Friday, March 23, 2012

El Caos de la Cachifa Competente

La palabra “cachifa” es extremadamente fea, y sé que ni por error se usa, pero hay títulos que suenan perfectos así que lo dejo así. El hecho es que Josefa se fue de vacaciones. Todos los años se toma un mes y se va para Colombia. Nunca sabemos cuándo es que es que se va porque ella siempre lo posterga. Por ejemplo, no se va si la Serie del Caribe no ha terminado. Pero cuando se va, en mi casa se respira tranquilidad.

Josefa By Day es un caos. Todos los días me toca el mismo desayuno, un menú que ella me ha impuesto solo porque alguna vez en 1991 mencioné que me gustaban los huevos revueltos. "Radar de los Barrios" y "Mujeres en Todo" es un must por la mañana así como "Casos de Familia" en la tarde. Pero Josefa By Night es peor. La cena no está lista sino hasta que Leopoldo Castillo termine de hablar. Y de ahí en adelante eso es deporte y "Nuestra Belleza Latina". Cerca de "Buenas Noches" se queda dormida en la silla y hay que empujarla un poquito porque no sabemos si está muerta.

El día que se fue, un muchacho que viene aquí se ofreció para acompañarla hasta el terminal de autobuses y ayudarla con las maletas. Él no se pudo montar en el taxi. Tal fue el arsenal de cajas, maletas y jaulas de pájaro que Josefa se llevó que el muchacho sencillamente no cupo. Josefa es como el Grinch de las Cosas Inútiles. Hace dos años se fue con una manguera enrollada bajo el brazo. Ahí dejo esa perla.

En su suplencia quedó “Amelia”. A la mañana siguiente de comenzar a trabajar, la mesa del desayuno estaba puesta como si vinera a cenar el último rey de Escocia. Una ensalada de frutas en la que había hasta un adorno de kiwi me esperaba. “¿Qué desea de desayunar Señor Toto?”, me preguntó. Luego añadió: “Yo por respeto le voy a decir Señor Toto porque no me sé su nombre de verdad”. Fin de mundo.

Yo he pasado 21 años de mi vida sin que nadie me pregunte lo que quiero de desayunar. El “Don Totín” de Josefa es una burla y eso que el mío es el más elegante de todos. “El Compi”, “La Comae” y “Puyito” son mi papá, mi mamá y Alejandro mi hermano, respectivamente. Ni supe que decirle. Solo sé que he pasado tres semanas desayunando como un rey.

Amelia es tan magnífica que por las mañanas prende la televisión en CNN en Español. Por la tarde ve el Gourmet Channel para copiar las recetas. Notó que tres de mis camisas no tenían botones y las cosió ella misma. Pregunta si prefiere que me doble los paños de cierta manera. Si puede entrar a mi cuarto. Todo es un “Señor Toto, le parece que… ¿cierto?” Las cenas están listas a las 7:30 en punto y a las 8 no hay rastros de Amelia. Está en su cuarto dormida.

Como está de salida los fines de semana, mi familia ha aprovechado para cenar en la cocina lo que se nos antoje. Y ahí nos hemos sincerado esta misma noche.  ¡No podemos con lo competente que es Amelia! O Josefa llega o Josefa llega. El caos de los gritos de “Vooooooy” cada vez que suena el timbre, el “¡Esa es la Comae!” cada vez que suena el teléfono, los regaños al loro porque se fue a acampar al bar, las arepas quemadas y las latas vencidas en la nevera, sí todo eso lo necesitamos de vuelta. Nos hacen falta los "Casos de Familia" donde una señora le caiga a gritos a su hija porque se acuesta con su padrastro. Queremos la incompetencia de vuelta.

Amelia, en verdad es lo mejor que nos ha pasado. Porque nos ha hecho darnos cuenta de que ser una señora de servicio requiere de técnica, competencia, habilidad y discreción. Lamentablemente esta familia no sirve para eso. “Señor Toto, venga para que cuente las cabezas de pescado que me voy a llevar a mi casa para que no crea que lo estoy robando”. Coño, ¡róbate algo! No hay más placer que pillar a Josefa con un vaso morado en el bar de la casa sirviéndose un whisky.

No sabemos cuando llega Josefa pero o llega o llega. Tal es el caos que vivimos por culpa de una cachifa competente.-

Así se siente

Monday, March 19, 2012

A ver "Erika Tipo 11"


Hoy a las once de la noche comienza el late show Erika Tipo 11 por Venevisión Plus. Es el programa de variedades de Érika de la Vega y estoy muy emocionado con este proyecto pues soy uno de los guionistas del show. Fue una propuesta bien chévere que se me dio justo el viernes antes de salir para Carnavales, razón por la cual me quedé escribiendo como loco y lo seguiré haciendo hasta que descubran que lo que les mando no es tan cómico y me boten (embuste). Con toda honestidad, en el corto tiempo que llevo es uno de los proyectos en los cuales más me ha gustado trabajar y por lo que he visto, Erika promete dar un show lleno de humor. Se va a transmitir de lunes a viernes y espero que lo vean pues yo gozo un montón escribiendo para ella.-

Sunday, March 18, 2012

KONY: o la manera de resolver el mundo una pulsera a la vez



Levanten la mano si lloraron con el video de Kony. Ok perfecto. No, yo no lloré. Me pareció cuchi pero no lloré. Mentira, sí lloré un poquito… Ahora, levanten la mano si apostaron que el director del video sería hospitalizado luego de masturbarse en público y correr como loco por las calles en interiores. Baja la mano, mojonero.

¿Qué le pasó a Jason Russell, el director? Claramente 80 millones de visitas al video en menos de una semana tuvieron su efecto. Imagínense colgar un video y que el único que le gane en número de visitas virales sea un panda que estornuda. Obviamente se va a volver loco. ¿Cómo demonios le gana un panda? Aunque ya pasó las 100 millones de visitas, convirtiéndolo oficialmente en el video más viral de todos los tiempos, el panda con alergia es difícil de olvidar.

Olvidemos por un momento que Russell no tuvo un colapso heavy como Susan Boyle. Lo que yo pienso del video STOP KONY es, al diablo Kony. ¿Nadie más vio el documental y deseó tener la vida L.L. Bean de Jason Russell? Las imágenes de Russell de papá, su Facebook y hasta donde vive es el sueño de todos los que alguna vez hemos deseado ser gringos.

Pero ese es el problema. Aparte del claro mal manejo de la fama, el llamado de acción es extremadamente gringo. La visión, el propósito y la acción a tomar son tan idealistas que pareciera como si Joseph Kony estuviese escondido en el Sawgrass Mill de Miami y no en una selva en Uganda. #bellatucausabelloelvideo pero así no funcionan las cosas en el mundo.

La primera razón es que ningún latino incluiría a su hijo en el documental. Hubiéramos puesto al niño más insoportable de la cuadra. Si estamos detrás del hombre más buscado por la Corte Penal Internacional naturalmente van a haber retaliaciones. Mejor que secuestren al insoportable de la cuadra.

Lo segundo es la simplicidad de la acción. Ok, arrestamos a Joseph Kony de la misma manera en la cual buscamos a Waldo. ¿Se acaba la guerrilla? ¿Se recupera Uganda? Más aún, ¿por qué Uganda no puede arrestarlo?¿Y los 30,000 niños soldados gritan de júbilo como los Cariñositos porque el mal fue vencido?

El tema de la pulsera es otra cosa que hay que discutir. En Venezuela no hubo un sifrino que no usara la pulsera amarilla “Live Strong” de Lance Armstrong. No mucha gente habló del cáncer de Armstrong en ese momento. Se usó por moda y se dejó de usar por moda. Logramos putear el cáncer de Armstrong. Ponerles ahora la pulsera con el nombre de un asesino no va a hacer que Joseph Kony sea detestado por asesino. Será odiado porque su nombre se puteó.

Empapelar la ciudad con afiches para prepararnos para un día específico sirve. Pero aquí nadie va a usar su CADIVI para pedir el kit de “Stop Kony”. Ok, los activistas que se entusiasmaron con el video de repente lo piden pero el 80% de nosotros ya gastó su cupo en Amazon.

¿Qué sirve del video entonces? El mensaje de unión. Podemos, si queremos, unirnos para el apoyo de una sola causa. Bastantes momentos de lloriqueo en un mismo video hacen que se crea posible hacerlo. Pero para eso, yo prefiero hacer un video que sea STOP Hampa o STOP Hilda Abrahamz en la portada de Playboy. Es egoísta pero es más realista. Es solo cuestión de buscar dos montes en el tráfico para saber que ahí está Hilda Abrahamz.

Ojalá Joseph Kony sea encontrado y juzgado. Ojalá se repitan este tipo de acciones en las que los pueblos puedan trabajar conjuntamente con sus gobiernos para lograr la justicia universal. Pero, ¿si no sabemos dónde está, no podemos comenzar por juzgar algo más fácil? A Kim Kardashian no la hemos logrado sacar del mapa y esa, sabemos, está en todas partes.-

Saturday, March 17, 2012

Normas de Etiqueta para Ignorar a una Persona


He descubierto que dejar de hablarle a una persona sin notificárselo previamente es un acto terriblemente egoísta. Primero, porque la persona que ignora a otra sencillamente no piensa en ella. Segundo, porque la persona ignorada se pasa muchas noches entre el “que se joda” y el “¿pero y yo que hice?”

Me he enterado recientemente que una persona muy cercana a mí dejó de hablarme. No me molesta (tanto), nadie tiene que estar alrededor de gente que no le caiga bien, pero me parece terriblemente mal educado que no se me haya notificado salvo por la indiferencia. Así sea postear la canción “Ojalá” de Silvio Rodríguez en mi muro de Facebook, algo. Pero nada.

Digo esto porque quedo como un pendejo el tener que darme cuenta solo de que la otra persona me odia. Si hubiera tenido la cortesía de decirme #teodio en un tweet, pues nos mandamos al “unfollow” los dos y san se acabó. Como no comprendo la razón por la cual dejó de hablarme (pues el problema mayor no nos atañe a ninguno de los dos) me ha forzado a ser como el Chavo del 8 sin un Don Barriga a quien preguntarle: “¿y yo que hice?”

Dejar de hablarle a alguien es terriblemente delicioso debo admitir. Siempre está el morbo de encontrárselo en alguna parte. Todos esos cuentos de gente que dejan con la mano extendida son fascinantes. Quien diga “ay no, qué pena” no ha visto un buen encontronazo entre archienemigos. Pero esa gente SABE porque se odian mutuamente, o porque una no puede ver a la otra ni en pintura. Por lo menos tuvieron la decencia de caerse a golpes o decirse entre gritos que se detestaban.

A mí no me extendieron ese acto de cortesía. Ni un pin con un emoticón pintada de paloma me fue enviado. Y me siento muy defraudado que yo me haya perdido de la dicha de ser odiado como se debe: frontal e inequívocamente en vez de ser repudiado por la indiferencia. No hay nada más difícil para un inseguro con necesidad de aceptación que la indiferencia.

Yo he roto una sola amistad en mi vida de manera consciente. Creo que lo hice de la mejor forma, le terminé como se le termina a una novia. Le expliqué mis razones y le deseé suerte en la vida. Next. Ocasionalmente hablamos, un mensajito de cumpleaños, felicitaciones por algún logro importante. Una hipocresía británica que no le viene mal a nadie. Como el té.

Lo que me pica es que esta persona que dejó de hablarme no hizo lo mismo conmigo. Y lo que realmente me molesta es que va a ir a los entierros de mi familia y yo tengo que ir a los de los suyos porque mira, uno es así: cumplido. ¡Y qué fastidio! Yo tengo que esperar treinta o cuarenta años para enterarme del porqué me incluyó en el paquetón de la indiferencia por un problema que ni es mío. ¡Yo no puedo esperar tanto tiempo!

Como no me dijo porque me detesta me voy a perder toda una vida de cambiarme de esquina en las fiestas para no cruzarnos; de un saludo cortés tipo “epa ¿qué más?, felicitaciones por tu ascenso en el trabajo o bebé o cadera de titanio”. Y francamente no me lo merezco. Yo merezco ser notificado. Porque no hay nada más difícil en la vida que no escogerse y tener que quererse. Pero no hay nada peor cuando el no haberse escogido también separa a los que se quisieron toda la vida.-

Foto: http://obafuntay.com/2011/06/

Friday, March 16, 2012

¿Pendiente de unas Paletas?



Cuando a un teléfono celular se le comienza a ir la pila, apaga ciertas funciones de uso corriente para ahorrar energía. Por ejemplo, te deja tomar fotos pero no permite que utilices el flash. Así le pasa a mi cuerpo cuando llego a la playa. Es tan inteligente que apaga ciertas funciones pero me deja operativo para hacer otras como echarme, voltearme, y  abrir una cerveza. Pudiera yo también abrir la cava pero siempre hay un amigo inseguro dentro del grupo que es perfecto para el “pana una birrita ahí, váyalo”. No puedo quejarme, ser una persona low-bat con mesonero engañado es mi idea de perfección playera.

Como yo, millones de personas adoptan esa actitud low-bat en la playa. El problema es que no nos conocemos. Por desgracia, tendemos a irnos de vacaciones con gente que no solo llega a la playa con su batería corporal completa; también se traen el cargador, una memoria y hasta una planta eléctrica, no vaya a ser que se queden sin energía. Los low-bat despreciamos a esas personas porque no nos dejan practicar el deporte de no hacer nada en paz. ¿Esa gente que busca señal de celular en un tepuy? Así pero en traje de baños.

Los low-bat no podemos entender cómo somos amigos de Federer Wannabe, por ejemplo. Federer es el típico pana que al microsegundo de poner la toalla sobre la arena ya anda con el puje de “¿pendiente de unas paletas?”. Para nosotros las paletas pueden ser las de un desfibrilador. Siempre hay un jugador que es malazo, y se pasa más tiempo buscando la pelota que haciendo contacto con ella. El único momento divertido en un juego de paletas es cuando Lola Saltarina le pide a Federer Wannabe que le enseñe a jugar. Los low-bat amamos a Lola Saltarina.

A su amiga Ven Pa’ Ponerte Crema, le hemos agarrado respeto con los años. Antes la odiábamos. Siempre hay una insoportable en el grupo que se las tira de Susanita cuya única misión es velar que sus polluelos no se rosticen. El único problema es que Ven Pa’Ponerte Crema siempre es la primera del grupo que se casa y el marido no deja que le toque la espalda a nadie. Si no tenemos novia en ese momento, es un deber de nosotros los low-bat buscar un reemplazo urgente para Ven Pa’Ponerte Crema. Usualmente termina siendo la única mujer que verdaderamente detestamos en la playa, Cauchitos Inexistentes, la que no se quita el pareo porque y que está gorda.

El Salpicón es otro pana que nos cae mal. Alguien dijo alguna vez que macho que se respeta entra al agua corriendo. Los low-bat esperamos de corazón que esa persona haya muerto luego de ser picado por un agua mala. La mayoría de nosotros entra al mar como si éste fuera un whisky con soda, un trago a la vez. Todo el mundo sabe que en ese momento el low-bat está haciendo pipí pero nos hacemos los locos. La desgracia es que justo cuando tenemos más frío llega El Salpicón a echarnos agua en la espalda. Cuando esto pasa, siempre le deseamos a él un futuro donde sea violado por los Cariñositos por comportamiento tan anormal.

Ya que El Salpicón nos mojó, no queda de otra sino flotar en el mar. Esto es hasta que Hang Ten nos aniquila con una tabla de surf que sale de donde secuestraron a Nemo. “Brother disculpa que no te vi men, ¿estás bien pana?” Claramente no. Como Hang Ten se cree dueño de una alcabala acuática, nos salimos del mar para volver a nuestra cómoda silla de playa. Como siempre, hay que sacar a golpes a Frasecitas, el único adulto idiota que sigue diciendo “el que va de Villa pierde su silla”. Quitarle a un low-bat su campamento es interrumpirle su placer de no hacer nada, compensado únicamente cuando viene a ser consentido por Lola Saltarina, Lola Inflada, Lola Natural, Lola Bella y Lola Imposible.

Estar alrededor de nuestras amigas las Lolas es el mejor momento para los low-bat en la playa. Pura paz y tranquilidad la cual es interrumpida cuando una de ellas grita en voz que ensordece a las gaviotas: “¡Ay para veeeer!” Jamás entenderemos la excitación de las Lolas con un buhonero que les vende los mismos zarcillos que les va a ofrecer el otro buhonero que viene en camino. En el momento “mercado persa” odiamos a las Lolas. Porque se ponen maricas y nos quitan real. Pero el odio dura hasta que el buhonero se vaya.

El Sol se pone en la playa y todos los insufribles se han echado a nuestro lado para descansar un rato. Momentos de paz en los que la cerveza está en su punto, Lola Saltarina se rascó y la conversa está como ha debido ser desde la mañana. Pero uno no dura low-bat para siempre y los papeles se alternan. Con la primera estrella, no hay low-bat que no empiece con “¿pa’ donde vamos esta noche?”. Completamente recargados en el momento preciso del día. Pa’ que sean serios los demás.-

-UB marzo 2012

Thursday, March 15, 2012

Como ser un fracasado y no morir en el intento

Hoy estuve junto a Iván Loscher hablando sobre "Como ser un fracasado y no morir en el intento". Una de las entrevistas más chéveres que he tenido. Aquí va el link: http://www.unionradio.net/Exitos/actualidad/visorNota.aspx?id=8829&tpCont=1

Friday, March 2, 2012

Mi Cuarto en Ama de Casa


Anoche cuando develé la exhibición de mi cuarto en la tienda Ama de Casa en Los Palos Grandes una periodista me preguntó, “Ama de Casa ha colaborado con César Miguel Rondón y Margarita Zingg para producir habitaciones exitosas. ¿Cómo explicas que Toto Aguerrevere sea el tercero de la serie? Le respondí sin titubeos, “debe ser porque soy simpático”.

Ama de Casa se acercó a mí a principios de año para proponerme montar el cuarto de mis sueños en su tienda. Dudé al principio por la misma razón de la intención de la pregunta de la periodista. Quién podría estar interesado en ver mi cuarto más allá de Josefa escapa de mi raciocinio. Pero la duda me duró cinco minutos. ¿Hacer el cuarto que yo quisiera, combinando mis cosas con productos que me gustan sin que nadie me dijera que no? Hell yeah!



Recuerdo que les pregunté muy seriamente quien sería la mujer que me decoraría el cuarto. La gente de Ama de Casa me miró extrañada y me dijeron, “nosotros te ayudamos pero la idea es que lo decores y amuebles como tú quieras”. Eso no lo podía creer. Mi tesis es la siguiente: los cuartos de los varones siempre son decididos por una mujer. Un hombre sale de casa de sus padres y deja un cuarto que fue decorado por su mamá. El color azul de la pared que alguna vez quiso quedó en el deseo pues –y asumiendo que todas las mamás son como la mía- “el azul no pega con el color de la cenefa”. (Confieso que me costó años entender qué carrizos es una cenefa). De ahí sale a vivir con otra mujer que le va a decir “¿una mesa de billar metida en el cuarto? Sí vale, como no” #not.

Con carta blanca y rienda suelta, les dije lo que yo quería: el cuarto que utiliza un coleccionista de cachivaches para dormir la siesta. Donde todas las paredes y muebles estuviesen forradas de objetos curiosos sin valor alguno salvo para la persona que vive en el cuarto. Lo más importante, yo quería un cuarto donde la gente pudiera entrar y tocarlo todo, curiosear los muebles, abrir las gavetas, mirar las fotos y pensar que si en algún momento se construyen un cuarto de siesta que los haga felices, es solo cuestión de rodearse de cosas que les han hecho la vida memorable.



El problema es que el cuarto de un coleccionista de cachivaches no se logra con dos soldaditos de plomo y una medalla de campamento. Yo lo que hice fue una vulgar invasión a la tienda de Ama de Casa. Allí está la cama “como la de Simón Bolívar” donde yo dormía de chamo, mis soldados, cuadros que me han hecho feliz y un escritorio exacto como yo lo tengo en casa: un orden desordenado. En las paredes verde pistacho guindan fotos del Reto al Salto que inicié en mi blog cuando cumplí treinta años. Puras imágenes que no hacen sino sacarme sonrisas. Todo esto está combinado con toallas de Ama de Casa que escogí yo con cojines, almohadas y un cubrecama sensacional que también me proporcionó la tienda. Lo que más me gusta son unos “corchos de adulto” como los llamo que colgamos en las paredes. Ya no estamos en edad para tener un corcho pero esta es la mejor solución de todas.

Anoche fue la inauguración. Cuando le dije a la periodista que yo creía que me habían escogido por ser simpático, la periodista rió con mi respuesta. Vio a su alrededor cómo la gente tocaba los libros, abría gavetas y señalaba los cuadros y me dijo “por lo menos la gente piensa eso del cuarto”. Yo le respondí de vuelta, “esa era toda la idea. No importa tanto el nombre del autor del cuarto si a nadie le va a provocar sentarse en la cama". (Claro, habían seis personas sentada en la cama viendo un álbum de fotos en ese momento así que quedé de lujo con mi respuesta filosófica).


Fue un trabajo de colaboración y debo decir que estoy encantado con el resultado. Es tan mi cuarto soñado que esta mañana me desperté en mi propio cuarto y pensé “aww, yo me quiero despertar en Ama de Casa”.

Aquí con todo el equipo ¡Gracias por Ama de Casa por esta invasión sensacional!

Quiero invitarlos a todos para que pasen por la tienda Ama de Casa en Los Palos Grandes para que vean mi cuarto. Va a estar expuesto allí por dos meses. Entren a curiosear y si se lo gozan me dejan una notica por ahí. Lo mejor del cuarto es que cada esquina tiene algo para descubrir, cada detallito está ahí para ser tocado y visto.  Ama de Casa – 4ta Transversal Los Palos Grandes, diagonal al Rey David (tiene estacionamiento).





Thursday, March 1, 2012

Detrás de Cámaras Reto 1 Foto x 29 Días (21-29)

Día 21 – Una Mancha Imborrable: Le tomaba fotos a un cerco eléctrico con un árbol y el cielo de fondo cuando me dio por salir a la calle. Recordé algo en mi calle que siempre me ha parecido curioso: un hidrante de incendio tapiado por el cemento de una calle. Debe tener más de veinte años así, lo cual es ilógico. De quemarse mi calle no hay manera de apagar el incendio. Lo que me gusta de esta foto es que sentí una liberación completa. Salí con mi cámara hacia la calle sin miedo, estaba sola y pude tomar mis fotos en paz. Algo liberador para un país donde te ven raro porque manejas con el vidrio de la ventana bajado completamente.



Día 22 – Un Baño de María: Cuando leí el reto supe que no quería hacer una toma de un fogón porque eso lo iba a tomar todo el mundo. Le di vueltas hasta que caí en cuenta que de haber tenido la oportunidad, la Virgen María también se hubiera bañado en la playa. Logicamente se me ocurrió vestir a una estatua con un traje de baño. Llamé a Mariana Zubillaga, mi confesora, a preguntarle si le parecía profano. Me dijo: “es profano pero necesario”. Procedí a hacerlo pero el traje de baño se veía muy artificial por lo cual comencé tomando fotos de la Virgen tomando sol en una fuente de peces. Esta imagen me pareció curiosa como quedó, como si el manto se convirtiese en lycra por un momentico para echarse un chapuzón.



Día 23 – Una Ritidectomía: Aquí consideré renunciar al reto. Estas semanas he estado demasiado movido con nuevos proyectos y tener que buscar en Wikipedia qué es algo me molestó. Pero ya cuando faltan seis fotos uno no se puede dar por vencido. Me puse una pijama, me vendé la cara completa y me senté con una cobija frente a una ventana. Pero cuando le mandé la foto a Manuela Zarate me dijo: “yo no sabía que El Paciente Inglés se había quitado las arrugas de la cara”. La foto que terminé usando fue una de completo desespero. Sencillamente puse la cámara encima de la pared de la regadera, me subí a la poceta y estiré la venda. Voltee la cámara, vi el resultado y me dio risa. La ironía es que puse esta foto en Facebook como todas las otras en un álbum marcado “Foto 1 día x 29 días” y recibí respuestas como: “amigo que te pasóoooo? Mejórate friend”. #elcolmo



Día 24 – Un Riesgo País: El reto se difundió a las 8:00 p.m. y a las 8:07 ya tenía la foto. Fue un día nefasto donde sabía que el próximo sería peor y no tenía tiempo de tomar la foto. Se me ocurrió tomar las botellas porque este país se toma las malas noticias a punta de whisky. Este país toma para olvidar. Y llega un momento en el cual todas las botellas están vacías y no cabe sino preguntarse si fue uno mismo quien se las tomó.



Día 25 – Una Vida Privada: Quería hacer una foto en un jardín con una pareja todo mistico pero me gustó la idea de usar a Josefa como sujeto. Bajé al lavandero a preguntarle si tenía problema en que le tomara una foto dentro de su cuarto. Me dijo que sí pero tenía que esperar que mi mamá no estuviese en la cocina para que no la regañara. Veintisiete años en esta casa y todavía le tiene miedo. Fueron siete fotos con la indicación “solo ve la cámara”. Al verla me di cuenta que allí adentro está toda una vida metida en gavetas, cajas y maletas. Y su mayor orgullo fue posar para mi y decirme “Don Totín después me regala la foto”.



Día 26 – Un Prejuicio Inconfesable: Quizás la más difícil tarea de todos los retos. Lo pensé bastante, incluso twittée para ver si alguien me daba ideas. ¿Cómo transmites tú un prejuicio en una imagen? Estaba invitado para un evento de Simón Díaz en Los Chorros y salí con mi cámara en mano porque pensé que seguro encontraba algo niche que fotografiar (con todo mi respeto a Don Simón). En el camino pasé por un kiosco a comprar cigarros y la vi a ella. 10:30 de la mañana vestida con chaqueta de piel y la cartera más grande que había visto. Mi prejuicio en ese momento fue: “ella jura que es sifrina”. Eso fue lo que sentí. Agarré la cámara, voltee y tomé la foto sin pensar usarla. Cuando llegué a mi casa con fotos repletas de vestidos llaneros que vi en la exhibición volví a esta foto y pensé: mi prejuicio inconfesable es que esta niña seguro es lo máximo y yo soy un criticón.



Día 27 – Un Espacio Perdido: Mi calva. Una especie de cráter en mi cuerpo donde solía habitar una maraña de pelo que se le “olvidó” decirme chao pescao. Acababa de buscar un sombrero de copa que iba a utilizar para un cuarto que estoy montando en una tienda y pensé, ¿no sería irónico celebrar mi calva como si fuera la gran artistas de mi personalidad? Bella la idea, la acción es una tragedia. Si alguna vez se quedan calvos tómense una foto de su cabeza y hablen conmigo. Lograr LA foto sin que nadie se las tome es una de las cosas más difíciles de lograr. No es mi foto favorita pero me gusta el concepto del homenaje. Al lado me provoca poner una foto de Gustavo Dudamel.



Día 28 – Un Operador: Cuando envías la foto del reto, siempre te contesta un operador para confirmar que la recibió. En nuestro caso el más simpatico siempre fue el Operador Nº 11 quien siempre tenía los mejores chistes. Pero yo quería hacer algo con construcción. Ese día no salí de mi casa por lo cual me puse a pensar en cosas (consideré tomarle fotos a mi microondas que estoy seguro es culpable de la radiación en Chernobyl). De repente recordé que están construyendo una casa al lado de la mía por lo cual me trepé en el muro. Ciertamente, allí había una maquina de cemento. Comencé a fotografiar pero me di cuenta que un obrero se bañaba en un ranchito sin techo que construyeron dentro de la construcción. Tomé cuatro fotos, muerto de miedo que pensara que yo era todo un voyerista. Cuando cargué las fotos a la computadora vi algo curioso. Unos blue jeans estaban puestos al lado de una bombona marcada “11” como mi operador. A veces las fotos no se planifican y aun cuando esta foto no se entiende, me pareció una gran señal.


Día 29 – Un Final de Película: Terminé el reto. Fueron veintinueve días de pensar fotos. Y aun cuando Manuela y yo hablamos de recrear la escena de Casablanca para esta foto final, supe que quería hacer una retrospectiva de lo que había sido mi mes. Pensé en hacer un collage con todas las fotos y tomarla por lo cual fui a imprimir mis fotos. Yo creo que no son buenas pero me levanté a la tipa de la tienda hablando de mis fotos así que algo hay. Pero cuando tomé la foto del collage me pareció aburrida. Ahí pensé, por qué no revelas tus fotos. El final de toda película es la revelación. Ya sin secretos, con la firma sellada en tinta. Así me puse. Pabilo amarrado desde un closet hasta una lámpara para guindar las fotos con ganchos de ropa. 250 fotos después (exagerando, fueron 147) decidí que la más imperfecta de todas era la que iba.



Porque así ha sido este reto, imperfecto. Toda foto comenzó con una idea magnánima. Algo salido de Vanity Fair fotografiado por Annnie Leibovitz. El resultado es otra cosa. Pero es como una fiesta de disfraces. No hay nada más aburrido que la fiesta, mientras que no hay nada más emocionante que toda la preparación del disfraz.

Muchos de mis amigos me criticaron por hacer este reto, más aun por publicar mis fotos. “No vas a ganar”, “no tomas buenas fotos”, “déjate de eso que tú tienes un ojo malísimo”. Mi familia fue menos crítica pero eso es porque mi papá y mi mamá son medio cegatos y no ven fotos desde el celular. Pero ninguno se dio cuenta de que esto no es por un viaje a Paris, nunca lo fue desde la primera foto. Esto fue un mes completo al que le eché bola. Yo no he hecho nada en mi vida por un mes salvo quizás fumar (porque ni siquiera escribir). Y así ha sido con todas mis cosas. “No escribas ese blog”, “déjalo que nadie te lee”, “¿para qué te empeñas en publicar cosas que a nadie le importa?”

Pues, porque de alguna extraña manera, sin saberlo ni sospecharlo, me importa a mí.-

Y al revelar la película se dio cuenta de que no había tomado buenas fotos. Supo ahí que no comprendía la técnica, la práctica, el equipo, el arte o el ojo para plasmar en imagen una idea. Pero estaba contento. Fueron veintinueve días en los cuales agarró una cámara y le dio clic al mundo. Y solo cuando completó la última foto y vio la composición completa supo que el mundo, por alguna extraña razón, siempre le había sonreído de vuelta.

P.D. Eso sí, si lo van a hacer el año que viene es imperativo buscarse un amigo que lo haga con ustedes, así sea que discutan el tema por mensajitos. Eso fue lo que yo hice con Manuela Zarate y si no hubiera sido porque ella es una lechina manda mensajes sobre cómo tomar su foto, yo nunca hubiera terminado el reto de tomar las mías. Love ya Miss Scarlett.-



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