Tuesday, September 11, 2012

Maratonistas Insufribles



El maratón es como el ratón: insufrible solo que en más cantidad.” – Proverbio maracucho.

Últimamente me ha crecido una barriga por la cual no me disculpo. Entre la caña y las arepas, cuesta plata mantener una lipa. Pero ya ha llegado un punto en el que no me puedo ver los pies cuando me baño por lo cual he decidido que es hora de comenzar a hacer ejercicio. No es mi pasatiempo favorito del mundo pero tampoco quiero ser el hombre que tiene cinco meses en estado.

Como no me gustan los gimnasios, trotar ha sido mi mejor opción. Correr es un ejercicio chévere debo decir. A menos de que te persiga un doberman pues, ahí es como necesario. El problema es que para el momento en que me doy cuenta de lo fuera de forma que estoy, he corrido demasiado lejos del carro. Pedro Penzini nos mintió con sus consejos. No había que darle una vuelta al parque sino a una parada de taxis. Por si acaso nos arrepentíamos. Como más sensata la cosa.

Por eso es que no entiendo a los maratonistas. ¿No se han dado cuenta de que ahora todo el mundo entrena para un maratón? Yo tengo mínimo diez amigos que lo único que hacen es correr maratones dentro y fuera del país. Son el Modelo de Naciones Unidas de la carrera plana. No los juzgo pues debe ser todo un reto. Pero ¿entrenar para correr 42 kilómetros en un solo día? La única forma que yo corra esa distancia es si me dicen que el último Ni-Ni vive en esa calle.

Mi gran problema con los maratonistas es que son echones con su entrenamiento. Sin importar el tema de la conversación en la mesa, siempre encuentran la forma de hablar sobre el maratón. Mencionan su rutina de dieta más veces que una Miss en entrevista de radio y hablan sobre zapatos de tenis como quien habla de tetas. Yo por mi usaría los zapatos con rueditas en la suela. Llegaría como más rápido a la meta.

Lo otro que me molesta de mis panas maratonistas es que están llenos de excusas lo cual le quita lo divertido a tenerlos como amigos. Una invitación para caerse a palos siempre es rechazada con un “Men, me encantaría pero no puedo. Mañana corro con Johnny a las cuatro.” Johnny es el entrenador. Johhny es Dios. Si una excusa de un maratonista no comienza con “Johnny dice”, el cuento está mal echado.

Y eso es solo el comienzo de su entrenamiento. Después viene su exposición de relaciones públicas a través de las redes sociales. Quien otrora ponía una foto de perfil de si mismo empinando una botella de ron, ahora pone una donde se rocía una botella de Gatorade en la cara. Quien antes usaba el Twitter para comentar sobre la rumba en la que estaba, ahora lo usa para poner mensajes de “yo quiero, yo puedo, yo voy.” Son más cursis que leer a Paulo Coelho en una caminadora.

Más de una vez me he acostado amanecido de una fiesta y ya leo a mis amigos arrancando para el maratón de turno. Luego en la tarde les escribo para ver cómo les fue. Lo único que me contestan es que Johnny el entrenador les dijo que mejoraron en un 300%. “Aja ¿pero que te ganaste?” les pregunto. “Nada -me dicen- solo que mejoré mi tiempo.” ¿O sea que uno corre un maratón para mejorar su tiempo únicamente? ¿Dónde está el trofeo? ¿La beca tipo Forrest Gump? ¿La ciudadanía automática de la Republica de Kenia?

SI es cuestión de recortar tiempo, creo que hacen falta incentivos para ganar la carrera. Si yo fuera Johnny, les daría a todos un iPhone y les pondría un choro detrás para que vean lo que es correr. Además en las tres horas que se tardan también podrían hacer algo más. Tipo correr mientras arman carpetas CADIVI o pitar con un megáfono a los pavosaurios que insisten en usar shorts tipo tanga. Pasar tantas horas corriendo solamente es como para pasarles por al lado con un Segway comiéndose un Bati Bati para que vean lo que es ahorro de tiempo.

Yo mientras tanto doy mi vuelta rebaja lipa por el parque sin echonerías ni excusas. En algún momento mis amigos maratonistas volverán a la normalidad. Gracias a su diosa Nike, la temporada de carreras no es todos los meses y sé que pronto vendrán a mi casa para emprender el único maratón que verdaderamente vale la pena: sentarse a ver El Señor de los Anillos  sin que se te duerman las piernas. ¡Eso sí es un deporte serio!

12 comments:

Anonymous said...

La mayoría de los maratonistas de hoy empezaron con la excusa de "bajar la lipa", luego se transformó en estilo de vida. Expande tu perspectiva y obsérvalo como una pasión más.

MdlA.- said...

Yo también empecé para bajar la lipa y la semana pasada me encontré trotando ¡Con gripe! (¿qué mejor excusa que tener gripe para no hacer ejercicios en la vida del flojo?)
Aun no he ido a ninguna carrera, pero me di cuenta hace poco que ya troto 5K en la mañana. Por lo menos ya no me voy a limitar de inscribirme por pena a que me recojan deshidratada, tirada en el medio de la calle a los 500 m.
En fin, se le agarra el gustico.

Anonymous said...

Yo tambien empece por bajar la lipa, luego sin darme cuenta me atrapo, cambie beber y fumar por entrenar, ahora no puedo dejar de salir a correr ni un dia. Me anime a hacer una carrera de 6 kms hoy en dia ya he completado 21, con mira pronto hacia los 42. Probablemente termines como nosotros "Los locos que corren" Saludos

AnaCili said...

Toto estoy contigo! Yo nada mas corro si me estan persiguiendo, y con una metralleta porque si es una navaja me les enfrento. Salud!

Captain Arepa said...

Francamente, los maratones son tan atractivos para mí como un río lleno de pirañas en plena sequía. Prefiero caminar rápido, y si quiero sudar para quitarme la lipa, pues me pongo un mono y la chaqueta de esquiador que me regalaron de Suecia. Saludos!

Anonymous said...

jaaajajajaj ame este post! tienes razon son unos echonetos! ajajajaj y yo tmbn necesitaria a la planta y yare enteras detras de mi para poder completar 42k

Anonymous said...

totalmente de acuerdo! voy a poner tu post en el facebook de todos esos corredores echonetos que lo unico que hacen es inundar mi news feed con pendejadas de sus entrenamientos y carreras

Chemi said...

Asi como hacen en NYC, esta carrera si me motivaría!

http://nycbeerrun.com/about

César said...

Ciertamente hay Maratonista echones, pero no todos lo somos. Porque más allá de ser echonetos, estamos orgullosos de las metas logradas y tratamos de compartir nuestros logros con nuestros amigos y la sensación que se siente al cruzar la meta en el maratón, solo lo vives ese dia. Atrevanse a cruzarla, nada se compara con eso!

Arianna Arteaga Quintero said...

Los sifri runners son un fastidio, te lo digo yo que me voy a casar con "Jhonny"...

Anonymous said...

De acuerdo! Los maratonistas y triatlonistas, el iron man, el medio maraton... esos son temas de los que ahora tomo el mundo habla y discute como si fuera ir al supermercado. Buenisimo quienes han agarrado la moda de correr, trotar, bicicletear, etc sin mayor fin que ganarle a un reloj, se debe de sentir buenisimo. Pero hay gente que no nos gusta correr, que apreciamos nuestros meniscos, nos gusta salir de rumba y despertarnos tarde cuando podemos. No me trates de convencer! No lo voy a hacer! no es cuestion de compartir los logros, yo los celebro por ti y brindo por tus logros maratonicos. Pero es el mismo cuento que las mamas primerizas que te cuentan hasta cuantas veces ha ido al bano su retono, el bebe es adorable, tierno y todo lo que quieras pero se da el caso de Too Much Information!!!!

Anonymous said...

Que va lo que soy yo corro por perro o por choro, tengo dos mar atomistas que no me alcanzan en el de palos ni de vaina, ademas eso de estar tomando se el tiempo cada dos días es insufrible, salud

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...