Tuesday, November 6, 2012

La Profecía Bipolar


 
Esta tarde recibo un mensaje de texto críptico de una amiga diciéndome: “¿Tú estás bien? Es que tengo un mal presentimiento desde hace dos semanas contigo. Y yo soy medio brujita en esto así que por favor respóndeme.” Esto es el colmo. Suficiente con que Adriana Azzi dice TODOS los domingos que voy a tener un problema con una escalera como para que me vengan a echar a perder un martes donde me la he pasado fenomenal después de una muy necesitada limpieza de dientes por encías inflamadas a causa del estrés.
-Sí, le respondo, todo bien. Con dientes más blancos, incluso.
-Ah ¡menos mal! Es que en serio es un presentimiento horrible pero es que puede ser una cosa o malísima o algo demasiado bueno, eso es lo que no sé. Pero tranquilo que te prendí una velita.
Esto me caga la tarde.
Una cosa es que te digan que tuvieron una pesadilla contigo. Eso suele suceder, considerando mi nariz y, hasta esta mañana, mis encías nerviosas. Otra es que te digan que soñaron contigo dónde estabas tú cantando encima del capó de un carro en pleno Wisconsin. Nunca he estado en Wisconsin pero apuesto a que ahí se canta. Ahora, que te lancen la profecía Sybill Trelawney del presentimiento bipolar es una patada a la semana.
Por ejemplo, asumamos que me gano cien millones de Bolívares. Eso es algo perfecto ¿verdad? No sé en donde porque no tengo planes de ir a Quien Quiere Ser Millonario y ninguna vendedora ambulante del Kino me ha dado la confianza como para hacerme pensar que ese es mi Golden Ticket. Pero digamos que me los gano.
Por un lado es fenomenal. Soy millonario (yo claramente no tengo idea de si eso es ser millonario pero me parece una suma buena para tener en mi cuenta corriente). No me tengo que preocupar por mucho hasta que todo lo pierda en una juerga en Le Club donde invite a todo el mundo porque así sería yo si me dejaran: un millonario alcoholizado que compra a sus amigos a punta de caña.
Pero ven, ahí empiezan los males. Me gané unos reales y ya estoy pensando en que me voy a rascar. Eso no debe ser bueno. Y tampoco soy de la gente que los va a donar a una institución. Los calvos estamos exentos de ser generosos con nuestro dinero. Es el precio que paga la Humanidad  por permitir que gente como mi padre y madre se mezclen libremente y traspasen una genética capilar nefasta (y ya que estamos en el tema de la culpa, inflamación de encías por estrés).  
Segundo, debe ser horrible ganarse la lotería. Porque no le puedes contar a nadie. Yo anuncio que me he ganado cien millones de Bolívares en Twitter y en menos de cinco minutos está mi hermano, el ladrón y un testigo de Jehová en la puerta tocándome el timbre.
A eso me refiero de una profecía bipolar. Me puede pasar algo buenísimo que termina siendo horrible o algo malísimo que hay que buscarle un lado todo Pollyanna para ver cómo nos contentamos. Yo soy lo máximo encontrando razones para estar alegres dentro de la miseria. El nombre Pollyanna es una miseria, por ejemplo. Pero uno se alegra cuando se da cuenta que Corín Tellado es una autora que escribe novelas sobre Pollyannas promiscuas. Pero qué fastidio tener que esperar a que algo malo pase para Pollyanizarlo. Es muy cursi.
Así que por mi sanidad mental he decidido que la mejor solución es borrar a mi amiga Brujilda de mi lista de contactos en el celular. No es definitivo, la agrego de nuevo la semana que viene. Pero si me va a decir algo bueno prefiero que me diga: “tus encías van a estar rosaditas para el viernes”. Y si me dice algo malo que me diga: “cepíllate bien y no fumes tanto por si acaso.” Eso sí es una profecía digna. Pero no una bipolaridad de la cual me tenga que estresar cuando ya pasé por una inflamación de encías que casi me hace arrancarme la boca del dolor.
P.D. Y si me pasa algo malo le dejo todos mis bienes terrenales a Alejandro mi hermano. Excepto mi lonchera de Meteoro. Esa hay que mandársela a Sara Daza.
P.D.D. Y si me pasa algo bueno me imagino que lo contaré en el tea party. ¡Qué angustia!

2 comments:

Ora said...

A mí esta parte: "Yo anuncio que me he ganado cien millones de Bolívares en Twitter y en menos de cinco minutos está mi hermano, el ladrón y un testigo de Jehová en la puerta tocándome el timbre." me arregló el día. Me reí sabroso imaginando a tu hermano pidiéndote plata para comprar una membresía en el hotel donde la compró hace tiempo con la tarjeta de crédito.

A ti no te va a pasar nada malo, capaz era lo de los dientes y ella se retrasó en el anunció. Beso!

Tinker said...

Jajaja Scoobs tu tranquilo que lo que contaras en el tea party sera algo fabuloso!

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