas. Y brother, Miguel no se la va a calar porque él es súper perfeccionista haciendo maletas y le choca una arruga”.

(Lo que ella no sabe es que claramente su Miguel es gay).

“Y además uno le saca la visa para llevársela a Miami y después le pregunta si le parece mejor Miami o Panamá y brother ¿ustedes saben lo que me contesta? Que Panamá es como de chinos y ahí la ropa es horrible. ¿O sea qué se ha creído ella que puede decir esas cosas?”

(Mi reina, si tú le diste el privilegio de viajar porque no sabes cómo se agarra una escoba, claramente ella va a tener criterio de locaciones).

“Y encima me pidió 300 dólares. ¿Qué va a hacer con 300 dólares?”

(Lo mismo que tú, gastarlos. Pero yo no soy quién para decidir si la que se va a comprar un mono Juicy Couture es ella o tú).

“Pero y además sabe que nos vamos otra vez de viaje, pero sabe que está advertida porque no sirve el almuerzo a la hora y Miguel viene todos los días a la casa y tiene que comer en punto porque si no se le descuadra todo el día”

(Mentira, Miguel no es gay. Miguel es una ladilla).

“Pero eso no es todo, le he dicho que esos ganchos no los puede usar para guindar la ropa y que si me va a doblar las sabanas me tiene que esperar para meterla en el closet porque a Miguel, brother, que no le gusta que ella esté en el cuarto sola"

(Claramente Miguel tiene problemas, brother).

"Y yo le pago 7 millones que no se los merece."

(Nota: confieso que en este momento Bibi me agarró porque me iba a ofrecer como servicio).

"Y entonces ayer salió con que si las cosas van a ser así, entonces que ella no se quiere ir para Miami. ¿Tú has visto? O sea, brother, que malagradecida. No, no mañana se va”.

Yo no sé cómo esas mujeres no se dieron cuenta que tanto mi hermana como yo estábamos casi que montados en su mesa. No habíamos hablado en quince minutos salvo para decir: “Lucía cállate que estamos oyendo a la pendeja de al lado”. El helado no era más que un recuerdo pero los dos estábamos tan atónitos que no podíamos hablar. “Chamo, qué heavy”, me dijo Bibi. “De pana que esto no lo había visto yo ni en Cenicienta”, le dije yo. Es verdad, a Cenicienta no la botaron.

Las mujeres seguían hablando sobre la muchacha de servicio y nosotros decidimos irnos. Pero sin decir nada, ya Bibi y yo sabíamos lo que teníamos que hacer. Con Lucía entre los brazos nos dirigimos hacia ellas. La frase textual fue la siguiente:

“Hola, mira disculpa que te interrumpa. No pude evitar oír tu conversación pero yo estoy buscando una muchacha de servicio urgente para que me ayude en la casa y la tuya suena perfecta. ¿A qué hora la botas para irla a rescatar?”

Salimos con las tablas en la cabeza a punta de insultos pero eso no nos importó. La catira seguro sigue hablando de nosotros con sus amigas en una de “¿pero tú has visto? Seguro son chavistas!”. Y todavía sentimos que lo que hicimos fue lo correcto.

Hay gente que no sabe que el servicio es la forma más noble de trabajo. Que hay que echarle pichón para lavar una poceta que no es tuya y que hay que tener guáramo para planchar un mantel blanco. Y como todo trabajo, cuando está bien hecho se remunera y se aprecia. Pero más se aprecia cuando una persona accede a formar parte de una familia que no es la suya. Donde todos se sienten iguales y se responsabilizan por el bienestar del otro. Porque eso es el servicio: familia. Donde el afecto y el respeto siempre deben ser mutuos.

Así se ha pensado toda la vida en mi casa. Por eso cuando alguien se mete con el servicio, se meten con gente como nosotros. Y Lucía. Solo porque Lucía es cuchi. -

5 comments:

Gaby B said...

Para muestra un boton, la gran Josefa! el personaje favorito de este tea party! :)

Lourdes said...

Pero qué le pasa a esta mujer??? con "mojones mentales" como esos, el mundo seguirá siendo una porquería. Quién se cree ella para tratar, como bien dices, a la persona que le echa pichón y que tiene que limpiar las porquerías que ella es incapaz de recoger porque seguro es una INUTIL???!!!

De pana que esto me dejó perpleja!...

De paso, no pude parar de reirme viendo cómo Emiliana sonreia junto a Tibisay y cómo "jugaron" al MakiClub!....

P.D. Sería posible remover la verificación de palabras? es que cada vez están más juntas las letras y es un rollo, ahora no veo nada!....creo que iría bien escribir y luego que tú mismo apruebes los comentarios!...=)

Bela said...

Totin, bienvenido a mi mundo! eso es lo que escucho de las venezolanas viviendo en México.. y en mi caso "the help" es más que servicio es familia que siempre está ahí cuando los míos están en Caracas, esas jevas merecen cachetadas con sus Tory Burch.

Susana said...

Increible lo ridicula que es la gente! Lo tuve que compartir por FB porque me parecio una responsabilidad social!!! Y estoy completamente de acuerdo con Bela...por favor a cachetada limpia con las Tory PERO por el lado del monograma para que les duela mas!

Y por cierto, me encanto lo que hicieron antes de irse! Yo hubiera hecho lo mismo sin dudarlo un segundo!!! Jajajaja

Saludos desde Miami,
Susana :)

Anonymous said...

Y después nos preguntamos cómo el chavismo ha llegado tan lejos...

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